martes, 19 de mayo de 2009

Vivir en Bellevue


El discret encant del Bundespräsident

Gemma C. Serra

El proper dissabte Alemanya escolleix el seu Bundespräsident. L'elecció coincideix amb el 60 aniversari de la fundació de la República Federal Alemanya (RFA), cosa que dóna ocasió per recordar per què a aquest president europeu no el vota el poble, sinó l'Assemblea Federal, que es reuneix cada cinc anys exclusivament per escollir el màxim càrrec representatiu del país. Es un format per 1224 membres: els diputats del Bundestag, més representants enviats per la cambra alta (Bundesrat) i un grapat de ciutadans que van d'atletes, cantants, editors, escriptors i actors a gent com Doris Schröder-Köpf, l'esposa de l'ex canceller Gerhard Schröder. Els designen els “länder” -estats federats- i representen el poble no votant.
“El càrrec de Bundespräsident no té pes legislatiu, està per damunt dels partits polítics i per tant no hi ha campanya electoral. Així ho fixa la Constitució, nascuda del que vam aprendre de la República de Weimar i el Tercer Reich. Alemanya és una democràcia parlamentària, no presidencial”, explicava aquests dies Gesine Schwan, l'aspirant del Partit Socialdemôcrata (SPD).
Schwan, de 66 anys, socialdemòcrata de tota la vida, politòloga i sense experiència en cap càrrec polític, intentarà de nou el que no va aconseguir a les presidencials de 2004: imposar-se a Horst Köhler, l´'ex cap del Fons Monetari Internacional (FMI), conservador com Angela Merkel, que des de fa cinc anys ocupa aquest càrrec màxim càrrec representatiu de la màxima potência europea.
Els comptes no donen a Schwan possibilitats. Entre conservadors, aliats lliberals i altres afins Köhler té 614 vots -un per damunt de la majoria absoluta-. Però mai no se sap què acabaran fent aquesta colla d'atletes i artistes que representen el poble. Schwan diu que la cursa està oberta. Qui sap si, l'endemà del seu cumpleanys, el dia 22, Alemanya es llevarà amb cancellera conservadora i presidenta socialdemòcrata.
Els altres dos rivals no compten: són Peter Sodann, ex comisari d'una sèrie de televisió que es presenta per l'Esquerra, aglutinant de poscomunistes i ex socialdemòcrates. I Frank Rennicke, un cantant ultradretà que té assegurats els quatre vots d'aquests més de 1.200 que corresponen als escons de la ultradreta a un parell de “länder”.
L'elecció ha de ser per majoria absoluta a les primeres rondes. A la tercera guanya la majoria simple. I és aquí on Schwan té la petitíssima opció, si l'Esquerra la vota en bloc i algún atleta, també.

L'elecció no treurà el poble al carrer, però ocuparà l'atenció d'aquest jornada en que se celebren el 60 anys de la RFA, primer aniversari rodó d'un any poblat de commoracions històriques: a l'octubre li tocaria el torn als 60 anys de la dissolta República Democràtica Alemanya (RDA) i al novembre als 20 de la caiguda del Mur.

lunes, 18 de mayo de 2009

Festín de pastillitas


Múnich estrena el Brandhorst, el espléndido museo de las 27.000 pastillitas

 
Gemma Casadevall

Berlín, 18 may (EFE).- El Museo Brandhorst abrió hoy sus puertas como nueva joya del arte contemporáneo en Múnich, con 200 obras que abarcan de Andy Warhol, Gerhard Richter y Georg Baselitz hasta una gran colección de Cy Twombly y el imán mediático de la vitrina de 27.000 pastillitas de Damien Hirst.
El edificio multicolor diseñado por los berlineses Matthias Sauerbruch y Louisa Hutton, un cubo con aspecto de caja de bombones de colorines, es desde hoy la nueva dirección imprescindible en el circuito artístico muniqués, en directa vecindad con sus pinacotecas, la Antigua y la Moderna.
Los 36.000 paneles de cerámica de la fachada alegran la manzana. En su interior se exhibe impresionante listado de grandes nombres: varios Warhol, incluido su "Piss Painting" llamado "Oxidation", frente a frente con Hirst, Franz West, John Chamberlain, Alex Katz, Arnulf Rainer y Bruce Naumann, entre otros muchos.
Asimismo presentes, repartidos en los espacios que envuelven un eje de escalinatas de fina madera danesa, están Erich Fischl, Jannis Kounellis, Sigmar Polke, Mario Merz y, como no podía ser de otro modo, máxime en Alemania, Joseph Beuys.



El nuevo museo muniqués debe su colección al mecenas colonés Udo Brandhorst, quien cedió la piezas a Múnich a cambio de que la ciudad le brindara un espacio y solar adecuados.
La respuesta de las autoridades muniquesas estuvo a la altura de las circunstancias: un solar con las pinacotecas públicas al fondo, sobre el que se construyó un edificio capaz de albergar las 700 obras del coleccionista, de las que se exhiben dos centenares.
La más fotografiada, incluso antes de abrir las puertas, fue la vitrina de Hirst, un monumental homenaje a la industria del analgésico, titulada "In this terrible moment".
Pacientes estudiantes de arte han tenido que colocar píldora a píldora y de acuerdo a las precisas instrucciones cromáticas y de otro tipo del artista, hasta las 27.000 consignadas.
Hirst está en la lista de artistas cuidados por Brandhorst y suyo es asimismo un espectacular bronce de seis metros de altura titulado "Hymn". El preferido por excelencia del mecenas es, sin embargo, Twombly, de quien el colonés empezó a comprar obra en la década de los 60 hasta acumular la mayor colección del artista fuera de EEUU.
A la carga de vitalidad que irradia el museo desde el exterior, le sucede el impacto visual de varios cuadros de la producción reciente en gran formato de Twombly, en su interior.
Brandhorst empezó a pensar en ceder sus obras, para su exhibición permanente, a la muerte de su esposa y compañera en la labor coleccionista, Anette, en 1999. Primero barajó la posibilidad de hacerlo a Colonia, su ciudad, poblada además de excelentes museos.
Luego entró en juego Múnich, gran rival de Berlín. Y se llevó la partida, gracias a la elección del solar, junto a las pinacotecas.
La proximidad física que tanto favorece al visitante, por eso de tener tres espléndidos museos en la misma plaza, ha puesto de relieve, sin embargo, el déficit de las pinacotecas públicas.
El diario muniqués "Süddeutsche Zeitung", y a remolque de ese medio alemán de referencia el resto de periódicos y televisiones, han hecho hincapié en la palabra "afrenta" hacia sus vecinas.
Múnich no ha encontrado el dinero suficiente para completar los espacios y urbanizar como debe los solares compartidos entre las pinacotecas, lo que es un agravio comparativo frente a la generosidad con que se trató al recién llegado colonés.
La directora general de las pinacotecas, Carla Schulz Hoffmann, quitó hierro a la polémica, en declaraciones hoy a la televisión pública, recordando que el Brandhorst queda integrado en la red museística. Y añadiendo que el rival no es la llegada a la ciudad de una colección que la enriquece, sino Berlín. EFE
gc/nvm

(Fotos)

domingo, 17 de mayo de 2009

La DDR sin extraterrestres


La "Ostalgie" resiste a los gendarmes de la memoria reunificada
 
Gemma Casadevall

Berlín, 17 may (EFE).- La "Ostalgie" -neologismo para nostalgia del Este- resiste el acoso de los gendarmes de la memoria cuando se acerca el 60 aniversario de la fundación de las dos Alemanias, la del oeste y la del este, y pervive para mostrar su identidad cotidiana y desinhibida en tiempos de la dictadura.
Actos de Estado y exposiciones oficiales recuerdan estos días la fundación de la República Federal de Alemania (RFA), el 23 de mayo de 1949, mientras se calientan motores para el vigésimo aniversario de la caída del Muro, el 9 de noviembre de 1989.
Entre ambos quedaría el del nacimiento de la República Democrática Alemana (RDA), el 7 de octubre de 1949, disuelta con la reunificación y a la que nadie llorará, al menos en público.
"No se trata de añorar un régimen dictatorial que partió familias, sino de preservar una identidad absorbida por otra dominante", explicó a EFE Sybille Sandig, impulsora del proyectado Museo de la Vida Cotidiana en la RDA, en el Este profundo berlinés.
"No todo fue tristeza y represión, también hubo un espacio desenvuelto, un entorno social solidario frente al individualismo occidental", añade Gudrun Fietz, directora de la Fotogalerie Friedrichshain, también en el antiguo sector oriental.
Su galería exhibe "Schon Nackt. Aktfotografie in der DDR" -"Desnudo Hermoso. Fotografía nudista en la RDA", 150 imágenes, que trasladan a la perspectiva artística el FKK -Freikorperkultur o Cultura Nudista- germano-oriental, cuando el nudismo era una práctica familiar en cualquier playa o lago.
"El desnudo natural y desinhibido, sin trucajes", resume Fietz, cuya muestra recoge las fotos del libro homónimo de Eulenspiegel, editora además de postales de la vida cotidiana durante la dictadura.
Sandig tiene muy clara la frontera entre identidad y política: "En 1983 me pasé al Oeste, no podía seguir viviendo en la dictadura de la RDA", afirma. También, que entre tantos aniversario hay mucha instrumentalización: "Pretenden imponernos una memoria colectiva".
La última gran reliquia arquitectónica de la RDA, el Palast der Republik -la Cámara del Pueblo comunista- fue desmantelada y dejó una gran explanada vacía donde se reconstruirá, por medio billón de euros, el palacio barroco de los Hohenzollern.
La "Ostalgie" pervive en decenas galerías del Este e iniciativas para museos de lo cotidiano -por ahora, sólo en internet www.zeitzone-ddr.de- que recogen desde tazas, mobiliario y vestidos a viejos "trabis" -el coche de cartón, como se le apodó-.
Convive con bares de copas del Berlín más noctámbulo, en Prenzlauerberg, Mitte o Friedrichshain, donde se copia una estética de lo que los modernos de hoy entienden por trasnochado.
La "Ostalgie" auténtica, la que no es para turistas ni para noctámbulos, está mal vista en año electoral, concluye Sandig. A la confluencia de aniversarios se unen convocatorias a las urnas para comicios europeos, regionales y las generales del 27 de septiembre.
La canciller Angela Merkel, crecida en la Alemania comunista, ha pasado del anticomunismo cómo razón de Estado, heredado de Helmut Kohl, a una prevención ante todo relativismo del régimen injusto que fue la RDA y advierte casi a diario contra falsas nostalgias.
En estas semanas abundó en ello en visitas a puntos álgidos como el centro de documentación de la antigua cárcel central de la Stasi -policía secreta germano-oriental- y en actos conmemorativos de la Revolución Pacífica que precedió a la caída del Muro.
Merkel no pierde ocasión de advertir de los vínculos entre ese régimen y La Izquierda, aglutinante de poscomunistas y ex socialdemócratas y a la que se pronostica un 10 por ciento de votos.
Con una Alemania en recesión, el temor a que lo único que pueda crecer -ya que no la economía- sea el voto de izquierda atemoriza tanto a conservadores como a socialdemócratas.
Mientras la "Ostalgie" busca espacios en el Este profundo, las exposiciones institucionales recuerdan la Revolución Pacífica y la caída del Muro en las turísticas Alexanderplatz y Potsdamer Platz.
Paralelamente, las televisiones públicas y privadas ofrecen una imagen desdibujada -a ojos de quienes la vivieron- del mundo cotidiano en la RDA, cuya represión afectaba a los adultos y a sus hijos, a quienes describen como escolares sometidos a lavados de cerebro sistemático de docentes mimados por el régimen. EFE
gc/jcb/pq

jueves, 14 de mayo de 2009

Parapetados en Mel Brooks


Hitler vuelve dando brincos a su Admiralspalast
 
Gemma Casadevall

Berlín, 14 may (EFE).- El dictador Adolf Hitler ha regresado al escenario del Admiralspalast de Berlín, el centenario teatro donde el "Führer" tuvo su palco en tiempos del Tercer Reich, dando brincos de acuerdo a los dictados del realizador y cómico estadounidense Mel Brooks.
Los carteles de "The Producers. Frühling für Hitler" -"Los productores. Primavera para Hitler"-, el musical que Brooks lanzó en Broadway en 2001, inundan desde hace días vallas y columnas publicitarias del centro de Berlín, a la espera de su estreno, el domingo.
Para los medios berlineses, se trata del estreno imprescindible de la temporada y dará oportunidad de comprobar si es posible tomarse a risa a Hitler en la Alemania actual.
"¿Se puede uno reír con Adolf Hitler?. Mel Brooks, judío, dice: '¿de quién vamos a reírnos, si no?'", apunta en su edición de hoy el diario berlinés "Der Tagesspiegel" ante el estreno de una producción que el propio director estadounidense consideró en la línea continuadora del "To be or not to be" ("Ser o no ser", 1948) de Ernst Lubitsch.
"The Producers" se estrenó con éxito en Broadway, donde ganó 12 premios Tony y se mantuvo seis años en cartelera.
El musical está basado en la película homónima de Brooks (1968) y recaudó unos 283 millones de dólares (208 millones de euros) en sus más de 2.500 funciones en la meca neoyorquina.
El éxito siguió en Londres, pero en cambio fue acogida con buenas críticas pero menos eco de público en su estreno en alemán, en Viena, recuerda "Berliner Zeitung".
La sátira sobre el nazismo bajo la perspectiva del humor judío no fue del todo asumida en el país natal de Hitler y queda por ver cuál es la acogida que le brinda ahora "la segunda patria del Führer", cuestiona ese diario berlinés.
La tropa de actores alemanes, encabezada por Cornelius Obonya y Andreas Bieber y bajo la dirección de Susan Stroman, pondrá en escena la historia del productor Max Bialystock, experto en desastres comerciales.
Su propósito es poner en escena la peor obra teatral de todos los tiempos, con el peor actor, abocado a la bancarrota, pero en lugar de eso consigue el éxito de la temporada.
La trama es conocida, los momentos musicales, también, y la pregunta que se plantea la prensa berlinesa ante el estreno es si acabará, como en la sátira, en éxito o fracaso.
Si el público berlinés encaja o no bien el sarcasmo judío y si Berlín es buen lugar para reirse de Hitler es algo que se verá tras el estreno. De lo que no hay duda es de que el escenario elegido es más que idóneo.
El Admiralspalat fue abierto en 1873 como balneario, se convirtió en teatro de variedades en los años 20 y, durante el nazismo, por sus palcos pasaron Adolf Hitler y el resto de miembros del aparato nazi.
Con la división de Berlín quedó en el lado oriental y siguió funcionando como teatro, cabaré y sala de actos políticos, pero tras la reunificación entró en fase agónica.
En 2006 reabrió sus puertas, completamente renovado, con la "Opera de los tres peniques" -o centavos, según las traducciones-, de Bertolt Brecht, con Klaus Maria Brandauer en la dirección y el cantante Campino (protagonista de "Palermo shooting", de Wim Wenders), como "Maqui Navajas".
Desde entonces conviven ahí múltiples salas, desde el gran auditorio donde aterrizará el Hitler de Brooks, a bares de copas, espectáculos de café-teatro y sesiones semanales de tango en las llamadas salas-estudio. EFE
gc/jcb/agf
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martes, 12 de mayo de 2009

Alemania y su Trawniki


Demjanjuk responderá en Alemania por muerte 29.000 judíos tras largo forcejeo

Gemma Casadevall

Berlín, 12 may (EFE).- El presunto criminal nazi ucraniano John Demjanjuk aterrizó hoy en Múnich, tras perder su larga pugna por zafarse de la justicia, que a sus 89 años le hará responder del cargo de complicidad en el asesinato de 29.000 judíos en el campo de exterminio de Sobibor, en la Polonia ocupada.
La justicia alemana tratará de demostrar lo que no logró la israelí veinte años atrás: que Demjanjuk no fue una víctima del nazismo, sino un "Trawniki" -o guarda voluntario- que de preso pasó a convertirse en brazo ejecutor del plan de exterminio nazi.
Los alegatos de que a esa edad, en silla de ruedas por problemas en la columna vertebral y dolencias renales, hacerle responder ante un tribunal es una tortura, no evitaron su extradición.
A las 07.20 GMT llegó a Múnich, en un vuelo especial procedente de Cleveland (Estados Unidos), con un médico y un enfermero. De ahí fue trasladado en ambulancia a la prisión provisional de Stadelheim, donde se le realizó un primer examen médico en el que se constató que su estado de salud era estable.
Ahí mismo le fueron leídos los cargos y se le aplicó la orden de ingreso en prisión. Con la entrega a Múnich se abre un nuevo capítulo en la larga trayectoria ante tribunales de Demjanjuk, quien se libró incluso de una pena de muerte dictada en Israel.
En Alemania se verá confrontado al testimonio del que se considera último superviviente entre los presos de Sobibor, Thomas Blatt, de 82 años, llegado asimismo de EEUU, en su caso de Santa Barbara, para declarar contra el acusado, si se le abre proceso.
Blatt esta semana recordaba en "Der Spiegel" la extrema crueldad de los "Trawniki" ucranianos, que de presos pasaron a ser los peores torturadores del campo. El propio testigo ha admitido que no podrá identificar a Demjanjuk, puesto que, según su abogado, tras tanto tiempo no reconocería ni la cara de su padre.
La llegada a Múnich de Demjanjuk, en la lista de los últimos diez ex nazis más buscados del Centro Simon Wiesenthal, significa la derrota en la batalla de su familia por evitarle un nuevo proceso.
A mediados de abril, Demjanjuk ya pasó por el trance de ser sacado de su casa de Cleveland en silla de ruedas y trasladado al aeropuerto por agentes de Inmigración y Aduanas (ICE), entre gran revuelo mediático. Horas después regresó a casa, tras ser cancelada la orden por un tribunal federal ante un nuevo recurso de su hijo.
Ahora, los argumentos de la supuesta tortura no le sirvieron de nada a este presunto criminal nazi, quien ha afirmado siempre haber sido víctima y no brazo ejecutor del nazismo.
La fiscalía alemana no le imputa ya haber sido el "Ivan el Terrible" que actuó en Treblinka, en que se centró el proceso abierto en Israel, sino haber trabajado como guardián en Sobibor, donde fueron asesinados unos 250.000 judíos polacos, alemanes, franceses, checos, eslovacos y holandeses.
Ahí llegó Demjanjuk en 1942 y ahí empezó su cooperación con los nazis en la que se fundamenta la acusación de complicidad en la muerte de al menos 29.000 judíos. De Sobibor pasó a Flossenbürg, en Baviera, en 1943, con el mismo cometido.
Demjanjuk sostuvo siempre que fue reclutado por el Ejército soviético en 1941, que los alemanes le capturaron un año después y que le tuvieron prisionero hasta 1944.
Tras la II Guerra Mundial fue reconocido como "Displaced Person" -"DS", siglas para ex confinados y esclavos del nazismo- y pidió que se le autorizase emigrar a Argentina, primero, y a EEUU, después.
Hasta que emigró a EEUU en 1952, pasó por unos diez campos de refugiados y alegó, sobre su estancia en Sobibor, haber trabajado como chófer por 40 zlotis polacos al mes.
Demjanjuk vivió tranquilamente como emigrado en EEUU hasta que a finales de los 70 se reveló su implicación en el Holocausto. En 1981 se le retiró la nacionalidad estadounidense y en 1986 fue extraditado a Israel, como presunto "Iván el Terrible" de Treblinka.
Fue condenado a muerte en 1988 por complicidad en el asesinato de 800.000 judíos tras ser reconocido por supervivientes como el verdugo de ese campo de exterminio, asimismo en la Polonia ocupada.
Pero el Tribunal Supremo israelí anuló la condena en 1993 al presentar sus abogados documentos procedentes de la Unión Soviética, según los cuales no quedaba suficientemente probada que su identidad correspondiera a la de "Iván el Terrible".
Demjanjuk regresó a EEUU y vivió estos años como apátrida con su familia, sacudido por nuevas amenazas de proceso -las últimas, procedentes de Ucrania, sin éxito- y nuevos dramáticos recursos alegando que una extradición a su edad equivalía a una tortura.
Un argumento con abundantes precedentes, sean ex criminales nazis o ex dictadores. A Rudolf Hess, lugarteniente de Hitler, no le valió para que se le autorizara a salir del penal de Spandau, de donde se convirtió en último preso y donde se suicidó con 93 años. EFE
gc/jcb/pq
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miércoles, 6 de mayo de 2009

La difícil fotogenia reunificadora


Berlín expone 532 formas de recordar la Unidad, todas ellas inservibles

 
Gemma Casadevall

Berlín, 6 may (EFE).- La complejidad de dar con una forma digna y aglutinadora de recordar la hazaña de la Revolución Pacífica y la Caída del Muro de Berlín quedó evidenciada en la exposición abierta hoy con los 532 proyectos presentados al concurso para el monumento a la Unidad alemana, de los cuales ninguno gustó al jurado.
A unos pocos meses del vigésimo aniversario de la Caída del Muro -el 9 de noviembre de 1989-, en que debía presentarse el ganador del concurso público, el futuro del monumento es una incógnita, no por falta de ideas, sino porque ninguna convence.
Enormes semiesferas metálicas que se juntan, bloques de piedra natural que buscan ensamblarse, escaleras apuntando al cielo, rampas de hormigón asimismo en dirección al firmamento, aros y anillos en distintas formas, muros derribados o constelaciones de estrellas: la diversidad de motivos y estilos preside la exposición.
Algunos de los diseños juegan al futurismo, otros mezclan el realismo soviético con las esencias de la Bauhaus y otros se inspiran claramente en los 2.711 bloques de hormigón que forman el monumento a las Víctimas del Holocausto, de Richard Eisenmann.
Para gustos, los colores. La variedad es inmensa, como se refleja en los esbozos presentados, asimismo consultables en la página de internet www.wettbewerb.denkmal.de.
De entre esa lluvia de ideas debería salir el memorial que, según decisión del Parlamento (Bundestag) de septiembre del 2007, quedará emplazado en el corazón histórico de Berlín, la Schlossplatz -plaza que ocupó el Palacio de los Hohenzollern, ante la Isla de los Museos y con la Staatsoper y la Universidad Humbold de vecinos-.
A tal efecto se convocó un concurso público, al que concurrieron más de medio millar de proyectos, mayoritariamente de estudios de arquitectura de toda Alemania pero también del extranjero -Holanda, Austria, Suecia, Armenia e incluso uno procedente de Zaragoza, firmado por Carlos M. Auria Rubio-.
Entre ellos se seleccionó una veintena de finalistas pero el jurado, tras analizar esta selección, decidió que ninguno tenía la dimensión necesaria para representar la hazaña colectiva de la reunificación, tras décadas de división entre República Federal de Alemania (RFA) y la República Democrática Alemana (RDA).
El jurado, incapaz de decidirse, optó por devolver finalistas y no finalistas a la terna, con la recomendación de empezar desde cero.
"Lamento tal resultado, puesto que bastantes de los proyectos presentados tenían un potencial a desarrollar", comentó el ministro de Cultura, Bernd Neumann, al inaugurar la exposición.
Los proyectos quedarán exhibidos hasta el 31 de mayo, porque así lo establecían las bases del concurso público, aunque el propio Neumann no fue capaz de adelantar siquiera si habrá tiempo, hasta el 9 de noviembre, para dar una nueva fecha.
"Sinceramente, no está claro cuál es el proceso a seguir ahora", admitió Andreas Kübler, del departamento federal de Urbanismo, en la apertura de la exhibición en el Kronprinzpalais -el Palacio del Príncipe Heredero-, asimismo vecino de la Schlossplatz.
La inauguración estuvo envuelta en la perplejidad ante la situación creada y algunos abucheos de los presentes, ya que, según el cómputo difundido por medios berlineses, el jurado tuvo algo así como 66 segundos para evaluar cada proyecto en el día y medio que dedicó a la preselección.
Berlín está acostumbrado a las largas polémicas en torno al diseño y significación de sus más emblemáticos monumentos recientes. El de las víctimas del Holocausto estuvo precedido por 17 años de debate y concursos hasta que se dio con el diseño definitivo de Richard Eisenmann, que desde su inauguración en 2005 a ahora ha recibido casi dos millones de visitantes.
Todo apunta a que para conocer el diseño definitivo del futuro monumento habrá que esperar al siguiente aniversario "redondo" de la reunificación. EFE
gc/dm
 

Cine para (casi) todos

"El corazón de Yenin", un documental recomendado a Avigdor Lieberman
 
Gemma Casadevall

Berlín, 6 may (EFE).- Las salas alemanas estrenan mañana "Das Herz von Jenin" ("El corazón de Yenin"), un documental de un padre palestino que donó los órganos de su hijo muerto a niños israelíes, un gesto por la paz convertido en película que su codirector, Marcus Vetter, recomienda ver al ministro de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman.
"Por supuesto, lo ideal sería que lo viera en Israel. Pero, como no sabemos si llegará a estrenarse allí, lo ideal es que aproveche su paso por Berlín para verla", explicó a Efe, medio en serio medio en broma, el director del film ante la coincidencia del estreno y la visita del ministro ultraconservador israelí a esta ciudad.
El ideario del ultraconservador Lieberman, quien mañana se entrevista con su colega alemán Frank-Walter Steinmeier, está en las antípodas de lo que representa Ismael Khatibs, el palestino del campo de refugiados de Yenin, cuyo hijo de 12 años murió en 2005 al alcanzarle una bala disparada por soldados israelíes.
"Das Herz von Jenin" ("El corazón de Yenin"), Premio al Mejor Documental en el Festival de Valladolid 2008 y Premio del Público en el de Dubai el mismo año, sigue a ese hombre dos años más tarde en su viaje por Israel, para conocer a los seis niños "del enemigo" cuyas vidas se salvaron con los órganos de Ahmed, su hijo muerto.
"No es la historia de un héroe solitario, sino de mucha gente más. Entre ellas, el enfermero que lo convenció, en medio del horror y del dolor infinito, para que donase esos órganos a niños israelíes que sin un trasplante no iban a sobrevivir", explica Vetter.
Entre esos niños había hijos de familias judías ortodoxas, para lo que Ismael tuvo que pedir el permiso tanto del Imán de Yenin como del líder local de las brigadas de Al-Aksa. "No lo habría obtenido solo. Pero contaba con la fuerza de su mujer, Abla. Y lo logró".
Doce de los 89 minutos del documental están dedicados al encuentro entre Ismael y una familia ortodoxa cuya hija vive con el riñón de Ahmed. "Es un encuentro casi en tiempo real" ya que la reunión en la casa duro sólo 20 minutos.
Son, a juicio de Vetter, los momentos más intensos del filme, ya que ponen en evidencia las muchas barreras a salvar, políticas y religiosas, en el camino hacia la paz.
"Nuestra película no tiene un mensaje político concreto. El mensaje es la historia. No es pro-palestina, puesto que también refleja el entorno de intolerancia y odio que debe superar Ismael. Y tampoco es pro-israelí", argumenta el realizador alemán, codirector del documental junto con el israelí Leon Geller.
"Queríamos demostrar que otro Oriente Medio, otro mundo es posible", apunta, repitiendo esta frase en el español aprendido entre Buenos Aires y Madrid, donde estudió cine entre 1987 y 1990.
De 41 años e hijo de padre turco, Vetter ganó en 2006 el Premio Europa al mejor documental, con el autobiográfico "Mein Vater, der Türke" -"Mi padre, el turco"-.
Apuntalado en el premio logró llevar adelante "Das Herz von Yenin", con Geller, con quien coincidió en 2007 en el Talent Campus de la Berlinale -sección de ese festival donde directores y estudiantes de cine intercambian experiencias-.
"Geller tenía rodadas escenas de 2005, en el hospital donde se extirparon los órganos a Ahmed. Con él e Ismael recorrimos, entre julio y septiembre de 2007, los lugares donde viven las familias de esos seis niños israelíes", prosigue Vetter.
En Cisjordania, rodaron con un equipo íntegramente palestino pues los israelíes no podían trabajar allí, explica. En Israel, con equipo judío "por las mismas razones", prosigue. En ambos casos contó "con la plena colaboración de las autoridades y por supuesto también del Ejército israelí, de otro modo no hubiera sido posible".
La grandeza del film, que llega a las salas comerciales precedido por excelentes críticas de los medios alemanes, consiste en demostrar "cómo de una situación aparentemente demoledora puede surgir la esperanza", según Vetter.
Si del corazón herido de Yenin pudo surgir algo como el gesto de Ismael, por qué no puede haber un camino hacia la paz, a pesar de que, hoy por hoy, el ultraconservador Lieberman se opone a la creación de dos Estados, es favorable a proseguir la política de asentamientos y no cree en el diálogo con Damasco. EFE
gc/nvm/bp/dm
(fotos)

sábado, 2 de mayo de 2009

Otro mayo revolucionario en Kreuzberg

Violencia radical sacudió a Alemania en recesión

Gemma Casadevall

Berlín, 2 may (EFE).- Los disturbios provocados por izquierdistas y alborotadores en el Primero de Mayo Revolucionario de Berlín y Hamburgo, unidos a las batallas campales en marchas de neonazis por toda Alemania desataron la alarma en las autoridades, desbordadas por la violencia extremista de izquierda y de derecha.
Un total de 289 detenidos y 273 policías heridos -20 de gravedad- fue el resultado de la jornada sólo en el barrio berlinés de Kreuzberg, informó hoy el senador de Interior, Ehrhart Körting, según el cual los alborotadores mostraron una inusitada "disposición a la violencia" y dieron "un duro revés" a la estrategia policial.
Los antidisturbios habían desplegado un contingente de 6.000 agentes, que usaron gases lacrimógenos, cañones de agua a presión y porras cuando se entró al "cuerpo a cuerpo" y las cargas policiales.
Ello no impidió la acción devastadora de miles de alborotadores y radicales del llamado Bloque Negro o autónomos violentos que desfiló por el barrio mezclados entre los 5.000 manifestantes de izquierda.
Empezaron lanzando piedras, botellas y objetos incendiarios a los agentes, luego convirtieron en barricadas en llamas contenedores de basura y autos, destrozaron escaparates de bancos y comercios y arremetieron contra vehículos de los transportes públicos.
Los disturbios tras la multitudinaria fiesta en la calle de todos los años en ese barrio multiétnico no son una sorpresa, ya que desde 1987 cada Primero de Mayo acaba en altercados. Los vecinos levantan sus tenderetes de comidas y bebidas cuando cae la noche, turistas y berlineses se retiran o se quedan a tomar fotos y sólo los muy despistados dejan el coche aparcado ahí esa noche.
Esta vez, el balance de detenidos y heridos fue el mayor en años, los disturbios empezaron antes de lo habitual, fueron más prolongados y la policía no recuperó el control hasta la madrugada.
En Hamburgo hubo escenas parecidas, con un centenar de detenidos, hasta en el barrio de Schanzenviertel, donde al igual que en Berlín hubo ya los primeros incidentes la víspera o Noche de Walpurgis, con un total de 48 agentes con heridas leves y 57 detenidos.
Pero no es eso lo único lo que preocupa a las autoridades, sino la confluencia entre estos disturbios "rituales" y la batalla campal precedente en todo el país entre grupos antifascistas y neonazis.
Los más graves se produjeron en Ulm (Baviera), con más de 50 heridos, resultado de los encontronazos entre el millar de seguidores del ultraderechista Partido Nacional Democrático Alemán (NPD) y unos 10.000 "contramanifestantes".
Situaciones parecidas se vivieron en Berlín, al quedar la sede del NPD sitiada por miles de contramanifestantes, para impedir que hablase el presidente de la formación, Udo Voigt. Por si fuera poco, a un vecino se le ocurrió salir al balcón con el saludo hitleriano y la policía tuvo que intervenir ante el bombardeo de botellazos.
Mientras en Hannover y Maguncia (norte y oeste) unos 20.000 "contramanifestantes" expresaron pacíficamente su rechazo a la ultraderecha, la geografía alemana quedó salpicada por marchas y más marchas de neonazis, reducidas o de hasta mil manifestantes.
Lo más alarmante fue, para sindicalistas y policía, lo ocurrido en Dortmund (oeste) y otras ciudades, donde centenares de neonazis atacaron mítines de la Confederación de Sindicatos Alemanes (DGB).
La canciller germana, Angela Merkel, advirtió, en una entrevista hoy al diario "Neue Presse", contra los "anuncios" de disturbios sociales lanzados estos días y relacionados con la recesión económica.
Merkel insistió en que la economía tocará fondo este año, pero empezará a recuperarse en 2010, mientras los pronósticos del Ejecutivo apuntan a una caída histórica del 6 por ciento del PIB en 2009. El número de desempleados aumentará hasta 4,6 millones el año próximo -un millón más sobre los 3,5 millones actuales-.
Esta situación ha disparado los cálculos sobre la situación explosiva entre el mundo sindical, a los que se unió la candidata socialdemócrata a la presidencia del país, Gesine Schwan, la cual se llevó una reprimenda general -incluidas en la des sus propias filas- ante unas declaraciones tachadas de tremendistas y desafortunadas, en vísperas del Primero de Mayo
La elección del presidente del país se decidirá el 23 de mayo tras la votación de la Asamblea Federal y el favorito a la reelección es el conservador Horst Köhler. EFE
gc/sc
 

domingo, 26 de abril de 2009

Animando el blog


"Blancanieves" mexicana vestida por Gaultier triunfó en Berlín

 

Gemma Casadevall

Berlín, 26 abr (EFE).- La bailarina mexicana Elisa Carrillo Cabrera triunfó hoy en Berlín como sensual "Blancanieves" vestida por Jean Paul Gaultier, desde el escenario de la Deutsche Oper y como protagonista de una coreografía del francés Angelin Preijocal.

Más felina que dulce, con una cabellera azabache, como quiere el cuento y de tez menos blanca de lo que pensaron los hermanos Grimm, Carrillo se alzó como heroína de "Schneewittchen" -"Blancanieves"-, estrenado hoy como plato fuerte de la temporada berlinesa.

Se trata de una producción potente, tanto por el nombre de Gaultier, como por venir refrendada por las dos grandes óperas de Berlín -es producción de la Staatsoper Unter den Linden, en el antiguo lado oriental, y se estrenaba en la Deutsche, al otro lado de la ciudad-.

Gaultier no se lo puso fácil a algunos miembros del cuerpo de baile de la Staatsoper. A la madre de Blancanieves, Bettina Thiel, le corresponde alumbrar a su hija sobre talones de muchos centímetros. En circunstancias parecidas se desenvuelve la madrastra, Beatrice Knopp, convertida en una dómina con mucho látex, arriesgada capa y polisón y, encima, sobre calzado de vértigo.

Mientras Elisa Carrillo cimbrea, se envuelve y desenvuelve sobre su príncipe, Leonard Jakovina, sin el menor obstáculo por parte de su fina túnica y descalza, a su enamorado le corresponde contenerse en un ceñidísimo traje de torero.

Los cuentos son buena materia para el ballet y el cuerpo de baile de la Staatsoper allanó cualquier traba derivada de los diseños de Gaultier, en una producción que Preijocal había mostrado ya en el Festival de Lyon y que en Berlín tuvo su estreno internacional enriquecida con el sello de las dos óperas de la capital alemana.

Preijocal eligió para su composición la música de Gustav Mahler, con fragmentos de varias de sus sinfonías y algún que otro toque de música electrónica.

Los decorados -de Thierry Leproust- compartieron protagonismo con los diseños de Gaultier y los "cómplices" de Blancanieves, los enanitos, se erigieron en vencedores morales de la gala.

Puesto que no podían ser enanos -ni siquiera bajitos-, Prejocal los convirtió en ágiles alpinistas trepadores, tan asexuados frente a los encantos de Blancanieves como los personajes del cuento, pero mucho mejor dotados para el ballet.

Una creativa escena con los siete trepando por sus correas de escalador se llevó una de las ovaciones más cerradas de la gala, junto con la endiablada danza de la madrastra cuando, por fin, se despoja de los altísimos talones para mostrar todo su poderío.

En el cómputo final, los "pas de deux" de Carrillo y Jakovina se ganaron los bravos generalizados, desde que arranca su descubrimiento como enamorados -en una pieza muda, sin música- hasta el beso que devuelve a la vida el cuerpo inerme, pero con todo cimbreante, de Blancanieves.

La imagen de la Carrillo, a pecho descubierto, dormida entre un colchón de rojas manzanas, ocupa desde hace semanas las carteleras berlinesas, como un reclamo mediático para este plato fuerte de la temporada de ballet de la capital.

La escena es inexistente sobre el escenario, pero la Blancanieves mexicana no precisa más imán que ella misma para acaparar ovaciones. EFE

gc/ma

martes, 21 de abril de 2009

Una noche en la ópera


La amenaza integrista se llama Fritz


Se abre juicio al grupo de Sauerland, célula integrista de conversos alemanes

 

Gemma Casadevall

Berlín, 21 abr (EFE).- La audiencia territorial de Düsseldorf abre mañana el macroproceso contra el cuarteto integrante del grupo de Sauerland, una célula islámica presuntamente liderada por dos conversos alemanes, detenidos en 2007 con 730 kilos de explosivos y a los que se imputa planear atentados en todo el país.

Fritz Gelowitz, de 29 años y convertido al islam a los 15; Daniel Schneider, de 23 y musulmán desde 2003; el turco-alemán Atila Selek, de 24 años y nacido en Alemania, y Adem Yilmaz, turco de 39 años que llegó al país hace 20 años, son los encausados como presuntos miembros de la Unión Islámica de la Yihad (IJU), célula de Al Qaeda.
El proceso será presidido por el juez Ottmar Breidling, avezado en casos de terrorismo islámico, quien asume un juicio que se perfila largo y complejo, cuyas actas alcanzan los 530 archivadores y para el que sólo la fiscalía ha convocado a 219 testigos.
Los investigadores han advertido del enorme grado de fanatismo del grupo, especialmente en el caso de los dos conversos. Los expertos judiciales alemanes pronostican que, conociendo a Breidling, cortará de raíz cualquier provocación de los acusados en la sala.
Para los medios, la célula de Sauerland nació en septiembre de 2007, pero los servicios de seguridad llevaban año y medio observándoles de cerca.
El 4 de septiembre, finalmente, un comando de elite entró al asalto en una casa de vacaciones de la idílica localidad de Oberschledorn (oeste de Alemania) y sacó de ahí, descalzo y esposado, a Schneider, el presunto cabecilla.
Tras meses de seguir sus movimientos, se dio la orden de pasar a la acción ante la certeza de que habían empezado a manipular los 730 kilos de material explosivo, almacenado en 26 toneles. Estaban provistos de 26 detonadores, por lo que se temía que en cualquier momento podían perpetrar un atentado.
A la detención de Schneider siguió la de Gelowitz, estudiante de Economía de Ulm que se hacía llamar por sus colegas Abdalah, y también la de Yilmaz. Completó el cuarteto Selek, extraditado en 2008 por Turquía, como presunto suministrar del material explosivo.
El ministro alemán del Interior, Wolfgang Schäuble, habló de una nueva dimensión de la amenaza terrorista, ante la evidencia de que quienes estaban dispuestos a perpetrar los atentados no eran ya terroristas reclutados de países islámicos, sino jóvenes conversos alemanes.
Entre los objetivos que barajaban se encontraban el aeropuerto de Fráncfort, la base militar aérea de EEUU de Ramstein, la mayor de Europa, así como estadios de fútbol o estaciones ferroviarias y otros lugares en ciudades como Düsseldorf, Múnich, Stuttgart y Colonia.
Mientras tres de los acusados estaban en prisión preventiva y el cuarto en proceso de extradición, la policía llevó a cabo sucesivas redadas en varios estados federados del sur, norte y oeste del país.
En una de estas operaciones, hace unos meses, fueron registrados los domicilios de dos ciudadanos serbios, sospechosos de haber proporcionado a Gelowicz detonadores militares.
Se sospecha que la célula estaba apoyada por islamistas serbios, según el último número del semanario "Der Spiegel", que se remitía al Departamento Federal de Investigaciones de lo Criminal (BKA).
La defensa fundamentará sus alegatos en el supuesto de que sin apoyo logístico no habrían sido capaces de llevar adelante sus planes y que eran instrumentos de algún "agente provocador".
La fiscalía los considera elementos dispuestos a actuar por sí mismos, que se habían equipado asimismo por decisión autónoma para ello, movidos por un fanatismo desconocido hasta ahora entre ciudadanos alemanes. EFE
gc/jcb/ah

jueves, 12 de marzo de 2009

Aktion T-4

Museo Judío recupera la voz de las víctimas de la eutanasia nazi

 

Gemma Casadevall

Berlín, 12 mar (EFE).- El Museo Judío de Berlín ha recuperado la voz de las víctimas del programa de eutanasia nazi, a través de una exposición que recorre el delirio racista del Tercer Reich y su clase médica cómplice e invita a reflexionar sobre los límites éticos de la genética actual.

El caso de Martin Bader, zapatero remendón, pone rostro a lo que fue el destino compartido por las 210.000 víctimas de la "Aktion T-4", el plan de exterminio del Tercer Reich para inválidos, débiles mentales o pacientes afectados por enfermedades genéticas.

Bader no padecía ninguna dolencia congénita, pero había quedado inhabilitado para el trabajo como consecuencia de una gripe contraída ya adulto, que degeneró en Parkinson.

"Su diario, sus cartas y las actas médicas desde que ingresó en el centro de Bad Schussenried hasta que le trasladaron a las cámaras de la muerte de Grafeneck se convirtieron para mi en la voz del padre que murió", explicó a EFE Helmut Bader, el hijo de la víctima, quien ha participado en la elaboración de la muestra.

Bader tenía un año cuando su padre ingresó en los ficheros de la medicina nazi, en 1934, un año después de la llegada de Hitler al poder. De las consideradas revisiones de rutina iniciales pasó al ingreso en Bad Schussenried y luego el traslado al lugar donde moriría, en Grafeneck (sur de Alemania).

"Sus cartas me devolvieron al hombre jovial que fue y cuya vida quedó a manos del T-4", explicó su hijo. El programa de eutanasia nazi, orquestado entre 1940 y 1941, tomó ese nombre del domicilio donde se fraguó, en la Tiergartenstrasse número 4 de Berlín.

"Fue la continuación del programa de esterilización forzosa emprendido por Hitler inmediatamente después de llegar al poder. O una estación intermedia del exterminio masivo de Auschwitz", indicó Margret Kampmeyer, comisaria de la muestra.

La exposición, titulada "Medicina mortal. La obsesión por la raza del nacionalsocialismo", toma el material ya exhibido por el Museo del Holocausto de Washington, ampliado con los documentos de esas víctimas y "desposeído de la escenificación de esa muestra, más emocional y concebida para el público americano", indicó Kampmeyer.

Sobria, sin dramatismos, la exposición berlinesa traslada al edificio en zigzag obra del arquitecto Daniel Libeskind lo que empezó como programa de "higiene étnica" y desató el genocidio.

Unas 400.000 personas, mujeres, niños y hombres adultos fueron sometidos a la esterilización forzosa, sea por padecer enfermedades genéticas o por favorecer la 'arianización' del Tercer Reich.

A este colectivo siguieron las víctimas del T-4, programa que Hitler no llevó a sus últimas consecuencias. Se interrumpió en 1941 "dado que las víctimas no eran únicamente judíos, sino también ciudadanos arios, lo que generó presión social", dijo Kampmeyer.

La presiones de la iglesia, entre otras, y el miedo a que "a los enfermos mentales siguieran simplemente los viejos" hicieron dar marcha atrás a Hitler. Aparentemente, al menos, ya que en realidad había puesto en marcha su plan de exterminio masivo.

La muestra recupera las teorías de la eugenesia y sus pioneros alemanes, así como el concepto de política familiar nazi, y deriva luego en Auschwitz y los monstruos de la clase médica, como Josef Mengele y sus experimentos letales con niños gemelos, a ser posible gitanos.

Sus salas ilustran no sólo planes secretos, como el T-4 o Auschwitz, sino también campañas públicas, como los "diez mandamientos" para una buena elección del cónyuge.

Algunos de los mandatos harían sonreír -"casarse sólo por amor", puesto que a mayor felicidad mejor funciona la procreación-, de no ir acompañados de otros dónde queda la intencionalidad racista: hay que elegir a un alemán o al menos un nórdico, puesto que toda mezcla de razas implica distorsión en el objetivo de pureza aria.

"Cuando leemos que en tal o cual clínica de EEUU se investiga para que los padres puedan seleccionar el color de piel u ojos de sus hijos deberíamos dar la alarma. No son nazis. Pero la genética actual necesita también sus límites éticos", dijo Cilly Kugelmann, directora del programa de exposiciones del Museo Judío berlinés.

El cartel que ilustra la exposición muestra el catálogo del color de ojos elaborado en 1910, mucho antes de la llegada de Hitler al poder, por médicos alemanes. EFE

gc/ik

(fotos)

jueves, 5 de marzo de 2009

Paladeando la cicatriz


Neues Museum regresa a su Isla y convierte en bellos los estragos del tiempo

 

Gemma Casadevall

Berlín, 5 mar (EFE).- La Isla de los Museos de Berlín completó un largo proceso de revitalización con la presentación hoy del Neues Museum, la última de sus piezas que seguía cerrada y que el arquitecto David Chipperfield ha convertido en monumento a los estragos del tiempo.

El genio del arquitecto, combinado con la majestuosidad de los museos vecinos -Pergamon, Altes Museum, Bode y Alte Nationagalerie-, lograron rescatar con toda su belleza un edificio comido por las bombas de la Segunda Guerra Mundial, y darle la dignidad precisa para alojar de nuevo a Nefertiti, la Reina del Nilo.
Lo que quedó, quedó. Lo que se vino abajo, se sustituyó por piedra nueva y blanca, rectas columnas, suelos de madera y estructuras de acero. Nada de rellenar huecos con imitaciones de materiales pasados ni recomponer mosaicos destruidos por las bombas.
Este es el concepto aplicado por Chipperfield a una remodelación que deja al aire las cicatrices del tiempo y no tapona siquiera los balazos que quedaron en sus paredes.
El edificio, construido en 1843 según los planos de Friedrich August Schüler, fue parcialmente destruido por dos bombardeos, en 1943 y 1945. Las autoridades germano-orientales lo dejaron tal cual, en los años de la división de la ciudad.
Ahora, bajo el prisma de Chipperfield, reabrió sus puertas para completar la Isla de los Museos, el mayor proyecto de recuperación museística llevado a cabo desde la Caída del Muro, en 1989.
El Pergamon y el Altes Museum, dos clásicos, se habían mantenido en funcionamiento pese a las obras de restauración exterior -cuya última fase se prolongará hasta 2026. Los más dañados, como la Alte Nationalgalerie y el Bode, fueron reabiertos en 2001 y 2006.
Ahora le llegó el turno al Neues Museum, cerrado desde 1939, cuando el Tercer Reich decidió trasladar a lugar seguro sus colecciones, incluido el bello busto de Nefertiti.
"Tras once años de trabajo y confrontación con la historia, me llegó la hora de devolver las llaves. Voy a hacerlo a disgusto", admitió Chipperfield, ante la entrega protocolaria de llaves al alcalde-gobernador de la ciudad, Klaus Wowereit.



Suya es la rectilínea escalinata que sustituye a la que levantó Schüler -sobre cuya tribuna quedó instalado el busto Nefertiti-, destruida por el incendio desatado por los bombardeos de 1943.
De los tiempos de Schüler se conservó en cambio la cúpula del ala norte, donde ahora se colocará de nuevo a la Reina del Nilo.
Por las tres plantas del museo se distribuirán las restantes piezas de la colección de arte, sarcófagos, relieves, joyas y papiros egipcios, durante años alojadas en domicilios provisionales.
La recuperación total del Neues Museum se hará esperar unos meses. A la presentación hoy seguirán tres días de puertas abiertas, animadas por la coreografía de Sasha Waltz.
Luego cerrará de nuevo, para preparar el traslado de Nefertiti bajo la cúpula. La exposición se abrirá en octubre, en lo que será el fin de un tortuoso viaje de la Reina, a sus 3.300 años de edad.
El busto más bello del mundo, a decir de algunos, fue descubierto el 7 de diciembre de 1912 por el arqueólogo alemán Ludwig Borchardt en unas excavaciones en el valle de Amarna, entre Luxor y El Cairo.
Primero fue presentada en sociedad en el mismo Neues Museum al que ahora regresará. Luego, en los años 30, estuvo a punto de regresar al Nilo, ante las exigencias de restitución de Egipto.
Hitler se opuso a devolverla. Oportunamente se la escondió en una mina de Turingia (este de Alemania) mientras caían las bombas sobre Berlín y ahí la encontraron las tropas estadounidenses.
En los años 50 fue exhibida en las afueras del sector americano, a partir de 1967 se la alojó en otro museo del lado occidental, en el barrio de Charlottemburg, donde se quedó cuatro décadas más.
En 2005 empezó otro periplo de domicilios provisionales, desde el futurista Kulturforum, compartiendo espacio con una instalación de neón, hasta el edificio prusiano del Altes Museum.
El último traslado de nuevo al Neues será de apenas 500 metros y sin salir ya de la Isla, donde reaparecerá con su inalterable sonrisa, bajo la nueva luz que ha dado al museo Chipperfield.
La remodelación del Neues costó 200 millones de euros (251 millones de dólares), del total que 1.000 millones (1.256 millones en dólares) invertidos en toda la Isla de los Museos. Chipperfield entregó hoy simbólicamente las llaves, aunque tiene pendiente de culminar una estructura, que comunicará por el exterior el Neues y un ala del Pergamon y que estará lista en el 2011. EFE
gc/nvm/dm

(con fotos)

domingo, 1 de marzo de 2009

Crónica 2, abril/junio 2009


Rothko en conversación con Giotto y Nefertiti




Gemma Casadevall


„En ninguna otra capital del mundo se siente tanto la historia como en Berlín“,  solemos decir los berlineses de adopción al visitante. Berlín ha convertido en imán las cicatrices de la historia en alternancia con el futuro. Y el diálogo entre el pasado y el presente, extrapolado de lo alemán a lo universal, parece haberse contagiado también de algunas de sus exposiciones.
El paseo del visitante por la primavera artística berlinesa empieza en la Gemäldegalerie, la pinacoteca enclada entre el futurista Kulturforum. Mark Rothko dialoga con su venerado Giotto, en una exposición volcada a evocar la vinculación anímica, a través de los siglos, del abstracto generador del „Color Field Paintings“ y un Fra Angelico que ni sabe ni padece de tal fascinación. La pinacoteca se lanza sin reparos a tal diálogo, después del fiasco con que cerró en febrero la vecina Neue Nationalgalerie su intento de hacer hablar a las penumbras de Paul Klee con el mundo de colorines de Jeff Koons.
Por si la conversación entre Giotto y Rothko acaba en nada, la pinacoteca apuesta paralelamente por lo inalterable e inaugura, con la llegada de la primavera, algo sin fisuras: „Los maestros von Flémalle y Rogier van der Weyden“.
Paseando un trecho más, en dirección oeste, el visitante se reencuentra con otro talento dialogante: Alberto Giacometti, en el Käthe Kollwitz Museum. A las estilizadas esculturas del suizo se las vio el pasado invierno conversando con Nefertiti, en el Altes Museum. El busto de Annette Arm, la musa con la que se casó Giacometti, habló ahí largo y tendido con Nefertiti. „El hombre que marcha“ se impuso sobre una esculturita de madera de diez centímetros y un total de otras diez piezas desarrollaron el diálogo sin complejos de Giacometti, alias el Egipcio, con la vasta colección de piezas originarias del Nilo. En el Käthe Kollwitz, Giacometti no viaja tan lejos. Su interlocutor ahí son las esculturas de Walter Moroder, cobrando sentido a través de los trazos del suizo.
A Nefertiti le importará poco que le hayan arrebatado la compañía de Annette Arm. Fue un lapso pírrico para una reina con 3.300 años encima,  impertérrita, a la espera de que se la reubique. Desde que en 1912 diera con ella el arqueólogo alemán Ludwig Borhardt, entre Luxor y El Cairo, la reina ha sido vagabunda célebre. Primero fue a parar al Neues Museum, luego los nazis la escondieron en una mina mientras los bombardeos aliados castigaban al Berlín de Hitler. Los americanos la rescataron del agujero y se la quedaron en el burgués barrio de Charlotemburgo. Con la reunificación empezó su regreso por etapas en dirección al Neues. Primero, a merced de los neones del Kulturforum. Luego, en el Altes. Ahora aguarda impasible a que esté lista su nueva vitrina en el Neues.
La sensación de esta primavera no deben ser las exposiciones, dicen los ideólogos del Patrimonio Prusiano, entidad que gestiona los museos estatales de la ciudad. La protagonista será la reapertura del Neues Museum, la última pieza de la Isla de los Museos. Destruido en un 70 por ciento por los bombardeos que no rozaron a Nefertiti, el Neues resucita por obra y gracia del talento arquitectónico de David Chipperfield, más los 300 millones de euros que costó la obra.
El estreno del Neues será este marzo, con las salas aún vacías, simplemente para que el visitante complete su paseo por el Pergamon, el Altes, el Boden y la Alte Nationalgalerie. Octubre llegarán Nefertiti y sus amigos. La Isla de los Museos habrá cerrado así la costosa recuperación iniciada tras la caída del Muro.
Los ideólogos del Patrimonio Prusiano podrán concentrar a partir de ahí sus múltiples sentidos en lo que, a juicio de una élite arquitectónica, es tan descomunal como aberrante: la reconstrucción del Palacio de los Hohenzollern, de la nada absoluta –de nuevo, culpa de los bombardeos- a la réplica orquestada por el italiano Francesco Stella. Será el „Centro Pompidou del siglo XXI“, dicen. Costará medio billón de euros, para cuando esté listo -2013- todos nos habremos aburrido de hablar del rebautizado Foro Humboldt. Y amputa la creatividad en aras de una mera carátula barroca, dicen los críticos.
En Berlín, el diálogo con la historia tropieza siempre en las palabras nazismo y  bombardeos aliados. Mientras, una ciudad de provincias, Halle, logró su pequeña maravilla: colocar una espectacular cubierta trapezoidal de alumnio con 300 toneladas de peso sobre una ruina sajona. Dos arquitectos españoles, Fuensanta Nieto y Enrique Sobajano, ensablaron las ruinas de castillo de Moritzburg, construido en 1513, en un moderno museo con 4.000 metros cuadrados de superficie.
En Moritzburg depositó el coleccionista Hermann Gerlinger una colección de 500 obras con los primeros espadas de Die Brücke y Der Blauer Reiter. Moritzburg, sobre una colina, tiene su „Ventana a la ciudad“, dos ventanales rectilíneos sobre la ciudad, con la ruina sajona en diálogo con Emil Nolde, Ernst Ludwig Kirchner, Lovis Corint, Max Liebermann, Vasily Kandinsky, Edvar Munch y Klee, entre otros. A una hora en cómodo viaje en tren desde Berlín.