martes, 29 de junio de 2010
Joachim, el intachable enemigo
miércoles, 23 de junio de 2010
Madiba, este no fue tu Mundial
domingo, 6 de junio de 2010
Empeñándonos en hablar de crisis
Merkel, a la recerca del seu rescat
RETROCÉS · La cancellera, immersa en una caiguda lliure de la seva coalició als sondejos, necessita pactar i reeixir en un programa de retallades RIVALS · L'oposició guanya terreny davant l'elecció del nou president del país
Gemma C. Serra
Amb aquest bagatge, i unes enquestes en caiguda lliure, Merkel es tancarà avui i demà amb els seus socis, la Unió Social Cristiana de Baviera (CSU) i el Partit Liberal (FDP), per mirar de lligar un paquet de rescat. Es tracta de frenar l'endeutament amb un programa esglaonat fins al 2016, d'acord amb el model imposat per la UE -i indirectament per Alemanya, el primer contribuent- al conjunt de la castigada eurozona. Fins ara, dominen les dissonàncies internes entre el liberal Guido Westerwelle, el bavarès Horst Seehofer i la pròpia Merkel sobre què es pot retallar. A ningú no li estranya, perquè el desacord és l'estat natural de la coalició en aquesta segona legislatura de la cancellera i es preveu que demà reapareguin tots tres líders amb un compromís de mínims.
Als mitjans alemanys s'han estès els comentaris dels qui asseguren -com el Süddeutsche Zeitung- que en set mesos de gestió al govern de Merkel se'l veu més desgastat que al roig-i-verd de Gerhard Schröder, abans d'anar a les eleccions anticipades que va perdre, el 2005.
Les dissonàncies internes s'amunteguen i el missatge de les enquestes no deixa marge d'error: la CDU-CSU de Merkel va caure aquesta setmana al Politbarometer de la televisió pública alemanya al 33%, només dos punts per damunt del Partit Socialdemòcrata (SPD), que en guanya dos i puja al 31%. Si se celebressin eleccions generals avui, la coalició de CDU-CSU més liberal trauria, diu el baròmetre polític més prestigiós del país, un 40%, mentre que un teòric bloc entre SPD, Els Verds i l'Esquerra n'obtindria un 54%.
La hipotètica aliança entre aquestes tres formacions no existeix ni en somnis, l'Esquerra continua descartada com a soci ja que aglutina el postcomunisme i la dissidència socialdemòcrata. Sí que va ser il·lustratiu, però, veure com SPD i Els Verds es presentaven divendres plegats, com no es veia des del temps del govern de Schröder, per tirar endavant la candidatura de Gauck a la presidència.
Matemàticament parlant, Christian Wulff, de 50 anys i baró de la CDU, no pot perdre davant Joachim Gauck, de 70 anys i figura de la reunificació. Les files de Merkel tenen una majoria de 23 vots a l'Assemblea Federal, que escollirà, a tot estirar el 30 de juny, el successor de Köhler. L'Assemblea està formada pels 622 diputats del Bundestag (cambra baixa) més 622 enviats dels Estats federats, siguin polítics o presentadors de televisió.
Teòricament Gauck no pot guanyar, però sí que pot fer molt de mal a Merkel. Que a Wulff se li escapin més o menys vots servirà, però, per mesurar el desgast de poder de Merkel. Socialdemòcrates i ElsVerds ho saben i per això van impulsar una candidatura, la de Gauck, més propera a l'espectre conservador que del propi. Com més s'escolta Gauck, més fàcil és imaginar-se'l com el president perfecte. A Wulff no li va quedar cap més remei que elogiar la talla d'un rival que ha superat dues dictadures -la nazi i la comunista- i que és la imatge de la integritat.
viernes, 4 de junio de 2010
SPD y los Verdes se sacaron de la manga un as
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Berlín, 4 jun (EFE).- La oposición socialdemócrata-verde presentó hoy al teólogo y ex disidente germanooriental Joachim Gauck como el candidato idóneo a la presidencia de Alemania, en tanto que independiente y de reconocido talante conciliador, un claro desafío al aspirante de la coalición de Angela Merkel, Christian Wulff. Un día después de que la canciller y sus socios -el liberal Guido Westerwelle y el socialcristiano bávaro Horst Seehofer- designaran para la presidencia a Wulff, la alianza roji-verde lanzó una propuesta sólida, destinada como mínimo a dar una batalla digna al correligionario de Merkel y primer ministro de Baja Sajonia. "Soy realista y sé contar. Asumo la candidatura con sentido de la responsabilidad y como parte de una sociedad en la que siempre defendí los valores de la libertad y la democracia", dijo Gauck, de 70 años, flanqueado por los presidentes del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, y los Verdes, Cem Özdemir. Numéricamente hablando, Gauck tiene las de perder, puesto que la coalición de Merkel tiene una cómoda mayoría en la Asamblea Federal, integrada por los 622 diputados de la cámara baja (Bundestag) y el mismo número de enviados de los "Länder", entre políticos y figuras de la vida pública, de deportistas a gente del espectáculo. A la Asamblea corresponderá el 30 de junio elegir al sucesor de Horst Köhler, quien el pasado lunes presentó la dimisión por haber vinculado las misiones en el extranjero del Ejército con los intereses económicos de Alemania. "No presentamos un contracandidato porque sí, sino un concepto distinto para la presidencia, ajena a partidismos", dijo Gabriel, mientras Özdemir calificó a Wulff de "miembro del lobby de la Unión Cristianodemócrata", como vicepresidente del partido de Merkel. "Gauck sintetiza el espíritu de conciliación y a la vez la voz de la consciencia", prosiguió Gabriel, para aclarar luego que tales elogios no eran propios, sino "adoptados" de los pronunciados por Merkel, en el reciente 70 cumpleaños de su ahora candidato. Hijo de un trabajador de los astilleros de Rostock (este de Alemania), al que los soviéticos deportaron a Siberia en 1950, Gauck fue miembro fundador del movimiento disidente de la RDA Neues Forum. Tras la reunificación se convirtió, por designación del canciller Helmut Kohl, en director del departamento federal para la tutela de los archivos de la Stasi, la policía secreta comunista, cargo que desempeñó hasta el año 2000 pero al que se sigue llamando "Oficina Gauck", por el sello que imprimió al organismo. A Gauck se le identificó con el espíritu de justicia, no de revanchismo, capaz de poner el dedo en la llaga, sin arrugarse. Este pastor protestante, padre de cuatro hijos, divorciado y desde 1990 con una nueva compañera sentimental, desgranó hoy un improvisado discurso sobre responsabilidad, miedos del ciudadano ante crisis como las actuales y coraje a la medida de un presidente. Sus posibilidades de imponerse a Wulff son mínimas, pero la mera presentación fue un gol para las filas de la canciller, que siguen cayendo en las encuestas al nivel más bajo desde 2006, mientras la antigua alianza roji-verde de Gerhard Schröder se revitaliza. De celebrarse elecciones este domingo, la coalición de Merkel obtendría 40 puntos -dos menos que la semana anterior, según el Politbarometer de la televisión pública-. Un bloque entre el SPD, los Verdes y la Izquierda obtendría un 54 por ciento. La presidencia es el primer cargo representativo del país con rango de autoridad moral, al que compete asimismo ratificar, tras minucioso estudio, las leyes emanadas del Bundestag y Bundesrat (cámara baja y alta). EFE gc/jcb/ah/lab | |
jueves, 3 de junio de 2010
Un rival interno menos
Wulff, un renovador democristiano que se consolidó en la Baja Sajonia alemana
Gemma Casadevall
Berlín, 3 jun (EFE).- El primer ministro de Baja Sajonia, Christian Wulff, se convertirá previsiblemente el 30 de junio en presidente de Alemania, desde su posición de candidato "sorpresa" lanzado por las filas de la canciller Angela Merkel como solución de emergencia tras la dimisión intempestiva de Horst Köhler.
Tres días después de la dimisión de Köhler por sus declaraciones vinculando las misiones del Ejército con los intereses económicos de Alemania, Wulff fue designado hoy para el máximo cargo de representación del país por Merkel y sus socios, el liberal Guido Westerwelle y el socialcristiano bávaro Horst Seehofer.
Wulff, quien en 2003 se convirtió en jefe de Gobierno de Baja Sajonia desde su posición de joven renovador de la Unión Cristianodemócrata (CDU), responde a la imagen de político ambicioso, cuyo nombre sonó en repetidas ocasiones como eterno aspirante incluso a la Cancillería y rival interno de Merkel.
El aún líder regional se convertirá, salvo sorpresas, en el presidente más joven de la historia de la República Federal de Alemania (RFA), cargo al que accederá unas semanas después de cumplir los 51 años.
Rostro habitual de tertulias televisivas y prensa del corazón como exponente de familia perfecta, junto a su segunda esposa Bettina y su hijo de dos años, Wulff dejó atrás su perfil de innovador en la CDU en su etapa como líder de ese "Land", que gobierna en coalición con el Partido Liberal.
Baja Sajonia, con capital en Hannover, es un estado federado identificado sobre todo con el consorcio automovilístico Volkswagen -cuya sede central está en Wolfsburgo- y cuyo Gobierno arrebató Wulff al socialdemócrata Sigmar Gabriel, heredero político en ese "Land" del entonces canciller Gerhard Schröder.
Antes de alcanzar ese objetivo, Wulff tuvo que encajar dos derrotas consecutivas en los comicios regionales del "Land" ante Schröder, al frente del Gobierno de Baja Sajonia desde 1990 a 1998, año en que accedió a la Cancillería tras ganar a Helmut Kohl.
Ya en el cargo, Wulff limó su perfil de político renovador en las filas democristianas, aunque retuvo su aura de líder ambicioso, al acecho de alcanzar, cuando la ocasión lo permitiera, los máximos puestos del país, incluida la Cancillería, hasta que ahora llega su designación para la Presidencia.
El cargo presidencial es de carácter representativo y se elige por el voto de la Asamblea Federal, integrada por los 622 miembros de la cámara baja (Bundestag) más el mismo número de enviados de los "Lander" o estados federados, sean políticos o representantes de la vida pública, deportistas o personajes de la farándula.
Se le considera idóneo para el cargo en tanto que orador brillante, con el tono adecuado para las ocasiones más solemnes y emotivas, y asimismo como representante de aires renovadores.
Nacido en Osnabrück (Baja Sajonia), jurista y en las filas de la CDU desde 1975, Wulff será, tras Heinrich Lübke (presidente del país entre 1959 y 1969), el segundo católico que ocupa ese cargo.
Su designación como presidente fue resultado del rechazo manifiesto de varios de sus colegas y "barones" regionales de la CDU a la que se anunció prematuramente como favorita de Merkel para el puesto, la ministra del Trabajo, Ursula von der Leyen, médico de profesión y madre de siete hijos. EFE
gc/nvm/acm
De juerga por el Jüdisches Museum
Superman anima el triangle de l'horror
berlinés
Gemma C. Serra
Superman, el Capità América i
Sabraman, versió rabínica dels superherois dissenyats per acabar
amb el Doctor Mengele, animen en aquesta primavera berlinesa
l'anomenat triangle de l'horror que formen el Museu Jueu, el monument
a les víctimes de l'Holocaust i la Topografia del Terror, sobre les
ruines dels calabossos nazis. L'heroi amb la “S” al pit desmunta
Josef Goebbels de l'aparell de propaganda, a Radio Berlin; el Capità
América li esclasta un cop de puny a Hitler i Sabraman assetja
Mengele, amb la Creu de David sobre el tòrax de la seva disfressa
blava i blanca, els colors de la bandera d'Israel.
Tot això passa dins l'edifici en
zigzag del Museu Jueu de Daniel Libeskind. En passar els arcs de
seguretat i aparells detectors de metall, idèntics als als controls
de qualsevol aeroport, el visitant té dues opciones: a mà dreta,
escales avall, anirà a parar a l'exposició permanent que el
confronta amb la teoria, la maquinària i la pràctica del programa
d'extermini nazi, culminació de la persecució històrica als jueus;
a mà esquerra, escales amunt, arriba als 500 metres quadrats
d'exposició temporal, centrada en els herois i superherois del
còmic, majoritàriament procedents dels EEUU, que des dels seus
quaderns de paper van esbatussar Hitler i els seus lloctinents.
Una opció bastant més entretinguda
que l'altra, amb què el Museu repassa el arrels jueus de Superman i
alguns els seus companys de lluita, tots ells dotats de cuixes i
bíceps poderosos, embotits en leotardos i capas multicolors.
“Herois, Freaks i Superrabins”, és
el títol de l'exposició, que conté uns 400 objectes, entre còmics
de col.leccionista, alguna pel.lícula primitiva de dibuixos animats
i altres suports audiovisuals. S'hi recorda que els inicis del gènere
arranquen de bastant abans de la persecució nazi, amb l'arribada
d'uns quants emigrants jueus als EEUU, representants de la primera
onada de l'humor característic jueu portat, aleshores, al paper o al
cinema. Gent com Harry Herschfield, qui el 1914 va publicar les
primeres tires del seu “Abbie the Agent”, seguit de Jerry Siegel
i Joe Schuster, els dos nord-americans d'origen jueu creadors de
Superman, el 1938, fins arribar a Uri Fink, el pare de l'inefable
Sabraman, un superhome fruit d'un experiment errat dels serveis
secrets israelians, que converteix un policia supervivent de
l'Holocaust en perseguidor de Mengele.
La primera fornada, a principis del XX,
representa la ironia subtil amb què els jueus es veuen a sí
mateixos, comerciants amb ambicions de petits capitalistes; la
segona, les ànsies de dotar el món -i dotar-se a sí mateixos- dels
superpoders necessaris per acabar amb l'horror nazi; el tercer, un
producte ja dels anys 70, n'és una de les répliques creades per la
imaginació d'un dibuixant arrelat l'Estat d'Israel, quan l'horror
era ja història, però no les ferides deixades ni tampoc la voluntat
d'enxampar i posar davant la justícia els qui havien fugit, com
Mengele.
I enmig de tot això, l'exposició no
oblida tampoc els qui no van ser autors de còmic instal.lats a Nova
York no a Jerusalem, sinó els que van intentar descriure el que
véien, des de l'interior mateix de l'horror, com Horst Rosenthal,
mort a Auschwitz i autor d'una versió de Mickey Mouse traslladada a
un camp de concentració.
Ironia subtil, còmic en estat pur o
realitat terrorífica: aquestes són les tres vessants presents al
Museu Jueu en una exposició que crida l'atenció del visitant amb un
Superman davant la façana metàl.lica de Libeskind, amb el cap
enclotat a terra i sagnant, per recordar-lo allò que també el
super-super-super herois poden tenir el seu mal dia.
La mostra té tots els números per
esdevenir un dels èxits de programació del Museu Jueu, un dels més
visitants de Berlín -amb permís del Pergamon- i que sense haver
arribat encara al decè cumpleanys ha d'ampliar dependències. Encara
que sembli impossible, s'ha quedat petit l'impressionant edifici de
traçat tortuós, com una Estrella de David trencada i travessat
d'escletxes per traspassar a l'interior alguna llum, com els raigs de
sol a les ranures dels vagons que portaven els deportats a Auschwitz.
Per resoldre la manca d'espai, el mateix Libeskind ha dissenyat una
mena de carcassa que disfressarà el que era una nau industrial per a
la venda a l'engrós de flors, a l'acera del davant. Allà s'hi
encabiran els arxius, biblioteca i departament d'investigació del
Museu, amb intenció d'obrir les portes l'any vinent.
Reproduir l'horror nazi necessita espai
i creatividad, com la mostrada per Libeskind, al Museu Jueu, i les
altres dues peces que formen allò que el diari berlinés “Der
Tagesspiegel” anomenava “el triangle dels horrors” en ocasió
de la inauguració del tercer puntal, la Topografia del Terror. Totes
tres construccions són recents -el Museu va ser inaugurat el 2001,
el monument a les víctimes ha complert ara els cinc anys i la
Topografia no té encara ni un mes-. Cadascuna d'aquestes parts ha
estat acompanyada de llargues polèmiques, sobre dimensions, disseny
i oportunitat de recordar el pitjor capítol de la història
alemanya, des del cor del país de què va partir l'Holocaust i la
Segona Guerra Mundial. I cadascuna representa visions
arquitectòniques diferents: el zigzag de Libeskind, el parc de 7.011
blocs de formigó de Peter Eisenmann, que recorda els sis milions de
jueus assassinats, i, ara, l'edifici fred i rectangular de la
Topografia, aixecat sobre les ruïnes del que van ser els calabossos
nazis.
Es tracta, en aquest cas, d'una versió
abaratida del que originàriament havia creat l'arquitecte suís
Peter Zumthor, consistent en dues torres gegantines, que després de
deu anys de discussions va fer enderrocar el mateix Ajuntament
berlinés, vist que no arribava el pressupost. L'edifici finalment
inaugurat es un rectangle d'una planta, amb dos nivells més
subterranis, obra de la berlinesa Ursula Wilms. La tercera pota del
triangle no s'ha encarregat a cap geni de prestigi arribat de
l'estranger, sinó a un talent del país. Les 4,5 hectàrees de sòl
que van ocupar les centrals de la Gestapo i les SS, amb la
cancelleria de Hitler i el ministeri de les forces aèrees de veïns,
té prou pes històric per sí mateix per no necessitar grans noms.
És un edifici fred, molt en la
tradició Bauhaus, complementat per un cantó amb un dels pocs troços
originals del Mur que queden al centre de Berlin, plantat sobre les
restes dels calabossos. Una combinació, testimoni de les dues
dictadures consecutives que va representar Berlín, la nazi i la
comunista, al sector est de la capital. Davant de tant record
històric, no ve malament passar-se per l'exposició dels Superherois
nascuts del sentit de l'humor i de supervivència jueus.
sábado, 29 de mayo de 2010
Desde el Hotel del Parque, en Bogotá
Para Estación Sur, en diálogo telefónico con Úrsula Moreno, sobre las presidenciales colombianas. http://www.funkhauseuropa.de/sendungen/estacion_sur/
lunes, 10 de mayo de 2010
El voto de castigo renano
Merkel impone disciplina a sus filas tras "toque de alerta" de Renania
Gemma Casadevall
Berlín, 10 may (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, puso hoy fin a los devaneos de sus socios, un día después de que su alianza quedara apeada en Renania del Norte-Westfalia, y dirigió a su Unión Cristianodemócrata (CDU) en busca de una gran coalición, como única vía para mantenerse en el poder y evitar el desgaste.
Merkel, quien dio hoy una lección de autoridad, no se anduvo con tapujos y comenzó su primera declaración tras los comicios del domingo admitiendo que el mensaje dado por las urnas fue una "dura derrota" para los suyos, que más allá de las consecuencias en ese "Land" tendrá efectos en su gobierno de Berlín.
"Por el momento no habrá una rebaja fiscal, porque lo prioritario ahora es la consolidación presupuestaria", afirmó la canciller, para concretar que tal posibilidad quedaba descartada "por lo menos para los próximos dos años" y que no es una opción a contemplar en los presupuestos de 2011 ni de 2012.
Con ello daba por zanjadas las exigencias de rebaja fiscal de sus socios del Partido Liberal (FDP), que primero entorpecieron las negociaciones de coalición con propuestas que la CDU rechazaba por imprudentes y que hasta hoy insistían en esa aspiración, arrastrando así los siete primeros meses de gobierno al disenso permanente.
Mientras Merkel presentaba sus conclusiones, el líder del FDP, vicecanciller y ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, compareció compungido en la sede de su partido y afirmó haber captado "el toque de alerta" del electorado.
Westerwelle, principal responsable de la mala imagen del gobierno, según los sondeos, se comprometió a trabajar "por un mejor clima en la coalición" de Berlín, lo que implica acatar a Merkel.
Renania marcó un antes y un después para la coalición de Merkel, cuyos grandes proyectos para la actual legislatura pueden quedar bloqueados, uno tras otro, en el Bundesrat.
Leyes como la que establece la contribución de Alemania a la ayuda financiera a Grecia -22.400 millones de euros en tres años-, aprobada por la vía de urgencia el pasado viernes en la Cámara baja -donde el SPD se abstuvo- y luego en la alta, quedarán sujetas al consenso.
Este tipo de situaciones puede colocar a Merkel en dificultades, domésticas o globales.
El mandato de la cúpula CDU al aún primer ministro renano, Jürgen Rüttgers, es de sobreponerse a la derrota, sacar fuerzas de flaqueza y atar una gran coalición en Renania con el SPD.
La socialdemocracia pasó en horas de la euforia del domingo, en que los primeros resultados les daban ventaja sobre la CDU, a cierta consternación, puesto que finalmente quedaron en un 34,5 por ciento, 0,1 por debajo de Rüttgers.
Ambas formaciones quedarán equiparadas en cuanto a escaños en la nueva cámara y la aspirante socialdemócrata, Hannelore Kraft, se aferra a que luchará por el liderazgo al frente del Gobierno.
El SPD tiene varias opciones, desde una gran coalición a un tripartito con los Verdes -12,1 por ciento- y La Izquierda -5,6 por ciento- o la llamada fórmula "semáforo" -con Verdes y FDP-. Ninguna está descartada, afirma Kraft, quien antes que nada quiere tantear a los Verdes, su aliado natural, pero insuficiente para una mayoría.
Kraft mantiene la aspiración de reconquistar para el SPD su bastión tradicional hasta 2005, en que Rüttgers les arrebató el poder para colocarse al frente de su coalición de centro-derecha.
"En la Bundesliga, en caso de empate a puntos a final de temporada el título se resuelve por cómputo de goles. En unas elecciones, cuenta el número de votos. Y nosotros superamos al SPD en 6.000", afirmaba Rüttgers, aún cabizbajo, pero obligado a luchar por retener lo que queda de poder en Renania.
La baza de una gran coalición, para la CDU, es una manera de "salvar los muebles" tras la pérdida de la mayoría en el Bundesrat y a la vez un toque de aviso en dirección al FDP en Berlín, al que se recuerda que ésa fue la alianza que lideró Merkel en su primera legislatura, bastante más armónica que la presente. EFE
gc/jcb/pdp
(foto) (audio)
Renània: trampa de Schröder, trampa de Merkel
Merkel rep un dur revés al Rin del Nord-Westfàlia i perd la majoria al Senat
| La CDU baixa deu punts en els comicis de l'Estat més poblat d'Alemanya i empata amb l'SPD | Un exviceministre democristià exigeix la dimissió de la cancellera
Gemma C. Serra
En el seu primer test electoral després de formar coalició amb els liberals, ahir la cancellera Angela Merkel va tenir un doble disgust que ja es veia a venir: la Unió Cristianodemòcrata (CDU) va caure deu punts en les eleccions al Rin del Nord-Westfàlia i deixa l'aliança de centredreta sense majoria al Bundesrat, el Senat.
El resultat suposa alguna cosa més que un maldecap per a una cancellera en crisi permanent amb els seus socis liberals i europeus i ara, a sobre, amb la necessitat de recuperar la bona sintonia al Bundesrat amb els antics aliats socialdemòcrates, de qui es va divorciar en acabar la primera legislatura.
El land més poblat del país, amb 18 milions d'habitants, ha deixat les dues grans formacions empatades -34,3% per a la CDU i 34,5% per al Partit Socialdemòcrata-, fet que situa en fora de joc l'aliança de la CDU amb els liberals a la cambra de Düsseldorf i, de retruc, la majoria de Merkel al Bundesrat.Un empat que als socialdemòcrates els serveix per parlar de resurrecció i de retorn al poder en el que va ser el seu feu fins al 2005, i tot plegat de la mà d'una dona, Hannelore Kraft, a qui fa uns mesos ningú coneixia. Kraft, de 48 anys i vicepresidenta del partit des de fa sis mesos, provarà de fer coalició amb els Verds, si el repartiment final d'escons els ho permet.
Per a la CDU, aquest mateix empat és un cop que consolida la crisi permanent en què viu la coalició de Merkel des de la seva reelecció, al setembre. Parlar de desgast de poder set mesos després d'obrir legislatura sembla exagerat, però aquesta és la percepció que se'n té. Fins i tot un membre de la CDU, l'exviceministre de Defensa Willy Wimmer, va exigir ahir la "dimissió immediata" de Merkel, sense especificar, però, si com a cancellera o com a cap de la CDU.
La crisi grega
Les eleccions renanes eren més que un test. El dramatisme de la crisi grega i els rostres compungits dels líders de la UE buscant a la desesperada com evitar l'enfonsament de l'eurozona no és, precisament, l'ambient propici per a una coalició que des de l'inici acapara males notícies.
Tot això sense oblidar que també s'havia d'escoltar la veu de l'electorat d'un land que, a més de clavar un revés a la coalició de Berlín, havia de votar qui vol que mani els propers quatre anys a casa.
Queda el dubte de saber si els renans han votat egoistament, amb el cap fred i pensant en el que convé a aquesta antiga regió minera que cinc anys enrere va forçar la prejubilació de Gerhard Schröder.
Ara l'elector tenia el dilema de donar una lliçó a la coalició de la cancellera, i especialment al seu empipador soci liberal i ministre d'Exteriors Guido Westerwelle, o votar per la continuïtat de Jürgen Rüttgers, un dels primers ministres regionals més populars d'Alemanya.
Abans dels comicis, el president de l'SPD, Sigmar Gabriel, ironitzava dient que a Merkel li aniria bé una clatelladeta per abaixar els fums als liberals. També deia que la tragèdia grega li seria una excusa per desviar l'atenció cap a situacions internacionals.
El preu, però, és massa alt per a Merkel. Perdre el control de la cambra alta no convé a una cancellera a qui les coses li sortien millor quan governava amb els socialdemòcrates.
domingo, 9 de mayo de 2010
Descontrol renano
Coalición de Merkel cae en Renania y pierde control de la Cámara Alta alemana
Gemma Casadevall
Berlín, 9 may (EFE).- Las elecciones en la región de Renania del Norte-Westfalia se saldaron hoy con un doble revés para la canciller alemana Angela Merkel, que no podrá reeditar su coalición de gobierno en ese "Land", el más poblado del país, y que además ha perdido el control de la Cámara alta (Bundesrat).
Los pronósticos que apuntaban a un revés para Merkel, fruto del mal funcionamiento de su coalición de centro-derecha en Berlín y a los efectos de la crisis griega, se cumplieron con creces: la Unión Cristianodemócrata (CDU) cayó al 34,4 por ciento, más de diez puntos por debajo del 44,8% de las regionales de 2005, según las proyecciones de voto de la televisión pública ZDF a las 20.00 GMT
El Partido Socialdemócrata (SPD), por contra, quedó teóricamente en posición de recuperar el bastión perdido entonces, el llamado "corazón rojo" de Alemania, apuntalado por el despegue de los Verdes, o al frente de un tripartito con La Izquierda.
El SPD y la CDU quedaron prácticamente empatados, con apenas 0,1 puntos de ventaja para los socialdemócratas, unos dos puntos y medio por debajo del 37,1 por ciento logrado en las anteriores regionales.
Pese a que el empate aún puede decantarse en favor de la CDU según el reparto definitivo de los escaños, el rostro de la victoria en Düsseldorf, capital del "Land", fue el de la aspirante socialdemócrata, Hannelore Kraft, mientras que el aún primer ministro regional, Jürgen Rüttgers, admitía con gesto compungido la derrota de la CDU.
El Partido Liberal (FDP), socio de la CDU tanto en Berlín como hasta ahora en Düsseldorf, se situó en el 6,7 por ciento, algo por encima del 6,2 de 2005, pero muy por debajo respecto al 11 por ciento de las generales que les convirtió en aliados de Merkel.
Los Verdes, con los que Kraft aspira a gobernar, se dispararon hasta el 12,4 por ciento y duplicaron así los resultados de 2005.
La Izquierda, hasta ahora sin representación en la cámara renana, obtuvo un 5,5 por ciento y conquistó otro "Land", el más poblado del país con 18 millones de habitantes, algo impensable unos años atrás para esa formación surgida del comunismo del este de Alemania.
Los comicios de este "Land" eran el primer test en las urnas para la coalición de centro-derecha que lidera Merkel, desde su reelección como canciller en las generales de 2009.
Las encuestas apuntaban desde hacía mes y medio a un relevo de la alianza renana, arrastrada por la mala imagen del gobierno de Merkel con sus teóricos socios deseados, los liberales, que han ido de disenso en disenso desde su arranque, siete meses atrás.
La cuestión es dolorosa para el líder del FDP y ministro de Asuntos Exteriores de Merkel, Guido Westerwelle, al que se culpa de la falta de armonía de la coalición, ahora caída en su "Land" natal.
Los pronósticos en contra se precipitaron las últimas semanas, a raíz de la gestión de la crisis griega por parte de Merkel, que de actuar de freno al planes de rescate de sus socios de la UE pasó a aprobarlo con Alemania como primer contribuyente de la UE, con 22.400 millones de euros en tres años.
En las elecciones renanas confluían muchos factores cargados de simbolismo tanto para derrotados como para vencedores.
La victoria de Rüttgers en ese estado, cinco años atrás, puso a Merkel rumbo a la cancillería y mandó a la pre-jubilación al entonces canciller socialdemócrata Gerhard Schroder.
De resultas de la derrota del SPD en el estado identificado con el poderío minero y acerero alemán, el entonces canciller Gerhard Schroder optó por convocar elecciones generales anticipadas, con la esperanza de que se impondría a la que por entonces calibró como una rival inferior, Merkel.
Schroder erró entonces el cálculo. Cinco años después, el SPD se apuntó hoy su primera victoria importante ante las urnas, mientras que en Merkel hizo mella la suma del efecto "contagio" de la crisis griega y el persistente mal funcionamiento de su coalición.
La pérdida del control del Bundesrat, a cuya ratificación se somete aproximadamente el 70 por ciento de las leyes, implicará la necesidad de buscar el consenso con los socialdemócratas para los grandes proyectos en ciernes de la presente legislatura, desde la reforma sanitaria a ajustes fiscales.
Algo que la canciller conoce de su primera legislatura en gran coalición, sólo que por entonces contaba con el SPD en el gobierno, no en la oposición. EFE
gc/jcb/jc
Tranqueando
La cancellera trontolla
VATICINI · Els sondejos auguren el relleu de la coalició liberal-conservadora al land més poblat en els comicis d'avui COP · Merkel s'arrisca a perdre la majoria al Senat, on els Estats federats poden aturar fins a un 70% de les lleis UE · La gestió de la crisi grega, responsable de la mala imatge del govern federal
Gemma C. Serra
Rin del Nord-Westfàlia, amb 18 milions d'habitants, va obrir les portes del poder a Angela Merkel, el 2005. La seva Unió Democratacristiana (CDU) va fer història en aquelles regionals, en prendre-li l'últim gran feu als socialdemòcrates i abocar Gerhard Schröder a unes eleccions anticipades que va guanyar Merkel. El Partit Socialdemòcrata (SPD) somia a recuperar, en les eleccions d'avui, l'Estat federat més poblat del país o, si més no, retallar-li el poder a la cancellera. És a dir, deixar-la sense majoria a la cambra de representació territorial, el Bundesrat, l'instància on els lands poden bloquejar un 70% de les lleis beneïdes per la cambra baixa, el Bundestag.
La gestió del govern davant la crisi grega ha alimentat la mala imatge de la coalició entre la Unió Demòcratacristiana (CDU) i el Partit Liberal (FDP) que governa tant a Berlín com a Düsseldorf, la capital renana. Si de fa mesos els sondejos apuntaven a un mer "recanvi" de soci, però amb victòria clara per a la CDU, en la recta final les males notes al govern s'han precipitat i es parla d'empat entre les dues grans formacions, amb avantatge mínim per a un dels dos contrincants -el primer ministre Jürgen Rüttgers i l'aspirant socialdemòcrata, Hannelore Kraft.
Set mesos després de la reelecció de Merkel, ara amb l'FDP com a soci, a les eleccions renanes han confluït un munt de factors dramàtics, com ho va ser la intervenció de la cancellera aquesta setmana al Bundestag per demanar el sí al pla de rescat de Grècia, al qual Alemanya aportarà la màxima xifra de la Unió Europea: 22.400 milions d'euros. Merkel va passar, en poquetes setmanes, d'actuar de fre al pla d'ajut a demanar cohesió davant una despesa que rebutgen dos de cada tres alemanys.A poc a poc i mala lletra: aquest seria el veredicte que molts dels ciutadans -un 75%- donen no només a la gestió de Merkel davant la crisi grega, sinó al conjunt del treball de la seva coalició amb l'FDP a Berlín. El principal responsable de la mala imatge era, fins ara, el líder liberal, Guido Westerwelle, el ministre d'Exteriors més impopular de la història de la República Federal d'Alemanya (RFA). Amb la crisi grega, la pèrdua de credibilitat s'ha estès al conjunt de la coalició. Fins a quin punt aquest efecte s'encomanarà a l'elector renà es veurà quan tanquin les urnes.
Les opcions són moltes i els colors de les coalicions possibles van de l'aliança entre la CDU i Els Verds a un tripartit SPD, Els Verds i Esquerra o una gran coalició. Cap d'aquestes opcions no evitarà a Merkel la pèrdua de la majoria al Bundesrat, que només pot defensar si, contra tot pronòstic, es manté a Düsseldorf una coalició com la que governa a Berlín.
La cancellera de ferro trontolla. Fins al punt que aquesta setmana, després de la intervenció al Bundestag a la recerca de cohesió -"un bon europeu no és qui ajuda d'immediat, sinó qui vetlla per l'estabilitat de l'eurozona"- i mentre a Atenes cremaven els primers bancs, la cancellera va recordar els seus temps com "la noieta de l'Est", sota l'escut protector de Helmut Kohl. Va ser a la festa oficial del 80 aniversari de l'excanceller -un mes després de l'aniversari de debò, que va celebrar a la seva casa de Oggersheim-. Merkel, que el 1999 va cridar la CDU a "emancipar-se" del patriarca per l'escàndol pel finançament irregular a l'era Kohl, es va desfer en elogis davant dels 800 convidats. Ella, com els milions de ciutadans crescuts a l'Alemanya comunista, tenen molt a agrair a l'artífex de la reunificació alemanya, va dir la cancellera.
"L'euro, una garantia de pau"
Kohl, assegut en una cadira de rodes i amb dificultats de parla, li va donar una frase que a Merkel li hauria agradat traslladar a l'elector renà: "No puc entendre els que dubten davant l'ajut a Grècia. És una situació difícil, però no podem oblidar que per a nosaltres la Unió Europea és una qüestió de vida o mort, i l'euro, una benedicció, un tros de garantia de pau".
Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 12. Diumenge, 9 de maig del 2010
sábado, 8 de mayo de 2010
Precocinando el revés
Merkel lucha en el sprint por voto renano, test electoral marcado por crisis
Gemma Casadevall
Berlín, 8 may (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, lanzó hoy su última llamada por el voto a su Unión Cristianodemócrata (CDU) ante las elecciones de mañana en Renania del Norte-Westfalia, consideradas un test de alcance nacional que podría saldarse con un revés a su coalición, marcada por su mala imagen y la crisis griega.
Merkel cerró la campaña de la CDU en la plaza del Ayuntamiento de la ciudad renana de Bielefeld, con una dramática llamada a "impedir" un relevo en el poder a favor de un bloque liderado por el Partido Socialdemócrata (SPD), con los Verdes y la Izquierda como aliados.
"No están los tiempos para experimentos", sentenció la presidenta de la CDU, quien recordó que los socialdemócratas no han descartado una cooperación con la Izquierda, representante para Merkel del postcomunismo de la extinta República Democrática Alemana (RDA).
Merkel pidió así el voto para el líder de la CDU y primer ministro de Renania, Jürgen Rüttgens, al frente de una coalición con el Partido Liberal (FDP), como la que gobierna en Berlín, y a la que los sondeos dan por derrotada en los comicios de este domingo.
Mientras la canciller pedía el voto para Rüttgers ante unos 3.000 asistentes en su último mitin renano, su ex ministro de Exteriores y actual jefe de la oposición socialdemócrata en el Parlamento, Frank-Walter Steinmeier, hacía lo propio con su correligionaria Hannelore Kraft, en la ciudad natal de ésta, Mülheim.
Los últimos sondeos apuntan a un empate entre las dos fuerzas mayoritarias, la CDU y el SPD, tal vez con ligera ventaja para Kraft, quien de ser casi una desconocida ha pasado a figura emergente, tras ser elegida vicepresidenta de su nueva cúpula, el pasado noviembre.
Para el SPD, recuperar el poder de lo que fue su bastión tradicional, el llamado "corazón rojo" y región minera y acerística por antonomasia de Alemania, sería la señal de resurrección que el partido necesita y su primer gran triunfo desde que Merkel llegó a la Cancillería, en 2005.
La victoria entonces de Merkel sucedió pocos meses después de que la socialdemocracia perdiera ese "Land", donde había dominado durante décadas, lo que precipitó la convocatoria de elecciones generales anticipadas por parte del entonces canciller Gerhard Schröder.
Los sondeos dan ahora prácticamente por seguro que la CDU no podrá renovar su coalición con los liberales, lo que además de los efectos en ese "Land" precipitará la pérdida de su mayoría en la cámara alta, Bundesrat.
Renania del Norte-Westfalia es el estado federado más poblado de Alemania -unos 13 millones de votantes, del total de 18 millones de habitantes- y las elecciones son el primer test en las urnas desde la reelección de Merkel en las generales del pasado septiembre.
La canciller logró entonces el doble objetivo de la reelección y también pasar de la gran coalición con el SPD de su primera legislatura a una alianza con sus socios naturales, el FDP.
Sin embargo, el arranque de su gobierno de centro-derecha fue todo lo contrario a armónico, por las exigencias liberales de bajar impuestos -lo que la CDU considera imprudente-, y desde entonces el teórico "matrimonio por convicción" ha ido de disenso en disenso.
Los titubeos ante la crisis griega de Merkel, que pasó de tratar de frenar el rescate a pedir de forma vehemente -sin éxito- el respaldo de todo el Parlamento a la aportación de 22.400 millones de euros que costará a Alemania el plan, han precipitado los sondeos en contra.
Los últimos pronósticos del instituto Forsa apuntan a que entre el SPD y los Verdes sumarán 47 puntos, frente a los 43 de la CDU y el FDP.
De ser así, ninguno de los dos bloques tradicionales tendría la mayoría, lo que abre las puertas a un amplio abanico de constelaciones posibles, desde un tripartito SPD, Verdes y La Izquierda, a una alianza entre la CDU y los Verdes o una gran coalición, como la que lideró Merkel en su primera legislatura.
Ninguna de estas constelaciones evitaría a la coalición de centro-derecha la pérdida de la mayoría en el Bundesrat, cámara a cuya ratificación se somete el 70 por ciento de las leyes, que quedarían así supeditadas a la búsqueda de consensos con el SPD. EFE
gc/ah
viernes, 7 de mayo de 2010
Renania, al acecho
Elecciones renanas apuntan a revés para Merkel, contagiada por crisis griega
Gemma Casadevall
Berlín, 7 may (EFE).- La elecciones del domingo en Renania del Norte-Westfalia apuntan a un doble revés para la coalición de Angela Merkel, fruto del mal arranque de su gobierno y precipitado por la crisis griega, ya que un relevo en el "Land" más poblado de Alemania acarreará la pérdida de la mayoría en la cámara alta, el Bundesrat.
Los sondeos no dejan de dar malas noticias a la alianza integrada por la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) y el Partido Liberal (FDP), la coalición que gobierna tanto en Berlín como en Düsseldorf, capital renana.
Si hace un mes y medio se pronosticaba que la CDU defendería su posición de primera fuerza pero se vería obligada a buscarse un nuevo socio por la debilidad del FDP, ahora se perfila un empate entre el partido de Merkel y los socialdemócratas, con una levísima ventaja incluso para la actual fuerza en la oposición.
El Partido Socialdemócrata (SPD), que se vio apeado del poder en 2005 en lo que fue su bastión tradicional durante décadas, el llamado "corazón rojo" de Alemania, resucitaría así en el "Land" que, cinco años atrás, puso a Merkel rumbo a la cancillería.
La derrota entonces del SPD precipitó la convocatoria de elecciones anticipadas por parte del canciller Gerhard Schröder, debilitado por sus impopulares reformas estructurales y confiado en que podía derrotar a Merkel, lo que no ocurrió.
Sobre las elecciones renanas confluyen una serie de factores que dan a esos comicios dimensiones que exceden a los efectos sobre el futuro del "Land", con 18 millones de habitantes. Es el primer test ante las urnas para la coalición de Merkel, en permanente disenso desde que se estrenó apenas siete meses atrás.
El teórico socio natural de la CDU, el FDP, persiste en su obsesión por unas rebajas fiscales que las filas de Merkel consideran imprudentes y el vicecanciller y presidente del FDP, Guido Westerwelle, se ha coronado en este tiempo como el ministro de Exteriores más impopular de la historia de la República.
A la mala imagen entre el ciudadano común -un 75 por ciento de los electores está insatisfecho con su trabajo, según el "Politbarometer" de la televisión pública ZDF-, se unió ahora el dramatismo imprimido por la crisis griega a toda la Eurozona.
Dos tercios de los alemanes rechazan el plan de rescate del que Alemania será el mayor contribuyente -con 22.400 millones de euros- y para el que Merkel no logró, pese a su dramático discurso y su llamamiento a la cohesión, ante la cámara baja o Bundestag, el apoyo del SPD.
La aprobación del paquete estaba asegurada, puesto que las filas de Merkel tienen mayoría tanto ahí como en el Bundesrat. Esta situación cambiará a partir del domingo, ya que, si no hay sorpresa, su coalición perderá la mayoría en la cámara de representación territorial, por la que pasa un 70 por ciento de las leyes.
Los sondeos dan para muchas posibilidades de coalición, menos para la única que permitiría a Merkel mantener esa mayoría, es decir, la continuidad de la actual.
Los últimos pronósticos del instituto Forsa apuntan a que entre el SPD y los Verdes sumarían 47 puntos, frente a los 43 de la CDU y el FDP.
De ser así, ninguno de los bloques tradicionales tendría la mayoría y las alternativas más probables van de una coalición CDU y Verdes a un tripartito SPD, Verdes y La Izquierda o una gran coalición, como la que gobernó en Berlín en la primera legislatura de Merkel.
Cualquier avance por parte del SPD, incluida la posibilidad de liderar un gobierno, será un espaldarazo para un partido que ha ido de crisis en crisis desde la derrota de Schröder ante Merkel en 2005.
De concretarse la reconquista del "Land" perdido, la artífice de la victoria sería Hannelore Kraft, hasta hace unos meses una desconocida para el elector común y desde noviembre del año pasado vicepresidenta del SPD e integrante de la cúpula renovada que preside Sigmar Gabriel.
Kraft -apellido que significa "fuerza"- se habría impuesto así al primer ministro titular, Jürgen Rüttgers, que a pesar de gozar de buena reputación entre el electorado habría sido la primera víctima política en Alemania de "contagio" de la crisis griega. EFE
gc/jcb/tcr
miércoles, 5 de mayo de 2010
Monumentalidad reducida
Berlín abre su Topografía del Terror sobre las ruinas de los calabozos nazis
Gemma Casadevall
Berlín, 5 may (EFE).- Sobre el solar de 4,5 hectáreas que ocuparon las centrales de la Gestapo y las SS se abrirá mañana el centro de documentación "Topografía del Terror", un sobrio edificio de forma rectangular, construido sobre lo que fueron los calabozos del aparato nazi.
"Esto no es un monumento más ni un lugar para rendir homenaje a las víctimas del nazismo, es un lugar al que venir a aprender", explica Andreas Nachama, director de la Fundación Topografía del Terror, en una visita para medios extranjeros en Berlín previa a la inauguración del centro por el presidente alemán, Horst Köhler.
Para recordar a los seis millones de judíos asesinados por el nazismo está, a unas manzanas, el monumento a las víctimas del Holocausto, el gigantesco patio de bloques de hormigón diseñado por Peter Eisenmann, de cuya inauguración se cumplen ahora cinco años.
Y para documentar el destino de ese colectivo, al que el nazismo pretendió exterminar, está asimismo en el corazón de Berlín el edificio en zigzag del Museo Judío, obra de Daniel Libeskind.
Las líneas frías del centro, obra de la arquitecta berlinesa Ursula Wilms, están estilísticamente muy alejadas del fuerte simbolismo que encierra el laberinto de Eisenmann, junto a la Puerta de Brandeburgo, o del tortuoso discurrir del museo de Libeskind.
"Es funcional, como lo es también el cometido del centro de documentación que, además de exposiciones, albergará una biblioteca y archivos abiertos a la investigación", explica Nachama, sobre el edificio en cuya construcción se invirtieron 19 millones de euros (24.574 millones de dólares).
Se trata de una versión abaratada del concepto diseñado en 1993 por el suizo Peter Zumthor, consistente en dos inmensas torres para las que se calculó un presupuesto de 25 millones de euros (32,3 millones de dólares), que luego se amplificó a 39 millones (50,4 millones de dólares) y que finalmente se vino abajo -también en el sentido literal-: las autoridades berlinesas ordenaron en 2004 su demolición, por inviabilidad del proyecto.
De las dos torres gigantescas se pasó a un rectángulo gris, de una planta sobre el solar -más dos niveles bajo tierra- acristalado, que para Nachama remite a las líneas Bauhaus.
Ese es el discreto formato elegido para evocar el aparato del terror contenido entre la Gestapo, las SS, la cancillería de Hitler y el ministerio de Aviación.
La exposición interior evocará la maquinaria del poder que gestó no sólo el plan de exterminio de los judíos, sino también al resto de colectivos de víctimas del nazismo -gitanos, homosexuales, enemigos del régimen, etc-.
"Los historiadores no solemos notar eso que otros llaman energía negativa de un lugar. Si no, no podríamos hacer nuestro trabajo", explica Nachama, respecto al pasado del solar y los obstáculos del proyecto, hasta el edificio actual, alrededor del cual "se dejará crecer la hierba".
La historia de la Topografía del Terror empezó en 1987, con la inauguración de una exposición al aire libre junto a uno de los pocos fragmentos del Muro de Berlín -"otro testigo de otro horror, de otra dictadura", al decir de Nachama- que queda en pie.
Junto a esa ruina del Muro se organizó más o menos precariamente una muestra aprovechando algunos vestigios de los calabozos nazis, donde se torturó a unas 15.000 personas.
Ahí, en el número 8 de la entonces Prinz Albrecht Strasse, ahora Niederkirchnerstrasse, estuvieron entre 1934 y 1945 la sede de la Gestapo, en vecindad con el antiguo palacio prusiano donde Hitler instaló su centro de poder y otras dependencias del Tercer Reich.
Del complejo que concentró el aparato del terror nazi, apenas quedó nada tras la II Guerra Mundial, más allá del ministerio de Aviación -convertido ahora en ministerio de Hacienda-, y el adyacente Martin Gropius Bau, actualmente uno de los museos de mejor programación de la capital.
La exposición al aire libre, precaria o no, ha recibido desde 1987 medio millón de visitantes anuales, atraídos por el magnetismo histórico del lugar, junto a la ruina del Muro.
Ahora se trasladó parte del material al interior del nuevo centro, a la espera de que se adecente esa parte exterior del solar.
Nachama admite sus dudas acerca de si su edificio rectangular tendrá el mismo poder de captación que la ruina de los calabozos. Está previsto reabrir la exposición junto a los vestigios del Muro en los próximos meses, con una conformación aún a estudiar, en función de la acogida que reciba el centro de documentación. EFE
gc/jcb/cat
(foto)
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