sábado, 22 de junio de 2013

Volviendo a Richard


La música de Wagner se impuso sobre las sombras

Gemma Casadevall

Berlín, 22 may (EFE).- La música de Richard Wagner se impuso sobre las sombras que siguen rodeando al más venerado y a la vez polémico compositor alemán, objeto de un cúmulo de homenajes en su bicentenario tanto en su Leipzig natal como en Bayreuth, la ciudad bávara volcada al culto incondicional al genio. 

Leipzig descubrió por fin su monumento a Wagner, a modo de reconocimiento tardío al genio universal nacido en esa ciudad sajona, el 22 de mayo de 1813, consistente en una escultura del compositor en su juventud, envuelto en una enorme sombra. 
"Wagner representa como ningún otro artista nuestra propia historia rota", apuntó el ministro de Defensa, Thomas de Maizière, máximo representante institucional en la ceremonia de la ciudad natal de Wagner. 
El diseño de la escultura refleja los sentimientos encontrados de los propios alemanes hacia un compositor estigmatizado como controvertido, principalmente por un antisemitismo confeso en vida que le convirtió medio siglo después de muerto en icono propagandístico del nazismo. 
"A algunos alemanes les cuesta aún admirar abiertamente a Wagner por ese factor. Otros apelan a la teórica neutralidad de su música para adorar su grandeza. Y luego están quienes le veneran por pura fascinación por el mal", resumía Nike Wagner, descendiente del compositor. 
Nike es una de las "disidentes" más reconocidas de la saga de los Wagner, proscrita del Festival de Bayreuth en tiempos del patriarca Wolfgang Wagner, nieto del genio que dirigió el certamen durante más de medio siglo y cuya sucesión se disputaron varias descendientes. 
La sobrina rebelde del fallecido patriarca estuvo en uno de los múltiples homenajes del bicentenario, mientras Katharina Wagner, biznieta del genio y codirectora del festival junto a su hermanastra Eva, iba de acto en acto, entre Leipzig y Bayreuth. 
La inauguración de la escultura, obra de Stephan Balkenhol, y el posterior concierto en la Universidad fueron el punto culminante del Año Wagner en Leipzig, que extendió en unos 70 actos las conmemoraciones del bicentenario. 
Bayreuth no necesita mirar al calendario para rendirse a Wagner, puesto que la ciudad es exponente del culto incondicional y exclusivo al compositor del "Anillo del Nibelungo". 
Fue la ciudad elegida por Wagner para levantar un teatro, cuya construcción le arruinó a él y a varios de sus mecenas, y su festival es aún hoy el único del mundo en que cualquier otro compositor está proscrito del programa. 
Bayreuth reedita temporada a temporada el esquema y espíritu con que Wagner fundó el festival, en agosto de 1876, con la primera representación de "El Oro del Rin". 
Ni siquiera tras su refundación, en los años 50, bajo custodia de los aliados que derrotaron al Tercer Reich y tras su etapa de sumisión a Adolf Hitler, se planteó salirse de ese esquema. 
La tetralogía del "Anillo" da para tantas interpretaciones como la personalidad convulsa y el ideario de Wagner, que además de antisemita fue, según qué momento, anticapitalista, anarquista, antimonárquico o teórico gran amigo de Luis II de Baviera. 
Wagner revolucionó la ópera, fue más allá del romanticismo de su época, imprimió a su música una intensidad nunca superada, lo que admiten incluso quienes la detestan por excesiva, y eso pesa por encima de las sombras de su personalidad contradictoria. 
El viejo teatro sobre la Verde Colina de Bayreuth abrió excepcionalmente las puertas para el concierto del bicentenario, fuera de la temporada veraniega de la última semana de julio a final de agosto. 
A la batuta estaba Christian Thielemann, director en nómina de la casa, con un programa sin sorpresas -el primer acto de "La Valquiria", las aperturas del "Tristán y "Los maestros cantores de Nuremberg", entre otras piezas cumbre. 
Para el 26 de julio se anuncia el acontecimiento más esperado de los wagnerianos de todo el mundo tras varias temporadas de sequía de grandes impactos en Bayreuth: el estreno de un nuevo "Anillo", del provocador Frank Castorf. EFE 
gc/ram 
(foto) (audio)

viernes, 21 de junio de 2013

Para el blog del Querido Leandro



La equidad de género, en el manual del buen observador


Por Gemma Casadevall*


Las misiones de observación electoral dejaron de ser territorio exclusivo de señorones que se invitaban entre sí, iban de cóctel en cóctel y se despedían con un “todo bien” entre palmaditas al hombro. No juraremos que quedó erradicado el concepto, pero sí pondremos el acento en lo de que no es ya su territorio exclusivo. Mucho cambió desde las primeras misiones de la OEA, más de medio siglo atrás. Y mucho aprendieron las grandes organizaciones internacionales que la practican -UE, OSCE, Centro Carter, OEA-. Por ejemplo, en lo que respecta a equidad de género.

La Escuela de Observación Electoral de la Universidad de Salamanca (del 17 al 21 de junio) plasmó algo del aprendizaje mutuo. A Isabel Menchón, alma mater de las misiones de observación por parte del ministerio español de Exteriores, le sorprendió la creciente presencia del término “equidad de género” entre los parámetros a observar cuando se despliega una misión. “La OEA está en ese sentido mucho más avanzada que la UE”, nos confesaba Menchón, probablemente la persona que más sabe de misiones, en lo teórico y sobre el terreno, cuando menos en esa parte del Planeta Tierra.
Por incorporación de la perspectiva de género en las misiones internacionales se entiende aprender a observar si en un proceso electoral está garantizado el pleno ejercicio de los derechos políticos de la mujer. Si hay una participación igualitaria en las estructuras políticas y de poder o si prevalece la desigualdad entre mujeres y hombres.
“No se trata de reivindicar una bandera, sino de poner sobre el mantel de la observación algo que está en toda la sociedad y en todos los procesos políticos”, comentaba Flavia Freidenberg, directora del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de esa ciudad española y coordinadora del curso junto con Betilde Muñoz-Pogossian, del departamento de Observación de la OEA.
Es obvio que las misiones de observación se profesionalizaron, desde los tiempos de los señorones a los despliegues actuales de observadores, determinados a seguir el proceso electoral en su globalidad. Y es obvio también que “ahora miramos cosas que antes nadie pedía que mirásemos”, resumía Freidenberg. “Te piden que mires si hay mujeres en qué estamentos, en qué roles, con qué grado de participación, qué obstáculos sociales o tácitos persisten”, añade la directora e impulsora del curso salmantino.
No es algo específico de las metodologías de la OEA, pero sí algo que en esta organización ha tomado un protagonismo creciente. América Latina es su ámbito específico y es en esa región donde se reflejan muchas de las luces y las sombras persistentes en el camino hacia la equidad de género. “Las misiones de observación han tenido una evolución paralela a la de la democracia en América Latina. Hay un cierto rodaje mutuo”, argumenta Freidenberg.
La presencia en el poder de Angela Merkel Cristina Fernández de Kírchner, Laura Chinchilla o, -próximamente de nuevo en sus pantallas, probablemente-, Michele Bachelet es un avance. Pero no garantiza la plena equidad de género, como saben las mujeres en Alemania, Argentina, Costa Rica o Chile.
La presencia en Salamanca de Menchón, Freidenberg, Muñoz-Pogossian y Jennifer McCoy, por parte del Centro Carter, no significa tampoco que se haya impuesto una especie de liderazgo femenino, más sensible hacia la equidad de género, como cerebros de unas misiones que en el pasado coparon los señorones. “Es casualidad”, afirmaba Freidenberg. 
La metodología de la observación se profesionaliza y enriquece. La amplia presencia de mujeres no significa que sean mejores observadoras o que capitalicen la temática. La ponencia en Salamanca sobre equidad la impartió el estadounidense Tyler Finn, en sustitución, por problemas de agenda, de Sara Mía Noguera.

jueves, 20 de junio de 2013

Salamanca

Obama invoca l'esperit de Berlín per fer un món més just i pacífic


Barack Obama en mànegues de camisa sota el sol, amb una Porta de Brandenburg tan fotogènica com l'home més poderós del “món” protegit darrere una vitrina blindada i amb un discurs fet a mida per a la campanya de la cancellera alemanya, Angela Merkel, a la reelecció: aquest podria ser el resum d'una jornada programada com a “històrica”, en què el president dels Estats Units va prometre gairebé de tot: lluitar per la reducció de l'arsenal nuclear i perquè els joves d'arreu del món –“de Chicago a Madrid”– vegin complert el seu dret a trobar feina, sense oblidar la promesa amb què va arribar a la Casa Blanca, el 2008: tancar Guantánamo.
El món no ha de viure “sota l'estat mental de guerra permanent”, va dir Obama, en un d'aquells dies en què tot semblava preparat pel millor guionista de cine. “No sempre tenim bon temps, però avui l'hem triat bé”, havia obert el seu discurs Merkel, davant els milers de convidats acuradament seleccionats perquè res no fallés –inclosos els alumnes d'una escola alemanya-nord-americana de Berlín, en estat d'eufòria continuada, i una “fila zero” de polítics del govern i l'oposició vermells, a 32 graus, amb ampolles d'aigua mineral i barrets de paper–.


La visita d'Obama a Berlín havia de ser històrica per molts motius. Coincidia amb el 50 aniversari de la de John F. Kennedy, quan va donar ànims als berlinesos de la ciutat dividida pel Mur amb el seu “Ich bin ein berliner” (“Sóc un berlinès”). Tenia, a més, caràcter d'assignatura pendent, després que Merkel va negar-se a deixar-lo parlar el 2008 allà mateix, quan al “candidat” Obama se li va acudir fer un míting de campanya a Berlín. A Obama li agraden les grans escenografies i els discursos precuinats com a històrics. Merkel, d'acord amb el comportament alemany, és més discreta. Entre tots dos van trobar el punt mig per no sortir dels papers respectius.
A la conferència de premsa conjunta, abans del discurs a la vitrina blindada de la Porta de Brandenburg, Merkel li va reclamar allò que més preocupa ara els seus compatriotes: que busqui l'equilibri entre el ciberespionatge i la seguretat. Obama va incloure un paràgraf calcat a les paraules de la cancellera en el seu discurs posterior. També va insistir, en tots dos llocs, que no ha oblidat el seu compromís de tancar Guantánamo. I que buscarà amb Moscou la reducció “en una tercera part” de l'armament nuclear mundial –malgrat el recital de dissonàncies de la cimera del G-8 amb el president Vladímir Putin–.
No hi va aparèixer una frase històrica comparable a la de Kennedy –el 26 de juny de 1963, a un ajuntament del sector occidental berlinès–, ni a la de Ronald Reagan, el 12 de juny de 1987, “Mr. Gorbatxov, tear down this wall” (“Mr Gorbatxov, enderroqui aquest mur”). Però la fotogènia d'Obama va omplir forats. Fins i tot se li va perdonar que Michelle Obama i les seves dues filles no hi fossin –“han preferit veure aquesta meravellosa ciutat a escoltar un altre discurs meu”, va dir, en una de les seves acostumades ironies–.
El més important per a Merkel, però, és que no va eclipsar-la, en plena campanya per a la reelecció del 22 de setembre. A la cancellera li venia bé la foto de la Porta de Brandenburg, sempre que se li hagués donat oportunitat abans de deixar clar que havia parlat “en profunditat” del tema del ciberespionatge que tant preocupa els alemanys, país on la defensa de la privacitat és dogma. Un dia perfecte, doncs, sota la Porta de Brandenburg.


martes, 18 de junio de 2013

La germanidad en su bicentenario


El bicentenario de Wagner reabre el amor-odio de Alemania con el genio

Gemma Casadevall 

Berlín, 18 may (EFE).- El bicentenario del nacimiento de Richard Wagner (22 de mayo de 1813) ha reabierto la relación amor-odio de Alemania hacia su compositor más genial y controvertido, quintaesencia de la "germanidad" y a la vez universal. 

Leipzig, la ciudad donde nació, y Bayreuth, donde mandó construir el teatro dicho idóneo para sus óperas, comparten estos días el protagonismo de las celebraciones, entre conciertos, seminarios, exposiciones y todo tipo de actos de devoción al compositor. 
La ciudad sajona se reivindica en este "Año Wagner" como la capital de la música por excelencia de Alemania, ya que ahí nació Wagner y ahí vivieron, en distintos momentos, Johann Sebastian Bach, Felix Mendelssohn-Bartholdy y Robert y Clara Schumann. 
El "Anillo" se representó este año en su integridad, por primera vez en décadas, en la modesta ópera de Leipzig y en esa ciudad quedará inaugurado un monumento al compositor este jueves, día clave en medio de una conferencia internacional entorno al "Mito Wagner". 
En Bayreuth se ofrecerá, también el jueves, un concierto dirigido por Christian Thielemann, director estrella del Festival Wagner que todos los años desde su fundación (en 1876) convierte la ciudad de provincias bávara en meca de los adoradores del compositor. 
"A Wagner se le adora o se le detesta. Y esto sirve tanto para su música como para él, como persona", resume Sven Oliver Müller, autor del libro "Richard Wagner und die Deutschen. Eine Geschichte von Hass und Hingabe" -"Richard Wagner y los alemanes. Una historia de odio y entrega"-. 
Sus óperas pueden ser estridentes, excesivas o hasta insoportables, para quienes no se cuentan entre sus admiradores, o transportar a quien las escucha al éxtasis, si está en el hemisferio opuesto, musicalmente hablando. 
"Como hombre fue un ser monstruoso", añadía el historiador, en un encuentro con medios extranjeros, en alusión a sus infidelidades, carácter manipulador y reconocido antisemitismo, que el autor del libro califica de "oportunista". 
El máximo exponente de ese recalcitrante antisemitismo fue el ensayo publicado en 1850, bajo el título de "Das Judenthum in der Musik" -"El judaísmo en la música"-, del que no solo no se retractó sino que incluso escribió una segunda versión, más dura, en 1869. 
Sus tesis fueron celebradas por Adolf Hitler, que convirtió su música en dogma operístico del Tercer Reich y proscribió a Mendelssohn, de origen judío y tachado de "débil" por Wagner. 
"Lo relevante de Wagner no es lo que hizo en vida, sino cómo influyó y sigue influyendo en Alemania y los alemanes, que cada par de décadas cambian su perspectiva sobre él y su música, readaptan su interpretación del genio", apunta Müller. 
Para el llamado Rey Loco, Luis II de Baviera, el mecenas que financió su teatro y palió sus sucesivas bancarrotas hasta casi hundirse con él, representó el espíritu del elitismo, por mucho que Wagner había repudiado, en tiempos de bonanza, la monarquía. 
Su antisemitismo, en vida, lo encumbró a los altares del nazismo, estigma que permanece tanto sobre su música como sobre Bayreuth, por mucho que para cuando Hitler llegó al poder Wagner llevaba medio siglo muerto. 
El mensaje anticapitalista del "Anillo" le dio rango de revolucionario y hasta comunista, para otros, por mucho que el propio Wagner, tocado por el individualismo anarquista, tachó el marxismo de exponente de una forma de egoísmo moderno. 
En la Alemania de hoy, el fervor por Wagner es un fenómeno apartidista, que comparten la canciller Angela Merkel o la líder de los verdes Claudia Roth, exministros socialdemócratas y destacados poscomunistas. 
La pasión por el "Anillo del Nibelungo" es planetaria y se plasma en formato compacto -el "ColónRing" de Buenos Aires, que contrae la tetralogía en siete horas- o en su versión íntegra, sobre las 16 horas, de Bayreuth, con listas de espera de quince años. EFE 
gc/jpm/jac





domingo, 16 de junio de 2013

A por otro diíta histórico


Obama y el irresistible encanto de la Puerta de Brandeburgo

Gemma Casadevall 

Berlín, 16 jun (EFE).- El presidente de EEUU, Barack Obama, llegará el próximo miércoles a la Puerta de Brandeburgo, el emblema de Berlín ante el que no pudo llegar como candidato en 2008 por las reticencias de la canciller Angela Merkel. 

El 24 de julio de 2008, unos 200.000 berlineses mayoritariamente jóvenes llenaron la avenida ante la Columna de la Victoria ansiosos de dejarse contagiar del entusiasmo del "Yes, we can", en el único mitin fuera de Estados Unidos del entonces aspirante a la Casa Blanca. 
Merkel se había negado a dejarle hablar ante la Puerta, con el argumento de que implicaba injerir en su campaña -y el demócrata Obama no era el candidato "hermano" de la conservadora-, lo que obligó a su equipo a aceptar la Columna como alternativa. 
En lugar de perjudicarle, el veto de la canciller tal vez incentivó más a los berlineses a apoyar al hombre lanzado a enterrar la era George W. Bush y a convertirse en el primer presidente negro del país más poderoso del planeta. 



"¡Construyamos un mundo nuevo!", llamó entonces Obama bajo un sol radiante, como si hasta eso fuera parte de su escenografía perfecta y tras repasar los conflictos de este mundo que aspiraba a superar: Darfur, Irán, Irak, Afganistán y, por supuesto, Oriente Medio. 

El rival del republicano John McCain habló, ante un auditorio entregado, de derribar los muros que seguían en pie, a unos 500 metros de la Puerta de Brandeburgo que durante décadas había quedado encerrada en la llamada Franja de la Muerte berlinesa. 
Obama ha tardado siete años en hacer la que será su primera visita como presidente a Berlín: llegará tras una cumbre del G8 lastrada por Siria y con cierta inversión de papeles con Merkel, ya que ahora es ella la que está en precampaña para las generales del 22 de septiembre. 
No hablará ante una multitud espontánea sino ante unos miles de invitados seleccionados -obvias razones de seguridad- y con el riesgo de ciertas comparaciones, ya que Obama no ha logrado trasladar en estos años a la realidad su mensaje del "¡Construyamos un mundo nuevo!". 
A eso se une el escándalo de ciberespionaje, que en Berlín se ha comparado con las prácticas de la Stasi, la policía política con que la Alemania comunista espió masivamente a su población. 
"El amigo perdido", titulaba "Der Spiegel" su portada, el pasado lunes, contraponiendo a Obama y John F. Kennedy. 
La visita se había programado como evocadora del 50 aniversario del discurso que el 26 de junio de 1963 pronunció Kennedy en la entonces ciudad partida por el Muro, con la célebre frase "Ich bin ein Berliner" ("Soy un berlinés"). 
No fue ante la Puerta de Brandeburgo, sino desde el ayuntamiento del barrio de Schöneberg, en el sector oeste, y quedó en la memoria colectiva como expresión de solidaridad del gran aliado a la población de la ciudad mártir de la Guerra Fría. 
Otros presidentes estadounidenses sí hablaron ante el monumento y estamparon, con más o menos fortuna, su frase para la historia. 
El republicano Ronald Reagan lanzó el 12 de junio de 1987 un "Mr. Gorbachev, tear down this wall!" ("¡Señor Gorbachov, derribe este muro!") que la caída del Muro, el 9 de noviembre de 1989, convertiría en visionario. 
Menos histórico resultó en 1994 Bill Clinton al intentar emular a Kennedy con una frase en alemán -"Berlin ist frei", "Berlín es libre"- ante la Puerta de Brandeburgo ya liberada del Muro. 
Reagan tuvo de su lado la historia, mientras que ni el carisma de Clinton fue suficiente para ponerle a su nivel. 
Obama tendrá que emplearse para hacerse perdonar el asunto del ciberespionaje en un país donde la preservación de la privacidad es algo sacrosanto y donde el ciudadano recelaba más que en otras partes de las redes sociales, antes incluso del caso PRISM. 
Puede que el irresistible encanto de la Puerta le inspire. O puede que quede por debajo de su propio listón como candidato en 2008, cuando Merkel le "castigó" a ver el emblemático símbolo de Berlín desde la ventana del hotel donde se alojaba. EFE 
gc/jpm/pq

jueves, 13 de junio de 2013

Un 17 de junio, como los de hoy


Alemania evoca la revuelta que sofocaron los tanques soviéticos

Gemma Casadevall 


Berlín, 13 jun (EFE).- El Parlamento alemán evocará mañana el 60 aniversario del levantamiento del 17 de junio de 1953, la primera gran revuelta obrera contra la Alemania comunista, considerada el inicio de lo que fue un largo camino hasta la reunificación. 
Lo que empezó como una protesta de operarios de la construcción fue el primer grito de libertad de una población que no podía creer que "a la dictadura nacionalsocialista podía seguirle otro régimen autoritario", resumía estos días Volker Kauder, jefe del grupo conservador en el Parlamento alemán (Bundestag). 
De la protesta sectorial contra las duras condiciones laborales de la República Democrática Alemana (RDA) por las calles de Berlín se pasó a marchas por más de 700 ciudades, hasta alcanzarse la cifra del millón de personas que, teórica o no, figura inscrita en los libros de historia. 
Fueron cinco días de revuelta, que acabó sofocada por los tanques soviéticos con un balance de más de un centenar de muertos y decenas de miles de detenidos. 
No fue, sin embargo, una derrota, sino el exponente del "ansia de libertad", que "no iban a aplacar ni la cínicamente llamada 'policía del pueblo' germano-oriental ni los tanques de Moscú", prosiguió Kauder, en un acto previo del grupo conservador, esta semana. 
"La RDA atribuyó la movilización a la propaganda lanzada desde RIAS, la radio del sector americano", recordó en un aparte Lutz Rackow, por entonces un redactor de 21 años del diario "Der Morgen". 
El detonante no fueron las transmisiones de esa emisora relatando en directo las marchas con el trasfondo de los disparos, "con fuego real", según Rackow. 
"Fue el despertar de los que habíamos dejado de creer en el ideal de un comunismo limpio y puro y nos topamos con la segunda dictadura", indicó el exreportero, ahora un enérgico jubilado. 
Con o sin apoyo propagandístico, la revuelta fue más allá de los límites de la capital, se extendió por todos los rincones de la RDA y movilizó a todas las capas sociales. 
Ya no era una revuelta obrera, sino una revuelta social y el inicio del camino hacia la unificación, que, según Kauder, entró en una nueva dimensión de lo "inimaginable" el 3 de agosto de 1961, cuando Berlín amaneció atravesado por los cimientos del Muro. 
La revuelta del 17 de junio de 1953, apenas ocho años después de la derrota del Tercer Reich, fue el levantamiento de toda la ciudadanía e hizo temblar al régimen germano-oriental. 
"Desde el momento en que sacaron los tanques soviéticos quedó claro, para los que se resistían a creerlo, que la RDA no era un Estado soberano, sino un apéndice de Moscú. Eso siguió siendo luego, hasta la caída del Muro", señaló Rackow. 
La fecha del 17 de junio quedó relegada en la nómina de hitos de los historia alemana y acabó imponiendo la de la caída del Muro -el 9 de noviembre de 1989- como inicio del proceso que culminó con el Tratado de Unidad, el 3 de octubre de 1990. 
En tiempos de la división, en territorio de la República Federal de Alemania (RFA) el 17 de junio fue fiesta nacional y ese es el nombre con que se bautizó la avenida que cruza el Tiergarten, hasta la Puerta de Brandeburgo, desde el sector oeste. 
El nombre persiste, pero el recuerdo de la revuelta solo se saca a colación cuando coincide con aniversarios "redondos". 
En la RDA se difamó a sus héroes, a los que se tachó de "agentes fascistas", apuntó Roland Jahn, actual responsable de la tutela de los archivos de la Stasi, la policía política germano-oriental. 
Del lado occidental siempre se contempló la fecha con mala consciencia, ya que -tal como ocurrió ante la construcción del Muro- las otras tres potencias que ocupaban Berlín (Estados Unidos, Reino Unido y Francia) no actuaron. 
"Moscú sacó los tanques, el mundo libre no intervino. Esto parece una especie de historia interminable, común a muchas revueltas", concluyó Rackow. EFE 
gc/nl/acm

miércoles, 12 de junio de 2013

Karlsruhe, divina justicia

El Constitucional alemany fa recular Merkel davant Draghi


La posició dels jutges de Karlsruhe provoca que Berlín opti per retirar les crítiques al programa de compra de deute del BCE


L'alt tribunal creu que la proposta del regulador és equilibrada i no excedeix les seves competències

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El Tribunal Constitucional alemany va aconseguir el seu primer miracle, aparentment sense gaires esforços. De cop, el govern de la cancellera Angela Merkel no veu problemes al programa de compra de deute massiu promès pel president del Banc Central Europeu (BCE), Mario Draghi, el setembre passat, quan va dir que l'entitat faria “tot el que calgués”, mentre els mercats escanyaven els bons dels països “amb problemes”.
El programa de compra de deute és equilibrat i no excedeix les competències del BCE, va dir ahir el ministre de Finances de Merkel, Wolfgang Schäuble. Esperar que el govern alemany es posés del costat del col·lectiu de demandants –37.000 signants– que volen tombar el programa de Draghi era impensable. Entre altres coses, perquè a pocs mesos de les eleccions generals, en què Merkel aspira a la reelecció, fer el paper de tallacaps del BCE no l'afavoreix. I, d'altra banda, perquè el mer anunci de Draghi va provocar que s'aturessin les pressions sobre el deute sobirà. De manera que tampoc no ha calgut recórrer a aquest mecanisme.
Així, la primera sessió de la vista oral al Constitucional de Karlsruhe va ser una mena de bassa d'oli en què, tret dels querellants, ningú no volia tirar la pedra contra el sostre, ara que s'aguanta.
El col·lectiu de demandats pot continuar insistint que el programa de Draghi excedeix el mandat del BCE i entra en les competències nacionals.
És dubtós –diuen els experts– que els jutges de Karlsruhe els donin la raó. Fins ara, totes les demandes relacionades amb els rescats i les mesures per la crisi han quedat en no res o amb sentències simbòliques, en què s'ha donat la raó parcialment als qui protestaven, però sense efectes concrets sobre les decisions preses.
En aquest cas, és possible fins i tot que es declarin incompetents en la qüestió, perquè el famós programa Outright Monetary Transactions, conegut com OMT, només està perfilat, no definit. En el cas del programa de Draghi, les mesures tan sols es van anunciar.
Temps de reflexió
S'espera que l'alt tribunal celebri avui una segona sessió i després es prengui un temps indeterminat de reflexió. Tanmateix, a Alemanya no s'espera cap decisió abans de les eleccions, el 22 de setembre. Si més no en aquest aspecte, Merkel s'ha sortit amb la seva: Karlsruhe no li embolicarà la campanya.

L'àngel bo contra el dimoni


La primera tanda de la vista oral de Karlsruhe s'entreveia com una confrontació entre dos alemanys: un advocat defensor, Jörg Asmussen –per part del BCE–, i un fiscal acusador, Jens Weidmann –per part del Bundesbank–. El primer hi actuava com a expert de l'entitat de Mario Draghi, que va declinar anar-hi ell mateix amb l'argument que Asmussen coneix millor les regles del joc del Constitucional del seu país. El segon hi era com a expert de la part crítica, el col·lectiu de demandants. A falta de perspectives de sentència fins d'aquí a uns quants mesos, l'acarament entre l'àngel bo de Draghi i el petit dimoni de Merkel –Weidmann, a més, és exassessor de la cancellera– centrava l'atenció mediàtica alemanya. L'àngel bo va ser diplomàtic i va afirmar que el programa il·limitat del BCE tindrà, de facto, els seus límits, mentre el petit dimoni insistia en la doctrina del Bundesbank: la política monetària no pot substituir l'àmbit polític. Continuarà.

martes, 11 de junio de 2013

La NSU y sus fans


El espionaje alemán alerta de un nuevo terrorismo neonazi subterráneo


Gemma Casadevall 

Berlín, 11 jun (EFE).- Los servicios secretos alemanes alertaron hoy del denominado "nuevo terrorismo ultraderechista", cuyo modelo es la célula neonazi que asesinó a nueve inmigrantes por todo el país entre 2000 y 2007 y que, al actuar a escala "subterránea", dificulta su control y vigilancia. 
"Son una minoría dentro de la por sí minoritaria ultraderecha. Pero no olvidemos el daño que puede generar un único individuo o un trío extremadamente radicalizado", apuntó el presidente del departamento de Protección de la Constitución -o servicios secretos de Interior-, Hans-Georg Maassen. 
La alusión al "trío" remite a Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), cuya única superviviente -Beate Zschäpe- está siendo juzgada en Múnich año y medio después de que se revelara la existencia de esa célula que, con una estructura mínima, provocó la más larga serie de asesinatos racistas de la Alemania moderna. 
Entre la ultraderecha hay más rechazo que respaldo hacia la NSU, aseguró Maassen, pero ello no quita peligrosidad al reducto de quienes se han marcado "como modelo y manual a seguir" a ese grupo. 
"La buena noticia es que son menos. La mala, que aumentó su potencial de violencia. Según nuestros datos, ahora mismo uno de cada dos ultraderechistas es violento o está dispuesto a la violencia", resumió Maassen. 
Su informe anual, que ha presentado este martes junto al ministro de Interior, Hans-Peter Friedrich, refleja un descenso continuado de ultraderechistas: de los 25.000 de 2010 se bajó a 22.400 en 2011 y a 22.150 el pasado año. 
Están más diversificados que nunca, en la medida en que las principales formaciones de ese espectro -Partido Nacional Democrático (NPD) y Unión del Pueblo Alemán (DVU)- perdieron año a año militancia, hasta sumar ahora entre ambos a unas 11.000 personas. 
En su lugar han proliferado las llamadas "camaraderías" o grupúsculos locales -unos 200 en todo el país- y ha aparecido un nuevo partido "Die Rechte" -"Los Derechistas"-, liderado por un neonazi recalcitrante, Christian Worch. 
También se han diversificado los llamados "autónomos nacionalistas" -de acuerdo al modelo del llamado "Bloque Negro" de la izquierda radical-. 
Esta evolución refleja lo que el jefe del espionaje en el populoso "Land" de Renania del Norte-Westfalia, Burkhard Freier, describió como "problemas adicionales" en la lucha contra la ultraderecha: su capacidad de adaptación y su existencia cada vez más subterránea. 
Para Freier, como para Maassen, la creciente peligrosidad del nuevo terrorismo ultraderechista discurre en paralelo a la de los salafistas, con unos 4.500 miembros en Alemania dentro del total de 42.550 individuos catalogados de "islamistas potenciales" del país. 
A lo largo de 2012, se registraron diversos enfrentamientos entre salafistas y ultraderechistas en todo el país, con especial intensidad en Renania del Norte-Westfalia, centro de operaciones de otro grupo residual ultraderechista, "Pro-NRW" 
"Son grupos que se retroalimentan. Es difícil saber quién provoca a quién, porque tienen el objetivo común de ganar el máximo eco con acciones minoritarias", resumió Maassen. 
Para su colega renano, la diferencia sustancial para el seguimiento de unos y otros es que, mientras a los salafistas más peligrosos -130 en todo el país- se les tiene identificados y bajo vigilancia las 24 horas del día, los ultraderechistas tienen una capacidad de camuflaje en la sociedad muy superior. 
El informe de Maassen era el primero elaborado desde que asumió el cargo, en 2012, tras la dimisión de su antecesor, Heinz Fromm. 
El relevo se produjo en medio de la cadena de renuncias y ceses en las cúpulas policial y del espionaje por los flagrantes fallos revelados con el desmantelamiento de la NSU, la célula de estructura aparentemente mínima y autora de asesinatos en serie en distintos puntos del país y siempre con la misma pistola. EFE 
gc/si

domingo, 9 de junio de 2013

A distancia, en Estación

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Tres meses sin Chávez

El deterioro del Postchavismo

A tres meses de la muerte de Hugo Chávez da la sensación de que Venezuela va a la deriva. La oposición sigue denunciando fraude electoral, se habla de graves problemas de abastecimiento, inflación, reducción de las previsiones de crecimiento. Por si fuera poco, el gobierno de Caracas se enemista con sus principales socios y hasta presidentes tradicionalmente afines, como el uruguayo José " Pepe" Mujica, se distancian de este postchavismo. De todo esto, hablamos con la periodista y obervadora internacional Gemma Casadevall.

Angie, imbatible y humana


Merkel se multiplica y desoye les crisis internas

Gemma Casadevall 

Bundeskanzlerin Merkel zu Besuch im Hochwassergebiet in Brandenburg
Berlín, 9 jun (EFE).- A poco más de cien días de las elecciones generales alemanas, la canciller y a la vez candidata Angela Merkel parece imbatible en cuanto a presencia mediática y popularidad, por encima de las disonancias en su coalición de gobierno. 
La imagen de Merkel encaramándose a sacos de arena y saludando a los soldados, vecinos y voluntarios que luchan contra las crecidas del Elba o el Danubio es solo una de las perspectivas de una canciller que ha multiplicado su presencia en los medios. 
Los mismos días en que la jefa del gobierno estuvo en un Passau (Baviera) cercado por las aguas o en Bitterfeld (este) cumplió con su agenda de recepciones oficiales, en Berlín, pronunció discursos ante el mundo económico y recibió a líderes extranjeros. 
La habitualmente llena agenda de la canciller se acrecentó estas semanas pasadas con entrevistas de amplio espectro, incluidas revistas femeninas, en lo que se denomina en Alemania como "ofensiva de galanteo" en ámbitos hasta ahora poco explorados por Merkel. 
La presencia de Merkel en las regiones amenazadas por la catástrofe se comparó en los medios con la de su predecesor en la Cancillería, Gerhard Schröder, en la devastadora crecida de 2002, o incluso las de otro socialdemócrata, Helmut Schmidt, en las de 1962. 
Los paralelismos, en el caso del Schröder, se remiten al hecho de que entonces, como ahora, se estaba en precampaña, aunque en rigor la situación en los sondeos era inversa a la de ahora. 
Merkel aventaja a su rival socialdemócrata Peer Steinbrück en hasta quince puntos, según los pronósticos para las elecciones del 22 de septiembre. En 2002, Schröder estaba en una situación precaria ante el aspirante conservador, Edmund Stoiber, y el hecho de que lograra la reelección se relacionó con su gestión de la crisis. 
Aparentemente, la canciller no precisaría ponerse las botas de agua y el impermeable para ganar. De hecho, su presencia en la zona catastrófica fue menos mediática que la de Schröder en 2002 y sin salirse de su característico estilo discreto. 
Más allá de las apreciaciones sobre si acudir a las regiones anegadas es electoralismo o responsabilidad de gobierno, el camino de Merkel a la reelección tampoco es un paseo ajeno a los peligros. 
Entre las situaciones de riesgo más presentes estos días está la gestión de su ministro de Defensa, Thomas de Maizière, estrecho colaborador de la canciller y hombre de mucho peso en el partido que preside Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU). 
Maizière lleva semanas ocupando titulares adversos tras el fracaso de la adquisición de "drones" de fabricación estadounidense "Euro Hawks" por problemas en el desarrollo y tras detectarse que no obtendrían licencia para sobrevolar en cielo europeo. 
El ministro compareció esta semana ante la comisión de Defensa del Parlamento para dar explicaciones sobre el asunto y se remitió a un teórico desconocimiento directo de los problemas que envuelven un proyecto fallido en que se invirtieron 500 millones de euros. 
A estas explicaciones siguieron unas declaraciones del propio De Maizière admitiendo "haber oído" hablar de "problemas" poco después de asumir el cargo, en 2011. 
El exministro de la Cancillería llegó a Defensa tras la dimisión de quien fue miembro estrella del gobierno, el bávaro Karl-Theodor zu Guttenberg, tras revelarse que plagió su tesis doctoral. 
Guttenberg trató de zanjar las primeras sospechas mintiendo y se atribuye ahora a De Maizière estar, al menos, ocultando información respecto al caso de los aviones no tripulados. 
Merkel le ha expresado su respaldo, pero los medios recuerdan que también lo hizo hasta el final con Guttenberg y con la siguiente ministra que dimitió entre sospechas de plagio en su tesis, la de Educación, Annete Schavan, asimismo estrecha colaboradora. 
La canciller mira adelante y en los mensajes a sus compatriotas perfila sus líneas "para los próximos años" -como en su última alocución por vídeo, donde apuesta por mantener las reformas estructurales en toda la UE, porque es "en interés de Alemania"-. 
Su objetivo es la reedición de la alianza entre la CDU y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) con los liberales, pese a que esa coalición tuvo un mal arranque y a que las disonancias internas han persistido toda la legislatura. 
Se da por hecho que la CDU/CSU se impondrá claramente al Partido Socialdemócrata (SPD), pero no está claro que el liberal FDP logre escaños. 
Ello abocaría a Merkel a recuperar la gran coalición de su primera legislatura o a probar con un nuevo socio: los Verdes. EFE 
gc/ig

sábado, 8 de junio de 2013

El buen pincel de la propaganda


Falleció Willi Sitte, el pintor del Politbüro

Gemma Casadevall 


Berlín, 8 jun (EFE).- El pintor alemán Willi Sitte, el máximo exponente del realismo socialista y del arte por encargo en la extinta República Democrática Alemana (RDA), falleció a los 92 años, informaron fuentes de la fundación que lleva su nombre. 

El artista murió la pasada madrugada en su casa de Halle, en el este del país, a consecuencia de una larga enfermedad, añadió la misma fuente. 



Presidente de la Asociación de Artes Plásticas de la RDA, entre 1974 y 1988, fue el máximo representante del arte oficial de la Alemania del Este desde la Guerra Fría y hasta la caída del Muro de Berlín (1989). 

"Su muerte nos deja profundamente afectados. Pero al mismo tiempo nos impulsa a trabajar para la proyección futura de su legado artístico", apuntó el presidente de la Fundación Willi Sitte, Hans-Hubert Werner, en un comunicado. 
La entidad que lleva el nombre del artista, con sede en Merseburg, en las afueras de Berlín, conserva buena parte de la producción del pintor, que quedó alejado de los circuitos museísticos tras la caída del Muro y posterior disolución de la RDA (1990). 
Las obras denominadas de "propaganda" de la extinta Alemania comunista quedaron incluidas un poco de refilón el algunas grandes exposiciones sobre el arte en la RDA recientes, como la que tuvo lugar en la Neue Nationalgalerie de Berlín, en 2003, o en Weimar (este del país), en 2012. 
En ambos casos, la obra de Sitte se contempló como ejemplo del arte propagandístico al servicio la RDA, en contraposición de los valores surgidos al otro lado del Muro no encorsetados como arte oficial y que funcionaron por libre, pese a las presiones sobre sus creaciones. 
Entre las obras más característica de Sitte está el "Homenaje a Lenin", muestra de ese arte por encargo o subvencionado desde el Politburo, pero también grandes obras reconocidas por su valor artístico, por encima de ideologías. 
Sitte nació en febrero de 1921 en Kratzau, actual República Checa, y se formó como artista ya en Alemania, donde sirvió en las filas de la Wehrmacht (ejército) de Adolf Hitler hasta 1944. 
Un año antes del fin de la Segunda Guerra Mundial (1945) desertó para unirse a los partisanos italianos y tras la contienda se quedó en Italia. 
En Milán, Venecia y otras ciudades italianas transcurrieron para él los primeros años de la posguerra, hasta que en 1947 regresó a Alemania, pero en territorio de la RDA, en cuyo partido único comunista ingresó como militante. 
A partir de ahí empezó a hacer carrera en los circuitos régimen germano-oriental, pese a que inicialmente había mantenido posturas críticas y hasta incómodas hacia las autoridades de la RDA. 
Luego se consolidó como artista afín al régimen, llegó a ser diputado de la Asamblea Popular germano-oriental y máximo responsable de su Asociación de Artes Plásticas. 
Aún con la Alemania dividida, representó al arte de la RDA en la documenta de Kassel (oeste) en 1977. 
Luego, con la reunificación alemana quedó postergado de la vida artística y vio truncado, entre un mar de disputas, el proyecto de ofrecer una amplia retrospectiva suya, 2001 y en Nuremberg, en ocasión de su 80 cumpleaños. 
Tuvo que esperar a alcanzar los 85 años -2006- hasta ver materializada la fundación que lleva su nombre y lograr una cierta rehabilitación en los circuitos museísticos. EFE 
gc 
(foto)

miércoles, 5 de junio de 2013

Un Gerd muy, muy mejorado


Merkel anuncia ajudes pels aiguats en plena precampanya


La cancellera alemanya recorre les zones inundades per les pluges i promet compensacions milionàries a tres mesos de les generals


El seu gest recorda el de Schröder, reelegit després de les dramàtiques riuades del 2002

Fidel al seu estil, inclòs un collaret i una de les seves jaquetes amb botons al mig sota l'impermeable, Angela Merkel es va passejar ahir per les regions d'Alemanya més afectades pels aiguats, del sud a l'est del país. Les imatges remetien a les de Gerhard Schröder, el 2002, quan les aigües de l'Elba assetjaven Dresden i l'aleshores canceller socialdemòcrata va comparèixer amb un impermeable verd i botes d'aigua, prometent ajut urgent mentre l'exèrcit ajudava el veïnat a reforçar els marges del riu amb munts de sacs de sorra.
Són imatges paral·leles, també aleshores s'estava en precampanya electoral, però la situació no és la mateixa. Els sondejos eren en aquell moment desfavorables a Schröder davant el seu rival conservador, el bavarès Edmund Stoiber. En canvi Merkel avantatja l'aspirant socialdemòcrata, Peer Steinbrück, en uns quinze punts, a mesos de les generals del 22 de setembre. Es podria dir que a Merkel no li cal la passejada.
Sigui electoralisme o gestió de crisi, el cas és que Merkel es va posar ahir un discret impermeable fosc damunt una de les jaquetes que tant li serveixen per rebre un cap d'estat com per fer una visita llampec a l'Afganistan. No va sortir del seu guió, fora de mostrar-se un xic més propera que altres vegades, i va oferir a cada punt de la gira petites rodes de premsa dites improvisades, amb algun somriure distès. Primer va ser a Passau, la ciutat bavaresa on conflueixen el Danubi i dos rius més, acompanyada de Horst Seehofer. És a dir, el líder de Baviera, que també es juga la reelecció a les regionals d'aquest land, un diumenge abans que les generals. El nivell dels rius havia començat a baixar i els pronòstics eren tranquil·litzadors. Però, a mesura que baixen les aigües, surten també a la llum les destrosses deixades per una crescuda que al nucli històric havia arribat a tapar les finestres de les plantes baixes. Les cròniques dels mitjans locals parlaven de la pitjor crescuda en 500 anys i els meteoròlegs explicaven que el rècord s'acosta al del 1954.
Merkel va prometre ajuts urgents per 50 milions, ampliats després a 100 milions, en sortir les primeres xifres dels danys causats, només a Baviera. De Passau va seguir cap a l'est, on l'amenaça no és el Danubi, sinó l'Elba i els seus afluents.
Sigui com sigui, la gira de Merkel, ahir, va eclipsar les tensions sobre el seu titular de Defensa, Thomas de Maizière. El ministre, home fort al govern i al partit de la cancellera –la Unió Cristianodemòcrata–, està sota pressió per l'adquisició d'uns drones –avions no tripulats– dels EUA caiguts en descrèdit. Maizière compareixerà avui davant la comissió del Parlament.
Merkel li ha expressat el seu suport. Però a Alemanya es recorda que també ho va fer, mesos enrere, amb la ministra d'Educació, Anette Schavan, que va acabar dimitint entre sospites de plagi del seu doctorat. Mantenir-la al lloc posava en perill el passeig a la reelecció de Merkel.