Los conservadores de Merkel, ante el dilema de los submarinos ultras internos
Gemma Casadevall
LA ESPINA DE MERKEL
Los conservadores de Merkel, ante el dilema de los submarinos ultras internos
Gemma Casadevall
LA ESPINA DE MERKEL
El test rápido gratis y la vacuna, claves de la nueva normalidad alemana
Gemma Casadevall
La desescalada alemanya fa recuperar terreny al
conservador Laschet
El pulso por la cancillería se asoma al este, último test electoral
Gemma Casadevall
Berlín, 29 may (EFE).- Los candidatos a la Cancillería alemana compiten este fin de semana en mostrar su presencia en Sajonia-Anhalt, un "Land" del este del país donde la ultraderecha exhibe fortaleza y cuyos comicios regionales serán la última cita electoral ante las generales de septiembre.
Armin Laschet, aspirante conservador para suceder a Angela Merkel, la líder verde Annalena Baerbock y el socialdemócrata Olaf Scholz centran los actos de campaña de ese pequeño estado federado, cuyos 1,8 millones de electores están convocados a las urnas el domingo 6 de junio.
Laschet, líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU) desde enero, necesita un triunfo, tras el doble revés de su formación en las regionales en Baden Württemberg y en Renania Palatinado -sur y oeste-, dos meses después de asumir la jefatura del partido.
Baerbock, la primera líder verde con opciones a ocupar la Cancillería, atraviesa un bache. Su designación como candidata disparó la intención de voto hacia su partido; pero ahora los sondeos la colocan un punto por debajo del teórico sucesor natural de Merkel -26 % para Laschet, frente a su 25 %, según la televisión pública ZDF.
Scholz, ministro de Finanzas, está diez puntos por debajo del conservador y perseguido por el Partido Liberal (FDP), que amenaza con arrebatarle el tercer puesto. Su baza es su experiencia de gobierno, en tanto que vicecanciller en la gran coalición de Merkel, pero eso no le ha ayudado a remontar.
EL RADICALISMO ULTRA BUSCA LA "POLE POSITION"
Laschet habrá recorrido, entre viernes y sábado, el museo Bauhaus de Dessau, cuna de ese movimiento artístico, un centro de vacunación contra la covid, otro de tratamiento contra el cáncer infantil, una antigua explotación minera y un convento. Le acompañará el primer ministro regional, Reiner Haseloff, quien lidera desde 2016 un tripartido entre la CDU, el SPD y los Verdes.
El sondeo de la ZDF pronostica a Haseloff un 29 %, seis puntos más que a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Los socialdemócratas podrían caer al 10 %, mientras que los Verdes quedarían en un 9 %, un ascenso de tres puntos en una región tradicionalmente poco afín para los ecologistas.
Los partidos del tripartito regional optaron por multiplicarse en actos de aforo reducido por la covid. La AfD despliega en su campaña al ala más radical, encabezada por el líder del vecino "Land" de Turingia, Björn Höcke, la bestia negra del partido.
Uno de los copresidentes de la formación, Jörg Meuthen, ha tratado de arrinconarle y defender posicionas moderadas. Desde el ala más radical se han neutralizado esos intentos, en parte porque es un hábil reclutador de electorado ultra.
La AfD exhibe en sus actos otros sondeos -como el de la semana anterior del sensacionalista diario "Bild"- que le colocan empatado a la CDU. La lista del partido incluye a un soldado fichado como ultraderechista, informa el semanario "Der Spiegel", vinculado a otro militar, Franco A., al que se juzga por tramar atentados desestabilizadores, desde una identidad ficticia como refugiado sir
EL FACTOR PRESIDENCIAL
Los comicios del primer domingo de junio son el último test de un año que se cerrará con las generales del 26 de septiembre, en que además se celebran regionales en Berlín, el "Land" de Mecklenburgo-Antepomeria y el de Turingia, ambos en el este.
A este panorama, en el año que marcará la despedida del poder de Merkel, se sumó esta semana el anuncio del presidente Frank-Walter Steimeier, determinado a optar a un segundo mandato. Su elección compete a la Asamblea Federal, una cámara formada por los diputados del Bundestag (cámara baja) y el mismo número de delegados de los "Länder", que se reúne cada cinco años para elegir al presidente.
Steimeier fue ministro de Exteriores de Merkel, además de candidato del SPD a la Cancillería en 2009. Ascendió a la presidencia en 2017 con el consenso del bloque conservador y apoyos de los Verdes y liberales.
No está claro que pueda contar con tanto respaldo. Laschet, los Verdes y los liberales expresaron respeto por su decisión. Pero recordaron que antes están las generales de septiembre. Será tras los comicios nacionales cuando definan si presentan un candidato propio al primer cargo representativo del país. EFE gc/jac (foto) (radio)
Cent anys després que les tropes de l’emperador Guillem II matessin 65.000 hereros i 10.000 names –un 80% del total d’aquestes dues ètnies–, Alemanya va reconèixer per fi el terme genocidi per a una acció de càstig orientada al seu extermini.
Va ser entre el 1904 i el 1908, en resposta a la revolta d’aquestes poblacions contra el poder colonial alemany sobre Namíbia. Hi van morir massacrats guerrers, però també dones i nens, als seus pobles o enviats a morir de set al desert.
Per arribar a aquest reconeixement de culpa han calgut cinc anys de negociacions més o menys discretes entre Alemanya i Namíbia, envoltades per un parell de relliscades diplomàtiques de Berlín.
Devolució
El primer pas cap a l’acord va ser, el 2017, la devolució de 27 restes mortals de víctimes africanes que els homes de Guillem II van robar i endur-se a Alemanya per fer investigacions racials o d’altra mena i que van acabar emmagatzemades en col·leccions antropològiques. Abans de fer efectiva aquesta restitució simbòlica, el govern de Namíbia va haver de veure com una delegació d’alt nivell del seu país era rebuda per funcionaris de tercera fila a Berlín.
Era evident que Berlín volia tancar el tema de la manera més discreta possible, dins la consideració que Alemanya havia tingut un paper menys rellevant que altres grans poders colonials, com França o Anglaterra. Però la intervenció de diputats de diferents partits polítics, al govern i a l’oposició, va portar-lo al Bundestag (Parlament federal). L’any 2019 es va fer servir per primera vegada, en forma de resolució parlamentària, el terme genocidi.
Restitució
A partir d’aquí es va entrar de ple en el principal obstacle, des del punt de vista alemany, a un acord bilateral: l’ús de la paraula restitució. El terme remet, des de la perspectiva actual, a les compensacions econòmiques pagades per Alemanya a col·lectius o països víctimes del nazisme. Berlín rebutjava aplicar-lo a aquella operació d’extermini, tot i ser considerada un preàmbul de les grans neteges ètniques del segle XX, per por d’entrar en una dinàmica de reclamacions col·lectives o individuals infinites.
Finalment, l’acord inclou el pagament de 1.100 milions d’euros, no com a compensacions individuals als pobles afectats o descendents de les víctimes, sinó en forma de projectes de desenvolupament per a aquest país africà.
Per al ministre d’Afers Estrangers, el socialdemòcrata Heiko Maas, l’acord és un “gran èxit”, que promou la reconciliació entre Alemanya i Namíbia “sobre el capítol més negre de la nostra història comuna”. L’Estat alemany ha reconegut així “la seva responsabilitat històrica” sobre les víctimes d’un genocidi que va marcar les pautes dels que vindrien després.
El següent pas serà demanar perdó formalment a Namíbia i els descendents de les víctimes. Es preveu que sigui el president Frank-Walter Steinmeier qui ho faci, en un viatge oficial a aquest país encara per concretar.
L’encarregat de segellar el reconeixement d’aquest genocidi serà Frank-Walter Steinmeier, el president que va arribar al càrrec el 2017 com a representant del consens polític. Exministre d’Afers Estrangers d’Angela Merkel i socialdemòcrata, va ser clau perquè arribés a formar-se l’actual gran coalició. El candidat del seu partit era Martin Schulz, que va enfonsar els socialdemòcrates en el pitjor resultat històric i volia passar a l’oposició. La ultradreta acabava d’entrar al Parlament com a tercera força. Steinmeier va convèncer Schulz que no hi havia cap altra sortida per a l’estabilitat del país que una altra coalició liderada per Merkel. Ahir, Steinmeier va anunciar que buscarà un segon mandat el 2022. “Són temps moguts i vull acompanyar-los en el camí cap a la postpandèmia”, va dir. L’elecció presidencial és a càrrec de l’Assemblea Federal, formada pels diputats del Bundestag i els representants designats pels lands. Es reunirà al febrer, sis mesos després de les generals del setembre, que marcaran el comiat de Merkel.
El pulso entre los candidatos revela la lucha por el centro alemán
Gemma Casadevall
Trató luego de reencauzar la situación, advertido por la moderadora sobre las palabras de la canciller, y admitió que hay "muchas formas de dialogar". Baerbock había sostenido ya antes que además de la negociación visible existe la "diplomacia telefónica" o diálogo indirecto, a través de terceros.
MIGRACIÓN Y FRONTERAS EXTERIORES
La coalición de Merkel encaja una dimisión en precampaña y por presunto plagio
Gemma Casadevall
Giffey fue en la primera fase de la presente legislatura una de las ministras más populares de Merkel. Se la consideró favorita para asumir el liderazgo del SPD, pero su reputación quedó en entredicho a raíz de la revisión de su tesis doctoral -sobre política europea- en la Universidad Libre de Berlín (FU).
No se demostró que hubiera plagio, pero sí déficit de rigor académico. Giffey decidió en 2020 dejar de utilizar el título de doctora, con el compromiso de retirarse como ministra de surgir nuevas dudas, lo que se materializó ahora, a pocas semanas de que la Universidad emita un nuevo informe sobre su caso.
"Acepto la petición con gran respeto y al mismo tiempo con gran pesar", declaró la canciller, quien agradeció "de corazón" a Giffey el trabajo realizado "con pasión y compromiso" en ese Ministerio, el mismo en el que Merkel debutó como miembro de un gobierno federal, en 1990, bajo el gobierno de Helmut Kohl.
La retirada de la ministra socialdemócrata se produce a cinco meses de las elecciones generales. Corresponde al SPD designar a un sucesor, lo que el partido ha resuelto dejando que asuma esas competencias la titular de Justicia, Christine Lambrecht.
Nada apunta a que el relevo sacuda a la coalición en su recta final hasta la despedida del poder de Merkel. Ni al bloque conservador de la canciller ni a sus socios les conviene darle a la cuestión un mayor revuelo.
Los conservadores, liderados por el centrista Armin Laschet, ocupan la segunda posición en intención de voto, con dos puntos por detrás de los Verdes de Annalena Baerbock. El SPD está diez puntos por debajo de los ecologistas, con el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, como candidato a la cancillería.
LA PUGNA POR BERLÍN
Giffey ha decidido mantener su candidatura para las regionales de Berlín, que coinciden con las generales del 26 de septiembre. Aspira a ocupar el puesto que ejerce su correligionario, el alcalde-gobernador Michael Müller, al frente de un tripartido con los Verdes y La Izquierda.
Los sondeos apuntan a un pulso por el poder en la capital entre socialdemócratas y verdes. Los ecologistas aventajan a los socialdemócratas, aunque su candidata, Bettina Jarasch, es un rostro poco conocido aún entre el elector común.
EL PLAGIO PASA FACTURA
La pulcritud de los títulos superiores es materia espinosa en Alemania. La propia Baerbock ha tenido ya que salir a defender su curriculum, ante las primeras dudas -ampliamente difundidas por la prensa sensacionalista- sobre su máster en derecho internacional en Inglaterra.
La de Giffey es la primera retirada de un Ministerio federal para el SPD, pero la tercera para Merkel en un miembro de su gobierno.
En 2011 sacudió su gobierno la retirada de su entonces ministro estrella, el titular de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU). Guttenberg negó durante meses las acusaciones de plagio.
Tras un largo tira y afloja, la Universidad de Bayreuth le retiró el título y quedó sentenciado su relevo. Guttenberg ha seguido dando que hablar desde la retaguardia como lobbista para empresas dudosas, entre ellas la compañía de transacciones digitales Wirecard, hundida en un escándalo de fraude masivo.
Más dolorosa para Merkel fue la retirada en 2013 de su ministra de Investigación, Annette Schavan. Persona de confianza, también a escala privada, de la canciller, Schavan renunció por considerar que no podía seguir en el cargo en medio de la controversia en que se vio inmersa.
Sin consecuencias terminaron las sospechas de plagio sobre otros políticos punteros, como la ahora presidenta de la Comisión Europea (CE); Ursula von der Leyen, en sus tiempos como ministra de Defensa de Merkel. EFE
gc/jam/jgb
Set anys han trigat els serveis secrets de Saxònia, on va néixer el moviment Pegida, a col·locar sota el seu objectiu aquesta organització transversal i sense plataforma política. La notícia, aquesta setmana, que els anomenats Patriotes Europeus contra la Islamització d’Occident (Pegida) quedava sota la vigilància de l’espionatge en aquest land de l’est alemany semblava una ironia.
Pegida ja no treu desenes de milers de persones als carrers de Dresde, la capital saxona, com feia cada dilluns el 2014 i sobretot el 2015, l’any que Alemanya va rebre prop d’un milió de refugiats.
La lentitud no es repeteix, però, amb els Querdenker, els anomenats pensadors transversals, convocants de les marxes negacionistes contra les restriccions per la pandèmia. El Ministeri de l’Interior ha observat que, a més de ciutadans descontents pel tancament de la seva botiga o del seu bar, hi ha una poderosa infiltració ultradretana, responsable de l’agressivitat creixent tant contra els mitjans de comunicació com contra els mateixos policies. En conseqüència, aquests elements seran vigilats per l’espionatge d’Interior, va advertir el ministeri fa uns dies.
La mateixa estratègia s’ha dirigit cap a Alternativa per Alemanya (AfD), el primer partit de l’oposició al Bundestag (Parlament federal) des de les eleccions generals del 2017. Primer va declarar-se sota vigilància l’anomenat Der Flügel, l’Ala, el corrent intern més radical, liderat pel Björn Höcke, el cap del partit al land de Turíngia, a l’est del país. Després la vigilància s’ha estès per diferents regions, fet que complica les activitats d’un partit que té escons a totes les cambres regionals, a més del Bundestag i l’Eurocambra.
La ultradreta és la principal amenaça per a la seguretat d’Alemanya, va admetre el ministre de l’Interior, Horst Seehofer, de la Unió Socialcristiana de Baviera (CSU). No es referia al principal partit de l’oposició parlamentària, com a enemic polític, sinó als grups de neonazis que circulen pel país, als quals s’afegeix ara el fenomen dels Querdenker.
Preocupa molt el creixement dels Reichbürger, o Ciutadans del Reich, un moviment que no reconeix les autoritats alemanyes ni les fronteres actuals del país. De ser un grup marginal ha passat a infiltrar-se en el negacionisme contra la pandèmia, amb tocs d’efecte com ara l’intent d’assalt al Reichstag, la seu del Bundestag, de l’any passat.
2020, rècord de delictes
El 2020 va haver-hi un rècord de delictes atribuïbles a la ultradreta, tant atacs xenòfobs com antisemites. L’estadística d’Interior en va registrar 23.604, que vol dir un augment del 5,6 % respecte a l’any anterior.
Uns 3.000 són delictes de violència, mentre que la resta es reparteixen entre propaganda, hostilitats o insults. El més greu va ser a Hanau, el febrer de l’any passat, quan un ultradretà va matar nou persones en diferents locals d’immigrats o musulmans.
Que el 2020 s’hagi tancat amb un màxim històric no vol dir que l’any anterior no hi hagués hagut sotragades. El juny del 2019, un neonazi va matar a la terrassa de casa seva, de nit i d’un tret al cap, Walter Lübcke, un polític local de la Unió Cristianodemòcrata (CDU) d’Angela Merkel, compromès amb l’acollida dels refugiats. Uns mesos després, un altre ultradretà va matar dues persones més, després d’haver intentat irrompre armat a la sinagoga de Halle, a l’est.
L’espionatge d’Interior ha estat vigilant aquests grups, corrents o partits de manera puntual. Que ara ho declari obertament no vol dir que tot aquest temps no se’ls hagués “seguit”, especialment en actes públics. El fet que se’ls declari “sota sospita” permet una observació sistemàtica i amb mitjans propis de l’espionatge.
Fi de la innocència
És també part d’una estratègia. Qualsevol que vagi als seus actes, mítings o marxes sap que pot ser filmat, identificat, i que, per tant, entrarà en bancs de dades. És la fi de la innocència, pel que fa a les manifestacions del negacionisme contra la Covid-19 i també per al vot de protesta, sense una base ideològica declaradament ultra, contra els partits tradicionals.
Implica un perill per a l’AfD, que tem passar en tot el seu conjunt sota el focus de l’espionatge, cosa que afectaria no només la militància, sinó també els seus parlamentaris, nacionals, regionals o municipals.
La cúpula més o menys moderada, representada per un dels copresidents, Jörg Meuthen, ha intentat arraconar l’ala radical. De moment, però, sense cap mena d’èxit.
La branca extremista és un bon captador de vots de l’est alemany. Però també té un efecte afeblidor per al partit, que exhibeix a cada congrés o debat intern la lluita oberta entre la línia que defensa Meuthen i la del sector més radical.
Gemma C. Serra
L’SPD va ser el primer a designar el seu candidat, Olaf Scholz, per conquerir la cancelleria en les eleccions del setembre. Ahir el van ratificar amb un 96% dels vots en un congrés virtual de “proclamació”. Scholz va presentar-s’hi decidit a guanyar el lloc que ara ocupa la seva cap, Angela Merkel. L’objectiu: corregir “totes les mancances” quant a innovació i justícia social que arrossega Alemanya. L’afirmació és perillosa per al mateix partit –present en cinc dels sis darrers governs, dos amb Schröder i tres amb Merkel–. De moment, res indica que pugui recuperar el lideratge: Scholz ocupa el tercer lloc en intenció de vot i se li pronostica un 16%, 12 punts per sota de la verda Baerbock i 10 menys que el conservador Laschet.
Baerbock dispara las expectativas de una canciller verde
Gemma Casadevall
Berlín va ser aquest Primer de Maig una mena d’aparador de les incerteses que envolten l’“era post-Angela Merkel” i la sensació que la seva coalició no en té la resposta. La pandèmia ha evidenciat les mancances derivades de l’obsessió per l’austeritat dels gairebé setze anys de mandat de la cancellera. I això fa que la figura emergent, de cara a les eleccions generals del setembre, no sigui ni el candidat del bloc conservador de Merkel –el centrista Armin Laschet– ni el del seu soci socialdemòcrata, el ministre de Finances Olaf Scholz.
Els sondejos col·loquen en primera posició la líder dels Verds, Annalena Baerbock. I el clam del carrer reflecteix allò que s’ha negligit durant anys: la manca d’inversió en un país industrialment ric, però on algunes coses –com la digitalització– funcionen a pedals.
Hi havia unes vint marxes convocades, només a Berlín, ahir. I uns 5.000 policies preparats perquè es mantinguessin a distància les unes de les altres. La més complicada era la dels Querdenker –els anomenats “Pensadors transversals”–, un col·lectiu que diu que representa els defensors de les llibertats individuals i en què es barregen ultradretans, conspiranoics i ciutadans farts de restriccions. Des d’aquesta setmana estan sota vigilància de l’espionatge d’Interior per la seva radicalització i agressivitat. Des de la pantalla de la “transversalitat” són un focus de fake news, que consideren els mitjans de comunicació com a còmplices de la “dictadura” dirigida per Merkel. Finalment la convocatòria va aplegar menys de mil seguidors, mentre a la resta de la capital desenes de milers de ciutadans marxaven contra la precarietat laboral i social. Hi havia prou manifestacions d’altres grups farts de restriccions, com els dels propietaris de clubs, bars, cinemes o món de la cultura, tancats des del novembre i sense perspectives de quan podran reobrir. Qui volia fer sentir la seva veu contra la paralització de la vida pública tenia on fer-ho, sense haver de barrejar-se amb els Querdenker.
Per Kreuzberg i Neukölln, els dos barris més multiètnics, va discórrer la tradicional marxa de l’esquerra anomenada Primer de Maig Revolucionari. Durant anys es considerava la més perillosa, ja que acostumava a acabar a pedrades contra la policia. Aquest any l’enemic anava més enllà dels factors ideològics esquerrans: la guerra comuna va contra l’especulació immobiliària. La sentència del Constitucional, que va tombar l’anomenat “fre al preu dels lloguers” era el tema dominant. Berlín ha deixat de ser un oasi on el preu de l’habitatge és moderat. Ha entrat en la dinàmica especuladora d’altres capitals europees, i aquesta és, ara per ara, la principal preocupació del ciutadà corrent.La marxa esquerrana va ser una mena de continuació de la que va tenir lloc hores abans, amb milers de bicicletes des de diferents punts de la ciutat i en direcció als barris rics de la capital. Era una manifestació compartida entre avis, pares i fills, en què el preu de l’habitatge era també el cavall de batalla principal.
“Vostès han mantingut el país en marxa”, deia ahir Angela Merkel, en el seu missatge setmanal al ciutadà per vídeo, aquest cop dedicat al Dia del Treballador. La vida pública alemanya està tancada des del novembre, siguin bars, botigues, cinemes o tot allò que no es consideri “essencial”. Però d’alguna manera la vida continua, els serveis bàsics no han deixat de funcionar ni un dia i, sobretot, la indústria, no s’ha aturat. Alemanya rutlla, encara que de vegades el centre de Berlín sembli una ciutat fantasma. El país continua en marxa, sigui perquè els treballadors essencials van a la feina o perquè molts d’altres han convertit la taula del menjador en l’oficina, compartida amb el fill que tampoc no va a l’escola. “Els agraeixo la solidaritat i la paciència”, deia la cancellera en el missatge gravat, en el dia tradicional per a la mobilització al carrer.