domingo, 22 de diciembre de 2019

A 726 días de la marca de Kohl

Merkel deja atrás a Adenauer y se orienta hacia un récord incierto

Gemma Casadevall 

Bildergebnis für merkel kohl



Berlín, 22 dic (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, igualó este domingo la marca de permanencia en el poder del patriarca conservador Konrad Adenauer y se orienta ya hacia el récord absoluto en esa disciplina, cuyo titular es Helmut Kohl.
Un total de 5.143 días han pasado desde que Merkel se convirtió en la primera mujer y la primera persona crecida en el este de Alemania que alcanzó la Cancillería, el 22 de diciembre de 2005. Los mismos que detentó el poder, entre 1949 y 1963, Adenauer, el canciller fundacional de la República Federal de Alemania (RFA).
Merkel no tiene previsto ninguna celebración pública, afirma el popular diario "Bild", que destaca lo que le queda por delante hasta pulverizar la marca absoluta de 5.869 días. El periodo que estuvo Kohl en la Cancillería, desde el 1 de octubre de 1982 al 26 de octubre de 1998.
Son 726 días hasta igualar en tiempo a quien se considera el "canciller de la reunificación". Kohl dirigió el proceso político que arrancó de la caída del muro de Berlín -el 9 de noviembre de 1989- y derivó once meses después en la incorporación a la RFA del territorio de la República Democrática Alemana (RDA). Fue el primer canciller federal que gobernó una Alemania amplificada a 80 millones de habitantes. 

UNA CARRERA DE OBSTÁCULOS

Merkel, la "muchachita del este", como le llamó Kohl al incorporarla a su gobierno como ministra de la Familia, en 1991, no tiene asegurado ese récord. No solo porque ella misma ha anunciado que no optará a un quinto mandato, sino también por las debilidades de su gran coalición, la "groko".
La veterana entre los líderes europeos logró con penas y trabajos un cuarto mandato seis meses después de las generales de 2017. Su bloque conservador había ganado, pero con el resultado más bajo en unos comicios nacionales desde los años 50, un 32,9 %.
Peor aún le fue al Partido Socialdemócrata (SPD), que cayó al mínimo histórico del 20,5 % en unas generales. Quedaron abocados a regañadientes a ir a otra "groko", la tercera en las cuatro legislaturas de Merkel, mientras la ultraderecha entraba en el Bundestag (Parlamento federal).
A cada crisis, grande o pequeña, regresa a los medios alemanes un término aplicado a la canciller: el de la "Merkeldämmerung" -el ocaso de Merkel-. 

EL CONTADOR EN MARCHA

Para alcanzar a Kohl tiene que mantenerse en el poder -en la impopular "groko" o en un gobierno en minoría- otros dos años menos cuatro días. Es decir, hasta más allá de las generales a las que no piensa concurrir.
De no haber comicios anticipados, la cita con las urnas será en septiembre de 2021. Si la formación del siguiente gobierno se prolonga, algo nada inusual en Alemania, Merkel seguiría en el poder en funciones.
El marcador entró en esos dos años menos cuatro días. A la "groko" se la ha dado muchas veces por muerta; pero lo cierto es que cruzó ya el ecuador de la presente legislatura. 

VEINTE AÑOS DE "EMANCIPACIÓN"

Mientras "Bild" echa cuentas sobre el incierto récord que le falta a quien ya acumula muchos hitos, el diario "Süddeutsche Zeitung" recuerda otro aniversario: los 20 años desde que Merkel sentenció el fin de la "era Kohl".
Fue el 22 de diciembre de 1999, en una columna publicada en "Frankfurter Allgemeine Zeitung" -la FAZ, arquetipo de la prensa conservadora seria. Merkel, entonces secretaria general de la Unión Cristianodemócrata (CDU), llamaba al partido a emanciparse de Kohl.
Unas semanas antes había estallado el escándalo de las cuentas secretas del partido. La CDU llevaba un año en la oposición; la cancillería la ocupaba el socialdemócrata Gerhard Schröder en coalición con los Verdes.
Kohl, tras 16 años en el poder y 25 al frente de la CDU, acaparaba de pronto titulares no como el canciller de la reunificación, sino como el responsable de un sistema de cajas negras del partido. Un escándalo que salpicó a quien era su delfín y sucesor al frente de la CDU, Wolfgang Schäuble.
Cuatro meses después de su artículo, Merkel se convirtió en la primera mujer al frente de un partido acostumbrado a patriarcas como Adenauer o Kohl. EFE
gc/rml

sábado, 7 de diciembre de 2019

Saskia y Norbert


Els socialdemòcrates busquen la 

pau amb l’ala esquerra


viernes, 6 de diciembre de 2019

No aprendemos


El SPD sale al encuentro de los críticos sin rupturas

Gemma Casadevall


Fragen und Antworten: Der SPD-Parteitag im Überblick | ZEIT ONLINE

Berlín, 6 dic (EFE).- Los socialdemócratas alemanes buscarán el reencuentro con su ala izquierdista con una nueva jefatura más critica hacia la coalición de Gobierno, ansiosos de recuperar electorado, pero sin romper con el bloque conservador de la canciller, Angela Merkel.
El Partido Sociademócrata (SPD) entró este viernes en la órbita de los partidos con dirección paritaria y bicéfala que, tradicionalmente, caracterizó a Los Verdes y La Izquierda. El congreso federal ratificó como sus nuevos líderes a Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken, ambos representantes de su ala crítica, una semana después de que la consulta entre las bases se decantara por esa fórmula.
Su victoria fue un toque de aviso al aparato del partido, que respaldaba la candidatura oficialista del titular de Finanzas y vicecanciller, Olaf Scholz. A distanciarse de la doctrina del "déficit cero" que defienden tanto Merkel como su ministro dedicó parte de su discurso Walter-Borjans, que recibió un 89,2 % de los votos del congreso.

DEL SPD DE BRANDT AL DEL "DEFICIT CERO"

El cometido del SPD debe ser "poner fin de una vez" a políticas que "acrecientan la desigualdad social", sostuvo. "Se ha dicho que representamos un giro a la izquierda (...). Si ello significa regresar a lo que fue Willy Brandt, demos ese giro a la izquierda", apuntó, entre ovaciones frenéticas.
Esken, quien durante la campaña ante las bases representó la línea dura respecto a la "groko" -como se llama a la gran coalición-, arrancó su intervención en un tono muy personal. Recordó los múltiples empleos por los que pasó y lo complejo que fue compaginar su carrera con su condición de madre de tres hijos.
A partir de ahí, puso el acento en la necesidad de recuperar las esencias del SPD como partido social y de izquierdas. "Quiero un país donde todos se sientan protegidos, donde no haya niños en riesgo de exclusión social", dijo, en alusión a la creciente precarización laboral y social en que vive Alemania.
Esken quedó por debajo de su compañero y obtuvo un 75 %. Algo que puede atribuirse a que el ánimo mayoritario del partido asume la crítica, pero huye del riesgo de ruptura. O, también, a que Walter-Borjans está más rodado, ya que fue ministro de Finanzas en el populoso "Land" de Renania del Norte-Westfalia.

CALMAR LAS AGUAS SIN DECEPCIONAR EXPECTATIVAS

Ambos llegan al liderazgo del partido tras haberse comprometido ante las bases a hacer valer la clausula incluida en el pacto de Gobierno de evaluar sus resultados llegada la mitad de la legislatura; es decir, ahora.
En la corta semana transcurrida tras conocerse el veredicto de la militancia, y en medio de llamadas a rebajar el tono desde las ejecutiva, han dejado claro que no pretenden un fin abrupto de la coalición.
La línea intermedia se plasmó con una moción pactada con la ejecutiva de cara al congreso, en que se reclama más ambición frente al cambio climático, un programa de inversiones infraestructurales y la subida del salario mínimo interprofesional. Las corrientes más izquierdistas no quieren continuismo disfrazado de paños calientes, sino despedir a la "groko".
 
SUCESION DE LÍDERAZGOS ROTOS

"Deberían estar ustedes contentos. Pocas ocasiones tendrán de encontrar en una sola sala a tantos exjefes de un mismo partido, ministros o miembros de su ejecutiva", bromeaba Kurt Beck, jefe del SPD entre 2006 y 2008, en un encuentro con representantes de los medios previo al congreso.
Al congreso acudían varios de los sucesivos líderes o jefes interinos que, tras la etapa de Gerhard Schröder en el poder -de 1998 a 2005- han asumido el desafío de reconducir al partido de sus persistentes crisis.
Ahí estaba también Martin Schulz, quien de gran esperanza del SPD pasó a ser identificado con su hundimiento bajo mínimos históricos en las elecciones generales del 2017. O los tres miembros de la gestora -Malu Dreyer, Manuel Schewig y Thorsten Schäfer-Gümbel- que ha dirigido el partido desde la dimisión el pasado junio de Andrea Nahles, fuertemente cuestionada en su liderazgo.
"Norbert y Saskia han sido dos candidatos de primera. Tienen ahora la oportunidad de recolocar al SPD a las posiciones perdidas", defendía Beck. El propósito de los nuevos rostros visibles del partido es regresar ya el próximo año a resultados por encima del 30 %.
Es decir, a los puestos que ocupó en los años 90, hasta llegar al 40,9 % con que Schröder llegó al poder. En 2005, con la derrota frente a Merkel, entró el SPD en cifras descendentes.
Parte de esa situación se ha atribuido al descontento de su electorado con el centrismo de Schröder. También al desgaste de las tres legislaturas en que ha sido socio menor de Merkel. Los sondeos apuntan a que, de celebrarse ahora comicios nacionales anticipados, se hundiría en el 14 % o 15 %.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Siguiente tiro al pie


La socialdemocracia busca ratificar a su ala crítica sin romper la "groko"

Gemma Casadevall 

 Berlín, 5 dic (EFE).- El Partido Socialdemócrata (SPD) se propone ratificar una presidencia más crítica, emanada del voto de sus bases, aunque sin romper la gran coalición con la canciller alemana, Angela Merkel, pese a los imperativos de su corriente más izquierdista.
"Hemos logrado un compromiso que va en la dirección correcta", declaró hoy Norbert Walter-Borjans, quien previsiblemente será refrendado como copresidente en el congreso federal que abre mañana esa formación en Berlín.
Abandonar la "groko" -como se llama la gran coalición- no es "un objetivo en sí mismo", afirmó Saskia Esken, su compañera en la nueva dirección colegiada.
El dúo entre Walter-Borjans y Esken se impuso en la consulta entre las bases frente a la candidatura oficialista del ministro de Finanzas y vicecanciller, Olaf Scholz. Su campaña se basó en el compromiso de hacer valer la cláusula de revisión del pacto de coalición en la mitad de la legislatura; es decir, ahora.
Su victoria fue contra pronóstico, aunque no del todo sorprendente. Scholz representa la austeridad presupuestaria -el dogma del "déficit cero"-. Ese dogma se topa con la base electoral clásica del SPD, que reclama inversiones de la potencia económica europea y una política más orientada hacia la justicia social.
Al susto inicial que supuso esa victoria entre el aparato, su grupo parlamentario y algunos históricos del partido, siguieron dos reuniones -martes y jueves- de la ejecutiva y la nueva jefatura designada, en las que se consensuó una moción conjunta para ir al congreso. Es decir, el "compromiso". 

CAMBIO CLIMÁTICO Y SALARIO MÍNIMO

Tres son los puntos que la nueva presidencia colegiada quiere plantear al bloque conservador de Merkel: una lucha más decidida contra el cambio climático, la puesta en marcha de un ambicioso plan de inversiones y la subida del salario mínimo interprofesional.
Pero no se habla ya de "revisar" en su conjunto el pacto de Gobierno, sino de "evaluar" lo logrado hasta ahora, a la luz de la situación actual, no de la existente al abrirse la legislatura.
Cumplir con los compromisos contra el cambio climático es ya el objetivo prioritario del Ejecutivo de Merkel. Pero el plan de choque presentado hace unas semanas fue tachado de insuficiente por expertos y oposición, especialmente Los Verdes, formación emergente y principal captador del electorado que abandonó el SPD.
El SPD reclama mayor ambición en el desarrollo de las energías renovables y una revisión del calendario previsto para el abandono del carbón -el Gobierno prevé el adiós definitivo a esta fuente de energía para 2038-.
El punto esencial de la moción es la subida del salario mínimo interprofesional, actualmente en 9,19 euros la hora, para quedar en los 12 euros. La implantación de ese mínimo se acordó en la anterior legislatura y se consideró entonces el gran logro del SPD en ese mandato.
Esa conquista ayudó a "convencer" al SPD para reeditar la alianza con Merkel tras las elecciones generales de 2017. Los socialdemócratas estaban determinados a pasar a la oposición, en medio de la sacudida dejada por sus pésimos resultados. Finalmente se resignaron a otra "groko" para evitar nuevas elecciones. 

LA RUPTURA PIERDE FUELLE

"Dentro del Gobierno tenemos más capacidad de maniobrar que fuera", ha afirmado estos días el líder de las Juventudes del partido -los Jusos-, Kevin Kühnert. Su organización pujó por el dúo de Walter-Borjans y Esken y llegó a hacer campaña por que el congreso federal sirviera para finiquitar a la "groko".
Kühnert, que se postula para una de las vicepresidencias del partido, se ha sumado ahora a los que rebajaron el tono, para disgusto del ala más izquierdista. Varios de sus representantes defenderán una moción ante el congreso destinada a forzar un voto sobre la permanencia en la coalición.
Los intentos por calmar las aguas de la nueva presidencia colegiada, del aparato e incluso del eterno rebelde que es Kühnert discurren en paralelo a los pronósticos entre los medios sobre las perspectivas existentes, en caso de un fin prematuro de la "groko".
Se considera que a una ruptura no seguiría sí o sí el fin inmediato de la legislatura. Merkel podría gobernar en minoría hasta, al menos, finales de 2020, con los presupuestos de ese ejercicio ya aprobados. El fin regular de su cuarto y último mandato, tras el que piensa retirarse, es 2021.

VOLVER AL ÁREA DEL 30 % 

La nueva presidencia pretende infundir ánimos a sus filas y se marca el objetivo de regresar a la zona del 30 % electoral para 2020. Es decir, los resultados electorales que obtenían en los años 80, hasta escalar al 40,9 % en la primera victoria electoral de Gerhard Schröder -1998-, y que ahora se vislumbran como muy lejanos.
En 2017 cayeron al 20,5 %, su mínimo histórico a escala nacional. Desde entonces han ido de derrumbe en derrumbe, en sucesivas regionales. Los sondeos le calculan un 14 % en caso de convocarse generales anticipadas. EFE
gc/jam/si

domingo, 1 de diciembre de 2019

La normalización del pirómano


Los ultras alemanas ansían romper su aislamiento sin renunciar a la cantera radical

Gemma Casadevall

Bildergebnis für afd flügel

Berlín, 1 dic (EFE).- La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) cerró hoy su congreso con una cúpula renovada y ansiosa por romper su aislamiento respecto al resto del espectro parlamentario, pero cediendo terreno a su trinchera más radical.
"Estamos dispuestos a asumir funciones de gobierno. Alemania nos necesita. Nos necesita ya", clamó el co-presidente del partido, Jörg Meuthen, reelegido para el cargo y representante del sector patriótico-conservador, los llamados moderados dentro del partido.
"Alcanzaremos el centro político con sensatez y conquistando nuevo electorado", sostuvo su recién ascendido compañero en la dirección colegiada, Tino Chrupalla, sucesor en el puesto del veterano Alexander Gauland, que pasó a la presidencia honorífica.
LA ESTRATÉGICA INFLUENCIA DEL "ALA"
La elección de Chrupalla, con 44 años y el candidato más votado en su distrito de Görlitz (junto a Polonia) en las generales de 2017, fue posible con el apoyo de la llamada "Flügel" -el "Ala"-, el sector cercano al neonazismo y muy asentado en el este del país.
A esa incorporación en la cúpula siguió la de Andreas Kalbitz, reconocido cabecilla del ala radical y líder de la AfD en Brandeburgo, el "Land" que envuelve Berlín. Kalbitz fue elegido como vocal, lo que asienta a su sector en posiciones estratégicas.
A la "Flüge" pertenecen varios de los cabecillas regionales que mejores resultados han logrado en el este. Su líder es Jörg Höcke, que en los comicios de su "Land", Turingia, se disparó al 27,5 %.
Contra algunos de sus miembros se han abierto - sin éxito - expedientes de expulsión tras incendiarias proclamas racistas o negacionistas del Holocausto. Se les considera, sin embargo, un peligro necesario, en tanto que grandes captadores del voto más joven y radical.
LA APARENTE MODERACIÓN ENTRE INCENDIARIOS
El congreso, celebrado en Braunschweig (centro), se caracterizó por la armonía entre los oradores. El propósito de Meuthen era exhibir normalidad y defender a AfD como único socio posible para lograr mayorías conservadoras, sobre todo en el este del país.
Beatrix von Storch fue reelegida como vicepresidenta con postulados parecidos. Sin embargo, la moderación no es la tónica en esta exeurodiputada, nieta de un ministro nazi, quien durante la crisis de los refugiados abogó por disparar sobre quienes desoyeran un alto en las fronteras y con varias denuncias por islamofobia.
Von Storch dio que hablar también esta semana, al hacer un gesto desde su escaño en el Bundestag (Parlamento) con el que parecía amenazar con cortarle la cabeza a un orador socialdemócrata. El gesto se hizo viral, en una sesión donde Angela Merkel se ganó su espacio en las redes con una apasionada intervención en que marcaba distancias entre la libertad de expresión y la incitación al odio.
FUERA DE COALICIONES Y DE LA MESA DEL BUNDESTAG 

El conjunto del espectro parlamentario descarta a la AfD como socio de gobierno o aliado externo. La ultraderecha, tercera fuerza del Bundestag, no ha logrado hasta ahora los apoyos precisos para acceder a una vicepresidencia del Parlamento, pese a que cada grupo parlamentario suele tener un puesto en la mesa.
A escala nacional y también regional se mantiene el estricto cordón sanitario sobre la AfD, una formación nacida en 2013, que tiene ya escaños en las cámaras de los 16 "Länder" del país y que es la segunda fuerza en varios estados federados del este.
Su presencia ha alterado el esquema de las alianzas tradicionales y obligado a recurrir a nuevas constelaciones. Sajonia, asimismo en el este, será gobernada por un tripartito entre conservadores, socialdemócratas y verdes -la coalición llamada Kenia, por coincidir los colores de su bandera con los que se identifica a los partidos-.
Kenia gobierna también en Brandeburgo y Sajonia-Anhalt -asimismo en el este-, mientras que en otros "Länder" se experimentó el tripartito llamado Jamaica entre conservadores, liberales y verdes.
Meuthen se dice convencidos de que, más pronto que tarde, se romperá su aislamiento. La "Flüge" parece preferir seguir en la oposición ruidosa e incendiaria.
UN PODER CAPTADOR DE VOTOS
El congreso fue una oportunidad para comprobar la capacidad de la AfD por ganar seguidores de casi todos los flancos. Cada orador se presentaba ante los delegados explicitando su procedencia política.
Eran pocos los neófitos y muchos los que declaraban haber militado en otro o varios partidos. Algunos habían pasado por los Republicanos - formación ultraconservadora ya extinta -; muchos más habían desfilado por las filas conservadoras, socialdemócratas, liberales o por La Izquierda. EFE
gc/jgb
(foto) 

sábado, 30 de noviembre de 2019

Bofetón a Scholz

La socialdemocracia gira a la izquierda y complica la "groko" de Merkel

Gemma Casadevall


Berlín, 30 nov (EFE).- La socialdemocracia alemana deberá dar un giro a la izquierda, de acuerdo con el mandato de sus bases, que optaron por una nueva jefatura crítica y determinada a "revisar" el pacto de coalición con los conservadores de la canciller Angela Merkel. 
El dúo formado por Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken, representantes del ala crítica, se impuso en la consulta entre la militancia con un 53 % de los votos. El equipo continuista del ministro de Finanzas y vicecanciller Olaf Scholz y la diputada Klara Geywitz quedó en el 45 %. 
La derrota de esta candidatura, que defendía la continuidad de la "groko" -como se llama a la gran coalición- hasta el fin de la legislatura, supone otro revés sobre la alianza de Merkel. El pacto de coalición suscrito tras las elecciones generales de 2017 incluye una cláusula de revisión llegada la mitad de la legislatura. 
Esa fue una de las condiciones impuestas entonces por el Partido Socialdemócrata (SPD) para entrar en otra "groko". Tras sus pésimos resultados en esos comicios, el SPD hubiera querido regenerarse en la oposición. Pero aceptó a regañadientes reeditar la gran coalición para evitar el estancamiento político o ir a nuevas elecciones.

SIGUIENTE ETAPA, EL CONGRESO DEL SPD 

Walter-Borjans, de 67 años y exministro de Finanzas en el "Land" de Renania del Norte-Westfalia, y Esken, de 58 años y diputada del Bundestag (Parlamento federal), deberán ser ratificados aún en el congreso del SPD, que se celebrará del 6 al 8 de diciembre en Berlín. 
Se da por hecho que se verán refrendados. A la consulta estaban convocados los 425.000 afiliados del partido y la participación rondó el 54 % de la militancia. 
El SPD entrará así en la órbita de los partidos con presidencias bicéfalas y paritarias, como las que han dirigido sucesivamente a los Verdes y a La Izquierda. 
Los dos equipos, el de Scholz y Geywitz y de Walter-Borjans y Esken, habían llegado a la consulta muy igualados, tras un primera ronda de votación entre 16 aspirantes en que el equipo continuista quedó en primer lugar con 22,6 puntos, uno por encima del crítico. 
El voto final se decantó a favor del equipo crítico, que contaba con el respaldo, entre otros, de las Juventudes del partido, los "Jusos", partidarios no solo de revisar el pacto, sino de poner fin a una "Groko" a la que responsabilizan de su desgaste actual. 

UNA SOCIALDEMOCRACIA NECESITADA DE COHESIÓN 

A la consulta entre las bases había precedido una larga serie de conferencias regionales, siempre marcados por el juego limpio, pese a que uno y otro dúo representaban posiciones adversas. 
Esta especie de calma en la familia socialdemócrata contrasta con las pullas que precedieron a la retirada como jefa de SPD de Andrea Nahles. Fue el pasado junio, apenas un año después de convertirse en la primera mujer al frente del partido más antiguo de Alemania, con más de 150 años historia. 
Nahles tiró la toalla cuestionada por varios de los hombres fuertes del partido y sin tiempo para llevar adelante su pretendida revitalización del partido. 
El SPD sumó así un nuevo intento fallido por reflotarlo. El partido arrastra una persistente crisis de liderazgo desde tiempos de Gerhard Schröder, el último socialdemócrata que ocupó la cancillería alemana, entre 1998 y 2005. 
Desde entonces ha vivido diez relevos en la cúpula sin lograr contener su sangría de electorado. Del 40,9 % con que Schröder llegó al poder ha ido cayendo en sucesivos mínimos históricos, hasta derrumbarse al 20,5 % en las generales de 2017. 
Ahora los sondeos les sitúan en un 13 o 14 %. Los Verdes -socio menor de Gobierno con Schröder- les arrebataron la segunda posición -con un 23 %-; de celebrarse ahora elecciones, los ecologistas estarían teóricamente mejor capacitados para luchar por la Cancillería que el SPD. 
Algunas corrientes del SPD atribuyen esa debilidad a su papel de socio en la "groko" -la fórmula con que ha gobernado Merkel en tres de sus cuatro legislaturas-. Para otros, el problema arranca del giro centrista dado bajo Schröder, cuya línea generó en 1999 una escisión del ala izquierdista, liderada por Oskar Lafontaine. 
La opinión de los alemanes parece no ser tan adversa a la continuidad de la gran coalición hasta 2021, la fecha marcada para el final de la actual legislatura y para la retirada de Merkel de la Cancillería, puesto que ha prometido que no optará a otro mandato. 
Un 68 % de los ciudadanos se pronunciaban en un sondeo reciente de la televisión pública ZDF por seguir en la "groko" hasta entonces. Entre los votantes conservadores, el porcentaje de partidarios era del 89 %; entre los socialdemócratas, el 89 %. EFE 
gc/fpa 

viernes, 29 de noviembre de 2019

Algún que otro temblor


La socialdemocracia cierra una consulta con efectos en la "groko" de Merkel

Gemma Casadevall


Bildergebnis für spd mitgliedervotum groko

Berlín, 29 nov (EFE).- La socialdemocracia alemana cierra hoy la consulta a sus bases de la que saldrá su nueva presidencia, un pulso entre la línea continuista y el ala crítica con efectos colaterales sobre la gran coalición de la canciller Angela Merkel.
Para los 420.000 militantes del Partido Socialdemócrata (SPD) se cierra la medianoche de este viernes el plazo para elegir entre dos equipos: el formado por el vicecanciller y ministro de Finanzas Olaf Scholz y la diputada Klara Geywitz, y el algo más rupturista de Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken.
El primero apuesta por agotar la presente legislatura -es decir, hasta 2021- con la "Groko", como se conoce a la coalición con el bloque conservador de Merkel. El segundo recuerda al compromiso de revisar el resultados logrados por esa alianza de gobierno.

UN CONTRATO CON CLÁUSULA DE REVISIÓN

El pacto de gobierno suscrito al inicio del presente mandato incluía la cláusula de revisión a mitad de la legislatura. Walter-Borjans y Esken representan a las voces críticas y los que quieren el fin prematuro de la "Groko".
Scholz, como Merkel, avanzó ya hace unas semanas un balance positivo de la gestión de la "Groko" en materia de política social, medioambiente y jubilaciones. Para el vicecanciller y su jefa, la "Groko" debe completar la legislatura para terminar su trabajo.
Ambos dúos llegaron a esta consulta muy igualados. Se trata de la segunda ronda, tras una primera votación entre 16 aspirantes, en que Scholz y Geywitz quedaron primeros con un 22,6 %, un punto por encima que Walter-Borjans y Esken.
Las Juventudes del partido -los Jusos- recomendaron el voto al tándem más izquierdista en su congreso del pasado fin de semana, en que el eterno rebelde de la formación, Kevin Kühnert, fue reelegido por un 88,6 %, el mejor resultado de la historia de la organización.
El ganador de la consulta, cuyo resultado se conocerá el sábado, se someterá a la ratificación del próximo congreso federal, que tendrá lugar del 6 al 8 de diciembre y donde presumiblemente Kühnert hará oír su voz.
FINAL DEL GRAN CASTING
Ambos equipos trataron de ganarse a sus bases en las 13 conferencias regionales celebradas en la primera ronda de la consulta. Como finalistas participaron en nuevos duelos dialécticos sin salirse del estricto juego limpio.
Esa ausencia de acritud contrasta con las pullas que el pasado junio precedieron a la dimisión de Andrea Nahles como jefa del SPD. Nahles llevaba algo más de un año en la jefatura del partido más antiguo de Alemania -con más de 150 años de historia-.
Su cometido era reflotarla de su crisis de liderazgo. En lugar de eso se vio confrontada a los dardos que le lanzaban desde todos los sectores hombres fuertes, pasados o presentes, del partido.
Con Nahles la socialdemocracia entró ya con retraso en la órbita de los partidos alemanes liderados por mujeres. A su defenestración sigue ahora un intento de colocar una dirección paritaria y bicéfala, aunque en ambos equipos la voz dominante es la masculina.

EL ENÉSIMO RELEVO EN LA CÚPULA

La sucesión de Nahles es el enésimo relevo que afronta el partido desde tiempos de Gerhard Schröder, el último socialdemócrata que ocupó la cancillería alemana, entre 1998 y 2005.
Ninguno de los cambios ha logrado revertir o al menos desacelerar la sangría de electorado que sufre el partido. El ala más rupturista de la socialdemocracia atribuye el desgaste a la "Groko" -la fórmula de gobierno en tres de las cuatro legislaturas con Merkel en el poder-.
Otros sitúan el inicio de esa erosión al giro centrista que representó Schröder y a los duros recortes sociales aplicados bajo su liderazgo. A esa línea se debió la escisión del ala izquierdista del partido, comandada por el exjefe del SPD y exministro de Finanzas Oskar Lafontaine, fundador de La Izquierda.

EL PELIGRO DE LA IRRELEVANCIA

Schröder llegó en 1998 al poder con un 40,9 %; en las generales de 2017, el SPD había caído al 20,5 %. Ahora los sondeos le sitúan entre el 13 o 14%, por detrás de conservadores, verdes y ultras.
Mientras otras socialdemocracias europeas en precario -como la danesa o la sueca- han conseguido defender posiciones, la alemana amenaza con caer en la irrelevancia política.
La erosión de electorado afecta en Alemania a los dos flancos de la "Groko". Para los conservadores de Merkel, el principal "usurpador" es la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). El gran beneficiado de la debilidad del SPD son los Verdes, al que los sondeos sitúan ahora en segunda posición y, por tanto, más capacitado que los socialdemócratas para luchar por la cancillería. EFE
gc/jam/ig

sábado, 23 de noviembre de 2019

El invitado se zampó al anfitrión



La CDU alemana aparca sus disensos y mira hacia el socio socialdemócrata
Gemma Casadevall


Leipzig (Alemania), 23 nov (EFE).- La Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller alemana, Angela Merkel, aparcó su pulso interno por el liderazgo del partido, lo que traslada la cuestión del futuro de su Gobierno a la decisión del socio socialdemócrata.
La líder de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, cerró hoy el congreso federal conservador en Leipzig (este del país) con una victoria de etapa sobre sus rivales. Plantó cara a sus adversarios y acalló la crítica interna, en la primera jornada de debates.
Persisten, sin embargo, las dudas sobre si AKK -como se la denomina- luchará por la Cancillería en 2021. Y también sobre si Merkel logrará sostener hasta entonces su coalición de Gobierno, lo que puede depender de la nueva presidencia socialdemócrata.
En lo que se refiere al futuro de AKK, la candidatura del bloque conservador surge del consenso entre la cúpula de la CDU y de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU). Así seguirá siendo, ya que el congreso de Leipzig rechazó una propuesta hostil a AKK, que pretendía dejar esa decisión a las bases.
Las miradas estaban depositadas este sábado en Markus Söder, líder de la CSU. Fue recibido en Leipzig con frenéticas ovaciones; a su discurso siguió otra ronda de clamorosos aplausos.
La propia AKK los atajó algo abruptamente, dando las gracias desde la tribuna algo azorada por el éxito de Söder, como si temiera que el "aplaudiómetro" del bávaro acabara superando los casi ocho minutos que logró ella en su discurso del día anterior.

SÖDER, POSIBLE RELEVO A AKK

El político bávaro acudía como orador invitado, de acuerdo a la práctica entre ambos partidos hermanados. Tales visitas no siempre salen bien para el invitado. El caso más reciente fue el vapuleo público sufrido por Merkel ante los congresistas de la CSU por mantener abiertas las fronteras a los refugiados, en 2015.
A Söder le aclamó la CDU con una intervención en que llamó a mantener una clara distancia con la "incendiara ultraderecha" y a descartar como socio a su representante en el Parlamento, el partido Alternativa para Alemania (AfD).
Esta línea es la misma que defiende la CDU. Pero Söder lo hizo desde una capacidad para transmitir brío y optimismo, ajena a AKK.

LOS BÁVAROS, UN HERMANO MENOR DECISIVO

"Somos el hermano menor, no podemos decidir nada por nuestra cuenta. Pero sin nosotros todo es más aburrido", afirmó Söder en alusión a los frecuentes rifirrafes entre los dos partidos hermanados -histórica fue la hostilidad entre Helmut Kohl y el bávaro Franz Josef Strauss, sus respectivos patriarcas.
Strauss logró en 1980 ser el candidato conjunto, pero perdió ante el canciller socialdemócrata Helmut Schmidt. El también bávaro Edmund Stoiber luchó por la Cancillería en 2002. Y fue derrotado por el asimismo canciller socialdemócrata Gerhard Schröder.
Quién es el elegido no se decidirá probablemente hasta el próximo año. AKK tiene algo de tiempo. Pero también lo tienen sus adversarios en la CDU, como el derechista Friedrich Merz, quien en Leipzig dejó claro que no abandona su ambición de liderazgo.

MERKEL, EL MANDO DESDE LA RETAGUARDIA




La lucha por la candidatura no afecta a Merkel. En 2018 dejó las riendas del partido e insiste en que éste es su último mandato.
Fue un congreso distinto para muchos. Por primera vez en casi veinte años, Merkel no lo dirigió de principio a fin. Pero de alguna manera se siguieron imponiendo sus pautas.
Una moción destinada a excluir de la red 5G al gigante chino Huawei -en contra del parecer de la jefa del Gobierno- quedó suavizada antes de entrar a debate. Lo mismo ocurrió con sucesivas propuestas ajenas a la línea de la canciller.

LA PELOTA EN EL TEJADO SOCIALDEMÓCRATA

AKK superó la prueba. La siguiente etapa se disputará en Berlín. El próximo sábado se conocerá el resultado de la consulta entre las bases socialdemócratas para designar a su nueva presidencia.
Los finalistas son dos equipos: el dúo continuista formado por el vicecanciller y ministro de Finanzas, Olaf Scholz, y Klara Geywitz, y el algo más rupturista de Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken.
De ese pulso depende no sólo la sucesión de Andrea Nahles, quien dimitió en junio tras apenas un año en la presidencia del partido.
Scholz y Geywitz defienden el mantenimiento de la gran coalición hasta 2021. Walter-Borjans y Esken quieren, cuando menos, evaluar lo conseguido hasta ahora. Recuerdan la cláusula del pacto de coalición suscrito hace dos años, que prevé hacer esa revisión del partido en la mitad de la legislatura. EFE
gc/si

Revuelta de perfil bajo



AKK guanya un primer combat

Anne­gret Kramp-Kar­ren­ba­uer va dei­xar ahir per fi la zona del per­fil baix com a líder per pas­sar a l’ofen­siva: “Si el par­tit no està d’acord amb la meva línia, el con­gres és l’espai per tan­car la qüestió i dis­cu­tir-ho. Aquí i ara”, va dir, després d’una hora i mitja de dis­curs davant dels dele­gats de la Unió Cris­ti­a­no­demòcrata (CDU). Una al·lusió clara al seu prin­ci­pal rival intern, el dretà Fri­e­drich Merz, a qui un any enrere va der­ro­tar en la lluita per suc­ceir Angela Merkel al cap­da­vant del par­tit. Merz no només no ha encai­xat la der­rota d’ales­ho­res, sinó que es des­perta cada cop que li sem­bla oportú, ja sigui per cri­ti­car des dels mit­jans de comu­ni­cació el lide­ratge d’AKK, com s’ano­mena Kramp-Kar­ren­ba­uer, o per atri­buir a la “mala imatge” de la coa­lició de Merkel els mals resul­tats del par­tit a qual­se­vol elecció, sigui naci­o­nal o regi­o­nal.
“Ha estat un dis­curs valent”, va reconèixer poc després Merz, un dels ora­dors més espe­rats al congrés fede­ral de la CDU, a la ciu­tat de Leip­zig, a l’est del país. Merz, en el pas­sat cap del grup par­la­men­tari con­ser­va­dor, no té cap funció dins del par­tit des que el 2002 va dei­xar aquell càrrec, arra­co­nat ales­ho­res per Merkel. S’ha dedi­cat a fer diners des de dife­rents grups de pressió, fins que l’any pas­sat va sor­tir de la rere­guarda política per pre­sen­tar-se com a con­tra­can­di­dat d’AKK i repre­sen­tant de l’ala més dre­tana del par­tit. L’elecció de la lle­ial AKK, més pro­pera a la línia de Merkel, no l’ha dei­xat aquest cop fora de joc, sinó que pretén con­ti­nuar viu al par­tit, si més no fins que es defi­neixi qui serà el pròxim can­di­dat a la can­ce­lle­ria del grup con­ser­va­dor.
Ahir, si més no, va deci­dir no res­pon­dre el des­a­fi­a­ment que li va llançar AKK. Es va con­for­mar amb l’elogi al seu coratge, es va endur uns quants aplau­di­ments a la seva bona retòrica… I va dei­xar una mena de “con­ti­nuarà” pel que fa a la lluita interna pel poder a la CDU.
Segu­ra­ment va cal­cu­lar que no era el millor moment. AKK està molt tocada per les suc­ces­si­ves crítiques a la seva gestió com a líder del par­tit i com a minis­tra de Defensa de Merkel.

Impo­pu­la­ri­tat
Però no hi havia pers­pec­ti­ves sòlides que es pre­ci­pités la decisió a l’entorn de la can­di­da­tura per a les gene­rals del 2021, quan Merkel es retiri defi­ni­ti­va­ment. Merz aspira a ser l’ele­git, tot i que, lògica­ment, li per­toca a AKK. El par­tit ho vol deci­dir l’any vinent. I inten­tar-ho ara podria impli­car cre­mar-se. Pot­ser pensi que és millor dei­xar que AKK con­tinuï caient en els son­de­jos d’opinió –un 70% dels ale­manys no la veuen apta per ser can­ce­llera.
Merkel va tenir el seu dis­curs de glòria, mal­grat que teòrica­ment el seu paper en un congrés del par­tit no havia de ser relle­vant aquest cop. Durant divuit anys, els que va diri­gir la CDU, va ser pro­ta­go­nista abso­luta de cada cita amb els dele­gats. Ara aquest paper li per­toca a AKK.
L’ober­tura del congrés va coin­ci­dir, però, amb l’ani­ver­sari del dia en què Merkel va ser inves­tida com a can­ce­llera per pri­mer cop. Va ser el 22 de novem­bre del 2005, el dia que va fer història per par­tida doble, en esde­ve­nir la pri­mera dona i la pri­mera per­sona cres­cuda a l’antic ter­ri­tori comu­nista que arri­bava al poder de la gran potència euro­pea.
“Podem estar orgu­llo­sos d’aquests catorze anys”, va dir AKK. “És la nego­ci­a­dora més dura que un es por tro­bar a la vida”, hi va afe­gir la pre­si­denta electa de la Comissió Euro­pea (CE), Ursula von der Leyen, que a Leip­zig es va aco­mi­a­dar de la vice­pre­sidència que ocu­pava a la CDU per con­cen­trar-se en la feina futura a Brus­sel·les. Merkel, la nego­ci­a­dora incom­bus­ti­ble, però que no s’aixeca de la taula fins a tro­bar un con­sens, hi va afe­gir Von der Leyen.
Totes tres, la líder del par­tit, la cap del govern i la pre­si­denta de la CE, són la millor carta de pre­sen­tació de la CDU com a for­mació con­ser­va­dora oberta al lide­ratge femení. Ho tenen mala­ment els homes que inten­tin minar-les, com va expe­ri­men­tar ahir Merz un cop més en la seva llarga tra­jectòria d’enfron­ta­ments amb Merkel, pri­mer, i amb la seva suc­ces­sora, durant dos anys seguits

Els incendiaris ultres, ni de lluny

“La ultradreta és el terreny propici per al neonazisme. Ells són els piròmans que propicien amb el seu discurs incendiari els crims dels radicals, com ara l’assassinat de Walter Lübcke”, va dir AKK davant del congrés.
Lübcke era un polític local del partit, compromès amb l’acollida de refugiats, que va morir assassinat per un neonazi una matinada, a la terrassa de casa seva. No hi pot haver acostaments amb Alternativa per a Alemanya (AfD), la tercera força a escala nacional i el principal beneficiat de l’erosió dels partits establerts, siguin de dretes o d’esquerres. Mesos abans de la mort de Lübcke, en l’anterior congrés de la CDU, ja s’havia aprovat una resolució en què es descartava cap aliança política o col·laboració amb l’AfD. La determinació d’aïllar-los no ha canviat, almenys, dins la cúpula del partit i malgrat les opinions d’alguns representants regionals, que volen, si més no, obrir el “diàleg” amb les formacions ultradretanes.

viernes, 22 de noviembre de 2019

La dimisión que no fue



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AKK desafía a sus rivales en su pulso por el legado de Merkel en la CDU

Gemma Casadevall

Leipzig (Alemania), 22 nov (EFE).- La jefa de la Unión Cristianodemócrata (CDU) alemana, Annegret Kramp-Karranbauer, pasó a la ofensiva y desafió a sus rivales a salir a la palestra o callar, en una combativa intervención ante sus filas, decidida a marcar su dominio.
"Si el partido no está de acuerdo con mi línea, corresponde a este congreso decidirlo. Hablemos de ello, debatamos. Pero pongamos fin a esto, aquí y ahora", retó AKK, como se la denomina, ante los delegados de su partido, reunidos en Leipzig (este del país).
Fue el cierre de un discurso de 90 minutos, en el que atacó a quienes "hablan mal del partido" y del gobierno de la canciller Angela Merkel. El desafío iba dirigido hacia quien fue en 2018 su rival en la lucha por la jefatura del partido, el derechista Friedrich Merz, a quien derrotó entonces por un margen mínimo.

MERZ, LA RIVALIDAD LATENTE

A la frase final de AKK siguieron casi ocho minutos de encendidos aplausos. El propio Merz tomó poco después la palabra para alabar las "valientes palabras" de la jefa del partido, pero sin aceptar el reto de tratar, ahí y ahora, de cuestionarle el liderazgo.
AKK, quien en los últimos meses ha acumulado deslices y cuestionamientos, sea como líder de la CDU o como ministra de Defensa de Merkel, se ganó al menos la ovación sincera de sus filas.
Merz dejó claro que no se resigna a dejar de ser alguien en el partido dominante en Alemania. O que seguirá intentándolo a la siguiente ocasión.
También él escuchó fuertes aplausos -aunque no compartidos por toda la sala-. Y dejó de algún modo abierta la llamada "K-Frage" -la cuestión de la candidatura-. Es decir, a quién corresponderá luchar por la Cancillería en las elecciones generales, previstas para 2021.
AKK defendió en Leipzig no solo su liderazgo, sino también el largo periodo de Merkel en el poder: "Han sido 14 años buenos para Alemania, de los que debemos estar orgullosos". Otra flecha en dirección a Merz, quien recientemente atribuyó los sucesivos malos resultados electorales de la CDU a la "rematadamente mala" imagen de su gran coalición con los socialdemócratas.

EL OPORTUNO CUMPLEAÑOS DE MERKEL EN EL PODER

El congreso se abrió el día en que se cumplían 15 años de la llegada de Merkel a la Cancillería, el 22 de noviembre de 2005. Entonces se convirtió en la primera mujer, y primera persona crecida en lo que fue territorio comunista, al frente de Alemania.
La propia Merkel, quien dirigió durante 18 años la CDU pero ahora se reserva un papel secundario en el partido, recordó en un saludo a los delegados que a ese día de 2005 siguieron cuatro legislaturas, la última de las cuales, la presente, quiere agotar.
El aniversario favoreció a AKK, quien asumió el liderazgo de la CDU como continuadora de la línea de Merkel. También lo hizo la presencia en Leipzig de la presidenta electa de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, antecesora de AKK en Defensa.

AKK, MERKEL Y VON DER LEYEN, EL BLOQUE DE MUJERES FUERTES

La líder del partido, la canciller y la presidenta de la CE forman un bloque de mujeres fuertes en posiciones clave y desde un partido conservador. Algunos de los enemigos actuales de AKK -como Merz- son los mismos hombres fuertes a los que tuvo que imponerse Merkel hasta lograr dominar al partido.
El aplauso a AKK en Leipzig fue una especie de victoria de etapa o tal vez sólo una forma de ganar tiempo, ante la siguiente pugna por el poder en el bloque conservador.
En el aire está la "K-Frage", que AKK considera debe resolverse el próximo año, no éste. Merz pretende que se implique a las bases en la decisión, en lugar de dejarlo a un consenso entre las cúpulas de la CDU y de su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).
El sábado intervendrá ante los delegados Markus Söder, líder de la CSU. Su presencia en Leipzig se espera con expectación, puesto que él podría ser el beneficiado, en caso de que AKK no imponga su liderazgo y para evitarle la afrenta que sería designar a otro.
La última vez que correspondió a la formación bávara luchar por la cancillería fue en 2002. El elegido fue Edmund Stoiber, quien fue derrotado por la mínima por el entonces canciller, el socialdemócrata Gerhard Schröder.

LA PÉRDIDA DE "SUSTANCIA"

Por encima del debate en torno a AKK o Merz, en la CDU se respira preocupación por la pérdida de electorado. "Seguramente si el año pasado se hubiera impuesto Merz como jefe del partido, su situación ahora sería como la de Annegret", comentaba, al margen del congreso, el ministro de Economía, Peter Altmaier.
La CDU ha perdido "sustancia electoral", admitía Altmaier. Del 41,5 % que obtuvo en las generales de 2013 pasó cuatro años después al mínimo histórico del 32,9 %. Los sondeos le sitúan ahora entre 26 % y el 29 %. Söder representa a un partido, la CSU, que pese a haber dejado ya las órbitas de las mayorías absolutas que tuvo se mantiene en un digno 37,2 %. EFE
gc/jam/fpa

jueves, 21 de noviembre de 2019

Estreno en el Presseempfang




AKK, ante una reválida cuesta arriba como sucesora de Merkel

Gemma Casadevall

Leipzig (Alemania), 21 nov (EFE).- La Unión Cristianodemócrata (CDU) abre mañana viernes en Leipzig (este de Alemania) un congreso federal marcado por las presiones sobre su líder, Annegret Kramp-Karrenbauer, fuertemente cuestionada un año después de haber tomado el relevo de la canciller, Angela Merkel.
"Tenemos que concentrarnos sobre todo en los contenidos", afirmó AKK, como se conoce a Kramp-Karrenbauer, al canal de televisión n-tv y ante la pregunta de si no debería decidirse ya la candidatura del bloque conservador para las elecciones de 2021.
La líder de la CDU y ministra de Defensa lleva días respondiendo de forma parecida a esa pregunta. Despejar la llamada "K-Frage" -o cuestión de la candidatura- no está en el orden del día, sino que su propósito es decidirlo en 2020. Pero no puede descartarse que surja en Leipzig a petición de los delegados.
La atención de la primera jornada, que se abrirá con un discurso de Merkel, está centrada en el duelo dialéctico entre AKK y Friedrich Merz, representante del ala más derechista de la CDU, que en 2018 perdió por una diferencia mínima la lucha por la sucesión.

AKK, HEREDERA DE LOS ENEMIGOS INTERNOS DE MERKEL

Merz se propone dirigirse a los delegados no se sabe a ciencia cierta con qué intención, más allá de demostrar que no ha desistido en su empeño de marcar la línea del partido.
En opinión de Merz, la definición de la candidatura a la Cancillería no puede quedar sólo en manos de la cúpula, sino que debe someterse a las bases, como hace el cogubernamental Partido Socialdemócrata (SPD).
AKK heredó de Merkel no solo las riendas del partido, sino también a algunos sus enemigos -el llamado "Pacto Andino", surgido en tiempos de Helmut Kohl y formado por hombres fuertes del partido.
A fuerza de sangre fría logró Merkel imponerse sobre esos rivales a lo largo de los 18 años que dirigió el partido. La mayoría de ellos -incluido Merz- quedaron arrinconados o fuera de la cúpula del partido.
Otros resistieron dentro, como el exministro de Finanzas y ahora presidente del Parlamento, Wolfgang Schäuble, impulsor el año pasado de la candidatura de Merz.

"HABLAR" O NO CON LA ULTRADERECHA

La "K-Frage" es uno de los temas complejos que planean sobre AKK, quien además de no haberse consolidado como líder de la CDU tiene en su contra las encuestas de opinión. Un 70 % de los ciudadanos no la considera apta para la Cancillería alemana, según un reciente sondeo de la televisión pública ZDF.
Otras cuestiones peligrosas para su liderazgo son las opiniones surgidas en el partido a favor de abrir un diálogo con la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), tercera fuerza a escala nacional y segunda en el este del país.
AKK ha recordado estos días la resolución del anterior congreso que descarta como socio de coalición o aliado político a la AfD, además de a La Izquierda.
Se espera que el tema se plantee de nuevo en Leipzig, ciudad del "Land" de Sajonia, en cuyas últimas elecciones regionales la AfD se disparó a la segunda posición con el 27,5 % de los votos.

HUAWEI, EL PULSO CON LA LÍNEA DE LA CANCILLER

Otra relación controvertida, a ojos de un sector de los delegados de la CDU, es la que el gigante tecnológico chino Huawei pretende tejer con Alemania. Un grupo de diputados conservadores pretende que se le excluya de la red 5G, por temor al espionaje chino.
Esa línea está más cerca de la del presidente de EEUU, Donald Trump, que de la defendida por la canciller, quien teme las consecuencias de una guerra comercial sobre los empresarios alemanes presentes en China.

MERKEL, EN LA RECÁMARA

El congreso de Leipzig será, por lo demás, una experiencia nueva para muchos de los 1001 delegados del partido. Durante sus 18 años de liderazgo, Merkel fue la figura directriz desde el minuto 0 de cada congreso hasta su cierre, con el himno nacional.
El congreso de 2018 marcó las diferencias, ya que Angela Merkel cedió el protagonismo a los aspirantes a sucederla y, una vez elegida, a AKK.
Para Leipzig se ha previsto un discurso de apertura a la canciller. Le seguirá la intervención de la presidenta electa de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, antecesora de AKK como ministra de Defensa.
Ambas son las figuras más destacadas de la CDU a escala internacional. Desde la perspectiva alemana, hay expectación ante el discurso, el sábado, del líder de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Markus Söder.
La "K-Frage" es no es cuestión que atañe únicamente a la CDU. Afecta también a la CSU, con la que tradicionalmente se consensúa el candidato único para el bloque conservador.
Si AKK no logra imponerse como líder y el partido opta por evitarle el bofetón de designar a otro, la partida podría resolverse a favor de Söder. EFE gc/jam/psh

lunes, 11 de noviembre de 2019

El peor imposible, o no, español


COSMO Estación SurPedro, Pedro y el resto (aunque sin Rivera)


https://www1.wdr.de/mediathek/audio/cosmo/estacion-sur/audio-elecciones-en-espana-el-dia-despues-102.html


Elecciones en España: el día después
La repetición de las elecciones en España no ha resuelto los obstáculos para sacar al país del bloqueo político. Al contrario, solo ha servido para atascar aún más una situación que no ha sido esclarecida en las urnas y cuyo resultado más alarmante ha sido el auge de la ultraderecha. Las cifras arrojan ahora un sinfín de preguntas que tratamos de contestar con la ayuda de nuestra analista política, Gemma Casadevall.

domingo, 10 de noviembre de 2019

30 años



Més autocrítica que eufòria

sábado, 9 de noviembre de 2019

La ilimitada fidelidad de Ursula

Von der Leyen promet lleialtat a l’OTAN



“L’OTAN és un excel·lent parai­gua pro­tec­tor. […] Li devem un agraïment il·limi­tat”, va arran­car Ursula von der Leyen, pre­si­denta electa de la Comissió Euro­pea (CE), en el seu dis­curs mar­cat per l’ani­ver­sari de la cai­guda del mur de Berlín, el 9 de novem­bre de 1989.


“Els ale­manys tenim molt clar el que ha repre­sen­tat aquesta aliança defen­siva de les lli­ber­tats. Com també ho saben aquells que s’hi han adhe­rit més tard”, hi va afe­gir, amb la mirada diri­gida a Polònia i a la resta dels socis de l’est euro­peu.


Europa passa moments “molt com­pli­cats”, admet. El Bre­xit és un gran repte que per­metrà a la UE “sor­tir-ne enfor­tida, encara que això pugi sonar com una para­doxa”. Europa neces­sita “valor”, no només davant la rea­li­tat “dolo­rosa” d’aquest “soci esti­mat” que deixa la UE. També en neces­sita per com­ba­tre “els cor­rents popu­lis­tes” que pre­te­nen divi­dir les soci­e­tats euro­pees.


Amb aquest dis­curs, Von der Leyen va tor­nar a casa, al Berlín on va ser minis­tra de Defensa i on va ser con­si­de­rada, durant anys, una teòrica suc­ces­sora de Merkel. Abans que ella va par­lar la can­ce­llera, amb una decla­ració de tall tan euro­pe­ista clàssic com el de Von der Leyen, i també amb al·lusi­ons al mur de Berlín, com a preàmbul de l’allau de com­me­mo­ra­ci­ons d’avui.

Era un retro­ba­ment entre dues polítiques que han com­par­tit molts governs, ara en una posició jeràrquica sem­blant. Von der Leyen deu el seu destí a Brus­sel·les a Merkel, que va llui­tar per a la seva desig­nació un cop va fra­cas­sar la idea ini­cial de col·locar en el càrrec el bavarès Man­fred Weber, que no va gua­nyar-se el con­sens dels socis euro­peus. A Von der Leyen va suc­ceir-la al cap­da­vant de Defensa Anne­gret Kramp-Kar­ren­ba­uer, la següent teòrica hereva política de Merkel, encara lluny d’haver con­so­li­dat el seu lide­ratge dins el par­tit, la Unió Cris­ti­a­no­demòcrata (CDU), i entre l’elec­to­rat ale­many.

Von de Leyen, com Merkel, repre­sen­ten ara mateix la poca soli­desa que queda en el con­text polític ale­many. Dues polítiques d’estil clàssic, al·lèrgi­ques a les aven­tu­res polítiques i defen­so­res del que han estat les línies mes­tres de la política exte­rior ale­ma­nya, inclosa la fide­li­tat a l’eix transatlàntic o al motor franco-ale­many, mal­grat que totes dues “mar­ques de la casa” facin aigües.

Pom­peo, de visita

“Ale­ma­nya és un impor­tantíssim soci per a nosal­tres. […] Ale­ma­nya lluita amb els Estats Units per la lli­ber­tat”, va dir el secre­tari d’Estat dels EUA, Mike Pom­peo, de visita ofi­cial també ahir a Berlín. Les rela­ci­ons entre la can­ce­llera i el pre­si­dent Donald Trump són més que ten­ses; cada intent de Merkel per fer la farina plana ha topat amb alguna sor­tida de to del líder de la Casa Blanca, sigui en per­sona o a través de Twit­ter.

A Merkel gai­rebé li va venir bé la ines­pe­rada decla­ració d’Emma­nuel Macron, la vigília, en què decla­rava la “mort cere­bral” de l’OTAN. La can­ce­llera va tenir així l’opor­tu­ni­tat de refer­mar, en presència del secre­tari gene­ral de l’Aliança Atlàntica, Jens Stol­ten­berg, l’altre visi­tant del dia a Berlín, la fide­li­tat ale­ma­nya a l’OTAN. “No com­par­teixo el parer de Macron”, va dir Merkel, que va retreure, tot i que indi­rec­ta­ment, les “parau­les dràsti­ques” del pre­si­dent francès.

La can­ce­llera no és per­sona amiga d’emprar ter­mi­no­lo­gia dura. Tam­poc de tren­car amb les línies mes­tres del que ha estat la política exte­rior ale­ma­nya des de fa dècades. Un cop mos­trada la seva lle­ial­tat a Pom­peo i Stol­ten­berg, la can­ce­llera soparà diu­menge amb Macron, de visita a Berlín, con­vi­dat pel pre­si­dent del país, Frank-Wal­ter Stein­me­ier.

El 30è ani­ver­sari de la cai­guda del mur de Berlín és el marc en què tenen lloc aquesta tanda de visi­tes a la capi­tal ale­ma­nya. En aquest con­text, on tot­hom ha de dir la seva i evo­car la fi del teló d’acer que va divi­dir Ale­ma­nya i Europa, par­lar de la mort de l’OTAN no és exac­ta­ment el que convé a la cor­recció política que repre­senta Merkel.

Un bilió contra la crisi climàtica

GEMMA C. SERRA

“Europa pot esdevenir el primer continent amb neutralitat climàtica”, va afirmar Ursula von der Leyen, decidida a col·locar la lluita contra la crisi climàtica al capdamunt de la seva gestió al capdavant de la Comissió Europea.

La successora de Jean-Claude Juncker proposarà, tan bon punt accedeixi al càrrec, una llei destinada a mobilitzar les inversions per un volum total d’1 bilió d’euros en els propers deus anys amb l’objectiu de la neutralitat climàtica per al 2050. Serà una proposta, no una declaració d’intencions, destinada a traduir-se en una llei vinculant.

La lluita contra el canvi climàtic és, també, l’objectiu declarat com a prioritari pel govern alemany. Tant Von der Leyen com la cancellera, Angela Merkel, semblen coincidir en la percepció que aquesta és, ara per ara, la preocupació principal de les generacions actuals a tot el Vell Continent. L’Europa dels joves, la que no es resigna davant la catàstrofe anunciada del clima, no vol més promeses, sinó que exigeix fets vinculants.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Ruido de sables en el balneario

Revoltes internes i crisis de lideratge minen la coalició de Merkel