lunes, 24 de julio de 2023

Merz despierta

La CDU se enreda en una discusión interna en torno a la cooperación con los ultras

Joana Serra

La Unión Cristianodemócrata (CDU), el primer partido de la oposición en Alemania y primero también en intención de voto, cayó en una fugaz, pero tal vez reveladora contradicción interna a raíz de unas declaraciones de su líder, Friedrich Merz, representante de su ala más derechista. “Voy a dejarlo claro: no habrá cooperación la AfD a escala municipal”, escribió Merz a través de su cuenta en twitter, en medio del revuelo causado por unas declaraciones suyas, la noche del domingo, insinuando lo contrario.

La AfD es la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), actualmente en segunda posición en los sondeos y partido con el que el resto del espectro parlamentario rechaza toda alianza, a cualquier escala. El rechazo es asumido también por la CDU, que con su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), forma el grupo conservador del Parlamento (Bundestag).

De pronto, el domingo por la noche, saltó a los medios una frase de Merz, pronunciada en una entrevista ante la televisión pública ARD, en que insinuaba un adiós a ese principio.

Si la AfD empieza a ganar alcaldías habrá que aceptar ese resultado democrático y buscar vías de cooperación”, afirmó el líder de la CDU, quien alcanzó la jefatura del partido en 2021, tras la retirada del poder de la centrista Angela Merkel.

En tiempos de Merkel, sucesivos congresos federales de la CDU aprobaron la resolución por la que se negaba toda alianza con la AfD. Merz ha mantenido hasta ahora esa norma y advertido que, bajo su liderazgo, no se va a modificar.

La mera alusión a que, en caso de victorias ultraderechistas en municipios, habría que “buscar caminos” para cooperar, hicieron saltar las alarmas. La frase de Merz se produce después de que la AfD obtuviera su primera victoria en un distrito del país y luego en un ayuntamiento, en ambos casos en el este de Alemania. Es decir, ahí donde la AfD consigue sus mejores resultados y también donde algunos líderes regionales de la CDU están apremiando para que se abra “un diálogo” con ese partido.

Las críticas a la frase de Merz arrancaron apenas pronunciada su frase, desde distintas posiciones en la estructura de la CDU, pero la más audible procedió de la CSU bávara.

"La AfD es antidemocrática, ultraderechista y rompe la cohesión social. Es incompatible con nuestros valores", dijo el presidente de la CSU y primer ministro bávaro, Markus Söder, quien aspira a la reelección en las regionales que tendrán lugar en octubre.

Desde Berlín, su alcalde-gobernador, Kai Wegner recordó las resoluciones de los sucesivos congresos de la CDU y aseveró que su partido “no puede ni debe” plantearse cooperar con otro cuyo modelo es la incitación al odio.

La reacción más contundente, sin embargo, procedió del Parlamento. “No importa si se sienta en el Bundestag o en un ayuntamiento: un ultraderechista es un ultraderechista y, por tanto, un enemigo para mi partido”, sentenció Yvone Mangwas, que ocupa una de las vicepresidencias parlamentarias por parte de la CDU.

Alemania es de los pocos países europeos donde se mantiene el cordón sanitario o cortafuegos –”Brandmauer”-- en torno a la AfD. En otros miembros de la Unión Europea (UE), como Finlandia, la ultraderecha como socio de gobierno, mientras que en Suecia es aliado externo de la coalición o en Italia, Hungría y Polonia lideran sus ejecutivos.

Del picnic a la butaca

 Bayreuth espera un "Parsifal" virtual, con Heras-Casado debutando entre la elite

Gemma Casadevall

Bayreuth (Alemania), 24 jul (EFE).- El Festival Richard Wagner de Bayreuth aguarda con expectación la apertura de su temporada con el estreno, mañana, de un "Parsifal" amplificado virtualmente y con el maestro español Pablo Heras-Casado al frente de la orquesta del elitista templo wagneriano.


 Heras-Casado (Granada, 1977) será el primer español que dirige un estreno en Bayreuth, ya que el único precedente en los más de 150 años de historia serían las galas de Plácido Domingo a la batuta de una reposición de "La Valquiria", en 2018, a modo de ilustre invitado.

Al director granadino le avala su experiencia wagneriana -debutó con el repertorio del compositor alemán en 2016 con "El holandés errante"- para asumir luego la ambiciosa tetralogía del "Anillo del Nibelungo" en el Teatro Real de Madrid, a razón de una pieza por temporada y a partir de 2018.

El "Parsifal" que dirigirá es la obra elegida para abrir la temporada, con el estadounidense Jay Scheib como responsable de la dirección escénica que, en realidad, solo "verán" en su totalidad 330 de los 2000 espectadores de sus siete galas.

La recreación del poema épico en torno a Amfortas y la búsqueda del Santo Grial, la última de las óperas compuestas por Wagner, incorpora el uso de gafas de Realidad Aumentada -AR-, que permiten al espectador asistir a los ingenios virtuales creados por Scheib.

El experimento entraña algunas dificultades. Las AR no pueden acoplarse a otro tipo de gafas correctivas, de modo que quienes las necesitan deben proveerse de lentillas o haber encargado al adquirir su entrada las correspondientes de Realidad Aumentada con su graduación óptica.

La idea inicial era disponer de al menos 2.000 gafas de AR, pero por razones de producción -y de presupuesto- se redujo a las 330, explicaron fuentes del fesstival.

Scheib, quien en 2021 estuvo ya en Bayreuth al frente del proyecto artístico asimismo virtual llamado "Sei Siefgried", ha mantenido su idea, pese a esas restricciones y a la posible decepción que pueda provocar en quienes no tengan acceso al paquete completo. 

Bayreuth cumplirá, sin embargo, con el propósito de la directora del festival y biznieta del compositor, Katharina Wagner, de presentar producciones innovadoras y arriesgadas, también en lo escénico.

La incorporación de Heras-Casado en la dirección musical responde asimismo al compromiso de la descendiente de Richard Wagner con la incorporación de nombres nuevos en un festival que ha tenido a lo largo de su historia las batutas más reconocidas del universo wagneriano.

"Parsifal", estrenada por Wagner en 1882, 25 años después de haber empezado a trabajar en esa idea, es además la ópera elegida por Katharina para su ciclo destinado al público infantil, "Wagner para niños", adaptada a un público de chicos entre 8 y 12 años.

Compartirán la temporada oficial o adulta con el maestro granadino la francesa Nathalie Stutzmann, quien asimismo debuta en Bayreuth al frente del "Tannhäuser", y la ucraniana Oksana Lyniv, quien regresa con la reposición de "El holandés errante".

Tendrá su segunda oportunidad además el "Anillo" estrenado el año pasado por Valentin Schwarz, quien se ganó las furias del público wagneriano con su interpretación de la tetralogía con aires de serie de "Netflix".

Los atronadores abucheos y malas críticas cosechadas en 2022 tal vez sean el motivo por el que este año Bayreuth no ha agotado las localidades del "Anillo", algo insólito en la casa. Ni siquiera ofreciéndolas pieza a pieza, y no solo en el paquete completo de sus cuatro piezas, algo que hasta hace poco era casi una blasfemia en Bayreuth.

Para la apertura de la temporada, este martes, se espera la asistencia de reconocidos wagnerianos, que año a año visitan la ciudad de provincias bávara donde Wagner mandó construir su teatro. Entre ellos, la excanciller Angela Merkel, asidua al festival tanto siendo líder de la oposición como en sus 16 años en el poder y tras su retirada, en 2021. 

También ha anunciado su presencia la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien además asistirá a un consejo de ministros del Gobierno de Baviera, en plena precampaña para la reelección de su primer ministro regional, Markus Söder. EFE 

gc/jam/pi

sábado, 22 de julio de 2023

La epidemia de Andreu

 Sacsejada ultra a Europa


“Fa gai­rebé sis anys estàvem asse­guts en un bar del cen­tre de Berlín men­tre cor­regíem el manus­crit de Fac­tor AfD, el pri­mer lli­bre en espa­nyol sobre la ultra­dreta ale­ma­nya; cada cop penso més a rees­criure’l”, recor­dava aquests dies el politòleg argentí resi­dent a Ale­ma­nya Franco delle Donne. El com­pany de bar a qui es refe­reix era el seu col·lega, peri­o­dista i coau­tor Andreu Jerez, amb qui va publi­car aquest volum gràcies a les apor­ta­ci­ons d’amics, mece­nes, més com­panys de feina o família. Alguns entre aquells mece­nes vam ser-ho més per amis­tat que per con­vicció. Érem uns quants els col·legues, ale­manys o cor­res­pon­sals estran­gers, que crèiem exa­ge­ra­des les advertències que con­te­nia sobre l’empenta que podia pren­dre Alter­na­tiva per Ale­ma­nya (AfD), el pri­mer i fins ara únic par­tit ultra­dretà amb escons al Bun­des­tag (Par­la­ment).

Sis anys després, ens fre­guem els ulls, no tant per l’embran­zida, sinó sobre­tot per la velo­ci­tat amb què s’ha nor­ma­lit­zat el vot extre­mista al país de l’Holo­caust nazi. Els pri­mers escons els va acon­se­guir l’AfD el 2017. Feia només qua­tre anys de la seva fun­dació com a par­tit euro­escèptic, que va pas­sar d’aquell dis­curs a la xenofòbia amb la crisi de refu­gi­ats del 2015. És a dir, quan l’ales­ho­res can­ce­llera Angela Merkel no va tan­car les fron­te­res als sol·lici­tants d’asil, prin­ci­pal­ment siri­ans, i Ale­ma­nya va aca­bar rebent-ne un milió –un rècord, superat ara pels 1,4 mili­ons d’ucraïnesos rebuts en un any-.

L’AfD va acon­se­guir en les seves pri­me­res elec­ci­ons gene­rals un 12,6 % dels vots; qua­tre anys després va bai­xar al 10,3 %. Sem­blava que havia tocat sos­tre. Però, de cop, les enques­tes la situen ara en una intenció de vot del 19% a escala naci­o­nal, davant dels soci­al­demòcra­tes del can­ce­ller Olaf Scholz i només superats pel grup con­ser­va­dor for­mat per la Unió Cris­ti­a­no­demòcrata (CDU) i la Unió Soci­al­cris­ti­ana de Bavi­era (CSU), la família política de Merkel que ara lidera el dretà Fri­e­drich Merz.

A l’est d’Ale­ma­nya, l’AfD és pri­mera en intenció de vot. Dos can­di­dats seus han gua­nyat per majo­ria abso­luta en un dis­tricte –Son­ne­berg-- i una alcal­dia –Raguhn Jess­nitz, d’uns 8.000 habi­tants--. Els líders fun­da­ci­o­nals pas­sats, com Bernd Lucke o Frauke Petry, o els seus suc­ces­sors més o menys mode­rats, com Jörg Meut­hen, han aban­do­nat el par­tit espan­tats o arra­co­nats pels radi­cals. La línia domi­nant la repre­senta el líder de Turíngia, l’extre­mista Björn Höcke. “Tota l’AfD fun­ci­ona ara com una secta de Höcke”, comenta l’expert en extre­misme dretà Hajo Funke, autor de lli­bres sobre l’AfD.

A Ale­ma­nya es manté fins ara el talla­focs –Brand­ma­uer– o cordó sani­tari estricte implan­tat en temps de Merkel i que res­pecta Merz, rival històric intern de l’excan­ce­llera. A l’AfD l’exclou com a ali­ada i a tots nivells la resta de l’espec­tre par­la­men­tari, inclo­sos els con­ser­va­dors bava­re­sos de la CSU, tot i que sovint adopta dis­cur­sos molt sem­blants als ultra­dre­tans. La pre­gunta que es fan ara molts ana­lis­tes és quant de temps aguan­tarà el cordó o què pas­sarà si arri­ben a victòries pels seus mit­jans pro­pis, a una escala supe­rior a un dis­tricte o una alcal­dia minúscula.

“No sabia quan pas­sa­ria. Però sí que, en cas d’una crisi greu o una com­bi­nació d’unes quan­tes cri­sis, com passa ara, l’AfD tin­dria una opor­tu­ni­tat d’or per pujar en les enques­tes”, explica Jerez, que com l’ale­many Funke, de la Uni­ver­si­tat Lliure de Berlín, veu el par­tit sota el domini de la branca més ultra. Al lli­bre Fac­tor AfD el va seguir el 2019 un segon títol amb Delle Donne, Epi­de­mia ultra: la ola reac­ci­o­na­ria que con­ta­gia a Europa, amb apor­ta­ci­ons d’altres col·legues. En aquells moments, ja s’havia tren­cat el cordó sani­tari en uns quants països de la Unió Euro­pea (UE). Àustria va ser dels pri­mers amb la ultra­dreta com a soci de govern. Després s’hi van afe­gir, en dife­rents for­mats i sovint per poc temps per tren­ca­dis­ses pre­ma­tu­res, els Països Bai­xos i el món nòrdic –des de Noru­ega fins a Dina­marca, a més de Suècia i final­ment Finlàndia--. Estats amb alts nivells de benes­tar i models de soci­e­tat oberta, molts dels quals havien estat para­digma com a lloc d’aco­llida de refu­gi­ats.

A Suècia o Finlàndia, hi ha estat clau la pre­o­cu­pació ciu­ta­dana per la crei­xent cri­mi­na­li­tat orga­nit­zada o els ano­me­nats clans àrabs. A Ale­ma­nya, que sem­blava haver fet bé els deu­res de la memòria històrica, ha tri­gat una mica més a “nor­ma­lit­zar-se” el vot ultra­dretà. Amb l’arri­bada al poder de Gior­gia Meloni a Itàlia, un altre país amb pas­sat fei­xista, o les “ali­an­ces” a Espa­nya entre el Par­tit Popu­lar i Vox, s’ha con­tribuït a accep­tar la seva presència en governs de la UE. “Comen­cen pels muni­ci­pis, con­ti­nuen a escala regi­o­nal i després, al poder naci­o­nal”, resu­meix Funke.

El següent graó és Europa, on també han començat a mar­car l’agenda política. Hon­gria i Polònia han malmès el pacte per a la reu­bi­cació dels immi­grants con­sen­su­ada per majo­ria qua­li­fi­cada entre la resta. Suècia ha apro­vat una llei migratòria també més res­tric­tiva per influència del “soci extern” ultra­dretà de la coa­lició cen­trista-con­ser­va­dora d’Ulf Kris­ters­son. I als Països Bai­xos ha petat l’aliança de govern dre­tana de Mark Rutte, defen­sor d’una línia dura en matèria migratòria no assu­mi­ble pels seus socis, més mode­rats.

Polònia, deu anys d’erosió democràtica i de desafiament a Brussel·les

GEMMA C. SERRA


Cap membre de la Unió Europea (UE) no ha practicat amb tanta contundència la desobediència a Brussel·les com Polònia. L’únic cas comparable seria l’ Hongria de Viktor Orbán, amb la diferència que el seu pes demogràfic –9,8 milions d’habitants– dins la UE està molt per sota del polonès, amb 38 milions de ciutadans i, des del Brexit, la quarta economia comunitària.

Fa gairebé deu anys del relleu al poder de la Plataforma Cívica (PO) que va liderar Donald Tusk a favor de l’ultraconservador Llei i Justícia (PiS), l’aliança que ara lidera Jaroslaw Kaczyinski, l’home fort des de la mort el 2010 del seu germà bessó i aleshores president Lech, quan es va estavellar l’avió presidencial a Smolensk (Rússia).

El PiS va recuperar el poder el 2015 amb Beata Szydlo com a cap de govern i ha mantingut la línia dels germans Kaczynski amb l’actual primer ministre, Mateusz Morawiecki, i Andrzej Duda a la presidència. En aquest temps, Varsòvia ha acumulat sancions i procediments disciplinaris de la Comissió Europea (CE) per una reforma judicial que atempta contra la separació de poders, per les regulacions dels mitjans de comunicació que vulneren la llibertat de premsa i per la croada contra els drets del col·lectiu LGTBI, cavall de batalla del PiS en successives campanyes electorals. També ha retallat el dret a l’avortament –que ja era el més restrictiu de la UE–, entre polèmiques per la mort de dones en situació de risc a les quals es va endarrerir o negar la interrupció de l’embaràs.

El rebuig del PiS a la reubicació d’immigrants pactada a escala de la UE s’ha endurit de cara a les eleccions generals que Polònia té previst celebrar a la tardor. Coincidiran, segons el partit al govern, amb un referèndum sobre la política migratòria europea, que Kaczynski qualifica de “suïcida” per a Polònia, frontera exterior de la UE.

El país més restrictiu pel que fa a l’acollida de refugiats sirians, afganesos o musulmans en general ha estat, però, el que més ucraïnesos ha rebut des de l’inici de la invasió russa. Si alguna cosa no comparteix el PiS amb altres partits de la família ultradretana europea –inclosa Hongria– és la “simpatia” envers Moscou. Polònia tem Rússia com el diable. Entre el PiS de Kaczynski i el Kremlin de Vladímir Putin no hi ha cap sintonia ni lligams, confessats o encoberts.

viernes, 21 de julio de 2023

Gran día para los memes

 


La falsa leona berlinesa era un jabalí

Marina Ferrer

La alarma ante la supuesta presencia de una leona deambulando por el extrarradio berlinés y probablemente hambrienta se prolongó poco más de 24 horas, hasta que finalmente el análisis de expertos sobre las imágenes captadas por unos vecinos reveló que se trataba, probablemente, de un jabalí. Uno de tantos animales de esa especie que habitualmente recorren por las noches o incluso de día bosques, parques, zonas residenciales o calles de poco tránsito. Solos o en grupos familiares.

El alcalde de Kleinmachnow, Michael Grubert, presentó ante los medios los estudios comparados entre las imágenes del animal desconocido, la silueta que correspondería a un felino y su equivalente a un jabalí. Ni la postura del animal ni la forma de sus extremidades o la longitud del rabo corresponden a un gran felino, afirmó. Era la conclusión a que habían llegado varios expertos de la empresa sudafricana Cyber Tracker Conservation, una compañía especializada en el “rastreo” virtual de animales salvajes. Entre ellos, el español José María Galán, que según informaciones de la agencia Efe es guía del Parque Nacional de Doñana, así como el fundador de esa empresa, Louis Liebenberg.

El propio Grubert dio por levantada la alarma, tras constatar que no había peligro para la población. La presencia de jabalíes es habitual en todo el extrarradio berlinés y especialmente en esa zona boscosa del límite sur de la capital alemana.

Otros expertos, veterinarios y hasta un director de circo habían expresado ya desde el primer momento su incredulidad ante la posibilidad de que se tratara de una leona. Las imágenes del vídeo difundido el jueves, el único testimonio gráfico sobre el animal, no sustentaban la hipótesis del felino. Los dos zoológicos de la capital y varios circos certificaron asimismo que no les constaba la ausencia de ninguno de sus felinos.

Sin embargo, las autoridades de Kleinmachnow y otras dos localidades vecinas optaron por desplegar un amplio cordón de seguridad y pedir a la población de la zona que se quedaran en casa. Participaron en el rastreo sobre el terreno en busca del animal unos 200 policías, respaldados por el aire por helicópteros y drones. No se detectaron rastros de un gran felino por la zona. Con el resultado del estudio comparado encargado por el alcalde a Cyber Tracker se desactivaron las alarmas, tras una noticia que el día anterior había dado la vuelta al mundo y generado titulares hablando de “pánico” en las calles de Berlín.


Matrimonio a la alemana



La “Groko” alemana: remedio a la erosión de los grandes y al ímpetu ultra

Marina Ferrer

La imagen de la conservadora Angela Merkel traspasándole el poder al socialdemócrata Olaf Scholz, el 8 de diciembre de 2021, es uno de los momentos más representativos de la transición armoniosa tras la última gran coalición, la “Groko”, como se la denomina en Alemania. Merkel le deseó “de corazón” éxito a su sucesor y alabó el espíritu de equipo de la alianza de gobierno que ambos compartieron. Scholz le entregó a continuación un hermoso ramo de flores a quien había sido su jefa. Habían transcurrido unos meses desde la victoria electoral de Scholz, quien se impuso contra pronóstico al candidato conservador –Armin Laschet--. Representaba de algún modo la continuidad respecto a Merkel, pese a pertenecer cada uno a las dos familias políticas que desde la fundación de la República Federal de Alemania (RFA) se habían alternado la Cancillería.

A Scholz, vicecanciller y titular de Finanzas en la última “Groko” de Merkel, se le reconoce como un socialdemócrata moderado, que tras su victoria sobre los conservadores optó por un tripartito con los Verdes y el Partido Liberal (FDP). Merkel se despidió del poder tras 16 años encumbrada como estandarte del consenso, pero entre críticas del ala derechista de la Unión Cristianodemócrata (CDU), la formación que dirigió durante 18 años, que le reprochaba haber “socialdemocratizado” el partido de los patriarcas Konrad Adenauer y Helmut Kohl.

Merkel había llegado a la cancillería en 2005 como candidata de la CDU y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) tras imponerse por la mínima ventaja al socialdemócrata Gerhard Schröder; la aritmética post-electoral no daba otra fórmula que la gran coalición, en un país que rehuye los gobiernos en minoría. Repitió dos veces más esa constelación –en su tercera y en la cuarta legislatura-. Siempre por no existir otra fórmula de gobierno que le garantizara la mayoría estable y, desde 2017, porque la irrupción de Alternativa para Alemania (AfD), única fuerza del espectro ultraderechista que ha logrado escaños en el Bundestag (Parlamento federal), acrecentó el ansia por la estabilidad.

Merkel reinstauró así una alianza entre las formaciones mayoritarias que, a escala federal, solo había tenido la RFA en una corta etapa –entre 1966 y 1969, bajo el conservador Kurt Georg Kiesinger--. Consolidó la “Groko” como un recurso para cuando no queda otro remedio ante la erosión persistente de las dos grandes familias políticas. Ambas son ya incapaces de alcanzar el listón del 30 % --el SPD quedó en un 25,7 % en 2021, frente al 24,1 % que sumaron CDU/CSU-- y tampoco alcanzan ya la mayoría necesaria con uno solo de sus socios naturales –Verdes o liberales, respectivamente--.

Sí existían, en cambio, abundantes ejemplos de gran coalición en gobiernos regionales, es decir, en los estados federados o “Länder”. Tradicionalmente, en Alemania las constelaciones posibles de gobierno federal pasan por una fase de rodaje regional. La diversificación de las constelaciones posibles se ha amplificado entre los “Länder” a raíz de la irrupción de la ultraderecha como fuerza parlamentaria y el rechazo del resto a toda cooperación con ésta.

La CDU/CSU mantiene el cordón sanitario o cortafuegos estricto también en los estados federados, incluidos los del este, donde la AfD es segunda fuerza –o primera incluso, en intención de voto--. Es decir, donde para evitar su entrada en un ejecutivo se precisan a menudo alianzas contranatura. Se sostiene el cortafuegos, pese a las presiones de agrupaciones de la CDU del este para “abrirse al diálogo” con al AfD, hasta ahora rechazadas por el líder actual del partido, el derechista Friedrich Merz, enemigo histórico interno de la centrista Merkel.

El caso más espectacular se dio 2020 en Turingia, en el este, cuando la CDU respaldó junto con la AfD la elección del liberal Thomas Kemmerich como jefe de su gobierno regional. Merkel ordenó a los suyos repetir esa votación, entre una cascada de dimisiones incluida la de quien estaba predestinada a ser su sucesora, Annegret Kramp-Karrenbauer. El resultado fue la reelección para el puesto de Bodo Ramelow, único líder de la Izquierda que ha logrado dirigir un gobierno regional y actualmente al frente de una coalición en minoría con socialdemócratas y verdes. La CDU, partido que desde la reunificación alemana ha combatido a la Izquierda como “heredera política” del régimen del Muro, respalda puntualmente a Ramelow en virtud de un “pacto de estabilidad” destinado a neutralizar el ímpetu de la ultraderecha.

Otras constelaciones atípicas pero exitosamente experimentadas a escala regional son las que lideran los Verdes en Baden-Württemberg con la CDU como socio menor o algunas formas de tripartitos atípicos. Las modalidades que se barajan a cada elección regional son muchas, algunas de las cuales reciben nombres exóticos –Jamaica o Kenia-- por identificarse los colores de sus partidos con las banderas de esos países. Ninguna contempla la AfD, cuyo color identificativo es el azul.

jueves, 20 de julio de 2023

Pirómanos

 La autorización de otra quema del Corán desata la ira islámica sobre Suecia

Joana Serra




La convocatoria a otra quema autorizada del Corán, la tercera en pocos meses, ha colocado a Suecia al borde de la ruptura con Irak entre violentas protestas en Bagdad y la expulsión de la embajadora nórdica de la capital iraquí. A las imágenes de la sede diplomática sueca en llamas, tomada por centenares de seguidores del líder chíita Muqtada al Sadr, siguieron las condenas del gobierno de Estocolmo, acusando a Bagdad de “dejar hacer” a los asaltantes. Es decir, de no proteger la embajada y su personal, lo que vulnera la Convención de Viena. Estados Unidos y la Unión Europea (UE) expresaron su respaldo a Estocolmo, mientras el gobierno del primer ministro Mohamed Shia al Sudani condenaba el nuevo “insulto” perpetrado desde la capital sueca. Es decir, la convocatoria a otra quema del libro sagrado musulmán, así como de una bandera iraquí.

Las medidas inmediatas fueron la retirada del encargado de negocios iraquí de Suecia, así como la expulsión de la embajadora. Pero Bagdad había advertido de antemano que, de producirse otra provocación, el siguiente paso sería la ruptura de relaciones diplomáticas.

El detonante de la ira islámica sobre Suecia, país que sigue pendiente de la ratificación de Turquía para su ingreso en la OTAN, fue la convocatoria lanzada por Salwan Momika, un refugiado iraquí de 37 años, anunciando una quema pública del Corán en Estocolmo, así como de la bandera de su país de origen. El lugar elegido fue la embajada iraquí. En junio había llevado a cabo una acciónparecida ante la gran mezquita de la capital sueca. Antes de proceder a la quema,restregóahí un trozo de tocino sobre el libro sagrado.

Ya entonces levantó las protestas del mundo islámico, incluido el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, que vio reforzada su tesis de que Suecia acoge como refugiados a enemigos del IslamLa acción de Momika siguió el modelo marcado unos meses antes por un reconocido agitador neonazi sueco-danés, Rasmus Paludan, quien ha llevado a cabo sucesivos actos islamófobos tanto en Dinamarca como en Suecia.

La Constitución sueca ampara dichas acciones bajo el precepto de la libertad de expresión y frente a las críticas de quienes lo consideran una ofensa, una provocación o una incitación al odio islamófobo. El gobierno del conservador Ulf Kristersson ha condenado cada una de estas manifestaciones y expresado su repudio por estas provocadoras acciones. Pero argumentado que no puede impedir actos respaldados por la Constitución de su país.

Las acciones del Momika y de Paludan no se consideran manifestaciones que puedan alterar el orden público, ya que intervienen en ella una o dos personas –como en el caso del refugiado iraquí, que actuó junto a un compatriota-. Se desarrollan bajo un notable cordón policial para evitar disturbios. En la de este jueves fue difícil para los medios concentrados en el lugar reconocer de inmediato si llegó o no a quemar el Corán, por encontrarse a cierta distancia del desarrollo de los hechos. Sí se observó que pateaban el libro sagrado y trataban de prenderle fuego, lo que entraña de por sí blasfemia.

El acto en Estocolmo se produjo una semana después de que Erdogan levantara su veto al ingreso sueco en la OTAN. Lo hizo en la víspera de la cumbre de la Alianza celebrada en Vilnia (Lituania) y a la espera de que se consume la ratificación por parte del parlamento turco a l ingreso en otoño. Estocolmo, Ankara y la OTAN llevaban meses negociando el sí de Turquía a la incorporación del país nórdico en la Alianza. Erdogan, que sí dio anteriormente el visto bueno al ingreso solicitado en paralelo por Finlandia, exigía la extradición de centenares de opositores kurdos. Suecia accedió a reformar su ley antiterrorista tipificando como terrorismo el apoyo o la financiación de formaciones como el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), en busca del acercamiento con AnkaraFinalmente Erdogan accedió a retirar sus objecciones, en una negociación en la que supuestamente jugó un papel determinante la decisión de Estados Unidos de vender a Ankara los aviones de combate F-16 que ansía Turquía.

El asalto nocturno a la embajada sueca de Bagdad se derivó del simple anuncio de otra quema autorizada del Corán por Estocolmo. Los vídeos difundidos a través de redes sociales presentaban a centenares de manifestantesirrumpiendo en el recinto y prendiendo fuego en un ala del edificio. Las imágenes recordaban no solo a otras recientes protestas contra Suecia en Irak, Turquía, Emiratos Árabes, Jordania o Marruecos, sino a las más sangrientas registradas en 2005 a raíz de la publicación por el diario danés “Jyllands Posten” de doce caricaturas de Mahoma. La más famosa fue la del dibujante Kurt Westergaard, que presentaba al profeta con una bomba a modo de turbante. El dibujo fue reproducido solidariamente por numerosos medios europeos. El diario satírico francés “Charlie Hebdo” ilustró repetidamente sus portadas con la controvertida caricatura, la última en 2012. Es decir, tres años antes del atentado yihadista contra su redacción en que murieron doce personas, entre ellas varios de sus legendarios dibujantes.

Safari en Kleinmachnow


 Berlín busca una supuesta leona, de origen y paradero desconocido

Marina Ferrer
Los habitantes del extrarradio berlinés o incluso los de su casco urbano están más o menos habituados a la presencia de jabalíes y zorros hurgando entre los contenedores de basura. Esta jueves la capital alemana se despertó con la alarma lanzada sobre los habitantes de varias localidades de su límite sur, en vecindad con el "Land" de Brandeburgo, por la presencia de lo que podría ser una leona huida no se sabe a ciencia cierta de dónde.
Se desconoce el origen del animal y tampoco se ha logrado certificar que se trate de una leona. No es un felino escapado de ninguno de los dos parques zoológicos de Berlín ni tampoco de un circo, aclararon los responsables de estos recintos. Pero circulaba un vídeo captado por una pareja de vecinos en el que aparentemente se puede reconocer al animal. Fuentes policiales certificaron haber tenido contacto visual con el felino.
Helicópteros policiales y drones se lanzaron a rastrear la zona, un amplio radio entre las poblaciones de Kleinmachnow, Stahnsdorf y Teptow, a las puertas de la capital. Las autoridades locales alertaron de inmediato a la población a través de redes sociales, radios, televisiones y demás medios, mientras la noticia se extendía como la pólvora en la prensa más popular -como el diario "Bild"-, con titulares apuntando al "pánico" en las calles de la capital alemana.
Se pidió a los habitantes de esas zonas boscosas que se quedaran en casa y mantuvieran asimismo en el hogar o en recintos cerrados a mascotas y cualquier tipo de animal de granja.
El alcalde de Kleinmachnow, Michael Grubert, se convirtió en personaje mediático de la jornada, entre conferencias de prensa junto a la portavoz policial, Beate Ostertag, sucesivos expertos y cazadores, desde su condición de responsable de la seguridad de sus 20.340 conciudadanos.
Se vio sometido a las más diversas preguntas, incluida una sobre si la supuesta leona formaba parte de algún tipo de estrategia para cazar a otros animales salvajes dispersos por la zona. "No, no es un nuevo sistema para cazar a jabalíes", aseguró el socialdemócata Grubert.
Junto a los efectivos policiales, drones y helicópteros se han contactado equipos de veterinarios y también cazadores de toda la región boscosa que envuelve Berlín.
El primer aviso sobre la presencia del felino llegó a la policía sobre la medianoche, explicó la portavoz Ostertag. Procedía de unos vecinos que claramente distinguieron que no se trataba de un jabalí, tanto por los movimientos como por su forma. De estos vecinos procede asimismo el único video hasta ahora conocido del animal.
La policía parte de la base de que el vídeo, captado con el teléfono móvil, es auténtico, aclaró la portavoz. Pero no se que se trate de una leona porque no puede apreciarse con claridad.
Para el director del circo del Teltow, Michel Rogall, se trata a todas luces de una confusión: "Si es una leona, me como una escoba", afirmó, en declaraciones al diario berlinés "Der Tagesspiegel", tomando una expresión común en alemán para expresar incredulidad.
La presencia de un animal tal vez salvaje y probablemente huído desató más impacto mediático que alarma real entre los habitantes. En Berlín, como en Brandeburgo, son vacaciones escolares, de modo que no fue preciso adoptar medidas especiales como sería para el camino de los escolares al colegio. Las guarderías siguen abiertas, aunque los niños no podrán salir al patio.  

miércoles, 19 de julio de 2023

Siempre el Kremlin


Moscú "animó" la frustrada trama golpista de la ultraderecha alemana

Joana Serra
La trama golpista de los llamados "Reichsbürger", los "Ciudadanos del Reich", estuvo aparentemente alentada por la diplomacia rusa, según revela la televisión pública regional alemana MDR. Semanas antes del desmantelamiento del grupo en torno a un empresario conocido como Heinrich XIII o Príncipe Reuss, en diciembre de 2022, se produjo un intercambio de mails entre implicados en la trama y el cónsul general ruso de Leipzig (este). Se acordó una cita, el 8 de diciembre. Nunca llegó a consumarse el encuentro, ya que la víspera se produjo la redada en varios estados federados alemanes y la desarticulación del grupo.
Entre los detenidos estaba su cabecilla, el empresario y aristócrata Heinrich XIII, de 71 años, la imagen del cual, esposado, dio la vuelta al mundo. Se reveló así la existencia de un grupo formado por varios individuos más bien estrafalarios y con objetivos inviables, incluido un levantamiento militar y el derogamiento de orden constitucional alemán. Es decir, la aspiración compartida por los "Reichsbürger", un grupo extremista con unos 10.000 miembros que rechaza las autoridades, la Constitución y las fronteras actuales de la República Federal de Alemania (RFA).
De la completa marginalidad inicial pasaron los Reichsbürger en solo cinco años a ampliar su espectro y a dominar sobre otros grupos neonazis, tras ganar adeptos entre movimientos antivacunas u otras formas de protesta o crispación ciudadana.
Hasta el desmantelamiento de la trama de Heinrich XIII, su golpe más relevante fue el fallido intento de asalto al Bundestag, el Parlamento federal, en agosto de 2020, tras disgregarse unos 200 seguidores de una marcha contra las restricciones por la pandemia.
Las investigaciones en torno al Príncipe Heuss se extienden sobre unos 50 miembros, cómplices o simpatizantes, de los cuales 25 quedaron detenidos. Entre los sospechosos hay expolicías y soldados.
El intercambio de mails entre varios miembros del grupo y el diplomático ruso empezó en noviembre de 2022, según MDR. En los primeros textos se dejaba clara la "simpatía" hacia Rusia, la aversión a la línea "anti" Vladímir Putin del gobierno alemán y al apoyo militar a Ucrania.  
Hasta ahora se conocía la pretensión de los golpistas de atraerse el apoyo de Moscú, en lo que teóricamente jugó también su papel la pareja del cabecilla del grupo, que es rusa. Pero no que hubieran contado con una respuesta por parte del consulado a objetivos declaradamente desestabilizadores o hasta delirantes como los que persigue el grupo.
Los vínculos entre la ultraderecha alemana y el Kremlin son asimismo conocidos. Alternativa para Alemania (AfD), único partido de ese espectro con escaños en el Bundestag y actualmente segunda fuerza en intención de voto a escala nacional, forma parte de la familia extremista europea consideradas "pro Putin".
Su sector más radical, denominado "El Ala", está encabezado por el líder en el "Land" de Turingia, Björn Höcke, figura dominante en el partido. Los sondeos apuntan a que la AfD podría erigirse en primera fuerza el próximo año en tres comicios regionales que se celebrarán en el este del país, entre ellos en Turingia.
Las informaciones acerca de los vínculos entre el Kremlin y el radicalismo ultraderechista se producen mientras en Alemania diversos medios alertan de los afectos que podrían derivarse de un ascenso de Vox al gobierno central en España. "Alemania es un caso especial por su pasado nazi. La CDU "no puede cooperar ni dejarse respaldar por la AfD", escribe el diario "Der Tagesspiegel". Alude con ello al estricto cordón sanitario que defiende aún el grupo conservador, integrado por la Unión Cristianodemócrata (CDU) y la Unión Socialcristiana (CSU). Un vuelco derechista en España podría minar el rechazo estricto a cualquier alianza con los radicales en Alemania, asevera ese medio. "¿Se avecina un vuelco reaccionario en España a través de VOX?", se pregunta por su parte la primera cadena nacional de televisión, ARD.

lunes, 17 de julio de 2023

El bueno de Till

 

Rammstein sigue llenando estadios, entre protestas y nuevas sospechas de agresión sexual

Joana Serra




Las sospechas de agresión sexual persiguen a la banda alemana Rammstein en su gira europea, incluidos los conciertos en su “casa” del Olympiastadion de Berlín, lo que no impide que se agoten las entradas o que las protestas en los accesos a sus recintos sean más bien simbólicas. Las revelaciones sobre presuntos abusos sexuales por parte del líder de la banda, Till Lindemann, estallaron tras el arranque de la gira en Lituania, en mayo. Procedían de una joven irlandesa, que aseguraba haber sido víctima del provocador cantante, que a sus 60 años despliega la misma agresividad sobre el escenario que cuando se fundó su banda, en 1994. Le siguieron varios testimonios más, en su mayoría anónimos o a través de redes sociales, pero también fruto de investigaciones periodísticas de medios de referencia –como “Der Spiegel” o “Süddeutsche Zeitung”--. Envueltos en ese escándalo actuaron en Múnich, en Madrid y en otros escenarios europeos, mientras saltaban más noticias sobre las investigaciones abiertas por la Fiscalía alemana, aunque sin revelar más detalles bajo el precepto de la presunción de inocencia.

“Estamos de nuevo en casa. Gracias, Berlín”, bramó Lindenmann sobre el escenario del Olympiastadion berlinés el sábado y del domingo, cada uno con las 60.000 entradas agotadas. Fuera, unas 300 personas protestaban contra el grupo, con pancartas alusivas a las denuncias de sucesivas mujeres aparentemente víctimas del presunto depredador sexual que, según esos testimonios, es Lindenmann y probablemente algún otro miembro de su legendaria banda, la más internacional entre las nacidas en Alemania.

Las informaciones en los medios o los testimonios de las mujeres que dicen haber sufrido esos asaltos hablan del uso de las llamados “gotas k.o.”, que dejan sin capacidad de respuesta a sus víctimas; de la labor de una mujer rusa –de cuyos servicios ya se prescindió-- como presunta “reclutadora” de seguidoras, a las que se ofrece un puesto en la fila cero y luego un “after party”, donde teóricamente Lindenmann consuma su agresión.

Las autoridades alemanas impusieron algunas medidas preventivas, como la eliminación de esas filas cero. Dos ministras del canciller Olaf Scholz –la de Cultura, Claudia Roth, y la de la Familia y la Mujer, Lisa Paus, ambas de los Verdes-- expresaron su estupor ante unos casos que apuntan a violencia de género en el ámbito musical. Por parte de Rammstein se contrató un equipo de abogados para gestionar las declaraciones de los miembros del grupo y actuar ante falsas imputaciones en los medios.

Este lunes, ante el último concierto de la banda en Berlín, saltaron nuevas acusaciones en dos medios –la televisión pública regional NDR y el diario “Süddeutsche Zeitung”-- procedentes de otras mujeres, que implican no sólo a Lindenmann, sino a otro miembro de la emblemática banda, Christian “Flake” Lorenz.

A Rammstein, un grupo surgido en lo que fue el territorio de la antigua Alemania comunista, se le achacó en el pasado coqueteos con la estética nazi, además de ostentación de machismo, principalmente a través de su pieza más celebrada, “Pussy”, que Lindenmann solía cantar sobre un cañón de espuma a presión en dirección a su público. Nada de ello intimidó a sus seguidores. Al contrario.

Hasta ahora, en su tumultuosa gira europea solo ha ocurrido un incidente policial destacable: el domingo fueron detenidas dos mujeres en el Olympiastadion, de 36 y 24 años, a las que los equipos de seguridad vieron en actitud sospechosa cerca de los cables que conducen a la megafonía junto al escenario. Se les abrieron diligencias bajo sospecha de pretender causar daños materiales. Poco después quedaron en libertad, mientras los equipos de seguridad y técnicos revisaban todo el enjambre de megafonía, torres de altavoces y despliegue pirotécnico que acompañan a Rammstein en su gira europea.


No será que no estaban avisados

 

Finlandia, de crisis en crisis un mes después de entrar la ultraderecha en el gobierno

Joana Serra

No lo está teniendo fácil el experimentado Petteri Orpo, el líder de la conservadora Alianza Nacional o “Kokoomus” quien hace un mes se convirtió en el jefe del gobierno de Finlandia. Su ascenso al poder se materializó tras haber impuesto en las urnas, el pasado abril, a la entonces carismática primera ministra, la socialdemócrata Sanna Marin. Pero sus socios de coalición, los ultraderechistas Verdaderos Finlandeses, le condenaron a un arranque turbulento.

Diez días después de formarse su coalición entre cuatro partidos derechistas, el ultraderechista Vilhelm Junnila presentó la dimisión por sus contactos con grupúsculos neonazis, uno de ellos el Movimiento de Resistencia Nórdico, PVL, prohibido en 2020 por el Tribunal Supremo finlandés. Junnila había intervenido como orador en sus mítines.

A esa dimisión le siguen ahora las presiones sobre la líder de los Verdaderos Finlandeses, Riika Purra, una neófita en política, que se convirtió en ministra de Finanzas tras cerrar Orpo su pacto de coalición. Purra había casi acariciado para los suyos el puesto de primera fuerza, ya que su partido obtuvo un 20,1 %, frente a los 20,8 % de los conservadores de Orpo. A sus 45 años, Purra se presentaba como una líder más moderada que el fundador de su formación, el incendiario Jussi Hala-aho.

Ahora salieron a relucir unos comentarios colgados en redes sociales por la actual ministra de Finanzas. Unos, escritos en 2008 y de contenido racista, eran conocidos en Finlandia. En otros de 2019, los ataques de Purra se dirigían a mujeres musulmanas y el uso del burka.

La política ultraderechista se distanció de estos asuntos del pasado. Orpo, por su parte, dio por zanjados la controversia en torno a éstos. Pero la oposición de centro-izquierda, más los verdes, exige una sesión parlamentaria para abordar la cuestión. Cabe mencionar que la dimisión de su correligionario Junnila estuvo precedida por una moción parlamentaria, que suscribieron algunos diputados de la coalición. No prosperó por no alcanzar la mayoría suficiente, pero el ministro presentó de todos modos su dimisión por el bien de la alianza de gobierno.

Purra puede sostenerse al menos temporalmente, ya que su antecesor en el liderazgo de su partido, Hala-aho, es ahora el presidente del Parlamento. Y desde este puesto ha rechazado la petición de una sesión especial para abordar el caso de la ministra antes de la pausa estival.

Sus comentarios islamófobos pasados tampoco parece que vayan a afectar la política exterior finlandesa, que completó hace meses su proceso de ingreso en la OTAN y no quedó supeditada a las objecciones presentadas por Turquía, como sí le ocurrió a Suecia. Estocolmo logró que el presidente turco Recep Tayyip Erdogan retirase su bloqueo en la cumbre de la Alianza celebrada hace una semana en Vilna, Lituania, lo que teóricamente da luz verde a su ingreso previsiblemente en octubre. Aunque cada vez que se produce una nueva provocación en su territorio, como las recientes quemas del Corán, la clase política sueca contiene el aliento.

En Finlandia, por lo demás, se recuerda que Orpo perdió ya una vez la paciencia con Verdaderos Finlandeses. Fue en 2017, estando ya la ultraderecha en una anterior coalición de gobierno. Orpo logró desde su puesto de ministro de Finanzas su expulsión de la alianza precisamente por considerar intolerables las posiciones extremistas que entonces representaba Halla-aho. Aparentemente se limaron las asperezas. Pero Orpo, quien había sido titular de Agricultura, de Interior y de Finanzas en sucesivos gobiernos, está empeñado en que su coalición cumpla los objetivos que le han llevado al poder –contención de la deuda y austeridad, tras los niveles de endeudamiento record que marcaron la etapa de Marin-. No quiere perder el tiempo con tumultos internos, sino afianzar su reputación de político serio.

miércoles, 12 de julio de 2023

Punto final

Termina una cumbre compleja entre proclamas de éxito, incluidas las de Zelenski

Gemma Casadevall 

Vilna, 12 jul (EFE).- La cumbre de la OTAN de Lituania, una cita compleja en un país fronterizo con Rusia y Bielorrusia, se cerró con calificativos de éxito entre los aliados y también del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pese a que no logró un calendario para el ingreso en la Alianza.

     Los líderes de los 31 países aliados, más Suecia -pendiente de completar su proceso de integración tras lograr que Turquía levante su bloqueo- no cursaron la invitación formal a un ingreso que ansiaba Zelenski. 

Su declaración final indica que la Alianza estará "en posición de extender una invitación a Ucrania para unirse a la Alianza cuando los aliados lo acuerden y las condiciones se cumplan".

Se descarta que ello pueda ocurrir mientras el país esté en guerra, ya que implicaría convertir a la OTAN en parte de ésta, y además incluye una serie de condiciones en materia de gobernanza, lucha contra la corrupción y desarrollo "democrático" de sus fuerzas armadas.

Zelenski acudió el martes a la capital lituana precedido por unos mensajes difundidos en su cuenta en twitter en que expresaba su decepción y calificaba de "absurdo" que no se concretara una hoja de ruta de la integración.

Al cierre de la cumbre, este miércoles, el presidente ucraniano calificaba de éxito lo conseguido en sucesivos encuentros bilaterales con líderes de la alianza, con el conjunto de la OTAN y también del G7. 

"Es un éxito que Ucrania necesitaba y que tiene un gran significado", manifestó Zelenski, subido a un escenario junto a los líderes del Grupo de los Siete: Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Reino Unido, Italia y Alemania.

Zelenski expresó su agradecimiento por el apoyo "muy práctico" que el G7 ha prestado a Ucrania y que, según él, se plasma en unas garantías de seguridad a largo plazo, aunque el texto sólo menciona "compromisos de seguridad" en áreas como entrega de armamento, entrenamiento de las fuerzas armadas y el intercambio de información de inteligencia.

El texto queda muy lejos de cualquier compromiso que pueda parecerse al artículo 5 del tratado atlántico, el principio que establece que un ataque a un miembro de la OTAN representa uno a toda la organización.

Pero, a escala de la OTAN, Kiev ha conseguido que se dé luz verde a varias medidas para acercar a Ucrania a la Alianza, como la creación formalizada hoy del Consejo OTAN-Ucrania, el nuevo foro que eleva las relaciones políticas entre las dos partes.

Zelenski logró además de sus encuentros bilaterales más ayuda militar: el Reino Unido y Australia se comprometieron hoy a enviar más carros de combate, mientras que Alemania prometió 770 millones de euros en ayuda militar, Noruega anunció 220 millones de euros y Francia dijo que mandará misiles Scalp a Kiev.

Las posiciones eran divergentes, con Polonia y Alemania como exponente una vez más de las diferencias entre los aliados europeos, pese al compromiso común de ayudar a Ucrania "todo el tiempo que sea preciso", el mantra del secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg.

Vilna "ha acercado poderosamente a Ucrania hacia la OTAN", concluyó el presidente polaco, Andrzej Duda, cuyo país defendió posiciones cercanas a Kiev en cuanto a marcar un calendario para el ingreso.

El alemán Olaf Scholz, que descartaba una hoja de ruta para el ingreso por estar el país en guerra, calificó asimismo de "éxito" el resultado de la cumbre: "Son tiempos de grandes desafíos y Europa está bajo fuertes presiones", afirmó el canciller, quien destacó que Zelenski había valorado como "éxito" lo alcanzado en Vilna, tanto a escala de la OTAN como del G7.

Para el presidente francés, Emmanuel Macron, en Vilna se ha demostrado que "la aspiración de Ucrania a unirse a la Alianza será respetada" y que se ha abierto la vía "más directa" para su adhesión. EFE gc-bpm-vil/jam/jl