martes, 16 de septiembre de 2025

Karol, el polaco que os quiere

Alemania rechaza las reparaciones de guerra por la ocupación nazi que reclama el presidente de Polonia



El presidente polaco, Karol Nawrock, y el canciller alemán, Friedrich Merz, este martes en Berlín. / BERND VON JUTRCZENKA / AP
 Gemma Casadevall   Berlín16 SEPT 2025 

Berlín promete todo su apoyo militar a Varsovia frente a Rusia, pero responde con un 'nein' a las exigencias de reparaciones de guerra por la ocupación nazi presentadas por el presidente polaco, el ultraconservador Karol Nawrocki. "El caso está jurídicamente zanjado", aseguraron fuentes de la presidencia germana, tras la reunión entre Nawrocki y su homólogo alemán, Frank-Walter Steinmeier. Desde la oficina del canciller, Friedrich Merz, se optó por destacar los esfuerzos hechos por la reconciliación "tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial" y la necesidad de responder "a los desafíos defensivos" del presente.

Nawrocki, en el cargo desde agosto, acudió a Berlín dispuesto a trasladar tanto al presidente como al canciller la reclamación de su partido, Ley y Justicia (PiS), que estima en 1,3 billones de euros los estragos causados por la invasión y ocupación nazi. Alemania considera zanjado ese asunto en virtud del acuerdo de agosto de 1953, por el que Polonia, entonces país satélite de la Unión Soviética, renunciaba a pedir reparaciones a la República Democrática Alemana (RDA). El ultranacionalismo polaco niega la validez de un acuerdo suscrito entre esas dos extintas dictaduras comunistas.

Nawrocki insistió este martes en su reclamación a través del sensacionalista diario 'Bild'. El semanario político 'Der Spiegel' filtró por su parte la propuesta del Gobierno de Merz de aportar una fuerte contribución financiera y militar a la defensa de Polonia. Alemania estuvo entre los aliados implicados en el operativo activado por la OTAN tras la irrupción de 19 drones rusos en el espacio aéreo polaco. Participa además en la iniciativa militar Centinela Oriental para reforzar el flanco este de la Alianza y tiene unidades defensivas Patriot desplegadas en la región fronteriza polaco-ucraniana.

Blindaje indefinido


Varsovia mantendrá blindada su frontera con Bielorrusia incluso cuando terminen las maniobras Zapad 2025 del Ejército ruso y sus aliados bielorrusos, con unos 30.000 soldados. Inicialmente, Polonia anunció solo el sellado temporal de la región fronteriza y del llamado 'corredor de Suwalki', la franja entre Polonia y Lituania hasta el enclave ruso de Kaliningrado.

Este martes el Ministerio del Interior polaco precisó que se mantendrán indefinidamente esas medidas, pese a sus obstáculos para el tránsito de mercancías con Lituania. También desde este martes se celebran otras maniobras de la OTAN en territorio polaco, con 30.000 soldados polacos, suecos, noruegos y estadounidenses.

lunes, 15 de septiembre de 2025

Juguetería tóxica


Polonia detiene a dos bielorrusos tras neutralizar un dron sobre edificios gubernamentales




El primer ministro de Polonia, Donald Tusk. / JACEK SZYD / CONTACTO / EUROPA PRESS


Gemma Casadevall  Berlín15 SEPT 2025 

Dos ciudadanos bielorrusos han sido detenidos tras ser neutralizado un dron que operaba sobre edificios gubenamentales y el palacio de Belvedere de Varsovia, según ha informado este lunes el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, a través de su cuenta en la plataforma X. Las fuerzas de seguridad polacas están investigando lo ocurrido, apunta por su parte la agencia polaca de noticias Pap.

Este nuevo incidente se produce pocos días después de la alarma activada en este país clave del flanco este de la OTAN por la incursión de 19 drones rusos en el espacio áereo polaco. Se trata de la violación del espacio aéreo por parte rusa más grave registrada hasta ahora en un estado miembro de la Alianza Atlántica desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania.

Inmediatamente se activó un operativo en que intervinieron aviones de combate de Países Bajos, Italia y Alemania, además de polacos y en que fueron derribados varios drones rusos. La reiterada violación del espacio aéreo polaco ha puesto en alarma al conjunto de la OTAN. Alemania, así como la República Checa y Países Bajos, han respondido anunciando el envío de más equipamiento militar a Polonia, lo mismo de Noruega y Reino Unido. El fin de semana, Rumanía, otro país del flanco este de la OTAN, activaba la alerta por la violación de su espacio áereo.

A la incursión de la oleada de drones rusos en Polonia, calificada en su momento por Tusk de "agresión sin precedentes", ha seguido el inicio de las programadas maniobras 'Zapad' de Rusia y de su gran aliado regional, Bielorrusia, en el llamado 'corredor Suwalki', junto a Polonia y Lituania.

Banderas palestinas la Vuelta

Frederiksen acusa a Sánchez de "aplaudir a los gamberros" 



La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen. / BERND ELME / EUROPA PRESS

Gemma Casadevall, Berlín15 SEPT 2025

La jefa del Gobierno danés, la socialdemócrata Mette Frederiksen, ha acusado a su homólogo y correligionario español, Pedro Sánchez, de "aplaudir a los gamberros" que, a su parecer, han convertido la Vuelta a España en "rehén" de un conflicto entre "otros pueblos".
"No suelo mezclar deporte y política, pero hoy haré una excepción. Mi colega español rindió ayer tributo a los alborotadores. Y decididamente no estoy de acuerdo", afirmó Frederiksen, en un mensaje colgado en su cuenta en Facebook, que empieza felicitando a su compatriota Jonas Vingegaard por su victoria en la Vuelta.
Tras expresar su admiración a este y otros ciclistas daneses, así como hacia el ciclismo como deporte, aseguró que en las últimas semanas la competición se ha visto sistemáticamente "alterada" por manifestaciones propalestinas. "La democracia posibilita la libertad de expresión. Pero el parlamento de la calle no tiene nada que ver con la democracia. Destruye el deporte y, a largo plazo, la democracia", añadió.
Frederiksen es una líder socialdemócrata atípica, ya que defiende posiciones en materia de asilo o de rearme más cercanas a los partidos de la derecha que a su familia política. Dinamarca, país que actualmente ejerce la presidencia de turno del Consejo Europeo, no está entre el grupo de los miembros de la UE que han reconocido a Palestina o anunciado que lo harán. Se sitúa más bien entre los aliados de Israel. Sin embargo, en los últimos meses y en su semestre de presidencia de la UE se ha mostrado dispuesta a incrementar la presión sobre el Gobierno de Binyamín Netanyahu y condenado la ofensiva sobre Gaza.

domingo, 14 de septiembre de 2025

El rugido renano de la AfD

Coalición de Merz gana municipales renanas y los ultras triplican



Gemma Casadevall   Berlín14 SEPT 2025

El primer gran test en las urnas para el gobierno del canciller alemán, Friedrich Merz, se saldó con un toque de advertencia para su coalición entre conservadores y socialdemócratas, así como un fuerte impulso a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). La Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de Merz, pierde un punto, pero mantiene su posición de primera fuerza con un 33,3%, en las elecciones municipales celebradas este domingo en el populoso ‘land’ de Renania del Norte-Westfalia. Su socio de gobierno, el Partido Socialdemócrata (SPD), bajó dos puntos y cayó al 22,1% en una región que en el pasado fue un 'bastión rojo'. Pero sobre todo destacó el empuje de la AfD, que casi triplicó los resultados obtenidos en la región cinco años atrás y se alzó con un 14,5 %, según el escrutinio final difundido por la televisión pública regional WDR.
Se materializó así lo que auguraban los sondeos tanto para esas formaciones como para los Verdes, que se desplomaron seis puntos para situarse en el 13,5 % y perdieron su tercer puesto a favor de la AfD. La Izquierda, hasta ahora sin escaños, fue el único partido del lado izquierdista en ascenso, ya que se colocó sobre el 5,6 % % y tendrá representación en la cámara regional.
Las municipales renanas, el ‘land’ más poblado del país con 18 millones de habitantes y ciudades como Colonia, Düsseldorf, Duisburg y la antigua capital federal, Bonn, era la primera ocasión de medir fuerzas ante el elector tras las elecciones generales del pasado febrero que llevaron al poder a Merz. Su bloque conservador se alzó en los comicios nacionales del pasado febrero con la victoria por un 28,5 % de los votos, mientras que la AfD se convirtió en la segunda fuerza del país, con un 20,8 %. Los socialdemócratas quedaron humillados en el tercer puesto, con el 16,4 %.

Debilidad de la coalición


Si esa posición reflejaba ya la debilidad de los grandes partidos, ahora los sondeos a escala nacional sitúan a los conservadores de Merz en el 25 % y a los socialdemócratas en un 14 %. Una encuesta, la del instituto demoscópico Forsa, estima incluso que de celebrarse ahora elecciones generales, la AfD se alzaría con el primer puesto con un 26 %. Dos tercios de los alemanes están descontentos con la gestión del gobierno de Merz.
Renania del Norte-Westfalia, además ‘land’ más populoso de Alemania, es la región natal de Merz y su gobierno regional está liderado por la CDU, con los Verdes como socio. Para la socialdemocracia, los resultados de este domingo son un duro golpe, ya que en el pasado fue un bastión ‘rojo’ incuestionable. Al ‘land’ pertenece la cuenca del Ruhr, antigua zona minera, ahora desmantelada y donde crecen la precariedad y las bolsas de pobreza.
Los resultados de las municipales no se consideran extrapolables a un estado de ánimo nacional, ya que la elección de los alcaldes responde a dinámicas propias. Pero había una gran expectación ante estos comicios- Tanto Merz como el líder del SPD y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, entraron activamente en la campaña. Era el primer test directo ante el elector desde la formación de la coalición de Merz y el único que habrá en lo que queda de año.
Las encuestas son inclementes para la coalición de Merz no solo a escala nacional, sino sobre todo en lo que respecta a la mitad este del país. A la AfD se le estima hasta un 39 % de los votos en el ‘land’ de Sajonia-Anhalt, donde se celebrarán comicios regionales el próximo año. De materializarse este pronóstico, superaría el hito logrado en las regionales de hace un año en otro ‘land’ del este, Turingia, donde rozó el 33 %.

sábado, 13 de septiembre de 2025

Relicario rojo

Crónica desde Berlín: la atracción fatal por lo soviético



Monumento al Ejército soviético en el Tiergarten. / Gemma Casadevall 

Gemma Casadevall, Berlín13 SEPT 2025 

A nada debería temerle más Berlín que al largo brazo de Moscú. Sea el que representó bajo la Unión Soviética Josef Stalin o el actual de Vladímir Putin. ¿Qué hacen entonces esos viejos tanques soviéticos y demás reliquias repartidas por la capital alemana?, se preguntará el visitante de hoy ante, por ejemplo, el colosal Monumento al Ejército Soviético. Comparte distrito nada menos que con el Parlamento y la sede de la Cancillería, además de la emblemática Puerta de Brandeburgo. Algo menos céntrico, pero más imponente es el cementerio para unos 7.000 soldados del Ejército Rojo del parque de Treptow. O, ya en la periferia, la batería de tanques soviéticos que rodean el lugar donde se firmó la Capitulación del Tercer Reich, en Karlshorst.
La explicación es obviamente histórica. Fue el Ejército Rojo el que entró en Berlín, tras una batalla que arrancó el 16 de abril de 1945 y culminó 15 días después, cuando se izó la bandera de la hoz y el martillo sobre el Reichstag, la sede del Parlamento. Fueron 80.000 los soldados soviéticos caídos en la ‘liberación’ de Berlín del nazismo. Una batalla que dejó 600.000 viviendas destruidas por los aliados y apenas 2,8 millones de ciudadanos, la mitad de los que tuvo Berlín antes de iniciarse la contienda. El término ‘liberación’ fue durante décadas controvertido. A los estragos de la guerra siguieron décadas de traumática división, primero entre alambradas y luego cimentada con la construcción del Muro, la llamada ‘Franja de la Muerte’ que entre agosto de 1961 y noviembre de 1989 separó sus sectores occidentales del comunista.


No hay motivos racionales para desear la presencia de tanques soviéticos, reliquias o símbolos de la hoz y el martillo en el Berlín actual. Pero ahí están, a disposición del turista o del ciudadano, invitando a reflexionar sobre el pasado o a hacerse el ‘selfie’ del día.

No habían transcurrido ni seis meses desde el suicidio en su búnker de Adolf Hitler, el 30 de abril de 1945, o la firma de la Capitulación en Karlshorst, el 8 de mayo siguiente, cuando Berlín vivió un primer gran desfile de las tropas aliadas -Estados Unidos, Francia, Reino Unido y la Unión Soviética-. Fue el 7 de septiembre, con la ya excapital del Reich repartida entre las cuatro potencias vencedoras. Dos meses más tarde, el 11 de noviembre, otra parada militar dio por inaugurada en la avenida que atraviesa el Tiergarten y hasta la Puerta de Brandeburgo el gran monumento a uno de esos cuatro ejércitos, el soviético. Que quedase emplazado en lo que fue el sector británico no impidió que fuera custodiado por soldados soviéticos. Durante la Guerra Fría re retiró esa custodia y se acordonó. Pero tras la reunificación germana quedó inmerso en el circuito turístico berlinés.

Cementerio de los soldados soviéticos en el parque Treptow / Gemma Casadevall

Lo preside la estatua de un soldado sobre su pedestal, con el brazo tendido en homenaje a los caídos en la batalla. “Gloria eterna a los héroes caídos en la lucha contra el fascismo alemán y por la libertad de la Unión Soviética”, reza el texto original, en ruso. Flanquean el conjunto dos blindados T-34/76, en servicio en la batalla de Berlín.
Lo que para algunos alemanes de hoy es una afrenta tiene garantizado ese espacio privilegiado en virtud del acuerdo suscrito entre Berlín y Moscú en diciembre de 1992, dos años después de la entrada en vigor del Tratado de Unidad alemán. La República Federal de Alemania (RFA) quedaba obligada a la protección y mantenimiento tanto de ese monumento, tanques e inscripciones como del conjunto de cementerios a soldados soviéticos caídos en la lucha contra el nazismo. Se estima que en toda Alemania hay unos 640.000 tumbas de ciudadanos soviéticos.

Treptow, el corazón de un silencioso parque

Menos céntrico, pero más impactante es el cementerio a los soldados soviéticos emplazado en el corazón de otro parque, el de Treptow. Ahí no hubo restricciones a las visitas. Quedó en el sector comunista y el régimen de la República Democrática Alemana (RDA) rindió año a año homenaje a los 7.000 soldados que se estima quedaron ahí enterrados, en representación de sus 80.000 caídos en Berlín. En cada aniversario de la Capitulación, el cementerio recibía procesiones institucionales o de veteranos en homenaje a sus héroes.
La imponente estatua de otro soldado ‘rojo’ de varias toneladas de peso, con un niño en brazos y atravesando con su espada una cruz gamada nazi, ejerce una atracción irrefrenable para la foto de recuerdo. Es un lugar hermoso, que arranca con otra estatua a la ‘Madre Patria” que llora a sus hijos muertos y discurre entre piezas de mármol supuestamente incautadas de lo que fue la cancillería de Hitler e inscripciones con frases de Stalin. El lugar invita al respeto incluso a quienes no sienten amor por lo soviético.
Fue construido entre 1946 y 1946, año fundacional de la RDA. Tras la reunificación fue escenario del desfile de retirada de las tropas rusas, presidido por el entonces canciller Helmut Kohl y el presidente ruso, Boris Yeltsin. Los tiempos han cambiado. Alemania y la Rusia actual ya no pueden rendir homenaje conjunto a sus muertos. Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, cada aniversario de la Capitulación nazi coloca a Treptow bajo vigilancia policial, ante amagos de provocadores desfiles de nacionalistas rusos afines a Putin.

Las baterías blindadas del extrarradio


Museo de la capitulación, en Karlshorst. / Gemma Casadevall

El auténtico ‘festín’ para los amantes de las reliquias militares está en Karlshorst, la villa del extrarradio donde la agónica Alemania nazi firmó su capitulación incondicional el 8 de mayo de 1945. Se recuerda en su interior el discurrir de la batalla por Berlín y los frentes que derrumbaron al nazismo: por el sur, entraban las tropas ucranianas del mariscal Ivan Konev, mientras por el noreste avanzaban las bielorrusas de Georgij Schukov. La partición de Alemania se había decidido ya en febrero en la Conferencia de Yalta. Quedaba a la gestión aliada el destino de unos 15 millones de prisioneros de guerra y soldados alemanes, más siete millones de ‘displaced persons’, supervivientes de campos de concentración y trabajadores forzosos del nazismo. Su destino, bajo tutela de los aliados occidentales o de los soviéticos, fue muy distinto.
Los documentos históricos y fotografías no llaman tanto la atención al visitante como la batería de tanques y blindados repartidos por el jardín que envuelve esa villa. Los efectivos, así como la descripción de cada uno de ellos, radio de operatividad y demás detalles, en ruso, son parte del legado museístico.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

¿Es la guerra?


Polonia derriba varios drones rusos con la ayuda de la OTAN



El primer ministro de Polonia, Donald Tusk. / Europa Press

 Gemma Casadevall   Berlín10 SEPT 2025

Polonia invocará al artículo 4 de la OTAN tras calificar de 'agresión sin precedentes' la incursión en su espacio aéreo de cerca de una oleada de 19 drones rusos, varios de los cuales fueron derribados por su aviación con el apoyo de varios aliados, como Alemania y Países Bajos. El primer ministro, el liberal Donald Tusk, así como el presidente del país, el ultraconservador Karol Nawrocki, coincidieron en calificar la oleada de drones en su espacio aéreo como una muestra de la "confrontación que Rusia ha declarado al mundo libre", en palabras del jefe del gobierno. Consideran, por tanto, necesaria la implicación de sus aliados occidentales.

El artículo 4 de la OTAN establece que los aliados 'serán consultados cuando, a juicio de cualquiera de ellos, la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de cualquiera de las partes fuese amenazada'. Según Tusk, fueron 19 las violaciones de su espacio aéreo registradas la madrugada pasada y tres los drones derribados por su aviación, el último de ellos pasadas las seis de la mañana. Se han encontrado restos de los aparatos en siete poblaciones polacas.

"Esto es solo el principio", afirmó Tusk en una intervención ante el Parlamento, para añadir que la respuesta a ello debe ser "un gran apoyo de nuestros aliados". "Necesitamos la movilización de todo Occidente", afirmó, ya que lo ocurrido coloca a su país ante una "situación más cercana que nunca desde la II Guerra Mundial a un conflicto abierto" con Rusia.

Para la OTAN, la implicación aliada se plasmó ya en la reacción militar desplegada en cuanto se detectaron las incursiones de drones rusos. Participaron en el operativo aviones de combate polacos, neerlandeses, italianos y alemanes, según detalló el secretario general de la Alianza, Mark Rutte. El operativo incluyó F-16 polacos, F-35 neerlandeses, AWACS italianos, el avión cisterna multifunción de la OTAN y Patriots alemanes, puntualizó Rutte.

Para Rutte, fue una reacción "exitosa" y una 'hábil respuesta". Se demostró que la OTAN defenderá "cada centímetro" de su territorio, aseguró. Añadió que debe esperarse una 'evaluación' minuciosa de lo ocurrido para determinar una presunta intencionalidad por parte rusa.

Para Varsovia, no hay duda alguna de que se trató de, cuando menos, una provocación rusa. Es la primera vez que un socio de la OTAN se ve en la situación de derribar drones rusos sobre su territorio, lo que para Tusk implica una amenaza seria. "No hay razones para afirmar que estemos en estado de guerra. Pero sí ante una provocación a gran escala", advirtió el primer ministro.

Rusia, por el momento, ha negado tener 'intenciones' de atacar a Polonia y calificado de 'infundadas' las acusaciones sobre una supuesta 'incursión'. Para el canciller alemán, Friedrich Merz, los intentos rusos de explicar que no hubo intencionalidad "no son creíbles". Lo ocurrido refleja "una nueva dimensión" de los peligros que afronta Europa, aseguró el líder alemán en una comparencia ante los medios, tras mantener una conversación telefónica con Tusk.

Cierre temporal de aeropuertos y alerta a la población

Polonia activó la máxima alerta la pasada madrugada tras detectarse la presencia de drones rusos en su espacio aéreo. Por primera vez, procedió a derribar varios de ellos y cerró temporalmente el tráfico aéreo de sus principales aeropuertos, incluido el de Varsovia. Las incursiones de los drones rusos en el espacio aéreo polaco se produjeron en medio de un nuevo y masivo operativo militar contra Ucrania. Varsovia convocó inmediatamente después una reunión de emergencia de su Asamblea de Seguridad Nacional.

Las regiones más afectadas por la emergencia fueron las de Podlasie, Mazovia y Lublin. Inmediatamente después de detectarse la presencia de los drones se activaron los servicios de emergencia y se llamó a la población de las regiones donde cayeron los drones a permanecer en sus casas. Según la agencia de noticias polaca PAP; se han localizado restos de siete aparatos, además de un misil, supuestamente disparado por los sistemas de defensa polacos. Se han producido daños en una casa y en un coche que estaba aparcado.

Las defensas antiaéreas quedaron en estado de máxima alerta. Fueron movilizadas tanto las fuerzas especiales de Defensa Territorial (WOT) como unidades de voluntarios y reservistas, guardia fronteriza y cuerpos de bomberos para que participen en la búsqueda de los fragmentos de drones. Se apremió asimismo a la población a no acercarse ni tocar los fragmentos de drones, sino a informar de su presencia a los servicios de emergencia establecidos.

Tusk había confirmado ya a primera hora de la mañana a través de la plataforma X de la "amenaza persistente" sobre su territorio, una situación de la que tuvo conocimiento directo, dijo, a través de la jefatura de sus Fuerzas Armadas. El jefe del gobierno polaco se puso rápidamente en contacto tanto con el presidente, Karol Nawrocki, como con el ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, así como con el secretario general de la OTAN , Mark Rutte. Tusk también ha informado al secretario de Estado de EEUU, Mark Rubio, su máximo aliado en la OTAN.

Sobre las 08.00 de la mañana, el Mando Operativo militar polaco informó de que se daba por terminada la operación contra los aparatos rusos. Empezaron a partir de ahí las declaraciones de la cúpula política, tanto por parte de Tusk como del presidente Nawrocki.

Un presidente 'admirador' de Trump

Para Polonia, país clave del flanco este de la OTAN, la presencia de los drones rusos confirma sus máximos recelos sobre Moscú, ya que son la plasmación de la 'amenaza real' para la seguridad nacional y de sus ciudadanos, según Tusk. Polonia, como el conjunto de los países bálticos y nórdicos, ha estado desde el inicio de la agresión rusa a Ucrania entre los países más comprometidos con el apoyo militar a Kiev. Encabeza asimismo el grupo de aliados europeos dispuestos a incrementar el gasto militar hasta el 5 % del PIB, tal como reclama Washington.

Justamente ayer, en una comparecencia desde Helsinki con su homólogo finlandés, Alexander Stubb, el presidente Nawrocki había instado a reforzar la disuasión y la defensa de los países de la OTAN frente a la amenaza rusa, al tiempo que insistía en la necesidad de endurecer las sanciones contra Moscú.

Nawrocki y Tusk han actuado en esta situación de alerta casi al unísono, aunque mantienen una tensa cohabitación. El presidente polaco representa al ultraconservador partido Ley y Justicia (PiS), mientras que el jefe del gobierno lidera la europeísta y liberal Plataforma Cívica. Nawrocki asumió la presidencia a principios de agosto, tras derrotar en las elecciones presidenciales polacas al candidato europeísta, el liberal Rafal Trzaskowski. Entre las competencias que le corresponden está representar a su país en las cumbres de la OTAN. Es un declarado admirador del presidente Donald Trump, al que visitó en la Casa Blanca a principios de este mes.

Advertencia ucraniana frente a explicación bielorrusa

Para el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la incursión de los drones rusos no fue accidental, sino una operación deliberada por parte de Moscú. "No se trata de un dron aislado", afirmó el líder ucraniano. Es necesario "disponer de un sistema conjunto de defensa aérea y crar un escudo eficaz para toda Europa", afirmó Zelenski, tras hablar con Tusk, así como con los líderes de Reino Unido, Keir Starmer, y de Italia, Giorgia Meloni.

Mientras entre los aliados occidentales se ve una 'intencionalidad' por parte rusa, desde Bielorrusia, el máximo aliado regional de Moscú, se insistía en el factor accidental. Se trató de drones rusos que habían 'perdido el rumbo', según un comunicado del Estado Mayor del ejército bielorruso.

martes, 9 de septiembre de 2025

Berlín y sus recogedores

 

El ‘Pfand’, la paraula màgica alemanya  

Qual­se­vol que visiti a Ale­ma­nya una festa ciu­ta­dana i esde­ve­ni­ments mas­sius, o fins i tot una rave tecno mig clan­des­tina, es pot sor­pren­dre de veure-hi uns indi­vi­dus, molts dels quals amb aspecte de sen­se­sos­tre, amb car­re­tons de super­mer­cat reco­llint ampo­lles de plàstic i llau­nes de cer­vesa que d’altres han dei­xat escam­pa­des per terra. També veurà com hi ha qui deixa l’envàs buit al cos­tat d’una pape­rera, però no a dins. No és que els ale­manys siguin més cívics que altres euro­peus, sinó que s’ha gene­rat la figura del reco­lli­dor: per­so­nes que arro­do­nei­xen el sub­sidi bàsic o pensió mínima que per­ce­ben amb el Pfand, el dipòsit que es per­cep quan es tor­nen les ampo­lles o llau­nes bui­des al super­mer­cat.

Són 25 cèntims per uni­tat –o 15 cèntims, en alguns casos–, que s’han car­re­gat al con­su­mi­dor en el moment de la com­pra i que cobrarà qui ho retorni. Més o menys el que abans es feia amb les ampo­lles de vidre, quan es tor­na­ven a la botiga. Això bene­fi­cia el reco­lli­dor i el con­junt de la soci­e­tat. Hi ha qui deixa l’ampo­lla aban­do­nada per man­dra o per des­co­nei­xe­ment del sis­tema. Hi ha qui les acosta a la pape­rera o con­te­ni­dor per faci­li­tar la feina al reco­lli­dor anònim. Aquest sis­tema pro­voca alguns danys col·late­rals, com ara les cues a les màqui­nes per retor­nar les ampo­lles al súper, entre ciu­ta­dans que les por­ten un cop per set­mana i els reco­lli­dors, que hi van amb tot el car­re­ga­ment. Tam­poc no es pot evi­tar que l’accés al súper esde­vin­gui un punt de tro­bada alcohòlica entre els que han reco­llit ampo­lles al car­rer o al parc i rein­ver­tei­xen de seguida el Pfand en beguda per al con­sum propi.

Però, a efec­tes medi­am­bi­en­tals, el sis­tema fun­ci­ona: un 97% de les ampo­lles de teref­ta­lat de poli­e­tilè (PET) aca­ben reci­cla­des. És un per­cen­tatge sig­ni­fi­ca­ti­va­ment més alt que el del con­junt de les dei­xa­lles domèsti­ques (58%). Fins i tot si no s’aca­ben reu­ti­lit­zant els mate­ri­als, es redu­eix molt la quan­ti­tat de plàstic aban­do­nat pel car­rer. En els últims temps s’intenta esten­dre aquest sis­tema a l’altra gran xacra deri­vada de la moda, que és el con­sum to go. Des de fa dos anys, els esta­bli­ments de men­jar o begu­des per empor­tar-se estan obli­gats per llei a ofe­rir enva­sos retor­na­bles, a canvi d’un Pfand. També hi ha qui ofe­reix des­comp­tes als que por­ten el got propi o plats reu­ti­lit­za­bles. De moment, però, la fórmula no fun­ci­ona. Sigui perquè no està prou incor­po­rada als hàbits ciu­ta­dans o perquè els matei­xos comerços la igno­ren. Pels volts dels esta­bli­ments to go s’acu­mu­len les dei­xa­lles, cosa que des­es­pera el veïnat mal­grat les ini­ci­a­ti­ves per com­ba­tre-ho. Cada any es gene­ren 700 tones de dei­xa­lles no reu­ti­lit­za­bles atribuïdes al con­sum to go. No, els ale­manys no són més cívics que altres euro­peus. O ho són quan se’ls faci­li­ten eines interes­sants per com­por­tar-se com si ho fos­sin.

Soldados de excursión

Dinamarca y cuatro de sus aliados en Europa inician maniobras militares en Groenlandia, la isla codiciada por Trump




Icebergs en Groenlandia. / Pixabay

 Gemma Casadevall   Berlín09 SEPT 2025 

Dinamarca y cuatro poderosos aliados europeos de la OTAN han puesto en marcha unas maniobras militares en Groenlandia, el territorio autónomo danés cuyo control aspira a obtener el presidente estadounidense Donald Trump con el argumento de que es una pieza clave en la defensa del Ártico. En el operativo participan 550 soldados principalmente daneses, con apoyos de Francia, Alemania, Noruega y Suecia.

Se trata, según el ministerio de Defensa de Copenhague, de reforzar las capacidades defensivas de la enorme isla ártica ante "las amenazas procedentes de un amplio espectro" sobre el conjunto de la región. El operativo se prolongará durante diez días y se realizará en coordinación con el gobierno groenlandés, destaca Copenhague.

El estatuto de autonomía de Groenlandia da amplias competencias a este territorio, incluido el derecho a la autodeterminación, pero excluye Defensa, cuya responsabilidad recae en Dinamarca. Trump desató una de sus tempestades políticas, esta vez en el seno de la OTAN, al exhibir su interés por hacerse con el control de la isla, sin descartar el uso de la fuerza militar. Acusó además a Dinamarca de no invertir lo suficiente en la defensa del territorio insular, de más de dos millones de kilómetros cuadrados de superfície y con apenas 57.000 habitantes, lo que la convierte en uno de los de menor densidad de población del planeta.

Más gasto militar


A las provocaciones expansionistas e injerencia en asuntos internos de la isla por parte de Trump respondió la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, con rotundas negativas, pero también con el anuncio de reforzar la presencia militar en la región y de destinar unos 2.000 millones de euros a aumentar sus capacidades defensivas. Dinamarca está entre los socios de la OTAN que ya destinan un 2% de su PIB a gasto militar. Se ha comprometido a elevar esa partida hasta el 5% en los próximos años, tal como exige Washington a sus aliados europeos. El gobierno autónomo groenlandés, actualmente una coalición de amplio espectro de signo independentista, aunque moderado, también rechaza los propósitos de Trump, aunque sin descartar una mayor cooperación defensiva con el Pentágono.

Durante años, Dinamarca ha tenido una dotación mínima de soldados estacionados en territorio groenlandés -menos de dos centenares-. Estados Unidos tiene una base militar en la isla, en virtud del acuerdo suscrito hace 70 años, tras la II Guerra Mundial, que teóricamente le permitiría ampliar su presencia militar en Groenlandia.

En las actuales maniobras participan por parte danesa una fragata, dos helicópteros y dos aviones de combate F16, complementados por un barco, infantería y drones franceses, mientras que Noruega y Suecia aportan efectivos de su Guardia Nacional y Alemania participa con observadores, según el comunicado danés. Entre sus objetivos está la protección de infraestructuras críticas.



lunes, 8 de septiembre de 2025

Noruega, refugio socialdemócrata


El centroizquierda del primer ministro Støre gana las elecciones noruegas frente al ímpetu ultra




Jonas Gahr con su esposa y su equipo al conocer los resultados electorales. / EFE / JAVAD PARSA


Gemma Casadevall   Berlín08 SEPT 2025
 
El bloque de centroizquierda del primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, ha ganado las elecciones parlamentarias noruegas, según los datos difundidos por la televisión pública del país nórdico NRK, escrutados un 97 % de los votos. El gubernamental Partido Laborista fue la fuerza más votada, mientras que el xenófobo Partido del Progreso (FRP) ocupa la segunda posición, por delante de los conservadores de la ex primera ministra Erna Solberg. Durante semanas los sondeos apuntaron incluso a que el FRP podía ganar los comicios, aunque en la recta final perdió algo de fuelle.

De acuerdo con los datos de NRK, los laboristas de Støre alcanzaron el 28,1 %, cuatro puntos y medio por encima del FRP, y podrán gobernar apoyados por los Verdes y las otras formaciones de su bloque. El ultra FRP logró así el mejor resultado de su historia, mientras que los conservadores de Solberg se desplomaron el 14,6%. El conjunto del bloque de centroizquierda tendrá 89 escaños en el nuevo Parlamento, frente a los 80 puestos del derechismo.

El FRP fue, entre 2013 y 2020, socio de gobierno en coaliciones lideradas por Solberg. La actual líder de la ultraderecha noruega, Sylvi Listhaug, de 47 años, fue titular de varios ministerios con Solberg en el poder, entre ellos el de Inmigración. Ha erosionado a la derecha moderada y dado un fuerte impulso a su partido, fundado en 1973. Listhaug se ha impuesto además en su pulso personal con la veterana Solberg en lo que respecta al liderazgo del bloque derechista.

Pese a su discurso antiinmigración, el FRP no se considera ‘hermanado’ con la ultraderecha europea. Su principal baza electoral es tratar de evitar que Noruega sufra los estragos de los clanes criminales extranjeros que han convertido a Suecia en un país azotado por el crimen organizado. Parecía haber entrado en una fase agónica tras el trauma nacional provocado del atentado de 2011 del ultraderechista y fundamentalista cristiano Anders Behring Breivik, quien militó en el FRP y cuya matanza dejó 77 muertos, 69 de los cuales en el campamento juvenil de los laboristas en la isla de Utøya. Con Listhaug ha superado esta fase hasta arrinconar a Solberg en el bloque derechista.

Remontada laborista

Los comicios parlamentarios han refrendado la remontada del Partido Laborista de Jonas Gahr Støre, lo que se atribuye al regreso a la vanguardia política del exprimer ministro y exsecretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien el pasado abril asumió el puesto de ministro de Finanzas. Se ha convertido así en el gran apoyo de Støre, apuntalado en su carisma y a entereza que transmitió en sus tiempos como primer ministro, en medio de la sacudida provocada por la matanza de Breivik.

La jornada electoral se abrió el domingo, en que empezaron a votar un tercio de los municipios noruegos, entre ellos Oslo. Antes que ese voto dominical, alrededor de un 47% de los electores registrados, entre un censo de unos cuatro millones de ciudadanos, habían hecho uso del voto por anticipado. El índice de participación se situó sobre el 77% del censo.

Støre, quien llegó a la jefatura del Gobierno en 2021 tras ocho años de liderazgo conservador, dirigía un Ejecutivo en minoría con sus socios del Partido Centrista y apoyos puntuales de la Izquierda Socialista, los Comunistas y los Verdes.

La campaña noruega ha estado marcada por la preocupación por el incremento del coste de la vida -la inflación superó el pasado año el 5,9%- y el precio de la vivienda, principal quebradero de cabeza entre los jóvenes. Eso ha dado fuerza a Støre, en un país que debe su bienestar al petróleo y donde el izquierdismo más radical defiende el adiós de esa dependencia. La batalla energética no solo afecta a la política nacional, sino a sus relaciones exteriores. Noruega no forma parte de la UE, pero sí del Espacio Económico Europeo y es el principal exportador de crudo de Europa occidental. Es el mayor suministrador de gas de Europa y sus exportaciones han actuado de gran sustituto de la rusa Gazprom. El propósito de Oslo es abundar en esa dinámica, ante la perspectiva de que la UE se desvincule de los suministros rusos para 2027.

A esta posición energética estratégica se suma el papel que desempeña Noruega como miembro del flanco este de la OTAN y de la región ártica, con 195 kilómetros de frontera terrestre con Rusia.


Las grietas del fondo soberano con Israel

Noruega reconoció a Palestina en 2024 y está en el grupo de cabeza de la región nórdica en el apoyo a su población. Pese a ello, y en aras del principio de la ‘independencia política’ del Fondo de Pensiones Global, el mayor fondo soberano del mundo, mantuvo hasta muy recientemente sus vínculos con empresas y capital israelí. Esta relación empezó a resquebrajarse hace semanas y precipitó el anuncio de la venta de sus acciones, entre otros, de cinco bancos israelís. Justificó su Consejo esta decisión en el "peligro inaceptable" de que contribuyan a "violaciones graves" del derecho humanitario. 

El fondo soberano noruego, valorado en unos dos billones de dólares, está adscrito al Ministerio de Finanzas que desde abril dirige Stoltenberg. Hasta el pasado junio tenía acciones en unas 60 compañías israelís y ha empezado a desprenderse de su participación en una veintena de ellas. El detonante son revelaciones periodísticas que vinculan estas actividades con la devastadora guerra de Gaza.

sábado, 30 de agosto de 2025

Aquella selfie con Mutti a

10 años de política migratoria: del millón de refugiados bajo  Merkel al cerrojo de Merz



Un refugiado muestra una imagen de Merkel, a su llegada a la estación central de Múnich el 5 de septiembre de 2015. / SVEN HOPPE / EFE
 Gemma Casadevall   Berlín30 AGO 2025 

"Lo lograremos", fue la frase que pronunció Angela Merkel ante una abarrotada conferencia de prensa el 31 de agosto de 2015. Diez años después, la frase la persigue, sea en forma de críticas desde sus filas conservadoras o de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Se refería entonces a la capacidad de Alemania para acoger a los miles de refugiados, principalmente sirios, atrapados en Hungría. Unos pocos días después de su frase, la noche del 4 al 5 de septiembre, Merkel dio luz verde a la entrada en el país de esas personas. Alemania acabó cerrando 2015 con la cifra récord de más de un millón de nuevos peticionarios de asilo.

A la pregunta de si fue apropiada su decisión sigue respondiendo Merkel con un sí; para el actual canciller y líder del bloque conservador, Friedrich Merz, está claro que el Gobierno de entonces sobrevaloró las capacidades logísticas, políticas y sociales alemanas.

"Claro que esa decisión mía atrajo a mucha gente hacia la AfD. Y que con ello se fortaleció. Pero ¿es esto razón para no hacer lo correcto, necesario y acorde con la dignidad humana?", respondía Merkel, en una entrevista con la televisión pública ARD, ante el décimo aniversario de su decisión de mantener abiertas las fronteras a los solicitantes de asilo mientras otros las cerraban. La AfD se había fundado dos años antes como partido euroescéptico. Era una formación extraparlamentaria, por no haber alcanzado el listón mínimo del 5% de los votos necesarios para obtener escaños. Con la crisis de 2015 mutó hacia lo xenófobo y entró en 2017 al Parlamento con un 12,6%. Ahora es la segunda fuerza del país, por detrás de los conservadores de Merz.

El contexto de una decisión histórica


El "lo lograremos" se ha convertido en una frase comodín, sea para criticar o para alabar a Merkel. Se plasmó en realidad la madrugada del 4 al 5 de septiembre, cuando un urgente de la agencia de noticias alemana dpa informaba del acuerdo alcanzado entre Berlín y Viena para dejar entrar a los refugiados que esperaban desesperadamente en Hungría.

Fue un giro inesperado en Merkel, quien pocos meses antes había desatado el llanto ante las cámaras de televisión de una muchacha de 15 años, libanesa e hija de solicitantes de asilo, que le preguntaba en un foro ciudadano si se concedería asilo a su familia. Merkel respondió con un no, sincero para unos, cruel para otros, que desataron las lágrimas de una muchacha exitosamente integrada. Los torpes esfuerzos de la cancillera por calmarla fueron inútiles.

Todo eso ocurría en un contexto marcado por los naufragios en el Mediterráneo. En uno de ellos, ese mes de abril, murieron 700 refugiados frente a las costas de Lampedusa. Los líderes de la UE estaban aún concentrados en otro rescate, el financiero, con Grecia bajo los estragos de la austeridad impuesta por Merkel. Se estimaba que hasta 800.000 refugiados trataban de entrar en territorio comunitario a través de la ruta de los Balcanes.

Entre la frase de Merkel y el acuerdo con Viena para dejar entrar a los refugiados, otra imagen sacudió conciencias: la del cuerpo de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años, muerto sobre la arena de una playa turca. Alemania, o su entonces cancillera, respondía dos días después una llamada de su homólogo austríaco, el socialdemócrata Werner Faymann, para dar luz verde a los refugiados. Buena parte de su bloque, empezando por los conservadores bávaros, adoptó a partir de ahí comportamientos propios de la oposición contra su cancillera.

De la cultura de la bienvenida a la islamofobia

A Merkel dejó de vérsela como la líder fría para representar a la acogida generosa. Alemania entera pareció contagiarse: a las estaciones de todo el país acudían miles de voluntarios dispuestos a ayudar a quienes llegaban con lo puesto. Surgieron icónicas selfies de sirios posando con la mujer más poderosa del planeta. Pero no tardaron en aparecer problemas logísticos en un país altamente burocratizado y desbordado en lo humano. Los municipios reclamaban fondos para afrontar su acogida, mientras se improvisaban barracones como los del viejo aeropuerto de Tempelhof, en Berlín, o se negociaban infructuosamente 'soluciones europeas' para su reubicación.

La 'Willkommenkultur' --'cultura de la bienvenida'-- sufrió un zarpazo la noche de Fin de Año de ese 2015. Centenares de mujeres aterrorizadas denunciaron desde robos a agresiones sexuales, incluidas violaciones. La fiesta colectiva ante la catedral de Colonia, junto a la estación, había derivado en tumulto. Se identificó a casi 300 agresores, más de la mitad de los cuales eran magrebíes entre otras procedencias. Empezó a calar el discurso xenófobo.

Un año después, el tunecino Anis Amri lanzaba un camión articulado robado a punta de pistola contra un mercadillo navideño de Berlín. Dejó 13 muertos y un centenar de heridos, además de poner en evidencia el descontrol policial sobre individuos llegados como refugiados y reclutados por el yihadismo. A otros atentados de sujetos con perfiles similares al de Amri se sumaron ataques a cuchilladas o atropellos múltiples.

Homenaje a las víctimas del ataque en un mercadillo de Berlín, en diciembre de 2016. / AP

El vaso medio lleno o medio vacío de la integración

"Es mucho lo que hemos logrado ya", aseguraba Merkel a la televisión pública alemana. Merz no comparte ese parecer. Su Gobierno aplica la línea dura a los refugiados en espera de expulsión, sea porque se rechazó su solicitud, porque incurrieron en delitos graves o porque se radicalizaron. Practica las devoluciones en caliente y pretende recortar subsidios a los ucranianos. Desde la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido que ahora dirige Merz, se incide en las cargas que sobrelleva Alemania a raíz del 'efecto llamada' que atribuyen a Merkel --unos 3,5 millones de solicitantes de asilo, entre el millón de 2015 y los llegados en los años siguientes--, a los que se suman unos 1,5 millones de ucranianos.

Carsten Linnemann, secretario general de la CDU, cuantifica en 6,5 millones el total de refugiados recibidos en estos 10 años. Y asegura que menos de un 50% se ha incorporado al mercado laboral. Sus cifras discrepan con las de la Oficina Federal de Empleo, que sitúa en un 64% el porcentaje de refugiados llegados en 2015 que ahora están laboralmente activos, algo menos que el 70% de media entre el total de ciudadanos del país. El cómputo de los 6,5 millones es acumulativo, sin descontar a los que regresaron a su lugar de origen u otros países. Pero las discrepancias estadísticas no parecen importar al canciller. Merz, rival histórico de la excancillera, se siente en sintonía con el vuelco antiasilo dominante en la UE, independientemente de si la ultraderecha forma parte o no de sus gobiernos.

miércoles, 20 de agosto de 2025

Especial vacaciones


Sylt, la isla del pijerío alemán en la que los punks pagan tasa turística



Una vista de Sylt / Peter Bender
 Gemma Casadevall   Berlín20 AGO 2025 

La isla más 'alemanizada' del mundo es Mallorca; 'Malle', como la apodan los alemanes, para quienes España sigue siendo el destino preferencial de vacaciones cuando se trata de salir del país. Las Baleares, y más concretamente Mallorca, aglutinan todos los segmentos del turismo germano: elitismo, clase media, 'low cost', turismo ocasional o fiel, de borrachera, así como segundas residencias y residentes fijos. Pues bien, en las antípodas de ese concepto inclusivo está otra isla identificable como destino alemán de primer orden, pero dentro de su territorio: su nombre es Sylt.

Sylt es una estrecha franja de arena, dunas y marismas que apunta hacia Dinamarca. Es la mayor isla alemana del mar del Norte, con 40 kilómetros de playa. Recibe cada año unos 600.000 visitantes, una cifra que puede parecer irrisoria comparada con los 4,5 millones de alemanes que visitan el archipiélago balear. Pero aparentemente los 18.900 isleños de Sylt y sus autoridades no desean recibir ni uno más. Pisar la isla implica pagar una tasa turística de 4,10 euros por persona y día, desde mayo a octubre.

Terrazas y bicicletas

A Sylt se la identifica con elitismo y terrazas para gente VIP, aunque también con naturaleza y paseos en bicicleta. Es la isla de los ricos; de los de verdad y del mero pijerío. Dista apenas nueve kilómetros de tierra firme -o 16 kilómetros, en el punto más alejado- y está conectada a su 'land', Schleswig-Holstein, por un dique ferroviario de 11 kilómetros. Se construyó en 1927 y sigue siendo el único acceso por vía terrestre. Las otras opciones son el ferry y el avión, puesto que una isla para ricos es implanteable sin un aeropuerto.

La clase política alemana no tiene residencias de verano oficiales. Las vacaciones son un asunto privado, lo que implica que tampoco se informa previamente de dónde las pasarán sus dirigentes. Preferentemente, los altos cargos eligen el propio país. Algunos ministros se decantan por Mallorca o Italia, mientras que los jefes de gobierno acostumbran a dejarse 'sorprender' en el inicio de sus vacaciones descansando en su distrito electoral o paseando por paisajes alpinos, como solía hacer la excanciller Angela Merkel. Si a continuación la 'escapada' se prolonga hacia destinos más alejados -La Gomera, en el caso de Merkel- ya es asunto privadísimo del que puede trascender, o no, alguna foto.

Una boda exquisita

A Sylt no se la identifica como un destino vacacional propio de líderes políticos. Su sello elitista es exactamente lo contrario de lo que precisa un cargo electo para mostrar cercanía con sus conciudadanos. Pero sí hay un par de imágenes recientes de políticos en la isla, ambas de julio de 2022 y ambas en ocasión de la boda de un ministro, el por entonces titular de Finanzas, Christian Lindner. Eligió esa isla porque si una imagen cultivaba Lindner era la de pijo. Se casaba con una conocida periodista, Franca Lehfeldt, y la pareja quiso buscar un formato de boda exquisita, pero mediática. Entre los invitados estaba el por entonces líder de la oposición conservadora y ahora canciller, Friedrich Merz. Acudió a la boda de su amigo pilotando su propio 'jet' privado. Dos años después, Lindner precipitó el hundimiento de la coalición de gobierno entre el socialdemócrata Olaf Scholz, los verdes y su partido liberal.

Sylt ha sufrido recientemente un par de arañazos en su imagen de paraíso idílico y exclusivo. Por un lado, las 'invasiones' de punks contestatarios que desde hace un par de años acuden a la isla convocados como manifestación política contra el capitalismo. Son acampadas de apenas un par de centenares de personas. Despliegan un notable revuelo mediático, por el contraste entre su estética y la del pijerío local. También los miembros del colectivo punk pagan tasa turística.

Mucho peor fue el escándalo generado en 2024 por un vídeo de 14 segundos viralizado en redes sociales. Aparecía un grupo de unas cinco o seis personas en la terraza de uno de sus bares emblemáticos, 'Pony'. Coreaban la frase "Alemania para los alemanes, fuera los extranjeros", al ritmo de un éxito del cantante Gigi d’Agostino, 'L’amour toujours'. Uno de los vociferantes mostraba el brazo en alto, a modo de saludo hitleriano. Eran invitados de una fiesta privada y, aparentemente, la escena pasó desapercibida al propietario del bar. El caso acaparó durante días titulares en torno al posible descarrilamiento ideológico neonazi de la clase alta.

Punta de lanza nórdica

Finlandia, aliado clave y precedente de renuncia territorial 



El presidente de Finlandia, Alexander Stubb, a su llegada a la Casa Blanca este lunes. / JACQUELYN MARTIN / AP
 Gemma Casadevall,  Berlín20 AGO 2025 

Que el presidente finlandés, Alexander Stubb, se haya convertido en un aliado clave en la punta de lanza europea que apoya a Kiev se debe no solo a que su país es un pilar del flanco este de la OTAN, sino también a su historia. El país nórdico sufrió varias invasiones de la Unión Soviética, pero preservó su independencia. Tuvo que sacrificar territorio, se recuerda ahora. A cambio logró una relación vecinal armoniosa durante decenios, y económicamente provechosa, tanto para Helsinki como para Moscú.

Una frase de Stubb en Washington, ante la reunión del pasado lunes en la Casa Blanca entre Donald Trump y Volodímir Zelenski, ha despertado las expectativas acerca de un supuesto 'modelo finlandés' como vía para una negociación entre Moscú y Kiev. "Nosotros encontramos una solución en 1944. Confiamos ahora en encontrar una paz justa y duradera para Ucrania", afirmó Stubb.

El dirigente aludía al acuerdo alcanzado por su país en 1944, en plena Segunda Guerra Mundial. Tras dos sangrientas guerras en condiciones de inferioridad militar frente al agresor --la de Invierno, de 1939 a 1940, y la de Continuación, de 1941 a 1944--, Finlandia defendió su independencia, pero sacrificó territorio y soberanía en política exterior. Cedió a Moscú alrededor de 12% de su territorio. No se convirtió en parte de la URSS, como fueron las repúblicas bálticas de Estonia, Lituania y Letonia.

El propio Stubb matizó luego sus palabras ante medios finlandeses. Se había interpretado su declaración como una invitación a Ucrania a resignarse a ceder territorio. Explicó ahí que la situación de entonces, con Finlandia políticamente aislada, no es comparable a la actual: ahora Ucrania "no está sola", aseveró, en referencia al inédito formato de líderes europeos que acompañaron a Zelenski a la Casa Blanca. El alemán Friedrich Merz, el francés Emmanuel Macron, la italiana Giorgia Meloni, el británico Keir Starmer y el mismo Stubb se erigieron de facto en representantes de la coalición de voluntarios que integran una treintena de aliados occidentales de Kiev. Completaba el escudo la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen.

Similitudes con las exigencias de Putin

Pero esta puntualización posterior de Stubb no disipa las especulaciones acerca de una teórica "fórmula finlandesa" como estrategia para avanzar hacia una negociación entre Putin y Zelenski. El líder del Kremlin pretende que Ucrania renuncie a entrar en la OTAN, a tratar de recuperar Crimea, que Rusia se anexionó en 2014 ante la práctica impasibilidad de Europa, o los territorios bajo control total o parcial ruso del Donbás (este de Ucrania).

Finlandia, como Suecia, se ciñó durante décadas al compromiso de la neutralidad militar. Las exrepúblicas soviéticas de Estonia, Lituania y Letonia ingresaron en la OTAN en 2004. Helsinki y Estocolmo no solicitaron su ingreso en la Alianza Atlántica hasta el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, en febrero de 2022. Completaron su ingreso en un tiempo récord, en interés propio y del conjunto de la organización. Finlandia, con 1.340 kilómetros de frontera con Rusia, es desde entonces en país clave para el flanco este de la OTAN. Tiene un ejército moderno y altamente tecnificado, con 70.000 soldados y 280.000 reservistas, y es un aliado puntero en la protección contra ciberataques.

Helsinki ha pasado de mimar sus relaciones comerciales con Moscú a blindar su frontera, la más larga entre Rusia y los socios de la UE. Que nunca se fió de Moscú lo demuestra la amplia red de búnkeres y refugios en todo el país consolidada en todas esas décadas de aparente armónica vecindad. Solo Helsinki tiene 50 búnkeres públicos, el mayor de los cuales a 30 metros bajo tierra y en el corazón de la capital, así como 500 sótanos particulares, capaces para albergar a la mitad de su población.

De la diplomacia del hockey a la del golf

Todo eso explica el papel de Finlandia, con apenas 5,6 millones de habitantes, en la punta de lanza europea que forman Alemania, el Reino Unido, Francia e Italia en apoyo de Zelenski. Polonia, que a menudo ha formado parte el grupo, no estuvo presente en la Casa Blanca al parecer por un pulso de competencias entre su primer ministro, el liberal Donald Tusk, y su presidente, el ultraconservador Karol Nawrocki. La ausencia polaca ha dado aún más relevancia a Finlandia, como representante del flanco este.

Las décadas de vecindad armónica entre Helsinki y Moscú se plasmaban, en lo humano, en las imágenes del anterior presidente finlandés, Sauli Niinistö, jugando a hockey sobre hielo con Putin. Ahora el nuevo eje entre Helsinki y Washington se expresa en lo personal a través del golf, el deporte preferido de Trump. Se sostiene que Stubb, conservador y en el cargo desde hace poco más de un año, se ha ganado la confianza de Trump combinando sus anteriores visitas a EEUU con partidas de golf. Otro elemento personal que ha ocupado casi tantos comentarios entre los medios como el agrado que expresó Trump ante el detalle de Zelenski de personarse, por fin, trajeado.

domingo, 17 de agosto de 2025

No estás solo

Von der Leyen, Merz, Macron, Starmer y otros líderes europeos 'custodiarán' a Zelenski en su encuentro con Trump




 Gemma Casadevall   Berlín17 AGO 2025
 
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y otros líderes europeos, como el alemán Friedrich Merz, el francés Emmanuel Macron, la italiana Giorgia Meloni y el británico Keir Starmer, así como el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, viajarán a Washington este lunes junto al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump. "Desde el inicio de la brutal invasión rusa hemos apoyado a Ucrania (...) Seguiremos haciéndolo hasta que se consiga una paz justa y duradera", afirmó von der Leyen, en una comparecencia junto a Zelenski y tras confirmarse el viaje compartido entre los principales aliados europeos de Kiev. Alemania, Francia, Reino Unido, Polonia, Finlandia e Italia se han erigido en una especie 'punta de lanza' europea en apoyo de Ucrania, en representación de la llamada Coalición de Voluntarios, el grupo integrado por una treintena de aliados occidentales de Kiev, entre ellos España, que mantuvieron este domingo una nueva videoconferencia preparatoria para el viaje a Washington.
Von der Leyen insistió en su comparencia con Zelenski en los puntos esenciales, desde la perspectiva europea, de cara a una futura negociación entre Trump, Zelenski y Rusia: que las fronteras no pueden "modificarse por la fuerza", que no pueden abordarse cuestiones territoriales "sin Ucrania" y que no pueden abrirse tales negociaciones "mientras sigan habiendo muertes". Las armas deben callar, sea por la vía del alto el fuego o de un acuerdo de paz rápido, dijo Von der Leyen, en relación a la fórmula que ahora propugna el presidente de EEUU. Es decir, el acuerdo de paz.
"Necesitamos negociaciones serias y su fundamento son las líneas actuales del frente", afirmó por su parte Zelenski. Añadió el presidente ucraniano que, pese a la oferta lanzada por sus aliados europeos para 'facilitar' una negociación entre él mismo, con Trump y Vladímir Putin, hasta ahora "no hay señal alguna de que Rusia quiera participar en una cumbre trilateral".
Para Macron, el objetivo compartido es evitar una 'Capitulación' de Ucrania: "Putin no quiere paz, creo que quiere la capitulación de Ucrania", afirmó el líder francés, en una declaración desde París.

Viaje colectivo tras la humillante visita de febrero

Zelenski agradeció a sus aliados un apoyo que se plasmará en un formato inédito, con el acompañamiento físico por parte de sus principales aliados europeos. Tras la mediática cita de Alaska, en que Trump tendió a alfombra roja a Putin y puso fin de facto al aislamiento del líder del Kremlin, hay una voluntad más que explícita por parte europea de no dejar solo a Zelenski. En el aire está aún la humillación a que se vio expuesto en su visita a la Casa Blanca del pasado febrero.
En su visita compartida a Washington, los líderes europeos, más von der Leyen y Rutte, esperan que les informe Trump directamente, y no por vías virtuales, de los contenidos de su encuentro con Putin. Según el goteo informativo posterior, al líder del Kremlin reclamó el control de la región de Donbás, el este de Ucrania parcialmente ocupado por sus tropas, a cambio de congelar la línea del frente actual en el sur. Kiev, hasta ahora, ha descartado toda cesión territorial.
Que Zelenski no iría solo a Washington empezó a vislumbrarse el sábado, al convocar Merz, Macron y Starmer una nueva ronda de videoconferencias para este domingo. Von der Leyen fue la primera en anunciar que viajaría con él a su encuentro con Trump, a lo que siguieron comunicados en cascada de Berlín, París, Helsinki, Roma y Londres sumándose al viaje. En este grupo forma un papel clave el presidente finlandés, Alexander Stubb, quien mantiene con Trump una relación de gran cordialidad, y representa la línea del máximo compromiso con Ucrania entre los países del flanco este de la OTAN.
También entre los líderes que, hasta ahora, han estado en buena sintonía con el imprevisible presidente estadounidense se encuentra Merz. "Por parte alemana, hay un gran interés en lograr un rápido acuerdo de paz", afirmó en un comunicado el portavoz de Merz, Stefan Kornelius. Las condiciones para ello, de acuerdo a la fuente gubernamental alemana, son las garantías de seguridad para Ucrania y para el conjunto de Europa y el apoyo a Kiev para "defenderse de agresiones rusas".
Merz, quien el pasado miércoles recibió a Zelenski en Berlín para participar juntos en la videoconferencia entre líderes europeos previa al encuentro entre Trump y Putin, ha reaccionado con moderado optimismo a lo que dio de sí la reunión en Alaska. En declaraciones a la televisión pública alemana ARD, el canciller consideró que un acuerdo de paz rápido puede ser incluso mejor que un alto el fuego". La italiana Giorgia Meloni, como el británico Keir Starmer, están asimismo entre los que mayor 'agradecimiento' han mostrado a los esfuerzos de Trump, mientras que Macron ha insistido en que debe mantenerse la presión sobre Rusia.

El bueno de Donald

El Nobel de la Paz a Trump: una opción descabellada pero no del todo descartada



El presidente de EEUU, Donald Trump, en una imagen de archivo. / WILL OLIVER / POOL / EFE
 Gemma Casadevall, Berlín17 AGO 2025 

Que Donald Trump se ha empecinado en recibir el Nobel de la Paz es sabido. La cita en Alaska con Vladímir Putin era una etapa considerada por el presidente de EEUU de gran relevancia en su carrera tras el galardón más codiciado del mundo. Que finalmente la mediatizada cita se interprete como una 'rehabilitación' de Putin, a cambio de nada, puede no importarle. En el relato de Trump, es un paso en la dirección correcta al que debe responder Volodímir Zelenski. En rigor, debería darse por descartado que pueda recibirlo un líder responsable de deportaciones masivas de inmigrantes o que reacciona a una derrota electoral incitando a asaltar el Capitolio. Acumula procesos judiciales de final imprevisible, fue declarado culpable en el caso del soborno a la actriz porno Stormy Daniels y está por ver si acaba atrapándole la maraña del depredador sexual y pederasta Jeffrey Epstein.
Entra en el terreno de la pesadilla imaginarse a un negacionista del cambio climático y apóstol del rearme Trump ingresando en la nómina de quienes lo recibieron antes por su lucha contra el calentamiento de la tierra --como el exvicepresidente estadounidense Al Gore, en 2007-- o por un mundo sin armas atómicas --como la organización japonesa Nihon Hidankyo, en 2024--. Queda el recurso de tranquilizarse confiando en el buen criterio del Comité Nobel. También en el hecho de que el de la Paz es un puntal de una familia de premios que gratifican la excelencia científica a través de los correspondientes a Medicina, Física, Química y Economía, además del de Literatura. Y Trump, además de arrancar a inmigrantes de sus casas o lugar de trabajo, estrangula la ayuda al desarrollo representada por USAID y está en guerra contra las universidades y el ámbito científico de su país.
Las razones para descartarle para el Nobel de la Paz son rotundas. Pero también son poderosos los factores que mantienen en pie una opción que horroriza a muchos: su capacidad para salirse con la suya, su poder y su ansia de revancha contra quienes creyeron que nunca llegaría a la Casa Blanca, como Barack Obama, el último presidente de EEUU que ganó un Nobel de la Paz.

Llamando a Oslo

Ha sumado ya unos cuantos valedores y aliados políticos a su apuesta por el Nobel: el primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu; el de Camboya, Hun Manet; el Gobierno de Pakistán, por distender su conflicto con la India, o los de Armenia y Azerbayán, por su mediación en el acuerdo de paz alcanzado este agosto.
Su afán por ganar puntos ante Oslo no conoce límites. Este agosto, Trump tomó el teléfono y llamó a Jens Stoltenberg, ministro de Finanzas noruego y exsecretario general de la OTAN. Supuestamente su llamada estaba relacionada con su otra guerra, la de los aranceles. Pero según el portal alemán 'Politico' y el diario noruego 'Dagens Naeringsliv', en la conversación saltó la cuestión del Nobel. Stoltenberg estuvo al frente de la OTAN entre 2014 y 2024, periodo que incluye el primer mandado de Trump como presidente. Tal vez pensó que tiene en el político noruego un aliado servil como lo es ahora su sucesor en la OTAN, el neerlandés Mark Rutte. Stoltenberg ha admitido que existió esa llamada, explicado que estaba relacionada con asuntos económicos y declinado dar detalles "sobre otras cuestiones".



Barack Obama sostiene el diploma y la medalla del premio Nobel de la Paz, durante la ceremonia de entrega en Oslo el 10 de diciembre de 2009. / JEWEL SAMAD / AFP

Los criterios del Comité


El Comité Nobel reveló en marzo el número de candidaturas recibidas: 338, de las cuales 244 son personas y 94 organizaciones. El plazo para recibir nominaciones se cerró el 31 de enero. Están facultados para presentar sus propuestas desde catedráticos de Derecho, Historia o Ciencias Política a parlamentarios, antiguos galardones o tribunales internacionales. El propio Comité puede incluir sus propios nominados en su primera reunión del año, a finales de febrero. No revela la identidad de esos candidatos, propios o ajenos. De hecho, no confirma la lista con los nombres hasta 50 años después. Si se filtran identidades es porque las hacen públicas quienes los propusieron.
El de la Paz es el único entre los premios de la familia Nobel que se entrega en Oslo, no en Estocolmo, de acuerdo al testamento de Alfred Nobel, el inventor sueco que fundó esos premios. Se supone que lo hizo movido por los remordimientos. Amasó una fortuna con sus inventos, entre ellos la dinamita, y quiso compensar al mundo gratificando a quienes con su trabajo benefician a la humanidad, sea desde la ciencia, la política o la literatura. Se entregan el 10 de diciembre, aniversario de la muerte del fundador. Los nombres de los galardonados se dan a conocer en octubre.

Algún precedente polémico o hasta aberrante

Teniendo en cuenta que la lista se cerraba el 31 de enero, parecería improbable que se tuviera en cuenta una candidatura de Trump para este año. Su investidura fue el 20 de enero y llevaba unas semanas en el puesto. Su arranque además no se caracterizó por mediaciones de paz. Lo primero que hizo fue indultar a unos 1.500 procesados por el asalto al Capitolio. Le siguieron las primeras órdenes de deportación bajo su mandato, así como el anuncio de la supresión de 10.000 puestos de empleados o colaboradores de USAID.
También es cierto que a Obama se le concedió el Nobel en 2009, unos meses después de su investidura y que para el cierre de listas del año en curso tampoco había podido demostrar mucho. Se le otorgó por representar la esperanza "de un mejor entendimiento entre los pueblos". Fue el cuarto presidente de EEUU en recibirlo, tras Theodore Roosevelt, Woodrow Wilson y Jimmy Carter. El Nobel a Obama causó extrañeza por lo prematuro. Pero no desató el grado de controversia de otros antecesores estadounidenses, como el exsecretario de Estado Henry Kissinger, a quien en América Latina se recuerda como el "máximo aliado" de varias dictaduras, como la Argentina, o parte activa en el golpe contra Salvador Allende en Chile.
Por lo demás, la lista de candidaturas descabelladas o aberrantes que nunca prosperaron es larga. Van de Benito Mussolini, en 1935, a la Adolf Hitler en 1939 o la de Josef Stalin, en 1945. Más recientemente hubo candidaturas pintorescas, como la de Michael Jackson o incluso la de la FIFA. El Comité Nobel no rechaza ninguna propuesta. Pero se guarda la potestad de ignorarlas. De no tomar en consideración la de Trump para este 2025, nada impide insistir en los años siguientes.

Una de chinos

Alemania y China: láseres 'cegadores', espías y guerra comercial



Una presunta espía china oculta su rostro con una carpeta roja durante un juicio en Dresde, el pasado 5 de agosto. / MATTHIAS RIETSCHEL / AFP

Gemma Casadevall, Berlín 17 AGO 2025 9:00

La penúltima alarma entre los servicios de seguridad alemanes saltó en julio, al detectarse un ataque con láser del Ejército chino contra un avión germano de la misión naval 'Aspides' en el mar Rojo. El Ministerio de Exteriores convocó al embajador chino, Pekín rechazó toda responsabilidad en el asunto. La noticia quedó archivada en el cúmulo de asuntos nunca aclarados en torno a un presunto apoyo de China a los hutíes, aliados de Hamás. A cambio, la milicia hutí deja navegar a los mercantes chinos por el mar Rojo. Según el sensacionalista diario 'Bild', no era el primero de esos ataques contra la misión de la UE, supervisora de ese espacio aéreo. El propósito es cegar a los pilotos e interferir en sus operaciones en una región convulsa, en medio de la devastadora ofensiva israelí de Gaza.
Este episodio ocupa a los servicios secretos de Exteriores y al espionaje militar, dos de las tres ramas de la inteligencia alemana. La tercera, la de Interior, lleva alertando de la injerencia china desde hace casi dos décadas. El objetivo del espionaje chino es ganar influencia en la política, la economía y la tecnología militar alemana. Los informes anuales del servicio de protección de la Constitución --BfV, por sus siglas en alemán o espionaje de Interior-- apenas dedicaban un par de párrafos al asunto hasta 1995. En la entrada en el siguiente milenio se dispararon las alertas.
Dos casos recientes plasman la diversificación de esas actividades: por un lado, la detención, en julio de 2024, de tres alemanes acusados de haber filtrado desde 2017 información sobre tecnología militar al MSS, Ministerio de Seguridad chino; por el otro, el escándalo desatado por un topo de doble nacionalidad, chino-germana, al servicio del eurodiputado Maximilian Krah, de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Hasta entonces, se consideraba a esta formación, actualmente segunda fuerza nacional, como el brazo prorruso del Parlamento alemán. A partir de ahí saltó la sospecha de que además se filtra desde su interior información a Pekín.
El seguimiento es complejo. Se estima que hay en Alemania unos 40.000 estudiantes chinos, un alto número de los cuales ha recibido becas de Pekín. Son fuentes potenciales de información sobre sistemas de misiles, tecnología militar, robótica, IA y microchips.

Automoción y renovables

Para Berlín, China es sobre todo un rival comercial que ha finiquitado el poderío industrial germano en la automoción y en las renovables. En tiempos de Helmut Kohl (1982-1998), se normalizaron los viajes del canciller acompañado de una delegación de líderes empresariales alemanes en pos del gran mercado asiático. En los 16 años en el poder de Angela Merkel (2005-2021) se ritualizó esta práctica. Hoy por hoy, no está claro que haya beneficiado a Alemania. La República Popular China ha engullido lo que parecía un sector prioritario para el motor exportador alemán, la energía solar. Un 87% de las placas fotovoltaicas que se instalan en Alemania son 'made in China'. Dramáticas son asimismo las consecuencias para el sector de los automóviles eléctricos, en que las marcas alemanas se han visto superadas por sus rivales chinas.
La respuesta rápida es que China produce más rápido y más barato. Detrás de ello está cierta miopía política alemana, que ya con Merkel recordó las subvenciones a la energía solar, a lo que sumó la lentitud del sector de la automoción en el desarrollo de la movilidad eléctrica.