martes, 15 de agosto de 2023

En marcha


 

Polonia exhibe poderío militar y patriotismo 

Marina Ferrer

Varsovia convirtió su Día del Ejército en una exhibición de poderío militar, reflejo de la determinación de su gobierno de reforzar el gasto en Defensa y en una jornada en que los ataques rusos castigaron la región ucraniana limítrofe con Polonia.

El presidente polaco, Andrzej Duda, abrió el mayor desfile del ejército en varios años, de pie, sobre un carro blindado descubierto. Era uno de los 200 vehículos militares desplegados en la jornada, incluidos tanques o artillería, mientras marchaban 2.000 soldados en formación y sobrevolaban la capital casi un centenar de aviones de combate y helicópteros, en uno de esos raros días de sol inclemente del presente verano polaco.

Tras varios años sin desfile –desde 2019, entonces por imperativo de la pandemia-- el gobierno del ultranacionalista partido Ley y Justicia (PiS) liderado por Mateusz Morawiecki. estaba determinado a plasmar en una exhibición militar no solo que es el país clave en el flanco este de la OTAN, sino también el que más efectivo apoyo presta a Kiev.

Morawiecki aprobó el año pasado un aumento del presupuesto en Defensa para elevarlo al 4 % del Producto Interior Bruto (PIB). Ya entonces aprovechó ese incremento para reprochar al liberal Donald Tusk, ahora líder opositor, haber desmantelado el ejército mientras fue jefe de gobierno –entre 2007 y 2014-. Ahora cada declaración patriótica, sea del primer ministro, de Duda, o del líder del PiS, Jaroslaw Kaczynski, sirve para tratar de descalificar a Tusk. Kaczynski ha tomado las riendas de la campaña ante las elecciones generales del próximo 15 de octubre, en un momento en que los sondeos presentan al PiS casi empatado con la Plataforma Cívica (PO) en un 30 % frente al 29 % en intención de voto, respectivamente.

El ejército polaco está integrado por unos 172.500 efectivos, a lo que se suman decenas de miles de asociaciones de voluntarios. Varsovia quiere elevar ese contingente hasta 300.000 soldados a medio plazo, de los cuales unos 20.000 deben destinarse a reforzar las fronteras. Las alusiones a la presencia de mercenarios del grupo Wagner en Bielorrusia son en el relato del gobierno de Varsovia casi tan reincidentes u obsesivas como las críticas a Tusk. Polonia construyó ya en 2021 unos 180 kilómetros de valla de hasta 5,5 metros de altura en la franja fronteriza de 400 kilómetros con Bielorrusia, el gran aliado de Moscú. Ahora se propone reforzar con sistemas parecidos la que le separa del enclave ruso de Kaliningrado.

El incremento del gasto militar se destina no solo al aumento del contingente humano, sino sobre todo a la adquisición de armamento de sus principales socios occidentales. La pieza clave en el gobierno de Morawiecki es su ministro de Defensa, Mariusz Blaszczak, quien en un año ha cerrado contratos con Estados Unidos, Turquía y Corea del Sur para la adquisición de 48 cazas del tipo FA-50 y 48 blindados K9, así como 180 carros de combate K2 y hasta 366 de los Abrams estadounidenses –de los cuales 160 son usados y el resto nuevos-. En paralelo ha suministrado a Ucrania desde aviones de combate de fabricación soviética MiG29 a Leopard alemanes.

La defensa de Europa se plasma en Polonia. Nuestros soldados frenaron a los bolcheviques en 1920 como ahora defenderemos nuestras fronteras frente al Kremlin”, afirmó Duda en su discurso ante los soldados. El Día del Ejército se instituyó en 1923 en memoria del llamado “Milagro del Vístula” de 1920. Es decir, la batalla en la que, contra pronóstico, el ejército polaco venció al soviético, una hazaña con ribetes épicos para la memoria colectiva de ese país.

Justo esta jornada en honor a las fuerzas armadas actuales coincidió con sucesivos ataques rusos en la región más occidental de Ucrania. Es decir, lejos del frente y cerca de la frontera con Polonia. En Leópolis el ataque impactó contra un bloque de viviendas, incluido una guardería, y dejó una veintena de heridos. En Lutsk, una ciudad de esa misma región, murieron tres personas al impactar un misil ruso en un recinto industrial, donde está ubicada una fábrica de propiedad sueca.

Poderío electoral

 



Polonia se exhibe como potencia defensiva del flanco este

Joana Serra

Bajo un sol demasiado tórrido, para lo habitual en el verano polaco, y desde su posición de “dique” defensivo del flanco este de la OTAN, Varsovia desplegó un desfile de carros de combate, artillería y efectivos humanos, con el presidente del país, Andrzej Duda, convertido en su “primer soldado”. Era la primera vez desde 2019 en que Polonia celebraba su Día del Ejército sin restricciones y lo hizo buscando el paralelismo entre el ejército que, en 1920, derribó al poder superior soviético, y el que ahora contribuye a la defensa de Ucrania frente al Kremlin de Vladímir Putin. La gran jornada militar persiste desde 1923, en que fue instituida para conmemorar la derrota soviética ante sus soldados --o “milagro del Vístula”, como se la denomina en Polonia--. Ha sufrido sucesivas interrupciones, la última de las cuales por las restricciones derivadas de la pandemia. Este 2023 era el año elegido el gobierno del primer ministro Mateusz Morawiecki para su reactivación en formato superlativo. Coincide con la determinación de Varsovia de fortalecer sus fronteras y modernizar sus fuerzas armadas, vía contratos multimillonarios con Estados Unidos o Corea del Sur.

En el desfile se mostraron unos 200 blindados y piezas de artillería, mientras casi un centenar de aviones y helicópteros de sus fuerzas aéreas cruzaban el cielo de Varsovia y unos 2.000 soldados participaban en la parada. Encabezó la marcha Duda, en un vehículo militar descubierto. Miles de ciudadanos acudieron a seguirlo desde el corazón de Varsovia. Todo estaba diseñado para aportar una jornada de signo patriótico que, junto al mensaje de cohesión nacional, lanzara a los socios de la Unión Europea (UE) y de la OTAN la reafirmación de Polonia como una gran potencia defensiva ante el enemigo que, a ojos polacos, nunca ha dejado de ser Rusia.

Morawiecki incrementó el año pasado el presupuesto de Defensa para el presente ejercicio hasta destinarle un 4 % del producto interior bruto (PIB). Es decir, por encima del 3 % “ansiado” por la central de la OTAN para cada uno de sus socios y más del que destinan al gasto militar socios calificados de tacaños, como Alemania. La guerra de Ucrania ha colocado las necesidades de Defensa en el primer punto del orden del día. Algo que, de paso, sirve al gubernamental partido Ley y Justicia (PiS) de Morawiecki, liderado por el “halcón” que es Jaroslaw Kaczynski, para recordar los recortes aplicados por el liberal Donald Tusk en su etapa en el poder. En octubre hay convocadas elecciones generales en Polonia, con el PiS y la Plataforma Cívica (PO) opositora bastante equilibradas en intención de voto –un 30 % para cada uno, con ligera ventaja para el partido en el gobierno--. No hay día en que Morawiecki, Kaczynski o el ministro de Defensa, Mariusz Blasczak, no recuerden a sus electores el “desmantelamiento” que, afirman, sufrió el ejército bajo Tusk, jefe del gobierno entre 2007 y 2014.

Los planes de Varsovia incluyen aumentar el contingente de sus fuerzas armadas de los 172.500 soldados actuales a 300.000, incluidos los efectivos de las llamadas “asociaciones de defensa de la patria” o cuerpos de voluntarios. Los plazos no se han concretado aún, como tampoco lo han hecho los relativos al reforzamiento de sus fronteras con Bielorrusia –un total de 400 kilómetros- o con el enclave ruso de Kaliningrado –220 kilómetros--. En 2021 construyó Polonia una valla de 180 kilómetros en su división con Bielorrusia, entonces en medio de la alarma creada por la llamada “guerra híbrida” o llegada de inmigración irregular impulsada por el régimen de Minsk, principal aliado de Moscú. Ahora Varsovia planea extenderla.

La amenaza desde Bielorrusia la forman ahora los miles de mercenarios del grupo Wagner que teóricamente están desplegados en ese país. Al margen de peligros abstractos, Polonia se despertó este martes con noticias alarmantes para sus fronteras procedentes de Ucrania: hubo ataques rusos tanto en Leópolis como en Lutsz, dos ciudades de la región fronteriza ucraniana. En Leópolis recibió el impacto del misil un bloque de viviendas, mientras en que en la segunda ciudad el objetivo era una fábrica sueca, con tres víctimas mortales.

La “lista de la compra” polaca o adquisiciones militares cerradas van de 48 cazas FA-50 a 180 carros blindados contratados con Corea del Sur para sustituir a sus equivalentes de fabricación soviética. También con Seúl cerró un acuerdo Varsovia para otros 800 tanques, parte de los cuales se fabricarán en Polonia, así como 800 obuses a cargo de la industria armamentística polaca entre 2024 y 2026.

De Estados Unidos ha adquirido Varsovia 366 tanques del tipo Abrams, entre ellos 250 de su última versión, mientras que el resto son usados. Completarán el pedido de 32 cazas del tipo F35 asimismo cerrado en 2020 con Estados Unidos, su principal aliado. El papel fundamental para su defensa antiaérea corresponderá a 700 misiles del sistema Himars.

A la pregunta de cómo piensa pagar esta factura Polonia, la cuarta economía de la UE, suelen responder Duda, Morawiecki o Kaczynski con proclamas patrióticas. “Llevamos un año y medio con una guerra contra un país amigo, detrás de nuestra frontera este, para la que no vemos aún final. Los polacos nos defenderemos, y defenderemos Europa, tal como en 1920 detuvimos en el Vístula el avance bolchevique”, afirmó hoy el presidente Duda.

viernes, 11 de agosto de 2023

El bucle ultra

 


Polonia se radicaliza ante unas elecciones clave para el PiS de Kaczynski

Marina Ferrer

El gubernamental partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS) ha radicalizado su discurso ante las elecciones generales convocadas para el 15 de octubre, consideradas clave para el hombre fuerte de Polonia, Jaroslaw Kaczynski. Mientras el primer ministro Mateusz Morawiecki  centra sus esfuerzos en la militarización de sus fronteras, el líder del PiS y viceprimer ministro carga contra el líder de la oposición liberal, Donald Tusk, al que califica de siervo de Bruselas o de Berlín, mientras en paralelo acerca posiciones a la denominada Confederación, un partido ultraderechista destinado a ser la tercera fuerza.

De los 1.000 soldados adicionales que Varsovia dijo el lunes que iba desplegar en su frontera con Bielorrusia, se pasó un día después a doblar esa cantidad, justificada en los movimientos de los miles de mercenarios del grupo Wagner concentrados en el país vecino, aliado de Moscú. Al anuncio del presidente Andrzej Duda, el miércoles pasado, convocando elecciones generales en octubre siguió la siguiente cifra de efectivos militares adicionales para el punto álgido del flanco este: serán 10.000, según el ministro de Defensa, Mariusz Blaszczak. Y además de reforzar los 400 kilómetros de frontera con Bielorrusia, se desplegarán por la que comparten con Kaliningrado, territorio ruso. Cada uno de estos anuncios militares vino acompañado de reproches de Kaczynski culpando a Tusk del desmantelamiento de las fuerzas armadas durante su etapa como primer ministro –de 2007 a 2014--. O de la sumisión del líder de la opositora Plataforma Cívica (PO) a los dictados de Bruselas y de Alemania, lo que implica, para Kaczynski, el “consentimiento” que practicó la entonces canciller Angela Merkel hacia el presidente ruso, Vladímir Putin. El origen de todos los males, sea de la dependencia energética respecto a Rusia o del inicio de la invasión de Ucrania.

Que Tusk pasara de jefe del gobierno polaco a presidente del Consejo Europeo apuntala, según el PiS, la teoría de esa sumisión. El caso es que los ocho años ininterrumpidos con el partido ultraconservador al frente del gobierno polaco, desde 2015 a la actualidad, se han caracterizado por la vía diametralmente opuesta a la que supuso Tusk. Han sido ocho años de confrontación continua con Bruselas, desde su controvertida reforma judicial atentatoria contra la independencia de la justicia, a las andanadas contra los medios de comunicación o el colectivo LGTBI, así como una limitación de la ley del aborto que raya su práctica prohibición. Pero también de reforzamiento de las fuerzas armadas, por recursos propios o apoyado por los socios de la OTAN ante la imperiosa y objetiva necesidad de reforzar su flanco este. Este martes, Varsovia verá desfilar por sus calles el mayor desfile militar en 30 años, a modo de exhibición del poderío bélico polaco actual.

Antes de que Duda –formalmente independiente, pero vinculado al PiS-- anunciara la fecha electoral, Kaczynski ya había calificado los comicios como los más importantes para Polonia desde 1989. Es decir, desde las llamadas revoluciones cívicas que arrancaron de su país, se extendieron por Checoslovaquia, Hungría y la Alemania comunista, hasta precipitar la caída del Muro de Berlín y el hundimiento del Telón de Acero.

El superviviente del tándem político formado con su hermano gemelo, el presidente Lech Kaczynski, muerto en 2010 al estrellarse su avión presidencial en Smolensk (Rusia), ha tomado las riendas de la campaña. El enemigo a batir es Tusk, pero en su empeño por cimentar su poder ha vinculado esos comicios a un referendum que debe celebrarse ese mismo día. La consulta incluirá una pregunta sobre el apoyo o no a la reubicación de los refugiados propuesta por la Comisión Europea (CE), que Varsovia rechaza, y otra sobre la “liquidación” o privatización de las empresas estatales, que según el PiS propicia Tusk para favorecer el dominio inversor alemán.

El eje de la campaña es la frase más repetida estos días por Kacsynski –”Tusk es el verdadero enemigo de nuestro pueblo”--. Morawiecki la sustenta retratando al líder de la oposición liberal como “el rostro de la mentira”.

Los esfuerzos desplegados por el PiS para desprestigiar a Tusk son a la vez reflejo del miedo a que les falle la mayoría. Los recortes a la independencia judicial, a la libertad de prensa o al aborto han generado en los últimos tiempos movimientos de protesta como no se recordaban desde 1989, aunque entonces se dirigían contra el régimen comunista. Una encuesta reciente del instituto Ibris colocaba al PiS en el 33,4 %, mientras que al PO de Tusk se le sitúa en el 26,2 %. La de los ultraconservadores es una ventaja engañosa, puesto que su tendencia es a la baja. No porque Tusk esté subiendo en los sondeos, sino porque empezó a crecer como tercera fuerza la Confederación. Es un partido claramente ultraderechista, que promulga el cerrojo radical al asilo y al aborto, la prohibición del divorcio y un nacionalismo católico más acérrimo que el del PiS. Sus expectativas de voto se sitúan sobre el 12 %.

Se estima que Kaczynski ha radicalizado su discurso en busca del electorado que se le escapará en dirección a ese partido. En caso de necesitar un socio de gobierno, es la formación más hermanada a su propia ideología.


jueves, 10 de agosto de 2023

No es país para viejos

 


Los jubilados alemanes, a por el minijob

Marina Ferrer

Los tiempos en que se identificaba a los jubilados alemanes con turismo de la tercera edad o residentes fijos del litoral español empezaron a quedar atrás. Cada vez son más los que con 67 años o más siguen trabajando, en un país donde no hay restricciones para hacerlo una vez alcanzada la edad para acceder a la jubilación. A los pensionistas actuales, al menos los que pasaron recientemente al retiro, se les ve ejerciendo de cajeros de supermercado, guardas de seguridad o servicios de limpieza, pero también como conductores de autobús. Cifras recientes del gobierno situaban en más de un millón el número de jubilados laboralmente activos, sin contar los profesionales autónomos, lo que significa un incremento de 200.000 respecto a 2015. Es una cifra en ascenso continuado, en un país que se estima llegará en 2035 a tener veinte millones de pensionistas –del total de 84,4 millones de ciudadanos de Alemania--. Las rentas se van equiparando año a año, pero quedan por debajo del nivel de inflación.

La pensión media que percibe un jubilado que haya cotizado un mínimo de 45 años está en 1.543 euros, lo que en el caso de las mujeres del este del país baja a 865 euros. Es decir, aproximadamente mil euros menos del sueldo medio neto de un trabajador. El gobierno del socialdemócrata Olaf Scholz ha implantado mejoras en las jubilaciones más bajas, de manera que quienes perciban menos del mínimo denominado existencial –450 euros al mes-- pueden solicitar complementos en forma de ayuda al pago del alquiler o por otros conceptos.

El caso es que ese millón de pensionistas laboralmente activos, algunos de ellos cumplidos los 85 años, tratan de complementar su jubilación a través de los llamados minijobs o empleos de baja remuneración. Es una fórmula establecida en 2003 bajo el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder que tras sucesivas revisiones permite trabajar hasta 43,3 horas al mes por un máximo de 520 euros. Son más de seis millones de personas las empleadas en minijobs en Alemania. Para los más jóvenes, es una vía para acceder al mercado laboral; para los jubilados, una manera de mejorar su renta. Son, respectivamente, las dos franjas de población a las que reporta ciertas ventajas, mientras que los trabajadores sobre los 40 años el régimen de subempleo les condena a futuras pensiones de miseria.

Los dos grupos de población predestinados al minijob no logran, sin embargo, subsanar la falta de personal que, como otros países europeos, sufre Alemania. Según cálculos de la Agencia de Empleo, Alemania precisaría anualmente unos 400.000 trabajadores extranjeros. El gobierno de Scholz ha implantado una serie de medidas para atraerse a extracomunitarios. En paralelo, se trata de agilizar la integración de quienes llegados como refugiados. Aproximadamente la mitad del millón largo de peticionarios de asilo recibidos en 2015, año álgido de la crisis migratoria generada por la guerra civil de Siria, ya está trabajando. Uno de cada cuatro ucranianos llegados a Alemania desde el inicio de la invasión rusa, otro millón de personas, está ya trabajando o completando su formación profesional.

Hans, azote nórdico


Noruega, en alerta roja entre inundaciones históricas

Joana Serra


El sur de Noruega se encuentra en alerta roja en medio de las crecidas histórica de varios de sus ríos, que han provocado corrimientos de tierra devastadores y han desbordado varios ríos, entre ellos el mayor del país, lo que obligado a la evacuación de miles de personas.
“El peligro no ha pasado y la alarma se mantendrá al menos en los próximos días”, aseguro el primer ministro del país nórdico, Jonas Gahr Store, después de que los servicios meteorológicos anunciaran que las precipitaciones había empezado a remitir. A lo largo de este jueves se anunciaron nuevas evacuaciones de grupos de ciudadanos albergados en pabellones y recintos habilitados para acogerlos.
El detonante de la situación es el paso por Noruega del temporal “Hans”, que el domingo por la noche entró en el país para extenderse por todo el sur del territorial. En las siguientes 48 horas se han registrado en los ríos de esa región los niveles más altos desde hace más de medio siglo, según las autoridades nacionales.
El lunes empezaron las evacuaciones de algunas pequeñas poblaciones, situación que se extendió el martes hasta afectar a unas 4.000 personas, según la televisión pública NRK.
Más de un centenar de carreteras regionales y dos grandes arterias para el tráfico rodado entre el norte y el sur del país han quedado cortadas, mientras algunas poblaciones están prácticamente aisladas y solo accesibles para los servicios de protección civil.
Intervienen en las operaciones de rescate y evacuación diez helicópteros, mientras se pide a los habitantes de las localidades afectadas que no traten de circular por sus carreteras dado que la situación sigue siendo de absoluta inestabilidad.
Hay riesgo de nuevos corrimientos de tierra e inundaciones, lo que ha llevado a la compañía ferroviaria Bane Nor a cerrar el tráfico por varios tramos. Las vías están dañadas y persiste el peligro dados los enormes volúmenes de agua caídos desde el lunes.
Junto a los desperfectos en las vías ferroviarias se informó de los daños derivados por el desbordamiento del Glomma, el río más largo del país, en una central hidroeléctrica a 120 kilómetros al noreste de Oslo. La instalación energética quedó anegada por las aguas y quedó cortado el suministro eléctrico.
La situación más dramática se dio con la ruptura de un pantano de esa región, cuyos diques cedieron parcialmente bajo la presión de las aguas. Las autoridades locales se plantearon llevar a cabo una voladura controlada parcial para evitar que el desbordamiento del pantano provocara la inundación de una población vecina. Finalmente se desistió de esa operación, ya que un boquete abierto en el dique del pantano actuó de vía escape para el agua acumulada.
En la vecina Suecia, por contra, la situación se ha distendido, después de las inundaciones asimismo registradas en los días pasados a consecuencia de la tormenta “Hans”.

martes, 8 de agosto de 2023

Panorámica


El norte y báltico europeo, a merced de dos frentes tormentosos

Marina Ferrer



Las imágenes de las inundaciones en el centro de Europa de los últimos días, con Eslovenia y Austria convertidas en zonas de emergencia, se trasladaron desde el lunes y a lo largo de todo el marte al norte europeo y región la báltica. Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca, por un lado, así como Estonia, Lituania y Letonia, por el otro, más el litoral alemán, en medio, quedaron a merced de dos frentes tormentosos, bautizados como “Hans” y “Zacharias”, respectivamente. Dos víctimas mortales, en la región báltica, es el balance de víctimas del martes, que se sumó a las ocho registradas en los días precedentes en Eslovenia.

Mientras en Eslovenia, como en Austria, el azote de las tormentas quedó plasmado en extensas zonas anegadas por las precipitaciones y ríos desbordados, en los países escandinavos “Hans” dejó un panorama de corrimientos de tierra, carreteras bloqueadas y tráfico cortado, incluidos varios trayectos de ferry entre Noruega y los países vecinos, lo mismo que entre los bálticos. Las autoridades noruegas procedieron a evacuar centenares de habitantes de las poblaciones más afectadas, en el norte del país. En Suecia quedaron anegados parcialmente cascos urbanos de ciudades como Göteborg y Are, donde se desbordó un río.

No se prevé un alivio de la situación al menos en toda la región al norte noruega, ya que los servicios meteorológicos pronostican que persistirán estas tormentas extremas, aunque de verano. El fin de semana pasado se habían registrado en los países bálticos y nórdicos temperaturas por encima de los 30 grados, para desplomarse en cuestión de 24 horas a los 15 o 17 grados.

En el litoral norte alemán se activaron asimismo las alarmas ante los pronósticos de nuevas tormentas. La práctica totalidad de Alemania está desde hace semanas bajo copiosas precipitaciones, tanto en Baviera (sur) como en el norte y el este del país. El fin de semana pasado hubo una impresionante granizada sobre la ciudad de Reutlingen, en el “Land” de Baden-Württemberg. El centro de la localidad quedó bajo una capa blanca de 30 centímetros de grosor que semejaba nieve, aunque las temperaturas reinantes seguían siendo las propias del verano centro-europeo.

El viejo Kaczynski

 Polonia irá a las urnas altamente polarizada y reforzando fronteras


Joana Serra




Polonia irá a las urnas el próximo 15 de octubre, en un clima político altamente polarizado o hasta tóxico y en situación de alerta en las fronteras. El presidente del país, Andrzej Duda, formalmente independiente pero vinculado al gubernamental partido Ley y Justicia (PiS), convocó elecciones parlamentarias para el segundo domingo de octubre, dentro de los plazos establecidos para el fin de la actual legislatura.

Antes incluso de su anuncio se escuchaba ya el fragor de la pre-campaña entre el PiS, el partido del primer ministro Mateusz Morawiecki y con Jaroslaz Kaczynski en la jefatura, y la Plataforma Cívica (PO) del expresidente del Parlamento Europeo Donald Tusk. Hay un tercer partido en liza, la llamada Confederación, una formación claramente ultraderechista, con un discurso más xenófobo, además de antiabortista, que el PiS de Kaczynki. Los sondeos le pronostican un 10 % de los votos frente al 30 % para el ultraconservador partido gubernamental. A la PO se le estima algún decimal por debajo de ese 30 %. Pero mientras que la tendencia es a la baja para el PiS, en el poder de forma ininterrumpida desde 2015, la oposición liberal del exprimer ministro Tusk, está remontando.

Kaczynski, el hombre fuerte de la política polaca, empezó a lanzar el anzuelo en dirección a la hipotética tercera fuerza, la Confederación. Ha endurecido aún más su discurso anti-inmigración y busca sin disimulos atraerse al electorado de este partido.

Una alianza futura entre el PiS y esa fuerza añadiría virulencia a las tensas relaciones entre Varsovia y Bruselas, en medio de los sucesivos expedientes que la Comisión Europea (UE) ha abierto contra Polonia, sea por su controvertida reforma del poder judicial –atentatoria contra la independencia de la justicia--, por sus campañas contra el colectivo LGTBI o contra la libertad de prensa.

Los ánimos entre Bruselas y Varsovia se calentaron ya estos días. Esta vez, no por alguna renovada amonestación de la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, sino por unas declaraciones procedentes del jefe del grupo parlamentario del Partido Popular Europeo (PPE), el asimismo alemán Manfred Weber. Fue en una entrevista a la televisión pública germana ZDF, ante la que Weber colocó al PiS al nivel de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y la Agrupación Nacional de Marine Le Pen. Para Weber, son partidos adversos a los fundamentos del Estado de Derecho. El político alemán, de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), representa al sector más derechista entre los conservadores de Alemania, que como el resto del espectro parlamentario del país descarta toda cooperación con la AfD.

Morawiecki reaccionó a las palabras de Weber calibrándolo de interferencia en la política de su país y de apoyo a la campaña de Tusk, al que el primer ministro polaco califica de “auxiliar” o “secretario” del PPE.

Los ánimos están caldeados a escala interna y también externa. Polonia venía reclamando de la OTAN que refuerce su flanco este desde mucho antes del inicio de la invasión rusa de Ucrania. Ahora está incrementado sus efectivos militares, policiales y hasta paramilitares a lo largo de los 400 kilómetros de su frontera con Bielorrusia. En 2021 construyó ya una valla de 5,5 metros de alto en 180 kilómetros de esa franja para protegerse de la llamada “guerra híbrida” lanzada desde Minsk, en forma de inmigración irregular lanzada sobre su territorio. La presencia de milicianos del grupo Wagner en Bielorrusia acrecientan, para Varsovia, los peligros procedentes del gran aliado del Kremlin que es el presidente del país vecino, Alekandr Lukashenko.


Malos tiempos

 Del calor del sur a las tempestades extremas nórdicas

Joana Serra


Las imágenes del Rin agónico o innavegable para el transporte fluvial del verano del año pasado quedaron atrás. Alemania lleva semanas bajo precipitaciones copiosas, de norte a sur del país, con algunos paisajes “falsamente” nevados –como el que se dio el pasado fin de semana en la ciudad de Reutlingen, al quedar bajo una capa de 30 centímetros de granizo-- e impresionantes temporales de lluvia y viento en todo su litoral norte.

Mucho peor es la situación en los países escandinavos y en los vecinos bálticos, con dos víctimas mortales, en ambos casos tras caer arrancados de sus raíces sendos árboles. Las carreteras del norte de Noruega quedaron anegadas el lunes, mientras que en Suecia y Dinamarca el panorama era de cascos urbanos parcialmente inundados y ríos desbordados. Los servicios meteorológicos no prevén un alivio en los próximos días en toda la región báltica y escandinava, mientras que en Alemania se espera un regreso de las temperaturas veraniegas hacia mediados de la próxima semana, pero solo de forma intermitente y en alternancia con las siguientes lluvias.

Las situaciones más dramáticas se habían vivido, sin embargo, en los días pasados en el centro europeo, concretamente en Eslovenia y Austria. El gobierno del primer ministro Robert Golob llegó a pedir apoyo logístico al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, para las regiones en que se declaró zona de catástrofe y donde se reportaron ocho víctimas mortales. La ayuda de los equipos de protección civil llegó de varios socios europeos, como Alemania y Francia, así como de Bulgaria y Croacia. Según estimaciones de sus autoridades locales, las inundaciones de los días pasados han sido las más graves de la historia reciente de Eslovenia. En Austria, finalmente, la inclemente metereología se plasmó en corrimientos de tierra en varias regiones, bajo copiosas precipitaciones y termómetros que en cuestión de 24 horas cayeron de los 30 grados a los 17, una situación parecida a la que se reportó desde los países bálticos.


lunes, 7 de agosto de 2023

El cordón, ay el cordón

La ultraderecha cae en un radicalismo antieuropeo indigerible para la CDU


Marina Ferrer

“Seguir en Europa la línea marcada por la AfD sería convertirnos en la quinta columna de Moscú”, advirtió el secretario ejecutivo del grupo parlamentario conservador, Thorsten Frei, a la luz del programa electoral para los comicios europeos de 2024 aprobado el fin de semana pasado por la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Frei, al frente del grupo del Bundestag (Parlamento federal) integrado por la Unión Cristianodemócrata y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU), aludía con ello no solo al punto principal del programa aprobado, en el que se apuesta por la “refundación” de una Unión Europea (UE) que se considera “fracasada”. Su advertencia se dirigió a lo que se escuchó en las intervenciones de los aspirantes a integrar la lista del partido para los comicios, que iban más allá de la hostilidad para caer en lo claramente tóxico hacia la UE. La AfD forma parte del grupo Identidad Europea de la Eurocámara, que integra asimismo a la Agrupación Nacional de Marine Le Pen, a la Liga Italiana y al FPÖ austríaco.

“En la AfD hay corrientes claramente anticonstitucionales”, que adoptan conceptos “fundamentados en diferencias étnicas”, ignoran el “respeto a la dignidad humana de determinados grupos de población” e incurren en “teorías de la conspiración”, advirtió por su parte el jefe del departamento de Protección de la Constitución, o servicios secretos de Interior, Thomas Haldenwang.

Ambas declaraciones, la del representante del grupo parlamentario conservador y la del jefe de la Inteligencia, seguían al cierre de la llamada asamblea europea celebrada por la AfD entre dos fines de semana, el último de julio y el primero de agosto. Ahí se eligió una lista de candidatos claramente dominada por el ala más radical del partido, la que encabeza el líder de Turingia, Björn Höcke, gran reclutador de votos en todo el este del país. Los llamados moderados quedaron fuera, lo mismo que algunas propuestas aún más radicales que la finalmente aprobada.

En los debates se escucharon intervenciones en que se calificaba de “veneno” la UE, por no haber sabido frenar la llegada de inmigración irregular a Europa, una de las obsesiones del partido. Un sector notable de los delegados apostaba por el “Dexit” -juego de palabras entre Deutschland y abandono del bloque, de acuerdo al modelo británico--, pero esta moción quedó arrinconada, como la que pedía la salida de la zona euro. La sensación entre comentaristas políticos y medios de comunicación presentes es que la cúpula se encargó de dulcificar los planteamientos más radicales por ser disuasorios para muchos votantes alemanes. La AfD es una fuerza pujante, con una intención de voto que le coloca en segunda posición, solo aventajada por la CDU/CSU. En el este del país, donde en 2024 hay convocadas tres elecciones regionales –entre ellas, Turingia-- se le pronostica incluso la posición de primera fuerza.

Esas posiciones existen por ahora solo en los sondeos –un 20 % a escala nacional y sobre el 35 % en las regionales del este--. Para que se plasmen en resultados no pueden contar solo con el electorado más radical, sino que necesitan reclutar votos del centro.

“Dejémonos de cuentos. Son neonazis. Cada voto a la AfD es un voto contra la democracia y un voto para la destrucción de Europa”, escribió este lunes el exministro del Interior, Gerhard Baum, del Partido Liberal (FDP) y miembro del gobierno federal en tiempos del canciller socialdemócrata Helmut Schmidt. La frase forma parte de una columna de opinión en el semanario “Die Zeit”, desde su posición de “jubilado” de la política cuya opinión sigue contando en el país.

Las posiciones defendidas por la AfD respecto a Europa son incompatibles con los preceptos de los grandes partidos alemanes, no solo los liberales de Baum o los socialdemócratas, sino principalmente para el grupo conservador. El europeismo forma parte de las señas de identidad de la CDU desde tiempos fundacionales, desde tiempos de Konrad Adenauer y bajo sus siguientes cancilleres históricos, Helmut Kohl y Angela Merkel. Cualquier cuestionamiento a esa vía sería una especie de traición a esos principios.

Sobre el líder actual de la CDU, Friedrich Merz, se desató hace unas semanas una tempestad de críticas en cuanto mencionó desde la televisión pública la posibilidad de “colaborar” con la AfD a escala municipal. Su homólogo de la CSU bávara, Markus Söder, le recordó que los estatutos de su partido prohiben explícitamente toda cooperación y a cualquier nivel con lo que califica de “secta de Höcke”, por ser este líder regional quien realmente lleva la voz cantante en el partido.

Söder tiene su propia contienda electoral en octubre, en que se celebran elecciones en su próspero “Land”, dominado desde hace décadas por su partido. Aspira a reeditar su coalición con los llamados “Freie Wähler” –”Electores Libres”--, un partido regional con posiciones no tan distantes respecto a la AfD. Pero que, a ojos del conservadurismo bávaro, no plantea el peligro de un crecimiento súbito hasta llegar a opacarle, como sí se atribuye actualmente a la AfD.

domingo, 6 de agosto de 2023

Mi Zapfenstreich en Efe


La ultraderecha alemana irá a las europeas con la propuesta de "refundar" la "fracasada" UE 

Gemma Casadevall

Berlín, 6 ago (EFE).- La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), partido al que los sondeos colocan en segunda posición en intención de voto a escala nacional, concurrirá a las elecciones europeas de 2024 con la propuesta de "refundar" la que consideran "fracasada" Unión Europea (UE).

La llamada asamblea europea del partido, reunida en Magdeburgo (este del Alemania), aprobó esta moción defendida por la cúpula del partido y que se propone sustituir la UE actual por una "Federación de Naciones" que devuelva competencias a los Estados que la integran.

Esta moción es una versión algo suavizada de la que defendía el ala más antieuropea del partido y que pretendía una "disolución ordenada" de la UE o la salida de Alemania de la organización -el llamado "Dexit", juego de palabras entre "Deutschland" y el Brexit británico.

En el curso de los debates entre los delegados se dirigieron encendidas críticas a la UE, a la que se tachó de corrupta y de "veneno" para los Estados miembros, además de "usurpadora" de competencias nacionales.

La AfD está integrada en el grupo Identidad Europea y Democracia, del que asimismo forman parte la Agrupación Nacional francesa de Marine Le Pen, La Liga Italiana y el FPÖ austríaco.

El cabeza de lista para las elecciones europeas de 2024 será Maximilian Krah, identificado con el sector radical que encabeza el líder regional del "Land" de Turingia, Björn Höcke.

En un aparte de la asamblea, Krah aclaró que el partido no se plantea abandonar la UE ni tampoco la OTAN, aunque consideró que la política exterior y de defensa europea debe "despegarse" del "dominio de Estados Unidos".

Como otros partidos integrados en la familia ultraderechista europea, a la AfD se la identifica como un partido "afín" al presidente ruso, Vladímir Putin, contrario a los suministros de armas a Ucrania y reacio a condenar la guerra de agresión rusa.

El resto de los candidatos designados por la AfD para las europeas también pertenecen mayoritariamente a la corriente más radical del partido, la dominante de todas sus estructuras y cercana a la de su cúpula bicéfala, integrada por Timo Chrupalla y Alice Weidel.

En la presentación de los aspirantes surgieron intervenciones aún más radicalizadas e incluso algunos ataques a Höcke, pero que no lograron su designación como candidatos.

La AfD es especialmente fuerte en el "Land" de Turingia, como en el conjunto del este del país, donde los sondeos sitúan a esta formación en la primera posición en cuanto a intención de voto.

El próximo año se celebran comicios regionales tanto en Turingia como en Brandeburgo y Sajonia, asimismo en el este.

A escala nacional, a la AfD la sitúan los sondeos en segunda posición, tras el grupo conservador formado por la Unión Cristianodemócrata y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU), que como el resto del espectro parlamentario descartan toda alianza con la ultraderecha.

En declaraciones a la televisión pública ARD, el líder de la CSU bávara, Markus Söder, ratificó este domingo que no puede haber ningún tipo de colaboración con el partido ultraderechista. 

Se distanció así de unas declaraciones recientes del jefe de la CDU, Friedrich Merz, quien se abrió a "colaborar" con la AfD a escala municipal, lo que desató fuertes críticas entre el grupo conservador y especialmente por parte de la CSU de Baviera, "Land" donde se celebran elecciones regionales en octubre.

A la AfD se le pronostica entre un 20 y un 21 % de apoyo, en caso de celebrarse ahora elecciones generales, mientras que la CDU/CSU obtendría un 27 % y el Partido Socialdemócrata (SPD) del canciller Olaf Scholz entre un 16 % y un 17 %. 

A los socios del tripartido de Scholz, Verdes y Partido Liberal (FDP) se les sitúa sobre el 15 % y el 7 %, respectivamente. EFE

gc/psh


sábado, 5 de agosto de 2023

Hasta las cejas

 


El ejército alemán y 61.000 fieles salvaron el “barrizal” de Wacken, la gran cita del “heavy metal”

Joana Serra

“Personalmente no estuve ahí. Pero puedo asegurar que fue un operativo muy ‘cool’ para nuestros soldados”, afirmó una portavoz del ministerio alemán de Defensa. No se refería a la evacuación de 32 ciudadanos europeos desde Níger a bordo de un A400M de la Bundeswehr (fuerzas aéreas alemanas), el tema prioritario del día en la comparecencia del viernes los portavoces del Gobierno alemán. Sino a la vía de 150 metros de largo que un equipo de zapadores del ejército tendió ante el acceso del recinto donde, como todos los años, se celebra el festival heavy metal de Wacken. Es decir, la tranquila localidad del norte de Alemania, de apenas 1.800 habitantes, que  esperaba a 85.000 asistentes para la llamada mayor cita del “heavy” del mundo. La víspera del inicio, el miércoles, su organización había emitido mensajes por redes sociales, webs, etc. apremiando a sus fieles a que no acudieran al lugar. Varias semanas de lluvia persistente habían convertido en un barrizal el gran recinto donde se esperaba a Iron Miden, Megadeth y Doro Pesch, entre un total de 200 conciertos para cuatro días de festival. Se buscaban soluciones de emergencia para ofrecer al menos un programa reducido, tal vez para unos 20.000 asistentes. Pero las entradas –a 300 euros-- estaban agotadas desde meses antes, como en cada una de las ediciones anterior. Y las caravanas, furgonetas, “Harley-Davidson” y demás vehículos estaban en camino. A los mensajes pidiendo que se volvieran a casa quienes estaban en ruta, porque no había accesos factibles para llegar al lugar, siguieron las imágenes de largas colas de todo tipo de automóviles tratando de llegar por cualquier otro camino o convirtiendo poblaciones o praderas vecinas en acampadas improvisadas, con intención de seguir como fuera el festival, aunque fuera en “streaming”. Al fin y al cabo, cada una de esas acampadas espontáneas funcionaba ya como un pequeño colectivo de incondicionales del heavy-metal.

“Estuvimos a punto de cancelar el festival. Pero para cuando íbamos a tomar la decisión teníamos a unas 40.000 personas acampadas por ahí. Hacerlos volver a casa no era una opción”, explicó uno de los co-fundadores de Wacken, Thomas Jensen, en declaraciones a la agencia de prensa dpa. Esa esa la situación el miércoles, horas antes del inicio previsto del festival. A esos 40.000 que esperaban acceder al recinto se sumaban los 20.000 que ya estaban en su interior. Habían llegado la víspera, como otros años, confiando en la hospitalidad de los lugareños. Algunos se habían hecho remolcar con tractores en medio del barrizal.

Una de las señales de identidad de Wacken, junto a los tipos duros profusamente tatuados o sus motocicletas, es la sana convivencia que reina entre los habitantes de esa población de la región fronteriza con Dinamarca y los ruidosos visitantes que año a año llegan a sus praderas. Al tranquilo paisaje o a las vacas que pastan por la zona no parece afectarles la sobredosis de decibelios por cuatro días. Forma parte del ritual de todos los años recibir a los asistentes con reparto de pedazos de tarta caseras y tazas de café, así como dejar que la primera actuación del festival sea a cargo de la banda de viento local, pese a que su repertorio está en las antípodas del de Iron Miden, por ejemplo.

Wacken es un clásico entre los festivales de verano alemanes. Se ha celebrado bajo temperaturas inusualmente tórridas, cuando esa ha sido la situación, o bajo tempestades eléctricas como la del año pasado, en que Wacken cumplía sus 30 años. Las botas de agua acabaron siendo en este 2023 de poca ayuda, puesto que el barrizal que se generó no daba opciones siquiera a moverse con este calzado. Una mayoría optó por abandonarse al barro, con los pies descalzos y dispuestos a hundirse hasta los muslos en el fango. Otros se dieron su “baño” en el barrizal. El escenario y la potente megafonía estaban ahí, el acceso improvisado por el ejército facilitó la llegada de los acampados a su destino. No está claro quién asumirá los gastos de la intervención militar –”cuando un municipio o distrito reclama ayuda, actuamos como los bomberos: primero acudimos y luego se analiza el caso”, explicó la portavoz de Defensa-. Hasta el domingo a las dos de la madrugada, fin oficial del festival, se esperan algunas precipitaciones, aunque no tan copiosas como las de los días pasados.

viernes, 4 de agosto de 2023

Cerrando el paso

 




Dinamarca y Suecia refuerzan sus controles ante la alarma por las quemas del Corán

Marina Ferrer

Dinamarca ha reforzado el control de sus fronteras, principalmente la terrestre con Alemania, ante la alarma causada por las sucesivas quemas del Corán en su territorio y las airadas protestas del mundo islámico. El gobierno danés, liderado por la socialdemócrata Mette Frederiksen, anunció este viernes esta medida, con carácter inmediato y que se mantendrá en principio toda una semana, dos días después de que Suecia adoptara asimismo medidas especiales por la misma razón. “El gobierno se toma muy en serio la seguridad del país y las alertas de amenazas sobre ésta”, afirmó el Ministerio del Interior, a través de un comunicado.

Frederiksen y el jefe del gobierno sueco, el conservador Ulf Kristersson, están analizando la posibilidad de restringir esas quemas o prohibirlas, al menos cuando se convoquen ante embajadas extranjeras o ante mezquitas. Sin embargo, se considera que será un proceso largo y dificultoso, ya que este tipo de acciones están amparadas por el derecho a la libertad de expresión tal como lo contemplan sus respectivas Constituciones. La oposición de uno y otro país han criticado las propuestas orientadas hacia cualquier tipo de restricción.

Los actos hasta ahora registrados, previamente anunciados como manifestación y autorizados por la policía, no se puede considerar que alteran el orden público, ya que en este tipo de quemas participan una o dos personas, protegidas por un cordón policial. Hasta ahora, las acciones más notables y que mayores protestas han desencadenado han procedido de un reconocido neonazi sueco-danés, Rasmus Paludan, y un refugiado iraquí residente en Suecia, Salwan Momika.

Las protestas contra estos actos en los propios países nórdicos no han generado mayores problemas en el orden público, mientras que en Yemen, Irak y Turquía han derivado en disturbios. Los más notables fueron los registrados en la embajada sueca de Bagdad, que asaltaron e incendiaron cientos de manifestantes. Ocurrió a raíz de la convocatoria de Momika de una sus acciones en Estocolmo y precisamente ante la embajada de su país de origen.

Tanto el gobierno sueco como el danés han condenado cada una de las quemas del Corán u otras formas de profanación del libro sagrado de los musulmanes, que además ha generado conflictos diplomáticos y fuertes condenas de sucesivos países de población mayoritariamente musulmana.

El conjunto de la Unión Europea (UE) ha expresado asimismo su rechazo a lo que el Alto Representante de Política Exterior, Josep Borrell, calificó de “provocación intolerable”.

jueves, 3 de agosto de 2023

Morawiecki patrulla

 


Polonia y Lituania denuncian "provocaciones a la OTAN" desde su frontera con Bielorrusia 
Joana Serra
A la creciente presión migratoria sobre sus fronteras y los movimientos de los mercenarios del grupo Wagner en Bielurrusia se proponen responder Polonia y Lituania, miembros de la OTAN y de la UE, blindando su frontera con el principal aliado de Moscú. Este fue el mensaje enviado ayer por el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, y el presidente lituano, Gitanas Nausedas, desde un lugar más que significativo:la base militar de Suwalki, en la franja de 100 kilómetros que separa Polonia de Lituania, a cuyo extremo queda el enclave ruso de Kaliningrado.
"Vamos a asistir a muchas provocaciones, no hay duda", afirmó Morawiecki, en alusión a los dos helicópteros militares bielorrusos que, según Varsovia, penetraron dos días antes en el espacio aéreo polaco. Varsovia calificó entonces de "provocación hacia la OTAN" esa operación. E insistió en lo que viene siendo su reclamación -y la de los vecinos bálticos- desde antes incluso del inicio de la invasión de Ucrania: la necesidad de reforzar el flanco este de la Alianza.
La amenaza no se limita, sin embargo, a la presencia de uno o dos helicópteros sobrevolando sobre Polonia. El peligro lo representa el grupo Wagner, desde que su jefe, Yevgeny Prigozhin, pactó retirarse a Bielorrusia tras fracasar su intento de revuelta contra su patrono, el presidente ruso Vladímir Putin. Se estima que unos 3.000 "wagneritas", como se denomina a estos mercenarios, se desplazaron a territorio bielorruso. También se estima que Prigozhin ha estado repetidamente ahí, aunque no hay certeza sobre sus propósitos.
Una reciente frase del presidente bielorruso, Aleksandr Lukanshenko, advirtiendo de que los wagneritas podían pretender "plantarse en Varsovia" encendió las alertas polacas. A ello se suman las informaciones, no verificadas, sobre los movimientos de un centenar de wagneritas en la región fronteriza con Polonia.
Para Varsovia, como para Lituania, estos supuestos movimientos remiten al propósito de Minsk de reeditar su "guerra híbrida" sobre las fronteras de estos dos países vecinos. Alude con ello a la crisis precipitada en 2021 por el régimen de Lukashenko al impulsar hasta las fronteras polaca, lituana y letona a centenares de refugiados procedentes principalmente de Siria.
Tanto Polonia como los países bálticos han venido rechazando las sucesivas propuestas de la Comisión Europea (CE) para reubicar a los refugiados llegados a territorio comunitario bajo unos criterios más o menos equilibran. Rechazan por principio acoger en su territorio a solicitantes de asilo musulmanes, no importa cuál sea su procedencia.
El temor a una reedición de la guerra híbrida está respaldado, según Varsovia, por las crecientes cifras de intentos por ingresar en el país de forma irregular. La semana pasada se llegaron a contabilizar unos 300 en un día, según datos de la Guardia Fronteriza polaca. Es decir, un nivel parecido al registrado en la crisis migratoria de 2021.
Polonia reaccionó entonces levantando una valla de 5,5 kilómetros de altura en 180 de los 400 kilómetros de frontera con Bielorrusia. Ahora se plantea reforzar a los cerca de 5.000 efectivos militares desplegados esa franja, apoyados por fuerzas policiales. O alertar a sus aliados, desde su posición de miembro de la OTAN, ante cualquier movimiento sospechosos de los wagneritas.
Todo esto ocurre mientras en Polonia se respiran aires de precampaña, ante las elecciones generales que se prevé se celebren entre mediados de octubre y principio de noviembre. El partido Ley y Justicia (PiS) de Morawiecki y Jaroslaw Kaczynski aspira a defender su posición de fuerza dominante en el país, tras casi diez años ininterrumpidos en el poder y marcados por el discurso anti-inmigración y ultraconservador.  

miércoles, 2 de agosto de 2023

Más y más vallas

 



La sombra de una guerra híbrida calienta la pre-campaña polaca

Marina Ferrer


Las alertas polacas en torno a la situación del flanco este de la OTAN y la necesidad de reforzarlo se centraron de nuevo en la llamada “guerra híbrida”, propulsada desde Bielorrusia y ahora con la amenaza añadida que representa el desplazamiento a ese territorio de miles de mercenarios del grupo Wagner. Que a su líder, Yevgeny Prigozhin, se le sitúe tan pronto en África como buscando resituarse tras su fracasada revuelta contra Vladímir Putin importa poco. La reciente mención del presidente bielorruso, Alekandr Lukashenko, de que los wagneritas podían pretender “darse un paseo hasta Varsovia” revitalizó para Polonia la necesidad de reforzar la frontera. Ese es el parecer del gobierno de Varsovia, liderado por el ultraconservador partido Ley y Justicia (PiS) del primer ministro Mateusz Morawiecki y comandado por el hombre fuerte del país, Jaroslaw Kaczynski.

La guardia fronteriza polaca lleva días advirtiendo de una creciente presión migratoria en los 400 kilometros de frontera compartida con Bielorrusia, el principal aliado regional del presidente ruso. En lo que va de año se registraron unos 16.000 intentos de cruzarla de forma irregular y la semana pasada se alcanzó la cifra de 300 casos en un solo día. Es decir, un nivel similar al notificado en los momentos álgidos de la anterior guerra híbrida migratoria, en 2021, cuando Polonia, Lituania y Letonia denunciaron la presencia de centenares de refugiados que pretendían ingresar en su país, a los que el régimen de Lukanshenko empujó hacia sus fronteras con intención, según Varsovia, desestabilizadora. Centenares de ellos quedaron en tierra de nadie, atrapados entre dos guardias fronterizas –la polaca, que les rechaza, y la bielorrusa, que les empelía.

Varsovia respondió entonces levantando una valla a lo largo de 186 kilómetros de esa frontera compartida, con barrotes de hasta 5,5 metros de altura y protegida por modernos sistemas de cámaras y sensores. Cerró prácticamente todos sus pasos fronterizos con Bielorrusia, como hicieron los vecinos bálticos, con excepción de dos vías ferroviarias. Ahora Kaczynski y Morawiecki hablan de aumentar los efectivos militares en esa franja, mientras denuncian ante la OTAN nuevas “provocaciones” desde el régimen de Minsk.

A los 5.000 miembros de la guardia fronteriza, más 2.000 soldados y 500 antidisturbios deben sumarse un número aún no concretado de efectivos, reforzados además por un voluntario de una fuerza paramilitar adscrita a Defensa. Entre las “provocaciones” denunciadas por Varsovia estuvo la incursión en su espacio aéreo de dos helicópteros militares bielorrusos, cuya presencia fue detectada por Polonia y negada por Minsk.

No hay cifras concretas sobre el alcance de la presencia de wagneritas en territorio bielorruso, con qué propósito y menos aún si hay alguna relación entre éstos y las presión en la frontera por parte de una nueva oleada de inmigración irregular. Pero el cóctel entre estos términos –migración, mercenarios rusos y fronteras- acapara los titulares polacos en un verano en que se respira en el país aires de pre-campaña electoral, a la espera de que el presidente Andrzej Duda convoque los próximos comicios nacionales. Se estima que lo hará en los próximos días –antes del 15 de agosto, según los plazos marcados por la Constitución para el término de la presente legislatura--. Y se calcula que la fecha elegida será entre el 15 de octubre y el 5 de noviembre, también de acuerdo a lo establecido. La máxima tensión se sitúa entre el PiS de Morawieki y Kaczynski y la oposición liberal de la Plataforma Cívica (PO) que lideró Donald Tusk, al que el gobierno actual acusa de haber debilitado el país mientras estuvo en el poder, hasta 2015. Hay un tercero en liza, el ultraconservador Slawomir Mentzen, una versión aún más radical y populista que el PiS.

El propósito del PiS es convocar para la misma fecha de los comicios legislativos un referéndum sobre la reforma migratoria propuesta por la Comisión Europea (CE) y que tanto Polonia como Hungría, entre otros países, rechazan. El no húngaro y polaco a todo reparto o reubicación obligatoria de refugiados es de sobras conocido. Se agudizó con la crisis humanitaria de 2015, cuando Alemania acabó recibiendo en su territorio más de un millón de solicitantes de asilo –en su mayoría, procedentes de Siria--, mientras otros socios de la UE cerraban sus fronteras. La guerra híbrida y los miles de refugiados, muchos de ellos asimismo sirios, que Minsk arrastró hasta las fronteras polaca y bálticas en 2021 devolvió a la actualidad el rechazo polaco a acoger inmigración irregular, sobre todo si es musulmana. Polonia mostró su rostro más solidario acogiendo a millones de ucranianos en su territorio a partir de febrero de 2022, con el inicio de la invasión rusa. Pero en esta respuesta solidaria entran una serie de factores específicos, desde la vecindad con el país invadido por el gran enemigo común –Rusia-- al hecho de ser mayoritariamente cristianos y procedentes de sociedades parecidas.

martes, 1 de agosto de 2023

Dominó

Suecia refuerza los controles fronterizos tras las quemas del Corán                                      Joana Serra

Suecia ha decidido reforzar los controles de sus fronteras ante el riesgo de ataques en su territorio por las controvertidas quemas del Corán, mientras sigue analizando cómo restringir al menos estas provocadoras acciones que han encendido protestas entre el mundo islámico.
El principio fundamental de la libertad de expresión “se mantendrá”, aseguró el primer ministro del país nórdico, Ulf Kristersson, en su primera comparecencia ante los medios tras las sucesivas profanaciones del libro sagrado de los musulmanes tanto en su país como en Dinamarca.
Suecia “no se apartará del respeto a la libertad de expresión”, enfatizó el líder sueco, quien el pasado fin de semana analizó con su colega danesa, Mette Frederiksen, la situación creada por unas quemas del Corán que ambos gobiernos, el de Estocolmo y el de Copenhague, han condenado, pero que están amparadas por la Constitución de sus respectivos países.
“Analizaremos cual debe ser el proceder de la policía para impedir una quema pública del Corán si ello pone en peligro la seguridad nacional”, añadió el primer ministro sueco.
En las pasadas semanas se han producido tanto en Suecia como en Dinamarca sucesivas acciones de estas características, protagonizadas por uno o dos individuos que previamente habían solicitado y recibido la correspondiente autorización policial. Sus dos actores principales han sido un neonazi sueco-danés, Rasmus Paludan, y un refugiado iraquí, Salwan Momika, que han llevado a cabo estas acciones ante mezquitas, en barrios de alto porcentaje de inmigración o incluso ante la embajada de Irak en Estocolmo. La reacción más virulenta del mundo islámico se dio en Bagdad, con el asalto e incendio de la embajada sueca por varios centenares de manifestantes. A los disturbios se han sumado conflictos diplomáticos entre Suecia y países como Turquía, que aún no ha formalizado la ratificación del país nórdico como miembro de la OTAN. La Organización de Cooperación Islámica (OCI) ha reclamado de los estados nórdicos que prohíban esos actos.