lunes, 28 de mayo de 2018

Regreso a Popayán



Adeu a l’era Santos

jueves, 10 de mayo de 2018

De iglesia en iglesia



Santos lleva a Alemania su fe en un proceso que lega a su sucesor

Gemma Casadevall

Münster (Alemania), 10 may (EFE).- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, plasmó hoy en Alemania su fe en un proceso de paz cuya conclusión no dependerá ya de él, sino de su sucesor, y lanzó un mensaje de optimismo en lo que respecta al reinicio del diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). 
"Tengo fe, porque toda mi vida he sido un optimismo nato, en que ese proceso también concluirá bien. Será difícil, como lo es el de las FARC. Pero no hay alternativa a la paz y el ELN también lo entiende así", aseguró Santos ante el Congreso de los Católicos alemanes en Münster (oeste). 
Santos acudió a esa ciudad renana tras haberse reunido, el día anterior, con su homólogo Frank-Walter Steinmeier y con empresarios alemanes, coincidiendo con la reanudación del diálogo con el ELN, este jueves, en La Habana. 
"Vamos a hacer todos los esfuerzos para lograrlo", insistió Santos ante su auditorio, esencialmente ciudadanos alemanes pero también algunos colombianos, tras resumir, en una sesión de casi dos horas, lo que fue la apertura del proceso hasta la firma del acuerdo de paz con la principal de las guerrillas colombianas, las FARC. 
Agradeció el apoyo recibido "desde el primer momento" de Alemania, recordó que la canciller Angela Merkel le transmitió ya en su primer encuentro como presidente, ocho años atrás, ese respaldo y cómo ese país se convirtió en el tercer contribuyente internacional al proceso y también a las ayudas al postconflicto. 
Santos relató asimismo ante los centenares de asistentes al debate algunos de los obstáculos que han tenido que superarse, así como lo mucho que queda por hacer hasta darlo por concluido. 
"Vivimos terribles conmociones", respondió a una pregunta sobre cómo afrontó el no a los acuerdos de paz en el plebiscito de diciembre de 2016 y se refirió también a los asesinatos de líderes sociales, al narcotráfico, a la compleja restitución de tierras o a la sustitución de los cultives ilegales por legales. 
Se mostró determinado a "avanzar lo más rápido posible" en lo que respecta a los diálogos con el ELN, ante la evidencia de que en tres meses dejará el cargo a quien se imponga en las próximas elecciones presidenciales -cuya primera vuelta se celebrará el 27 de mayo-. 
"Afortunadamente, nos hemos dedicado también a sembrar un árbol fuerte con raíces fuertes", afirmó, preguntado sobre la posibilidad de que el próximo presidente no sea un "amigo de su proceso", para aludir a los mecanismos jurídicos y políticos articulados para impedir que se le dé marcha atrás a lo suscrito con las FARC. 
En los próximos tres gobiernos, ningún presidente podrá emitir decretos que vayan en contra del cumplimiento de los acuerdos de paz con las FARC, aseveró, para recordar que esta guerrilla entregó las armas y se convirtió en partido político. 
Santos compartió su debate, por parte del Gobierno alemán, con la ministra de Justicia, Katarina Barley, y también con el arzobispo Luis Augusto Castro Quiroga, para quien "la paz tiene dos caras", la exterior o cese el fuego, y la interior, consistente en "descubrir que somos hermanos que se aman, no lobos que se despedazan" 
El presidente colombiano fue recibido como "embajador internacional de la paz" y Premio Nobel de 2016 en el Congreso de los Católicos alemanes, evento de cinco días al que asiste la plana mayor de la política alemana, desde el presidente Steinmeier a la canciller Merkel, quien intervendrá mañana. 
La primera jornada de su previsiblemente última visita a Alemania como presidente estuvo consagrada a reuniones con el presidente Steinmeier, primero, y ante empresarios alemanes, donde resumió el balance su gestión con la frase "estamos entregando un país que es bastante mejor que el que nosotros recibimos". 
Su intervención de hoy la siguieron en directo algunos colombianos como Claudia Alarcón, nacida en Cúcuta, junto a la frontera con Venezuela y residente en Münster desde hace siete años, quien acudió al debate con una bandera colombiana y la mirada puesta en el legado que deja el presidente. 
"Todos sabíamos que el proceso de paz no era cosa de uno o dos presidentes. Llevará generaciones. No importa quién suceda a Santos. El proceso no tiene marcha atrás", aseguró convencida. 
La gira europea de despedida de Santos seguirá el viernes en Budapest, donde además de reunirse con empresarios será recibido por el primer ministro húngaro, Víktor Orbán, y el presidente János Áder, y se cerrará en Asís (Italia), donde asistirá a la entrega del Premio Lámpara de la Paz a Merkel. EFE gc/psh

domingo, 6 de mayo de 2018

Prórroga



Justícia sense presses


GEMMA C. SERRA - BERLÍN

“Necessitem encara uns dies”, respon amablement, però sense marge per a més preguntes, la portaveu i fiscal de Schleswig-Holstein, Wiebke Hoffelner, cada cop que se li demana pel cas de Carles Puigdemont. Preguntar a la portaveu com està el tema, generalment per telèfon, ha esdevingut una rutina per a la majoria dels corresponsals, catalans o no, des que Puigdemont va ser detingut en entrar a Alemanya, el 25 de març passat. Hi ha qui ho fa cada dos o tres dies; d’altres s’ho alternen entre els companys per no fer-ho tan sovint.
La fiscalia de Schleswig-Holstein, el land del nord d’Alemanya fronterer amb Dinamarca, es vol assegurar. El seu primer escrit a l’Audiència Territorial, amb Puigdemont detingut a la presó de Neumünster, va ser respost i retornat al seu departament el dia 5 d’abril amb dues negatives respecte als seus postulats i un sí a mitges: el detingut va quedar en llibertat sota fiança (75.000 euros) i el càrrec de rebel·lió, desestimat; quant a la malversació de fons públics, es demanava “informació addicional”.
No era un bon expedient per a la fiscalia, que fins aleshores havia donat suport en tot a la petició espanyola, a més de considerar que hi havia perill de fugida, raó per la qual havia fet ingressar a la presó Puigdemont immediatament després de ser detingut.
La fiscalia no vol tornar a relliscar. Té la informació addicional que li van passar els seus col·legues espanyols, en una trobada a la Haia a mitjan abril. No se sap si en necessitarà més abans de decidir-se. Tampoc si pensa ajustar-se als terminis regulars de les euroordres (60 dies des de la detenció) o si en farà una interpretació “flexible”.
El mes de maig té tres setmanes curtes en el calendari alemany: el dia 1, dilluns, va ser festiu, com a la resta del món, perquè era el Dia del Treball; dijous vinent, dia 10, ho torna a ser, per l’Ascensió, i el 21, dilluns, és cap de setmana llarg, el de Pentecosta.
No hi ha cap altre mes amb tantes setmanes curtes com el de maig en el calendari laboral alemany. I justament el termini teòric s’acabaria el 24, 60 dies després de la detenció. Hoffelner evita les preguntes sobre aquesta hipotètica flexibilitat en els terminis, igual que en la qüestió de la rebel·lió, que insisteix a demanar el Suprem espanyol i que ja ha rebutjat un cop l’Audiència.
Puigdemont ha esdevingut un resident berlinès, no se sap per quant de temps. La seva presència en els mitjans de comunicació d’aquest país es limita ara a quan es produeix alguna notícia, ja que el cas i el conflicte catalans ja van centrar els comentaris de la premsa escrita i digital i de les televisions els dies posteriors a la detenció.
En aquest context, ha passat prou desapercebuda a Alemanya la notícia donada per l’agència alemanya DPA sobre l’oferta del Partit de Centre Alemany (DZP) perquè Puigdemont encapçali la seva llista en les europees. És un partit irrellevant, fundat el 1870 però sense escons a escala nacional ni als lands. Té 600 militants –en un país de 82 milions d’habitants–, fa dècades que no concorre en cap elecció nacional i, quan ho ha fet, ha obtingut percentatges del 0,1%. La formació de Puigdemont va rebutjar ràpidament l’oferta d’un micropartit ultraconservador.

sábado, 5 de mayo de 2018

De Trier a Chemnitz


Bicentenario de Marx: de la conmemoracion a las protestas

Gemma Casadevall


Berlín, 5 may (EFE).- Alemania recordó hoy el bicentenario del nacimiento de Karl Marx con la cúpula de la socialdemocracia concentrada en la ciudad natal del filósofo, Tréveris, volcada en la tarea de ofrecer reflexiones críticas sobre el autor de "El capital". 
"Nosotros, los alemanes, no podemos olvidar los crímenes del totalitarismo comunista", apuntó Kurt Beck, presidente de la Fundación Friedrich Ebert, afín al Partido Socialdemócrata (SPD), además de exlíder de esta formación y ex primer ministro del "Land" (estado federado) de Renania Palatinado, donde está Tréveris. 
"El aniversario debe servir para la reflexión histórica y la recuperación de las esencias de su pensamiento", añadió Beck, en la apertura de los homenajes al filósofo, incluida la inauguración de la estatua de Marx, regalo de China para la ciudad. 
En parecido sentido se pronunció la actual jefa del gobierno del "Land" y asimismo socialdemócrata, Malu Dreyer -"no podemos responsabilizar a Marx de los crímenes cometidos en su nombre", dijo, en alusión a las dictaduras comunistas pasadas o presentes. 
Y también la líder del SPD, Andrea Nahles, la primera mujer al frente de esa formación de más de 150 años, para quien Marx "marcó a la socialdemocracia como ningún otro pensador" y "sigue siendo actual" en un mundo necesitado de "orden solidario global". 
Nahles, como su correligionarios, llamó a recuperar las esencias y lecturas positivas de un filósofo que sigue polarizando a sus compatriotas, para muchos de los cuales su ideología sustentó el régimen "del muro", como se conoció a la extinta República Democrática Alemana (RDA) germano-oriental. 
El lugar ideal para esta tarea es Tréveris, dijo Nahles, donde nació el pensador el 5 de mayo de 1818, en cuya figura y obra se centran tres exposiciones simultáneas -una de ellas en su Casa natal y museo-, además de un exhaustivo programa de actos y debates. 
A las aproximaciones históricas se añade la inauguración de la estatua de cinco metros de altura y casi dos toneladas y media de peso en el casco urbano de Tréveris, pese a que no todos sus ciudadanos comparten el entusiasmo por su hijo más universal.



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En contra de ese homenaje había convocado una marcha de protesta por el casco histórico la delegación local de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). 
Las críticas no se limitaron a esa formación radical. El hecho de que sea un regalo de China -y de que a los homenajes asistiera una delegación institucional de ese país- no ha ayudado a granjearle simpatías. 
El PEN Club alemán recordó estos días la situación de los derechos humanos y libertad de expresión en ese país, mientras distintas organizaciones cívicas criticaron asimismo el monumento. 
Con o sin polémica, Tréveris se convirtió en ciudad-museo y también en punto de atracción turística en torno al filósofo, cuya imagen se multiplicó en mil versiones, sea en estatuillas, ceniceros, pósters, camisetas o figura señalizadora en semáforos. 
La ciudad natal de Marx, junto a la frontera con Luxemburgo, quedó muy lejos de la frontera con la RDA que partió el país, desde 1949 a la reunificación de 1990, tras la caída del muro de Berlín. 
El filósofo pasó ahí su infancia y su juventud, mientras que el resto de su vida discurrió entre otras ciudades alemanas y luego entre París, Bruselas y el exilio en Londres, donde murió en 1883. 
Otro lugar que recuerda en estos días al pensador es Chemnitz, una ciudad del antiguo territorio germano-oriental que no estuvo ligada con ninguna etapa de la vida del filósofo, pero que durante 37 años, entre 1953 y hasta 1990, se llamó Karl-Marx-Stadt. 
Ahí sigue en pie el busto de 7,10 metros de alto, obra del escultor soviético Lew Kerkel e inaugurada en 1971 en esa ciudad germano-oriental, a modo de regalo a su "clase trabajadora". 
Muchos de los ciudadanos de Chemnitz han crecido ya en la Alemania reunificada, pero el monumento ha dado ocasión a sucesivas "performances" artísticas, como el que tuvo lugar diez años atrás, en el 190 aniversario, cuando se "empaquetó" a Marx en un cubo. 
La experiencia artística diseñada para este bicentenario, preestrenada el jueves, consistía en convertir la estatua en "elemento parlante", con el filósofo en diálogo con líderes actuales, del ruso Vladímir Putin al estadounidense Donald Trump y o la canciller Angela Merkel. 
En ese diálogo se recuerda que Marx nunca visitó la ciudad, pero se sostiene que, de haberlo hecho, habría sido "muy bien recibido". EFE 
gc/jac 
(foto) (audio)

El legado inoportuno


KARL MARX

Un bicentenari polèmic


miércoles, 25 de abril de 2018




Alemania se puso la "kipá" en contra del antisemitismo

Gemma Casadevall

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Berlín, 25 abr (EFE).- Miles de alemanes, judíos o no judíos, siguieron hoy la consigna de concentrarse en distintas ciudades del país, como Berlín, Colonia y Múnich, cubiertos con una kipá, en señal de solidaridad y en contra de los ataques antisemitas. 
A la concentración de Berlín, ante la Casa de la Comunidad Judía, acudieron desde el alcalde-gobernador, el socialdemócrata Michael Müller, hasta el jefe del grupo conservador en el Bundestag (Parlamento), Volker Kauder; el diputado germano-turco y exlíder de Los Verdes, Cem Özdemir, o miembros del Partido Liberal (FDP) y La Izquierda. 
La totalidad de partidos del espectro parlamentario -incluida la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD)- habían respaldado la convocatoria de usar en esta jornada la kipá. 
Algunos diarios locales, como el izquierdista "Die Tageszeitung" y el conservador "Der Tagesspiegel", habían incorporado la prenda como "recortable" en sus portadas, que finalmente se colocaron, en versiones más o menos improvisadas, tanto hombres como mujeres, pese a que tradicionalmente está reservada a los varones. 
"Desde la II Guerra Mundial no se veían por estas calles tantas kipás", apuntó el presidente de la Comunidad Judía de Berlín, Gideon Joffe, quien agradeció asimismo la presencia entre los concentrados de representantes del Consejo Musulmán de la capital, que junto con las Iglesias católica y protestante secundaron la convocatoria. 
"Está muy bien que estemos todos aquí. Mejor sería, sin embargo, que la señal de la solidaridad hubiera partido de nosotros mismos, de forma espontánea", afirmó, en un aparte de la concentración, Özdemir, quien como la mayoría de los presentes acudió con una kipá. 
El detonante de la llamada a la solidaridad es el ataque sufrido hace unos días en pleno centro de Berlín por un joven israelí que llevaba esa prenda y sobre el que se lanzó a golpes de cinturón un refugiado sirio de 19 años, que posteriormente se entregó. 
Las imágenes fueron grabadas y colgadas en internet por la víctima de la agresión -quien, según explicó luego, no es judío, pero quería mostrar lo que puede pasarle a alguien que lleve una kipá en la Alemania actual. 
El presidente del Consejo Central de los Judíos, Josef Schuster, advirtió a continuación de que el antisemitismo está presente en todos los ámbitos de la sociedad actual, sea el político, el laboral o el fútbol, por lo que "desaconsejaba", por razones de seguridad, el uso de la kipá por las calles de las ciudades alemanas. 
"No puede ser que, tantos años después del Holocausto, tengamos que seguir pidiendo a nuestros hijos e hijas que mejor se escondan la estrella de David cuando vayan en metro", prosiguió Schuster, respecto a la realidad diaria de la comunidad judía alemana. 
Las muestras de solidaridad de hoy, en las calles, habían ido precedidas por las condenas al antisemitismo desde el estamento político tanto de la canciller Angela Merkel como del ministro de Exteriores, Heiko Maas, quien colgó una foto suya, con la kipá, en su cuenta en Twitter. 
A la ola de indignación por ese ataque se sumaron las críticas generadas por la entrega de un prestigioso premio musical a un álbum de los raperos Kollegah y Farid Bangon claramente antisemita. 
Ya en la gala de esos galardones, los llamados Premios Echo, hubo una primera protesta por parte del líder de la banda punk alemana "Die toten Hosen", Campino, quien desde el escenario criticó esa elección. 
Destacados artistas que habían recibido en años anteriores el galardón -el mayor de la industria musical alemana- han devuelto esa distinción, entre ellos el músico argentino-israelí Daniel Barenboim, director de la Ópera Estatal de Berlín, así como su colega alemán Christian Thielemann. 
Hoy el consejo directivo de la Asociación de la Industria Musical Alemania anunció la supresión de esos galardones, tras admitir que el daño ocasionado por la controversia es "irreparable". Efe gc/si

Cumplemés


De Schuby a Berlín


El diumenge 25 de març, a les 11,19 del matí, la vida de Carles Puigdemont va fer un tomb que, pocs mesos enrere, ningú no hauria imaginat. El cotxe en què viatjava, amb Josep Maria Matamala i tres fidels acompanyants més, va ser interceptat per la policia alemanya, en una gasolinera de l’autopista A-7, a l’altura d’un poblet anomenat Schuby, a 35 quilòmetres de la frontera amb Dinamarca. Unes hores després va ingressar a la presó de Neumünster, la més gran del land de Schleswig-Holstein, per decisió d’un jutjat de primera instància i en raó de l’euroordre emesa pel jutge Pablo Llarena.
Puigdemont havia entrat aquell matí a territori alemany, després de deixar divendres al vespre Finlàndia, on havia participat en dos actes públics, dins la seva campanya per internacionalitzar el procés. Va ser a Hèlsinki, aquell divendres, on va conèixer la notícia de l’empresonament de l’aleshores candidat a la presidència, Jordi Turull, i altres companys; també allà va saber que Marta Rovira havia optat per l’exili a Suïssa, i que Llarena havia reactivat l’euroordre contra ell, per rebel·lió i malversació de fons públics.
La idea de Puigdemont era tornar a Brussel·les, on tenia tota la logística i equip d’advocats. En comptes d’això, va haver d’adaptar-se a una situació que ni els ciutadans alemanys acabaven d’entendre: l’empresonament al seu territori del líder d’una opció política legal, amb una majoria parlamentària que li permetia ser investit com a president de la Generalitat, en un estat membre de la Unió Europea (UE) i després d’unes eleccions legitimades per tots els estaments competents. Puigdemont va quedar pendent de la decisió de la justícia alemanya.
El primer dia hàbil després de la Setmana Santa, el dimarts 3 d’abril, la fiscalia del land va emetre un primer comunicat donant suport a la petició de Llarena. Pocs dies després, però, l’Audiencia de Schleswig va desestimar el càrrec de rebel·lió, va demanar informació addicional a Espanya i va decidir deixar Puigdemont en llibertat sota fiança de 75.000 euros.
Entre les últimes imatges de Puigdemont a Hèlsinki, el divendres 23 de març, i la seva reaparició, a la porta de la presó de Neumünster, davant de desenes de càmeres de televisió i de fotògrafs arribades d’arreu del món, havien passat catorze dies. En aquest temps s’havien filtrat a l’exterior algunes notícies seves i missatges d’optimisme, per mitjà de les xarxes socials. També havia rebut una primera visita de la seva esposa, Marcela Topor, d’uns quants amics i companys de lluita o de diputats alemanys, cadascuna de les quals havia estat seguida en directe pels mitjans de comunicació aplegats davant de la presó, sota la neu primer, amb pluja després, o finalment sota un sol lluent.
Dos advocats de prestigi, l’exjutge del Suprem alemany Wolfgang Schomburg i el seu fill Sören, s’havien incorporat en aquest temps a l’equip jurídic de Puigdemont. Amb Schomburg pare va sortir de Neumünster, enmig d’un desplegament mediàtic impressionant, amb paraules d’agraïment a la professionalitat i respecte amb què l’havien tractat, tant el personal com els altres presos. Tot seguit, i davant de les càmeres d’arreu del món, va exigir l’alliberament dels presos polítics tancats a Espanya.
La següent aparició va ser l’endemà mateix, dissabte, en a una conferència de premsa ja a Berlín, on va fixar la seva residència. Va ser encara més multitudinària que la intervenció a la sortida de la presó. Va respondre en anglès, francès, català o castellà a totes les preguntes que li va fer, de nou, mitjans de comunicació d’arreu del món.
A partir d’aquell 7 d’abril, Puigdemont ha rebaixat la intensitat de les seves intervencions. S’ha retrobat amb els companys de partit i amb gent de la colònia catalana de Berlín en sopars, actes públics o semipúblics; ha concedit algunes entrevistes; ha donat alguna conferència; ha rebut els diputats de Junts per Catalunya, membres de la CUP o d’ERC; s’ha trobat amb activistes pro drets humans, com l’artista xinès Ai Weiwei. Se li ha fet alguna fotografia mig d’amagatotis i també hi ha hagut algun mitjà que ha volgut difondre l’adreça de l’aparthotel de Berlín on va fixar la seva residència a la capital alemanya. Hi ha un bon plegat d’imatges públiques i autofotos privades en aquest mes alemany de Puigdemont.
Avui comença a comptar el seu segon mes a Alemanya, a l’espera de la decisió de la justícia del petit land de Schleswig-Holstein, per a un cas, el del 130è president de la Generalitat, que ha internacionalitzat de manera fulminant el procés català.

lunes, 23 de abril de 2018

Del 100 % de Martin al 66 % de Andrea



L’SPD busca la renovació amb Nahles



GEMMA C. SERRA - WEISBADEN
Martin Schulz, el socialdemòcrata que havia de treure Angela Merkel del poder, ja és història. El rellevarà al front del Partit Socialdemòcrata Alemany (SPD) Andrea Nahles, la primera dona elegida per a aquest càrrec en la històrica formació. Nahles va obtenir un resultat modest (66 %), en el congrés federal celebrat a Wiesbaden, un percentatge que reflecteix la divisió interna que arrossega l’SPD, com la majoria dels seus partits agermanats europeus.
Nahles representa la necessitat imperiosa de renovar-se d’un partit, que en les eleccions generals del passat setembre es va enfonsar en el seu mínim històric (un 20,5 %) i va haver de negociar i acceptar formar part d’una nova gran coalició de govern liderada per Merkel. Qui va pagar-ne la factura va ser, principalment, Schulz, a qui, un any enrere, l’SPD havia escollit com a president, amb un 100% dels vots, perquè el considerava un rival capaç de derrotar la cancellera. Schulz va acabar en el descrèdit en les urnes i, per rematar-ho, negociant la gran coalició que havia rebutjat categòricament.
A Nahles la va designar, ahir, el partit després de la renúncia a la presidència de Schulz, al febrer. Amb aquesta elecció de Nahles, ahir es va voler passar pàgina. La realitat, però, és que l’SPD no aixeca cap des que, el 1999, el darrer canceller que han tingut les files socialdemòcrates, el centrista Gerhard Schröder, va entrar en confrontació amb l’ala esquerra de l’aleshores president, Oskar Lafontaine.
Schröder va tirar endavant el dur pla de reformes anomenat Agenda 2010, molt lloat per Merkel, mentre que Lafontaine va deixar l’SPD i el càrrec de ministre de Finances per fundar el seu propi partit, L’Esquerra.
L’SPD no ha trobat el rumb, malgrat els successius relleus en la presidència. Ara, hi arriba finalment una dona, per primer cop en els 154 anys d’història del partit, cosa que no és exactament una revolució a Alemanya. Merkel lidera la Unió Cristianodemòcrata (CDU) des de fa divuit anys i, previsiblement, deixarà la direcció a una altra dona, Annegret Kramp-Karrenbauer, la secretària general. També hi ha dones al front dels Verds i L’Esquerra, i fins i tot el grup parlamentari de la ultradretana Alternativa per Alemanya (AfD) té comandament femení.

Energia

Nahles haurà de posar tota la seva energia (i en té molta) en la tasca de renovar l’SPD. Sap què és la confrontació amb les bases dels seus temps de líder de les rebels Joventuts (els Jusos). Va ser membre de l’ala esquerrana de Lafontaine, encara que no va marxar amb ell del partit, i ha estat ministra del Treball amb Merkel, en l’anterior gran coalició. Des d’aquesta posició, va fer prosperar la implantació d’un salari mínim interprofessional en un país ric, però on creix la precarietat laboral. Aquest guany és ara el seu cavall de batalla, en un partit necessitat de refer-se de les successives traïcions a les essències esquerranes, si no vol caure en la irrellevància política que amenaça altres partits agermanats europeus.

domingo, 22 de abril de 2018

Andrea, Simone y el abanderado Pedro

SPD busca renovarse con Nahles, la primera mujer al frente de un partido histórico

Gemma Casadevall

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Wiesbaden (Alemania), 22 abr (EFE).- El Partido Socialdemócrata (SPD) eligió hoy como nueva presidenta a la enérgica Andrea Nahles, la primera mujer que dirigirá el partido más antiguo de Alemania, lo que consolida el dominio femenino al frente de las formaciones parlamentarias del país. 
Un 66 % de los más de 631 delegados del congreso extraordinario del SPD en Wiesbaden (oeste del país) respaldó la candidatura de Nahles, que había sido designada para el cargo por la cúpula del partido y se convirtió así en sucesora de Martin Schulz. 
Su elección se produce un mes después de que, tras largas negociaciones y contra la firme oposición de algunas corrientes internas, el SPD respaldara integrar una nueva gran coalición de Gobierno con el bloque conservador de la canciller Angela Merkel. 
Schulz renunció en febrero a la presidencia del partido en medio de fuertes presiones internas, en un partido con 154 años de historia y necesitado de urgente renovación para hacer frente a la caída de respaldo del electorado que sufre desde hace dos décadas. 
El resultado de Nahles contrasta con el 100 % obtenido un año antes por Schulz, lo que se explica en que esta vez había una candidatura alternativa, la de Simone Lange, y también en la frustración del partido, después de haber caído en las últimas elecciones generales en su mínimo histórico, con un 20,5 %. 
Nahles, de 47 años, partía como clara favorita, ya que había sido designada por unanimidad por la cúpula del partido, mientras que Lange, seis años más joven y alcaldesa de la ciudad de Flensburg, era una aspirante poco conocida. 
Antes de la votación, Nahles había pedido el voto a sus delegados con una vibrante intervención en que hizo equilibrios entre su posición de partido gubernamental y las críticas a sus socios de Gobierno, además de alertar del avance de los populismos en Europa. 
En su calidad de invitado de un partido hermanado europeo habló el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, quien además de arremeter contra las "recetas fáciles" del populismo alertó sobre el secesionismo catalán, que calificó de "amenaza no solo para España", sino para todo el "proyecto europeo". 
Nahles alternó los ataques al presidente estadounidense, Donald Trump, con las críticas a la política migratoria del ministro alemán del Interior, el bávaro Horst Seehofer, representante del ala más derechista del bloque conservador de Merkel. 
Hizo alarde de su reconocido vigor oratorio y también de la lengua afilada que la caracteriza, de acuerdo a su perfil de líder que no rehuye el riesgo de resultar a veces incluso estridente, sino que ha convertido ese factor en su señal de identidad. 
Salpicó su intervención con alusiones personales, incluso a su hija de pocos años, además de saludar a su madre, presente en el congreso, y recordar sus orígenes rebeldes como líder Juventudes del partido, los "Jusos". 
Su tarea inminente es renovar el partido, algo que reconoció complejo desde su posición de socio del Gobierno de Merkel, para terminar con la frase que definió su discurso: "Juntos, lo conseguiremos. Os lo prometo". 
"Hoy, aquí, vamos a romper un techo de cristal", había dicho anteriormente Nahles, en alusión al hecho de que el SPD se disponía a colocar por primera vez a una mujer en su jefatura. 
Estaba claro que esa iba a ser la novedad del congreso socialdemócrata, incluso aunque se hubiera producido una victoria contra pronósticos de la aspirante alternativa a la presidencia. 
Ello no es realmente novedoso en Alemania, ya que Merkel dirige la Unión Cristianodemócrata (CDU) desde hace 18 años, mientras que los Verdes y la Izquierda tienen a una mujer en su cúpula, lo mismo que el grupo parlamentario de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). 
Pero la condición de mujer no será suficiente para convertir en "histórica" a Nahles si no logra el objetivo de la renovación pendiente en un partido que en veinte años ha conocido nueve relevos en su jefatura en busca de reencontrarse con sus bases. 
El duelo entre dos candidaturas era el primero que vivía el SPD desde que en 1995 el izquierdista Oskar Lafontaine arrebató la presidencia al moderado Rudolf Scharping, con un vibrante discurso en un congreso. 
Cuatro años después, Lafontaine abandonó la jefatura del SPD y el puesto de ministro de Finanzas para acabar fundando su propio partido -La Izquierda-, en protesta contra la línea centrista del entonces canciller, su correligionario Gerhard Schröder. EFE 
gc/psh 
(audio) (foto)



Nahles, una combativa líder para reflotar a la socialdemocracia

Gemma Casadevall



Wiesbaden (Alemania), 22 abr (EFE).- La combativa Andrea Nahles se convirtió hoy en presidenta del cogubernamental Partido Socialdemócrata (SPD) alemán, con la misión de renovar una formación con 154 años de historia y en persistente caída de electorado. 
Nahles obtuvo el 66 % de los votos en el congreso del partido celebrado hoy en Wiesbaden, un resultado alejado del 100 % obtenido un año atrás por Martin Schulz, por entonces la gran esperanza de sus correligionarios para derrotar a la canciller Angela Merkel. 
El porcentaje alcanzado por Schulz era expresión de la voluntad de darse ánimos en un año electoral complejo, mientras que el obtenido por Nahles refleja la frustración del partido, que tras hundirse en su récord histórico del 20,5 % se vio abocado a reeditar otra gran coalición liderada por Merkel. 
Nahles, de 47 años y exlíder de las juventudes socialdemócratas (los "Jusos"), deberá renovar el SPD desde su posición de alguien que conoce muy bien a sus bases. 
La nueva presidenta ha vivido en directo cada una de las crisis de la formación, desde la escisión provocada en 1998 por Oskar Lafontaine, quien abandonó el partido para fundar La Izquierda, hasta la erosión de electorado acentuada por las legislaturas en gran coalición bajo la canciller. 
Es la primera mujer al frente del SPD, lo que completa el dominio femenino de los partidos alemanes: Merkel lidera la Unión Cristianodemócrata (CDU) desde el 2000; los Verdes y la Izquierda tienen a una mujer en su cúpula, lo mismo que el grupo parlamentario de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). 
Hasta llegar a la presidencia, la energética Nahles ha recorrido un largo camino, incluida la prórroga vivida desde su designación por unanimidad de la ejecutiva del partido, a finales del pasado febrero, hasta el congreso de hoy. 
Su rápida nominación para relevar a Schulz, que renunció al cargo entre fuertes tensiones, desató críticas de las bases, recelosas de una solución desde arriba a la enésima crisis del partido. 
Se optó por esperar al sí de la militancia al trabajoso pacto de coalición alcanzado con el bloque conservador de Merkel y luego a la materialización de la nueva gran coalición de la canciller. 
Nahles está acostumbrada a ganar la partida con vibrantes discursos al borde de la afonía y alguna que otra frase descarada, lo que suele llevar a que se recuerde su pasado rebelde "Juso". 
Como ministra de Trabajo en la anterior coalición se apuntó un logro de sello socialdemócrata, la implantación de un salario mínimo interprofesional en un país rico donde avanza la precariedad social. 
Sus relaciones con Merkel no siempre han sido fáciles, pero la canciller valora su capacidad de trabajo, mientras que Nahles estima en la jefa de Gobierno el valor de la perseverancia. 
Nacida en junio de 1970 en Mendig, en Renania-Palatinado (oeste), filósofa y filóloga de formación, ingresó en el SPD en 1988 y se convirtió en líder de los "Jusos" en 1995. 
Militó en el ala izquierda de Lafontaine, aunque no le siguió cuando éste abandonó la jefatura del SPD y el Ministerio de Finanzas para fundar su propio partido. 
Su momento más difícil fue en 2005, cuando precipitó la caída del entonces presidente del SPD, Franz Müntefering, leal al centrista Gerhard Schröder y obligado a renunciar al imponerse ella como secretaria general en lugar del candidato auspiciado por el aparato. 
Nahles se arrepintió, al borde de las lágrimas, de haber derribado a su jefe, a lo que siguió su renuncia a ocupar el cargo. 
Alcanzó la vicepresidencia del partido en 2017. A partir de ahí, desde ese cargo o como jefa del grupo parlamentario, Nahles ha sido una "jefa en la recámara" para un partido que, desde el adiós de Lafontaine, ha conocido nueve relevos en su presidencia. 
En lo privado es tan combativa como en lo político: a los 16 años sufrió una grave lesión practicando deporte, que le dejó una notoria cojera, y su frente está atravesada por una cicatriz resultado de accidente en coche, que no le quitó su pasión por la velocidad. 
Es madre de una niña de seis años, de cuyo padre está separada. EFE gc/jac




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Pedro Sánchez alerta desde Alemania contra el separatismo como amenaza a Europa

Wiesbaden, 22 abr (EFE).- El líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, alertó hoy desde Wiesbaden (oeste de Alemania) contra el separatismo, que calificó de "amenaza no solo para España, sino también para Europa" y contraria a los "valores" y al "proyecto europeo". 
"Nosotros, el PSOE, ofrecimos el diálogo repetidamente al independentismo catalán, pero no recibimos respuesta", afirmó Sánchez, ante los delegados del Partido Socialdemócrata (SPD) alemán, cuyo congreso extraordinario elegirá a su nueva presidencia. 
En lugar de responder a esas ofertas de diálogo, añadió, el independentismo optó por "romper la ley", en un país, España, que es una "democracia sólida", donde impera el estado de derecho y se respeta "la pluralidad". 

Sánchez acudió al congreso de Wiesbaden en su calidad de invitado internacional de un partido hermanado al SPD y como primera estación en la gira internacional anunciada por el líder del PSOE para contrarrestar la visión que está dando el independentismo de la crisis en Cataluña. 
El líder del PSOE se mostró "convencido", como aseguró están "muchos españoles", de que con su partido en el poder no se habría llegado a una situación como la actual, sino que se habrían tendido "los puentes necesarios" para evitar el desafío independentista. 


El líder del PSOE dirigió esas palabras en inglés, tras un breve saludo en alemán, y arrancó su discurso aludiendo a una fotografía que, dijo, preside su despacho, con la imagen del que fuera alcalde de Berlín y, luego, canciller socialdemócrata Willy Brandt. 
Aludió ahí al Berlín partido por el muro, en tiempos de Brandt en la alcaldía, y recordó los rostros esperanzados con que la población recibió al entonces presidente de EEUU, John F. Kennedy, en su legendaria visita a la ciudad dividida. 
"Sus rostros no reflejaban miedo, sino optimismo y determinación", dijo, para sentenciar que la socialdemocracia representa para Europa esa esperanza. 
"Cuando cede la esperanza, hay quien se aprovecha de la situación", dijo, para aludir a las diferentes fórmulas de populismo que ofrecen "soluciones fáciles a problemas complejos", sean frente al terrorismo, a la inmigración o el cambio climático. 


A Nahles la respalda en pleno la cúpula del partido, que la designó el pasado febrero tras la renuncia al cargo de Martin Schulz, mientras que Lange se presenta como alternativa más izquierdista, aunque con escasas posibilidades de éxito. 
Sea cual sea la vencedora, el SPD alemán colocará así a una mujer en su jefatura, por primera vez para una formación con más de 150 años de historia y ansiosa de renovarse, tras hundirse en las pasadas elecciones generales en su mínimo histórico del 20,5 %. 
La presencia de Sánchez en Wiesbaden se produce a punto de cumplirse un mes de la detención en Alemania de Puigdemont, el pasado 25 de marzo, poco después de entrar en ese país por la frontera con Dinamarca. 
A esa detención siguió su inmediato ingreso en la prisión de Neumünster, en el "Land" de Schleswig Holstein, cuya Audiencia Territorial decidió doce días después su puesta en libertad bajo fianza, tras desestimar el cargo de rebelión y pedir información adicional sobre el de malversación de fondos. 
Además de hablar ante los delegados del partido, Sánchez mantuvo un encuentro con Nahles, así como con el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, presidente en funciones del SPD hasta la elección de la nueva jefatura, y también con Martin Schulz. EFE gc/jac

sábado, 21 de abril de 2018

De Mannheim a Wiesbaden



El SPD elige nueva presidencia, obligada a renovar el partido

Gemma Casadevall

Wiesbaden (Alemania), 21 abr (EFE).- El Partido Socialdemócrata alemán (SPD) elige mañana su nueva presidencia, con la aspirante designada por su cúpula, Andrea Nahles, como favorita a tomar el liderazgo de una formación con más de 150 años de historia y necesitada de una urgente renovación. 
Las deliberaciones del congreso extraordinario del SPD, que tendrá lugar en Wiesbaden (oeste del país), quedarán abiertas tras un discurso del líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, representante de una fuerza política europea hermanada a la formación alemana. 
Será un congreso breve -se prevén seis horas de duración- centrado en la elección de la presidencia, cargo para el que junto a la exministra de Trabajo y actual jefa del grupo parlamentario opta la alcaldesa de Flensburg (norte), Simone Lange. 

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Aparentemente es una lucha desigual entre la candidata respaldada por la ejecutiva en pleno del partido y una desconocida para la mayoría los alemanes, incluida parte del cerca de medio millón de militantes del SPD. 
Es la primera vez en que hay dos aspirantes al puesto desde el legendario congreso de 1995, en que inesperadamente surgió la candidatura del izquierdista Oskar Lafontaine, que con un vibrante discurso arrebató la presidencia al moderado Rudolf Scharping. 
Del duelo entre Nahles y Lange no se espera un desenlace similar, por mucho que la alcaldesa haya llevado a cabo estos días una gira por Alemania para ganarse adeptos entre las bases que aún no han digerido que el partido accediera a entrar por tercera vez en una gran coalición bajo el liderazgo de Angela Merkel. 
Es el cuatro congreso del SPD en trece meses convulsos para el partido, que de la esperanza de derrotar al bloque conservador de Merkel bajo el liderazgo de Martin Shulz pasó a hundirse en las elecciones generales del pasado septiembre en su mínimo histórico, el 20,5 %. 
Al desastre electoral siguió la retirada de Schulz, que de negarse a entrar en otra gran coalición acabó teniendo que negociar con Merkel y, finalmente, a renunciar a la presidencia del SPD en medio de fuertes tensiones internas. 
A la firma del pacto de coalición de investidura de Merkel, en marzo, se llegó con el SPD muy desgastado, tras un complejo proceso de ratificación de cada fase negociadora y una consulta a las bases que se saldó con el sí por el 66 % de los votos. 
El ahora ministro de Finanzas, Olaf Scholz, asumió la presidencia interina del SPD, después de que la designación de Nahles por unanimidad de la cúpula amenazara con derivar en una revuelta de las bases. 
Nahles -antigua representante del ala izquierdista del partido y exlíder de sus Juventudes, los "Jusos"- está ahora obligada a imponerse con un resultado convincente a Lange. 
Se da por hecho que será una votación histórica, que colocará a una mujer por primera vez al frente del partido más antiguo de Alemania. 
Las dos grandes formaciones quedarán así al mando de una mujer, cuestión en que la Unión Cristianodemócrata (CDU) se avanzó al SPD, por los dieciocho años de liderazgo de Merkel, que además ha encarrilado su sucesión a favor de su secretaria general, Annegret Kramp-Karrenbauer. 
El SPD está necesitado de una renovación convincente, ya que el convulso año electoral de 2017 seguía a una sucesión de relevos en su presidencia -ocho, desde el "golpe" de Lafontaine- y una caída de electorado acelerada desde las duras reformas implantadas por quien fue su último canciller, el centrista Gerhard Schröder (1998-2005). 
La crisis del SPD discurre en paralelo a la de otros partidos hermanos europeos y también a la búsqueda de recetas exitosas contra esa situación. 
La presencia de Sánchez se inscribe en la tradición de invitar a correligionarios internacionales a sus congresos y a la voluntad del líder del PSOE de presentar la dimensión europea de la crisis en Cataluña. 
Sánchez sostendrá en Wiesbaden que la causa que está defendiendo en Cataluña el conjunto de fuerzas constitucionalistas "es una causa europea", según avanzó el propio líder del PSOE ayer. 
Junto a su intervención ante los delegados, Sánchez tiene previsto mantener reuniones bilaterales con Scholz y con Nahles. 
No se descarta un encuentro con la ministra de Justicia, Katarina Barley, cuyas declaraciones calificando de "absolutamente correcta" la puesta en libertad del expresidente catalán Carles Puigdemont causaron revuelo y finalmente se calificaron de "malentendido". EFE 
gc/acm


viernes, 20 de abril de 2018

La enésima versión del eje


Compromís francoalemany per refundar la UE