|
| |
|
Berlín, 30 sep (EFE).- La Unión
Socialcristiana de Baviera (CSU) reaccionó a la debacle electoral sufrida el
domingo con una purga, cuya primera "víctima" fue su presidente Erwin Huber, lo
que catapulta hacia la cúpula al renovador Horst Seehofer, ministro del gobierno
de Angela Merkel.
El mismo Huber que ayer, con rostro compungido, descartaba en conferencia de prensa una "dimisión fulminante", comunicó hoy lacónicamente que no se presentará a la reelección en el congreso extraordinario de la CSU, el 25 de octubre. "Pongo mi cargo a disposición del partido y con ello quiero darle la oportunidad de un nuevo comienzo en la cúpula", dijo Huber, quien deja el liderazgo de la formación hermanada a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, un año y un día después de su elección en el congreso del 29 de septiembre de 2007. Poco después, Seehofer compareció ante las cámaras y anunció su candidatura al cargo "por segunda vez", en alusión a la derrota sufrida un año atrás frente a Huber. Su propósito es devolver a los bávaros "la confianza en la CSU", identificada con "la cohesión y las especifidades bávaras". Del calendario de "reflexión profunda" anunciado el día anterior por Huber, hasta el congreso del 25, se pasó a la acción. El dimisionario líder trató aún ayer de repartir culpabilidades en la derrota y reprochó a la CDU de Merkel haberles dejado en la estacada en temas de campaña para la CSU -como el mantenimiento de las desgravaciones fiscales por desplazamiento al puesto de trabajo-.
Por la noche hubo una maratoniana sesión de crisis en la
CSU y a primera hora de la mañana se confirmó su dimisión. A Huber, de hecho, se
le daba por políticamente muerto desde que los sondeos empezaron a perfilar una
pérdida de la mayoría absoluta.
La realidad de las urnas fue más dura con Huber que los sondeos, que le auguraban entre un 49 o un 46 por ciento. La CSU acabó en las elecciones del domingo rebajada al 43,3 por ciento, una humillación respecto al 60,7 por ciento conseguido en 2003 por el retirado Edmund Stoiber. Huber dejará el puesto, mientras que el primer ministro, Günther Beckstein, el otro puntal en el tándem sucesor de Stoiber, desmintió a un medio bávaro que afirmaba que seguiría su ejemplo. Al desmentido de Beckstein hoy puede sucederle lo mismo que al de Huber de ayer, al negar una dimisión fulminante. El puesto de Beckstein no estaba en discusión hasta las elecciones, puesto que los analistas consideraban que si alguien debía temblar era Huber. Claro que por entonces se contaba con una posible pérdida de la mayoría absoluta que tenían desde los 60, pero no con una caída de votos de 17 puntos. Hasta el congreso del 25 de octubre pueden ocurrir aún bastantes cosas. A la dimisión de Huber se sumaron ya las de la secretaria general del partido, Christine Haderthauer, así como del ministro del Interior, Joachim Hermmann, según medios bávaros. Las prisas por renovar las estructuras, a favor del renovador Seehofer son un reflejo tardío de la crisis yacente en la formación y que en su momento se pretendió tapar con parches. Seehofer fue derrotado por el tándem Huber y Beckstein, pero dejó claro entonces que no renunciaba en su empeño de tomar las riendas del partido y entretanto fue ganando simpatías, en parte porque se evidenció que llevaba razón su tesis de que la CSU no puede quedar anquilosada en el pasado. Por mucho que ahora se hable con nostalgia de la "era Stoiber" como garante de solidez, éste se vio forzado a dejar sus dos cargos -jefatura de la CSU y del gobierno bávaro- porque sus herederos potenciales tenían prisa por sucederle. Stoiber aspiró a canciller federal en el 2002, pero fue derrotado por el socialdemócrata Gerhard Schröder y se quedó en Baviera. Lo mismo le ocurrió en 2005, al rechazar la posibilidad de convertirse en ministro bajo Merkel. La CSU empezó a impacientarse, pero se optó por una solución que no resolvió la crisis, sino que la perpetuó. EFE gc/jcb/pq | |
jueves, 30 de octubre de 2008
Baviera convulsa
A la vuelta de la esquina
|
| |
|
Berlín, 30 oct (EFE).- Entre abucheos de los nostálgicos y ritmo de "swing" cerró sus puertas Tempelhof, el aeropuerto que usó Adolf Hitler y que rehabilitó luego la Guerra Fría con el heroico puente aéreo que salvó a Berlín del bloqueo soviético. La vieja terminal acogió un buffet para un millar de invitados, con música de una "big band" pseudo-estadounidense, mientras fuera los defensores del hasta hoy aeródromo en funcionamiento más antiguo de Europa recibían con abucheos al alcalde-gobernador, Klaus Wowereit, responsable del cierre. Tras 31.068 días en activo, despegó a las 22.17 hora local su último vuelo regular, un Dornier 328 con destino a Mannheim (suroeste). "Me compré el billete en junio sin saber que iba a ser protagonista de algo histórico", comentó a Efe el pasajero Friedrich Korsten, abriéndose paso a brazadas entre cámaras y micrófonos. El cierre quedó sentenciado hace tiempo por Wowereit, por deficitario y obsoleto, pero ello no evitó que la última jornada estuviera envuelta en nostalgia. En el viejo aeropuerto confluyen varios capítulos de la historia más oscura y heroica de la ciudad. Tras el Dornier aguardaban el turno un Junker Ju-52 y un Douglas DC-3, dos piezas de museo de los "Rosinenbomber" ("bombardero de las golosinas") los aviones del puente aéreo aliado que salvó del hambre a Berlín en el bloqueo soviético (1948-1949). Tras su despegue se apagarían para siempre los focos de las pistas de aterrizaje, en un acto cargado de simbolismo y melancolía. Tempelhof es, para la memoria colectiva berlinesa, el aeropuerto que resistió al bloqueo soviético durante 462 días, del 26 de junio de 1948 al 12 de mayo de 1949. Los aviones aliados se ganaron el apodo de "Rosinenbomber" por las golosinas que lanzaban a la población en pequeños paracaídas. Las fotos de los niños berlineses esperándoles con los brazos alzados quedaron como emblema de la mayor operación humanitaria aérea de la historia y la aviación aliada dejó atrás la imagen de "enemiga" por los bombardeos de la II Guerra Mundial. En total se transportaron 2,3 millones de toneladas de alimentos, carbón y medicinas en 280.000 aviones. Tempelhof tomó así ribetes heroicos que difuminaron, además, su pasado ligado al nazismo. El aeropuerto fue inaugurado diez años antes de la llegada de Hitler al poder, en 1933, y éste lo convirtió en aeródromo central de la capital y símbolo del poderío del Tercer Reich. En esos años se construyó su imponente terminal y las alas adyacentes, admiración aún hoy de arquitectos como Norman Foster, que le dio el nuevo apodo de "madre de todos los aeropuertos". Del Tercer Reich al puente aéreo aliado y luego al cine: en Tempelhof aterrizaron en los años 60 actrices como Marlene Dietrich y Marilyn Monroe y se utilizó asimismo para películas míticas como el "Un, dos, tres" de Billy Wilder. En los 70 cayó en desuso por la construcción del aeródromo internacional del sector occidental, en Tegel. Con la reunificación quedó sentenciada su agonía, precipitada por la construcción del nuevo gran aeropuerto de Schönefeld, que debe inaugurarse en 2011. En los últimos meses apenas despegan o aterrizaban una veintena de vuelos regulares diarios, además de aviones privados. Las campañas de salvación de los nostálgicos fracasaron, ya que su emplazamiento en pleno casco urbano hace inviable una ampliación. El socialdemócrata Wowereit desoyó las propuestas de salvación y escuchó por ello hoy un concierto de silbatos, con el gesto impertérrito del político para el que no son los primeros ni serán los últimos abucheos de su carrera. "Tempelhof es un capítulo de nuestra historia. Al menos, podrían haber convertido el cierre en una fiesta ciudadana", protestaba un vecino, tras el cordón policial que cerraba el acceso a quien no estuviera entre los invitados o los pasajeros del último viaje. Queda por decidir cuál será el destino de sus 380 hectáreas. Otra cuenta abierta para Wowereit, ya que sólo en mantenimiento Tempelhof tendrá un coste anual de un millón de euros. EFE gc/cd | |
miércoles, 29 de octubre de 2008
Francamente: empezaba siendo hora
|
| |
|
Berlín, 29 oct (EFE).- Un avión Dornier 328 protagonizará mañana el último vuelo regular desde Tempelhof, el mítico aeropuerto que salvó al Berlín occidental del bloqueo soviético en 1948/49, que cierra sus puertas tras fracasar varias campañas para reflotarlo. A las 21.50 locales (20.50 GMT), el Dornier de la compañía Cirrus Airlines emprenderá vuelo hacia Mannheim (suroeste de Alemania), a lo que seguirá la partida de un par de ejemplares de museo de los "Rosinenbomber", los llamados "bombardeos de las pasas secas", con destino al también berlinés aeropuerto de Schönefeld. Los "Rosinenbomber" son el símbolo de los heroicos viejos tiempos de Tempelhof. Los aviones aliados se ganaron ese apodo por las golosinas que los pilotos tiraban desde el aire, en el puente aéreo aliado que alimentó al sector oeste durante 462 días, entre el 26 de junio de 1948 y el 12 de mayo de 1949. Para la memoria colectiva, Tempelhof está ligado a las imágenes de los niños berlineses esperando a los bombardeos con los brazos al aire. Fue la mayor operación humanitaria aérea de la historia, en que, además de golosinas, se transportaron 2,3 millones de toneladas de alimentos, carbón y medicinas, en un total de 280.000 vuelos, a un ritmo de un aterrizaje y despegue cada 90 segundos. El mando soviético y el Ejército Rojo habían cortado todas las líneas de ferrocarril y carretera que conducían al sector occidental de Berlín. El gobernador militar de EEUU para Alemania, el general Lucius D. Clay, reaccionó dando luz verde a la operación aérea. Se movilizaron cientos de aviones estadounidenses y británicos, principalmente del tipo Douglas C47 Dakota y Douglas C54 Skymaster, que discurrieron por tres corredores aéreos, desde Hamburgo, Hannover y Fráncfort. El puente aéreo no es la única imagen del pasado a la que está ligada este aeródromo. Abierto en 1923, se convirtió en aeropuerto central de la capital durante el nazismo. Antes que los "Rosinenbomber", Tempelhof vio aterrizar a la aviación de Hitler. Tempelhof ha sido, además, escenario de películas míticas como "Un, dos, tres", de Billy Wilder, y en la década de 1960 sus pistas conocieron el "glamour" de Marlene Dietrich y Marilyn Monroe. Tanto mérito histórico no le quita, sin embargo, la etiqueta de "molestia urbana". Se trata del más antiguo aeropuerto en activo en Europa y queda en pleno casco urbano berlinés. Lo que para algunos supone una comodidad -se puede llegar a él incluso paseando o en bicicleta-, le condenó a quedar obsoleto desde hace ya unos años y, de ahí, a ser deficitario. Con la inauguración del aeropuerto internacional del sector occidental, en Tegel, empezó una lenta agonía y ahora apenas se utilizaba ya más que para algunos vuelos nacionales o privados. La entrada en funcionamiento del gran aeropuerto de Schönefeld, previsto en 2013, echó por tierra toda tentativa de relanzamiento. Los defensores de Tempelhof lanzaron este año varias campañas, incluido un referéndum popular que acabó en derrota, por no lograr el mínimo de participación necesaria. Toda iniciativa por salvarlo fracasó y prolongó la agonía de unas instalaciones que el alcalde de Berlín, el socialdemócrata Klaus Wowereit, había ordenado desmantelar. El cierre estaba sentenciado, pero sigue sin tenerse claro qué destino futuro se dará a las 380 hectáreas que ocupa el aeropuerto. Sus terminales y dependencias, 300.000 metros cuadrados que deben conservarse por su carácter de monumento histórico, serán ocupados por oficinas y un complejo cultural, que se prevé incluya un museo de la aviación. Iniciativas e ideas no faltan: se habla de construir desde un estadio de fútbol a nuevos estudios cinematográficos complemento de Babelsberg, parques y jardines, salpicados por bloques de viviendas y hasta un zoológico. Una lluvia de ideas por concretar que provoca desasosiego al vecindario. El mínimo tráfico aéreo de Tempelhof apenas perturbaba la vida del barrio y lo que se abre ahora es la incertidumbre de lo que se le puede venir encima. EFE gc/jcb/ik | |
martes, 28 de octubre de 2008
Una guerra llamada conflicto
La guerra asimètrica de Jung
Gemma C. Serra
La dinàmica del conflicte a Afganistan va ser implacable: sis dies després que el Parlament alemany aprovés de perllongar fins al 2009 la participació a la ISAF, la missió de l’OTAN a aquest país, i d’ampliar-ne a 4.500 el seu contingent màxim - dels 3.500 efectius actuals-, un atemptat suỉcida contra una patrulla alemanya va deixar dos soldats i cinc nens morts. El balanç d’alemanys morts a la missió puja a la treintena.
El ministre de Defensa, el conservador Franz Josef Jung, va expressar el condol als familiars i refermar que res no aturarà el compromís d’Alemanya amb l’estabilització d’aquell país, on en els darrers mesos s’han multiplicat els atemptats contra soldats alemanys..
El conflicte no es pot guanyar només amb la força militar, ni que s’hi enviessin 200.000 soldats, va advertir el cap del grup parlamentari socialdemòcrata, Peter Struck. „Es una missió de combat, una guerra contra el terrorisme“, va afegir el polític socialdemòcrata.
Struck va pronunciar una paraula que Jung refuig: guerra. Per al ministre, a Afganistàn no es combat un exèrcit enemig, sinó contra una „amenaça asimètrica“, el terrorisme. No es pot parlar de guerra, sinó de missió de combat.
A Alemanya, parlar de participar en una guerra és encara un tabú, més de seixanta anys després de la capitulació del Tercer Reich i la fi de la Segona Guerra Mundial. Fins ara, només es parla de missió, encara que sigui de combat. Els soldats moren, no „cauen“ en combat.
L’exèrcit alemany és el tercer, després del d’Estats Units i del Regne Unit, quant a nombre de soldats integrats a la ISAF, amb un total de 53.000 efectius. L’aprovació d’un nou mandat, ampliat quant a durada i contingent, va ser aparentement de tràmit, gràcies a la majoria de la gran coalició que dirigeix Angela Merkel.
Però una cosa és recolzar la missió, l’altra acceptar que s’està en guerra.
Jung continuarà d’asimetries, mentre un altre alemany, Eric Breininger, de 21 anys identificat com a membre de la Unió Yihad Islàmica, recordava des d’un video, de sis minuts i aparentment gravat a Afganistan, que la seva organització i tot Al Qaeda estan en guerra contra qualsevol aliat dels Estats Units que lluiti contra el món musulmà.
A Breininger el busquen de fa mesos els serveis secrets alemanys. Es temia que fos a territori nacional i se’l vincula al grup de dos joves més, també del país i conversos a l’Islam, que van ser detinguts fa un any amb 750 kilos d’explosius, suposadament destinats a un atemptat a Alemanya. Breininger representa un aspecte, el domèstic, d’una amenaça asimètrica per a un govern que no accepta que participa en una guerra en un país llunyà.
El ministre de Defensa, el conservador Franz Josef Jung, va expressar el condol als familiars i refermar que res no aturarà el compromís d’Alemanya amb l’estabilització d’aquell país, on en els darrers mesos s’han multiplicat els atemptats contra soldats alemanys..
El conflicte no es pot guanyar només amb la força militar, ni que s’hi enviessin 200.000 soldats, va advertir el cap del grup parlamentari socialdemòcrata, Peter Struck. „Es una missió de combat, una guerra contra el terrorisme“, va afegir el polític socialdemòcrata.
Struck va pronunciar una paraula que Jung refuig: guerra. Per al ministre, a Afganistàn no es combat un exèrcit enemig, sinó contra una „amenaça asimètrica“, el terrorisme. No es pot parlar de guerra, sinó de missió de combat.
A Alemanya, parlar de participar en una guerra és encara un tabú, més de seixanta anys després de la capitulació del Tercer Reich i la fi de la Segona Guerra Mundial. Fins ara, només es parla de missió, encara que sigui de combat. Els soldats moren, no „cauen“ en combat.
L’exèrcit alemany és el tercer, després del d’Estats Units i del Regne Unit, quant a nombre de soldats integrats a la ISAF, amb un total de 53.000 efectius. L’aprovació d’un nou mandat, ampliat quant a durada i contingent, va ser aparentement de tràmit, gràcies a la majoria de la gran coalició que dirigeix Angela Merkel.
Però una cosa és recolzar la missió, l’altra acceptar que s’està en guerra.
Jung continuarà d’asimetries, mentre un altre alemany, Eric Breininger, de 21 anys identificat com a membre de la Unió Yihad Islàmica, recordava des d’un video, de sis minuts i aparentment gravat a Afganistan, que la seva organització i tot Al Qaeda estan en guerra contra qualsevol aliat dels Estats Units que lluiti contra el món musulmà.
A Breininger el busquen de fa mesos els serveis secrets alemanys. Es temia que fos a territori nacional i se’l vincula al grup de dos joves més, també del país i conversos a l’Islam, que van ser detinguts fa un any amb 750 kilos d’explosius, suposadament destinats a un atemptat a Alemanya. Breininger representa un aspecte, el domèstic, d’una amenaça asimètrica per a un govern que no accepta que participa en una guerra en un país llunyà.
viernes, 24 de octubre de 2008
Baviera, se renueva? No exageres, Gemma
|
| |
|
Berlín, 24 oct (EFE).- La Unión
Socialcristiana de Baviera (CSU) renueva mañana su cúpula en un congreso marcado
por la pérdida de la mayoría absoluta y la crisis financiera de su banca
pública, dos golpes a la reputación de un partido identificado con la
prosperidad bávara y hermanado a los cristianodemócratas de Angela Merkel.
Horst Seehofer, ministro de Agricultura del gobierno de Merkel, se someterá a la elección como nuevo líder de la formación, un año después de haberlo intentado, en vano, y de caer derrotado por el dúo formado por Günther Beckstein y Erwin Huber, primer ministro y presidente de la CSU, respectivamente. La elección se da por segura, puesto que no hay otra candidatura y el partido está obligado a mostrar cohesión tras el revés de las elecciones regionales del pasado septiembre, en que la CSU perdió la mayoría absoluta tras casi medio siglo gobernando en solitario. Huber y Beckstein anunciaron su retirada tras esa debacle y ésta se hará efectiva mañana, con la elección del nuevo líder por el congreso, a la que seguirá el lunes, salvo sorpresas, la votación por la nueva cámara bávara de Seehofer como primer ministro. Aparentemente, Seehofer alcanzará así la cima a que aspiró un año atrás. Sólo que la situación ahora es distinta a la de entonces y el momento no da para triunfalismos personales. A la pérdida de la mayoría absoluta siguió, esta semana, la crisis del BayernLB, el primer banco público alemán que recurre al paquete de rescate aprobado por el Gobierno de Merkel, del que solicitó 6.400 millones de euros. De sinónimo de prosperidad se ha pasado a un "Baviera, quién te ha visto y quién te ve". La CSU no tiene ya el apoyo electoral que tuvo no ya en tiempos de su fundador, Franz-Josef Strauss, sino tampoco en los menos remotos de Edmund Stoiber, quien en las regionales, de 2003, obtuvo el 60,7 por ciento. Un año después de su elección como presidente, Huber no sólo deja ese cargo de líder de la formación, sino que tampoco será el ministro de Finanzas del próximo gobierno. Al día siguiente de concretarse en cifras el monto de ayuda que precisará el BayernLB, Huber anunció que renunciaba también a ese cargo como consecuencia de la crisis del banco que, aparentemente, no atinó a calibrar en su momento y en su justa medida. La situación del BayernLB ha lastrado, además, las negociaciones de coalición con el Partido Liberal (FDP), un socio tradicionalmente acomodaticio especialmente para los conservadores, que ahora reacciona con titubeos a tanta cercanía con la CSU El FDP había expresado, por activa y por pasiva, su disposición a formar gobierno en Baviera durante la campaña. El 8 por ciento que obtuvo en los comicios le convirtió en socio natural para la CSU, que obtuvo un 43,4 por ciento. Pero nada es fácil en tiempos de crisis, sobre todo si ésta no es de identidad sino financiera, y afecta al mundo bancario, terreno sensible para los liberales y su electorado. Mientras que el primer banco privado de este país, el Deutsche Bank, presume de que no precisará de las ayudas del Estado, la pública cae en el descrédito. En esa situación, el FDP exigió ver cuentas claras antes de verse salpicado por la crisis en su nueva condición de socio. Huber y el presidente del BayernLB, Michael Kemmer, han presentado las cuentas, lo que ha permitido retomar las negociaciones con el tiempo justo para que Seehofer pueda ser elegido por la cámara el lunes. El nuevo líder único bávaro tiene por delante un fin de semana de agenda apretada, ya que además al congreso de mañana de la CSU le seguirá el domingo el del FDP. Por insólito que parezca en el cosmos bávaro, esta vez la CSU no puede dar por sentado que no aparezcan contratiempos de última hora. El dúo Beckstein-Huber se despedirá tras sólo un año de gestión, un agravio frente a los 16 de Stoiber. Lo que no significa que la crisis se haya cocinado en doce meses, sino que se percibía cuando Stoiber fue forzado a dejar la cúpula en aras de la renovación. EFE gc/ih/pq | |
sábado, 18 de octubre de 2008
Cuando es malhumor es un grado
Buldogs i pit bulls,
empipatsA Marcel Reich Ranicki, el Papa de la crítica literària alemanya, el va caricaturitzar un cop Der Spiegel com un buldog destrossant un llibre amb els ullals i estripant una novel·la de Günter Grass amb gest ferotge. El
malnom de depredador no ha fet mai mal a la seva imatge i ara que ha arribat als 88 anys ningú no li demanarà que trenqui amb la seva línia.
És el que s'espera de qui va ser l'ànima del programa "El quartet literari", que va tenir audiències milionàries.
La televisió pública va tenir ara el gest de donar-li un premi honorífic per la seva carrera i Reich Ranicki hi va respondre d'acord al seu currículum: amb un atac d'empipamenta. Era el moment màxim de la gala dels premis de la televisió i abans que ell havien pujat a recollir uns trofeus de plàstic ben lletjos actors de soaps i altra fauna de la petita pantalla.
Va esclatar.Va dir que allò era indigne, com la televisió mateixa, i es va negar a recollir el premi entre les cares d'incredulitat dels centenars de famosos i famoses que s'havien aixecat a aplaudir-lo.Va triomfar. Els escarafalls del buldog van ser la imatge de la setmana, reproduïda una i mil vegades, mentre els màxims responsables de la televisió li oferien un programa especial per debatre com millorar-ne la qualitat.
No és l'únic empipatd'èxit. Bushido,un raper de mare alemanya i pare de Tunísia,
ha passat de fer-se d'or a la indústria discogràfica a autor d'un bestseller -en tàndem amb el periodista Lars Amend- en què explica d'on li ve l'agressivitat que destil·len les seves cançons.
Bushido no té l'estètica del buldog, sinó la del pit bull. I com que els empipats també tenen la seva part bona, dedica el seu llibre, 400 pàgines en edició de tapa dura, a la seva mare coratge, la persona que el va criar quan el pare va deixar-los penjats.
Com diuen a Alemanya, "Mutti ist die Beste" (la marona és la millor).?Publicado en El Món per la Finestra,Suplemento de Cultura, Avui
Mascotas domésticas de Gerd
|
| |
|
Berlín, 18 oct (EFE).- La elección hoy de Franz Müntefering como jefe del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y de Frank-Walter Steinmeier como candidato a la Cancillería colocó al frente de esa fuerza a dos políticos camaleónicos crecidos bajo Gerhard Schröder. Müntefering vuelve a la presidencia que ocupó entre 2004 y 2005, con Schröder en la cancillería, y el ministro de Asuntos Exteriores Steinmeier recibió el espaldarazo del SPD para luchar por quitarle el puesto a su jefa, Angela Merkel, en las generales de 2009. El jefe del SPD regresa a primera línea, once meses después de dimitir como ministro de Trabajo de Merkel. Y el titular de Exteriores se catapulta a una larga campaña electoral desde su posición de "segundo" en el gobierno de la canciller. Ambos fueron hombres de confianza de Schröder y escalaron puestos bajo su gobierno socialdemócrata-verde. Mientras Müntefering fue su soldado en el partido, la carrera de Steinmeier ha estado vinculada a puestos cercanos a la Cancillería, más que a las bases del SPD. Nacido en 1940 en el seno de una familia trabajadora y conservadora, Müntefering tuvo como patria política el estado de Renania del Norte-Westfalia y ocupó varios ministerios en su "land", hasta que Schröder le llamó en 1998 para orquestar la campaña que le llevaría a la cancillería. Se convirtió en su ministro de Transportes en la primera legislatura roji-verde. En septiembre de 1999, Schröder le nombró secretario general de SPD en busca de un brazo fiel en que apoyarse. En 2002 pasó a ser jefe del grupo parlamentario del SPD, de nuevo con el cometido de lidiar con el ala izquierda que se resistía a las reformas de Schröder. Se convirtió luego en jefe del partido, al dejar su mentor el cargo para concentrarse en su labor de gobierno. Apodado "el hombre de la bufanda roja", a Müntefering se le identifica tanto con el alma del partido y hasta el anticapitalismo -histórica fue su comparación de los inversores con "plagas de langostas que arrasan con todo lo que encuentran"- como con la línea centrista de Schröder. Müntefering pasó a ser vicecanciller y ministro de Trabajo de la coalición de Merkel tras la derrota de Schröder, puesto que dejó hace un año para atender a su esposa, Ankepetra, enferma de cáncer. Regresó a la palestra hace dos meses, tras fallecer su esposa y justo en pleno descrédito del jefe del SPD, Kurt Beck, a quien se culpaba de la persistente caída de popularidad del partido. Beck estaba sometido a las presiones de quienes lo veían débil para de ser el próximo candidato para las generales, mientras la figura de Steinmeier crecía a su costa. Ahí se recuperó la figura de Müntefering como "apagafuegos" dispuesto a ser de nuevo presidente, mientras Steinmeier veía consumado su anhelo de luchar por la Cancillería. El suyo fue un ascenso en la sombra. Nacido el 5 de enero de 1956, ingresó en el SPD en 1975, pero no hizo carrera en la formación y hasta hace unos años ocupó varios puestos "sin rostro". En 1991 se convirtió en asesor personal de Schröder, por entonces primer ministro de Baja Sajonia. Luego fue secretario de Estado de la Cancillería y en julio de 1999 pasó a ser jefe de la Cancillería, un puesto aparentemente anónimo, que le convirtió en lugarteniente de Schröder y "organizador" de la Agenda 2010, su plan de reformas. El propio canciller confesó en alguna ocasión que, aparte de su esposa Doris, su persona de confianza ilimitada era Steinmeier. De "hombre sin rostro" pasó a titular de Exteriores. Pocos le veían capaz de hacer olvidar a su carismático antecesor, Joschka Fischer, el líder verde que revolucionó a su paso el ministerio. La canciller encontró en él un ministro que cuadraba en sus anhelos de mostrar una Alemania conciliadora y dialogante, muy de acuerdo con el talante de la líder alemana. Pero también un vicecanciller dispuesto a mostrar un perfil propio en política exterior. El ministro escaló posiciones en los índices de popularidad gracias a su presencia internacional. Beck, en cambio, quedó sepultado a la condición de líder "provincial" -o sea, primer ministro del estado de Renania Palatinado. EFE gc/ih/ib | |
martes, 14 de octubre de 2008
El SPD se renueva hacia atrás
Tots els homes de Schröder
Gemma C. Serra
Serà un congrés amb molt de guió dat i beneỉt. Franz Müntefering, ex-vicecanciller a la primera etapa de la gran coalició de Merkel, se sotmetrà a la elecció com a president, un càrrec que ja va ocupar entre 2004 i 2005, com a soldat lleial de l’aleshores canceller Gerhard Schröder. I Frank-Walter Steinmeier, ara vicecanceller de Merkel i ministre d’Afers Exteriores, serà catapultat pel partit com a candidat a la Cancelleria, a les eleccions del setembre de 2009.
Si no ho impedeix cap terratrèmol polític, es col.locaran així al capdavant del partit més antic d’Alemanya dos homes clarament identificats amb la línea de l’últim canceller socialdemòcrata del país, Schröder.
Müntefering va ser-ne en soldat fidel, en tots els càrrecs que va ocupar sota el seu mandat –inclós el de president del partit- i també després que aquell perdés la cancelleria derrotat per Merkel. „Münte“, com li diuen, va deixar la coalició fa gairebé un any, com l’últim defensor a la casa de l’Agenda 2010 –l’impopular programa de reformes de Schröder- i amb l’argument que a casa tenia una feina més important: atendre la seva esposa, malalta de càncer. Ankepetra va morir va dos mesos i Müntefering torna a l’espai polític amb la lleialtat de sempre.
Steinmeier és un home de Schröder, però prou diferent. Durant anys, va ser l’assessor a l’ombra d’aquell, un rostre apenes conegut, que un dia va esdevenir cap de la Cancelleria, un càrrec igualment sense perfil. Amb Merkel va arribar al càrrec més destacat del govern, Exteriors, amb permís de la seva jefa. Fins ara no tenía rellevància dins el SPD, ara el partit haurà de tancar files per fer veure que „se’l creu“ com a aspirant a la cancelleria.
Steinmeier, l’home crescut entre ombres; Müntefering, el soldat íntegre. Cap sondeig dóna possibilitats al SPD de recuperar la cancelleria perduda. A Merkel se la veu com a imbatible, enfortida ara amb el paper de „Santa Patrona dels Estalviadors“, pel compromís de no deixar que la crisi mundial s’empassi els estalvis del ciutadà.
El SPD continua enfonsat en la crisi i a punt d’escollir el seu cinquè –o quart, si tenim en compte que Müntefering repeteix- president en deu anys. El darrer, Kurt Beck, va caure defenestrat, després d’un via crucis d’erosió de poder, mentre Steinmeier guanyava terreny per esdevenir allò que teòricament correspon al líder del SPD: ser candidat a canceller.
lunes, 13 de octubre de 2008
Frankfurt, un año después
Katalonien existeix
Cultura
13/10/08 00:00 - Gemma C. Serra
"Katalonien? Ja, wohl...;", el venedor dels magatzems Dussmann, quatre plantes de llibres i música al cor de Berlín, somriu i mostra Der Katalane, el best-seller de Noah Gordon, al prestatge dels supervendes. Sense perdre el somriure passa a Der Schatten des Windes (L'ombra del vent), de Carlos Ruiz Zafón, un altre best-seller. "D'aquí a un mes surt el nou d'aquest autor de Barcelona", diu, respecte a Das Spiel des Engels (El joc de l'àngel). "Ara, si el que vol dir és literatura d'autors catalans en català, també en tenim. I molt bons", continua, irònic i satisfet de demostrar que coneix la línia divisòria entre unes coses i les altres.
Just un any després del desembarcament de la cultura catalana a la Fira del Llibre de Frankfurt, la presència dels autors catalans a Alemanya s'ha consolidat. Wie ein Stein im Geröll (Pedra de tartera), de Maria Barbal, continua en els expositors preferents, malgrat que fa un any i mig que va deixar la capçalera dels més venuts. Una mica més apartat, l'últim títol aparegut en alemany de la mateixa autora, Inneres Land (País íntim). Sota un cartell de Llibres de tardor. Melancolia i caliu hi tenim Wie man in eine Zitrone beißt, ohne das Gesicht zu verziehen (Si menges una llimona sense fer ganyotes), de Sergi Pàmies. I en un altre taulell, sota el cartell de Bones novel·les, hi ha Im Rausch der Stille (La pell freda), d'Albert Sánchez Piñol.
L'amable venedor admet que no sap què fa Pàmies entre els melancòlics, però està clar que ha superat la prova amb excel·lent. Dussmann no és una llibreria especialitzada, sinó uns magatzems orientats al gran públic. Si es vol l'edició alemanya del Tirant lo Blanc, en tres volums, s'ha d'encarregar. Però qualsevol altre títol recent que es demani, sigui de Jaume Cabré o de Quim Monzó, és als prestatges o en alguna altra planta.
"En la presentació de Catalunya a Frankfurt hi va haver moltes coses qüestionables. No només la polèmica dels escriptors en castellà. Tot va ser una mica excessiu. La fase realment productiva van ser els preparatius. Allò és el que ha deixat fruits". Rainer Nitsche, de l'editorial Transit, va tenir la "sort" que li caigués a les mans Pedra de tartera per iniciativa d'una lectora entusiasta, Heike Nottebaum, alhora traductora. I, després que la crítica literària de la televisió pública Elke Heidenreich la recomanés al seu programa, durant deu setmanes va liderar les llistes de vendes "mesos abans de Frankfurt", insisteix Nitsche. Ara ha tret País íntim, de cara a l'any vinent prepara Emma i després, si tot va bé, Carrer Bolívia, totes de Barbal.
"No vaig arribar a Barbal gràcies a Frankfurt, sinó per la traductora, però està clar que alguns components previs a la fira que ho van impulsar. Hi ha els ajuts a les traduccions i, sobretot, hi ha un contingent suficient, i bo, de lectors i traductors del català. Anys enrere més d'un traduïa de les versions castellanes. Ara no cal", diu Nitsche.
L'èxit de Jaume Cabré
Transit és una editorial petita de Berlín. D'altres de poderoses, com Insel-Suhrkamp, tenen autors catalans al catàleg des de fa un parell d'anys. Insel-Suhrkamp va treure Die Stimme des Flusses (Les veus del Pamano), de Cabré, i ara prepara Senyoria. Per a Joachim Unseld, un dels editors amb nom propi a Alemanya, Cabré comença a ser un autor en nòmina.
En alemany hi ha una paraula que defineix un abans i un després, die Wende, el canvi. ¿Va ser la fira de Frankfurt la Wende de la cultura catalana a Alemanya? "Potser va ser cosa de les subvencions. No ho sé. El que està clar és que la literatura catalana ja no és una raresa per un editor", explica Kirsten Brandt, traductora de Cabré, entre d'altres, a qui no ha baixat la feina després dels "dos anys màgics" previs a la presència catalana a la fira. Treballa en la versió alemanya de Mediterrània, de Baltasar Porcel, seguirà amb Senyoria i després amb La mala dona, de Marc Pastor.
"Per mi Frankfurt 2007 va ser un absolut cop de sort", diu Nottebaum, la traductora i "descobridora" de Barbal. "No només professionalment. Em va donar forces per continuar oferint autors catalans a editors, sense haver d'explicar primer què vol dir això de traduir del català, no del castellà", afegeix.
Brandt i Nottebaum representen la generació actual de traductors. Altres, com el veterà Fritz Vogelgsang, de Frankfurt 2007 van treure'n un parell d'alegries, com el premi de traducció de la Fira de Leipzig pel Tirant, i l'embranzida per a la següent empresa titànica, traduir Ausiàs March, "malgrat que probablement no visqui prou anys per acabar-la", diu, amb 78 anys. I, finalment, Angelika Maass, traductora de fa anys de Mercè Rodoreda, diu que la fira va ser com moltes altres coses: molt d'enrenou, però tot queda on era.
"A Frankfurt no vam descobrir res. Vam presentar una cultura que, de fet, ja feia uns quants anys que era emergent entre els editors alemanys. I això no és fruit d'un esforç institucional o altre, sinó dels editors. Els catalans fa anys que es mouen a la fira amb presència pròpia. I s'hi mouen bé. Ara els toca no abandonar-se a la ressaca, sinó consolidar", diu Thomas Minkus, responsable de premsa de la fira.
viernes, 10 de octubre de 2008
A los mediadores
miércoles, 8 de octubre de 2008
El máximo bávaro
martes, 7 de octubre de 2008
Santa Junta Militar
Sort de la llei marcial
Gemma C. Serra
El general que va posar Polònia sota la llei marcial, l’any 1981, ha tornat a demostrar-ho. Va presentar-se davant el tribunal que el jutja per crims contra el poble polonès i va respondre que va fer el que havia de fer perquè sinó hi havia l’amenaça d’una invasió soviètica. És clar que van morir uns quants, en la repressió engegada sota les seves ordres per aplacar el sindicat Solidarnosc. Però no tots els sindicalistes „són angelets“, va dir.
La força del primer sindicat lliure sorgit al món comunista, sota el lideratge de Lech Walesa i a les drassanes Lenin de Gdansk, havia sorprés tothom. Moscou pressionava. O fem nosaltres la feina o seran els tancs soviètics els encarregats de restituir l’ordre al país del Pacte de Varsòvia. Solidarnosc havia proclamat un any abans la primera gran vaga i encapçalava una revolta que Moscou no podia permetre. Tenia deu milions d’afiliats i una segona figura emblemàtica, a més de Walesa: Joan Pau II, el papa Karol Wojtyla.
Des de la seva elecció al Vaticà, l’any 1978, la confrontació església-estat en un país tan catòlic com Polònia creixia. I Walesa, catòlic com tota Polònia, tenia l’empenta del líder jove i visionari. Calia actuar, ordres de Moscou. Jaruzelski va proclamar la llei marcial com a primer ministre i cap del Consell Militar de Salvació Nacional. Milers de sindicalistes van anar a la presó, decenes d’opositors van morir víctimes de la brutal repressió. Va mantenir la tenalla gairebé dos anys. A finals d’aquella dècada va obrir una via de diàleg amb l’oposició i va ser elegit president de Polònia el 1989, l’any en què el Teló d’Acer es va esquerdar definitivament. El seu succesor va ser Walesa.
La llei marcial ens va permetre accedir a la llibertat, va resumir davant el tribunal el veterà de les ulleres fosques. Si ara li toca respondre davant la justícia és per culpa de l’Institut de la Memòria Històrica, una eina creada pels president Lech Kaczynski i el seu germà bessó, l’ex-primer ministre Jaroslav, per a la seva cacera de bruixes anticomunista. Jaruzelski, amb 84 anys, va repetir la lliçó que de fa temps porta al cap, amb el seu rostre glaçat de sempre, davant el tribunal que li va obrir procés. Sort, sort de la llei marcial.
lunes, 6 de octubre de 2008
Un digno sucesor de Jörg
Haider i Strache, els líders clònics de la
islamofòbia alpina
Gemma C. Serra
El somriure d’orella a orella característic de
Haider es va eixamplar encara més el dia 28, en obrir-se les urnes. Tres anys
després de re-fundar el seu partit ultradretà, amb el nom ara d’Aliança per al
Futur d’Austria (BZÖ), va alçar-se amb gairebé un 11 per cent. No feia ni dos
mesos que havia anunciat el seu retorn a l’escena nacional, després d’anys
„confinat“ a la categoria de líder regional, a Caríntia. La bèstia negra de la
política austríaca va tornar a espantar el món.
L’altre vencedor moral de la nit va ser Strache,
el correligionari amb que Haider va trencar el 2005, fins ara menys carismàtic,
però més jove i també amb capacitat per captar vots entre els nous votants. El
seu Partit Lliberal Austríac (FPÖ) va treure
un 18 per cent, que sumats als de Haider els situen uns decimals per sota del
29,7 per cent de la força més votada, el Partit Socialdemòcrata (SPÖ) que,
d’acord a la tradició, rebrà l’encàrrec per formar govern.Per separat, però agermanats quant a les doctrines que defensen, totes dues formaciones superaen el sostre del 27 per cent que Haider va obtenir en el seu moment de màxima popularitat, el 1999, aleshores encara com a líder del FPÖ. La seva entrada com a soci minoritari del govern a Viena va provocar l’aỉllament del país per part de la resta dels socis de la UE.
El socialdemòcrata Werner Faymann se’n guardarà prou de buscar completar una coalició amb l’enemig públic número un, ara per duplicat. Però això no el salvarà d’haver de governar, si ho aconsegueix, amb el perill constant d’una ultradreta més virulenta que mai. L’oposició és el lloc on més mal poden fer partits com la BZÖ i el FPÖ de Haider i Strache, dos ex-col.legues que inflamen els ànims contra les mesquites i la immigració.
„Austria per als austríacs“, ha estat sempre i és encara el lema preferit de Haider, qui des que es va autoexiliar al seu estat, Caríntia, ha dut endavant iniciatives tan il.lustratives com la prohibició d’edificar mesquites i minarets. Una normativa que voldria traslladar a tota Àustria.
Strache comparteix amb el seu ex-mestre aquest ideari. Ni Haider ni Strache –l’avi del qual va ser a les Waffen SS, com algun cop ha recordar públicament- no han condemnat mai els crims del nazisme, fins i tot han defensat l’abolició del „negacionisme“ com a delicte –és a dir, negar l’Holocauste- i juguen amb l’ambigüitat en tot allò que té a veure amb el Tercer Reich. Són prou intel.ligents per no ficar-se de peus a la galleda amb declaracions que podrien dur-los davant la justícia del país on va néixer Adolf Hitler.
El que ells se’n guarden de dir es converteix en llenguatge més explícit en la mesura en que es baixa uns graonets i s’escolta el que altres membres dels seus partits, menys coneguts, poden arribar a dir als seus mítins. S’anima a la població austríaca a tener fills, rossos i de parla alemanya, per no deixar-se guanyar la partida demogràfica pels immigrants. Es diu sense embuts que Mahoma era pedòfil i es parla tranquil.lament de Hitler com del „Führer“ –„el guia“-.
Fins que el mestre va marxar empipat amb el seu alumne més aventatjat, el 2005, Haider i Strache eren un binomi perfecte. Ara, per separat, continuen practicant la seva estratègia de burxar en els instints amagats de bona part de l’electorat, satisfet de trobar líders que, al seu entendre, diuen allò que els políticament correctes socialdemòcrates i conservadors no gosen formular: prou d’estrangers, prou de musulmans.
„Es tendeix a creure que les forces ultradretanes tenen més potencial si s’uneixen. No sempre funciona així. De fet, part del seu electorat no vol que arribin a esdevenir majoritaris, perquè això implica domesticar-los. Els volen, com a molt, com a socis de govern, generalment regionals, però tampoc no aspiren a que realment puguin trencar la baralla democràtica“, explica Manfred Güllner, de l’institut demoscòpic alemany Forsa. No és „cent per cent“ evident que una reunificació entre els dos partits clonats faci pujar el seu potencial d’electorat. „A Alemanya tenim l’exemple del Partit Nacional Democràtic (NPD) i la Unió del Poble Alemany (DVU), les dues principals forces que aglutinen l’ultradreta. No hi ha plans de fusió, perquè va contra les estructures internes i també contra el lideratge respectiu. El que fan és repartir-se el territori i allà on concorre l’una no ho fa l’altre. No van plegats, però tampoc no es fan la competència“, afegeix Güllner.
L’enfosament de la gran coalició que van formar SPÖ i els conservadors del ÖVP, només divuit mesos després de formar govern, s’ha traduỉt en un descontentament ciutadà contra els grans partits tradicionals, que han quedat tots dos per sota del 30 per cent. Aquest descontentament, unit a què Àustria ha estat el primer país europeu on han votat els joves a partir del 16 anys ha precipitat „l’èxit“ electoral de la ultradreta. „Es trist, però ho hem d’admetre: la franja més seduỉble per la ultradreta no és la nostàlgica, és a dir, els vells, sinó els joves. Les consignes xenòfobes arriben millor entre els menors de 30 anys. Sobretot si, com és el cas austríac, els propagadors són líders atractius, com Strache ara, o Haider, una meva de veterà etern“, diu l’anal.lista.
Els arrels de la islamofòbia alpina són molt semblants als de l’antisemitisme de l’època nazi. „La islamofòbia és clarament xenòfoba, perquè s’identifica el musulmà amb l’estranger, l’immigrant. Si un austríac, o un alemany, és de religió musulmana se’l qualifica d’immediat de convers. Un que no és com nosaltres. La islamofòbia s’adreça contra la immigració més pobre i també contra la que a poc a poc prospera i acaba aixecant mesquites. Se la veu com els jueus, identificats amb un poder econòmic que s’instal.la i pren posicions de poder. Els jueus, per la força dels diners. Els musulmans, per la demogràfica“, explica Heribert Schiedel, expert en dret i ultradreta, qui lamenta que a Austria les lleis siguin molt més laxes que a Alemanya, quant als missatges i continguts xenòfobs dels seus polítics.
I, a Bavièra, adéu a la Oktoberfest
A la Unió Socialcristiana de Baviera (CSU) se
li ha acabat la festa cervecera. El mateix diumenge en què els veỉns austríacs
provocaven un terratrèmol polític amb gairebé 30 per cent compartit per a la
ultradreta, els bavaresos asistien al via crucis dela CSU, humiliada amb la
pèrdua de la majoria absoluta que tenien des dels 60.
Günther Beckstein i Erwin Huber, primer
ministre i president de la formació, es repartien la feina d’aparéixer amb el
cap baix, mentre a Berlín la canceller Angela Merkel deia que calia apuntar-se
la lliçó per a l’any vinent, eleccions generals. Allà tindrà com a rival
socialdemòcrata el seu segon i ministre d’Exteriors, Frank Walter Steinmeier.
Coses de governar en gran coalició.Merkel, líder de la Unió Cristianodemòcrata (CDU) i per tant partit matriu de la bavaresa CSU, va deixar clar que no hi havia temps per arronsar el cap.
Vint-i-quatre hores després d’assegurar davant les càmares que no hi hauria dimissions fulminants, Huber es va desdir i va anunciar la seva. Res d’obrir un periode de reflexió fins al 25 d’octubre, en el congrés extraordinari de la CSU, com havia dit l’endemà de perdre la majoria absoluta.
Horst Seehofer, ministre d’Agricultura de Merkel, prendrà les rendes del partit. El teòric renovador a qui un any abans havia derrotat Huber en un altre congrés, que va optar per la via tradicionalista.
Huber va anunciar la renúncia, un any i un dia després d’haver assumit el càrrec. Un 43,4 per cent seria un bon resultat per a qualsevol partit „normal“. No per a la CSU bavaresa, més encara tenint en compte que havia perdut més de 17 punts respecte al 60,7 per cent de cinc anys abans sota el lideratge únic de Edmund Stoiber, l’últim home fort de l’estat més cervecer, catòlic, tradicionalista i pròsper d’Alemanya.
Steinmeier, mentrestant, es deixava endur per una eufòria prou exagerada. El seu SPD va acumulat a Bavièra un nou rècord a la baixa, un 18,6 per cent. Cap partit se’n riuria d’una formació que ha quedat 25 punts per sobre de la segona, la seva. Steinmeier sí. Més o menys, amb la mateixa eufòria precipitada amb què Gerhard Schröder es va proclamar prematurament guanyador de les generals 2005 que finalment es va endur Merkel, com recordaven aquests dies des de la CDU.
sábado, 4 de octubre de 2008
Herralde, el editor, se pasa al humedal
Calces brutes al teatreGemma Casadevall
Durant mesos, la crítica alemanya es va dividir entre els qui qualificaven Feuchtgebiete (Zones humides, Dumont), de Charlotte Roche, de literatura porca i els qui hi veien un nou feminisme alliberador. D'altres, senzillament, van ignorar aquesta novel·la d'una debutant,
que explica les cabòries d'una adolescent en lluita contra la higiene personal. La noia a qui li agrada dur les calces brutes -d'esperma, s'entén- va a parar a un hospital en un intent de depilar-se allà on no arriba el mirall.
Roche, de 30anys, porta venuts 1,6 milions d'exemplars del llibret centrat en el món adolescent sense manies de Helen, de 18 anys, i continua en el número 1 de les llistes de vendes (segons l'editorial Dumont, aviat la podrem llegir en català, a Proa, i en castellà, aAnagrama). Cap consagrat fa ombra a la noia que parla de menstruacions, fluxos vaginals, tampons i altres coses humides. ¿Pornografia femenina?
No, diu Roche: alliberament de les cadenes a les dones, obligades a ser netes, primes, lluents i sense pèls. Més d'un milió i mig de llibres venuts no són bromani aAlemanya, un país que volta els vuitanta milions d'habitants, un vint per cent dels quals confessen no haver llegir ni un llibre aquest any. El percentatge dels que sí que s'han deixat endur pel poder hipnòtic de Roche és, doncs, prou respectable.
Explicar el cosmos de les calces humides en novel·la no té més complicacions. Passar-ho al teatre, tampoc. El darrer cap de setmana se'n va estrenar la versió teatral a Halle, una fosca ciutat de províncies de l'est d'Alemanya. De cop, els grans mitjans nacionals ja no parlen d'escàndol. Expliquen que s'hi veu bastanta pell, una mica de líquid i una noia que parla del que ja sabem. Però, al cent per cent, només hi surt un culet. I un culet no fa pornografia. Sembla que els crítics teatrals tenen més clares que els literaris les fronteres d'on comença què..
El món per la finestra, Suplement de Cultura,
jueves, 2 de octubre de 2008
Fobias
|
| |
|
Berlín, 2 oct (EFE).- El Tratado para la Unidad de Alemania, del que se cumplen mañana 18 años, precipitó una reunificación arquitectónica en Berlín que ha conllevado ambiciosos proyectos como la Potsdamer Platz, y también alguna víctima, como el Palast der Republik de Erich Honecker. Los rascacielos de la Potsdamer Platz se han consolidado como símbolo del nuevo Berlín, en la gran zona que durante los 28 años de división por el Muro fue "tierra de nadie", un panorama de solares llenos de alambradas, torretas de vigilancia y bloqueos militares. Hace hoy diez años quedaron inaugurados los primeros edificios del Sony Center y Daimler-Benz, un complejo de hoteles, oficinas y galerías comerciales proyectados por arquitectos como el italiano Renzo Piano, el español Rafael Moneo, el japonés Arata Isozaki y los alemanes Wolfram Woher, Hans Kollhoff y Ulrike Lauber. La Potsdamer Platz dejó así atrás la imagen que tuvo en los dorados años 20, también la desolación que provocó la construcción del Muro la noche del 13 agosto de 1961 y es ahora una zona identificada con la vitalidad capitalina. Su metamorfosis no empezó inmediatamente después de la caída del Muro, en noviembre del 1989, sino unos años más tarde, contagiada por la fiebre constructora que generó el traslado de la capital de Bonn a Berlín. El Parlamento tomó esa decisión el 20 de junio de 1991, meses después de la firma del Tratado de Unidad, el 3 de octubre de 1990, y por el estrecho margen de 17 votos de diferencia. Teóricamente el voto de los diputados afectaba únicamente la mudanza del gobierno y sedes parlamentarias, pero arrastró una revolución arquitectónica. Alemania dejó de tener como capital una "aldea federal" -como se llamó a Bonn- y había que readaptarse a la nueva realidad de la metrópolis berlinesa. Igual que surgió como de la nada la nueva Cancillería Federal y los edificios parlamentarios que rodean el Reichstag (sede del Parlamento), se levantaron el Museo Judío y el monumento a las víctimas del Holocausto, parte de la responsabilidad histórica de Alemania con su pasado. "Berlín es pobre, pero sexy", es la máxima su alcalde-gobernador, Klaus Wowereit, para definir la situación de una ciudad en la que se ha combinado la recuperación de edificios históricos con nuevas construcciones, con unas arcas permanentemente al borde del colapso. Las grandes piezas, como la Potsdamer Platz, corrieron a cuenta principalmente de los consorcios, el Gobierno federal aportó lo correspondiente a los edificios institucionales y la capital ha ido tejiendo su nueva imagen entre patrocinios públicos y privados. En las antípodas del panorama constructor está el Palast der Republik, la Cámara del Pueblo de la extinta República Democrática Alemana (RDA), apodada entonces la "tienda de lámparas de Erich", por las inmensas lámparas que lo adornaron en tiempos de la presidencia de Honecker. El Palast der Republik fue construido en los años 70 sobre parte del solar donde estuvo el Palacio Imperial de los Hohenzollern, dañado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y demolido en los 50 por las autoridades de la RDA. Además de objeto de prestigio para el régimen germano-oriental, fue lugar de encuentro y sus salones de mármol un orgullo ciudadano. Tras la reunificación empezó un largo debate sobre el destino del edificio. Entre el saneamiento o la demolición se optó por lo segundo, con el argumento de que sufría mal de amianto, lo que más de uno -no sólo en el Este- interpretó como una decisión política. Hace tres años empezó la operación de desmontaje de un edificio de 180 metros de largo por 32 de alto, que terminará el próximo año y que habrá costado 32 millones de euros (unos 44 millones de dólares, a cambio de hoy). Habrá sido un lentísimo desmantelamiento en que día a día desaparece una estructura. Si demoler el Palast ha sido caro, más lo será reconstruir la fachada del Palacio Imperial, tras la que se levantará el Foro Humboldt, otro complejo comercial y cultural. De acuerdo a lo previsto, su construcción empezará en 2010 y costará 470 millones de euros (648 millones de dólares), a añadir al suma y sigue de la revolución arquitectónica berlinesa. EFE gc/jcb/agf | |
miércoles, 1 de octubre de 2008
Insufrible Andy
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
