viernes, 15 de octubre de 2010

El amigo Thilo

http://www.dw.de/dw/episode/0,,4732150,00.html



Alemania - ¿Ha fracasado la integración? 

Thilo Sarrazin, un controvertido político alemán, hoy miembro de la presidencia del Banco Federal Alemán, volvió a cosechar la indignación de muchos y la aprobación de otros con sus declaraciones en una reciente entrevista. Refiriéndose a los habitantes de ascendencia árabe y turca de Berlín, Sarrazin dijo: “No tengo por que reconocer a nadie que viva del Estado mientras rechaza el Estado, y no se ocupa como debería de la educación de sus hijos mientras que sigue produciendo constantemente nuevas musulmanitas reprimidas”.

Las palabras de Sarrazin han vuelto a remover el debate sobre cuestiones que siguen sin tener respuesta para los alemanes, por ejemplo: ¿Por qué algunos grupos étnicos se integran bien en la sociedad alemana, mientras otros no lo consiguen?

Alemania no tiene problemas en sus relaciones con los extranjeros en general. Pero tiene notorias dificultades con una parte del mayor grupo de inmigrantes; los turcos. Una parte de ellos rechaza la integración.

La integración es uno de los problemas más urgentes de la sociedad alemana, pero se evita a menudo discutirlo, como un tabú. Y quien expresa su opinión de manera brutal sólo despierta la indignación pública. Para la sociedad alemana el trato con las crecientes subculturas extranjeras es un problema con muchos interrogantes. La pregunta fundamental: ¿Se puede exigir de los ciudadanos de ascendencia extranjera que se integren en la sociedad alemana o representa eso una violación de su libertad?

El ministro del Interior, Schäuble, instituyó ya en 2006 una Conferencia Islámica Permanenente, como medio de díalogo entre el gobierno alemán y los musulmanes radicados en el país. Un díalogo necesario, pues Alemania nunca había pensado sobre sí misma como un país de inmigración.
Y Usted, ¿qué opina?: Alemania - ¿Ha fracasado la integración?
Escríbanos: Quadriga@dw-world.de

Hinnerk Berlekamp - Tras sus estudios universitarios especializados en América Latina, comienza su carrera periodística en 1989 en el canal de radio Berlín International. Un año más tarde comienza a trabajar en el diario Berliner Zeitung, donde hasta hoy es el responsable del departamento de Política Exterior.
- En 1990 se trasladó desde Francia a Berlín, donde comenzó a trabajar como periodista para diversos medios, entre ellos Radio Multikulti y Deutsche Welle. En 1997 asumió la corresponsalía de Radio France Internacional


Pascal Thibaut
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Gemma Casadevall – Periodista española nacida en Barcelona, donde vivió muchos años. Al término de sus estudios, en 1992, asumió la corresponsalía del diario „El Mundo“ en Berlín. Hoy forma parte del equipo de la Agencia española EFE en Alemania.

domingo, 3 de octubre de 2010

Ininteligible Nietzsche


Barenboim resucitó el Schiller Theater de Berlín con una ópera experimental

Gemma Casadevall

Berlín, 3 oct (EFE).- El director argentino-israelí Daniel Barenboim resucitó hoy el Schiller Theater de Berlín, cerrado durante 13 años y convertido ahora en domicilio provisional de su Staatsoper, de la mano de "Metanoia", una ópera experimental que remite a Friedrich Nietzsche.
El viejo Schiller Theater del antiguo sector occidental de Berlín reabrió como sede de la Staatsoper que Barenboim dirige desde 1992, cerrada temporalmente por obras de remodelación hasta 2013.
Ni el escenario tiene la acústica a la que están acostumbrados el director, su coro o la soprano Annette Dasch, ni el compositor al que se encargó la obra, Jens Joneleit, es un consagrado.
"Metanoia", con textos de René Pollesch basados en "El nacimiento de la tragedia desde el espíritu de la música" de Nietzsche, es una ópera en un acto sin argumento y alterna el canto con la declamación -sustentada en el actor Martin Wuttke, de la escuela de Brecht-.
Barenboim y el director general de la Staatsoper, Jürgen Flimm, habían doblado el desafío que de por sí entrañaba el experimento colocando como director escénico a Christoph Schlingensief, eterno provocador de la escena alemana.
Schlingensief falleció el pasado agosto, con 49 años y víctima de un cáncer, pero en lugar de buscarle un sustituto se optó por dejar el puesto vacante a modo de homenaje póstumo.
El espíritu del fallecido director planea sobre "Metanoia", con un escenario hecho de andamiajes, al fondo del cual se visualizan vídeos en blanco y negro, tal como Schlingensief hizo con el "Parsifal" que irritó en el festival de Bayreuth, en 2004.
Barenboim asumió el riesgo de la experimentación, en un teatro que no es su ópera, con una pieza de digestión difícil, sin argumento, sin director escénico y sin un compositor de renombre.
El director argentino-israelí puede permitirse el riesgo, porque tiene Berlín incondicionalmente a sus pies, tanto por su talla musical como por su dimensión humana y carisma.
El estreno coincidía con el vigésimo aniversario de la entrada en vigor del Tratado de Unidad, lo que dio a la gala rango de evento.
El Schiller revivió así como sede de la Staatsoper, tras años amenazado de derribo desde el cierre de 1997, y gracias a un acondicionamiento que ha costado 24 millones de euros (32 millones de dólares)
Todas las mudanzas son difíciles, porque implican acomodarse como mejor se pueda en la provisionalidad.
A la Staatsoper le corresponde hacerlo en el Schiller, con la rival directa en Berlín, la Deutsche Oper, en directa vecindad, a un par de manzanas de la misma calle, la Bismarkstrasse.
Para responder al desafío, Barenboim y Flimm han programado esta temporada las dos primeras piezas de un nuevo "Anillo del Nibelungo", -"El Oro del Rin" y "La Valquiria"-, más otras ocho premiéres.
Mientras, en el emplazamiento original de la Avenida Unter den Linden, en el este de la ciudad, se trabaja en el saneamiento del edificio clásico de la Staatsoper, que costará 240 millones de dólares (321 millones de euros).
Será un saneamiento algo conservador, para un edificio construido entre 1741 y 1743 y reducido a cenizas por los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial.
Las autoridades de la República Democrática Alemana (RDA) lo reconstruyeron más o menos fielmente de acuerdo a ese original.
Barenboim defendía que no había por qué sujetarse al respeto al patrimonio arquitectónico para lo que de todos modos no era el original, sino un falso rococó de los años 50.
Finalmente se impuso la solución continuista -y económica- del alcalde-gobernador, Klaus Wowereit, que mejora la acústica del auditorio, pero respeta la estructura del edificio. EFE
gc/av
(foto)

sábado, 2 de octubre de 2010

Schlingensief, demasiado jóven para un póstumo


Daniel Barenboim se muda al oeste de Berlín con una "Metanoia" de alto riesgo
  
Gemma Casadevall

Berlín, 2 oct (EFE).- El director argentino-israelí Daniel Barenboim abre mañana la etapa de la Staatsoper en su domicilio provisional del oeste del Berlín, con el estreno de "Metanoia", obra póstuma del "enfant terrible" de la escena alemana Christoph Schlingensief, fallecido el pasado agosto.
Estrenar la Staatsoper fuera de su emplazamiento clásico, en el este, y trasladarla a 200 metros de la que durante décadas fue su rival occidental, la Deutsche Oper, coincidiendo además con la fiesta nacional del Día de la Unidad, entrañaba de por sí un riesgo.
Barenboim y el director general de la casa, Jürgen Flimm, redoblaron el efecto de desafío, al elegir para la ocasión una ópera de un compositor contemporáneo, Jens Joneleit, sobre "El nacimiento de la tragedia desde el espíritu de la música" de Friedrich Nietzsche, a su vez inspirado en la música Richard Wagner.
El tándem directriz de la Staatsoper añadió al conjunto un último elemento arriesgado: Schlingensief, dramaturgo, cineasta y eterno provocador de la escena germana, quien en 2004 levantó las iras en el templo wagneriano de Bayreuth con un controvertido "Parsifal".
Schlingensief no pudo culminar su obra, al fallecer este agosto con 49 años, tras una larga lucha contra el cáncer que convirtió en objeto escénico, en 2009, a través de "Oratorio", una misa de resurrección, compuesta cuando daba por superada su enfermedad.
Barenboim y Flimm, junto a Joneleit, decidieron no buscarle un sustituto, sino que se repartieron la tarea de reflejar, con el máximo de fidelidad, el espíritu trasgresor de Schlingensief.
"Metanoia" se pondrá en escena este domingo, como colofón del vigésimo aniversario de la entrada en vigor del Tratado de Unidad, el 3 de octubre de 1990, que consumó el proceso de reunificación precipitado por la caída del Muro, el 9 de noviembre de 1989.
Con este cóctel de desafíos Barenboim abre la etapa de provisionalidad de la Staatsoper en su domicilio transitorio del Schiller Theater, mientras se remodela y restaura su edificio de la Avenida Unter den Linden, en el este de la ciudad.
El director y pianista convirtió ya la mudanza de su orquesta en un evento ciudadano, al trasladarse con los miembros de su orquesta, dos semanas atrás, en una barcaza por los canales berlineses hasta la Bismarkstrasse.
Mientras duran las obras, estará en directa vecindad con la Deutsche Oper, abierta en los años 60 en el sector occidental para remediar el vacío operístico dejado por la partición de la ciudad.
El programa de la primera temporada es ambicioso. A "Metanoia" seguirán las dos primeras piezas de un nuevo "Anillo del Nibelungo", -"El Oro del Rin" y "La Valquiria"-, dirigido por Guy Cassiers y co-producidas por La Scala de Milán.
Le seguirán otras ocho premières -cuatro de las cuales, dirigidas por Barenboim-, para la primera temporada de provisionalidad y mientras le adecentan el edificio de la Unter den Linden, al que tiene previsto regresar en 2013.
La mudanza de la Staatsoper estuvo precedida de una puesta a punto del Schiller presupuestada en 24 millones de euros (32 millones de dólares).
El saneamiento del viejo edificio de la Staatsoper costará otros 240 millones de dólares (321 millones de euros).
No será la ambiciosa remodelación que Barenboim quería para la ópera que dirige desde 1992, tanto por razones presupuestarias como de protección del patrimonio.
El edificio de la Staatsoper fue construido entre 1741 y 1743 de acuerdo a los planos del arquitecto Georg Wenzeslau y quedó reducido a cenizas por los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial.
Las autoridades de la República Democrática Alemana (RDA) lo reconstruyeron más o menos fielmente de acuerdo a ese original.
Barenboim defendía que no había por qué sujetarse al respeto al patrimonio arquitectónico para lo que de todos modos no era el original, sino un falso rococó de los años 50.
Pretendía una solución más rupturista, pero se impuso la solución continuista -y económica- del alcalde-gobernador, Klaus Wowereit, que mejora la acústica del auditorio a costa de sacrificar algo de aforo, pero respetando la estructura del edificio. EFE
gc/jcb/cat
(foto)

viernes, 1 de octubre de 2010

Crónica 8, octubre/diciembre 2010







El Guggenheim le pone colorines al Berlín

Gemma Casadevall



Cada año, lo mismo. Al estallido de sol de primavera le sigue la (corta) ola de calor del (corto) verano berlinés y, apenas de cruza la línea de agosto a septiembre, se empiezan dramáticamente a acortar las horas de luz. Se entra, por esa ley natural de las estaciones, en la dinámica que inexorablemente conduce a esos días en que parece que no llega a asomar una brizna de claridad para pasar de la penumbra diaria a la oscuridad nocturna, a eso de las 16.00. Es lo que tiene el otoño-invierno, se dice por aquí.
Los de Guggenheim entendieron bien la lección de lo que eso significa, tanto para berlineses como para los visitantes desolados que pasean, Avenida Bajo los Tilos arriba (hacia la Isla de los Museos), Avenida Bajo los Tilos abajo (hacia la Puerta de Brandeburgo). Paseantes autóctonos y visitantes necesitan un receso de color. Y ahí, en el edificio neoclásico que la familia Guggenheim incorporó, como domicilio en Berlín, a modo de pariente atípico a su familia de museos rompedores -a millas del carismático edificio de Frank Lloyd Wright para Nueva York, no digamos ya del de Frank O. Gehry  de Bilbao- se programa para esa difícil etapa en penumbras “Splash – Color Fields”. Es decir, la colección que la Solomon R. Guggenheim Foundation estrenó en 1961 en la casa matriz bajo el título “American Abstract Expressionists and Imagists”, trasladada ahora a la capital alemana: Morris Louis, Frank Stella, Kenneth Noland, entre otros, con sus trazos de color y desde la sobriedad neoclásica del edificio berlinés, en una estratégica esquina a nada de bastantes de los conjuntos monumentales del corazón berlinés.
Entendámonos: ni el Guggenheim berlinés es un mero local donde reposar, a modo de un coffee-shop de cualquier franquicia, ni “Splash – Color Fields” tiene rango de mera reposición. Vale realmente la pena adentrarse al discreto edificio emparentado, aunque solo sea por el apellido de su mecenas, a los de Wright y Gehry. El Guggenheim berlinés ingresó en la gran familia en 1997, tan discretamente como su edificio, aunque con el aporte logístico del poderoso Deutsche Bank, al que en realidad pertenece la sala. Lo que entonces se vio como una galería de arte, bien nutrida, pero lejos del formato museo, se ha consolidado como pieza bien anclada en el circuito berlinés. No sólo por estrategias de caminante, sino por valores de programación.”Splash – Color Fields” es una más que atractiva selección de trazos coloridos del puro abstracto estadounidense de los 50, contrapunto al pop-art entonces dominante. Una buena manera de re-descubrir el pariente más discreto de los Guggenheim.
De los reparadores colorines al torturado “Intolerance” de Willem de Rooij, en el asimismo sobrio edificio creado por Mies van der Rohe para la Neue Nationalgalerie. Es complejo, en el momento de cerrar esta crónica, describir cómo será lo que espera al caminante entre brumas dentro de las líneas cristalinas de ese Bauhaus puro que es la Neue. Se trata de una instalación creada específicamente para la casa, de manera que no existe más que en la cabeza y el corazón del artista y cineasta holandés. De Rooij se apodera, como hizo otras veces, de obras ajenas para  devolverlas al mundo como propias, desvestidas de lo que las originó. Esta vez, el motivo elegido para esa descomposición-recomposición es un grupo de pinturas del asimismo holandés Melchior d'Hondecoeter, del XVII, confrontadas con objetos de ceremoniales hawaianos. El propósito, como el título indica, es la denuncia. Y el tema a denunciar es el triángulo perverso entre globalización, conflicto y atracción recíproca. Veremos.

Mucho más fácil, a priori, es imaginarse lo que dará de si la exposición preparada para el Martin Gropius Bau para el último trimestre del año: Lazlo Moholy-Nagy y su “Arte de la Luz”. Es decir, la exposición recién llegada a la capital alemana procedente de la española, unos meses después de presentarse en el Círculo de Bellas Artes. Se trata de la retrospectiva de este artista, con 200 obras, co-producida entre el Martin Gropius, La Fabrica de Madrid y el Geemetemuseum de La Haya, que en Berlín encuentra un encuadre perfecto para recuperar las raíces del artista con el Bauhaus para el que trabajó, por encargo de Walter Gropius (es decir, el sobrino de Martin Gropius,  el arquitecto que diseñó ese edificio, en 1871).
Berlín cierra el año con los colorines del Guggenheim, la instalación de Rooij y Moholy-Nagy en el     Gropius, entre otros. Essen, una de las ciudades implicadas en la Capitalidad Cultural Europea 2010, este año compartida con los otros grandes núcleos urbanos de la minera Cuenca del Ruhr, lo hace con “Los impresionistas en París”. Se trata de otra magnífica exposición del Folkwang Museum, el museo cuyos fondos devastó el nazismo, etiquetándolo como arte degenerado y cuyo edificio acabó arrasado por las bombas aliadas. El Folkwang volvió a Essen este año, metamorfoseado por David Chipperfield, por supuesto coincidiento con una oportuna capitalidad europea. “Los impresionistas en París” recorre la capital francesa a través de los artistas que la habitaron, entre 1865 y 1895. Paseantes de lujo, no meros caminantes anónimos por el brumoso Berlín, para una exhibición compuesta por 80 piezas de Manet, Pissarro, Monet, Degas y restante “nómina” de ineludibles en ese ámbito. Nada mal, para cerrar un año que, además, no pone fin al ciclo vital del Folkwang, puesto que en la Alemania de hoy no hay ni nazismos saqueadores de arte ni bombas aliadas que temer.
Y, puestos a empezar a cerrar la crónica trimestral, una mirada al sur: Stuttgart y Múnich. La primera, con una curiosa exposición denominada “Eat Art”, en el Kunstmuseum de Stuttgart. Se trata de un compendio que arranca de los experimentos artístico-culinarios de Dieter Roth, empeñado en usar salchichas, chocolate y otros condimentos como objetos de arte, y al que suma Daniel Spoerri, usuario de restos de comida plasmados en lienzos. Todo ello, amparado en piezas, instalaciones y filmes exponente de precendentes similares de Roy Lichtenstein y, por supuesto, Joseph Beuys.
La segunda mirada al sur, Múnich, está dedicada en primera línea a los amantes de Marlene Dumas.    Su exposición queda instalada en la Haus der Kunst, un mamotreto gris sostenido por gruesas columnas pseudogriegas plagadas de grietas, por el que está pasando desde hace un par de temporadas lo más rompedor en instalaciones y videoartes. Con Dumas se regresa a los viejos maestros. De acuerdo a su consigna, la artista sudafricana recrea a flamencos como Van Dick y Rubens, pero también a Caravaggio y Courvet, a partir de fotografías y reproducciones.  Quien quiera y puede acercarse a Múnich, dispone de tiempo para su encuentro con Dumas hasta febrero de 2010.

domingo, 26 de septiembre de 2010

La buena Merkel de la gran coalición


Socialdemocracia alemana hace alarde de robustez un año después de su debacle

Gemma Casadevall

Berlín, 26 sep (EFE).- Los socialdemócratas alemanes hicieron hoy alarde de robustez, un año después de hundirse en las elecciones generales de 2010, y se lanzaron a desvelar "el rostro auténtico" de Angela Merkel, una canciller que, según ellos, sólo funcionó bien mientras les tuvieron como socios de gobierno.
En apenas un año de Gobierno de centro-derecha, Merkel ha mostrado al ciudadano "su auténtico rostro", al frente de unas filas "derechistas y sin conciencia social" y erigida en "canciller de los consorcios", afirmó el presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, en el congreso extraordinario de la formación.
"Sólo fue una buena canciller mientras nosotros vigilábamos", ahora su cancillería es exponente del poder de los grupos de presión (lobies), siguió Gabriel ante sus 500 delegados, un año después de los comicios del 27 de septiembre de 2009, que dieron la victoria a Merkel y apearon al SPD de su puesto como socio en la gran coalición.
La convocatoria invitaba al balance y Gabriel aprovechó para resaltar los porcentajes que le son favorables: el SPD cayó entonces en su mínimo histórico -un 23 por ciento-, pero ahora los sondeos lo sitúan en el 30 por ciento.
Apuntalados en los Verdes, los socialdemócratas están en condiciones de recuperar la cancillería, según las estimaciones del Politbarometer de la televisión pública ZDF.
"El SPD está aquí de nuevo", proclamó, para relativizar proyecciones menos alentadoras para su formación, como la del instituto Forsa que apuntaba esta semana a un hipotético empate con los Verdes en 24 puntos, lo que trastocaría el tradicional reparto de papeles entre el socio mayor y el menor.
"Por supuesto nos alegramos del auge que dan algunos sondeos a los Verdes. Pero los sondeos son sondeos, no resultados", dijo, tras recordar que queda un largo trecho hasta las siguientes elecciones -previstas para 2013- y aventurar que para entonces se habrá "normalizado" la correlación de fuerzas, a favor del SPD.
Gabriel, en su discurso de una hora larga para un congreso de una jornada y sin margen para el debate -ese cometido queda para el próximo congreso regular, en 2011-, se concentró en insuflar optimismo y suavizar aristas internas.
Se distanció del miembro del SPD que más ha dado que hablar últimamente, ex asesor del Bundesbank, Thilo Sarrazin, autor de un libro de sello islamófobo que encabeza las listas de ventas en Alemania.
Abundó, luego, en las deficiencias de la política de integración que actúan de caldo de cultivo a esas peligrosas tesis.
Quitó hierro, asimismo, el progresivo rechazo en el SPD a la Agenda 2010 -o programa de recortes sociales implantado por el gobierno de Gerhard Schröder- y ensalzó, en cambio, como logro de la coalición roji-verde aquello que Merkel echó abajo: el cierre de las centrales atómicas en 2022, retrasado ahora al menos 12 años más.
El congreso, oficialmente convocado con ocasión del vigésimo aniversario del Tratado de Unidad -el 3 de octubre de 1990-, estuvo revestido por una euforia algo escenificada, puesto que ni hay elecciones inminentes ni, caso de haberlas, se puede evaluar a costa de quién actuaría la teórica efervescencia de los Verdes.
Sin embargo, a la socialdemocracia le vino como anillo al dedo para exhibir una recuperada solidez, mientras las filas de Merkel mostraban de nuevo las disonancias internas que han acompañado a la coalición de centro-derecha desde que se formó.
La canciller había convocado este domingo una reunión de coalición para aclarar, entre otras cosas, el monto futuro del subsidio a desempleados crónicos y sus hijos, en respuesta a una sentencia del Tribunal Constitucional de febrero, según la cual la regulación actual no garantiza el derecho a una existencia digna.
La medida afecta a unos 6,5 millones de perceptores y desde hace días se filtraron en los medios diversos montos y un duro regateo interno: de 20 a 10 euros, para acabar con el anuncio de acuerdo de mínimos (5 euros mensuales para un subsidio total de 364 euros).
Exactamente lo que precisan las fuerzas de la oposición -SPD, Verdes e Izquierda- para afirmar que la coalición de Merkel no se entiende ni entre sí y que la recuperación económica aumenta los beneficios para la gran industria, pero olvida al ciudadano. EFE
gc/pdp

sábado, 25 de septiembre de 2010

Sacando escurrido pecho


La socialdemocracia alemana, en busca de remedios a la erosión del electorado
 
Gemma Casadevall

Berlín, 25 sep (EFE).- El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) celebra mañana un congreso extraordinario en Berlín, un año después de la debacle sufrida en las elecciones generales que le apearon de la condición de socio en la coalición de Angela Merkel y mientras busca un remedio a la progresiva erosión de su electorado.
Los comicios del 27 de septiembre de 2009 hundieron al SPD en el peor resultado de su historia -un 23 por ciento- y, un año después, la formación de los ex cancilleres Willy Brandt y Helmut Schmidt se ve acosada en los sondeos por la emergencia del que fue su socio menor en el gobierno de Gerhard Schröder, los Verdes.
"Un año después de esa debacle se impone trabajar para recuperar la autoconfianza", declaró hoy la secretaria general del SPD, Andrea Nahles, ante la reunión de la Ejecutiva previa al congreso.
Al SPD que ahora lidera Sigmar Gabriel -ex apadrinado de Schröder y presidente del partido desde hace diez meses- no le sirve de consuelo la pérdida del apoyo del electorado también en las filas de Merkel.
El último "Politbarometer" de la televisión pública ZDF -el más fiable del país- situó el apoyo a las filas de Merkel -la Unión Cristianodemócrata más la Unión Socialcristiana de Baviera, CDU/CSU- en un 31 por ciento y al Partido Liberal (FDP) en un cinco por ciento, lo que deja a la coalición muy por debajo de la mayoría.
El SPD está en situación de perseguidor, con un 30 por ciento. Pero Gabriel no puede lanzar las campanas al vuelo ante el declive del adversario, por mucho que sobre éste planee el fantasma de la irrupción de un nuevo partido más a la derecha, a imagen del populismo ultraconservador de otros países europeos.
Hoy por hoy, en Alemania, la única formación emergente son los Verdes y asimismo sigue arrebatándole electorado la Izquierda, aglutinante del postcomunismo y disidencia socialdemócrata.
De celebrarse elecciones este domingo, los ecopacifistas obtendrían un 19 por ciento, según el mencionado barómetro político, mientras que otro sondeo semanal, realizado por el instituto demoscópico Forsa, los equiparaba al SPD, con un 24 por ciento para cada uno de los teóricos socios naturales.
En esa situación, Gabriel se ha lanzado en pos de la recuperación del apoyo del electorado con un doble lenguaje que, en medios alemanes, se calificaba estos días de oportunista.
Por un lado, conminando a los inmigrantes a mostrar voluntad de integración, un guiño al electorado afín al ex asesor del Bundesbank Thilo Sarrazin, miembro del SPD y autor de un best-seller que pronostica la islamización y desintegración de Alemania.
Por el otro, marchando en la gran manifestación antinuclear, una semana atrás, por Berlín, en contra del aplazamiento del cierre de las centrales atómicas aprobado por la actual coalición de Merkel y para reclamar que se someta la cuestión a un referéndum.
El congreso de mañana, una semana antes del vigésimo aniversario de la entrada en vigor del Tratado de Unidad, el 3 de octubre de 1990, estará centrado en la intervención de Gabriel y sus postulados en materia económica, fiscal y también política de integración.
Se espera, asimismo, un claro pronunciamiento de Gabriel reivindicando para el SPD el puesto de líder como primera fuerza de la oposición.
Será un evento para el que se han programado apenas seis horas de duración, centrado en el discurso del líder y preparatorio del siguiente congreso federal, en otoño de 2011. EFE
gc/ah

domingo, 22 de agosto de 2010

El PIB no es sexy

El ‘miracle' de Merkel no acontenta la indústria


Diversos instituts i el Bundesbank revisen a l'alça el creixement del PIB alemany després que s'hagi disparat en l'últim trimestre

 

L'impuls econòmic no calma el sector manufacturer, que exigeix favors fiscals


No hi ha cap dubte que l'economia alemanya creixerà més del que s'esperava. L'única incògnita és quant: el Bundesbank ha corregit aquesta setmana a l'alça els pronòstics de creixement del PIB d'aquest 2010 fins a un 3 per cent, més o menys el que s'espera que faci el govern quan presenti la revisió oficial –a l'octubre–. És a dir, clarament per damunt de l'1,5 per cent que calculava el govern ara fa uns mesos. L'economia alemanya és, ara per ara, l'enveja dels socis europeus i el motor del conjunt de la UE. Però, en comptes de celebrar-ho com un èxit de la combinació dels paquets de rescats i plans d'estalvi de Merkel, s'amunteguen les exigències sobre la cancellera: dels socis liberals, que han aprofitat el bon moment per recuperar les seves promeses d'alleujament fiscal; d'una aliança de l'empresariat, que vol que revisi la política energètica; o fins i tot de la petita i mitjana empresa, que parla de retallar les vacances dels treballadors.
Sembla que, o bé ningú no s'acaba de creure que aquest creixement ara anunciat sigui la fi de la crisi, o bé uns i altres consideren que ja han patit prou aquests dos darrers anys, obligats a la modèstia, i que ja ha arribat el moment de demostrar qui mana a la potència econòmica europea.
Després de la sorpresa del creixement insospitat del PIB –un 2,2 per cent al segon trimestre, el més alt des del 1987– no s'ha donat a Merkel cap treva per a celebracions. El Partit Liberal va encetar la setmana demanant a Merkel que reconsideri la seva negativa a les rebaixes fiscals. És a dir, el cavall de batalla de sempre dels liberals, a què Merkel respon que la prioritat és la consolidació pressupostària. Ja de cara al cap de setmana, una quarantena de caps dels grans consorcis energètics, més alguns aliats oportunistes –des de l'exministre d'Economia socialdemòcrata, Wolfgang Clement, fins al president del Deutsche Bank, Josef Ackermann– anunciaven una ofensiva mediàtica per pressionar mentre es negocia la revisió del calendari per a l'abandonament de l'energia nuclear. I la cirereta: el president de la patronal BVMV, Mario Ohoven, sortia amb la proposta de retallar les vacances des del Bild, el diari més fàcil de trobar en una platja de Mallorca, plena a vessar aquestes setmanes d'estiuejants alemanys.
La proposta d'Ohoven és una d'aquelles serps d'estiu que omplen la sequera informativa d'aquest final d'agost; la reclamació dels liberals és un leitmotiv en la seva disciplina de partit; i la iniciativa dels 40 empresaris i aliats s'adreça contra l'anomenat impost atòmic, inclòs al paquet d'estalvi de Merkel –80.000 milions d'euros menys en despesa pública fins al 2014– com a fórmula per treure profit fiscal de la prolongació del període de funcionament de les centrals nuclears.
De moment, no es parla de construir noves centrals, però sí de tancar les considerades més segures més tard de la data pactada en l'època del govern socialdemòcrata-verd de Gerhard Schröder. Fins al setembre s'han de concretar els terminis i, enmig de les negociacions, la indústria ha agafat embranzida per mostrar que no s'empassarà una prolongació al preu que sigui, sinó al que li sembli convenient.
Gràcies als veïns
A Alemanya es té clar que el creixement es deu, sobretot, a l'efecte que han provocat en les exportacions els paquets d'impuls econòmic dels veïns, sumat al disparament del consum privat i les inversions en el sector de la construcció, conseqüència del mateix paquet domèstic de Merkel. És així com de la recessió amb què es va tancar el 2009 –un encongiment del PIB del 4,7 per cent, el més greu des de la fi de la Segona Guerra Mundial– es passarà al “miracle” del 3 per cent pronosticat per a aquest 2010. Què passarà quan es mitiguin els efectes dels paquets d'ajut és el que es demanen els experts. La gran indústria del motor i el metall viuen el seu moment d'eufòria, com les inversions en la construcció, però es tem que aquest efecte posi fi als plans conjunturals propis o veïns.
És per això que Merkel manté la política de la prudència pressupostària, agradi o no als socis liberals. Si també serà capaç de renunciar a l'impost atòmic –i a canvi de què– quedarà determinat en funció de com es desenvolupi el pols amb la gran indústria energètica, amb importants portaveus dins la seva Unió Cristianodemòcrata (CDU). Merkel esperava de l'impost atòmic una recaptació anual de 2.300 milions d'euros. D'aquesta xifra, multiplicada pels deu anys que, com a mínim, es parla de prolongar la vida d'algunes de les centrals nuclears, se n'obté un total considerable, que haurà de sortir d'algun altre lloc.

3
per cent
creixerà aquest any l'economia alemanya, segons les previsions del Bundesbank.

martes, 17 de agosto de 2010

Mesut, camino al altar blanco

Özil se salió con la suya en un traspaso que avejenta la Bundesliga
 
Gemma Casadevall

Berlín, 17 ago (EFE).- El internacional alemán Mesut Özil se salió con la suya y siguió los pasos de Sami Khedira hacia el Real Madrid, dos traspasos que dejan algo avejentada una Bundesliga que, a la inversa, vibra con el fichaje de Raúl González por el Schalke.
Özil, de 21 años y raíces turcas, y Khedira, de 23 y origen tunecino, serán los dos alemanes en el Real Madrid de Jose Mourinho, que a cambio devolvió a la Bundesliga a Christoph Metzelder, compañero de armas de Raúl en la Cuenca del Ruhr.
Fue, en el caso de Özil, un fichaje más que enrevesado, que generó un culebrón de filtraciones y desmentidos sólo comparable al que precedió, un par de semanas antes, al de Raúl, que a sus 33 años fue acogido como la gran leyenda del fútbol que puede convertir a su club en azote del poderoso Bayern Múnich.
Para el Werder Bremen no fue fácil desprenderse de un jugador al que rondaron los clubes punteros de toda Europa -la lista oficiosa va del Barcelona al Manchester United- desde que despuntó en el Mundial sudafricano en la selección de Joachim Löw.
Algo parecido le ocurrió al Stuttgart con Khedira, integrante como Mesut del cada vez más abultado porcentaje de internacionales de origen extranjero en la selección blanca, la mayoría, como los dos nuevos madridistas, nacidos ya en Alemania.
Özil es el octavo fichaje alemán del Real Madrid, tras Khedira, Metzelder, Bodo Illgner, Bernd Schuster, Uli Stielike, Paul Breitner y Günter Netzer, en orden cronológicamente inverso.
Nació en Gelsenkirchen y en su estadio se estrenó como profesional, en 2006, a las órdenes de su club local, el Schalke que ahora respira pendiente de Raúl.
Cuatro años después, llega a lo que considera "el sueño de todo jugador", el equipo que entrena Mourinho, frase con la que definió su futuro una semana atrás, por encima de los deseos de su desde hoy ex patrono, Klaus Allofs.
Mientras Allofs desmentía una y otra vez tener ofertas en firme de los madridistas, primero, o las descalificaba tachándolas de "insuficientes", después, Özil dejó claro a qué aspiraba: a irse al equipo blanco.
El culebrón tomó perfiles rocambolescos en los tres últimos días con fuego cruzado de filtraciones, hasta llegar a la parodia, hoy, con el "minutero en vivo" del popular "Bild", a imagen de las transmisiones de los partidos en las páginas digitales de la prensa.
El rotativo transmitió así quién entraba y quién salía de la central del Bremen, con máxima tensión para el momento en que lo hizo el jugador, a las 14.02, y en letras rojas cuando se emitió el comunicado confirmando el traspaso, las 15.29.
El clima se había enrarecido tanto entre Özil y Allofs, que parecía imposible, a ojos de los alemanes, que el jugador pudiera continuar una temporada -su contrato expiraba en 2011- a desgana.
La fecha tope para la negociación era mañana, puesto que de jugar un solo minuto con el Bremen en el partido de la 'Champions', perdía opción de hacerlo luego con el Real Madrid en esa competición.
Ante esa situación, durante todo el día de ayer y hoy se acentuó la tensión en torno a un fichaje que por momentos parecía ineludible y, al siguiente, impracticable, dada la obstinación de unos y unos.
El propio Allofs negó hoy, a media mañana, tener una nueva oferta por su jugador, mientras en medios se aseguraba que ésta subía ya a catorce millones, de los hipotéticos diez millones de partida.
El Werder Bremen quería ahora veinte, soltaron los medios, para afirmar luego que las negociaciones estaban estancadas. Hasta que en a las 15.29 se vio la "fumata bianca", en forma de comunicado hablando del acuerdo, por supuesto sin especificar a qué precio. EFE
gc/ism

sábado, 14 de agosto de 2010

Milagroso, el PIB

 

Les claus de l'èxit alemany

Les exportacions, el consum privat i les inversions en la construcció són l'eix dels bons resultats de l'economia del gegant europeu

El PIB alemany es dispara gràcies als programes estructurals propis, dels socis i dels veïns

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Alemanya va tancar 2009 sota el signe de la pitjor recessió des de la fi de la Segona Guerra Mundial –el producte interior brut (PIB) es va encongir un 4,7%– i sis mesos després recupera el títol de locomotora econòmica europea, amb el creixement trimestral del PIB més alt des de 1987, un 2,2%. És un creixement en format “XL”, com deia el ministre d'Economia, Rainer Brüderle, en comentar la notícia, atribuït per analistes i l'Oficina Federal d'Estadística al motor tradicional de l'economia alemanya, les exportacions, amanides ara amb els programes estructurals no només propis, sinó també dels veïns i els socis.
Cadascun dels paquets d'activament dissenyats per les economies occidentals han revertit en guanys per a la seva indústria, com ho reflectien els resultats semestrals donats a conèixer aquests dies pels seus grans consorcis. Només el mes de juny passat, les exportacions alemanyes van créixer un 28,5% respecte al mateix mes de 2009, xifra que il·lustra el miracle trimestral alemany.
De l'1,4% que l'equip de Brüderle pronosticava com a xifra global de creixement, per a tot el 2010, s'ha passat a un 2%, segons els càlculs encara improvisats del ministre. O fins i tot del 3,5%, segons alguns experts. Les exportacions, el consum privat i les inversions en el sector de la construcció han fet revifar la potència econòmica que semblava trontollar, qüestió que, a escala domèstica, remet al paquet de reactivament que l'any passat, en plena crisi, va aprovar el govern d'Angela Merkel: 50.000 milions d'euros, que cal afegir als 30.000 milions que ja s'havien destinat a aquest mateix concepte sis mesos enrere. Tot això, acompanyat d'un programa d'avals a la indústria de 100.000 milions, semblant al paraigua de rescat aprovat per a la banca, també el 2009.
Ressorgir de les cendres
A aquest paquet de reactivació l'ha seguit, aquest any, un altre de dimensions semblants, però en direcció contrària: el paquet d'estalvi igualment dissenyat per Merkel, que pretén una reducció de la despesa de 80.000 milions, fins al 2014, amb l'objectiu d'aconseguir una reducció efectiva del dèficit en aquest mateix marge de cinc anys.
Activament dràstic, reducció igualment dràstica de l'endeutament, per a dos paquets paral·lels que, com la recessió del 2009, porten l'afegitó d'“el més gran des de la fi de la Segona Guerra Mundial”. Una denominació recurrent a Alemanya, que remet a la seva capacitat de ressorgir de les cendres.
Aquest cop, el mèrit és compartit amb els programes estructurals internacionals que han activat l'exportació, deien ahir els analistes. Això pot voler dir, però, que serà un creixement igualment conjuntural, no sostenible més enllà del 2010. De moment, però, Alemanya torna a tirar de l'economia europea.
Darrera actualització ( Dissabte, 14 d'agost del 2010 14:24 )

viernes, 13 de agosto de 2010

Iker, donde el Kaiser

Casillas paró todo y sentenció el homenaje a Beckenbauer en los penaltis  
Gemma Casadevall

Berlín, 13 ago (EFE).- El capitán del Real Madrid, Iker Casillas, definió el duelo contra el Bayern Múnich, en el amistoso en homenaje al "Kaiser" bávaro, Franz Beckenbauer, que se saldó a favor de los madridistas en la ronda de penaltis (2-4).
Casillas paró dos penas máximas en la tanda que decidió el duelo, a Hamit Altintop y a Edson Braafheid, tras un encuentro que se había caracterizado por la presión bávara, sin éxito, ante la portería madridista.
Ya el primer tiempo fue un recital de Iker Casillas. A los siete minutos el Bayern rozó el gol, tras un penalti de Sergio Ramos a Frank Ribéry, pero el guardameta madrileño paró por partida doble, primero el tiro desde los once metros de Badstuber y luego su intento de remate tras el rechace.
Siguió Casillas parando a Ribéry, en el minuto 14, mientras poco después Marcelo dio casi el primer disgusto serio a los bávaros, con un disparo a puerta desde 30 metros.
Pranjic lo intentó desde fuera del aérea, pero se estrelló en Casillas, y luego a Klose se le fue fuera uno de sus cabezazos.
El Bayern no daba tregua, Casillas tampoco. Primero con otro paradón a Ribéry, que se zafó de Carvalho y lanzó a puerta, luego interceptando un remate de Klose, a tres minutos de la pausa.
El segundo tiempo generó una profusa ronda de cambios en ambos bandos, como si José Mourinho y Louis van Gaal quisieran demostrar mano ancha a la hora de probar a todos sus jugadores.
Schweinsteiger se lanzó a por la portería, recién incorporado como capitán, con un potente zurdazo que se fue fuera. Kraft paró lo que hubiera sido un hermoso gol de Ronaldo, de cabeza y a cinco metros de la puerta, y reanimó un partido que había perdido fuelle.
Y así, con menos presión ya de los bávaros sobre Casillas y algo más de presencia madridista en la portería del Bayern, se llegó a la ronda de penaltis. El duelo entre Casillas y Kraft.
El partido estaba anunciado como de "despedida" a Beckenbauer, 33 años después de que el "Kaiser" dejara el club bávaro como jugador para irse al Cosmos de Nueva York.
Era una despedida tardía para una figura a la que el Bayern le debe casi tanto como el fútbol alemán y mundial, y ambos equipos acudían con ganas de llevarse la copa.
En algún momento le correspondía este homenaje a quien fue campeón del mundo como jugador y seleccionador -1974 y 1990-, cuatro veces campeón de la Bundesliga en el campo -1966, 1968, 1974 y 1976-, otra como entrenador -1994-, amén de otros múltiples títulos.
Al "Kaiser", presidente de honor del Bayern, no se le podía dispensar un amistoso cualquiera, sino que se diseñó para él este duelo entre los dos clubes que más títulos de Liga tienen en sus países, a una semana del arranque de la Bundesliga.
Al pulso de los clubes se unía el de Van Gaal frente a Mourinho, más la expectación ante el debut como madridistas de Carvalho y Khedira, saludado con cariño por sus ex colegas alemanes.
Mucha simbología sobre la Allianz Arena, a rebosar, y también mucho de ensayo general para los de Van Gaal, una semana después de llevarse la Supercopa germana.
El partido estuvo precedido por la entrega de dos títulos a los del Bayern, el de entrenador y jugador del año, a Arjen Robben. La copa, en formato enorme, de Beckenbauer la levantó Casillas.
- Ficha técnica:
Bayern Múnich: Butt (Kraft 45); Jüllich, Van Buyten, Badstuber, Contento (Braafheid 45); Van Bommel (Ottl 58), Sosa (Schweinsteiger 58); Müller, Pranjic (Haas 72), Ribéry (Altintop 58); y Klose.
Real Madrid: Casillas; Ramos (Lass '59), Carvalho (Granero 87), Garay (Albiol 44), Marcelo (Drenthe 85); Khedira, Xavi Alonso; Pedro León (Di María 58), Canales (Van der Vaart 58), Ronaldo e Higuaín (Benzema 61).
Árbitro: Franz-Xaver Wack. Mostró tarjeta amarilla a Carvahlo (84)
Incidencias: partido disputado en la Allianz Arena de Múnich ante 69.000 espectadores. EFE
gc/ism

viernes, 6 de agosto de 2010

El Schalke se madridiza


Supercup, un aperitivo de la Bundesliga a medida para que Raúl alce su copa

Gemma Casadevall

Berlín, 6 ago (EFE).- El Schalke 04 de Felix Magath y el Bayern Múnich de Louis van Gaal disputarán mañana la Supercup, ocasión hecha como a medida para que el español Raúl González se alce con su primer trofeo oficial alemán, diez días después de desembarcar en la Cuenca del Ruhr y a dos semanas del arranque de la Bundesliga.
Raúl, quien el domingo pasado marcó sus dos primeros goles como jugador del Schalke justo ante el poderoso club bávaro, en la liguilla de verano Liga Total Cup (3-1), tiene este sábado la oportunidad de redondear en este aperitivo de la Bundesliga lo que ha sido un estreno fulminante en Alemania.
La Supercup vuelve al calendario oficial del fútbol alemán envuelta en expectación inusitada, tras catorce años de ausencia con este partido que enfrentará al campeón de la Bundesliga y de la Copa, Bayern, contra el subcampeón liguero, Schalke.
Por un lado, por el reclamo del español, al que no hay día desde su llegada al Schalke que no se le dediquen páginas y páginas en los medios -y, hasta ahora, cargadas de elogios, en lo personal y lo deportivo-. Por el otro, porque acorta la espera al aficionado hasta el arranque la Bundesliga, el próximo 20 de agosto.
Magath podría hacer debutar para este partido a otro español recién llegado, el defensa Sergio Escudero, a quien el Schalke ha fichado esta misma semana procedente del Real Murcia.
Escudero, de 20 años, empezó ya estos días a entrenar en la posición de lateral izquierdo, por encontrarse lesionado el titular, Christian Pander.
La Supercup sería así el primer encuentro que juntaría ante el aficionado alemán a la leyenda viva del fútbol español, como se denomina insistentemente en Alemania a Raúl, y ese nuevo talento llegado de la segunda división.
Magath podría presentar una alineación parecida a la del torneo veraniego de una semana atrás, apuntalada en Raúl y Edu en su delantera, con Escudero incorporado a la defensa y el internacional Manuel Neuer en la portería.
Más complejo lo tiene van Gaal para diseñar su conjunto, después de que a la Liga Final Cup ante el Schalke ya acudiera con su equipo B, por tener a varios de sus internacionales aún en fase de reincorporación tras el Mundial.
No habrá ocasión de asistir al primer duelo entre los dos ex madridistas, Raúl y Arjen Robben, cada uno ahora en su club de la Bundesliga.
El holandés estará de baja por lo menos dos meses, por la lesión sufrida durante los preparativos del Mundial de Sudáfrica y subsanada por una terapia de urgencia que le permitió jugar el final del torneo pero cuyas consecuencias salieron ahora a relucir.
Está claro que el técnico holandés no podrá contar con su compatriota y superestrella durante semanas y que el club empezará la temporada más diezmado de lo que van Gaal temía ya durante el torneo sudafricano.
Entonces lamentaba que se vería obligado a trabajar con una plantilla apenas recuperada de su trabajo en sus correspondientes selecciones -del argentino Martin Demichelis, a los holandeses Daniel van Buyten, Mark van Bommel y Robben, más el francés Frank Ribéry, y los domésticos Philip Lahm, Bastian Schweinsteiger, Toni Kroos, Thomas Müller, Mario Gómez y Miroslav Klose, entre otros-.
Todos están ya de vuelta, sólo que unos en mejor estado que otros, y apechugando además con las lesiones de Robben y van Buyten.
La Supercup empezará a las 17.45, en el estadio de Augsburgo, y será transmitido por la primera cadena alemana, ARD, y otros 150 canales de todo el mundo, según fuentes de la Liga Alemana, que se cuelga así su primera medalla mediática de la temporada.EFE
gc/jag

domingo, 1 de agosto de 2010

Bulle la Cuenca



Raúl encandila con dos goles ante el Bayern y ya es el ídolo del Schalke
 
Gemma Casadevall

Berlín, 1 ago (EFE).- El español Raúl González marcó hoy sus dos primeros goles con su nuevo equipo, el Schalke 04 y llevó a su equipo a la victoria ante el Bayer Múnich de Louis van Gaal por 3-1 en la final de la Liga Total Cup, a la vez que encandiló a su nueva afición, que ya lo considera su nuevo ídolo.
Raúl se coronó como la nueva estrella absoluta del club que entrena Felix Magath y se llevó su primer trofeo como jugador "alemán", en la liguilla de verano del estadio de Gelsenkirchen y a tres semanas de la apertura de la Bundesliga.
Los bávaros, sin varios de sus internacionales aún pendientes de regreso tras el Mundial, se había avanzado con un gol en el minuto 6 de Deniz Mujic, del segundo equipo, a pase del argentino José Sosa.
Raúl no descansó hasta lograr el empate y se apuntó así lo que en el estadio de Gelsenkirchen se vivió como un "minuto histórico", el 5: su primer gol con la camiseta del clásico de la Cuenca del Ruhr.
Edu afianzó el resultado, con un segundo gol para el Schalke aún en el primer tiempo -de 30 minutos para el torneo pretemporada-. De regreso de la pausa, Raúl fue a por el segundo y lo logró en solitario, en el minuto 33, con una genial vaselina recibida muy celebrada por la afición.
Con esa ventaja se decidió Magath a retirarlo, a doce minutos del final de la liguilla que dio al español su primer trofeo alemán. El marcador no se movió más.
Raúl había debutado el sábado con una victoria 2-1 frente al Hamburgo de otro ex madridista, Ruud van Nisterlrooy, a lo que siguió hoy la final contra los bávaros.
A los de van Nistelrooy les quedó este domingo la victoria en la lucha por el tercer puesto, al imponerse por 3-0 al Colonia, con goles del holandés, de Gojko Kacar y de Heung-Min Son.
Raúl no marcó en el estreno del sábado, pero demostró que venía con sed de gol con un primer disparo a puerta a los tres minutos.
El nombre de Raúl fue aclamado ya ayer por los 41.000 seguidores en las gradas, pese a que Van Nistolrooy casi le amarga el debut al adelantarse en el marcador y que los dos goles de Schalke, ayer, fueron obra de Edu y de Jermaine Jones.
Raúl lleva apenas unos días en Alemania y su rostro e imagen con su nueva camiseta planea por todos los medios. Llegó como superestrella y se comporta como una antiestrella, según destacan los medios alemanes, que alaban su sencillez y simpatía.
Su presencia se esperaba con ansia desde que los medios dieron por hecho su fichaje y mientras él se despedía con lágrimas -aún sin confirmar dónde iba- tras 16 años en el Real Madrid.
Con la confirmación, el miércoles, se desató la primera ola de euforia y su nueva afición le dio la bienvenida con un poderosos "Rauuuuuuuuuuuuul", el nuevo grito de batalla del club.
Raúl se ha metido Alemania en el bolsillo en sus pocos días de "historial alemán", y con su ex colega del Real Madrid Christoph Metzelder como escudero e intérprete.
Ya antes de marcar, tras el debut del sábado, su antecesor en el Schalke, Kevin Kuranyi, le auguraba el título de la Bundesliga.
"Es una leyenda viva del fútbol y, pese a sus 33 años, es un delantero absolutamente mejor que yo", afirma en declaraciones a "Bild am Sonntag" Kuranyi, ahora debutante con Dynamo de Moscú.
Modesto -lo que no es habitual en él-, Kuranyi reconoce que en sus cinco años en el Schalke no logró ser campeón alemán y considera que eso puede cambiar, con Raúl en el equipo de Felix Magath.
Un único titular agorero vino este domingo de "Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung", que ve a la Bundesliga envejecida.
Raúl y Michael Ballack vienen -del Chelsea al Bayer Leverkusen-, Sami Khedira y Jerome Boateng se van -al Real Madrid, uno; al Manchester City, el otro-. A la Bundesliga se le escapan los jóvenes talentos y deriva en una "Oldie-Parade" -"desfile de viejos"-. EFE
gc/jl

sábado, 31 de julio de 2010

Kraft, un punto de realidad en medio de la gran chapuza

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Alemania recuerda en un funeral a las vícitmas de la Loveparade

Gemma Casadevall

Berlín, 31 jul (EFE).- Los habitantes de Duisburgo y la plana mayor de la política alemana recordaron hoy en un funeral a las 21 víctimas de la "Loveparade", una semana después de la tragedia precipitada por un caos organizativo que ha sumido a Alemania en el dolor y la indignación.
La primera ministra del "Land" de Renania del Norte-Westfalia, Hannelore Kraft, instó, desde la Iglesia evangélica del Salvador, a actuar "con sentido del deber" en el esclarecimiento de una tragedia en la que murieron 21 "personas jóvenes, llenas de vida".
"Tenemos un deber hacia quienes perdieron a los suyos", dijo Kraft, para recordar que entre esas víctimas había jóvenes "llegados de Italia, Holanda, Bosnia, China y España", en alusión a los ocho extranjeros muertos en la multitudinaria fiesta "tecno", entre ellos las españolas Clara Zapater y Marta Acosta.
Todos acudieron a Duisburgo a "divertirse en una "Loveparade" que se convirtió en una "danza de muerte", en palabras del presidente del Consejo de la Iglesia evangélica, Nikolas Schneider, que ofició el funeral junto al obispo católico Franz Josef Overbeck.
Kraft fue la única representante del estamento político que habló en el oficio, al que asistieron la canciller, Angela Merkel, varios miembros de su Gobierno, el presidente del país, Christian Wulff, y otros representantes de las más altas instituciones políticas.
La primera ministra renana, del Partido Socialdemócrata (SPD) y en el cargo desde hace apenas quince días, habló con la voz entrecortada, desde su posición de líder de ese "Land" y ciudadana, pero también madre, puesto que su hijo, Jan, de 17 años, había acudido a la más multitudinaria fiesta "tecno" del mundo.
Ella misma estuvo entre los miles de familiares que durante horas esperaron angustiadas noticias de los suyos, a los que sabían entre los asistentes a la fiesta y a los que buscaban en medio del caos, en su caso para descubrir aliviada que no había sufrido daños.
Fue una ceremonia sobria y emotiva, acompañada por la música de "La Pasión según San Mateo", de Johannes Sebastian Bach, interpretada desde el órgano del templo, junto a cuyo altar quedaron 21 velas, que depositaron y encendieron miembros del cuerpo sanitario, bomberos, policías y asistentes parroquiales que el día de la tragedia atendieron a las víctimas.
Debido a la dimensión del templo, con capacidad para sólo unas 500 personas, la ceremonia fue transmitida en directo desde otras 14 iglesias de la ciudad y el estadio de fútbol de Duisburgo, sobre cuyo césped se extendió una gran cruz.
Las dos cadenas nacionales de la televisión pública, ARD y ZDF, más la regional y los canales de información privados transmitieron el acto, una semana después de una tragedia que provocó, además, 511 heridos, 25 de los cuales siguen hospitalizados.
"Nos asaltan imágenes terribles de jóvenes luchando por su vida, desesperadamente, personal sanitario y policías exhaustos, también necesitados hoy de todo nuestro apoyo. Y también rostros adultos, que rehuían petrificados su responsabilidad", dijo Schneider, máximo responsable de la Iglesia evangélica, mayoritaria en el país.
A la ceremonia religiosa no acudieron, por razones de seguridad, las dos personas sobre la que se han cernido estos días todas las críticas: el alcalde, Adolf Sauerland, y el organizador, Rainer Schaller, al que apuntan como responsable directo de lo ocurrido los informes provisionales de la policía y la fiscalía.
Sauerland, de la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) de Merkel, se ha negado hasta ahora a dimitir, pese a las presiones de su propio partido para que asuma las consecuencias.
El alcalde se parapetó estos días en su versión de que no firmó la autorización de la fiesta, pero tanto desde la CDU como de su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) se ha recordado que eso no le exime de la responsabilidad política y moral.
En los medios se ha apuntado a que él se obstinó en que Duisburgo acogiera el festival, desoyendo las advertencias en contra del estamento policial y los bomberos, por considerar que ello daría proyección internacional a la ciudad.
Contra Sauerland se inició un proceso de destitución a solicitud de La Izquierda y el Partido Liberal (FDP), pero el alcalde se aferra al cargo, según los medios, para defender su pensión.
Tras el oficio, miles de ciudadanos marcharon hasta el lugar de la tragedia, el túnel de acceso al recinto, convertido ahora en un mar de velas encendidas, flores, mensajes, pancartas reclamando responsabilidades y banderas de las nacionalidades de todas las víctimas, incluida la española. EFE
gc/ig/cla

domingo, 25 de julio de 2010

Impasible el ademán

Merkel acudió a la cita ritual del Bayreuth renovado de Neuenfels


Gemma Casadevall Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- La apertura del Festival de Opera Richard Wagner de Bayreuth congregó hoy sobre la Verde Colina de la ciudad bávara el desfile habitual de la plana mayor de la política alemana, con la canciller Angela Merkel a la cabeza, para el estreno del renovador "Lohengrin" de Hans Neuenfels.
De acuerdo a la tradición, la inauguración de la temporada en el templo wagneriano desplegó en esa ciudad de provincias a Merkel y seis de sus ministros -entre ellos, el de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, aristócrata bávaro, y el de Exteriores, Guido Westerwelle-, así como a la plana mayor local.
La canciller es habitual de todas las aperturas del festival desde sus tiempos en la oposición y este año no falló a la cita, junto a su esposo Joachim Sauer -ambos, fanáticos de la ópera-, por mucho que no pase por su mejor momento de popularidad o tal vez por afán de mostrar normalidad justo en esos tiempos.
A diferencia de otras ocasiones, su paso ante el portalón del teatro quedó algo eclipsado por la coincidencia de otra estrella algo más mediática ahora mismo -el popular presentador y showman de la televisión alemana Thomas Gottschalk- y los gritos de "Angie, Angie" -como se la conoce en su país- fueron algo tímidos.
Centenares de ciudadanos se habían agolpado, como todos los años, en las vallas junto al teatro a la espera de ver pasar a los famosos, encaramados algunos en escaleras portátiles y en el ambiente festivo habitual de las aperturas de Bayreuth.
Dentro del teatro, las expectativas estaban centradas no en los políticos, sino en la escenografía de Neuenfels para "Lohengrin", único estreno de esa temporada.
El director berlinés, de 69 años y con fama de transgresor, llegaba a Bayreuth con dos escenificaciones de Wagner a sus espaldas -"Tannhaeuser" y "Los Maestros Cantores de Núremberg"-, aunque nunca estrenó en el festival bávaro.
Su "Lohengrin" reposa sobre un dúo protagonista nuevo en la casa -Jonas Kaufmann y Annette Dasch, de 40 y 34 años- y con otro debutante a la batuta, Andris Nelsons, de 31 años.
El director había avanzado que se trataba de una escenografía renovadora y, al cierre del primer acto, los comentarios no los centraban ni la soprano ni el tenor o la orquesta, sino el coro: un ejército de solistas disfrazados de ratas, con lamparillas rojas a modo de ojos, diseñados por Reinhard von der Thanen.
Algunos acogieron la ocurrencia con risas, otros con gestos de malhumor. Acabado el primer acto, el selecto público de Bayreuth se dividió entre los abucheos y los aplausos.
La obra de Neuenfels es el único estreno en esta temporada de Bayreuth, cuyo programa completarán las reposiciones del "Anillo", de Christian Thieleman y Tankred Dorst; el "Parsifal", de Danielle Gatti y Stefan Herheim; y "Los maestros cantores de Nuremberg", dirigido por la propia Katharina Wagner -directora del festival-, con Sebastian Weigle a la batuta.
La temporada tendrá algo de debut también para el dúo de codirectoras del festival, Katharina y Eva Wagner-Pasquier, ambas hijas de quien durante más de medio siglo fue director y alma de Bayreuth, Wolfgang Wagner.
El patriarca murió el pasado marzo, con 90 años y en su casa de Bayreuth. Con ello se cerró y llegó también el momento de la verdad para las dos descendientes de Wagner.
Ambas ejercieron de directoras del festival en 2009, al jubilarse su padre, pero, hasta ahora, de alguna manera la sombra del patriarca seguía dominando la Verde Colina. EFE
gc/ibr
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Una mano en Bayreuth, la otra en Duisburg

Bayreuth abucheó a Neuenfels con su "Lohengrin" entre ratas de colorines


Gemma Casadevall Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- El Festival de Opera Richard Wagner de Baureuth se abrió con abucheos para Hans Neuenfels y su "Lohengrin", una escenografía que convierte al Caballero del Cisne en un cazador de ratas de laboratorio, transmutadas en diferentes formas y colores.
Neuenfels se revalidó como director irreverente en su debut en el templo wagneriano, mientras otros dos neófitos en ese festival, Jonas Kaufmann y Annette Dasch, eran aclamados como dos impecables Lohengrin y Elsa, con sobradas dosis de juventud y voz.
El coro de ratas de colorines -negras, blancas y rosa-, en diseño de Reinhard von der Thanen, fue acogido con sonrisas por un sector del público y visible malhumor por el resto, que se transformó finalmente en atronador abucheo para el director.
En su afán trasgresor, Neuenfels va de ocurrencia en ocurrencia con su peculiar coro, en formato de perfecto roedor con lamparillas rojas a modo de ojos; en smoking los ratones o en coloridos trajes de fiesta sus novias, las ratas. Acosados por auxiliares de laboratorio dispuestos a experimentar con ellos o como séquito de boda.
 
Los disfraces son geniales, la mímica funciona y ni los más reacios al juego podían esconder, en algún momento, cierta ternura por los animalitos.
Pero aunque el ratón se vista de smoking y la rata de seda, roedores se quedan. Y a Bayreuth se va, preferiblemente, a vibrar por Wagner y las pasiones que crucifican a sus héroes.
En medio de tanta ocurrencia, costaba concentrarse en el tormentos de la poderosa Elsa, interpretada por Dasch -una lección de dominio, con 34 años y debutando ante un público exigente- y el Lohengrin de Kaufmann -el segundo acierto del estreno-.
Neuenfels había advertido que acudía a Bayreuth para romper esquemas, mostrar individuos y no la quintaesencia del nacionalismo alemán atribuida a Wagner. Pero de eso a mostrar a cisnes desplumados como pollos en el mercado o algún que otro engendro final -que no se debe revelar- hay un trecho, al menos en Bayreuth.
Triunfaron sus solistas y también el coro, por calidad interpretativa, pero ni Neuenfels ni Andris Nelsons -a la batuta, otro debutante- lograron convencer.
Bayreuth abrió con aire de pataleta programada, puesto que lo contrario habría sido decepcionar a quienes esperan justamente eso de Neuenfels.
Se trataba de la primera temporada con las hermanas Katharina y Eva Wagner-Pasquier, ya camino a la emancipación de la sombra del patriarca Wolfgang Wagner, nieto del compositor y director del festival durante más de medio siglo, fallecido en marzo a los 90 años.
Las dos hijas del patriarca habían asumido la dirección, de facto, en la temporada anterior, pero se consideró una especie de transición a la espera del auténtico cambio generacional.
La expectación por el debut de Neuenfels era grande, aunque cualquier inauguración de temporada en Bayreuth, el único gran festival del mundo volcado exclusivamente en el culto a Wagner, tiene de por sí rango de acontecimiento, incluso sin estrenos.
La apertura congregó sobre la Verde Colina de la ciudad bávara a la plana mayor de la política alemana, con la canciller, Angela Merkel, a la cabeza y hasta seis de sus ministros, entre ellos el de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, aristócrata bávaro, y el de Exteriores, Guido Westerwelle.
Allí estuvieron asimismo según el ritual, la cúpula de la política local, como el primer ministro de Baviera, Horst Seehofer.
Como todos los años, centenares de ciudadanos se agolparon junto a las vallas ante el teatro fundado por Richard Wagner, a la espera de ver pasar a los famosos, encaramados algunos en escaleras portátiles y con el ambiente festivo propio de Bayreuth.
La obra de Neuenfels será el único estreno en esta temporada de Bayreuth, cuyo programa completarán las reposiciones del "Anillo", de Christian Thieleman y Tankred Dorst; el "Parsifal", de Danielle Gatti y Stefan Herheim; y "Los maestros cantores de Nuremberg", dirigido por la propia Katharina Wagner, directora del festival, con Sebastian Weigle a la batuta. EFE
gc/af