domingo, 20 de septiembre de 2015
El nunca pasa nada de la hermosa Villa Borsig
Kerry sube el listón a los refugiados en un Berlín ansioso de apoyos
Gemma Casadevall
Berlín, 20 sep (EFE).- El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, subió hoy cautelosamente el listón a la acogida de refugiados, en una visita a Berlín marcada por la necesidad de Alemania de dar con soluciones globales a la oleada de peticionarios de asilo a la primera economía europea.
Estados Unidos está dispuesto a recibir 15.000 refugiados más de los previstos en 2016 para llegar a los 100.000 en 2017, anunció Kerry, en una visita relámpago a la capital alemana y dentro de su gira en busca de apoyos para implicar a Moscú en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
El propósito de la administración del presidente estadounidense, Barack Obama, es acoger a lo largo del próximo año hasta 85.000 refugiados de todo el mundo -en lugar de los 70.000 actuales- y situarse en los 100.000 al año siguiente, indicó Kerry, tras reunirse con su homólogo alemán, Frank-Walter Steinmeier.
El secretario de Estado agradeció la "generosidad ejemplar" mostrada por el Gobierno alemán en la acogida de refugiados.
Asimismo, destacó la actitud "responsable y valiente" de Alemania, país que espera recibir este año hasta un millón de refugiados, según recordó Kerry.
Kerry dejó claras también las diferencias ente lo que hace Berlín y lo hará su país -"primer contribuyente a la ONU y, por tanto a la ayuda a los refugiados", recordó-, ya que éste debe atenerse "a la estrictas normas" establecidas tras los atentados del 11-S de 2001 en la recepción de estos contingentes.
Estados Unidos y Alemania están implicados "con idéntico interés y objetivos" en atajar lo que Steinmeier calificó "el problema de raíz", el conflicto de Siria, como gran generador del drama humanitario de millones de desplazados, huyendo de la guerra.
"Nos sentimos y estamos política y moralmente obligados a poner fin a esa guerra", apuntó Steinmeier, en lo que entra una doble estrategia: la ofensiva diplomática en marcha, por un lado, y el combate decidido al EI.
En ese combate está determinado a desempeñar un importante papel Rusia, potencia con que la que Berlín ha insistido siempre en mantener abierto el diálogo, incluso en los momentos más álgidos del conflicto de Ucrania y la anexión de Crimea.
En ello se inscriben las negociaciones del llamado "formato Normandía" -entre Ucrania y Rusia, con Francia y Alemania-, la última ronda de las cuales tuvo lugar una semana atrás, en el mismo sitio donde hoy se reunieron Kerry y Steinmeier, la Villa Borsig, adscrita al ministerio de Exteriores y en el extrarradio de Berlín.
Ahí tuvo lugar un encuentro bilateral centrado en Siria entre el ministro alemán y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, con quien espera reunirse pronto el secretario de Estado de EE.UU.
Kerry ya expresó, en su anterior visita a Londres, su confianza n que iban a iniciarse "muy pronto" las conversaciones con vistas a una cooperación militar entre Washington y Moscú.
Los primeros contactos ya se produjeron el mismo viernes; ahora podrían incentivarse a varias bandas -es decir, implicando también a Irán y Turquía- durante la próxima Asamblea General de la ONU.
El problema persistente es el presidente sirio: mientras Washington y Berlín hablan de un "futuro sin Bachar al Asad" -"es ilusorio imaginar una solución pacífica con Asad en el poder", insistió Kerry-, Moscú sigue actuando como su tradicional aliado.
Steinmeier, como Kerry, quieren apuntalar la solución política implicando en su búsqueda a Turquía, Arabia Saudí e Irán, además de Rusia, y de acuerdo al modelo de gestión diplomática marcado por el acuerdo sobre el programa atómico con Irán.
El modelo encaja para la solución global que Berlín busca para la acogida de las oleadas de refugiados que llegan a Europa.
Se trata, por un lado, de distribuir las cargas de la acogida de refugiados entre los miembros de la Unión Europea (UE), el principal objetivo de Alemania ante la cumbre de sus líderes, convocada para el miércoles próximo a petición de Berlín y Viena.
Por otro lado, de reducir esos flujos migratorios que se lanzan a la desesperada hacia Europa, mejorando las condiciones de los campos de refugiados en los países de la región.
Steinmeier estuvo el pasado viernes en Turquía, país que tiene en su territorio a más de dos millones de refugiados, en su mayoría sirios, pero también afganos e iraquíes.
Berlín, como Washington, apoya una implicación de Ankara en una solución para al conflicto sirio, desde su condición de socio de la OTAN y como elemento clave para contener la oleada de refugiados. EFE
jueves, 17 de septiembre de 2015
Suboptimal
Merkel, diez años después de la victoria electoral de una líder atípica
Gemma Casadevall
Berlín, 17 sep (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, celebra mañana, desde su condición de líder atípica, diez años de la victoria electoral que la llevó al poder en Alemania, tras derrotar por la mínima ventaja al socialdemócrata Gerhard Schröder.
Frialdad o exceso de sangre fría son dos etiquetas que se atribuyen a Merkel, a la que tan pronto se reprocha lentitud en sus reacciones -por ejemplo, ante el drama de los refugiados- como tratar de imponer la ley del más fuerte -en la eurozona-.
La noche del 18 de septiembre de 2005, Merkel dio ya un recital de su peculiar forma de encajar una situación, pocas horas después de cerrarse las urnas que dieron la victoria a sus filas conservadoras por el 35,2 % de los votos, solo un punto por encima del resultado obtenido por el entonces canciller Schröder.
Fue en la "Ronda de los Elefantes", tradicional tertulia de la televisión pública entre los principales candidatos de los partidos, vencedores y vencidos; diez años después se aprecian con más claridad que entonces las claves del comportamiento de Merkel.
Durante semanas, los sondeos habían apuntado a una victoria por hasta diez puntos de la aspirante frente a Schröder, quien había convocado elecciones anticipadas en pleno desgaste de poder por los recortes infligidos con sus reformas estructurales, la llamada Agenda 2010.
El casi empate final envalentonó aparentemente al aún canciller, quien saltó a la "Ronda" disputándole a Merkel la victoria y afirmando que su Partido Socialdemócrata (SPD) nunca se sometería a una gran coalición bajo el liderazgo de ella.

Tenía un talento especial, pero nadie hubiera vaticinado que pudiera hacer carrera en política alguien como ella, hija de un pastor protestante crecida en la RDA, que "no procedía de ninguna elite, ni social ni dentro del partido".
De Maizière convirtió en viceportavoz de su Gobierno a Merkel, quien de miembro de las juventudes comunistas de la RDA había pasado a integrarse en los grupos de la oposición cristianodemócrata y abandonado su teórico futuro como doctora en Ciencias Físicas.
"Ni yo ni (Helmut) Kohl inventamos el 'fenómeno' Merkel. Ella encontró su camino al poder", sostuvo De Maizière, retirado de la política, en la presentación del libro "El camino de Merkel en la transición", del periodista austríaco Ewald König.
La actual canciller pasó de apadrinada suya a ministra de Kohl, en 1991, y asumió las riendas de la Unión Cristianodemócrata (CDU) en 2000, en medio del escándalo de financiación irregular que estalló en el declive del patriarca.
Schröder no fue el único que cometió el error de subestimar a una contrincante que consideraba menor, tanto en la campaña electoral como en ese programa de televisión en el que él mismo reconoció luego que estuvo "suboptimal" -nada óptimo, en definición, dijo, de su esposa Doris-.
Hay una larga lista de exrivales internos en la CDU que incurrieron en esa misma falta y se vieron desbancados.
El aniversario de la victoria de 2005 se produce en plena crisis humanitaria de los refugiados, factor de riesgo en una UE en situación crítica que vuelve a poner a prueba la mente analítica de Merkel, de 61 años.
La imagen del derrotado pero combativo Schröder contrastaba con la incapacidad de la teórica ganadora para rebatírselo, mientras el líder liberal Guido Westerwelle salía en su defensa y se preguntaba qué se había tomado el canciller antes del programa. Ya hacía el final, Merkel se permitió apuntar que lo mejor era esperar un par de días y dejar que empezaran las conversaciones para buscar aliados, que se cerraron, tras un proceso laborioso, con una gran coalición, por supuesto bajo su liderazgo. "Es una persona discreta, que no reacciona a un exabrupto con salidas de tono, sino analizando la situación", explica Lothar de Maizière, el primer ministro de la República Democrática Alemana (RDA) durante la transición precipitada por la caída del Muro de Berlín, en 1989. Merkel es capaz de resolver el problema más complejo seccionándolo en cada uno de sus elementos, "una cualidad propia del ámbito científico del que procede y poco común en la política", añadía en un encuentro con los medios el político y abogado. EFE gc/nl
martes, 15 de septiembre de 2015
El amigo austríaco
Merkel quiere forzar una solución europea a una UE díscola
Gemma Casadevall
Berlín, 15 sep (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, se propone forzar una "solución europea", a escala de los líderes de la UE, a la crisis de los refugiados, visto que hasta ahora no se ha alcanzado un consenso en la fórmula que reclama Berlín para distribuir por cuotas entre los 28 a ese contingente humano.
Un día después de que los ministros de Interior de la UE no lograran un acuerdo sobre la propuesta de Bruselas de reubicar a 120.000 refugiados, Merkel anunció la petición formal de Alemania y Austria al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, para la celebración una cumbre extraordinaria, la próxima semana.
"Se trata de restablecer el espíritu europeo" de solidaridad, indicó la canciller, en una comparecencia con su homólogo austríaco Werner Faymann, y después de que ambos países optaran por implantar controles fronterizos tras el alud de refugiados recibidos en las últimas semanas.
Merkel, quien viene insistiendo en la necesidad de implantar cuotas vinculantes mientras se estima que Alemania recibirá este año hasta un millón de solicitantes, rechazó hablar de sanciones a quienes no acepten esa fórmula, ya que las "amenazas no son el camino adecuado para la unidad".
Paradójicamente, fue su ministro de Interior, Thomas de Maiziere, quien lanzó la opción de las medidas de presión contra los reacios al reparto, de regreso hoy de Bruselas, mientras que el titular de Economía y vicecanciller, Sigmar Gabriel, aseveraba que la UE había "vuelto a hacer el ridículo" al no lograr un acuerdo.
Menos contundente en el rechazo a las sanciones fue el canciller austríaco, el socialdemócrata Faymann, según el cual a los países "contribuyentes netos", como Austria y Alemania, sí les corresponde "analizar" los recursos financieros que reciben los restantes socios.
"No se puede pisotear el derecho de asilo", enfatizó Faymann, para recordar que la UE recibió el Premio Nobel de la Paz (2012) por su defensa de los derechos humanos.
Antes del pronunciamiento de Merkel, la CE había rechazado de antemano la idea de recortar fondos a los países que se oponen a cuotas equitativas, al tiempo que apremiaba a los países miembros a actuar rápido, ya que con la llegada del invierno se acentuará el drama humanitario de los refugiados.
Para Merkel, es importante que los líderes europeos, al margen del reparto por cuotas, aborden cuestiones como la ayuda a los países de origen de los refugiados y la creación de más centros para el registro de los solicitantes en las fronteras exteriores de la UE.
La canciller alemana defendió, por lo demás, la decisión de Alemania y de Austria de restablecer los controles fronterizos como necesaria para "mejorar" el registro de los solicitantes que llegan al país y por razones de seguridad, una semana después de haber abierto sus fronteras de forma "excepcional" por motivos humanitarios.
"Estamos en una situación que no es fácil", admitió la canciller, pero hasta ahora la UE siempre logró "encontrar soluciones consensuadas" a las situaciones más difíciles. Hacer frente a la crisis de los refugiados "es uno de los mayores desafíos que afronta Europa desde hace décadas", insistió.
La decisión de Merkel de buscar soluciones europeas se produce en un momento complejo para ella, sobre todo a escala interna, donde se le ha criticado tanto que primero abriera las fronteras a los refugiados, como que posteriormente decidiera restablecer los controles ante la situación creada.
Especialmente significativas fueron las presiones ejercidas desde la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), hermanada a la Unión Cristianodemócrata (CDU) presidida por la canciller, que calificó de error la apertura de las fronteras al haber situado a Múnich, la capital bávara, al borde del colapso.
"Este no es mi país, si vamos a tener que disculparnos por haber mostrado un rostro amable ante una situación de emergencia", sentenció Merkel.
La imagen que estos días ha dado la vuelta al mundo no es la de la canciller, acudiendo a visitar albergues de asilados, sino la de los muniqueses dando la bienvenida a los refugiados o la de los miles de voluntarios movilizados en todo el país para posibilitar su acogida. EFE
Gemma Casadevall
Berlín, 15 sep (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, se propone forzar una "solución europea", a escala de los líderes de la UE, a la crisis de los refugiados, visto que hasta ahora no se ha alcanzado un consenso en la fórmula que reclama Berlín para distribuir por cuotas entre los 28 a ese contingente humano.
Un día después de que los ministros de Interior de la UE no lograran un acuerdo sobre la propuesta de Bruselas de reubicar a 120.000 refugiados, Merkel anunció la petición formal de Alemania y Austria al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, para la celebración una cumbre extraordinaria, la próxima semana.
"Se trata de restablecer el espíritu europeo" de solidaridad, indicó la canciller, en una comparecencia con su homólogo austríaco Werner Faymann, y después de que ambos países optaran por implantar controles fronterizos tras el alud de refugiados recibidos en las últimas semanas.
Merkel, quien viene insistiendo en la necesidad de implantar cuotas vinculantes mientras se estima que Alemania recibirá este año hasta un millón de solicitantes, rechazó hablar de sanciones a quienes no acepten esa fórmula, ya que las "amenazas no son el camino adecuado para la unidad".
Paradójicamente, fue su ministro de Interior, Thomas de Maiziere, quien lanzó la opción de las medidas de presión contra los reacios al reparto, de regreso hoy de Bruselas, mientras que el titular de Economía y vicecanciller, Sigmar Gabriel, aseveraba que la UE había "vuelto a hacer el ridículo" al no lograr un acuerdo.
Menos contundente en el rechazo a las sanciones fue el canciller austríaco, el socialdemócrata Faymann, según el cual a los países "contribuyentes netos", como Austria y Alemania, sí les corresponde "analizar" los recursos financieros que reciben los restantes socios.
"No se puede pisotear el derecho de asilo", enfatizó Faymann, para recordar que la UE recibió el Premio Nobel de la Paz (2012) por su defensa de los derechos humanos.
Antes del pronunciamiento de Merkel, la CE había rechazado de antemano la idea de recortar fondos a los países que se oponen a cuotas equitativas, al tiempo que apremiaba a los países miembros a actuar rápido, ya que con la llegada del invierno se acentuará el drama humanitario de los refugiados.
Para Merkel, es importante que los líderes europeos, al margen del reparto por cuotas, aborden cuestiones como la ayuda a los países de origen de los refugiados y la creación de más centros para el registro de los solicitantes en las fronteras exteriores de la UE.
La canciller alemana defendió, por lo demás, la decisión de Alemania y de Austria de restablecer los controles fronterizos como necesaria para "mejorar" el registro de los solicitantes que llegan al país y por razones de seguridad, una semana después de haber abierto sus fronteras de forma "excepcional" por motivos humanitarios.
"Estamos en una situación que no es fácil", admitió la canciller, pero hasta ahora la UE siempre logró "encontrar soluciones consensuadas" a las situaciones más difíciles. Hacer frente a la crisis de los refugiados "es uno de los mayores desafíos que afronta Europa desde hace décadas", insistió.
La decisión de Merkel de buscar soluciones europeas se produce en un momento complejo para ella, sobre todo a escala interna, donde se le ha criticado tanto que primero abriera las fronteras a los refugiados, como que posteriormente decidiera restablecer los controles ante la situación creada.
Especialmente significativas fueron las presiones ejercidas desde la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), hermanada a la Unión Cristianodemócrata (CDU) presidida por la canciller, que calificó de error la apertura de las fronteras al haber situado a Múnich, la capital bávara, al borde del colapso.
"Este no es mi país, si vamos a tener que disculparnos por haber mostrado un rostro amable ante una situación de emergencia", sentenció Merkel.
La imagen que estos días ha dado la vuelta al mundo no es la de la canciller, acudiendo a visitar albergues de asilados, sino la de los muniqueses dando la bienvenida a los refugiados o la de los miles de voluntarios movilizados en todo el país para posibilitar su acogida. EFE
domingo, 13 de septiembre de 2015
La incesante
Alemanya acull una nova allau humana malgrat Orbán
GEMMA C SERRA
Munic, que en els dies passats va mostrar una imatge positiva acollint els refugiats, de cop va llançar el crit d'alarma: ni tan sols una ciutat identificada amb la prosperitat alemanya pot donar aixopluc als 10.000 nous sol·licitants d'asil arribats en poques hores. L'alcalde, el socialdemòcrata Dieter Reiter, reclamava que es reparteixi el nou contingent entre altres lands, davant la por de noves allaus a la desesperada. Les amenaces de Viktor Orbán, el primer ministre hongarès, de tancar fronteres i expulsar el que considera “immigrants irregulars” han fet que es disparin de nou les previsions.
Munic, que en els dies passats va mostrar una imatge positiva acollint els refugiats, de cop va llançar el crit d'alarma: ni tan sols una ciutat identificada amb la prosperitat alemanya pot donar aixopluc als 10.000 nous sol·licitants d'asil arribats en poques hores. L'alcalde, el socialdemòcrata Dieter Reiter, reclamava que es reparteixi el nou contingent entre altres lands, davant la por de noves allaus a la desesperada. Les amenaces de Viktor Orbán, el primer ministre hongarès, de tancar fronteres i expulsar el que considera “immigrants irregulars” han fet que es disparin de nou les previsions.
Si divendres es parlava de 40.000 al llarg del cap de setmana, ahir ningú no volia fer pronòstics. Les dificultats logístiques que implica donar-los una acollida digna, com s'ha compromès a fer Angela Merkel, van anar complementades ahir de dos senyals de signe antagònic. D'una banda, el de la cancellera, que va dedicar el seu missatge setmanal, per vídeo, a convidar les dones refugiades que arriben al país a integrar-se en la seva societat. De l'altra, el d'Orbán, que, des del diari més llegit d'Europa, el popular Bild, va afirmar que els líders europeus “no tenen ni idea del perill” que comporta tot això. I hi va afegir: “Si els deixem entrar a tots, Europa s'enfonsarà.” “No vénen a Europa a buscar seguretat, sinó una vida millor que en els camps on eren”, deia el primer ministre hongarès. “Tingueu coratge, apreneu el nostre idioma i no us aïlleu; integreu-vos en la nostra societat”, era el missatge de Merkel a les dones refugiades. La cancellera ha entrat en un terreny arriscat. La seva posició en la crisi dels refugiats li ha merescut elogis en els mitjans de comunicació internacionals i nacionals, quan setmanes enrere se li criticava fredor enmig d'una catàstrofe humanitària. Té, a més, el suport de l'opinió pública. No només dels milers de voluntaris aplegats en estacions de tren, com la de Munic, sinó també dels que s'ho miren des de casa: un 62 % dels ciutadans creuen que Alemanya està capacitada per assumir l'allau de refugiats, segons una enquesta de la televisió pública. Aquesta opinió favorable, però, es pot capgirar si s'acaben produint les situacions de col·lapse o de caos que el líder bavarès, Horst Seehofer, pronostica. El cap del govern de Baviera i líder de la Unió Socialcristiana (CSU), partit agermanat a les files de Merkel, ha criticat aquests dies la “generositat” de Merkel i ha convidat Orbán a participar en un congrés de la CSU. Una situació perillosa per a la cancellera, que la setmana que ve mantindrà una reunió de coalició amb els líders dels partits que la integren, el mateix Seehofer i el socialdemòcrata Sigmar Gabriel.
La tensió política interna a Alemanya és un reflex de les manifestacions a favor i en contra de l'acollida de refugiats a Europa. A Varsòvia, uns 5.000 nacionalistes polonesos van desfilar per protestar contra l'arribada dels 2.000 sol·licitants d'asil previstos pel seu govern. A Praga van discórrer dues manifestacions paral·leles, l'una a favor i l'altra en contra, igual que a Bratislava. A Barcelona, Madrid, Londres i a Copenhaguen, milers de persones van donar suport als refugiats.
viernes, 11 de septiembre de 2015
Quién no se haría esa selfie
Merkel proposa integrar els refugiats en el sanejat mercat laboral alemany
GEMMA C. SERRA - Berlín
“El dret fonamental a asil per als perseguits no té un límit màxim. És vigent per a tots els refugiats que fugen de l'infern d'una guerra civil”, va afirmar ahir Angela Merkel, cada cop més immersa en el paper de líder generosa davant la crisi humanitària.
Alemanya ha rebut aquest 2015 450.000 sol·licitants, segons xifres del seu vicecanceller i ministre d'Economia, Sigmar Gabriel, cosa que en pronostica un contingent de 800.000 com a còmput final de l'any. Es tracta d'un rècord històric que pot créixer encara més i davant del qual la cancellera no només ha retrobat el seu paper de líder global, sinó que, a més, sembla tenir a la mà una fórmula inexplorada: convertir els refugiats, arribats de territoris en conflicte amb quatre bosses o sense res, en els treballadors que necessita el sanejat mercat laboral alemany.
Els menors que arriben aquests dies a Alemanya han d'aprendre l'alemany; els adults, a més d'aprendre l'idioma, han d'obtenir una capacitació laboral que els tregui de la condició de refugiats supeditats a un subsidi per malviure en albergs. Aquestes eren les consignes, ahir, de la cancellera, després de fer dues visites a un centre d'enregistrament d'asilats, primer, i a una escola al barri de Kreuzberg on s'imparteixen “cursos de benvinguda” (és a dir, bàsicament d'alemany) als menors, amb vista a possibilitar-ne l'escolarització.
No hi ha dia que Merkel no es tregui de la cartera una proposta nova per ratificar el seu compromís per donar una acollida digna als qui fugen d'una guerra. Dimecres va anunciar una partida pressupostària de 6.000 milions d'euros per a la logística i atenció als sol·licitants. Dijous va afegir 1.000 milions a la partida de capacitació i integració en el mercat laboral.
Mentre Merkel dóna dia a dia notícies d'esperances als qui arriben al país, sense témer el que s'anomena l'“efecte crida”, als lands es pregunten quan arribaran els recursos que reclamen per gestionar tota aquesta generositat.
A Alemanya, el repartiment entre els setze estats federats discorre d'una manera semblant al que la Comissió Europea (CE) vol implantar entre els 28 membres, per quotes. Els més poderosos (per població o rendiment econòmic) n'acullen més.
Entre Renània del Nord-Westfàlia, Baviera i Baden-Württemberg n'assumeixen el 49%. Són tres estats federats diferents, governats pels socialdemòcrates –els renans–, la dreta –els bavaresos– i els Verds –Baden-Württemberg–. Les seves reclamacions a Berlín, en el cas dels refugiats, però, són molt semblants: més recursos per fer front als reptes logístics i polítics que se'n deriven.
jueves, 10 de septiembre de 2015
No vienen por la selfie
Merkel activa la integración laboral de los refugiados
Gemma Casadevall
Berlín, 10 sep (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, dará un giro a la política de refugiados para favorecer su incorporación al mercado laboral, ante la previsible llegada de al menos 800.000 solicitantes del asilo y como factor integrador en su sociedad.
Dos visitas relámpago seguidas -a un centro de acogida del barrio periférico de Spandau y a una escuela del distrito multiétnico de Kreuzberg- reflejaron hoy la doble estrategia activada por Berlín para convertir a los actuales refugiados en futuros ciudadanos.
En Spandau, Merkel insistió en la necesidad de acelerar la evaluación de las solicitudes y, con ello, las posibilidades de una rápida incorporación al mercado laboral, previa la oportuna capacitación, para quienes llegan al país buscando refugio.
En Kreuzberg visitó una de las llamadas "clases de bienvenida", donde cientos de menores aprenden alemán y otras materias desde posiciones de partida muy distintas, que van del práctico analfabetismo a quienes fueron escolarizados en su país de origen.
"No puedo más que felicitar a cuántos trabajan aquí por su trabajo. Asumen con gran compromiso una labor integradora envuelta en enormes dificultades, mientras día a día llegan al país miles de nuevos solicitantes", dijo la canciller desde el patio de la escuela.
Fueron unas visitas muy distintas a la realizada quince días atrás a un centro de refugiados de Heidenau (este), en un ambiente enrarecido por los ataques xenófobos contra albergues de asilados y donde la canciller fue abucheada por cientos de ciudadanos.
A Merkel se la aplaudió hoy al llegar a Spandau, mientras que en Kreuzberg fue acogida con simpatía, según relataron profesores y alumnos al término de la visita, en la que no se autorizó la presencia de cámaras.
La canciller, que lleva días insistiendo en que la acogida de refugiados es "asunto de máxima prioridad" para su Gobierno, incidió hoy en el propósito de establecer canales ágiles entre la Oficina de Empleo y el departamento de Migración.
La ministra de Trabajo, la socialdemócrata Andrea Nahles, informó por su parte, en una comparecencia ante el Parlamento (Bundestag), que se destinarán hasta 1.100 millones de euros a la integración en el mercado laboral del colectivo.
"El destino de todas las persona será tomado en serio", afirmó la canciller, para quien en esa consideración entran tanto los niños por escolarizar como los adultos que buscan trabajo.
Los desafío logísticos son enormes, recordó Merkel, mientras su vicecanciller y ministro de Economía, además de líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, informaba ante el Bundestag de que en lo que va de año han llegado al país 450.000 solicitantes.
Sólo en los primeros ocho días de septiembre Alemania ha recibido 37.000 peticionarios, que serán distribuidos en los 16 "Länder" por un sistema de cuotas similar al que la Comisión Europea (CE) quiere imponer entre los miembros de la UE.
Los cálculos se han disparado y a los 800.000 pronosticados a finales de agosto por el departamento de Interior para todo 2015 se sumarán, cuando menos, los más de 31.000 que la CE asignó a Alemania dentro del contingente de 160.000 llegados en los últimos a Italia y Grecia y que precisan ser reubicados.
Merkel ha prometido que Alemania asumirá con responsabilidad esa tarea desde su posición de primera economía europea y apuntalada en su saneado mercado laboral.
Gabriel, por su parte, aseguró a principios de semana que el país está en disposición de asimilar a medio millón de refugiados por año, cifra que se corresponde con el cómputo de los que presumiblemente lograrán ese estatus en 2015.
El giro en la política de refugiados supone casi una ruptura respecto a lo que fue la práctica en los 90, con el alud de refugiados procedentes de los Balcanes.
En 1992 se alcanzó la cifra récord de 438.000 peticionarios, de los cuales dos tercios regresaron -voluntariamente o no- a sus países de origen tras el fin del conflicto.
El propósito de Merkel ahora es convertir a unos refugiados teóricamente temporales en ciudadanos integrados, de acuerdo a las demandas de mano de obra del país y a sus necesidades demográficas. EFE
gc/nl/psh
miércoles, 9 de septiembre de 2015
De pronto, la gran esperanza
Merkel da máxima prioridad a la integración de los inmigrantes
Gemma Casadevall
Berlín, 9 sep (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, llamó hoy a dar la "máxima prioridad" a la integración de los refugiados en la sociedad y el mercado laboral de su país, respaldada en su solidez económica y sin renunciar al objetivo de la consolidación presupuestaria.
"Nuestro mercado laboral es robusto, como lo es nuestra economía", recordó la canciller, al abrir su intervención ante el Parlamento federal (Bundestag) para el debate general de los presupuestos del Estado correspondientes a 2016.
Alemania tiene el más bajo nivel de desempleo juvenil de la Unión Europea (UE) -un 7,7 %- y una economía fuerte, lo que se debe a la "sólida política financiera" seguida por su Gobierno, dijo Merkel, en especial, al objetivo del "déficit cero" defendido tanto en 2015 como en 2016 por el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble.
Esta situación permitirá ahora a Alemania afrontar "el desafío humanitario" que supone la acogida de los refugiados, prosiguió, para recordar el récord histórico de solicitudes de asilo que se pronostica para este año -800.000, según las últimas estimaciones de su Gobierno-.
Schäuble anunció ayer, al presentar su proyecto presupuestario ante la cámara, una partida adicional de 6.000 millones de euros para afrontar los desafíos logísticos de esa tarea, tanto para el Estado federal, como para los "Länder" y los poderes locales.
Merkel insistió hoy en la demanda, repetida casi a diario en las últimas semanas, de un "reparto justo" del contingente de solicitantes entre la UE.
Su intervención discurrió en paralelo a la del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en el Parlamento de Estrasburgo, donde exigió a los Estados miembros esfuerzos para la reubicación de los 120.000 refugiados llegados en los últimos meses a Italia, Grecia y Hungría.
Junto a su demanda a escala comunitaria, la canciller recordó ante el Bundestag el compromiso de Alemania de responder "con responsabilidad" a esa crisis humanitaria y en su determinación a dar una respuesta "modélica" a los desafíos que lleva implícitos.
"Tenemos que demostrar que hemos aprendido de la experiencia de la emigración de los 60 y apostar desde el principio por la integración de esos refugiados, como máxima prioridad", dijo Merkel.
La líder alemana aludió ahí al error cometido entonces, en que se aplicó a esos emigrantes el término "Gastarbeiter" -traducible por trabajadores "invitados"- para entender que no se trata de mano de obra temporal, sino de personas llegadas al país para integrarse en su sociedad.
"Si se hace bien, ello entraña más oportunidades que riesgos", añadió, lo que implica combatir tanto todo brote de xenofobia como la formación de "sociedades paralelas" con leyes propias dentro de Alemania.
La canciller insistió asimismo en la necesidad de agilizar los procesos de evaluación y decisión de las nuevas solicitudes, para disgregar con celeridad a los peticionarios con perspectivas de obtener el estatus de refugiados de los que no las tienen, por proceder de países considerados seguros.
El propósito firme de su Gobierno, indicó, es brindar una protección digna a quienes acuden al país huyendo de la persecución o de conflictos armados como el de Siria, ya que fracasar en ese empeño implicaría "renunciar a uno de los valores fundacionales de una Europa unida".
El debate presupuestario del Bundestag, tradicional ajuste de cuentas de la oposición hacia el Gobierno, quedó así marcado por la crisis de los refugiados y sus eventuales efectos tanto en el conjunto de la economía como en el mercado laboral alemán.
El martes, el vicecanciller, ministro de Economía y líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, había calificado de "asumibles" por la primera economía de la UE hasta 500.000 refugiados -es decir, los que se estima que obtendrán el derecho de asilo del total de 800.000 solicitantes-.
Gabriel acudió hoy al plenario con un pin en la solapa de "Wir helfen" -"Nosotros ayudamos"-, difundido estos días por el popular diario Bild, en medio de la ola de solidaridad representada estos días por las iniciativas ciudadanas para la acogida de refugiados. EFE
gc/alf
(foto) (audio)
La CSU, la enervante hermana pequeña
Tensió entre Merkel i els socis bavaresos pels refugiats
GEMMA C. SERRA - Berlín
Dominar la crisi humanitària dels refugiats té caràcter “absolutament prioritari”, va declarar ahir al Parlament federal el ministre de Finances, Wolfgang Schäuble, el “falcó” i defensor de l'austeritat com a dogma, de cop disposat a destinar 6.000 milions d'euros més del previst a afrontar l'allau de peticionaris d'asil que arriben a Alemanya. El pronòstic del govern d'Angela Merkel se situa en els 800.000 sol·licitants aquest any, un rècord absolut que es considera que encara podria créixer.
Que Schäuble, identificat amb la mà de ferro alemanya davant altres crisis, com ara la de Grècia, declari prioritària la dels refugiats és simptomàtic de la nova imatge de determinació que Merkel vol donar davant els seus socis, dins de la UE i dins de la mateixa Alemanya.
D'una banda, insistint dia rere dia en la necessitat d'imposar un repartiment de les càrregues entre els estats membres –és a dir, quotes vinculants–. De l'altra, deixant clar que no permetrà dissonàncies de la Unió Socialcristiana de Baviera (CSU), el partit agermanat amb la Unió Cristianodemòcrata (CDU) que ella presideix i la força que governa en solitari en aquest land del sud.
El land més pròsper
Munic, la capital bavaresa, ha estat aquests dies la imatge de l'acollida generosa a les desenes de milers de refugiats que han aconseguit arribar fins a Alemanya després de superar la tenalla hongaresa. La seva estació de ferrocarrils ha esdevingut una mena d'“estació de l'esperança”, entre missatges de benvinguda i resposta massivament positiva dels seus ciutadans.
El líder del land, Horst Seehofer, advertia, però, que aquesta acollida no pot ser la norma. Baviera és l'estat federat més pròsper de la primera economia de la UE. Però el seu partit hegemònic, més dretà que la CDU de Merkel, no vol donar xecs en blanc a una allau de refugiats, l'acollida dels quals és un repte logístic, sobretot en vista del llarg hivern alemany.
Merkel, de moment, no s'ha arronsat pels imperatius del seu aliat polític bavarès. Les crítiques de la CSU –un partit que ha arribat a presumir, en el passat, que el seu dretanisme ha frenat l'aparició de formacions ultradretanes– afavoreixen la cancellera davant del seu altre soci de govern, el Partit Socialdemòcrata (SPD). El seu líder, el vicecanceller i alhora ministre d'Economia, Sigmar Gabriel, defensa que Alemanya por assumir sense problemes fins a mig milió de refugiats, aproximadament el contingent que es calcula que aconseguirà l'estatus de refugiat entre els 800.000 sol·licitants previstos.
La resta –majoritàriament procedent dels Balcans– haurà de tornar-se'n cap a casa i per la via ràpida, segons sostenen tant la cancellera com la CSU i fins i tot l'SPD, que si més no en aquest punt està d'acord amb els seus socis de la dreta.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Una frase, un tesoro
La contracampanya de Rajoy rep un suport tebi de Merkel
La cancellera s'agafa a la legalitat internacional i a l'estatal, però deixa oberta la porta a altres interpretacions
Gemma C. Serra
Merkel va posar primer cara de circumstàncies, davant d'una pregunta que incloïa massa qüestions de política interna d'un país aliè; va deixar la segona part a l'aire i va remetre's al que sempre ha dit: cal respectar la legalitat, estatal i internacional, com a garantia de la sobirania i integritat territorial de cada país.
Una resposta curta, a una pregunta llarga i enrevessada, al seu parer, que no s'aparta del que fins ara ha sostingut Merkel cada cop que se li ha demanat pel “desafiament català”. Per Rajoy és un clar suport de la “jefa” a la contracampanya que ha emprès davant el 27-S. Pel sobiranisme català, una resposta amb un toc d'ambigüitat que deixa obert el “què passarà”, en cas de proclamació unilateral.
Queda clar que Merkel no vol maldecaps dins la zona euro, i encara menys crispacions a l'Estat espanyol, com les que comportaria una ruptura sobiranista. Però tampoc no vol entrar en electoralismes al 100%, per molt que, com va recordar, el PP és un partit agermanat amb la Unió Cristianodemòcrata (CDU) que presideix.
Merkel es va desfer en elogis cap a la línia política de Rajoy, sobretot en el terreny econòmic, mentre que el president espanyol desplegava a Berlín tot l'arsenal de guanys aconseguits, segons ell, des que va arribar al poder.
La posició de Berlín i la de Madrid sobre l'independentisme “són molt semblants”, va dir Merkel, per insistir en els termes de la “legalitat”, mentre Rajoy posava l'accent en la “sobirania” i la “integritat nacional”.
Tot i l'eufòria amb què el govern espanyol va rebre les paraules de la cancellera alemanya, el diari americà The New York Times les considerava “una vaguetat”.
Operación amigo
Rajoy s'obre davant Merkel a ampliar, amb comptagotes, l'acollida d'immigrants
Gemma C. Serra
L'operació propagandística desplegada per Mariano Rajoy davant Angela Merkel –per a la seva reelecció i contra el 27-S català– va tenir ahir, si més no, un punt positiu. Vint-i-quatre hores després que la cancellera insistís que l'acollida de refugiats és “el gran repte europeu” actual i que cal regular-la amb mecanismes per a un repartiment just, el president del govern espanyol es mostrava “disposat”, en termes de “discussió constructiva”, a obrir l'aixeta quant als que pertoquen a l'Estat espanyol: 2.739, segons el compromís fins ara acceptat per Madrid.
El mandatari exigia, això sí, que es tinguin en compte “paràmetres” específics de cada país, com ara el nivell d'atur i el pes especial que ja suporta l'Estat com a frontera exterior de la UE.
El nou compromís, no concretat en xifres, era el segell que Rajoy col·locava sobre la cimera informal oberta dilluns amb Merkel, en forma d'un mediàtic passeig pels voltants d'un llac a la perifèria berlinesa.
L'equip del president espanyol havia dissenyat la trobada amb un marcat caire electoralista, combinant les trobades entre la poderosa aliada europea i l'alumne exemplar de la línia de l'austeritat alemanya amb discursos davant l'empresariat i una exhibició de la marca Espanya al cor de Berlín.
Va sortir tot com ho havien concebut els estrategues, inclòs el suport més o menys explícit de Merkel a la reelecció de Rajoy. El problema, però, és que ara mateix Alemanya ja no està tan capficada com mesos enrere en la crisi de la zona euro i en els alumnes que han fet els deures –l'Estat espanyol– i els indisciplinats –Grècia.
Per
sort per a Rajoy, l'atenció dels mitjans de comunicació alemanys cap
als seus compromisos d'admissió eren més aviat minsos. La xifra dels
2.739 hauria sonat raquítica, en un país on l'atenció estava centrada
ahir en els 2.200 refugiats que, només en 24 hores, havien arribat a
l'estació de Munic procedents de Budapest. “Europa no pot renunciar al
que és, una terra de drets. Però això és un procés molt llarg i cal
ordenar-lo entre tots”, va dir Rajoy davant Merkel, que el dia abans
havia recordat que els drets humans, com el dret a l'asil, són
universals i que, evidentment, formen part dels principis de la UE.
Rajoy, com Merkel, vol que la Comissió Europea colli Grècia i Itàlia quant a l'enregistrament dels sol·licitants d'asil que arriben per la Mediterrània. És a dir, que es diferenciï entre refugiats que fugen de les guerres i immigrants irregulars que volen accedir al mercat laboral comunitari. I vol que es fixin com a “països segurs” els dels Balcans, per poder rebutjar de manera pràcticament immediata els sol·licitants procedents d'aquesta zona, un 40% aproximadament dels 800.000 que aquest any espera rebre Alemanya.
Rajoy, com Merkel, vol que la Comissió Europea colli Grècia i Itàlia quant a l'enregistrament dels sol·licitants d'asil que arriben per la Mediterrània. És a dir, que es diferenciï entre refugiats que fugen de les guerres i immigrants irregulars que volen accedir al mercat laboral comunitari. I vol que es fixin com a “països segurs” els dels Balcans, per poder rebutjar de manera pràcticament immediata els sol·licitants procedents d'aquesta zona, un 40% aproximadament dels 800.000 que aquest any espera rebre Alemanya.
martes, 1 de septiembre de 2015
Un paseo y un artículo pro
Merkel exigeix quotes per als refugiats
Gemma C. Serra
“Si no hi ha un repartiment equitatiu dels refugiats, alguns tornaran a qüestionar l'espai de lliure circulació de Schengen. I això no és el que volem”, va advertir ahir Angela Merkel, que necessitava donar resposta a la crisi dels refugiats i al rècord de 800.000 sol·licitants d'asil que espera Alemanya aquest any. Va ser una frase enmig d'una conferència de premsa plena a vessar, com solen ser les que fa la cancellera abans o després de les vacances, aquest cop centrada en el drama humanitari dels refugiats.
Cal una resposta a escala europea, que, segons el parer de Berlín i de París –segons Merkel, aquesta serà la proposta de l'eix francoalemany als socis–, consistirà en un repartiment per quotes d'aquest contingent humà.
Alemanya sap que li pertoca, per volum de població i riquesa, el percentatge més alt –de fet, ja acull més refugiats que cap altre país de la UE–. Però vol un compromís que li permeti, a escala interna, frenar les pressions del populisme dretà, cada cop més present a la vida pública, com va viure ella mateixa, la setmana passada, en la visita a un centre de refugiats a l'est del país, assetjat per la ultradreta.
Va ser una visita tardana, enmig de l'allau de crítica per la falta d'un toc d'autoritat de Merkel a la crisi dels refugiats. Durant setmanes, la cancellera havia deixat parlar de la qüestió els seus ministres o portaveus. De retorn de vacances, va decidir-se a visitar el centre identificat amb els atacs ultradretans als centres d'asilats –200, en els primers sis mesos de l'any– i va deixar que li caiguessin alguns insults xenòfobs d'alguns ciutadans que l'esperaven.
“Respondrem amb tolerància zero a la xenofòbia”, va insistir ahir Merkel, per a qui el problema no són els insults contra ella o els seus ministres –“un polític ha d'estar preparat per rebre insults en un país on es respecta el dret d'expressió”, va dir–. “Els drets humans són universals i formen part de la identitat europea. Si deixem que es trenqui aquest vincle perdrem l'Europa que coneixem”, va continuar, en un preàmbul d'uns vint minuts, abans de donar pas al torn de preguntes, que, en un 80% i durant una hora llarga, van girar al voltant dels refugiats.
La crisi dels refugiats no és una “catàstrofe natural” com la que en altres moments ha viscut Alemanya o Europa, va dir, però cal respondre-hi amb mesures “flexibles” i “extraordinàries”, com s'ha fet quan mig país va quedar negat per les inundacions. O com les que es van aplicar per tirar endavant la reunificació alemanya, hi va afegir Merkel, amb el seu to característic quan recorda que és una ciutadana que va créixer a l'est, a qui la caiguda del mur
va canviar la vida.
Merkel va criticar tant els països que deixen passar els refugiats sense enregistrar-los –i permeten així que entrin a la UE molts ciutadans dels Balcans, a qui no correspon el dret d'asil– com els qui construeixen filats per tancar-los el pas. Només amb mecanismes correctes d'enregistrament dels refugiats es pot accelerar l'admissió o el rebuig de les sol·licituds, va dir, en al·lusió a les xifres segons les quals un 40% dels peticionaris vénen dels Balcans.
Merkel va insistir en el propòsit d'accelerar tant les expulsions dels sol·licitants sense possibilitats de ser reconeguts com a asilats com la integració dels que sí que acudeixen a la UE fugint de conflictes. Més o menys el mateix que va dir, amb tota cruesa, abans de les vacances, a una nena libanesa a qui va fer plorar perquè va explicar-li que “malauradament” no l'assistia el dret d'asil, per després tractar de consolar-la amb un parell de carícies. La història de la noia, en alemany perfecte però sense “possibilitats legals” de ser admesa a la primera economia europea, va donar la volta al món, com ahir ho va fer la frase de la cancellera en direcció als socis de la UE, als quals reclama responsabilitats compartides. És a dir, quotes.
L'arrencada de la visita de Mariano Rajoy a Berlín no va ser precisament discreta. Una columna al diari econòmic Handelsblatt en què lloava el creixement espanyol com el més alt de la UE i la seva política d'austeritat va obrir la campanya del mandatari a Alemanya. Després va ser rebut per Merkel al castell de Meseberg, als afores de Berlín, on la cancellera sol rebre visites d'estat. Era l'arrencada de la cimera, seguida d'un passeig calcat del de Merkel per Santiago de Compostel·la, un any enrere, i un sopar. Per avui hi ha programats la roda de premsa conjunta i discursos davant l'empresariat alemany. Presumiblement Rajoy insistirà en els efectes beneficiosos de la seva política. El premi ha de ser un nou suport de la cancellera a la cursa de Rajoy per a la reelecció i contra el 27-S.
domingo, 23 de agosto de 2015
Nosotros, que nos quisimos tanto
Schäuble reabre las cuentas secretas de la "era Kohl"
Gemma Casadevall
Berlín, 23 ago (EFE).- El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha reabierto el capítulo de las cuentas secretas de la "era Helmut Kohl", la nunca aclarada contabilidad paralela del canciller de la reunificación, de quien él fue delfín y ahijado político.
Una frase de quince segundos del defensor de la austeridad en el Eurogrupo, en medio de un programa de hora y 15 minutos, ha sido suficiente para que los medios alemanes recuperaran ese episodio oscuro de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido que preside Angela Merkel.
"No hubo ningún donante", afirmó ahí Schäuble, en un entrevista centrada en el euro, el tercer rescate de Grecia y su relación con la izquierdista Syriza, que emite el lunes la primera cadena "ARD" y cuyo avance ha levantado oleaje en el país.
Con ello desmentía la versión dada por Kohl en 1999, poco después de la derrota ante el socialdemócrata Gerhard Schröder que le apeó del poder tras 16 años en la cancillería y en medio del caso de las cuentas secretas en la CDU, el partido que presidió durante 25 años.
Kohl, ahora con 85 años y un delicado estado de salud, admitió entonces, asimismo en una entrevista ante la televisión pública, haber recibido donativos irregulares para su CDU por dos millones de marcos (un millón de euros) entre 1993 y 1998.
No obstante, se negó a revelar la identidad de esos benefactores que, según el patriarca, le dieron ese dinero para reforzar a la CDU en el este del país, tras la reunificación alemana sellada en 1990, para hacer frente al dominio del poscomunismo en esa parte del país.
Kohl reunió 8 millones de marcos (cuatro millones de euros) de "amigos" del partido -esta vez, sí declarados- para saldar la multa que se le impuso a la CDU y aportó al fondo 700.000 marcos (350.000 de euros) tras hipotecar su casa, con el objeto de demostrar que no se lucró con aquellos fondos.
La justicia cerró el sumario contra el excanciller a cambio de otra multa de 300.000 marcos (150.000 de euros), mientras que la sanción contra la CDU ascendió a 6,3 millones de marcos (3,1 millones de euros).
Kohl ha persistido desde entonces en mantener en el anonimato a sus donantes, argumentando razones de honorabilidad y confidencialidad.
Schäuble, quien había sido su delfín y sucesor al frente de la CDU, quedó manchado por el asunto y ello precipitó la ruptura entre padrino y ahijado político, una relación que nunca se ha recuperado.
De dónde procedían esos millones de la CDU, si no fue de donantes anónimos, fue obviamente la siguiente pregunta ahora, quince años después, a Schäuble: "Desde tiempos de Flick hubo cajas negras", fue la respuesta de quien fue segundo de Kohl.
Con ello remitió al mayor escándalo de financiación irregular de los partidos en Alemania, ya que implicó el reparto de sobornos a todo el espectro parlamentario entre 1969 y 1980 y que salió a la luz en 1981, con el socialdemócrata Helmut Schmidt en cancillería.
El artífice era Friedrich Karl Flick, el empresario más rico de Alemania, quien distribuyó 26 millones de marcos (13 millones de euros) entre los partidos parlamentarios para labrarse lo que se llamó un "paisaje político favorable" a sus intereses.
Schäuble parece indicar ahora que, pese a las investigaciones y correctivos aplicados al sistema de financiación tras el escándalo Flick, la CDU ocultó algo de esos sobornos y que, al aflorar de nuevo en 1999, Kohl los disfrazó como donados por sus benefactores.
"Cansado, hosco y poderoso", apunta la edición digital de "Der Spiegel" que ve se al ministro de Finanzas en el reportaje que reabre el caso de los donantes de Kohl.
"¿Debe reescribirse el escándalo de los donativos?", se pregunta Heribert Prantl, peso pesado del prestigioso "Süddeutsche Zeitung", mientras "Die Zeit" alude al "trauma vital" de Schäuble.
El caso de los donantes hundió a la CDU en el descrédito y dejó a Schäuble sin opciones de resucitarla, ya que tras insistir en que no hubo soborno quedó confrontado al testimonio de su tesorera, Brigitte Baumeister, según la cual él mismo fue el receptor de un cheque para la CDU del traficante de armas Karlheinz Schreiber.
En ese contexto surgió Merkel, entonces secretaria general del partido, elegida como sucesora de Schäuble en la presidencia de la CDU tras un artículo desde el conservador "Frankfurter Allgemeine Zeitung" en que llamaba a "emanciparse" del patriarca Kohl.
Schäuble pasó de delfín de Kohl a segundo de Merkel, posición en que se ha consolidado tras la llegada de ésta al poder en 2005 y la irrupción de la crisis. EFE
gc/jpm/tcr
jueves, 20 de agosto de 2015
Siempre nos quedará Schäuble
Llum verd alemany al rescat
Gemma C. Serra
Aquest era el panorama amb què ahir es va donar per beneït el nou paquet de rescat a Atenes, amb un volum de 86.000 milions d'euros, dels quals 23.200 corresponen a la primera potència de la Unió Europea (UE).
No hi havia dubtes que el paquet sortiria endavant, com tampoc no n'hi havia que el lleial Schäuble sortiria a demanar l'aprovació d'un paquet en què no creu, com sap qualsevol que escolti les seves declaracions, als mitjans, sigui a Berlín o a Brussel·les. El ministre de Finances alemany representa l'ala dura a l'Eurogrup i no s'està de dir, cada cop que finalment li toca defensar algun apèndix del rescat al Parlament de Berlín, que no és una decisió “fàcil”.
“El debat no és fàcil. Hi ha raons a favor i en contra, de tipus polític i econòmic”, repetia ahir. No hi ha, tampoc, cap garantia que aquest cop els ajuts “funcionin”. Però “hem de recomanar, i així ho fem, el sí”, deia, perquè pronunciar-se en sentit contrari seria “irresponsable” i implicaria negar-se a donar l'oportunitat “d'un nou començament” a Grècia. Hi ha un canvi d'actitud en el govern d'Alexis Tsipras, va afegir, com si de cop volgués recordar a tothom el comportament, a ulls de la majoria dels alemanys, caòtic del mediàtic exministre de Finances Iannis Varufakis.
Aquest era el missatge de Schäuble, no només als 311 diputats del seu grup –ahir, uns quants menys, per les 17 baixes per vacances entre els conservadors–, sinó també al ciutadà contrari a donar més ajuts a un soci que molts contribuents veuen com un sac sense fons. La nit abans, el mateix ministre i la cancellera s'havien reunit amb els seus diputats per assajar la votació d'ahir, en la sessió parlamentària convocada, de nou, enmig de la pausa de l'estiu. A la votació de tempteig de la vetlla van sortir 56 vots negatius. A la debò, el nombre va pujar a 63, tres més que els enregistrats en la sessió parlamentària del 17 de juliol que va donar el vistiplau a obrir les negociacions entre Atenes i els creditors internacionals.
A Berlín es veu aquest còmput de dissidències com acceptable per a Merkel. O fins i tot profitós, ja que li permet connectar amb aquests ciutadans –al capdavall, electors– que rebutgen els ajuts a Grècia. Tampoc no semblava un vot de càstig als intents del cap del grup parlamentari, Volker Kauder, de coaccionar els seus diputats, amb amenaces de mesures internes als qui es decantessin pel no. Els propòsits d'intimidació van aixecar molt d'enrenou, als mitjans i als propis cercles conservadors, però no s'han traduït en una resistència activa.
A mitjà termini, però, aquesta creixent indisciplina de vot pot ser més perillosa, sobretot en un format de govern que no sigui la gran coalició actual que lidera la cancellera, on tanta dissidència és jugar amb foc. Actualment Merkel controla un 80% de la cambra, gràcies a la coalició que integren la seva Unió Cristianodemòcrata (CDU), la Unió Socialcristiana de Baviera (CSU) i el Partit Socialdemòcrata. En una altra aliança de govern, 63 vots perduts –més 3 abstencions i 17 estiuejants– és una bomba de rellotgeria.
El tercer rescat va rebre l'aprovació de 543 vots, per 113 en contra i 18 abstencions. Als vots afirmatius hi van contribuir tant els diputats obedients de la CDU/CSU com els Verds de l'oposició. Els negatius venien dels dissidents, més L'Esquerra, partit agermanat amb el Syriza de Tsipras, que malgrat tot no dóna suport al rescat pactat entre Atenes i les institucions internacionals.
Alemanya va donar el seu vistiplau, igual que ho han fet prèviament altres Parlaments o governs de la zona euro. Des de les crítiques repúbliques bàltiques fins a Holanda o Finlàndia. El paquet està lligat i Grècia, preparada per rebre la liquiditat que necessita per fer front avui mateix als seus pagaments pendents al Banc Central Europeu (BCE).
miércoles, 19 de agosto de 2015
Estos alemanes...
Alemanya s'endú els aeroports grecs exigits per al rescat
Gemma C. Serra
El tercer rescat a Grècia no està formalment dat i beneït. Falta el vistiplau del Parlament alemany –dins del procés de ratificació de cada membre de la zona euro–, previst per avui. Però una de les condicions previstes en la negociació entre Atenes i els creditors internacionals ja s'ha formalitzat: l'autorització per adjudicar catorze aeroports que Grècia s'ha compromès a privatitzar.
El tercer rescat a Grècia no està formalment dat i beneït. Falta el vistiplau del Parlament alemany –dins del procés de ratificació de cada membre de la zona euro–, previst per avui. Però una de les condicions previstes en la negociació entre Atenes i els creditors internacionals ja s'ha formalitzat: l'autorització per adjudicar catorze aeroports que Grècia s'ha compromès a privatitzar.
Fraport,
la societat gestora de l'aeroport de més trànsit aeri del continent, el
de Frankfurt, va rebre ahir l'autorització del govern d'Alexis Tsipras
per a l'operació, per un volum de 1.234 milions d'euros.
Val a dir
que Tsipras havia “heretat” l'adjudicació dels seus antecessors
conservadors al poder i que l'operació es donava per sentenciada. Però
no deixa de ser simptomàtic que Fraport ho anunciés ahir, la vigília de
la votació parlamentària.
L'acord dels aeroports era una de les
condicions imposades per seguir en les negociacions amb Grècia,
recordava un portaveu de Fraport.
Tsipras fa marxa enrere
La
societat gestora havia anat desenvolupant l'operació des de l'any
passat, apuntalada amb un soci grec, Copelouzos Group, i amb la
perspectiva d'obtenir un període de concessió de 40 anys.
La privatització dels aeroports era una de les condicions que Tsipras havia promès frenar i renegociar quan va arribar al poder, en les eleccions del 25 de gener passat. De fet, aquest és el primer procés de privatització que completa el govern de Syriza i el seu soci de coalició, el partit nacionalista conservador Grecs Independents.
Es tracta, en el cas dels adjudicats ahir a Fraport, d'aeroports regionals, amb un trànsit de passatgers global de prop de vint milions de persones per any.
El volum global del que Grècia ha d'aconseguir mitjançant les privatitzacions, d'acord amb el text pactat a canvi del rescat, supera els 50.000 milions d'euros.
La privatització dels aeroports era una de les condicions que Tsipras havia promès frenar i renegociar quan va arribar al poder, en les eleccions del 25 de gener passat. De fet, aquest és el primer procés de privatització que completa el govern de Syriza i el seu soci de coalició, el partit nacionalista conservador Grecs Independents.
Es tracta, en el cas dels adjudicats ahir a Fraport, d'aeroports regionals, amb un trànsit de passatgers global de prop de vint milions de persones per any.
El volum global del que Grècia ha d'aconseguir mitjançant les privatitzacions, d'acord amb el text pactat a canvi del rescat, supera els 50.000 milions d'euros.
Merkel i la prova de la submissió
La sessió d'avui al Bundestag és una “prova del cotó fluix” del grau de resignació al tercer rescat a Grècia i de la submissió a Merkel. Fa un mes, a les files conservadores els van sortir 60 vots dissidents contra l'obertura de negociacions del nou paquet. En bona lògica, ara haurien de ser-ne més. Hi ha “amenaces” de càstig intern a qui no segueixi la disciplina. Teòricament, al Bundestag hi ha llibertat de vot. I, de fet, a Merkel li convé cert grau de dissidència, perquè també representen una part dels seus votants. Tot això –el grau de tolerància i el de disciplina– ha de quedar reflectit en el còmput dels no entre els seus 311 diputats.
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