sábado, 31 de julio de 2010

Kraft, un punto de realidad en medio de la gran chapuza

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Alemania recuerda en un funeral a las vícitmas de la Loveparade

Gemma Casadevall

Berlín, 31 jul (EFE).- Los habitantes de Duisburgo y la plana mayor de la política alemana recordaron hoy en un funeral a las 21 víctimas de la "Loveparade", una semana después de la tragedia precipitada por un caos organizativo que ha sumido a Alemania en el dolor y la indignación.
La primera ministra del "Land" de Renania del Norte-Westfalia, Hannelore Kraft, instó, desde la Iglesia evangélica del Salvador, a actuar "con sentido del deber" en el esclarecimiento de una tragedia en la que murieron 21 "personas jóvenes, llenas de vida".
"Tenemos un deber hacia quienes perdieron a los suyos", dijo Kraft, para recordar que entre esas víctimas había jóvenes "llegados de Italia, Holanda, Bosnia, China y España", en alusión a los ocho extranjeros muertos en la multitudinaria fiesta "tecno", entre ellos las españolas Clara Zapater y Marta Acosta.
Todos acudieron a Duisburgo a "divertirse en una "Loveparade" que se convirtió en una "danza de muerte", en palabras del presidente del Consejo de la Iglesia evangélica, Nikolas Schneider, que ofició el funeral junto al obispo católico Franz Josef Overbeck.
Kraft fue la única representante del estamento político que habló en el oficio, al que asistieron la canciller, Angela Merkel, varios miembros de su Gobierno, el presidente del país, Christian Wulff, y otros representantes de las más altas instituciones políticas.
La primera ministra renana, del Partido Socialdemócrata (SPD) y en el cargo desde hace apenas quince días, habló con la voz entrecortada, desde su posición de líder de ese "Land" y ciudadana, pero también madre, puesto que su hijo, Jan, de 17 años, había acudido a la más multitudinaria fiesta "tecno" del mundo.
Ella misma estuvo entre los miles de familiares que durante horas esperaron angustiadas noticias de los suyos, a los que sabían entre los asistentes a la fiesta y a los que buscaban en medio del caos, en su caso para descubrir aliviada que no había sufrido daños.
Fue una ceremonia sobria y emotiva, acompañada por la música de "La Pasión según San Mateo", de Johannes Sebastian Bach, interpretada desde el órgano del templo, junto a cuyo altar quedaron 21 velas, que depositaron y encendieron miembros del cuerpo sanitario, bomberos, policías y asistentes parroquiales que el día de la tragedia atendieron a las víctimas.
Debido a la dimensión del templo, con capacidad para sólo unas 500 personas, la ceremonia fue transmitida en directo desde otras 14 iglesias de la ciudad y el estadio de fútbol de Duisburgo, sobre cuyo césped se extendió una gran cruz.
Las dos cadenas nacionales de la televisión pública, ARD y ZDF, más la regional y los canales de información privados transmitieron el acto, una semana después de una tragedia que provocó, además, 511 heridos, 25 de los cuales siguen hospitalizados.
"Nos asaltan imágenes terribles de jóvenes luchando por su vida, desesperadamente, personal sanitario y policías exhaustos, también necesitados hoy de todo nuestro apoyo. Y también rostros adultos, que rehuían petrificados su responsabilidad", dijo Schneider, máximo responsable de la Iglesia evangélica, mayoritaria en el país.
A la ceremonia religiosa no acudieron, por razones de seguridad, las dos personas sobre la que se han cernido estos días todas las críticas: el alcalde, Adolf Sauerland, y el organizador, Rainer Schaller, al que apuntan como responsable directo de lo ocurrido los informes provisionales de la policía y la fiscalía.
Sauerland, de la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) de Merkel, se ha negado hasta ahora a dimitir, pese a las presiones de su propio partido para que asuma las consecuencias.
El alcalde se parapetó estos días en su versión de que no firmó la autorización de la fiesta, pero tanto desde la CDU como de su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) se ha recordado que eso no le exime de la responsabilidad política y moral.
En los medios se ha apuntado a que él se obstinó en que Duisburgo acogiera el festival, desoyendo las advertencias en contra del estamento policial y los bomberos, por considerar que ello daría proyección internacional a la ciudad.
Contra Sauerland se inició un proceso de destitución a solicitud de La Izquierda y el Partido Liberal (FDP), pero el alcalde se aferra al cargo, según los medios, para defender su pensión.
Tras el oficio, miles de ciudadanos marcharon hasta el lugar de la tragedia, el túnel de acceso al recinto, convertido ahora en un mar de velas encendidas, flores, mensajes, pancartas reclamando responsabilidades y banderas de las nacionalidades de todas las víctimas, incluida la española. EFE
gc/ig/cla

domingo, 25 de julio de 2010

Impasible el ademán

Merkel acudió a la cita ritual del Bayreuth renovado de Neuenfels


Gemma Casadevall Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- La apertura del Festival de Opera Richard Wagner de Bayreuth congregó hoy sobre la Verde Colina de la ciudad bávara el desfile habitual de la plana mayor de la política alemana, con la canciller Angela Merkel a la cabeza, para el estreno del renovador "Lohengrin" de Hans Neuenfels.
De acuerdo a la tradición, la inauguración de la temporada en el templo wagneriano desplegó en esa ciudad de provincias a Merkel y seis de sus ministros -entre ellos, el de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, aristócrata bávaro, y el de Exteriores, Guido Westerwelle-, así como a la plana mayor local.
La canciller es habitual de todas las aperturas del festival desde sus tiempos en la oposición y este año no falló a la cita, junto a su esposo Joachim Sauer -ambos, fanáticos de la ópera-, por mucho que no pase por su mejor momento de popularidad o tal vez por afán de mostrar normalidad justo en esos tiempos.
A diferencia de otras ocasiones, su paso ante el portalón del teatro quedó algo eclipsado por la coincidencia de otra estrella algo más mediática ahora mismo -el popular presentador y showman de la televisión alemana Thomas Gottschalk- y los gritos de "Angie, Angie" -como se la conoce en su país- fueron algo tímidos.
Centenares de ciudadanos se habían agolpado, como todos los años, en las vallas junto al teatro a la espera de ver pasar a los famosos, encaramados algunos en escaleras portátiles y en el ambiente festivo habitual de las aperturas de Bayreuth.
Dentro del teatro, las expectativas estaban centradas no en los políticos, sino en la escenografía de Neuenfels para "Lohengrin", único estreno de esa temporada.
El director berlinés, de 69 años y con fama de transgresor, llegaba a Bayreuth con dos escenificaciones de Wagner a sus espaldas -"Tannhaeuser" y "Los Maestros Cantores de Núremberg"-, aunque nunca estrenó en el festival bávaro.
Su "Lohengrin" reposa sobre un dúo protagonista nuevo en la casa -Jonas Kaufmann y Annette Dasch, de 40 y 34 años- y con otro debutante a la batuta, Andris Nelsons, de 31 años.
El director había avanzado que se trataba de una escenografía renovadora y, al cierre del primer acto, los comentarios no los centraban ni la soprano ni el tenor o la orquesta, sino el coro: un ejército de solistas disfrazados de ratas, con lamparillas rojas a modo de ojos, diseñados por Reinhard von der Thanen.
Algunos acogieron la ocurrencia con risas, otros con gestos de malhumor. Acabado el primer acto, el selecto público de Bayreuth se dividió entre los abucheos y los aplausos.
La obra de Neuenfels es el único estreno en esta temporada de Bayreuth, cuyo programa completarán las reposiciones del "Anillo", de Christian Thieleman y Tankred Dorst; el "Parsifal", de Danielle Gatti y Stefan Herheim; y "Los maestros cantores de Nuremberg", dirigido por la propia Katharina Wagner -directora del festival-, con Sebastian Weigle a la batuta.
La temporada tendrá algo de debut también para el dúo de codirectoras del festival, Katharina y Eva Wagner-Pasquier, ambas hijas de quien durante más de medio siglo fue director y alma de Bayreuth, Wolfgang Wagner.
El patriarca murió el pasado marzo, con 90 años y en su casa de Bayreuth. Con ello se cerró y llegó también el momento de la verdad para las dos descendientes de Wagner.
Ambas ejercieron de directoras del festival en 2009, al jubilarse su padre, pero, hasta ahora, de alguna manera la sombra del patriarca seguía dominando la Verde Colina. EFE
gc/ibr
(foto)



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Una mano en Bayreuth, la otra en Duisburg

Bayreuth abucheó a Neuenfels con su "Lohengrin" entre ratas de colorines


Gemma Casadevall Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- El Festival de Opera Richard Wagner de Baureuth se abrió con abucheos para Hans Neuenfels y su "Lohengrin", una escenografía que convierte al Caballero del Cisne en un cazador de ratas de laboratorio, transmutadas en diferentes formas y colores.
Neuenfels se revalidó como director irreverente en su debut en el templo wagneriano, mientras otros dos neófitos en ese festival, Jonas Kaufmann y Annette Dasch, eran aclamados como dos impecables Lohengrin y Elsa, con sobradas dosis de juventud y voz.
El coro de ratas de colorines -negras, blancas y rosa-, en diseño de Reinhard von der Thanen, fue acogido con sonrisas por un sector del público y visible malhumor por el resto, que se transformó finalmente en atronador abucheo para el director.
En su afán trasgresor, Neuenfels va de ocurrencia en ocurrencia con su peculiar coro, en formato de perfecto roedor con lamparillas rojas a modo de ojos; en smoking los ratones o en coloridos trajes de fiesta sus novias, las ratas. Acosados por auxiliares de laboratorio dispuestos a experimentar con ellos o como séquito de boda.
 
Los disfraces son geniales, la mímica funciona y ni los más reacios al juego podían esconder, en algún momento, cierta ternura por los animalitos.
Pero aunque el ratón se vista de smoking y la rata de seda, roedores se quedan. Y a Bayreuth se va, preferiblemente, a vibrar por Wagner y las pasiones que crucifican a sus héroes.
En medio de tanta ocurrencia, costaba concentrarse en el tormentos de la poderosa Elsa, interpretada por Dasch -una lección de dominio, con 34 años y debutando ante un público exigente- y el Lohengrin de Kaufmann -el segundo acierto del estreno-.
Neuenfels había advertido que acudía a Bayreuth para romper esquemas, mostrar individuos y no la quintaesencia del nacionalismo alemán atribuida a Wagner. Pero de eso a mostrar a cisnes desplumados como pollos en el mercado o algún que otro engendro final -que no se debe revelar- hay un trecho, al menos en Bayreuth.
Triunfaron sus solistas y también el coro, por calidad interpretativa, pero ni Neuenfels ni Andris Nelsons -a la batuta, otro debutante- lograron convencer.
Bayreuth abrió con aire de pataleta programada, puesto que lo contrario habría sido decepcionar a quienes esperan justamente eso de Neuenfels.
Se trataba de la primera temporada con las hermanas Katharina y Eva Wagner-Pasquier, ya camino a la emancipación de la sombra del patriarca Wolfgang Wagner, nieto del compositor y director del festival durante más de medio siglo, fallecido en marzo a los 90 años.
Las dos hijas del patriarca habían asumido la dirección, de facto, en la temporada anterior, pero se consideró una especie de transición a la espera del auténtico cambio generacional.
La expectación por el debut de Neuenfels era grande, aunque cualquier inauguración de temporada en Bayreuth, el único gran festival del mundo volcado exclusivamente en el culto a Wagner, tiene de por sí rango de acontecimiento, incluso sin estrenos.
La apertura congregó sobre la Verde Colina de la ciudad bávara a la plana mayor de la política alemana, con la canciller, Angela Merkel, a la cabeza y hasta seis de sus ministros, entre ellos el de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, aristócrata bávaro, y el de Exteriores, Guido Westerwelle.
Allí estuvieron asimismo según el ritual, la cúpula de la política local, como el primer ministro de Baviera, Horst Seehofer.
Como todos los años, centenares de ciudadanos se agolparon junto a las vallas ante el teatro fundado por Richard Wagner, a la espera de ver pasar a los famosos, encaramados algunos en escaleras portátiles y con el ambiente festivo propio de Bayreuth.
La obra de Neuenfels será el único estreno en esta temporada de Bayreuth, cuyo programa completarán las reposiciones del "Anillo", de Christian Thieleman y Tankred Dorst; el "Parsifal", de Danielle Gatti y Stefan Herheim; y "Los maestros cantores de Nuremberg", dirigido por la propia Katharina Wagner, directora del festival, con Sebastian Weigle a la batuta. EFE
gc/af

sábado, 24 de julio de 2010

El peregrinaje anual


Neuenfels debuta en Bayreuth con "Lohengrin" y pensando en llevar su "Anillo"




Gemma Casadevall Berlín, 24 jul (EFE).- El director alemán Hans Neuenfels abrirá mañana el Festival de Opera de Bayreuth con "Lohengrin", su debut en esa difícil plaza, y pensando ya en llevar al templo wagneriano su propio "Anillo del Nibelungo", la compleja tetralogía de Richard Wagner.
De considerar el festival bávaro, fundado por Wagner en 1876, como algo reaccionario, ha pasado Neuenfels a "sentirse a gusto y divertirse" en la casa, afirma el director en declaraciones hoy al diario "Die Welt", hasta el punto que "no rechazaría" una eventual oferta para escenificar su "Anillo".
El director berlinés, de 69 años y fama de transgresor, llega a Bayreuth con dos escenificaciones de Wagner a sus espaldas -"Tannhaeuser" y "Los Maestros Cantores de Núremberg"-, aunque nunca estrenó en el festival bávaro.
Para este domingo espera el veredicto del más elitista club wagneriano del mundo, con un "Lohengrin" que reposa sobre un dúo protagonista nuevo en la casa -Jonas Kaufmann y Annette Dasch, de 40 y 34 años- y con otro debutante a la batuta, Andris Nelsons, de 31 años.
Su "Lohengrin", una de las piezas favoritas de Wagner y también del público del festival, será "renovador", en palabras del director a ese medio, y tal vez la puerta de acceso al "Anillo" que se estrenará en Bayreuth en 2013, para el que no hay definido aún el equipo al que se confiará la tarea.
La obra de Neuenfels es el único estreno en esta temporada de Bayreuth, cuyo programa completarán las reposiciones del "Anillo", de Christian Thieleman y Tankred Dorst; el "Parsifal", de Danielle Gatti y Stefan Herheim; y "Los maestros cantores de Nuremberg", dirigido por la propia Katharina Wagner, con Sebastian Weigle a la batuta.
La inauguración, mañana, desplegará sobre la Verde Colina el habitual desfile de políticos de primer rango, encabezados por la canciller Angela Merkel y varios ministros de su gabinete -desde el de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, al de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, aristócrata bávaro-.
Merkel y Westerwelle, ambos entusiastas de Wagner y sobre todo de Bayreuth, eran ya asiduos del festival en sus tiempos en la oposición.
La lista de habituales del ámbito político en el certamen va más allá de ideologías o correlaciones de poder y abarca todo el espectro parlamentario, con protagonismo especial para la clase política local y la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).
Bayreuth reeditará su fama de festival a la vez elitista, pero popular, con su característica mezcla de exquisitez y provincianismo. Las praderas que rodean el teatro de Wagner se poblarán de picnics improvisados sobre la hierba, mientras otros optan por cenar en su restaurante de lujo durante los entreactos, de una hora de duración, también de acuerdo a la costumbre.
La temporada tendrá algo de debut también para el dúo de co-directoras del festival, Katharina y Eva Wagner-Pasquier, ambas hijas de quien durante más de medio siglo fue director y alma de Bayreuth, Wolfgang Wagner, quien murió en marzo pasado.
El patriarca murió el pasado marzo, con 90 años y en su casa de Bayreuth. Con ello se cerró una era en la casa y llegó también el momento de la verdad para las dos descendientes de Wagner.
Ambas se habían estrenado, de facto, como directoras de la casa en 2009, al jubilarse su padre, pero de alguna manera la sombra del patriarca seguía percibiéndose sobre la Verde Colina.
Este año, finalmente, llegó el momento de la emancipación real de las dos biznietas del compositor, a las que corresponderá definir si optaron por la renovación real o por perpetuar los esquemas y sello inequívoco de la casa. EFE
gc/me

viernes, 23 de julio de 2010

Perpetuándose en Wagner

El "Lohengrin" de Neuenfels abre el templo de Bayreuth a los debutantes


Gemma Casadevall Berlín, 23 jul (EFE).- El Festival de Opera de Bayreuth abrirá el domingo su temporada con el "Lohengrin" de Hans Neuenfels, una escenificación con un buen número de debutantes en nómina, con la que el templo wagneriano por excelencia buscará el equilibrio entre la renovación y el culto irrenunciable a Richard Wagner.
Neuenfels, de 69 años y etiquetado de talento irreverente entre los directores teatrales alemanes, debutará en el festival sobre la Verde Colina, fundado en 1876 por Wagner, con un dúo protagonista nuevo en la casa -Jonas Kaufmann y Annette Dasch- al frente de la que fue una de las óperas favoritas de su compositor.
El debut de Dasch como Elsa a punto estuvo de irse al traste por una inoportuna lesión en el ensayo general -le cayó un accesorio del atrezzo en la cabeza-, si embargo, el portavoz del festival, Peter Emmerich, aseguró que confía en contar con ella para la apertura de la temporada, puesto que todo quedó en un susto.
Dasch, de 34 años, y Kaufmann, de 40, formarán uno de los dúos de voces más jóvenes que se recuerdan en Bayreuth para una pieza de ese calibre, bajo la batuta, además, de Andris Nelsons, de 31 años y asimismo debutante en el elitista certamen bávaro.
Tienen la expectación asegurada, para un festival que presume de tener las listas de espera más largas del circuito europeo -entre cinco y diez años, para estrenos como este "Lohengrin"- y cuya apertura de temporada va inevitablemente acompañada por la presencia de la plana mayor de la política alemana.
La canciller Angela Merkel, su ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, y otros miembros de su gobierno -incluido el de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, aristócrata bávaro-, son habituales de la casa.
La lista de peregrinos fieles a Bayreuth abarca todo el espectro parlamentario, desde la Verde Claudia Roth a, por supuesto, la cúpula en pleno de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).
Con ellos se mezclarán wagnerianos de todo el mundo, más personajes de la farándula local y aficionados que sí habrán guardado los prescriptivos cinco a diez años de espera.
La fórmula es la misma de todos los años, desde tiempos fundacionales -Wagner y sólo Wagner, con un repertorio limitado a siete óperas, incluido el "Anillo"-.
Esta temporada tendrá sin embargo un tono especial, tras la muerte de quien durante más de medio siglo fue director y alma del festival, Wolfgang Wagner.
El patriarca murió el pasado marzo, a los 90 años, en su casa de Bayreuth. La temporada anterior ya no se le había visto en el festival, que fue su feudo durante más de medio siglo, por razones de salud. Pero se le seguía considerando el señor de la casa.
Tras su muerte, a sus dos hijas, Katharina y Eva Wagner-Pasquier, -que se estrenaron de facto como co-directoras del Festival ya desde la temporada 2009-, les corresponderá definir si su línea futura será la renovación auténtica o la perpetuación de los esquemas de la casa.
Hasta ahora, parece que la repetición del culto irrevocable a Richard Wagner es lo que da a Bayreuth el carácter de único y, según muchos, la clave de su éxito. Otros, incluido Neuenfels, consideran que tarde o temprano habrá que ampliar el repertorio del festival.
Katharina Wagner ya abrió alguna brecha, con la programación de una sesión popular, en que se transmite una gala en una explanada de Bayreuth, en formato de gran picnic, así como el llamado "Bayreuth para niños", con óperas como el "Tannhäuser" adaptadas al público infantil.
Hasta ahora, ahí quedaron las innovaciones de las hermanas Wagner. Su primera temporada sin la sombra del patriarca sobre ellas seguirá el modelo establecido, con más o menos debutantes -a Wolfgang Wagner, por otro lado, también le gustó rodearse de nuevas voces y directores-.
Al estreno del "Lohengrin" de Neuenfels seguirá, en los días sucesivos, la reposición del "Anillo del Nibelungo" de Christian Thieleman y Tankred Dorst, el "Parsifal" de Danielle Gatti y Stefan Herheim y "Los maestros cantores de Núremberg" dirigido por la propia Katharina Wagner, con Sebastian Weigle a la batuta. EFE
gc/car/cr

lunes, 12 de julio de 2010

Dejemos en paz al pulpo

Paul se jubila con un 100 % de aciertos y sin revelar su secreto


Gemma Casadevall Berlín, 12 jul (EFE).- El pulpo Paul pasará a la jubilación con su inmaculado currículum del 100 por cien de aciertos, aunque sin satisfacer la curiosidad universal en torno a cómo logra atinar tanto sus pronósticos, de dónde vino y qué dedica su tiempo libre.
Ni consagrará sus tentáculos a avanzar resultados electorales ni se pondrá de nuevo al servicio del fútbol, siquiera para la próxima Eurocopa: los responsables del acuario Sea Life, de Oberhausen, anunciaron hoy que no habrá más pronósticos a cuenta del cefalópodo.
"Se jubila, les da a las gracias a todos. Fue un Mundial fantástico", comunicó un portavoz del acuario, dando así también por zanjadas las solicitudes llegadas de todo el mundo, del ámbito público o del doméstico, pidiendo sus servicios.
Ocho aciertos sobre ocho pronósticos en este Mundial, incluida la victoria final de España frente a Holanda, forman un expediente impresionante, que han dado al pulpo una resonancia mediática jamás alcanzada por ningún representante del mundo animal.
Paul situó una anónima ciudad de la provincia renana, Oberhausen, en el "Breaking News" de la CNN y las últimas apariciones del armónico pulpo deslizando sus tentáculos por los contenedores con su banderita interior acapararon la atención de todo el planeta, inclusive países que no contaban en la disputa del Mundial.
Tanto relieve mediático y nivel de infalibilidad ha tenido algún efecto negativo sobre aspectos intrínsecamente ligados al fútbol, como es el factor sorpresa.
Algún comentarista ha considerado que la afición intrusa -es decir, los millones que se unen a la ola mundialista, pero luego no miran más fútbol hasta cuatro años después- dejan de seguir las transmisiones. Si el pulpo dice que gana España uno puede irse a la cama en plena prórroga sabiendo que al día siguiente verá que efectivamente fue Iker Casillas quien levantó la Copa.
Es complejo aseverar si es así. Es cierto que para la semifinal España-Alemania, cuando aún estaba por comprobarse el nivel de infalibilidad de Paul, se alcanzó en Alemania un récord histórico de audiencia -31 millones de espectadores-, nivel que bajó a 21 millones en la final de consolación entre Alemania y Uruguay.
Las opiniones están divididas: oficialmente, se atribuyó el bajón a la ola de calor que atenaza Alemania. Comentaristas de "Der Spiegel" y la televisión pública ARD, en cambio, advertían que tanta fe ciega en un pulpo podía matar la emoción.
No habrá ocasión para comprobarlo. Al menos, no a cuenta de Paul, al que se podrá seguir visitando en su acuario renano, pero sin arriesgarse a un nuevo pronóstico.
Quedarán abiertas múltiples incógnitas acerca de su multitalento como oráculo y también biográficas. Sea Life se mantiene en su versión de que es un ejemplar capturado en aguas inglesas dos años y medio atrás, al que le quedaría medio año de vida -lo que justifica plenamente su jubilación-.
El popular "Bild" -que añade a ese perfil que nunca tuvo vida sexual- lanzó ayer la versión de que en es un ejemplar joven y vigoroso, italiano y llegado a Oberhausen el pasado abril.
De ser así, se trataría de un impostor respecto al "Paul" que se estrenó dos años atrás, en la Eurocopa 2008, también en ese acuario. Un impostor perfeccionado, eso sí, puesto que aquel vaticinó victoria alemana frente a España en la final, lo que como todo el mundo sabe no ocurrió. EFE
gc/jm

domingo, 11 de julio de 2010

Oberhausen sale del rincón de la historia


¿Es Paul inglés o italiano? Los biógrafos del pulpo discrepan



Gemma Casadevall Berlín, 11 jul (EFE).- ¿Es Paul un pulpo inglés, de dos años y medio y sin experiencia sexual, como afirman sus biógrafos o un ejemplar italiano, de apenas cuatro meses y por con vigor sobrado para seguir pronosticando un rato más?
La confusión en torno al cefalópodo aumenta, mientras se acerca su momento estelar: su acierto o no en el pronóstico de la final.
Hasta ahora, el medio más leído de Europa, "Bild", había afirmado, haciéndose eco de la biografía oficial del pulpo lanzada por el acuario Sea Life de Oberhausen, ciudad alemana de residencia del ejemplar, que era originario de Weymounth, Inglaterra, y que llevaba dos años y medio en su vitrina de 1.500 litros alemana.
De acuerdo con esa versión, Paul no había disfrutado jamás de vida sexual y, además, no podría contarse con más certeros pronósticos para futuros Mundiales en su cómputo, puesto que la esperanza de vida de tales ejemplares es de tres años.
El dominical de ese mismo medio, "Bild am Sonntag", añade hoy intriga a la cuestión, con declaraciones de la autoproclamada "madre" de Paul, Verena Bartsch, la entrenadora del pulpo, quien afirma que lo capturó con sus propias manos el pasado abril, en aguas mediterráneas, ante la isla de Elba. Bislang irrte sich Paul nicht: Zielsicher futterte er vor dem Spanien-Spiel aus...
"Tenía como máximo cuatro semanas y no medía más que diez centímetros", recuerda Verena, según las estimaciones de la cual Paul tendría ahora apenas cuatro meses.
De acuerdo con la cuidadora del pulpo, éste fue adquirido por el acuario de Oberhausen por 179 euros, tras haber pasado anteriormente por otra pecera alemana, en la ciudad de Coburg.
La versión de Verena no afecta el inmaculado cómputo de aciertos en este Mundial: siete sobre siete, a la espera de ver qué ocurre con el octavo, el correspondiente a la final Holanda-España, en el que los tentáculos de Paul se decantaron por los de Vicente del Bosque.
Sí arrojan, sin embargo, dudas respecto a su historial anterior, puesto que desde el acuario de Oberhausen se sostenía que el Paul actual, estrella multimediática como no se recuerda en el mundo animal, era el mismo Paul que en la Eurocopa pronosticó -y erró- victoria alemana frente a España en al final.
El Sea Life de Oberhausen mantiene, hasta ahora, su versión sobre la biografía del Paul inglés, de dos años y medio y, al parecer, sin descendencia propia, mientras en Alemania se notaron ayer ya las consecuencias de la fe ciega en sus pronósticos: la milla del aficionado berlinesa no se llenó y la expectación ante el partido por el tercer puesto de Alemania contra Uruguay fue menor.
Paul había pronosticado victoria de los de Joachim Löw y apenas nadie en el país dudaba que así sería, pese a que sobre la selección se cernió una epidemia de gripe que dejó en el banquillo a varios titulares, incluido Miroslav Klose, el goleador que aspiraba a derribar el récord de goles en un Mundial, 15, en poder de Ronaldo.
Ni Klose, ni Philipp Lahm -capitán en sustitución del lesionado Michael Ballack-, ni Lukas Podolski ni Mario Gómez: todos ellos enfermaron, igual que el propio Löw, mientras que en la portería se colocó Hans Jorg Butt, en lugar del hasta ahora titular Neuer.
Pese a ello, la presión de Diego Forlán y resto de uruguayos, nadie parecía sufrir de verdad por el resultado de la "pequeña final" y la lucha por el tercer puesto de consolación. Si el pulpo lo dice, es que Alemania gana, era el sentir general. EFE
gc/jag

sábado, 10 de julio de 2010

Qué tendrá Paul?

Paul, un héroe silencioso sin vida sexual al que le quedan dos avemarías


Gemma Casadevall Berlín, 10 jul (EFE).- El pulpo Paul ha arrebatado el protagonismo en esta última fase del Mundial 2010 a las vuvuzelas como símbolo armónico, silencioso e individual, alternativa al estruendo de las trompetas multicolor, pese a que al parecer le quedan dos avemarías y que hasta ahora no disfrutó de vida sexual.
El multitalentoso pulpo del acuario de Oberhausen es la estrella mediática por excelencia con su hasta ahora inmaculado cómputo de aciertos en este Mundial: seis, a la espera de lo que ocurra en sus dos últimos partidos, Alemania-Uruguay, más la final España-Holanda.
Serán sus dos últimas ocasiones de consolidarse -o no- como oráculo infalible, puesto que como ejemplar de cefalópodo de dos años y medio su esperanza de vida -tres años, según el popular "Bild"- no alcanzará para verlo actuar en el torneo en Brasil.
Acabe o no prematuramente en una sartén o secuestrado, como se aventuró visto la altísima proporción de descontentos con su talento -las aficiones desengañadas por su pronóstico-, no estará de servicio en 2014, salvo que burle a la naturaleza.
Habrá vivido una gloria planetaria sin precedentes en el mundo animal, ya que su actuación, ayer, fue difundida por 600 cadenas de tv, incluida la transmisión en formato "Breaking News" por la CNN.
Pero será, por razones de edad, una notoriedad efímera, para un ejemplar nacido en aguas inglesas y trasladado a su actual hábitat de la Cuenca del Ruhr dos años y medio atrás, en los que, según sus biógrafos del "Bild", no ha tenido hasta ahora vida sexual.
Tiene garantizados múltiples continuadores -desde zoológicos de todo el mundo se reportaron ya sucedáneos en versión cocodrilo, periquito o pulpo hembra, de éxito hasta ahora no comprobado-. Pero no una línea directa de sucesión.
 Bislang irrte sich Paul nicht: Zielsicher futterte er vor dem Spanien-Spiel aus...
¿Quién es Paul, en definitiva? se preguntan estos días medios alemanes populares y serios, desde el mencionado "Bild" a los prestigiosos "Spiegel", "Süddeutsche Zeitung". ¿Por qué cautivó al mundo el tranquilo ejemplar que no se asusta ante las cámaras y cumple inalterable su misión? ¿El nuevo héroe lanzado por Alemania, visto que su selección se fundió ante España?
Paul dejó de ser hace rato patrimonio alemán, pese a que hasta ayer se le había empleado únicamente para los resultados de la "Mannschaft". A ella debe su cómputo de seis aciertos sobre seis pronósticos en este Mundial, lo que ha hecho olvidar su tropiezo en la Eurocopa 2008, donde pronosticó victoria alemana sobre España.
De 700 gramos de peso, dotado con nueve cerebros -como todos los de su especie, uno rector de la cabeza y el resto repartidos entre los tentáculos- y tres corazones, no tiene el éxito garantizado para la final, han advertido desde el Sea Life de Oberhausen, su acuario.
Hasta ahora sólo se le empleó para partidos con la selección de Joachim Low. Para su pronóstico ante la semifinal con España precisó 17 minutos hasta comerse el molusco que daba el triunfo a los de Vicente del Bosque, lo que hizo temer porque empezara a agotarse.
La doble sesión del viernes, para el partido por el tercer puesto -Alemania contra Uruguay, con victoria anunciada para los de Löw- y el correspondiente a la final -con veredicto conocido por todos- la toreó en unos minutos y sin amago de timidez.
Que no se pueda contar con él para Brasil no implica que su misión termine en Sudáfrica. En internet circulan ya propuestas para utilizar su talento para resolver elecciones nacionales. Es más económico alimentar un pulpo que una campaña electoral, argumentan.
Pulpocracia en lugar de democracia. A ello dedica hoy "Berliner Zeitung" su chiste, con una Angela Merkel preguntando al juicio soberano de Paul si su gobierno aguantará toda la legislatura. EFE
gc/nam

De Tante Käthe a Revierstrasse


Del Berlín de Merkel al Oberhausen de Paul: Alemania, "partía" por La Roja



Gemma Casadevall Berlín, 10 jul (EFE).- La colonia española en Alemania siguió la seminal entre La Roja y la selección de Joachim Löw con el corazón "partío", como suele ocurrir, y aguarda la final frente a Holanda en un país dividido entre quienes admiten la superioridad hispana y los decantados por la vecina "Orange".
"Será más divertido veros a vosotros con La Roja y bocinazos por la calle que una caravana de roulottes holandeses vestidos como basureros. Pero cuidado con los Orange. Les dejamos a nuestro (Arjen) Robben", afirma Fritz, camarero del "Tante Käthe", el más "off" entre los locales con transmisión de los partidos de Berlín.
Fritz alude al tópico peyorativo con que algunos alemanes se refieren a sus vecinos -veraneantes de "camping caravaning"- y a que el naranja es el color del uniforme de los servicios de limpieza municipal. Y dan a Robben por "suyo", en tanto que a las órdenes del Bayern Múnich que entrena Louis van Gaal.
Su "Tante Käthe" -o "Tía Käthe", el apodo del ex seleccionador Rudi Völler por su peculiar peinado a lo "Golden Girls"- servirá cerveza española u holandesa a la afición, que seguirá el partido por las pantallas repartidas por el solar de su bar, muy al estilo "anti glamour" cien por cien de la modernez berlinesa.
La generación actual de la colonia española -unos 135.000 residentes, frente al medio millón que hubo en los años de la inmigración- se repartirá por locales de barrios noctámbulos, de Prenzlauer Berg, Kreuzberg o Friedrichshain, o cervecerías menos improvisadas como el "Cafe am Neuen See", ante la embajada española.
También tienen un buen repertorio de bares de moda en el céntrico barrio de Mitte, todos ellos con su televisión preparada, como "Yo Soy", o los más convencionales restaurantes de estilo español, como "Borriquito" o "Don Quijote", en distritos más acomodados del oeste.
"Con La Roja, por soberanía", sostiene Klaus, un alemán de Mitte que lloró ante su "Mannschaft" desarmada en semifinales, pero que admite sin reservas la superioridad de los de Vicente del Bosque. "Fue duro, me daba no sé qué celebrar", sostiene Juan, su novio.
Berlín tendrá su parcela de fiesta Roja, igual que el resto del país. Incluido Oberhausen, la patria chica del pulpo Paul, el oráculo hasta ahora infalible que pronostica una victoria española.
A 600 kilómetros de Berlín, en el corazón del nudo de autopistas y núcleos urbanos de delimitación imprecisa que es la Cuenca del Ruhr -unas cincuenta ciudades cuyos extrarradios se confunden entre sí-, Oberhausen tiene también sus locales de nombre español -"Jamón, Jamón", "Don Carlos", etc.-, con pantalla dispuesta para el partido.
"No vamos a borrar el pulpo del menú. Esperemos que los holandeses nos lo pidan con educación, no como provocación", explica Miguel, de "Don Carlos". Holanda queda a media hora en coche de Oberhausen y se espera mucho "Orange" por ahí, tal vez alguno se acerque al "Sea Life", el acuario donde vive Paul.
"Yo soy el auténtico oráculo de Oberhausen. Yo predije la victoria ante Portugal, cuando mi hijo apostaba por Cristiano Ronaldo y yo advertí también que no se fiaran de Suiza", sostiene Andreas, jubilado de 85 años, reivindicando a carcajadas el título de adivinador. "A los Oranje, ni los buenos días", dice, recuperando la endémica rivalidad entre las aficiones de los países vecinos. EFE
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jueves, 8 de julio de 2010

Paul, a por otra jornada histórica

Paul, el pulpo más amado y odiado del mundo, pronosticará para la final


Gemma Casadevall Berlín, 8 jul (EFE).- El pulpo Paul, el más idolatrado, y a la vez odiado del mundo como infalible oráculo en este Mundial, tendrá mañana su parcela de protagonismo y por partida doble, ya que lanzará sus pronósticos para la final entre España y Holanda y para el partido por el tercer puesto entre Alemania y Uruguay.
Paul tendrá este viernes sesión doble, ya que se buscará su asistencia para los dos últimos encuentros de este Mundial, el sábado y el domingo.
Eso significa que deberá elegir entre moluscos depositados dentro de los correspondientes contenedores, cada uno con la bandera de su selección, en dos turnos distintos, uno para cada partido.
Hasta ahora, a Paul sólo se le había utilizado para pronosticar los partidos en que participaba la selección de Joachim Löw y, en lo que concierne al presente Mundial, acertó los seis pronósticos, incluida la derrota de ayer en semifinales ante España.
Su grado de infalibilidad ha dado al cefalópodo del acuario Seelife de Oberhausen (oeste de Alemania) gran celebridad, no exenta de peligros, como demostraron los múltiples mensajes cursados en twitter, redes sociales y chats de internet difundiendo diversas recetas de cocina a base de pulpo por parte de la afición derrotada.
Primero le ocurrió, en versión argentina, al consumarse la eliminación de la selección de Diego Maradona en cuartos de final por la de Löw, tal como había pronosticado. Con la derrota ayer de Alemania frente a los de Vicente del Bosque los mensajes se han multiplicado, ahora en versión alemana.
"¿Qué será del pulpo Paul?", se preguntaba hoy la prensa popular germana, como el "Berliner Kurier", haciéndose eco de los múltiples mensajes lanzados a la red con diversas recetas de cocina o, simplemente, pidiendo que "se le mande a la cazuela".
Otros usuarios le recomiendan un exilio en España, si es que persiste en pronosticar -y acertar- una victoria de La Roja en la final, ya que en caso contrario su destino sería la especialidad más conocida, el pulpo a la gallega.
Para la cita de mañana se espera una expectación similar ante su acuario a la desplegada dos días antes del Alemania-España, en que una veintena de equipos de televisión siguieron su pronóstico.
Varias televisiones alemanas transmitieron en directo la elección, así como el estupor de los comentaristas cuando el animal decidió abrir el contenedor con la bandera española y comerse el molusco, despreciando su homólogo con la bandera alemana.
En ese momento se recordó que en el expediente de Paul había un craso error -pronosticó victoria alemana en la final de la Eurocopa 2008 contra España- por lo que había cierta esperanza para que Alemania llegara a la final. EFE
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martes, 6 de julio de 2010

Wulff, el barón domado



Les angúnies de Merkel

Gemma C. Serra

Les angúnies de la cancellera Angela Merkel per fer prosperar l'elecció del seu candidat a la presidència, el baró regional Christian Wulff, van traslladar a xifres les escissions a les seves files i la poqueta vida que li queda, diuen, a la coalició de govern amb els lliberals. Wulff va necessitar tres votacions i un grapat de crides dramàtiques -de la pròpia Merkel, entre d'altres- fins ser elegit per a un càrrec eminentment representatiu. A la primera volta se li van escapar 44 vots dissidents a l'Assemblea Federal, a la segona Merkel va aconseguir que la xifra baixés a 19 i a la tercera, quan només li calia la majoria simple, a .
Wulff, de 51 anys i fins aquesta setmana primer ministre de Baixa Saxònia, va esdevenir així el president més jove de la història de la República Federal Alemanya (RFA) però això no vol dir, ni de lluny, que a la coalició de Merkel se li hagi aplicat cap bàlsam rejovenidor. Fins ara, Merkel podia fer veure que ignorava les apostes que circulen a Berlin de quanta vida li queda a la seva coalició, ara les esquerdes són massa evidents com que una dona intel.ligent com ho és ella faci com que no sàdona de res.
El Partit Lliberal es troba, diuen els sondeigs, per sota de la barrera del cinc per cent i en perill, per tant d'esdevenir extraparlamentari, si se celebressin eleccions ara mateix. Es això motiu suficient perquè Merkel temi unes eleccions anticipades, recurs que aquesta setmana passada es veia com a possible, de fracassar l'elecció de Wulff? Doncs segurament no sigui tant la por a la caiguda del seu soci, i especialment el líder lliberal i ministre d'Exteriors, Guido Westerwelle, principal responsable de la caiguda de popularitat del govern de Merkel, sinó la por a que tampoc no podria recórrer als vells i armoniosos temps en gran coalició amb els socialdemòcrates.
El Partit Socialdemòcrata d'ara, presidit per Sigmar Gabriel, no es troba en la situació desesperada de quan Gerhard Schröder va caure derrotat per Merkel, el 2005. Per primer cop en anys, sembla haver retrobat la via ascendent i fins i tot haver perdut hagut complexe a l'hora d'acostar-se al bloc dissident de l'Esquerra. Merkel, en canvi, sembla abocada a la soledat. O a provar aventures noves amb els Verds, si és que aquests mantenen la seva consigna del „L'Esquerra? No, gràcies“, que els impossibilita per a un tripartit amb socialdemòcrates i el partit d'arrels poscomunistes.

jueves, 1 de julio de 2010

Merkel sua per imposar el seu candidat a presidir Alemanya

Wulff, ‘baró' regional de la CDU, necessita tres votacions per sortir elegit Les fortes dissidències internes humilien la cancellera i agreugen la crisi dins la coalició de govern de democristians i liberals que encapçala

 
Al tercer intent i en una tensa jornada marcada per les dissidències en les files d'Angela Merkel, Cristian Wulff, baró regional de la Unió Cristianodemòcrata de la cancellera, es va convertir ahir en president d'Alemanya en l'elecció més dramàtica que es recorda al país per a un càrrec eminentment representatiu. El procés ha debilitat Merkel i posa de relleu i agreuja la crisi en la seva coalició de govern.
En la primera votació, en què necessitava majoria absoluta, a la coalició de Merkel se li van escapar 44 vots a favor de Joachim Gauck, l'independent que presentava l'oposició socialdemòcrata-verda. A la segona, enmig de crides de Merkel a la disciplina, el còmput de dissidents va baixar a 29. A la tercera, on només requeria majoria simple, l'Assemblea Federal va donar el sí a Wulff per 625 vots contra el 495 de Gauck, amb 121 abstencions, és a dir, 19 vots menys per al futur president dels que la coalició de Merkel té en aquesta cambra –integrada pels diputats federals més els enviats dels lands– encarregada d'escollir el president. Aleshores s'havia retirat la tercera candidatura, la de l'escriptora Luc Jochimsen, de L'Esquerra.
Rebuig a Gauck
Per sort per a Merkel, Gauck era el candidat perfecte per a molts excepte per als postcomunistes de L'Esquerra, que mai no l'haurien votat, ni que fos per fer caure la cancellera. Aquest teòleg i pastor protestant va ser l'home a qui Helmut Kohl va convertir en cap dels arxius de la STASI –la policia política de l'Alemanya comunista– un any després de la caiguda del Mur. Gauck va ser el responsable de l'obertura d'unes actes que van complicar la vida a confidents de la STASI i dirigents com el líder de L'Esquerra, Gregor Gysi. Aquest partit es va abstenir de votar Gauck, enemic d'una part del seu electorat.
Potser això va salvar Merkel d'una derrota que, segons es deia, l'hauria abocada a avançar les eleccions. El cas és que Merkel, humiliada, va passar ahir hores d'angoixa fins que va imposar el seu candidat en tercera votació, una elecció complicada atesa la seva situació actual de feblesa, però que Alemanya ja havia viscut en dues ocasions (el 1969, amb l'elecció del socialdemòcrata Gustav Heinemann, i el 1994, amb el democristià Roman Herzog).
Encara és pitjor, per a Merkel, la situació de la seva coalició de govern amb els liberals, que, segons les enquestes, quedarien fora del Parlament en cas d'eleccions anticipades. Les relacions entre la cancellera i el seu soci són tenses, però estan condemnats a tirar endavant: els liberals, per supervivència, i Merkel perquè ja no pot tornar als temps més tranquils d'una gran coalició amb l'SPD.

LA XIFRA

86
per cent
dels alemanys “no estan contents” amb la gestió de Merkel i els seus socis, segons la televisió ARD.

LA XIFRA

5
anys
és la durada del mandat del president alemany, que pot repetir en el càrrec un màxim de dues vegades.

Eternament jove i somrient

Christian Wulff, de 51 anys i des del 2003 primer ministre de la Baixa Saxònia –el land de la seu de Volkswagen i la pàtria política de l'excanceller Gerhard Schröder–, va fer carrera com a jove rebel en temps del patriarca Helmut Kohl. Se'l considerava etern aspirant a lluitar per la cancelleria i ha arribat a la presidència d'Alemanya com a candidat d'emergència d'Angela Merkel, antiga rival interna. Tot això, sense perdre mai el seu somriure immaculat ni el bon to que el caracteritza. Els que el coneixen diuen que no és tan tou com sembla, sinó un estrateg dur amb pell de xai. Serà el desè president de la República Federal d'Alemanya i el sisè procedent de la Unió Cristianodemòcrata (CDU) per ocupar el màxim càrrec representatiu de la potència europea. Se n'espera que sàpiga anar més lluny de la mera representativitat per actuar d'autoritat moral, preparat per posar les coses al seu lloc en moments de crisi i per damunt de partidismes. I tot això d'acord amb la tradició d'un càrrec que sovint implica deixar en suspens la militància política.

Crónica 7, julio/septiembre 2010


El relax berlinés de Eliasson o el vía crucis de Frida



Gemma Casadevall




A los programadores y comisarios museísticos les gustan emplear la palabra “diálogo” cuando se trata de agrupar magnetismos y talentos artísticos aparentemente en las antípodas, unos de otros. Los del Martin Gropius Bau, tal vez el museo de programación más atractiva de Berlín, obviaron este recurso semántico y simplemente colocaron, cada uno en su planta, pero compartiendo temporada, a Olafur Eliasson y Frida Kahlo. Más antipódicos, imposible: por un lado, el relax berlinés en que se deja mecer el artista danés, metido a interiorista de la capital alemana; por el otro, la exhibición del vía crucis personal y artístico de ese icono pictórico mexicano. Eliasson, dejando que el visitante juegue con sus instalaciones de ciudades imaginadas poliédricas, péndulos de agua, microscopios y fenomenales caleidoscopios urbanos, entre vahos de colores, falsas calzadas y céspedes a ras de ventana; Frida, señoreando en la planta superior, haciendo alarde de su columna vertebral rota y demás calvarios de su existencia.
Kahlo llegó al Martin Gropius arropada bajo la denominación de “retrospectiva histórica” -150 obras, procedentes de 45 colecciones privadas de todo el mundo y con generosa aportación del museo Dolores Olmedo Patiño mexicano-. La exposición a la artista de Coyoacán abunda en todos aquellos aspectos que apuntalan la excepcionalidad de Kahlo,  de lo personal -y hasta el culebrón con Diego Rivera-, a lo fisionómico -la uniceja y el bigote como señales de identidad femenina- y, no nos olvidemos, lo artístico. Es una de esas exposiciones que marcan la temporada y convierten el “shop” del Martin Gropius en dependencia casi tan visitada como las salas de exposición, mientras los fetiches de Frida asumen el papel de “souvenir” actualizado para todo turista en la ciudad, por delante de los socorridos fragmentos del Muro.
Largas colas, recorridos a paso de tortuga, para Frida; relax y paseo entre sonrisas, para Eliasson, en la planta baja. Al paseante que acceda a los espacios sobre las grandes baldosas de granito se le permite experimentar con su propia sombra, redescubrir la fisonomía berlinesa a través del trayecto ciudadano de un gran espejo a lomos de una furgoneta cristalera, quedarse encandilado con una manguera a merced del impacto del agua, bajo un juego de flashes, y embobarse con el techo del  Martin Gropius, amplificado al infinito gracias al gigantesco microscopio de placas reflectantes construido por Eliasson. Es un homenaje a la ciudad en la que se instaló, vive y crea, su ciudad, y una especie de masaje de cervicales artístico para el visitante, incluida la sala invadida por niebla artificial multicromática ante la que se advierte al personal contra los efectos de la claustrofobia.
“Innen Stadt Aussen” -o ”Inner City Out”- es el título de la exposición con la que Eliasson traslada su Berlín al interior del Martin Gropius y, a la vez, hace que su obra encuentre su continuidad fuera de las paredes del edificio, ya que además de jugar con los efectos interiores lo hace con su fachada. Por si a alguno le pareció que se quedaba corto, el juego de los espejos poliédricos prosigue en lo que denomina “El pabellón ciego”, una última instalación al aire libre, en la vecina Potsdam.
No hay diálogo posible, ni se intenta, entre Frida y Olafur, más allá de su coincidencia expositora. Por emplear un verbo comunicante entre ambos, se podría decir que Eliasson contrarresta con su ciudad imaginada el impacto visual de la artista con la espina dorsal crucificada. Ambos estarán en el Martin Gropius hasta mediados de agosto, acompañados, de un tercera exposición, dedicada a la ciudad secreta y piramidal de Teotihuacan, a modo de apéndice de la colaboración del museo con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México D.F.
Mientras los programadores del Martin Gropius se abstraen de la obligatoriedad del diálogo forzoso, desde el corazón del compendio de nuevas galerías berlinesas instaladas junto a la Hamburger Bahnhof se nos llama a participar en la conversación de dos amigos, el maxi-cotizado Damien Hirst y su algo más modesto Michael Joo. Ambos comparten protagonismo en la Haunch of Venison, con una recreación de parte de materiales ya conocidos, en lo que concierne a Hirst, y de nuevas incorporaciones, para Joo. La cebra en formol -“The incredible Journey”, de 2008- de Hirst, así como sus vitrinas de pastillas y artilugios médicos y un montón de moscas dispuestas a saborear carne asada en una barbacoa dan fe de lo que algún crítico, en Alemania, ha calificado tal  vez prematuramente de constatación del “arte cansado” -por reincidente- de Hirst. Su amigo Joo, colega con quien gusta de cooperar desde que se conocieron en Colonia, en 1991, dialoga desde su propia perspectiva tergiversadora de la naturaleza con ejemplares como su “Pink Rocinante” -la cebra rosa de metal- entre falsos trofeos de caza.
La exposición del Haunch of Venison es una fantástica excusa para descubrir el nudo de galerías surgidas -y multiplicadas, temporada a temporada- en los aledaños de la Hamburger Bahnhof. Lo que fue un tejido desabrido de naves y talleres mecánicos abandonados se ha convertido en menos de cuatro años en territorio de galeristas, que tras el tortuoso periodo experimental inicial es ya zona de referencia, ahora dignificada con un par de terrazas donde tomarse un tentempié en ambiente más o menos “cool”, incluido alguno de esos simulacros de chiringuito playero de semilujo que tanto agradecen las ciudades sin mar, como Berlín.
Los talentos del verano alemán van más allá de Berlín y se sitúan en otra vía de diálogo, alrededor de Neo Rauch. Al artista que logró el milagro de hacer pronunciable la ciudad de sus orígenes, Leipzig, en los circuitos neoyorquinos se le consagran dos exposiciones paralelas, coincidiendo con su 50 cumpleaños. Una, en la Pinakothek der Moderne de Múnich, la otra, en el Museo de Artes Plásticas de su ciudad, Leipzig. Que a alguien se le dediquen dos muestras simultáneas -una de ellas en la perla museística de la capital bávara, su espléndida pinacoteca- es algo que no puede explicarse como simple tarta de cumpleaños cincuenteañera. Llegar a los 50 no es nada, artísticamente hablando, a no ser que, como Rauch, ocurra que se da por hecho que no va a ser una estrella fugaz en el firmamento. Un total de 120 obras -60 más 60, para cada museo- forman la retrospectiva de Rauch repartida entre dos ciudades bien comunicadas, pero que no dejan de distar 430 kilómetros -o cuatro horas y cinco minutos, en coche, puerta a puerta, según las cuentas de googlemaps-.
No importa: el diálogo Rauch-Rauch, de Múnich a Leipzig, con su mezcla de surrealismo, popart y realismo socialista, merece el viaje.