viernes, 18 de septiembre de 2009

Angie, a sus anchas


Merkel avanza hacia reelección pese remontada SPD e incógnita sobre su aliado

 
Gemma Casadevall

Berlín, 18 sep (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, ve asegurada su reelección a nueve días de las generales, por encima de una notable remontada en los sondeos de los socialdemócratas que, en lugar de mermar sus perspectivas de victoria, refuerzan la tesis de lo que se decide en las urnas es con quién gobernará.
Merkel, recién llegada de la reunión extraordinaria de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) celebrada ayer en Bruselas, preparatoria de la cumbre del Grupo de los Veinte (G20) en Pittsburgh (Pensilvania, EEUU), los próximos días 24 y 25 de septiembre, compareció ante la prensa, teóricamente para hablar de esta próxima cumbre del G-20, pero invitando a hacerlo de la campaña electoral.
"Cualquier pregunta será bienvenida", saludó pícaramente, con su peculiar sonrisa y entre lluvias de flashes.
"A nueve días de unas elecciones no podemos tomarnos los sondeos más que como lo que son, sondeos. En eso, estamos de acuerdo", dijo, en alusión al lema de su rival socialdemócrata y ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, de no creer en las encuestas si no en las urnas.
"Pero sí, la verdad es que son alentadores", dijo a continuación la canciller, en la que previsiblemente fue su última gran conferencia de prensa antes de las elecciones y tras publicarse hoy los últimos sondeos demoscópicos para las generales.
De acuerdo con los pronósticos del instituto demoscópico Infratest, la Unión Cristianodemócrata y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU) obtendrían un 35 por ciento de los votos y el Partido Liberal (FDP), un 14 por ciento.
Ello significa que sumarían un 49 por ciento, lo que les daría la mayoría parlamentaria, de acuerdo al sistema electoral alemán, basado en una fórmula mixta que combina los votos al candidato de cada distrito del elector y al segundo voto a la lista del partido.
Merkel y sus aliados prioritarios quedan así en el mismo nivel que las semanas anteriores, mientras que el Partido Socialdemócrata (SPD) de Steinmeier subió tres puntos, hasta el 26 por ciento.
Es la primera vez en meses que Steinmeier acorta distancias de una manera significativa respecto a la Unión, que llegó a estar hasta catorce puntos por encima del SPD.
Bajar a nueve puntos de diferencia es un espaldarazo para el aspirante, que sin duda reforzará su tesis de campaña de que la carrera no está decidida. Sin embargo, ello no mina a las filas de la canciller, sino a un hipotético bloque dominado por el SPD, ya que quienes bajan son los Verdes y La Izquierda.
"Nuestra intención es formar una coalición con los liberales, aunque está dependa de algún escaño adicional. Tenemos el sistema electoral que tenemos y no hay escaños de segunda", indicó Merkel.
Respondió así a la pregunta de si optará por el FDP como socio, incluso si su mayoría depende de los llamados mandatos adicionales.
De acuerdo al sistema mixto, la mitad del Parlamento corresponde a los escaños emanados del candidato vencedor en cada distrito, mientras que el resto sale de lista de los partidos. A éstos pueden sumarse una serie de mandatos adicionales que actúan de correctivo en caso de desfigurarse la proporcionalidad.
Merkel ratificó así su apuesta por el FDP, sin dejar de reafirmar el buen balance de la legislatura que expira en gran coalición.
"Una gran coalición surge de situaciones excepcionales (...) Hemos atajado juntos, con armonía, la crisis internacional, pero de lo que ahora se trata es de ver con qué partido podemos salir más rápidamente de la crisis. Y con los liberales tenemos una mayor afinidad programática para lograrlo", indicó.
Merkel no logró disipar la sensación latente, entre medios y analistas, de que en realidad no le disgustaría seguir al frente de una gran coalición tan armoniosa y contar con su ministro preferido, el de Finanzas, el socialdemócrata Peer Steinbrück.
Su opción por el FDP, al margen de las afinidades tradicionales, parece basarse en la correlación de fuerzas deseada en su futuro gobierno. En su gran coalición, el reparto es paritario, mientras que a un socio menor le corresponden tres o cuatro ministros.
De acuerdo a su estilo, Merkel argumentó sus preferencias, pero no excluyó otras posibilidades; ni siquiera respecto a una futura alianza -"no para la próxima legislatura"- con los antaño enemigos de la Unión, los Verdes. Es decir, un hipotético puntal para un tripartito, en caso de no alcanzarle con los votos del FDP y no decidirse a prorrogar la "excepcional" gran coalición. EFE
gc/jcb/may
(foto)

jueves, 17 de septiembre de 2009

Algo dejaremos para después del 27/9


Verdes y Liberales cargan contra una "prórroga" de la gran coalición
  
Gemma Casadevall

Berlín, 17 sep (EFE).- Los Verdes y los Liberales alemanes, socios menores en anteriores gobiernos, cargaron hoy contra una "prórroga" de la gran coalición que lidera Angela Merkel con los socialdemócratas, a diez días de las elecciones generales y mientras se multiplican otras alianzas aritméticamente posibles.
"Una prórroga de la gran coalición supondrá cuatro años más de política somnolienta de Merkel", apuntó Jürgen Trittin, ministro de Medio Ambiente en el gobierno de Gerhard Schröder y ahora cabeza de lista de los Verdes junto a Renate Künast, ex titular de Agricultura y Protección del Consumidor.
"Apostamos por una alianza negra-amarilla y así nos pronunciaremos el domingo", dijo el líder del Partido Liberal (FDP), Guido Westerwelle, ante el congreso de esta formación el domingo, donde se espera una declaración a favor de una coalición de gobierno con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel.
El retorno a una alianza entre conservadores y liberales, como las que lideraron varios antecesores de Merkel, de Konrad Adenauer a Helmut Kohl, es la fórmula que se perfila como más plausible a tenor de los sondeos ante las generales del 27 de septiembre.
Sin embargo, los pronósticos coinciden en dar a esa constelación -apodada negro-amarilla, por ser esos los colores con que se identifica a la CDU y el FDP, respectivamente- una mayoría frágil, de entre un uno y un dos por ciento, frente a un teórico bloque entre SPD, Verdes y La Izquierda.
El talante conciliador mostrado por Merkel y el aspirante socialdemócrata a la cancillería, su ministro de Exteriores Frank-Walter Steinmeier, en el único duelo televisado mantenido entre ambos teóricos contrincantes, ha desatado los rumores de que en realidad ambos darían por buena la reedición de su gran coalición.
Los dos evitaron la confrontación en el cara a cara emitido el domingo por dos cadenas públicas y dos privadas. Algo que dice mucho en favor de la cultura política de no caer en el ataque gratuito, tampoco en campaña, y que se explica además por el hecho anómalo de ser rivales y a la vez co-responsables de un gobierno compartido.
El resultado, sin embargo, fue un debate que el popular diario "Bild" calificó de "para bostezar", reflejo, en palabras de Trittin, de la somnolencia gubernamental que amenaza ahora con prolongarse.
Liberales y Verdes representan idearios antagónicos -como lo son sus bases-, lo que no significa que no estén dispuestos a cooperar para evitar ese mal mayor que, a su juicio, sería ir a la prórroga.
Westerwelle aspira a que las elecciones del 27 no acaben como las de cuatro años atrás, cuando pese a dispararse al 9,8 por ciento -tras varias legislaturas sin despegar del 7 por ciento-, tuvo que asistir a la formación de la gran coalición por la debilidad de las fuerzas mayoritarias, condenadas a aliarse entre sí.
Tras once años en la oposición -las dos legislaturas de Schröder, más la de Merkel ahora-, al FDP puede ocurrirle ahora algo parecido si la CDU y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) quedan por debajo del 35 por ciento e incluso si logra un nuevo despegue hasta el doce por ciento, como se le pronostica.
Tanto el FDP como los Verdes tienen, según los sondeos, opciones de regresar a las tareas gubernamentales en fórmulas tripartitas. Una es la llamada coalición "Jamaica" entre la CDU, el FDP y los Verdes -en alusión a la bandera de ese país, en correspondencia con los colores de esas tres formaciones.
La otra, la alianza "semáforo" entre el SPD, el FDP y los Verdes. La formación ecopacifista ha descartado la fórmula jamaicana, porque implicaría quedar supeditados en un gobierno con tres formaciones en las antípodas de su ideario -CDU, CSU y FDP-.
El FPD, por su lado afirma que tampoco se sumará a un tripartito con SPD y Verdes, porque para ellos semáforo implica "luz roja".
Tales pronunciamientos pre-electorales pueden tomarse o no al pie de la letra, puesto que lo que manda es la aritmética de lo posible tras los resultados. Lo único que se descarta a rajatabla y por todos es un bloque entre el SPD, los Verdes y La Izquierda, la bestia negra de la política alemana, aglutinante de ex socialdemócratas y pos comunistas del este. EFE
gc/jcb/ma

lunes, 14 de septiembre de 2009

Entre amigos

El debat no dóna a Steinmeier prou oxigen per aturar Merkel

IMATGE El candidat socialdemòcrata i la cancellera democristiana es presenten més col·legues que rivals en l'únic duel de la campanya PROMESA L'aspirant de l'SPD defensa una política més social en temps de crisi
Gemma C. Serra

L'aspirant a la cancelleria alemanya, el socialdemòcrata Frank-Walter Steinmeier, va buscar ahir sense èxit, durant 90 minuts de duel televisat, el camí per marcar les diferències davant una rival clarament superior, la seva cap de govern, Angela Merkel. A dues setmanes de les eleccions, el candidat del Partit Socialdemòcrata (SPD) va burxar en la política social i econòmica per trobar algun remei capaç de donar oxigen a la seva tesi que ell seria millor canceller que Merkel. Finalment va acabar demostrant que és més bon soci que rival de la cap de govern conservadora i va apuntalar la tesi que en realitat només lluita per mantenir-se en el govern, ni que sigui com a soci menys paritari que fins ara, atès el clar avantatge que té la Unió Cristianodemòcrata Alemanya (CDU) de Merkel.
La cancellera Angela Merkel amb el seu rival socialdemòcrata, Frank-Walter Steinmeier, abans del cara a cara televisiu ahir a Berlín
"Hi ha una alternativa i aquesta som nosaltres", va dir Steinmeier, en el que serà l'únic debat televisat amb Merkel fins a les eleccions. A partir d'aquí es va centrar en qüestions de política econòmica, que no és el seu fort, i en la defensa del calendari d'abandonament de l'energia nuclear, que Merkel vol revisar si pot formar govern amb els liberals. Amb l'SPD al capdavant del govern es limitaran els sous desorbitats dels empresaris i s'impulsarà la introducció d'un sou mínim, va dir.
Des de l'SPD s'havia posat en circulació, abans del debat, un suposat pla de retirada de l'Afganistan que hauria marcat una diferència clara de Steinmeier respecte a la cap de govern i que, a més, entrava en l'àmbit de les seves competències a Exteriors, però en el debat el candidat de l'SPD no en va concretar res. D'acord amb el pla intern, filtrat pel setmanari Der Spiegel, Steinmeier es proposa "preparar" la retirada de les tropes alemanyes en la pròxima legislatura. Això seria un clar senyal a l'electorat que ara s'escapa als socialdemòcrates en direcció a l'Esquerra, l'únic partit que, com la majoria d'alemanys, aposta per un replegament immediat.
L'ara vicecanceller Steinmeier es va refugiar en Opel i la salvació de les plantes alemanyes de la filial europea de General Motors. El consorci nord-americà ha acceptat l'inversor afavorit pel govern de Merkel -i especialment per ella-, el fabricant austríaco-canadenc Magna. És i ha estat el pretendent de la cancellera, però ahir Steinmeier deia que, amb un govern sota Merkel però amb els liberals com a socis, el pla de salvament estaria "mort com un ratolí".
Al segon de Merkel se li notava així el que és un secret del domini públic a Alemanya: que si no lluita per la victòria és perquè ni ell mateix la creu possible i que en comptes d'això busca la reedició d'una gran coalició, única manera d'evitar anar a l'oposició amb una derrota per a l'SPD que es perfila humiliant. Mentrestant, Merkel ha entrat en la cursa cap a l'esprint final en situació més que ferma.

Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 9. Dilluns, 14 de setembre del 2009

sábado, 12 de septiembre de 2009

Rien de rien

 

Fer campanya o fer manetes

DUEL · L'aspirant socialdemòcrata a rellevar Merkel afronta demà el difícil repte de plantar-li cara en un debat SOCI · La cancellera, favorita en els sondejos, evita descartar una nova coalició amb els seus rivals
Gemma C. Serra

Teòricament, demà a la nit l'aspirant a la cancelleria i ministre d'Exteriors d'Alemanya, el socialdemòcrata Frank-Walter Steinmeier, té la darrera gran oportunitat de capgirar el marcador dels sondejos, favorables a la titular, la democristiana Angela Merkel. A dues setmanes de les eleccions generals, quatre cadenes de televisió transmeten l'únic duel entre els candidats de les dues forces, la CDU/CSU i l'SPD, que compten en la cursa per la cancelleria.
Steinmeier i Merkel en cartells electorals en un carrer de Hannover, la capital de la Baixa SaxòniaSteinmeier ho hauria d'aprofitar per atacar Merkel, tal com ho va fer fa quatre anys el seu padrí polític i aleshores canceller, Gerhard Schröder. Se suposa que dos de cada tres electors veuran el programa, però la màxima expectació aquests dies no se centra en quin dels dos polítics s'imposarà sobre l'altre, sinó quin dels quatre moderadors -un per cada cadena- farà les preguntes més punyents, com si els candidats a liderar el govern de la primera potència europea quedessin degradats al paper de comparses en un càsting de moderadors.
El cap de cartell de l'SPD està contra les cordes: el seu partit continua inalterable uns catorze punts per sota de la CDU/CSU de Merkel. La recent desfeta de les files de la cancellera a les regionals del Saarland i Turíngia -on va perdre la majoria absoluta- no li ha servit de res, i només ha afavorit el partit L'Esquerra, la competència alimentada per la dissidència de l'SPD. Després de quatre anys de gran coalició, tampoc no pot atacar Merkel pel que ha fet o no ha fet el seu govern, ja que ell hi era. Merkel tampoc no ho pot fer. Però ella no ho necessita tant, ja que, pel que sembla, el pitjor que li pot passar és que es quedi sense poder canviar de soci a favor del Partit Liberal (FDP), amb Guido Westerwelle de company de coalició, oficialment el seu aliat natural. La reedició d'una gran coalició no seria cap gran trasbals per a ella, mentre que per a Steinmeier sembla l'única alternativa viable a la de passar a l'oposició, amb el partit enfonsat en uns resultats històricament negatius, agreujats per l'empenta de L'Esquerra.
Steinmeier, com Merkel, és conciliador. No se li coneixen atacs d'arrogància, com a Schröder. A això s'hi afegeix que Merkel i Steinmeier comparteixen no sols govern, sinó també posicions gairebé idèntiques en qüestions que toquen la fibra de l'electorat, com l'Afganistan. L'única formació que combrega amb l'opinió majoritària dels ciutadans -un 53% són partidaris de la retirada del contingent alemany- és L'Esquerra, és a dir, l'enemic comú de totes les formacions (SPD, CDU/CSU, Els Verds i liberals). És l'únic partit emergent i es desconeix on té el sostre aquesta formació nascuda del postcomunisme fusionat amb l'ala esquerra escindida de la socialdemocràcia.

Opel i Afganistan, cara i creu

L'únic nerviós davant el duel és qui no hi serà, Westerwelle, que ha protestat per l'absència d'altres candidats en aquest debat televisat de màxima audiència. El líder de l'FDP tem que li passi el mateix que fa quatre anys: que acabi com a vencedor moral, però li toqui continuar a l'oposició, perquè el soci gran (CDU) no té prou percentatge per recolzar-se en el seu aliat natural. Merkel evita mullar-se i juga a totes dues bandes: diu que el seu soci preferit és i serà Westerwelle, però exhibeix bons balanços de la seva gran coalició amb Steinmeier. Westerwelle està tan nerviós que treu relleu a l'acord de General Motors per vendre Opel a l'inversor escollit per Merkel, la canadenco-austríaca Magna.
La cancellera i Steinmeier no es barallaran demà per l'Afganistan, perquè han de defensar el que hi fan. Tampoc no ho faran per Opel, malgrat els dubtes sobre la viabilitat del pla, perquè tots dos volen rendibilitzar el paper de salvadors de les plantes alemanyes. Als moderadors del debat els queda la feina d'impedir que als participants en el duel no se'ls vegi fent manetes.

Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 14. Dissabte, 12 de setembre del 2009

martes, 1 de septiembre de 2009

Polonia, el vecino que no olvida

La guerra que va devastar Europa

Record dels 70 anys de la invasió de Polònia, el detonant de la Segona Guerra Mundial que va provocar 60 milions de morts

 
La cancellera alemanya, Angela Merkel, serà avui a Gdansk, a Polònia, on recordarà, 70 anys després, el dia en què l'Alemanya d'Adolf Hitler va començar la invasió de Polònia, una setmana després de signar-se el pacte de no-agressió amb la Unió Soviètica de Stalin. Complirà així, com ho van fer els seus predecessors -de Konrad Adenauer i Willy Brandt a Helmut Kohl i Gerhard Schröder- amb l'obligació inherent de tot cap de govern alemany de retre comptes pel que va significar la Segona Guerra Mundial, la més global que mai no ha conegut el món, amb 60 milions de morts.

"L'1 de setembre és dia de dol i de reconeixement de culpa, però també d'agraïment als nostres aliats", va dir aquest cap de setmana Merkel. Per al món sencer es va obrir una etapa interminable de dolor i, per a Europa una llarga divisió que no es va tancar fins al 1989, amb la caiguda del Mur de Berlín. Un altre aniversari rodó, també aquest any, del que a Alemanya es recorda com la nit més bonica de la ciutat, el 9 de novembre de fa vint anys. La nit de les abraçades entre milers de desconeguts que, per primer cop, podien passar al sector oest sense por de morir a trets.

Gràcies als aliats, Alemanya va poder ressorgir de la runa de la Segona Guerra Mundial. Una reconstrucció, però, que només es va viure a una meitat del país, mentre l'altra quedava inclosa "dins el sistema de la dictadura comunista", va recordar la cancellera.

Que Merkel, la noieta de l'Est, hagi arribat a líder de la primera potència europea i sigui la dona més poderosa del món, segons la revista Forbes, és un d'aquells prodigis que fan pensar que no tot es deu haver fet tan malament en el procés de superació de la divisió a la qual va quedar condemnada Alemanya el 1945. Per a la cancellera, tan necessari com reconèixer la culpa alemanya en l'aniversari del dia en què va començar el malson, és recordar que va arrencar de l'aliança entre les dictadures de Hitler i de Stalin.

Una setmana abans d'iniciar-se la invasió de Polònia, el 23 d'agost, els ministres alemany i soviètic d'Exteriors, Joachim von Ribbentrop i Viatxeslav Molotov, van signar en presència de Stalin el pacte de no agressió, que incloïa unes clàusules on es repartien les respectives "zones d'interès".

La línia divisòria, en el cas de Polònia, quedava establerta en els rius Narev, Vístula i San. Sis dies després, va començar la invasió des de la banda del Tercer Reich. El 17 de setembre, les tropes de Stalin entraven en territori polonès per la part oriental.

Cadascú va continuar amb la seva febre annexionista, acompanyada en les dues bandes per deportacions massives i genocidi. El Tercer Reich, cap a Escandinàvia, primer, i després cap a França. Stalin, per les Repúbliques Bàltiques, entre d'altres territoris dits "d'interès" soviètic.

El món occidental no va saber evitar el pacte entre les dues dictadures perquè el va veure com a impensable per l'enemistat endèmica entre els dos protagonistes. Va ser l'ànsia de Hitler per engrandir el Reich que va posar fi a l'aliança, el juny de 1941, en envair el territori polonès del cantó soviètic.

Es va estripar la baralla. La Unió Soviètica de Stalin i el Tercer Reich de Hitler van deixar de ser aliats. Es va entrar en una nova fase bèl·lica, que per a Europa va acabar amb la capitulació alemanya, el maig del 1945, uns dies després que Hitler se suïcidés al seu búnker i mentre l'Exèrcit Roig penjava la seva bandera al Reichstag en flames. La resta del món va haver d'esperar que els Estats Units llencessin dues bombes atòmiques sobre Hiroshima i Nagasaki perquè es rendís l'última aliat de Hitler: el Japó.

Merkel, com els seus antecessors, recordarà avui la responsabilitat i la vergonya alemanya pel terror nazi i la guerra d'unes dimensions que ni les xifres de morts ajuden a calibrar, per inquantificable.

A diferència dels seus predecessors, però, Merkel no va viure ni de petita aquella Guerra. Schröder, el més jove dels excancellers, va néixer el 1944 i, com un de cada tres homes nascuts a Alemanya entre el 1940 i 1945, va tenir una infantesa sense pare, que va morir al front abans que ell fes un any.

Merkel és nascuda a la postguerra, el 1954, i va créixer a l'Alemanya comunista, on el pare exercia de pastor protestant. Merkel coneix més aquestes dècades de divisió que no l'horror de la guerra.

Per això, els seus records incideixen tant en la responsabilitat alemanya com en l'agraïment als aliats que van ajudar Alemanya i la resta d'Europa a superar la divisió. L'anticomunisme forma part del doctrinari polític de bona part de la classe política alemanya, no només la conservadora.

Entre el setanta aniversari de l'inici de la Segona Guerra i el vintè de la caiguda del Mur n'hi ha un altre, també rodó, que ningú gosarà celebrar en públic el pròxim 7 d'octubre: el seixantè de la República Democràtica Alemanya, el règim que va aixecar el Mur de Berlín.

lunes, 31 de agosto de 2009

Hacia un matrimonio concertado


Merkel entra en "fase caliente" de campaña y defiende gobierno con liberales
 
Gemma Casadevall

Berlín, 31 ago (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, entró hoy en la "fase caliente" de la campaña para las generales, y ratificó que su objetivo es ganarlas y gobernar en alianza con los liberales, para despegarse de la gran coalición con los socialdemócratas que, según ella, ha hecho mella en su electorado.
La "dolorosa caída de votos" sufrida ayer, donde su Unión Cristianodemócrata (CDU) perdió la mayoría absoluta en dos "Länder", es en parte "expresión del descontento con el gobierno de gran coalición", admitió Merkel.
"La fase caliente de la campaña empieza ahora", declaró en la comparecencia de prensa junto a los líderes de los "Länder", y en ella quedará claro que un gobierno entre la CDU y el Partido Liberal (FDP) es "la mejor opción" en tiempos de "crisis económica global".
Impedir tal constelación es, por supuesto, la meta del aspirante socialdemócrata y ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, quien festejó ayer con euforia la pérdida de las últimas mayorías absolutas en manos de la CDU en el Sarre y Turingia.
"La carrera está abierta. Ayer quedó claro que los sondeos son los sondeos y que la decisión viene después, con los electores", sentenció hoy el presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), Franz Müntefering, repitiendo así la máxima de campaña de Steinmeier.
El candidato del SPD sostiene, pese a los quince puntos que le separan de las filas de Merkel, que lucha por la Cancillería, aunque sin aclarar en qué constelación piensa apuntalarse.
Los rostros de Merkel y Münfering expresaban hoy todo lo contrario a optimismo ante las generales del 27 de septiembre. La CDU perdió unos 13 puntos en el Sarre y también en Turingia. Sólo en Sajonia, donde gobernaba en coalición con el SPD, tiene claro de que liderará el próximo gobierno, con este socio o en otra constelación.
El SPD celebró esa caída de votos como si fuera una victoria propia, aunque sus posibilidades de lograr un relevo en el poder en esos "Länder" pasa por coaligarse con La Izquierda, el partido que elección a elección se ha alimentado de los votos que ellos pierden.
Los triunfadores de las regionales de ayer fueron los pequeños, ya que tanto los liberales (FDP) como los Verdes y La Izquierda mejoraron resultados.
El partido de Lafontaine, apodado "El Napoléon del Sarre" por sus catorce años de gobierno en ese estado, está en disposición de formar gobierno con el SPD tanto en su "Land" del oeste como en Turingia. Pero Müntefering invirtió buena parte de sus energías hoy en descartar cualquier alianza con esa formación a escala federal.
Primero, porque practica lo que llama un "populismo romántico" e "ignorante" en política económica, que le deslegitima como socio de fiar en un gobierno federal. Segundo, porque defiende premisas en el ámbito de Exteriores "ajenas a nuestros socios y aliados" -es la única formación que pide la retirada inmediata de Afganistán-, dijo Müntefering.
Y tercero por la "propia figura de Lafontaine", quien para Müntefering representa "la traición al país, el partido y el cargo", por su doble dimisión como presidente del SPD y ministro de Finanzas del primer gobierno de Gerhard Schröder, en 1999.
El abandono de Lafontaine sacudió entonces el partido. Más allá de esa "traición", lo que de verdad escuece aún en el SPD -y para lo que no encuentran remedio- es la emergencia de La Izquierda.
La formación de Lafontaine, en cuyas filas se agrupa disidencia del SPD y pos comunistas, dejó de ser hace ya tiempo un partido que sólo sacaba escaños en el antiguo territorio germano-oriental y cuenta ahora con representación en 11 de los 16 "Länder".
En el Sarre saltó de la nada parlamentaria al 21,3 por ciento -frente al 24,5 del SPD -; en Turingia quedó en el 27,4 por ciento -el SPD tuvo ahí un 18,5 por ciento-; en Sajonia obtuvo el 20,6 por ciento -casi el doble del 10,4 por ciento del SPD-.
Merkel ironizó acerca de la "pequeñez" del SPD, cuyos porcentajes no son los propios de una fuerza que aspira a la Cancillería. Según los analistas, el SPD no es el único "nutriente" del electorado que se va a La Izquierda. En Turingia se observó un claro desplazamiento también de votantes de la CDU en esa dirección. EFE
gc/jcb/ma
(audio)

Preelectoral

Merkel ensopega en dos lands un mes abans de les generals

| La CDU de la cancellera alemanya diu adéu a la majoria absoluta als dos últims Estats on governava en solitari | Els comicis regionals castiguen els grans partits mentre liberals, Verds i l'Esquerra creixen
Gemma C. Serra
 
La Unió Cristianodemòcrata (CDU) de la cancellera alemanya, Angela Merkel, va haver d'admetre ahir allò que a cap polític del món no li agrada dir: que el teòric últim test electoral abans de les generals en què aspira a la reelecció va acabar en sengles "pèrdues doloroses" per a ells.
La formació conservadora va perdre la majoria absoluta als dos últims lands on governava en solitari -a Saarland i Turíngia-, amb una caiguda de vots de més del 12% de l'electorat.
A quatre setmanes de les eleccions generals, en què teòricament té el vent a favor -està quinze punts per davant del seu oponent socialdemòcrata, el ministre d'Exteriors, Frank-Walter Steinmeier-, els resultats van ser més que un toc d'atenció per a Merkel.
La CDU partia com a primera força en aquests dos Estats i a Saxònia, on també hi havia eleccions i on governava en coalició. Ara per ara la cancellera no té garantit que no hi hagi un relleu al poder.
Joves simpatitzants cristianodemòcrates lamentant ahir el retrocés electoral de la CDU a SaarlandSteinmeier, però, tampoc té el vent a favor, encara que ahir donés mostres d'eufòria. També va baixar punts i, a més, si realment vol propiciar aquest relleu, ha de sotmetre's a L'Esquerra, el partit liderat pel seu dissident més perillós, Oskar Lafontaine, aglutinador del postcomunisme, que a l'oest alemany continua fent por vint anys després de la caiguda del Mur.
La CDU de Merkel va ensopegar, els socialdemòcrates de Steinmeier van perdre menys que altres vegades -cada vegada tenen menys a perdre- i les petites formacions, en canvi, no paren de créixer.
Els liberals, encapçalats per Guido Westerwelle, teòricament el soci més desitjat per Merkel per al proper govern, van multiplicar el suport obtingut. Els Verds, també. L'Esquerra, un partit proscrit fins fa pocs anys, es va consolidar com a segona força a l'est -Turíngia i Saxònia-, només per sota de la CDU i molt per sobre de l'SPD. El partit, que fins ara era extraparlamentari al land de Saarland, a l'oest, va obtenir més d'un 21% dels vots i va passar del no res a hipotètic soci de l'SPD, si s'animen a provar-ho.
La fórmula de la gran coalició que des del 2005 governa Berlín, amb Merkel de cancellera i Steinmeier de segon, no afavoreix els seus protagonistes.


Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 9. Dilluns, 31 d'agost del 2009

domingo, 30 de agosto de 2009

Los "Länder" complican el esprint electoral


Los "Länder" golpean a CDU de Merkel y refuerzan al SPD a un mes de generales
 
Gemma Casadevall

Berlín, 30 ago (EFE).- Los cristianodemócratas de la canciller Angela Merkel sufrieron hoy, a un mes de las generales, una dura caída de votos en los últimos "Länder" donde tenía mayoría absoluta, que coloca a la socialdemocracia de Frank-Walter Steinmeier ante la tentación de romper el tabú de aliarse con La Izquierda, nacida de su disidencia.
Cuando parecía que la carrera a la reelección iba a ser un paseo para Merkel, con quince puntos sobre el ministro de Exteriores Steinmeier en los sondeos, las elecciones de este domingo en el Sarre (oeste del país) y Turingia y Sajonia (en el este) hicieron replantearse el guión del esprint a la cancillería.
La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel cayó trece puntos en el Sarre -del 47,5 de 2004 al 34,5 por ciento-, más o menos lo mismo que en Turingia, y quedó así apeada de la mayoría absoluta que mantenía ahí. En Sajonia, el tercer estado en liza, cedió un punto más, lo que asimismo la obliga a buscar un aliado.
El Partido Socialdemócrata (SPD) no tendría, en rigor, razones para alzar las campanas al vuelo, puesto que asimismo cedió puntos, aunque para Steinmeier los regionales de hoy fueron "una clara señal" ante las elecciones del 27 de septiembre.
Mientras el secretario general de la CDU, Ronald Pofalla, admitía que se habían saldado con "dolorosas pérdidas", Steinmeier afirmaba que con ello quedó claro que el mandato del votante no es favorable a una coalición entre conservadores y liberales.
Una alianza entre la CDU y el Partido Liberal (FDP) es justamente lo que los sondeos apuntan como constelación más probable tras las generales de septiembre, lo que equivaldría al relevo de Steinmeier como segundo del gobierno por el líder liberal Guido Westerwelle.
Steinmeier lleva semanas insistiendo en que no escucha los sondeos, sino las urnas, y hoy éstas le insuflaron brío.
Los vencedores morales de las elecciones no fueron ni la CDU ni el SPD, sino el FDP -que aumentó resultados en los tres "Länder"-, los Verdes -que también crecieron- y sobre todo La Izquierda, hipotético aliado del SPD, si asume el riesgo.
La CDU se mantuvo como primera fuerza, pero no tiene garantizado que siga gobernando ni en el Sarre ni en Turingia, de forjarse un bloque de izquierdas.
Esta posibilidad puede verse como un peligro para Steinmeier o una apuesta de futuro del SPD, en caída de votos desde la derrota de Gerdhard Schröder frente a la entonces aspirante Merkel, en 2005.
La Izquierda aglutina en sus filas a los pos comunistas del este de Alemania y a la disidencia socialdemócrata, Oskar Lafontaine, quien en 1999 sacudió al SPD con su doble dimisión como presidente del partido y ministro de Schröder, en desacuerdo con su línea.
En los últimos años La Izquierda se ha consolidado como segunda fuerza en todo el este del país y ganado terreno en el oeste, alimentada en buena parte por el voto de protesta contra los recortes sociales imprimidos por las reformas de Schröder.
El ímpetu de La Izquierda se hizo especialmente notorio en el Sarre, donde de fuerza extraparlamentaria pasó al 21,3 por ciento, sólo tres por debajo del SPD.
En el este, la formación de Lafontaine y el pos comunista Gregor Gysi es ya segunda fuerza, por debajo de la CDU y con porcentajes que dejan en evidencia al SPD: un 21 por ciento, en Turingia, frente al 10 por ciento de los socialdemócratas.
El líder del SPD en el Sarre, Heiko Maas, tiene la posibilidad de arrebatarle el estado a la CDU, si se atreve a romper el tabú de formar una alianza en el oeste con un partido de raíz pos comunista.
En Turingia, el SPD puede asimismo estar en el gobierno, aunque relegado a socio menor de La Izquierda, otra novedad peligrosa.
Steinmeier descarta una alianza con La Izquierda a escala federal, por diferencias abismales en política exterior, pero ha dado carta blanca a sus líderes de los "Länder".
Con ello tiene asegurado el reproche de Merkel de que todo voto al SPD es un refuerzo para La Izquierda, el heredero del régimen que levantó el Muro y en cuyo territorio ella creció. EFE
gc/cbm

sábado, 29 de agosto de 2009

El patriarca jubilado de la Verde Colina


Wolfgang Wagner cumple 90 como patriarca retirado en el Bayreuth del abuelo

Gemma Casadevall

Berlín, 29 ago (EFE).- Wolfgang Wagner cumple mañana 90 años convertido en patriarca silencioso de Bayreuth, la ciudad donde el abuelo Richard fundó un festival exclusivo para su ópera, reflotado tras el nazismo y por el que han desfilado las grandes batutas del mundo, de Pierre Boulez a Daniel Barenboim.
Durante más de medio siglo fue el mandamás vital y algo colérico de un imperio creado a la medida de Richard Wagner, 132 años atrás, y consagrado por siempre al culto en exclusiva a un único compositor. Desde hace un año vive retirado en la Verde Colina de la ciudad bávara donde nació, el 30 de agosto de 1919.
La temporada que cerró ayer, con el "Tristán e Isolda" de Christoph Marthaler, fue la única en décadas en que Wolfgang no presidió la ceremonia de apertura para dar la bienvenida a la peregrinación de wagnerianos llegados de todo el mundo a Bayreuth.
Se repartieron el cometido sus hijas Katharina, de 31 años, y Eva, de 64 años, co-directoras del festival desde que en 2008 Wolfgang accedió, por fin, a la jubilación.
El patriarca no cumplió con el ritual por razones de edad, es la explicación de la dirección del Festival de Ópera Richard Wagner, y su cumpleaños será íntimo, también en atención a su estado de salud.
A Wolfgang se le vino la edad encima en 2007, con la muerte de su segunda esposa, Gudrun, la madre de Katharina. Hasta entonces se había comportado de acuerdo a la fama de cascarrabias, obstinado en no ceder las riendas a nadie que no fuera la que consideraba heredera natural del imperio, Katharina, bajo tutela de su madre.
Al enviudar accedió a repartir la jefatura entre las hijas. El templo se reabrió para Eva Wagner-Pasquier, nacida de su primer matrimonio y crecida entre las óperas de Bayreuth, con la que llevaba unos treinta años sin apenas hablarse.
Eva, como su hermano Gottfried, también del primer matrimonio, había quedado desterrada de la Colina en una de esas trifulcas familiares no extrañas en la dinastía. Si algo ha habido en Bayreuth, además de buena ópera, han sido parentescos enfrentados.
La fórmula de la dirección colegiada es una reedición del esquema con el que Wolfgang asumió la dirección, en 1951, estando entonces el festival bajo la administración aliada de la posguerra.
Wolfgang y Wieland, el hermano mayor, se repartieron la tarea de reflotar el festival que durante el nazismo fue un apéndice del aparato de propaganda del "Führer", por obra de su madre, Winifred, viuda de Siegfried Wagner, inglesa de nacimiento y nazi ferviente.
Hitler convirtió Bayreuth, su teatro y la casa de los Wagner en un segundo hogar. Su pieza predilecta, "Los Maestros Cantores", fue el plato fuerte del festival en el Tercer Reich y Wolfgang y Wieland pasearon por sus jardines entre oficiales y del brazo del dictador.
Wieland asumió el papel de director escénico, su hermano menor la de gestor y así siguieron hasta 1966, a la muerte del primero. A partir de ahí, Wolfgang quedó al mando en solitario de la Colina.
Bayreuth y Wagner son mucho más que los años negros del nazismo. La Verde Colina fue y sigue siendo la meca wagneriana por excelencia y, bajo la gestión de Wolfgang, se estrenaron producciones míticas, como el "Anillo del Nibelungo" de Pierre Boulez y Patrice Chéreau.
El patriarca no dudó en fichar a un provocador dramaturgo forjado en la Alemania comunista Heiner Müller, quien atraído por el morbo de trabajar "en el nido de viejos nazis", en sus propias palabras, escenificó uno de los más bellos "Tristán e Isolda" que se recuerdan, bajo la batuta de Barenboim.
A veces se estrelló con arriesgadas producciones, como el "Parsifal" del "enfant terrible" Christoph Schlingensief. Y hasta logró ahuyentar, a base de mal humor, a la más celebrada soprano de Bayreuth, Waltraud Meier, quien en 2000 encandiló por última vez a su selecto público con una "Valkiria" en dúo con Plácido Domingo.
El balance de su medio siglo de gestión es sin embargo imponente y la primera temporada de las Wagner ha sido de transición, sin estrenos. Habrá que esperar a 2010 para ver un nuevo el "Lohengrin" de Hans Neuenfels. O a 2013, bicentenario del nacimiento de Richard, en que se estrenará un "Anillo", con dirección aún por concretar. EFE
gc/alf
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A las urnas

L'últim tret electoral

RISC La CDU s'exposa a perdre demà la majoria absoluta en dos lands a un mes de les eleccions generals alemanyes TEMPTACIÓ L'SPD estudia pactar amb L'Esquerra i foragitar els democristians de dos territoris
Gemma C. Serra

El calendari electoral marca el guió de les últimes quatre setmanes de campanya: demà hi ha eleccions a tres lands d'Alemanya -Saxònia i Turíngia, a l'est, i el Sarre, a l'oest-. En tots tres governa la Unió Cristianodemòcrata (CDU) i en tots tres es pronostica que el partit d'Angela Merkel es mantindrà com a primera força.
Angela Merkel durant un míting a Saarbrücken, al Sarre
Això no vol dir, però, que tingui assegurada la permanència al govern. Els sondejos apunten que perdrà les majories absolutes al Sarre i a Turíngia. Una qüestió que no hauria de significar cap terratrèmol polític, si no fos que aquesta pèrdua de vots obre la porta a un possible relleu en el poder a favor del Partit Socialdemòcrata (SPD), si s'aventura a fer un pas en direcció a L'Esquerra, la força que aglutina els dissidents de la socialdemocràcia liderats pel seu expresident, Oskar Lafontaine, més el postcomunisme de l'est del país.
El candidat a la cancelleria de l'SPD i ministre d'Exteriors, Frank-Walter Steinmeier, necessita com sigui un motiu per fer el signe de la victòria. Des de fa mesos està dotze i fins i tot catorze punts per sota de Merkel, res no apunta a una remuntada fins a les generals del 27 de setembre i l'única opció que podria evitar el seu naufragi seria el manteniment de la gran coalició que des del 2005 governa a Berlín. Aquesta és la carta de Steinmeier, tot i que alguns dins el partit consideren que és l'hora de regenerar-se a l'oposició.
La pregunta és fins a quin punt està disposat Steinmeier a arriscar-se a un acostament a L'Esquerra. Governar apuntalat per aquest partit a Turíngia seria assumible, perquè al capdavall a l'est hi ha experiències de govern -per exemple, al govern de la ciutat Estat de Berlín- entre aquestes dues formacions. La diferència, però, és que ara a l'SPD li correspondria fer-ho com a soci petit, ja que L'Esquerra és la segona força en aquest Estat després de la CDU.
Peccata minuta, comparat amb el risc que envolta l'SPD si vol recuperar el poder al Sarre gràcies a L'Esquerra. Lafontaine es va guanyar el nom del Napoleó del Sarre en els seus catorze anys de primer ministre en aquest Estat fronterer amb França. Des d'aquesta catapulta va arribar a la presidència de l'SPD i al primer govern de Gerhard Schröder com a ministre d'Hisenda. La doble dimissió, com a president i com a ministre, el 1999, sis mesos després de l'arribada de Schröder al poder per dissidències insalvables amb la línia centrista oficial, va obrir una ferida en la socialdemocràcia que mai no s'ha tancat.
L'SPD està escindit entre els qui no perdonen Lafontaine i els qui pensen que ja és hora de trencar tabús. La qüestió és quin preu està disposat a pagar Steinmeier a canvi d'una alegria preelectoral. Que la CDU perdi un Estat o dos un mes abans de les eleccions és un plat llaminer. No és clar, però, si tindrà problemes de digestió a llarg o a curt termini.
Més d'un ja sent Merkel, recordant míting rere míting, durant quatre setmanes, que l'SPD s'ha tornat a vendre als hereus del comunisme, que van deixar mig país tancat rere un mur. A les portes del vintè aniversari de la caiguda del Mur de Berlín, el 9 de novembre de 1989, ningú no gosa predir el regust final de la llaminadura.

Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 8. Dissabte, 29 d'agost del 2009

viernes, 28 de agosto de 2009

Preelectoral


CDU y SPD medirán fuerzas en tres Estados, último test para las generales
 
Gemma Casadevall

Berlín, 28 ago (EFE).- La Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) de la canciller, Angela Merkel, y el Partido Socialdemócrata (SPD) del ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, medirán sus fuerzas este domingo en las elecciones en tres Estados federados, último test en las urnas a un mes de las generales del 27 de septiembre.
Los comicios de Sajonia y Turingia (este del país) y del Sarre (oeste) se perfilan complejos para ambas formaciones: los sondeos coinciden en que la CDU defenderá su posición de primera fuerza en los tres "Länder" (Estados), pero con pérdidas que pueden ir desde su mayoría absoluta a su relevo en el poder.
Por su parte, el SPD necesita imperiosamente alzarse con la victoria, tras meses sin levantar cabeza en los sondeos, pero sus posibilidades de arrebatarle algún Estado a la CDU pasan por una alianza con La Izquierda, el partido nacido de su propia disidencia, que elección tras elección ha ido arrebatándole electorado.
De lograr el relevo, el vencedor moral sería el ex presidente del SPD y líder de La Izquierda Oskar Lafontaine, lo que representaría un regalo envenenado para Steinmeier.
Los pronósticos apuntan a que, cuando menos, la CDU perderá la mayoría absoluta en Turingia y el Sarre. En Sajonia, donde gobierna en coalición con el SPD, podría mudar de socio en favor del Partido Liberal (FDP), de acuerdo al modelo de cambio de formación a que apuntan los sondeos para el gobierno de Berlín, tras las generales.
Un cambio de aliado no sería una catástrofe en un país habituado a múltiples formaciones políticas. De Turingia y el Sarre sí se esperan daños colaterales para los grandes partidos, en una u otra dirección.
Al primer ministro del Sarre, Peter Müller, se le augura una caída de votos capaz de derribarle de su cómoda posición al frente de un gobierno con mayoría absoluta. La incógnita está en si la alternativa es una alianza de dominio conservador o un relevo a favor del SPD con La Izquierda de socio.
Para Lafontaine, apodado "El Napoleón del Sarre" por sus catorce años como primer ministro aún socialdemócrata de este "Land" fronterizo con Francia, sería un hito. Hasta ahora, una alianza de gobierno con esa formación es tabú en el oeste, ya que en su seno aglutina a los poscomunistas del este del país.
Parte del SPD no le ha perdonado a Lafontaine su doble dimisión como presidente del partido y ministro de Finanzas en 1999, seis meses después de la llegada al poder de Gerhard Schröder y por desavenencias irreconciliables con su línea centrista.
Steinmeier hizo su carrera a la sombra de Schröder, de quien fue ministro de la Cancillería, y representa aún la línea de lealtad al programa de reformas de éste, cuyos recortes sociales han alimentado la estampida de electores del SPD en dirección a la Izquierda.
Cualquier acercamiento de Steinmeier a la formación de Lafontaine es, además, un arma arrojadiza a favor de Merkel, quien no se cansa de repetir que todo voto al SPD es un triunfo para el ala poscomunista de La Izquierda, heredera del régimen germano-oriental.
La Izquierda aspira a la hazaña de formar parte de un gobierno en el oeste, veinte años después de la caída del Muro, y también a tener un primer ministro en el este, en el caso de Turingia.
Si se cumplen los pronósticos de los sondeos, La Izquierda tendría fuerza para formar gobierno ahí, apuntalado en el SPD. Otro regalo envenenado para el SPD de Steinmeier, que podría verse ante el dilema de ver cómo la CDU defiende su "Land" o se acepta el humillante trato de socio menor, bajo un primer ministro de La Izquierda.
Las coaliciones políticas posibles son muchas y también lo son las ansias por obtener un espaldarazo ante las cuatro semanas de campaña para las generales. De acuerdo a la tradición, cada partido buscará interpretar de acuerdo a sus intereses los resultados del domingo.
En lo único en que se espera coincidencia entre las fuerzas democráticas será en los pronunciamientos de satisfacción general, en caso de que, como apuntan los pronósticos, el ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD) quede fuera de Sajonia, uno de los tres "Länder" donde la ultraderecha tiene aún escaños. EFE
gc/jcb/may

jueves, 13 de agosto de 2009

Del 13 de agosto de 1961 al 9 de noviembre de 1989


Berlín recuerda medio siglo después la tragedia y la vida diaria tras el Muro

 
Gemma Casadevall

Berlín, 13 ago (EFE).- Berlín recordó hoy el aniversario más triste de su historia reciente: el de la construcción del Muro, el 13 de agosto de 1961, que durante 28 años partió la ciudad y tras cuyo hormigón se desarrolló la vida diaria de la Alemania comunista, plasmada ahora en una exposición sobre ese mundo extinto.
La "Capilla de la Reconciliación" de la Bernauerstrasse berlinesa recordó a los -según cifras oficiales- 136 ciudadanos caídos al tratar de atravesar lo que se conoció como la Franja de la Muerte, entre esa fecha y el 9 de noviembre de 1989 en que se derrumbó el Muro.
Con ello se recordó la mañana en que la ciudad amaneció dividida. De las alambradas provisionales en que quedaron separados sus sectores, al fin de la Segunda Guerra Mundial, se pasó a levantar lo que serían los 155 kilómetros de muro de hormigón, de hasta cuatro metros de altura, que encorsetó la mitad occidental de la ciudad.
"Nadie tiene la intención de levantar un muro", había afirmado el jefe del Estado de la República Democrática Alemana (RDA), Walter Ulbricht, dos meses antes. El 13 de agosto, un domingo, quedó claro que la realidad era otra y que el régimen iba a cimentar lo que bautizó cínicamente de "Muro de Protección Antifascista".
Las alambradas provisionales eran un coladero que a diario atravesaban los ciudadanos germano-orientales hacia el sector occidental, para no regresar por la noche a casa. En lugar de eso se construyó el Muro que, en los años posteriores y hasta su caída, se fue reforzando hasta convertirse en frontera casi infranqueable.
De la pared inicial se pasó a un doble muro, con un corredor interior de 100 metros de ancho, en algunos puntos, equipado con torretas de vigilancia y con 11.500 soldados con orden de disparar contra quien tratara de cruzarlo.
La Bernauestrasse, una de las calles que quedó partida, conserva uno de esos tramos de doble muro, junto al que hay un centro de documentación. El fragmento más largo, de 1,3 kilómetros, es lo que se conoce por East Side Gallery, donde un centenar de artistas de todo el mundo estamparon sus grafiti tras la caída del Muro, repintado ahora ante la proximidad de otra conmemoración mucho más hermosa: el vigésimo aniversario de la caída del Muro, el próximo noviembre.
En la Haus der Kulturen der Welt -la Casa de las Culturas del Mundo, un pabellón de congresos del lado occidental apodado "La Ostra embarazada" por su singular arquitectura- se inauguró en este aniversario la muestra "Ostzeit. Geschichten aus einem vergangenen Land" -"Tiempo del Este. Historias de un país del pasado".
Recoge un centenar de imágenes de cinco fotógrafos de la agencia Ostkreuz -Sibyle Bergemann, Ute Mahler, Werner Mahler, Harald Hauswald y Maurice Weiss-. Se trata de colectivo formado por profesionales germano-orientales -a excepción de Weiss, del oeste, pero adherido al grupo-, que a medio camino entre el reportaje gráfico y la foto artística recrearon la vida diaria en la RDA.
Las imágenes van de las concentraciones oficiales del Primero de Mayo, por orden del régimen, a encuentros entre disidentes y conciertos de rock en la semiclandestinidad. Por un lado, Egon Krenz, último jefe del Estado y del partido de la RDA, conversando con Margot Honecker, la esposa de su antecesor, Erich Honecker, en un acto oficial de 1980. Por el otro, participantes en el mismo desfile, regresando a casa con la mirada perdida.
Las fotos, en riguroso blanco y negro, forman un conjunto de tono inevitablemente melancólico. "No todo fue triste, también nos divertimos, íbamos al fútbol, nos enamorábamos...", comentó a EFE Hauswald, para quien su serie de fotos trata de reflejar "lo cómico enterrado en tanta 'tristesse' germano-oriental".
Las fotografías corresponden, en su mayoría, a las últimas dos décadas de existencia de la RDA. Cierra la exposición una serie de Weiss, tomadas el 11 de noviembre de 1989, dos días después de la apertura del Muro, con centenares de berlineses paseando por las calles, a uno y otro lado, sin acabar de creérselo aún.
Y, como colofón final, el pabellón vacío, con la pancarta del Congreso Extraordinario del Partido Socialista Unificado (SED), de diciembre de ese año, con la RDA camino a la extinción. EFE
gc/ih/ibr
(foto) (audio

martes, 11 de agosto de 2009

Esperando a John, en Múnich


Cadena perpetua para ex nazi nonagenario por la matanza en la Toscana en 1944
 
Gemma Casadevall

Berlín, 11 ago (EFE).- La avanzada edad, 90 años, no libró al ex oficial del Tercer Reich Josef Scheungraber de ser condenado hoy a cadena perpetua por la matanza de 14 civiles en la Toscana (Italia), 65 años atrás, en un juicio que se perfila como el penúltimo por crímenes durante el nazismo en la Audiencia Provincial de Múnich.
Mientras la fiscalía muniquesa ultima su acusación contra John Demjanjuk, el ucraniano de 89 años extraditado a Alemania el pasado mayo por complicidad en la muerte de 27.900 judíos, Scheungraber escuchó hoy la sentencia con el rostro impasible y entre los aplausos de los asistentes.
El nonagenario, vecino de la localidad bávara de Ottobrunn, fue declarado culpable de asesinato múltiple y condenado a la máxima pena contemplada por el código alemán, once meses después de la apertura del juicio y en presencia del alcalde de Cortona (Italia), Andrea Vignini, junto a familiares de las víctimas.
Scheungraber había sido ya condenado a esta misma pena en 2006 por un tribunal militar en La Spezia, en un juicio celebrado en ausencia del procesado por los mismos cargos: ser el oficial que ordenó la acción de castigo por la muerte de dos soldados alemanes, en una emboscada de partisanos, en Falzano di Cortona, en 1944.
Cuatro civiles italianos fueron ejecutados y otros diez murieron al darse la orden de volar la casa donde estaban. Scheungraber era entonces jefe de compañía del escuadrón de montaña 818, con rango de alférez, y según él no fue responsable de esa acción.
La defensa había pedido para él la libre absolución, amparado en la ausencia de testigos presenciales fiables.
El último de éstos, un oficial de rango inferior, de 85 años, lo identificó hace unos meses como su superior en el batallón, pero finalmente no pudo declarar en el juicio al empeorar su salud.
La defensa de Scheungraber fundó sus argumentaciones en esa falta de testigos y el procesado renunció a pronunciar una última declaración. Finalmente, la Audiencia dictó sentencia en el sentido de la emitida en su momento por la justicia italiana.
El nonagenario ex nazi no fue extraditado entonces para responder ante el tribunal de La Spezia, en tanto que ciudadano alemán.
En lugar de eso, la fiscalía de Múnich retomó el caso hasta llevar adelante un proceso que vaticina lo que puede ocurrir en el que previsiblemente se abrirá dentro de unos meses contra Demjanjuk.
Scheungraber, al frente de una ebanistería y un negocio de muebles, llevó todos estos años una existencia tranquila, como ciudadano respetado en su ciudad de la Alta Baviera, de la que en 2005 recibió la medalla de hijo ilustre.
Era habitual en los encuentros de antiguos "camaradas" del ejército, pero nadie se encargó nunca de investigar su pasado.
El ucraniano Demjanjuk vivió durante décadas en EEUU, donde llegó tras la Segunda Guerra Mundial como "displaced person", término aplicado por las autoridades aliadas a los millones de desplazados.
A finales de los 70 se reveló su implicación en el Holocausto y fue extraditado a Israel como presunto "Iván el Terrible" del campo de exterminio de Treblinka, en Polonia.
En 1988 fue condenado a muerte por complicidad en el asesinato de 800.000 judíos después de ser reconocido por supervivientes de ese campo, pero el Tribunal Supremo israelí anuló la condena en 1993 al no quedar suficientemente probada su identidad.
Regresó a EEUU y ahí probablemente habría acabado sus días, pero la justicia de Múnich reabrió su caso. No ya como supuesto carcelero de Treblinka, sino de otro campo también en territorio polaco, Soribor, para responder por la muerte de 27.900 judíos.
Durante años se resistió a ser entregado a Alemania alegando su estado de salud e insistiendo en que no fue culpable de crímenes nazis, sino víctima y prisionero de sus campos de concentración.
Agotados todos los recursos judiciales, se vio transportado en silla de ruedas de su casa en Cleveland al aeropuerto y de ahí al avión con que aterrizó en Múnich. Desde entonces está en prisión a la espera de juicio. Como en el caso de Scheungraber, apenas quedan testigos vivos que puedan identificarle ante un tribunal. EFE
gc/ih
(foto) (audio)

domingo, 9 de agosto de 2009

La evitable derrota

L’SPD, en lluita contra el descens

El candidat socialdemòcrata a la cancelleria alemanya emprèn una frenètica gira per evitar un revés històric davant una CDU-CSU que li porta 17 punts d’avantatge

1
El candidat Frank-Walter Steinmeier, ministre d’Exteriors i vicecanceller d’Angela Merkel, s’ha prohibit fer vacances. A set setmanes de les eleccions generals, el 27 de setembre, els sondejos donen al seu Partit Socialdemòcrata (SPD) estimacions de vot que van del 20% al 23%, és a dir, entre 12 i 17 punts per sota de la Unió Cristianodemòcrata de Merkel i la seva aliada, la Unió Socialcristiana (CDU-CSU), que balla entre un 37% i un 35%.

En termes estrictament matemàtics, el partit més antic d’Alemanya és més a prop de les formacions minoritàries que del seu rival directe. El Partit Liberal (FDP) no para de créixer i se li pronostica un 16%; als Verds, un 13%, i a L’Esquerra –postcomunistes i exsocialdemòcrates–, l’11%.

Steinmeier no para de repetir que les eleccions es guanyen a les urnes i que el 2005 a l’SPD també se li donaven percentatges molt per sota de la CDU-CSU de l’aleshores opositora Merkel i, al final, van quedar pràcticament empatats.

Amb aquest teló de fons, Steinmeier va iniciar aquesta setmana el seu viatge d’estiu a la recerca de l’electorat perdut. Una gira que el portarà fins a finals de mes per seixanta actes, en ciutats grans o petites, des del camp fins a les mines de carbó, des dels tallerets fins a les plantes industrials. Serà una precampanya que empalmarà amb la campanya de debò i que tindrà, a mig camí, un últim test directe amb els comicis del 30 d’agost a tres lands: Saxònia, Turíngia i el Sarre. Tots amb la CDU com a primera força i on l’SPD pot patir un nou ensurt.

No és un animal polític

El temps vola i, en comptes de començar a remuntar, no hi ha setmana que les enquestes no donin un nou disgust a l’SPD. Steinmeier no és l’animal polític que era Schröder, capaç d’electritzar en campanya i de fer-se perdonar in extremis la traïció a les essències socialdemòcrates que van ser les impopulars reformes i retallades socials aplicades en la seva segona legislatura.

Schröder va convocar eleccions anticipades el 2005, en un moment en què es veia qüestionat a les seves files per les reformes. Merkel era aleshores una rival teòricament inferior, pel que fa a carisma, i el gran jugador de pòquer que era Schröder va optar per fer sentir la veu del poble. Aquest cop li va fallar l’instint. Amb tot, va esgarrapar un 34,2% de vots, que van permetre a l’SPD continuar al govern com a soci d’una gran coalició liderada per Merkel, que va quedar només un puntet per damunt de Schröder.

L’SPD no té ara el guerrer Schröder en campanya –ni el pot tenir, perquè com a jubilat polític se l’identifica més amb el seu càrrec al consell del consorci rus Gazprom que amb el partit–. I Merkel ja no és la inexperta arribada de l’Est a qui ni el seu padrí polític, Helmut Kohl, prenia en consideració.

A l’ombra de Schröder
A Steinmeier, crescut a l’ombra de Schröder, li manca la força d’aquest últim, i l’experiència de la gran coalició no l’ha beneficiat. Mentre que la CDU-CSU es manté en els sondejos al nivell dels resultats del 2005, els socialdemòcrates han caigut entre 10 i 15 punts. En les europees de juny l’SPD es va ensorrar en un mínim històric (20,8%), però era inimaginable que el fenomen es repetís en unes generals. Ara ja no ho sembla. Seria un desastre per a l’SPD (i per a tota la socialdemocràcia europea), que veuria qüestionat el seu estatus de gran formació, en alternança amb la CDU-CSU, a la primera potència del continent.

Cine-basura de tinte electoral


La parodia política inunda los cines con la versión más zafia de un candidato
 
Gemma Casadevall

Berlín, 9 ago (EFE).- La parodia política inunda los cines en la precampaña para las elecciones generales alemanas del próximo septiembre, con dos películas que muestran a dos zafios candidatos a la Cancillería, como teóricos rivales a quitarle el puesto a Angela Merkel.
"Die Partei - Der Film" -"El Partido - La película"-, con el ex director de la revista satírica "Titanic" Martin Sonneborn liderando a los revisionistas del Muro de Berlín, y "Isch kandidiere" -"Soy candidato"- con el humorista Hape Kerkeling son las dos producciones que este agosto se lanzan a parodiar a los políticos en campaña.
El primero, estrenado esta semana, es un pseudo-documental que sigue los pasos al líder de un partido cuya militancia echa de menos la Alemania divida en dos bloques, este y oeste.
Sonneborn se sube a la escuela de Sasha Baron Cohen -"Borat" y "Brüno"-, se planta en Georgia con una delegación de 25 miembros en busca de políticos corruptos, funda su formación en el Nuremberg donde Hitler celebró sus congresos nazis y va en busca de patrocinadores para su idea de reconstruir el Muro.
La idea fundacional de "Die Partei" es una encuesta según la cual uno de cada nueve ciudadanos quisiera el regreso del Muro. A partir de ahí busca a esos nostálgicos, aprovechando la coincidencia con el 20 aniversario de su caída -el 9 de noviembre de 1989.
El escueto "Die Partei" remite a la República Democrática Alemana (RFA) y a su único partido -el Socialista Unificado (SED)- que por supuesto, como decía la letra de su himno, siempre tenía razón.
La película discurre entre quejosos por la concentración de parques acuáticos y piscinas en el antiguo territorio comunista, mientras en el oeste languidecen las inversiones, hasta algún que otro político real que cae en la trampa -como el opositor georgiano Shlava Natelaschili, que les recibe con 60 botellas de vino.
Nada que no haya descubierto Baron Cohen, con la peculiaridad de que "Die Partei" de Sonneborn existe como formación política y fue excluido de concurrir en las generales del 27 de septiembre.
Sonneborn fundó el partido en 2004 en sus tiempos al frente de "Titanic", estandarte entre las revistas satíricas. Ahora, la comisión electoral rechazó su solicitud de concurrir a los comicios por considerar que sus propósitos no son serios.
El líder y humorista ha recurrido al Tribunal Constitucional y solicitado apoyo a su "causa democrática" a las embajadas de Irán y Corea del Norte, informa hoy "Der Spiegel".
Mientras espera respuesta a tales recursos, la crítica alemana ha degradado su película a la categoría de subproducto cinematográfico.
Kerkeling entre tanto se erigió en personaje de la semana, con la conferencia de prensa de presentación de su "Isch kandidiere".
El "Isch" del título -en lugar del correcto "Ich" alemán- anuncia el propósito del humorista, una celebridad en la escena alemana, de degradar al ridículo las proclamas de los políticos reales.
A medio camino entre la realidad y la ficción, Kerkeling no se lanza a la piscina de lo casual, sino que actúa bajo guión y sustentado en su talento como humorista.
Su presentación en el Hotel Ritz Carlton concentró más despliegue mediático que cualquier mitin de estos días del candidato socialdemócrata y ministro de Exteriores Frank-Walter Steinmeier.
El candidato de Kerkeling se llama Horst Schlämmer -juego de palabras con "schlimmer", "cada vez peor"- y, puestos a buscarle un parecido, está más cerca de Steinmeier que de la canciller Merkel a la que el socialdemócrata aspira a quitar el puesto.
La película de Kerkeling se estrena el 20 y por tanto no hay la crítica no ha dado aún su veredicto, pero su protagonista es el personaje del verano pre-electoral, al que se requiere su opinión en todo aquello que se permiten prometer los candidatos reales. EFE
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