martes, 18 de octubre de 2016

Hermandad a la bávara


Orbán i el bavarès Seehofer fan pinya contra Merkel




Viktor Orbán va proclamar ahir davant del líder de Baviera, Horst Seehofer, una mena de “germanor d'armes” –en terminologia del primer ministre hongarès–, fonamentada en l'interès comú dels dos polítics per frenar l'arribada de refugiats i, també, per presentar resistència a Angela Merkel. “Cal tancar les fronteres per evitar que es produeixi un canvi demogràfic”, va dir Orbán, rebut a Munic com un amic de la casa. Frenar l'arribada d'immigrants és una “obligació ètica”, li va respondre Seehofer, primer ministre bavarès i líder de la CSU, el partit oficialment agermanat amb la CDU de Merkel, però des de fa mesos en línia de confrontació amb la cancellera federal.

La cita tenia com a pretext el 60è aniversari de l'aixecament d'Hongria contra els soviètics. La qüestió històrica era secundària. En realitat, era una nova escenificació de la bufetada conjunta dels dos líders, el bavarès i l'hongarès, contra l'acollida de refugiats. Seehofer defensa amb passió la imposició d'un límit a l'arribada de sol·licitants d'asil –200.000 per any, d'acord amb el model austríac–, en contra del parer de Merkel. Orbán rebutja també amb passió el sistema de repartiment per quotes entre els socis de la UE d'aquests contingents, que tan insistentment reclama la cancellera. L'abraçada entre els dos enemics de Merkel –Seehofer, a escala alemanya; Orbán, a escala de la UE– era reincident. Al març, el líder bavarès va anar a Budapest com a convidat il·lustre delpremier hongarès. Li tornava així la visita, després que un any enrere s'haguessin trobat tots dos a Baviera, en els moments més crítics de la crisi dels refugiats.

Seehofer no només s'acosta perillosament a Orbán, sinó que damunt també ha estat aliat polític i convidat reincident de Putin. El president rus i la cancellera no s'han reunit ni a Alemanya ni a Rússia des de l'annexió de Crimea a Rússia. Justament aquests dies es parlava insistentment a Berlín d'una possible cimera a la capital alemanya de l'anomenat “format Normandia” –entre els líders d'Alemanya, Rússia, França i Ucraïna– per mirar de desencallar la recerca de solucions al conflicte de l'est ucraïnès. Des de Moscou s'havia fins i tot fixat una data –demà–, però l'altre gran focus de tensió internacional, Síria, ha fet que no es confirmés.

A Seehofer no sembla que li faci por ballar amb l'enemic. Sobretot si és el de Merkel. Forma part de la seva manera d'entendre l'estira-i-arronsa constant que manté amb la cancellera des de l'inici de la crisi migratòria. Un cop més, l'oposició bavaresa era ahir més a prop de Merkel que no pas el líder de la teòrica força agermanada de la cancellera. “La presència d'Orbán fereix la dignitat del Parlament de Baviera”, va denunciar el líder socialdemòcrata a la cambra regional. Les crítiques es van repetir entre la resta de l'oposició. Des de Berlín, hi havia un silenci sepulcral. Potser perquè la cancellera s'ha resignat a les periòdiques reunions “conspiratives” dels bavaresos.


El llop ronda per casa


Horst Seehofer havia deixat “obert” fins ara si donaria suport a una candidatura de Merkel a la reelecció, en cas de presentar-se de nou a les generals del 2017. El cap de setmana va deixar caure la possibilitat de deixar els càrrecs a Munic i traslladar-se a Berlín, cosa que es pot entendre com una “amenaça” de presentar una candidatura pròpia. És a dir, lliurar batalla des de la capital federal a Merkel, que de moment no ha definit tampoc si pensa aspirar al que seria un quart mandat, en part perquè no té garantit el suport bavarès. Des de fa dècades, la CDU de Merkel i la CSU de Baviera, com a formacions agermanades, no es fan la competència a les urnes, sinó que pacten candidatures conjuntes. Trencar aquesta dinàmica seria un sisme en l'organigrama polític alemany. O, també, una resposta a l'empenta de la ultradreta, en forma de gir dretà autòcton, des de Baviera, contra la línia de Berlín.

lunes, 17 de octubre de 2016

Disco solicitado

Un artículo de Gemma Casadevall

El desgarro español


España batió el pasado sábado un triste récord en la historia democrática: 300 días bajo un gobierno en funciones, el que preside Mariano Rajoy.

Dos elecciones generales, las del 20 de diciembre de 2015 y las del pasado 26 de junio, ambas con victoria de los populares, generaron dos intentos de investidura fallidos. En marzo lo intentó el socialista Pedro Sánchez y obtuvo 131 votos a favor, frente a 219 en contra. En septiembre le siguió Rajoy, con 170 apoyos, frente a 180 rechazos.
Que las dos formaciones que se han alternado el poder en la democracia española no sean capaces de armar una mayoría parlamentaria, no ya un gobierno de coalición, resulta difícil de entender desde Alemania, ejemplo de la capacidad de negociar y alcanzar alianzas entre partidos no necesariamente afines.
España, la cuarta economía de la zona euro, está atascada en la ingobernabilidad y sacudida por múltiples desgarros. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) bordea la escisión desde el golpe interno contra Sánchez, quien dimitió hace unas semanas como secretario general presionado por quienes claman por "tolerar” la investidura de Rajoy. Sánchez y la fracción que le secunda insisten en que no serán la "muleta” que brinde a Rajoy la reelección; el resto del partido insiste en que hay que salir del atolladero y posibilitar la investidura, por la vía de la abstención.

'La Diada' Catalonia National Day 2016 (picture-alliance/ZUMAPRESS)


Al desgarro del PSOE se suma el del PP. El partido de Rajoy está aquejado por un sinfín de escándalos de corrupción que llenan el día a día informativo del país, en forma de juicios como el de la "trama Gürtel” -en alusión al apellido del empresario Francisco Correa, aliado del extesorero del PP Luis Bárcenas en un sistema de "mordidas” o dádivas a cambio de licitaciones públicas establecido en tiempos de José María Aznar al frente del partido-.
Y, también, el desgarro a la integridad territorial planteada por el desafío soberanista catalán. Apuntalado en la indefinición política actual, el bloque secesionista ha acelerado una agenda impulsada hace cuatro años y pretende convocar un referéndum en septiembre de 2017. Que el expresidente catalán, Artur Mas, tenga que responder ahora ante la justicia por haber sacado a la calle las urnas, en la consulta de 2014 declarada ilegal por Madrid, no parece detener estas ansias. Tampoco el nulo apoyo encontrado en la Unión Europea (UE) a un proceso separatista que añade tensiones en un bloque comunitario con múltiples grietas.

En el mejor de los casos -desde la perspectiva del PP-, Rajoy arrancará una abstención aunque sea parcial del grupo socialista que posibilite su investidura antes del 30 de octubre, fecha tope para evitar tener que ir a terceras elecciones. En el mejor de los casos -desde la perspectiva del PSOE-, los socialistas evitarán la escisión entre los partidarios del "no” a Rajoy y los de la tolerancia.
Es difícil aventurar cuál sería el mejor escenario desde la perspectiva del soberanismo de Cataluña, una autonomía donde el PP representa a un sector residual del electorado y donde los socialistas han sufrido sucesivas sangrías de votos. El sucesor de Mas, Carles Puigdemont, se ha ofrecido a pactar con Madrid los términos de su consulta. Es consciente de que tiene pocas opciones de hacer prosperar un referéndum reconocido por el gobierno central español, único interlocutor aceptado como tal por los socios de la UE.

domingo, 16 de octubre de 2016

El ojo derecho policial


Alemania cruza datos entre un terrorista neonazi y una niña asesinada en 2001

Gemma Casadevall

Berlín, 16 oct (EFE).- A la siniestra historia de Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), el trío de neonazis que entre 2000 y 2007 asesinó impunemente a nueve inmigrantes, se sumaron ahora indicios que vinculan a uno de sus miembros con la pornografía infantil y la muerte de al menos una niña, ocurrida hace 15 años y nunca aclarada. 
La existencia de la NSU salió a relucir el 4 de noviembre de 2011, a raíz del suicidio en una furgoneta de Uwe Böhnhardt y Uwe Mundlos, acosados por la policía tras cometer un atraco, a lo que siguió la voladura de la casa que compartían con Beate Zschäpe, compañera de los dos. 
En el vehículo de los dos neonazis, la policía incautó el arma con que habían sido asesinados nueve pequeños comerciantes, además de una agente de la policía, pero también un oso de peluche, un muñeco de plástico, un libro infantil, una pistola de juguete y un zapato de niña, relata el diario Bild. 



En las ruinas de la casa que voló por los aires Zschäpe, a la que se juzga desde en Múnich por terrorismo ultraderechista, se halló un ordenador entre cuyos contenidos había pornografía infantil, además de un cómic detallando el recorrido de los nueve asesinatos de inmigrantes cometidos en distintas partes del país. 
El hecho de que hasta entonces no se hubieran cruzado datos en busca de una relación entre las muertes de esos comerciantes -atribuidas a ajustes de cuentas entre extranjeros- derivó en un escándalo político y policial, que la canciller Angela Merkel calificó de "vergüenza" para Alemania. 
A ello sigue ahora el estupor generado por las informaciones surgidas esta semana, según las cuales junto al esqueleto de Peggy, una niña desaparecida en 2001, cuyos restos se hallaron el pasado julio en un bosque del "Land" de Turingia, había rastros del ADN de Böhnhardt. 
Las investigaciones están en un estado muy inicial y el hilo entre los crímenes del neonazi y el caso de Peggy es muy débil, admitió con rostro apesadumbrado el ministro del Interior, Thomas de Maizière. 
La posibilidad de que la presencia de huellas de ADN del neonazi en el lugar donde se encontraron los restos de la pequeña de nueve años se deban a factores accidentales o a un fallo del instituto forense ha quedado sin embargo descartada. 
En medio de la situación creada, las autoridades de Turingia, en el este, como las de la vecina Baviera han anunciado la reapertura de otros casos nunca aclarados de niños asesinados. 
Las negligencias que facilitaron a la NSU actuar impunemente durante años -incluida la destrucción de actas policiales de sus miembros, fichados desde los años 90- revitalizaron en su momento el viejo reproche izquierdista de que la policía es "ciega del ojo derecho". 
Más complejo aún resulta que no se siguiera la pista del otro material incautado en la furgoneta del doble suicidio y su eventual relación con crímenes de niños, cuestión que toca la fibra más sensible del conjunto de la ciudadanía. 
Bild recuperó hoy los indicios que apuntaban ya a una relación de Böhnhardt con asesinatos de niños y la posesión de pornografía infantil: ya en 1993 se le había investigado por la muerte de otro menor y uno de sus cómplices fue condenado en 2014 por pederastia. 
Las revelaciones han dado un vuelco al caso de la NSU y salpican el proceso contra Zschäpe, quien tras casi tres años de comparecer ante la Audiencia muniquesa en desafiante silencio hizo su primera declaración hace unas semanas. 
La única superviviente del grupo, de 40 años, se distanció ahí de las acciones de sus dos compañeros, aunque admitió haber seguido temporalmente la "ideología nacionalsocialista". 
Para los familiares de Peggy se reabre por enésima vez el calvario iniciado con la desaparición de la niña, a lo que siguió dos años después el juicio contra un hombre con problemas psíquicos, quien se confesó autor del crimen y fue condenado a cadena perpetua. 
La justicia bávara reabrió luego el proceso, al constatar contradicciones entre esa confesión y la investigación policial. 
A ello siguió, quince años después de la desaparición de Peggy, el hallazgo de sus restos y, ahora, la pista, frágil o no, de un posible vínculo con el neonazi. EFE gc/cat

viernes, 14 de octubre de 2016

Sajonia, siempre Sajonia



El suïcidi d'un pres gihadista sacseja Berlín



A les imatges difoses dilluns del sirià Jaber Albakr, de 22 anys, amb el cap rapat, lligat amb un cable elèctric i reduït pels compatriotes que el van lliurar a la policia, va seguir ahir la notícia del suïcidi del presumpte gihadista a la presó on havia quedat preventivament reclòs. L'home que durant dos dies havia dut de cap la policia alemanya, que el buscava com l'enemic número u per a la seguretat del país, va aparèixer penjat amb la seva pròpia samarreta a la cel·la que ocupava des de dilluns a Leipzig (est del país), sota la sospita de preparar un atemptat de manera imminent, potser contra un dels aeroports de Berlín.

La jutgessa d'instrucció havia advertit que hi havia perill que se suïcidés i se l'havia posat sota vigilància. A la humiliació per les fotos difoses al diari més llegit d'Europa –el Bild– s'hi afegia que, amb la seva detenció, havia fracassat en el presumpte objectiu d'atemptar a Alemanya, amb el quilo i mig d'explosius que se li van trobar a casa seva, a Chemnitz. Els compatriotes que l'havien detingut, refugiats com ell, se'ls tractava a Alemanya d'herois, mentre que ell era un màrtir frustrat.

Estava sota vigilància, però sembla que no tan exhaustiva. Abans de morir penjat amb la samarreta, havia manipulat un endoll de la cel·la i trencat una làmpada, aparentment per pur vandalisme, explicava ahir el ministre de Justícia del land de Saxònia, Sebastian Gemkow.

Qui finalment el va trobar mort no era un dels funcionaris penitenciaris que feien la ronda, sinó una persona en pràctiques. Que no estigués en vigilància intensiva –en comptes de ser controlat cada 15 minuts se li passava visita cada mitja hora– es devia, segons Gemkow, al fet que la psicòloga que l'havia examinat no havia percebut “perill imminent de suïcidi”. Val a dir, però, que aquesta conclusió era fruit d'una única conversa sense intèrpret.

La sèrie de problemes o negligències que envolten el cas va arrencar abans del seu ingrés al departament hospitalari del penitenciari de Leipzig. Ja el cap de setmana, mentre la policia tenia assetjada la seva casa amb un fort dispositiu, se'ls va escapar a peu, primer, i després amb tren, malgrat l'alerta activada arreu del país. I molt abans, a mitjan any passat, uns quants mesos després d'haver arribat a Alemanya i haver-se registrat com a refugiat, va poder viatjar fins a Síria, via Turquia. “Què passa a Saxònia?”, era la pregunta persistent ahir en els mitjans alemanys, amb relació a la sèrie de pífies que envolten el cas, mentre es recordaven altres escàndols anteriors.

Males notícies a Saxònia

El més punyent de tots, les negligències que van envoltar els assassinats en sèrie de nou immigrants en gairebé deu anys comesos per un tercet de terroristes neonazi local, que no es van investigar convenientment fins que dos dels seus membres es van suïcidar, assetjats per la policia després d'un atracament.

L'estat federat de Saxònia és ara mateix una font continuada de males notícies. No només pel cas d'aquest presumpte gihadista d'origen sirià, sinó també pel clima de xenofòbia i l'empenta que ha pres la ultradreta en aquest land, la capital del qual, Dresden, és la ciutat on va néixer el moviment islamòfob Pegida.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Sirios de un lado y del otro



Alemanya deté un gihadista amb ajut de tres sirians



La detenció ahir a Leipzig, a l'est d'Alemanya, d'un refugiat sirià presumptament relacionat amb Estat Islàmic (EI) amb explosius suficients per cometre un atemptat com els enregistrats mesos enrere a París o Brussel·les va desfermar de nou les alarmes al país i, alhora, palesar la col·laboració dels col·lectius d'estrangers contra el gihadisme. Que l'home, Jaber Albakr, de 22 anys i enregistrat com a asilat, acabés a mans de la policia va ser possible gràcies a la intervenció de tres homes de la seva mateixa nacionalitat, a qui el sospitós s'havia adreçat en cerca d'aixopluc mentre les forces de seguretat el buscaven per tot el país.

L'operació de recerca del sospitós s'havia iniciat diumenge, a la ciutat de Chemnitz (a uns 150 quilòmetres de Leipzig), després de trobar-se a la casa on vivia peròxid d'acetona (TATP), el mateix tipus d'explosiu que es va emprar als atemptats comesos a París i Brussel·les. És un material relativament fàcil d'obtenir, ja que surt de la combinació de substàncies considerades accessibles, com àcid sulfúric i acetona.

Jaber Albakr havia fugit de l'habitatge de Leipzig el mateix diumenge, mentre la policia local detenia un altre sospitós i desplegava una forta operació de recerca, enmig d'un gran enrenou mediàtic. Els mitjans de comunicació van difondre la imatge del sospitós i això presumiblement va fer que els tres compatriotes sirians de Leipzig que se'l van endur a casa s'adonessin que era l'home buscat arreu del país. El van reduir, el van lligar, un dels tres homes va anar a la policia amb una foto de la persona que havien “acollit” a casa i a partit d'aquí va produir-se, cap a la matinada, la detenció.

Agraïments

L'endemà van succeir-se les declaracions del govern d'Angela Merkel per agrair als tres sirians la seva col·laboració, mentre el ministre de l'Interior, Thomas de Maizière, i els representants dels serveis secrets del land de Saxònia vinculaven el detingut amb l'entorn d'EI i afirmaven que presumptament tenia plans concrets de cometre un atemptat.

Pel que se sap fins ara, el detingut, originari de la regió de Damasc, va entrar a Alemanya de manera il·legal el febrer de l'any passat, enmig de les primeres onades de refugiats. Es va enregistrar com a sol·licitant d'asil i se li va assignar un habitatge prop del municipi de Chemnitz. Uns mesos després se li va reconèixer l'estatus de refugiat i, des d'aleshores, havia tingut un comportament discret.

Feia una setmana que era a Chemnitz, on havia contactat amb l'altre sospitós, que ja va ser detingut el mateix diumenge a l'estació d'aquesta ciutat.

Les felicitacions als sirians que van fer possible la detenció contrastaven ahir amb les crítiques a la intervenció de la policia, diumenge, en deixar escapar a peu el principal sospitós, malgrat el dispositiu policial establert per vigilar la casa on es van trobar els explosius.

Al marge d'aquesta qüestió, a Alemanya la detenció es va viure com un nou cas d'atemptat frustrat, enmig de la por que es respira que el proper gran atemptat gihadista sigui a aquest país. La potència europea viu amb la sensació que, després de Brussel·les o París, el següent objectiu del terrorisme d'EI ha de ser algun lloc d'Alemanya. Dos atacs enregistrats l'estiu passat a Baviera –en un tren regional i en una festa a l'aire lliure– van acabar sense cap altra víctima mortal que els mateixos atacants –dos refugiats, un afganès i un sirià.

domingo, 9 de octubre de 2016

No llegan de Siria. Vienen de Venezuela


La frontera del no


 Colòmbia i Veneçuela es debaten entre el no a l'acord de Santos amb les FARC i els obstacles al referèndum revocatori de Maduro

 El resultat del plebiscit de fa una setmana i la crisi a Caracas deixen la regió en una complexa indefinició


“Aquí tenen el senyor Santa, el pare de la Gran Colòmbia que el president Santos volia regalar a les FARC”, diu Richard Emérito davant de la casa natal del general Francisco de Paula Santander, a Villa del Rosario. Porta al taxi compartit –“són dos mil pesitos[menys d'un euro] per cada un”– quatre passatgers que ha recollit en una cantonada de la cèntrica Quinta Avenida de Cúcuta, la capital del departament del Norte de Santander, i que deixarà a La Parada, punt fronterer amb Veneçuela. “El general Santander va ser el puntal de la Gran Colòmbia amb Bolívar i l'autor de la constitució del 1957 que ara es volien carregar. Per sort vam dir no”, diu, amb orgull, el taxista local. Les dates no concorden –el general va néixer el 1792 i hauria tingut 162 anys l'any d'aquella reforma constitucional colombiana del segle passat–, però Richard no vol reflexionar sobre una de les simplificacions sorgides de l'anomenat mentidero uribista, l'aparell propagandístic de l'expresident Álvaro Uribe, impulsor de la campanya del no que va guanyar per la mínima la consulta sobre l'acord amb les FARC de diumenge passat. 
Tampoc no veu clar per què, si va imposar-se el no, cal renegociar un acord. La història del senyor Santa, el general que va combatre els conquistadors espanyols, deixa freds dos dels passatgers, Óscar i Mercedes, dos veneçolans, que tornen de Cúcuta a La Parada amb les bosses carregades del que han comprat. “Pasta de dents, desodorant, un xampú suau, blau, que em va molt bé... a més d'arròs, farina i coses que em demanen a casa”, explica Óscar, un dibuixant gràfic de 32 anys. És la seva primera experiència en això de passar a Colòmbia a comprar i està nerviós per si li posaran inconvenients quan creuï el pont internacional Simón Bolívar que connecta La Parada, al cantó colombià, amb San Antonio, a Veneçuela. Mercedes, de 45 anys i perruquera, el tranquil·litza. “No, no hi ha cap problema si no és que pretens acaparar productes comprats als supermercats de la Quinta o la Sexta Avenida de Cúcuta, o dels venedors de La Parada, per revendre'ls a l'altra banda. És la quarta vegada que travessa a peu els 315 metres del pont des que van reobrir la frontera –va estar un any tancada, per ordre del president Nicolás Maduro– a la recerca de productes bàsics. S'han conegut al supermercat i han pujat junts al mateix taxi. “Ja voldríem nosaltres que se'ns convoqués a les urnes”, diu en to respectuós, però irònic, Mercedes, una mica farta de les queixes del colombià sobre el plebiscit. Es refereix òbviament als obstacles de l'aparell veneçolà per impedir el referèndum revocatori de Maduro aquest 2016, impulsat per l'opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) veneçolana. “Si no se celebra aquest any se celebrarà el següent. I si tampoc no els el deixen fer, doncs tenen les presidencials d'aquí un parell d'anys, no? Una mica de paciència. Nosaltres fa 52 anys que estem en guerra”, diu el taxista.“Vostès no passen gana, tenen metges i medecines”, li discuteix Mercedes. Els pocs quilòmetres que separen Villa del Rosario, l'últim nucli urbà abans de La Parada, de la frontera es converteixen en una discussió entre el taxista colombià i la perruquera veneçolana, que mira d'explicar-li que si no hi ha revocatori aquest any no es poden precipitar eleccions anticipades al seu país, ja que fins i tot si guanyés el sí a la destitució de Maduro assumiria el càrrec el seu vicepresident. Que la gent del seu país no pot esperar més i que no tothom pot perdre dotze hores de camí –viu a Maracaibo– i un jornal per creuar la frontera i anar a comprar a Colòmbia.

“Vostès es pensen que Santos és un colomet de la pau. Però és un falcó que va a la seva. A tots ens hauria anat millor si hagués estat lleial al seu país”, insisteix Richard. Recorda que l'actual president va ser ministre de Defensa d'Uribe i, aleshores, responsable del cas dels falsos positivos, uns 3.000 civils assassinats per militars, als quals aquests presentaven com a guerrillers morts en combat perquè a canvi d'aquestes morts accedien a privilegis o eren ascendits. “El colomet de la pau hauria fet bé de completar aquella feina, en comptes de vendre la pàtria a les FARC”, insisteix, ja a La Parada.
Mercedes i Óscar baixen del taxi sense escoltar-lo. S'endinsen a peu pel pont fronterer i es perden entre milers d'altres veneçolans, mentre desenes de joves, colombians o veneçolans, s'ofereixen a portar-los els paquets que han comprat per dos mil pesitos més –o el seu equivalent en pesos bolivarians, que vol dir un feix de bitllets de la devaluadíssima moneda veneçolana.

sábado, 8 de octubre de 2016

El Nobel que no podía fallar




Un premi cantat

GEMMA C. SERRA

No es tracta d'un reconeixement a la feina feta, sinó d'un impuls a continuar cercant l'acord

Que el Nobel de la Pau aniria a Colòmbia semblava cantat des de molt abans que el president Juan Manuel Santos decidís sotmetre l'acord amb les FARC a un plebiscit. A Oslo es va instal·lar formalment la mesa de negociació entre l'Estat colombià i la guerrilla, el 12 d'octubre del 2012. A Oslo havia de tornar tard o d'hora el procés de pau per rebre el segell d'un premi internacional prestigiós i complex.

Si diumenge passat el sí hagués guanyat el plebiscit, potser hauria estat prematur atorgar a Colòmbia el guardó. Aparentment, les travesses apuntaven a un Nobel per al procés de pau, en tant que senyal positiu, enmig de les convulsions globals que pateix el món. La prudència, però, hauria aconsellat esperar la verificació de l'ONU de la desmobilització dels seus 7.000 guerrillers, en els 180 dies previstos per a aquesta primera etapa del procés.

El no es va imposar per la mínima –uns 60.000 vots–, en un plebiscit marcat per l'abstenció (63%) i després de deixar en ridícul les enquestes, que apostaven pel sí. Els que van apostar aleshores que aquest no de les urnes descartava Colòmbia per al Nobel es van equivocar de nou.

Justament el pràctic empat entre el sí i el no feia més necessari que mai el premi, entès ara, no com un reconeixement a la feina feta, sinó com un impuls a continuar. La paraula reconciliació no es limita ara al procés emprès entre l'Estat i les FARC, sinó al torcebraç entre Santos i el seu antecessor, antic padrí polític i ara màxim rival, Álvaro Uribe, líder del no. Santos es pot haver equivocat en moltes coses, sobretot en la recta final d'aquest procés de pau. Per exemple, en haver-se refiat que el suport de la comunitat internacional o d'instàncies morals –des de l'ONU fins al papa Francesc– havia de garantir-li el sí. Tampoc no va encertar l'escenificació de la signatura de l'acord, a Cartagena, dominada pels convidats internacionals, una setmana abans de la consulta. Menys encertat encara va ser el paper adoptat pel líder de les FARC, Rodrigo Londoño, àlies Timochenko, o el seu negociador en cap, Luciano Marín, àlies Iván Márquez, que de cop pujaven als escenaris cantant i ballant, en actituds esfereïdores per a una part de les víctimes del conflicte –milions de colombians.

No es va equivocar, però, en el seu missatge la mateixa nit de diumenge, quan va dir que no renunciava a la pau. Tampoc no es va equivocar quan, dos dies després, es va reunir amb Uribe, el també expresident Andrés Pastrana i altres apòstols del no. El colom de la pau va piular en direcció al president. És una mena de o ara, o mai, perquè ningú no pot garantir què passarà amb el procés, probablement el cavall de batalla de Santos i l'uribisme en la campanya electoral per a les presidencials del 2018. Noruega ha actuat, juntament amb Cuba, de país garant del procés. L'illa ha estat l'escenari de quatre anys de negociacions facilitades per la seva afinitat ideològica amb una guerrilla d'arrels comunistes. També hi va contribuir l'hermetisme que el règim de Raúl Castro imposa als mitjans de comunicació. Qualsevol filtració en les fases més dures podria haver matat el procés. Cuba s'ha rehabilitat amb la seva mediació, en paral·lel al desglaç amb els EUA. El Nobel és un reconeixement a Cuba i a la tradició de Noruega d'impulsar processos de pau.

És difícil negar al Nobel de la Pau de Santos una mena de partida de naixement i un segell noruec. El procés va tenir una arrencada mediàtica a Oslo i a Oslo tornarà per a la cerimònia, el 10 de desembre, aniversari de la mort del fundador dels guardons, Alfred Nobel. A Santos li convé, però, no deixar-se enlluernar de nou pel reconeixement internacional i recordar un dels paràgrafs de l'explicació del Nobel: el plebiscit no era un sí o un no a la pau. La campanya pel no, no implicava un rebuig a la pau, sinó als termes de l'acord subscrit. El no a l'acord també és present en el text del Nobel de la Pau, com ho és el perill que el procés s'enfonsi.



martes, 4 de octubre de 2016

Jairo, el guía ausente



El clam de l'abstenció colombiana

lunes, 3 de octubre de 2016

Al día siguiente todo está más claro






Con Silvia Cabrera, desde la frontera venezolana



Del paisaje floreciente de Kohl a la realidad de Merkel




El auge de la ultraderecha en el este empaña el balance de la reunificación

Gemma Casadevall

Berlín, 3 oct (EFE).- El auge de la ultraderecha en el este de Alemania enturbia mas de un cuarto de siglo después el balance de la reunificación, una tarea titánica que arrancó lastrada por los abismos económicos entre las dos mitades del país y que ahora está empañada por el ímpetu de la xenofobia. 
Fue el 3 de octubre de 1990, once meses después de la caída del Muro de Berlín -en noviembre de 1989- y tras un proceso negociador exprés entre el canciller Helmut Kohl y las potencias aliadas de la II Guerra Mundial que en 1945 se habían dividido el país. 
Que el aniversario tenga lugar en Dresde, capital del estado federado de Sajonia, obedece a la práctica rotatoria instituida entre los 16 "Länder" para la celebración de la fiesta nacional. 
Coincide, sin embargo, con la alarma entre el espectro parlamentario ante el ímpetu con que la derecha radical está haciéndose especialmente fuerte en lo que fue territorio germano-oriental. 
"La ultraderecha es una seria amenaza para el desarrollo social y económico del este de Alemania", advertía el informe anual sobre el "Estado de la Unidad" germana, elaborado por el Gobierno de Angela Merkel y presentado estos días, coincidiendo con el aniversario. 
Alternativa para Alemania (AfD), representante de la nueva derecha radical, ha ido ganando terreno en todo el país apuntalada en el voto de protesta contra los refugiados, precipitado tras la llegada al país, en 2015, de 1,1 millones de peticionarios de asilo. 
Entre enero y mediados de septiembre de este año se contabilizaron 507 actos de violencia xenófoba, casi el doble de los ataques correspondiente al año pasado. 
Ambos fenómenos -el auge de la derecha radical y el xenofobia- discurren parejos por toda Alemania, pero su virulencia es mucho mayor en los llamados "nuevos Länder" o territorio de la RDA. 
AfD obtuvo su mayor porcentaje en uno de esos estados, el de Sajonia Anhalt -un 24 %, en las regionales de marzo-, y humilló hace unas semanas en Mecklenburgo-Antepomerania, asimismo en el este, a la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de la canciller Merkel, al que superó en votos. 
En el este del país se observa una "evolución preocupante", constata el informe, que cita como ejemplos las protestas de vecinos contra la acogida de refugiados en poblaciones como Heidenau y Freital, convertidas en símbolos de esa xenofobia. 
Las cifras son irrefutables: los actos violentos ultraderechistas ascendieron en 2015 en Mecklenburgo-Antepomerania a un 58,7 % por millón de habitantes, el mayor porcentaje del país, en contraste con el 10,5 % de media de los "Länder" del oeste. 
Las diferencias sociales y económicas se han reducido en los 26 años transcurridos: si en 2005, el desempleo alcanzó su punto máximo en el este, con un 18,7 % -frente al 9,9 % del oeste-, ahora la relación está en 9,8 % para la mitad oriental del país -frente al 5,7 % del resto. 
El nivel de las jubilaciones en el este se sitúa en el 92 % respecto a las del oeste, mientras que el de los sueldos está sobre el 85 % en relación a los compatriotas de esa mitad del país. 
No puede hablarse ya de abismos sociales o económicos entre ambas partes, como ocurrió en los primeros años tras la reunificación, pero persisten los desniveles y la frustración ciudadana, caldo de cultivo tradicional del voto de castigo. 
A Kohl, el llamado "canciller de la reunificación", no se le perdonó nunca la frase pronunciada en 1990, en que prometía que todo el este se convertiría en breve tiempo en un "paisaje floreciente". 


A Merkel, crecida en Mecklemburgo-Antepomerania, le espera este lunes en Dresde un panorama complejo en el acto central del Día de la Unidad: Pegida tiene convocada una de sus protestas islamófobas, a la que piensan plantar cara manifestantes izquierdistas. 
Al presidente Joachim Gauck le corresponderá pronunciar su último discurso como jefe de Estado en ese día -no optará a su reelección el próximo año-, marcado por ese contexto de xenofobia y auge radical en el territorio en el que asimismo inició su carrera, como pastor protestante y disidente contra el régimen de la RDA. EFE 
 gc/rz/msr/cml




domingo, 2 de octubre de 2016

Desde Cúcuta, capital del no



Para la DW, cuatro T-Schalten: una hora antes del cierre más, con Neus Pérez, otros tres análisis, de nuevo con Neus y luego con Jenny Pérez, tras saltar el no



http://www.dw.com/es/colombia-decide-hoy/av-35944830


http://www.dw.com/es/el-no-super%C3%B3-al-si/av-35945053


http://www.dw.com/es/colombia-decide-hoy/av-35944830




DW NOTICIAS


Colombia decide hoy

Cúcuta, la capital del Departamento del Norte de Santander, junto a la frontera con Venezuela, es uno de los lugares donde el “NO” al acuerdo de paz puede salir reforzado. ¿Por qué? Gemma Casadevall, periodista DW, se encuentra en el lugar y nos responde ésta y otras preguntas relacionadas al prebiscito en Colombia.





default



Recién llegada, con Pao



La paz a votación

Colombia vota por acuerdo con FARC




http://www1.wdr.de/radio/funkhauseuropa/programm/sendungen/estacionsur/hispano-amerika/plebiscito-paz-colombia-102.html




Colòmbia decideix



Colòmbia va buscar ahir el segell del poble, via plebiscit, a un acord negociat durant quatre anys i signat una setmana enrere entre el president Juan Manuel Santos i el líder de les FARC, Rodrigo Londoño Echeverri,Timochenko. Una votació en què el sí a la pau, després de 52 anys de conflicte, semblava imparable i que té el suport de la comunitat internacional com el senyal positiu que necessita el món, en temps de convulsions sense precedents, però que una part dels colombians rebutja.

“Voto no perquè el sí vol dir donar poder a la guerrilla, uns assassins que no es convertiran en treballadors. Qui ha matat, violat i segrestat no canvia. El sí vol dir que en vuit anys Colòmbia serà com Veneçuela.” Julio Silva, de 57 anys i mecànic, votava ahir a la Villa del Rosario, última població abans del pont Simon Bolívar que separa els dos països. Un lloc de pas per a les desenes de milers de veneçolans que cada dia creuen a peu la frontera –des que es va reobrir l'agost passat–. L'objectiu és arribar a Cúcuta, la capital del departament Norte de Santander, a comprar arròs, paper higiènic i altres productes bàsics.

Per Julio no valen les garanties de Santos que es castigarà els crims de lesa humanitat amb vuit anys de privació de llibertat. Ni que són mínimes les possibilitats que la guerrilla desmobilitzada
domini l'espectre parlamentari –l'acord els garanteix un mínim de deu escons per a dues legislatures, en un país dominat per les dretes, la de Santos o la de l'expresident Álvaro Uribe–. “Passaran a la delinqüència comuna o seguiran en el narcotràfic, com ha passat a El Salvador, i veurem de president gent com Timochenko. Les FARC tenen diners. I aquí el vot es compra per un sac de farina”, hi va afegir Silva.

“Entregar el país a qui ha massacrat pobles sencers, ha violat dones i nenes i ha deixat milions de desplaçats és animar altres delinqüents o terroristes. Que no ens estranyi si un dia sentim a dir a un nen «jo vull ser com Timochenko»”, sosté a Bogotà la senadora Paloma Valencia, de l'uribista Centro Democrático. La senadora dibuixa un futur semblant al del mecànic de Villa del Rosario davant observadors internacionals i premsa, en una trobada prèvia al plebiscit. No escolta els arguments de Juanita Goebertus, membre de l'equip del comissionat per la pau, Sergio Jaramillo, que resumeix l'articulat de les 297 pàgines de l'acord amb les FARC i sosté que no es regala impunitat, sinó que es dóna un camí cap a la pau.

“Colòmbia necessita enterrar el llenguatge bèl·lic que continua emprant un i altre bàndol mentre parla de pau, reflexiona Alejandra Barrios, directora de MOE Colòmbia, l'ONG que té desplegats 2.200 observadors nacionals i 80 internacionals per tot el país.

Els colombians van arribar al plebiscit després d' una campanya en què Santos s'ha apropiat de l'espai institucional i públic sense miraments. Als locals electorals, dins les escoles, el ciutadà votava ahir envoltat de dibuixos amb el colom de la pau. Formen part de la campanya institucional de divulgació del procés, però clarament superen els límits de la neutralitat. La paraula pau és la bandera de Santos des de la seva reelecció, el 2014. Colòmbia s'ha polaritzat, en una consulta en què semblava que la confrontació fos encara entre Santos i el seu expadrí polític, ara màxim rival, Uribe. “La victòria del sí o del no marcarà un abans i un després al país i això va molt més enllà dels presidents actuals, passats o futurs. És una decisió”, deia Goebertus. La desmobilització i entrega d'armes es farà sota supervisió de l'ONU, en 180 dies. Però els grans reptes –la justícia transicional per als crims dels guerrillers o la reforma agrària per restituir les terres i eradicar els cultius il·legals del narcotràfic– representen una “tasca titànica”, adverteix Goebertus, que anirà més enllà d'una o dues legislatures.

Un total de 34,8 milions de colombians estaven cridats a les urnes, en un país on l'abstenció acostuma a superar la participació al 50%. “És una consulta històrica. Però hi ha qui no anirà a votar, perquè dóna per fet que el sí està dat i beneït”, va dir Yann Basset, politòleg de Bogotà.