lunes, 10 de mayo de 2010
El voto de castigo renano
Merkel impone disciplina a sus filas tras "toque de alerta" de Renania
Gemma Casadevall
Berlín, 10 may (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, puso hoy fin a los devaneos de sus socios, un día después de que su alianza quedara apeada en Renania del Norte-Westfalia, y dirigió a su Unión Cristianodemócrata (CDU) en busca de una gran coalición, como única vía para mantenerse en el poder y evitar el desgaste.
Merkel, quien dio hoy una lección de autoridad, no se anduvo con tapujos y comenzó su primera declaración tras los comicios del domingo admitiendo que el mensaje dado por las urnas fue una "dura derrota" para los suyos, que más allá de las consecuencias en ese "Land" tendrá efectos en su gobierno de Berlín.
"Por el momento no habrá una rebaja fiscal, porque lo prioritario ahora es la consolidación presupuestaria", afirmó la canciller, para concretar que tal posibilidad quedaba descartada "por lo menos para los próximos dos años" y que no es una opción a contemplar en los presupuestos de 2011 ni de 2012.
Con ello daba por zanjadas las exigencias de rebaja fiscal de sus socios del Partido Liberal (FDP), que primero entorpecieron las negociaciones de coalición con propuestas que la CDU rechazaba por imprudentes y que hasta hoy insistían en esa aspiración, arrastrando así los siete primeros meses de gobierno al disenso permanente.
Mientras Merkel presentaba sus conclusiones, el líder del FDP, vicecanciller y ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, compareció compungido en la sede de su partido y afirmó haber captado "el toque de alerta" del electorado.
Westerwelle, principal responsable de la mala imagen del gobierno, según los sondeos, se comprometió a trabajar "por un mejor clima en la coalición" de Berlín, lo que implica acatar a Merkel.
Renania marcó un antes y un después para la coalición de Merkel, cuyos grandes proyectos para la actual legislatura pueden quedar bloqueados, uno tras otro, en el Bundesrat.
Leyes como la que establece la contribución de Alemania a la ayuda financiera a Grecia -22.400 millones de euros en tres años-, aprobada por la vía de urgencia el pasado viernes en la Cámara baja -donde el SPD se abstuvo- y luego en la alta, quedarán sujetas al consenso.
Este tipo de situaciones puede colocar a Merkel en dificultades, domésticas o globales.
El mandato de la cúpula CDU al aún primer ministro renano, Jürgen Rüttgers, es de sobreponerse a la derrota, sacar fuerzas de flaqueza y atar una gran coalición en Renania con el SPD.
La socialdemocracia pasó en horas de la euforia del domingo, en que los primeros resultados les daban ventaja sobre la CDU, a cierta consternación, puesto que finalmente quedaron en un 34,5 por ciento, 0,1 por debajo de Rüttgers.
Ambas formaciones quedarán equiparadas en cuanto a escaños en la nueva cámara y la aspirante socialdemócrata, Hannelore Kraft, se aferra a que luchará por el liderazgo al frente del Gobierno.
El SPD tiene varias opciones, desde una gran coalición a un tripartito con los Verdes -12,1 por ciento- y La Izquierda -5,6 por ciento- o la llamada fórmula "semáforo" -con Verdes y FDP-. Ninguna está descartada, afirma Kraft, quien antes que nada quiere tantear a los Verdes, su aliado natural, pero insuficiente para una mayoría.
Kraft mantiene la aspiración de reconquistar para el SPD su bastión tradicional hasta 2005, en que Rüttgers les arrebató el poder para colocarse al frente de su coalición de centro-derecha.
"En la Bundesliga, en caso de empate a puntos a final de temporada el título se resuelve por cómputo de goles. En unas elecciones, cuenta el número de votos. Y nosotros superamos al SPD en 6.000", afirmaba Rüttgers, aún cabizbajo, pero obligado a luchar por retener lo que queda de poder en Renania.
La baza de una gran coalición, para la CDU, es una manera de "salvar los muebles" tras la pérdida de la mayoría en el Bundesrat y a la vez un toque de aviso en dirección al FDP en Berlín, al que se recuerda que ésa fue la alianza que lideró Merkel en su primera legislatura, bastante más armónica que la presente. EFE
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Renània: trampa de Schröder, trampa de Merkel
Merkel rep un dur revés al Rin del Nord-Westfàlia i perd la majoria al Senat
| La CDU baixa deu punts en els comicis de l'Estat més poblat d'Alemanya i empata amb l'SPD | Un exviceministre democristià exigeix la dimissió de la cancellera
Gemma C. Serra
En el seu primer test electoral després de formar coalició amb els liberals, ahir la cancellera Angela Merkel va tenir un doble disgust que ja es veia a venir: la Unió Cristianodemòcrata (CDU) va caure deu punts en les eleccions al Rin del Nord-Westfàlia i deixa l'aliança de centredreta sense majoria al Bundesrat, el Senat.
El resultat suposa alguna cosa més que un maldecap per a una cancellera en crisi permanent amb els seus socis liberals i europeus i ara, a sobre, amb la necessitat de recuperar la bona sintonia al Bundesrat amb els antics aliats socialdemòcrates, de qui es va divorciar en acabar la primera legislatura.
El land més poblat del país, amb 18 milions d'habitants, ha deixat les dues grans formacions empatades -34,3% per a la CDU i 34,5% per al Partit Socialdemòcrata-, fet que situa en fora de joc l'aliança de la CDU amb els liberals a la cambra de Düsseldorf i, de retruc, la majoria de Merkel al Bundesrat.Un empat que als socialdemòcrates els serveix per parlar de resurrecció i de retorn al poder en el que va ser el seu feu fins al 2005, i tot plegat de la mà d'una dona, Hannelore Kraft, a qui fa uns mesos ningú coneixia. Kraft, de 48 anys i vicepresidenta del partit des de fa sis mesos, provarà de fer coalició amb els Verds, si el repartiment final d'escons els ho permet.
Per a la CDU, aquest mateix empat és un cop que consolida la crisi permanent en què viu la coalició de Merkel des de la seva reelecció, al setembre. Parlar de desgast de poder set mesos després d'obrir legislatura sembla exagerat, però aquesta és la percepció que se'n té. Fins i tot un membre de la CDU, l'exviceministre de Defensa Willy Wimmer, va exigir ahir la "dimissió immediata" de Merkel, sense especificar, però, si com a cancellera o com a cap de la CDU.
La crisi grega
Les eleccions renanes eren més que un test. El dramatisme de la crisi grega i els rostres compungits dels líders de la UE buscant a la desesperada com evitar l'enfonsament de l'eurozona no és, precisament, l'ambient propici per a una coalició que des de l'inici acapara males notícies.
Tot això sense oblidar que també s'havia d'escoltar la veu de l'electorat d'un land que, a més de clavar un revés a la coalició de Berlín, havia de votar qui vol que mani els propers quatre anys a casa.
Queda el dubte de saber si els renans han votat egoistament, amb el cap fred i pensant en el que convé a aquesta antiga regió minera que cinc anys enrere va forçar la prejubilació de Gerhard Schröder.
Ara l'elector tenia el dilema de donar una lliçó a la coalició de la cancellera, i especialment al seu empipador soci liberal i ministre d'Exteriors Guido Westerwelle, o votar per la continuïtat de Jürgen Rüttgers, un dels primers ministres regionals més populars d'Alemanya.
Abans dels comicis, el president de l'SPD, Sigmar Gabriel, ironitzava dient que a Merkel li aniria bé una clatelladeta per abaixar els fums als liberals. També deia que la tragèdia grega li seria una excusa per desviar l'atenció cap a situacions internacionals.
El preu, però, és massa alt per a Merkel. Perdre el control de la cambra alta no convé a una cancellera a qui les coses li sortien millor quan governava amb els socialdemòcrates.
domingo, 9 de mayo de 2010
Descontrol renano
Coalición de Merkel cae en Renania y pierde control de la Cámara Alta alemana
Gemma Casadevall
Berlín, 9 may (EFE).- Las elecciones en la región de Renania del Norte-Westfalia se saldaron hoy con un doble revés para la canciller alemana Angela Merkel, que no podrá reeditar su coalición de gobierno en ese "Land", el más poblado del país, y que además ha perdido el control de la Cámara alta (Bundesrat).
Los pronósticos que apuntaban a un revés para Merkel, fruto del mal funcionamiento de su coalición de centro-derecha en Berlín y a los efectos de la crisis griega, se cumplieron con creces: la Unión Cristianodemócrata (CDU) cayó al 34,4 por ciento, más de diez puntos por debajo del 44,8% de las regionales de 2005, según las proyecciones de voto de la televisión pública ZDF a las 20.00 GMT
El Partido Socialdemócrata (SPD), por contra, quedó teóricamente en posición de recuperar el bastión perdido entonces, el llamado "corazón rojo" de Alemania, apuntalado por el despegue de los Verdes, o al frente de un tripartito con La Izquierda.
El SPD y la CDU quedaron prácticamente empatados, con apenas 0,1 puntos de ventaja para los socialdemócratas, unos dos puntos y medio por debajo del 37,1 por ciento logrado en las anteriores regionales.
Pese a que el empate aún puede decantarse en favor de la CDU según el reparto definitivo de los escaños, el rostro de la victoria en Düsseldorf, capital del "Land", fue el de la aspirante socialdemócrata, Hannelore Kraft, mientras que el aún primer ministro regional, Jürgen Rüttgers, admitía con gesto compungido la derrota de la CDU.
El Partido Liberal (FDP), socio de la CDU tanto en Berlín como hasta ahora en Düsseldorf, se situó en el 6,7 por ciento, algo por encima del 6,2 de 2005, pero muy por debajo respecto al 11 por ciento de las generales que les convirtió en aliados de Merkel.
Los Verdes, con los que Kraft aspira a gobernar, se dispararon hasta el 12,4 por ciento y duplicaron así los resultados de 2005.
La Izquierda, hasta ahora sin representación en la cámara renana, obtuvo un 5,5 por ciento y conquistó otro "Land", el más poblado del país con 18 millones de habitantes, algo impensable unos años atrás para esa formación surgida del comunismo del este de Alemania.
Los comicios de este "Land" eran el primer test en las urnas para la coalición de centro-derecha que lidera Merkel, desde su reelección como canciller en las generales de 2009.
Las encuestas apuntaban desde hacía mes y medio a un relevo de la alianza renana, arrastrada por la mala imagen del gobierno de Merkel con sus teóricos socios deseados, los liberales, que han ido de disenso en disenso desde su arranque, siete meses atrás.
La cuestión es dolorosa para el líder del FDP y ministro de Asuntos Exteriores de Merkel, Guido Westerwelle, al que se culpa de la falta de armonía de la coalición, ahora caída en su "Land" natal.
Los pronósticos en contra se precipitaron las últimas semanas, a raíz de la gestión de la crisis griega por parte de Merkel, que de actuar de freno al planes de rescate de sus socios de la UE pasó a aprobarlo con Alemania como primer contribuyente de la UE, con 22.400 millones de euros en tres años.
En las elecciones renanas confluían muchos factores cargados de simbolismo tanto para derrotados como para vencedores.
La victoria de Rüttgers en ese estado, cinco años atrás, puso a Merkel rumbo a la cancillería y mandó a la pre-jubilación al entonces canciller socialdemócrata Gerhard Schroder.
De resultas de la derrota del SPD en el estado identificado con el poderío minero y acerero alemán, el entonces canciller Gerhard Schroder optó por convocar elecciones generales anticipadas, con la esperanza de que se impondría a la que por entonces calibró como una rival inferior, Merkel.
Schroder erró entonces el cálculo. Cinco años después, el SPD se apuntó hoy su primera victoria importante ante las urnas, mientras que en Merkel hizo mella la suma del efecto "contagio" de la crisis griega y el persistente mal funcionamiento de su coalición.
La pérdida del control del Bundesrat, a cuya ratificación se somete aproximadamente el 70 por ciento de las leyes, implicará la necesidad de buscar el consenso con los socialdemócratas para los grandes proyectos en ciernes de la presente legislatura, desde la reforma sanitaria a ajustes fiscales.
Algo que la canciller conoce de su primera legislatura en gran coalición, sólo que por entonces contaba con el SPD en el gobierno, no en la oposición. EFE
gc/jcb/jc
Tranqueando
La cancellera trontolla
VATICINI · Els sondejos auguren el relleu de la coalició liberal-conservadora al land més poblat en els comicis d'avui COP · Merkel s'arrisca a perdre la majoria al Senat, on els Estats federats poden aturar fins a un 70% de les lleis UE · La gestió de la crisi grega, responsable de la mala imatge del govern federal
Gemma C. Serra
Rin del Nord-Westfàlia, amb 18 milions d'habitants, va obrir les portes del poder a Angela Merkel, el 2005. La seva Unió Democratacristiana (CDU) va fer història en aquelles regionals, en prendre-li l'últim gran feu als socialdemòcrates i abocar Gerhard Schröder a unes eleccions anticipades que va guanyar Merkel. El Partit Socialdemòcrata (SPD) somia a recuperar, en les eleccions d'avui, l'Estat federat més poblat del país o, si més no, retallar-li el poder a la cancellera. És a dir, deixar-la sense majoria a la cambra de representació territorial, el Bundesrat, l'instància on els lands poden bloquejar un 70% de les lleis beneïdes per la cambra baixa, el Bundestag.
La gestió del govern davant la crisi grega ha alimentat la mala imatge de la coalició entre la Unió Demòcratacristiana (CDU) i el Partit Liberal (FDP) que governa tant a Berlín com a Düsseldorf, la capital renana. Si de fa mesos els sondejos apuntaven a un mer "recanvi" de soci, però amb victòria clara per a la CDU, en la recta final les males notes al govern s'han precipitat i es parla d'empat entre les dues grans formacions, amb avantatge mínim per a un dels dos contrincants -el primer ministre Jürgen Rüttgers i l'aspirant socialdemòcrata, Hannelore Kraft.
Set mesos després de la reelecció de Merkel, ara amb l'FDP com a soci, a les eleccions renanes han confluït un munt de factors dramàtics, com ho va ser la intervenció de la cancellera aquesta setmana al Bundestag per demanar el sí al pla de rescat de Grècia, al qual Alemanya aportarà la màxima xifra de la Unió Europea: 22.400 milions d'euros. Merkel va passar, en poquetes setmanes, d'actuar de fre al pla d'ajut a demanar cohesió davant una despesa que rebutgen dos de cada tres alemanys.A poc a poc i mala lletra: aquest seria el veredicte que molts dels ciutadans -un 75%- donen no només a la gestió de Merkel davant la crisi grega, sinó al conjunt del treball de la seva coalició amb l'FDP a Berlín. El principal responsable de la mala imatge era, fins ara, el líder liberal, Guido Westerwelle, el ministre d'Exteriors més impopular de la història de la República Federal d'Alemanya (RFA). Amb la crisi grega, la pèrdua de credibilitat s'ha estès al conjunt de la coalició. Fins a quin punt aquest efecte s'encomanarà a l'elector renà es veurà quan tanquin les urnes.
Les opcions són moltes i els colors de les coalicions possibles van de l'aliança entre la CDU i Els Verds a un tripartit SPD, Els Verds i Esquerra o una gran coalició. Cap d'aquestes opcions no evitarà a Merkel la pèrdua de la majoria al Bundesrat, que només pot defensar si, contra tot pronòstic, es manté a Düsseldorf una coalició com la que governa a Berlín.
La cancellera de ferro trontolla. Fins al punt que aquesta setmana, després de la intervenció al Bundestag a la recerca de cohesió -"un bon europeu no és qui ajuda d'immediat, sinó qui vetlla per l'estabilitat de l'eurozona"- i mentre a Atenes cremaven els primers bancs, la cancellera va recordar els seus temps com "la noieta de l'Est", sota l'escut protector de Helmut Kohl. Va ser a la festa oficial del 80 aniversari de l'excanceller -un mes després de l'aniversari de debò, que va celebrar a la seva casa de Oggersheim-. Merkel, que el 1999 va cridar la CDU a "emancipar-se" del patriarca per l'escàndol pel finançament irregular a l'era Kohl, es va desfer en elogis davant dels 800 convidats. Ella, com els milions de ciutadans crescuts a l'Alemanya comunista, tenen molt a agrair a l'artífex de la reunificació alemanya, va dir la cancellera.
"L'euro, una garantia de pau"
Kohl, assegut en una cadira de rodes i amb dificultats de parla, li va donar una frase que a Merkel li hauria agradat traslladar a l'elector renà: "No puc entendre els que dubten davant l'ajut a Grècia. És una situació difícil, però no podem oblidar que per a nosaltres la Unió Europea és una qüestió de vida o mort, i l'euro, una benedicció, un tros de garantia de pau".
Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 12. Diumenge, 9 de maig del 2010
sábado, 8 de mayo de 2010
Precocinando el revés
Merkel lucha en el sprint por voto renano, test electoral marcado por crisis
Gemma Casadevall
Berlín, 8 may (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, lanzó hoy su última llamada por el voto a su Unión Cristianodemócrata (CDU) ante las elecciones de mañana en Renania del Norte-Westfalia, consideradas un test de alcance nacional que podría saldarse con un revés a su coalición, marcada por su mala imagen y la crisis griega.
Merkel cerró la campaña de la CDU en la plaza del Ayuntamiento de la ciudad renana de Bielefeld, con una dramática llamada a "impedir" un relevo en el poder a favor de un bloque liderado por el Partido Socialdemócrata (SPD), con los Verdes y la Izquierda como aliados.
"No están los tiempos para experimentos", sentenció la presidenta de la CDU, quien recordó que los socialdemócratas no han descartado una cooperación con la Izquierda, representante para Merkel del postcomunismo de la extinta República Democrática Alemana (RDA).
Merkel pidió así el voto para el líder de la CDU y primer ministro de Renania, Jürgen Rüttgens, al frente de una coalición con el Partido Liberal (FDP), como la que gobierna en Berlín, y a la que los sondeos dan por derrotada en los comicios de este domingo.
Mientras la canciller pedía el voto para Rüttgers ante unos 3.000 asistentes en su último mitin renano, su ex ministro de Exteriores y actual jefe de la oposición socialdemócrata en el Parlamento, Frank-Walter Steinmeier, hacía lo propio con su correligionaria Hannelore Kraft, en la ciudad natal de ésta, Mülheim.
Los últimos sondeos apuntan a un empate entre las dos fuerzas mayoritarias, la CDU y el SPD, tal vez con ligera ventaja para Kraft, quien de ser casi una desconocida ha pasado a figura emergente, tras ser elegida vicepresidenta de su nueva cúpula, el pasado noviembre.
Para el SPD, recuperar el poder de lo que fue su bastión tradicional, el llamado "corazón rojo" y región minera y acerística por antonomasia de Alemania, sería la señal de resurrección que el partido necesita y su primer gran triunfo desde que Merkel llegó a la Cancillería, en 2005.
La victoria entonces de Merkel sucedió pocos meses después de que la socialdemocracia perdiera ese "Land", donde había dominado durante décadas, lo que precipitó la convocatoria de elecciones generales anticipadas por parte del entonces canciller Gerhard Schröder.
Los sondeos dan ahora prácticamente por seguro que la CDU no podrá renovar su coalición con los liberales, lo que además de los efectos en ese "Land" precipitará la pérdida de su mayoría en la cámara alta, Bundesrat.
Renania del Norte-Westfalia es el estado federado más poblado de Alemania -unos 13 millones de votantes, del total de 18 millones de habitantes- y las elecciones son el primer test en las urnas desde la reelección de Merkel en las generales del pasado septiembre.
La canciller logró entonces el doble objetivo de la reelección y también pasar de la gran coalición con el SPD de su primera legislatura a una alianza con sus socios naturales, el FDP.
Sin embargo, el arranque de su gobierno de centro-derecha fue todo lo contrario a armónico, por las exigencias liberales de bajar impuestos -lo que la CDU considera imprudente-, y desde entonces el teórico "matrimonio por convicción" ha ido de disenso en disenso.
Los titubeos ante la crisis griega de Merkel, que pasó de tratar de frenar el rescate a pedir de forma vehemente -sin éxito- el respaldo de todo el Parlamento a la aportación de 22.400 millones de euros que costará a Alemania el plan, han precipitado los sondeos en contra.
Los últimos pronósticos del instituto Forsa apuntan a que entre el SPD y los Verdes sumarán 47 puntos, frente a los 43 de la CDU y el FDP.
De ser así, ninguno de los dos bloques tradicionales tendría la mayoría, lo que abre las puertas a un amplio abanico de constelaciones posibles, desde un tripartito SPD, Verdes y La Izquierda, a una alianza entre la CDU y los Verdes o una gran coalición, como la que lideró Merkel en su primera legislatura.
Ninguna de estas constelaciones evitaría a la coalición de centro-derecha la pérdida de la mayoría en el Bundesrat, cámara a cuya ratificación se somete el 70 por ciento de las leyes, que quedarían así supeditadas a la búsqueda de consensos con el SPD. EFE
gc/ah
viernes, 7 de mayo de 2010
Renania, al acecho
Elecciones renanas apuntan a revés para Merkel, contagiada por crisis griega
Gemma Casadevall
Berlín, 7 may (EFE).- La elecciones del domingo en Renania del Norte-Westfalia apuntan a un doble revés para la coalición de Angela Merkel, fruto del mal arranque de su gobierno y precipitado por la crisis griega, ya que un relevo en el "Land" más poblado de Alemania acarreará la pérdida de la mayoría en la cámara alta, el Bundesrat.
Los sondeos no dejan de dar malas noticias a la alianza integrada por la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) y el Partido Liberal (FDP), la coalición que gobierna tanto en Berlín como en Düsseldorf, capital renana.
Si hace un mes y medio se pronosticaba que la CDU defendería su posición de primera fuerza pero se vería obligada a buscarse un nuevo socio por la debilidad del FDP, ahora se perfila un empate entre el partido de Merkel y los socialdemócratas, con una levísima ventaja incluso para la actual fuerza en la oposición.
El Partido Socialdemócrata (SPD), que se vio apeado del poder en 2005 en lo que fue su bastión tradicional durante décadas, el llamado "corazón rojo" de Alemania, resucitaría así en el "Land" que, cinco años atrás, puso a Merkel rumbo a la cancillería.
La derrota entonces del SPD precipitó la convocatoria de elecciones anticipadas por parte del canciller Gerhard Schröder, debilitado por sus impopulares reformas estructurales y confiado en que podía derrotar a Merkel, lo que no ocurrió.
Sobre las elecciones renanas confluyen una serie de factores que dan a esos comicios dimensiones que exceden a los efectos sobre el futuro del "Land", con 18 millones de habitantes. Es el primer test ante las urnas para la coalición de Merkel, en permanente disenso desde que se estrenó apenas siete meses atrás.
El teórico socio natural de la CDU, el FDP, persiste en su obsesión por unas rebajas fiscales que las filas de Merkel consideran imprudentes y el vicecanciller y presidente del FDP, Guido Westerwelle, se ha coronado en este tiempo como el ministro de Exteriores más impopular de la historia de la República.
A la mala imagen entre el ciudadano común -un 75 por ciento de los electores está insatisfecho con su trabajo, según el "Politbarometer" de la televisión pública ZDF-, se unió ahora el dramatismo imprimido por la crisis griega a toda la Eurozona.
Dos tercios de los alemanes rechazan el plan de rescate del que Alemania será el mayor contribuyente -con 22.400 millones de euros- y para el que Merkel no logró, pese a su dramático discurso y su llamamiento a la cohesión, ante la cámara baja o Bundestag, el apoyo del SPD.
La aprobación del paquete estaba asegurada, puesto que las filas de Merkel tienen mayoría tanto ahí como en el Bundesrat. Esta situación cambiará a partir del domingo, ya que, si no hay sorpresa, su coalición perderá la mayoría en la cámara de representación territorial, por la que pasa un 70 por ciento de las leyes.
Los sondeos dan para muchas posibilidades de coalición, menos para la única que permitiría a Merkel mantener esa mayoría, es decir, la continuidad de la actual.
Los últimos pronósticos del instituto Forsa apuntan a que entre el SPD y los Verdes sumarían 47 puntos, frente a los 43 de la CDU y el FDP.
De ser así, ninguno de los bloques tradicionales tendría la mayoría y las alternativas más probables van de una coalición CDU y Verdes a un tripartito SPD, Verdes y La Izquierda o una gran coalición, como la que gobernó en Berlín en la primera legislatura de Merkel.
Cualquier avance por parte del SPD, incluida la posibilidad de liderar un gobierno, será un espaldarazo para un partido que ha ido de crisis en crisis desde la derrota de Schröder ante Merkel en 2005.
De concretarse la reconquista del "Land" perdido, la artífice de la victoria sería Hannelore Kraft, hasta hace unos meses una desconocida para el elector común y desde noviembre del año pasado vicepresidenta del SPD e integrante de la cúpula renovada que preside Sigmar Gabriel.
Kraft -apellido que significa "fuerza"- se habría impuesto así al primer ministro titular, Jürgen Rüttgers, que a pesar de gozar de buena reputación entre el electorado habría sido la primera víctima política en Alemania de "contagio" de la crisis griega. EFE
gc/jcb/tcr
miércoles, 5 de mayo de 2010
Monumentalidad reducida
Berlín abre su Topografía del Terror sobre las ruinas de los calabozos nazis
Gemma Casadevall
Berlín, 5 may (EFE).- Sobre el solar de 4,5 hectáreas que ocuparon las centrales de la Gestapo y las SS se abrirá mañana el centro de documentación "Topografía del Terror", un sobrio edificio de forma rectangular, construido sobre lo que fueron los calabozos del aparato nazi.
"Esto no es un monumento más ni un lugar para rendir homenaje a las víctimas del nazismo, es un lugar al que venir a aprender", explica Andreas Nachama, director de la Fundación Topografía del Terror, en una visita para medios extranjeros en Berlín previa a la inauguración del centro por el presidente alemán, Horst Köhler.
Para recordar a los seis millones de judíos asesinados por el nazismo está, a unas manzanas, el monumento a las víctimas del Holocausto, el gigantesco patio de bloques de hormigón diseñado por Peter Eisenmann, de cuya inauguración se cumplen ahora cinco años.
Y para documentar el destino de ese colectivo, al que el nazismo pretendió exterminar, está asimismo en el corazón de Berlín el edificio en zigzag del Museo Judío, obra de Daniel Libeskind.
Las líneas frías del centro, obra de la arquitecta berlinesa Ursula Wilms, están estilísticamente muy alejadas del fuerte simbolismo que encierra el laberinto de Eisenmann, junto a la Puerta de Brandeburgo, o del tortuoso discurrir del museo de Libeskind.
"Es funcional, como lo es también el cometido del centro de documentación que, además de exposiciones, albergará una biblioteca y archivos abiertos a la investigación", explica Nachama, sobre el edificio en cuya construcción se invirtieron 19 millones de euros (24.574 millones de dólares).
Se trata de una versión abaratada del concepto diseñado en 1993 por el suizo Peter Zumthor, consistente en dos inmensas torres para las que se calculó un presupuesto de 25 millones de euros (32,3 millones de dólares), que luego se amplificó a 39 millones (50,4 millones de dólares) y que finalmente se vino abajo -también en el sentido literal-: las autoridades berlinesas ordenaron en 2004 su demolición, por inviabilidad del proyecto.
De las dos torres gigantescas se pasó a un rectángulo gris, de una planta sobre el solar -más dos niveles bajo tierra- acristalado, que para Nachama remite a las líneas Bauhaus.
Ese es el discreto formato elegido para evocar el aparato del terror contenido entre la Gestapo, las SS, la cancillería de Hitler y el ministerio de Aviación.
La exposición interior evocará la maquinaria del poder que gestó no sólo el plan de exterminio de los judíos, sino también al resto de colectivos de víctimas del nazismo -gitanos, homosexuales, enemigos del régimen, etc-.
"Los historiadores no solemos notar eso que otros llaman energía negativa de un lugar. Si no, no podríamos hacer nuestro trabajo", explica Nachama, respecto al pasado del solar y los obstáculos del proyecto, hasta el edificio actual, alrededor del cual "se dejará crecer la hierba".
La historia de la Topografía del Terror empezó en 1987, con la inauguración de una exposición al aire libre junto a uno de los pocos fragmentos del Muro de Berlín -"otro testigo de otro horror, de otra dictadura", al decir de Nachama- que queda en pie.
Junto a esa ruina del Muro se organizó más o menos precariamente una muestra aprovechando algunos vestigios de los calabozos nazis, donde se torturó a unas 15.000 personas.
Ahí, en el número 8 de la entonces Prinz Albrecht Strasse, ahora Niederkirchnerstrasse, estuvieron entre 1934 y 1945 la sede de la Gestapo, en vecindad con el antiguo palacio prusiano donde Hitler instaló su centro de poder y otras dependencias del Tercer Reich.
Del complejo que concentró el aparato del terror nazi, apenas quedó nada tras la II Guerra Mundial, más allá del ministerio de Aviación -convertido ahora en ministerio de Hacienda-, y el adyacente Martin Gropius Bau, actualmente uno de los museos de mejor programación de la capital.
La exposición al aire libre, precaria o no, ha recibido desde 1987 medio millón de visitantes anuales, atraídos por el magnetismo histórico del lugar, junto a la ruina del Muro.
Ahora se trasladó parte del material al interior del nuevo centro, a la espera de que se adecente esa parte exterior del solar.
Nachama admite sus dudas acerca de si su edificio rectangular tendrá el mismo poder de captación que la ruina de los calabozos. Está previsto reabrir la exposición junto a los vestigios del Muro en los próximos meses, con una conformación aún a estudiar, en función de la acogida que reciba el centro de documentación. EFE
gc/jcb/cat
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martes, 13 de abril de 2010
El autoproclamado Barack
La primavera històrica d’Obama
Gemma C. Serra
Barack Obama no dóna treva ni als aliats. El president dels Estats Units es passeja pel món decidit a què cada paraula porti l’etiqueta de „històrica“ i això neguiteja els aliats. Siguin els del G-20, els de l’OTAN o els de la UE. Ell, que per sí mateix ja és històric –per negre i president- vol ara passes històriques cap a un món sense armes atòmiques, on l’Islam no sigui l’enemic, amb una Turquia més aliada que mai. Posats a voler, vol que Turquia i Armènia enterrin les seves diferències per un genocidi que Ankara mai no ha reconegut i on van morir, es calcula, un milió i mig d’armenis.

Obama va escollir la primavera europea per a avançar cap a aquestes fites i va triar també escenaris emblemàtics. De Londres a la frontera franco-alemanya, d’allà a Praga i de Praga al mausoleu d’Ataturk. A cadascuna d’aquestes places va fer la seva declaració històrica, en un ritme que els europeus, acostumats a necessitar dècades per pair la història, no podien assimilar.
Nicolas Sarkozy, tot just anunciada la seva reincorporació plena a la plataforma militar de l’OTAN, se’l mirava amb escepticisme quan va anunciar el seu somni d’un món sense armament nuclear. França, potència atòmica europea, hauria de retallar aquesta „grandeur“? Qui començarà a destruir les seves armes? EEUU i Rússia, que en tenen unes 8.000? O els estats com Israel i Corea del Nord que ni tan sols diuen que en tenen? O ha de començar l’Iran, que encara no en té?
Més escepticisme encara va desfermar Obama amb la seva aposta per l’ingrés turc a la UE. Aquí van ser dos, com a mínim, els qui van arronsar el nas, Sarkozy i Angela Merkel, anfitrions durant dos dies del president. París, com Berlín, s’oposen sense manies a aquest ingrés, de fa anys i agermanants com a bon eix europeu. Obama no ha de venir a explicar-nos com s’ha de fer el procés d’integració d’un país amb qui volem tenir només una „aliança estratègica“, van recordar tots dos.
Es clar que Obama parlava des de l’alegria de qui ha aconseguit desbloquejar el no turc al nou secretari general de l’OTAN, el danés Anders Fogh Rasmussen, a qui a Turquia veu com un enemic per les caricatures d’un dibuixant danès infamants contra Mahoma. Però ni tan sols això sembla tan bonic als europeus, que es miren amb por les concessions d’Obama als aliats turcs.
No tot van ser flors i violes a primavera europea d’Obama. Cadascuna de les ciutats europees per què va passar el va rebre amb protestes –unes més incendiàries que altres-. Contra la crisi, contra l’OTAN o contra els ponts de diàleg que vol obrir. Es va fer palès de nou que com a mínim el format de les cimeres mundials ha de canviar. No es pot anar passejant somriures, més esposes, més desplegaments policials en un món on la gent comença a estar desesperada perquè no pot pagar la hipoteca, s’ha quedat sense feina o li han tancat la fàbrica.
Obama va escollir la primavera europea per a avançar cap a aquestes fites i va triar també escenaris emblemàtics. De Londres a la frontera franco-alemanya, d’allà a Praga i de Praga al mausoleu d’Ataturk. A cadascuna d’aquestes places va fer la seva declaració històrica, en un ritme que els europeus, acostumats a necessitar dècades per pair la història, no podien assimilar.
Nicolas Sarkozy, tot just anunciada la seva reincorporació plena a la plataforma militar de l’OTAN, se’l mirava amb escepticisme quan va anunciar el seu somni d’un món sense armament nuclear. França, potència atòmica europea, hauria de retallar aquesta „grandeur“? Qui començarà a destruir les seves armes? EEUU i Rússia, que en tenen unes 8.000? O els estats com Israel i Corea del Nord que ni tan sols diuen que en tenen? O ha de començar l’Iran, que encara no en té?
Més escepticisme encara va desfermar Obama amb la seva aposta per l’ingrés turc a la UE. Aquí van ser dos, com a mínim, els qui van arronsar el nas, Sarkozy i Angela Merkel, anfitrions durant dos dies del president. París, com Berlín, s’oposen sense manies a aquest ingrés, de fa anys i agermanants com a bon eix europeu. Obama no ha de venir a explicar-nos com s’ha de fer el procés d’integració d’un país amb qui volem tenir només una „aliança estratègica“, van recordar tots dos.
Es clar que Obama parlava des de l’alegria de qui ha aconseguit desbloquejar el no turc al nou secretari general de l’OTAN, el danés Anders Fogh Rasmussen, a qui a Turquia veu com un enemic per les caricatures d’un dibuixant danès infamants contra Mahoma. Però ni tan sols això sembla tan bonic als europeus, que es miren amb por les concessions d’Obama als aliats turcs.
No tot van ser flors i violes a primavera europea d’Obama. Cadascuna de les ciutats europees per què va passar el va rebre amb protestes –unes més incendiàries que altres-. Contra la crisi, contra l’OTAN o contra els ponts de diàleg que vol obrir. Es va fer palès de nou que com a mínim el format de les cimeres mundials ha de canviar. No es pot anar passejant somriures, més esposes, més desplegaments policials en un món on la gent comença a estar desesperada perquè no pot pagar la hipoteca, s’ha quedat sense feina o li han tancat la fàbrica.
lunes, 12 de abril de 2010
Echaremos de menos a Lech
Kaczynski II, adiós
Gemma C. Serra
Tot Polònia el plora, ens deien aquests dies els enviats especials a Varsòvia. Tot Polònia? Bé, tan bon punt es va saber la decisió d'enterrar-lo a castell cracovià va sortir al carrer la Polònia que no plora -o que plora menys- Kaczynski. Enterrar-lo entre reis i herois nacionals, envoltat per l'elit mundial, és potser el màxim desig de Jaroslaw, el bessó a qui va tocar el terrible moment d'identificar un cos destrossat idèntic al seu. Potser ho consideri el tribut que es mereix el congnom Kaczynski, però està clar que dividir no és la millor recepta per a la transició després del trauma.
A l´hora d'escriure aquesta crònica no se sap si les protestes aniran a més ni fins quin punt la polèmica empastifarà l'enterrament de Kaczysnki envoltat per aquesta elit mundial que ara el plora. Una setmana després de l'accident aeri de la delegació que anava a retre homenatge als polonesos morts a Katyn, Polònia tindrà el seu màxim dia de dol. Immediatament després s'encetarà de debó la dura transició política, amb la incògnita de si hi haurà un Kaczynski II i qui serà el valent que recorda en campanya que no tot van ser coses bones en el regnat de Kacznyki I
sábado, 10 de abril de 2010
Feliz cumpleaños
Una dècada de Merkel
A MIDA · La cancellera alemanya compleix avui deu anys al capdavant de la CDU, que ha transformat en un partit modern i menys conservador PODER · La premsa recorda el cop intern contra Kohl que la va catapultar
Gemma C. Serra
"No sóc, amb seguretat, persona de decisions ad hoc. Entenc un procés a partir del seu discórrer global i abans de moltes decisions em demano primer on conduiran", explicava dijous, amb motiu dels deu anys al capdavant de la Unió Cristianodemòcrata (CDU), Angela Merkel, a Die Zeit, setmanari l'editor vitalici del qual és l'excanceller socialdemòcrata Helmut Schmidt, de 91 anys.
El seu estil és la moderació i si hi ha un mètode que no li quadra és l'acció per l'acció, diu la cancellera alemanya. Amb aquest "mètode de treball" ha aconseguit transformar el partit de Konrad Adenauer i Helmut Kohl en una formació feta a la seva mida: moderna i pragmàtica, més socialdemòcrata del que mai haurien autoritzat els patriarques, a costa d'haver sacrificat els seus perfils conservadors. Un temps rècord per a la metamorfosi d'un partit, les regnes del qual va agafar en un moment d'agonia, amb la sang freda que se li atribueix.
Des d'aquesta posició, i mentre dia a dia sortien noves revelacions del "sistema Kohl", Merkel publicava a l'estendard de la premsa conservadora alemana, Frankfurter Allgemeine Zeitung, un article on cridava a "emancipar-se" de Kohl. "Mantenir la paraula d'honor per sobre de la justícia i el dret es pot entendre, quan s'ha actuat legalment. Però no quan s'ha procedit il·lícitament", argumentava Merkel, en relació amb l'obstinació de Kohl a no revelar el nom dels seus donants anònims perquè els havia donat la seva paraula d'honor.
Va ser el toc de gràcia a l'era Kohl, que va acabar renunciant a la presidència honorífica, mentre Schäuble ho feia a la presidència. Al cop intern el va seguir l'elecció de Merkel amb un 95,9% dels vots, avui fa deu anys. El partit dels grans patriarques passava a mans d'una dona, que havia crescut a l'Est i filla d'un pastor protestant, tercera ruptura en una formació fins llavors de domini catòlic.La "noieta de l'Est", a qui Kohl s'havia tret de la mànega i convertit en ministra de la Dona i el Jovent, el 1991, i després en titular de Medi Ambient, el 1994, va arrossegar el partit a la seva transformació. Els barons la van deixar fer, convençuts que els seria útil per fer la feina bruta mentre durés la crisi.
Merkel va deixar clar que menysprear-la és un error que es paga amb el fracàs. Primer va dir amén, quan els barons van triar Edmund Stoiber, i no ella, per enfrontar-se a Schröder, a les generals del 2002. Stoiber va perdre i a Merkel ja no l'ha aturada ningú mai més: el 2005 va derrotar un altre home que la tenia com una rival fàcil, Schröder. A partir d'aquí va deixar créixer any rere any el seu mite de dona més poderosa del món. Un títol que li hauria pogut arrabassar Hillary Clinton, si no fos perquè la va trair un pecat que Merkel no té, prepotència davant l'adversari.
Majoria al Senat en joc
Superpoderosa o culpable d'un buit de poder al capdavant del govern de coalició amb els liberals. Aquests són els dos termes que s'alternen aquests dies. Merkel domina la CDU, però la situació pot donar un tomb el pròxim 9 de maig, amb motiu de les eleccions regionals de Rin del Nord-Westfàlia, l'Estat federat més poblat d'Alemanya. Les enquestes apunten que no renovarà la coalició entre la CDU i els liberals. Alhora, la CDU s'hi juga la pèrdua de la majoria a la cambra alta, el Bundesrat.
Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 10. Dissabte, 10 d'abril del 2010
martes, 6 de abril de 2010
A algunos les pagan la mudanza
La Staatsoper de Barenboim y Flimm se traslada al oeste de Berlín
Gemma Casadevall
Berlín, 6 abr (EFE).- La Staatsoper de Daniel Barenboim y Jürgen Flimm ha apostado por el riesgo en la etapa que se abrirá con su traslado por obras al oeste de Berlín y consagrará su gala inaugural a "Metanoia", ópera inédita de Jens Joneleit que dirigirá el "enfant terrible" de la escena alemana Christoph Schlingensief.
"Teníamos la posibilidad de tomarnos la mudanza como una solución de emergencia o como un desafío. Nos decidimos por lo segundo", afirmó el músico argentino-israelí y director musical de la Staatsoper, al presentar la próxima temporada de la más clásica entre las óperas berlinesas junto a Flimm, su director general.
La fecha del estreno será el 3 de octubre, fiesta nacional por ser el Día de la Unidad, y con ella se abrirá una etapa de dos años largos, en que la Staatsoper se instalará en el Schiller Theater mientras se remodela su viejo edificio en el este de la ciudad.
Quedará así a unos escasos 200 metros, en línea recta y compartiendo la Bismarckstrasse, de la Deutsche Oper, abierta en los años 60 en el sector occidental de la capital alemana para remediar el vacío operístico dejado por la partición de la ciudad.
La vecindad no asusta a Barenboim ni a Flimm -"nos llevaremos como buenos vecinos", afirmó el primero-, tampoco la apuesta por dos contemporáneos -"así nos ahorramos comparaciones", siguió bromeando el "Maestro"- ni tampoco el estado del Schiller, tras diez años de cierre y aún en obras para su nuevo cometido.
"Un escenario del este despierta con un beso a otro del oeste", sintetizó, entre poético e irónico Flimm, quien dejará su cargo de director del Festival de Salzburgo a final de este verano para consagrarse al cien por cien en su tarea en Berlín.
El programa de la primera temporada es ambicioso: Barenboim tomará la batuta para "Metanoia" -obra por encargo de Joneleit, de 43 años, en que Schlingensief aborda su lucha contra el cáncer detectado tres años atrás-; le seguirán las dos primera piezas de un nuevo "Anillo del Nibelungo", "El Oro del Rin" y "La Valquiria", dirigido por Guy Cassiers y co-producidas por La Scala de Milán.
Las otras dos piezas de la tetralogía de Richard Wagner -"Sigfrido y "El crepúsculo de los dioses"- quedarán para la siguiente temporada, lo que no significa que los primeros meses de la Staatsoper en el Schiller vayan a ser flojos: Barenboim dirigirá cuatro de las ocho premieres de la temporada, a lo que se suman los conciertos de su Staatskapelle, entre un total de 350 galas.
Barenboim, director musical de la Staatsoper desde 1992 y alma de la casa, compartirá protagonismo con Flimm, al que Salzburgo sigue sin haberle perdonado su abandono algo intempestivo, anunciado dos años atrás y consumado ahora.
Ambos se comportaron hoy como un par de buenos amigos, Flimm en el papel de "sabio despistado", que preguntaba continuamente a su tándem si se olvidaba algo, mientras Barenboim se tomaba la licencia de dejarle hablar, recién cerrado, anoche, su último Festival de Pascua, aún en el viejo edificio al otro lado de la ciudad.
Barenboim puede permitirse el riesgo, en el Schiller o en cualquier otro escenario. Tiene a Berlín a sus pies -como demostró en los apoteósicos aplausos del "Tristán e Isolda" que dirigió ayer, con la mezzosoprano Waltraud Meier convertida de nuevo en la más wagneriana heroína- y se le seguirá adonde vaya.
La puesta a punto del Schiller es un lavado de cara presupuestado en 24 millones de euros (32 millones de dólares), al que seguirá en 2013 la reapertura de la Staatsoper saneada por otros 240 millones de dólares (321 millones de euros).
No será la ambiciosa operación de remodelación en profundidad que quería Barenboim para el edificio de la Staatsoper, construido entre 1741 y 1743 por el arquitecto Georg Wenzeslau, arrasado por los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial que lo dejaron reducido a cenizas y reconstruido más o menos de acuerdo al original por las autoridades de la República Democrática Alemana (RDA).
Barenboim defendía la teoría de que no había por qué sujetarse a las normas del respeto al patrimonio arquitectónico para lo que de todos modos no era el original, sino un falso rococó de los años 50.
Pretendía una solución más rupturista, que colocará a la Staatsoper al nivel de una Scala de Milán u otras rivales europeas. Finalmente el alcalde-gobernador, Klaus Wowereit, impuso su tesis continuista y ésa será la ópera a la que regresará previsiblemente Barenboim, más o menos revitalizada, en 2013. EFE
gc/nvm/mlr
sábado, 3 de abril de 2010
Helmut resucita
Helmut Kohl, el colós enyorat
ANIVERSARI · El canceller de la reunificació alemanya fa avui 80 anys enmig d'una febre nostàlgica COMPARACIONS · La figura del pare de l'euro revifa mentre Merkel representa un nou i discutit "euroegoisme"
Gemma C. Serra
De Helmut Kohl semblava que ja s'havia dit tot i que només calia esperar -amb perdó- el moment d'escriure-li la necrològica. El canceller de la reunificació -com a artífex de l'Alemanya unida-, el canceller rècord -setze anys al capdavant de la potència europea-, el pare de l'euro o el colós d'Europa: aquests i altres sobrenoms acompanyen l'home que durant 25 anys va presidir la Unió Cristianodemòcrata Alemanya (CDU), que ara lidera Angela Merkel, expadrí polític de la cancellera, a qui va descobrir com "la noieta de l'Est". També el patriarca que, en la seva derrota davant el socialdemòcrata Gerhard Schröder, el 1998, va enfonsar la CDU en la seva pitjor crisi en revelar-se l'escàndol dels comptes i donants secrets, de qui fins ara no ha revelat els noms perquè, diu, els va donar la paraula d'honor que en defensaria l'anonimat. O el polític que, de tant pensar només en política, va deixar morir a les fosques la seva dona, Hannelore, sola a la seva casa de Oggersheim, el 2001, mentre ell preparava la seva defensa a Berlín.
Complir 80 anys és sempre motiu per al balanç i, en el cas d'un polític que va marcar Alemanya i Europa, encara més. Els setmanaris li dediquen monografies, els biògrafs treuen més i més volums en honor al colós del Palatinat -la regió on va néixer-, mentre l'homenatjat celebra els anys en el més estricte cercle familiar i acompanyat de la seva segona esposa, Maike Richter, l'exassessora amb qui es va casar el 2008 en una clínica de rehabilitació després d'una greu caiguda de la qual no s'ha recuperat mai del tot. Des d'aleshores, pràcticament només se'l va veure en públic uns dies abans de l'aniversari de la caiguda del Mur, el novembre de l'any passat, amb cadira de rodes, en companyia de dos altres veterans i amics, l'expresident dels Estats Units George Bush pare i l'expresident soviètic Mikhaïl Gorbatxov.
Kohl no surt de casa ni tampoc no recuperarà el títol de president honorari de la CDU a què va renunciar el 1998, després que Merkel cridés el partit a "emancipar-se" del patriarca, empastifat en l'escàndol dels comptes a la CDU. El gran acte en honor seu serà el 5 de maig, amb Merkel i convidats d'arreu el món disposats a fer-lo plorar d'autoemoció. Fins aleshores, els mitjans de comunicació reprodueixen les seves màximes fites: Kohl de la mà de François Mitterrand, al cementiri militar de Verdum, el 1984, o la nit pirotècnica del 3 d'octubre del 1990, al Reichstag (Parlament) berlinès, en el primer Dia de la Unitat.
Notícia publicada al diari AVUI, pàgina 11. Dissabte, 3 d'abril del 2010
Entre amigos
Barenboim celebra con Boulez y amigos la última Pascua de la vieja Staatsoper
Gemma Casadevall
Berlín, 3 abr (EFE).- El músico argentino-israelí Daniel Barenboim celebra con Pierre Boulez, Rolando Villarzón, Waltraud Meier y Anna Netrebko el último Festival de Pascua de la vieja Staatsoper Unter den Linden, antes de su cierre por obras, a partir del próximo junio hasta 2013.
El director, compositor y musicólogo francés Boulez, nacido el 26 de marzo de 1925, tendrá hoy y mañana en Berlín la fiesta aplazada de su 85 cumpleaños, como el plato fuerte del Festival de Pascua de la ópera berlinesa que dirige Barenboim.
Para la gala de este sábado, Boulez tomará la batuta e interpretará obras de Arnold Schönberg, entre otros, al frente de la Staatskapelle de Berlín.
Mañana domingo, lo hará con un repertorio de composiciones propias y ante la West-Eastern Divan, la orquesta fundada por Barenboim e integrada por jóvenes músicos israelíes y palestinos, como símbolo de que la reconciliación es posible.
A las dos galas en honor a Boulez han precedido otros dos reencuentros con algunos amigos de la casa, como el tenor mexicano Rolando Villazón, el miércoles, al frente de "Eugen Onegin", y la soprano rusa Anna Netrebko.
Barenboim y Netrebko se entregaron ya esta semana, en esa misma ópera, a un romance ruso interpretando a dos piezas de Nicolai Rimsky-Korsakov y de Piotr Tchaikovsky. El festival se cerrará, el lunes, con la mezzosoprano alemana Waltraud Meier, al frente de "Tristan e Isolda".
Será la última representación de la temporada de esta provocativa versión de la ópera de Richard Wagner firmada por Harry Kupfer y con Barenboim en la dirección. También, una de las últimas grandes galas en el viejo edificio, antes de su cierre temporal en junio.
La Staatskapelle de Barenboim y el resto del equipo de la Staatsoper se trasladarán entonces al domicilio provisional al otro lado de la ciudad, en el Schiller Theater, en el antiguo sector occidental.
Serán dos años de unas obras de saneamiento que costarán unos 240 millones de euros (304 millones de dólares) y tras las que resurgirá un edificio que no será, ni de lejos, como lo quería Barenboim.
El director musical de la Staatsoper, como su actual director general, Jürgen Flimm, habían apostado por una remodelación en profundidad no sólo del patio de butacas y el auditorio, sino de toda la estructura interior.
Defendieron mientras pudieron la propuesta futurista del arquitecto Klaus Roth, que habría dotado al viejo edificio de una mejor acústica, al nivel de rivales europeos como la Scala de Milán.
Estrecheces presupuestarias, aliadas con el argumento de la protección del patrimonio arquitectónico, hicieron que la decisión se decantase por el formato de remodelación del auditorio y basta.
El edificio de la Staatsoper, diseñado por el arquitecto Georg Wenzeslau, se construyó entre 1741 y 1743. Los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial lo dejaron reducido a cenizas, tras lo cual las autoridades de la República Democrática Alemana (RDA) optaron por una reconstrucción más o menos fiel.
El auditorio falsamente rococó de la Staatsoper fue construido entre 1952 y 1955 de acuerdo a los planos del arquitecto germano-oriental, Richard Paulick.
Tras una larga controversia sobre si mejorar la acústica o respetar su espíritu clásico, el alcalde-gobernador de Berlín, Klaus Wowereit, comunicó el año pasado la decisión a favor del modelo artísticamente menos ambicioso.
Barenboim se resistió mientras pudo, hasta que lo acató; a Flimm le corresponderá la tarea de llevar la dirección general en las dos temporadas largas del Schiller Theater.
Puestos a despedirse del viejo edificio, y sin perspectivas de conseguir un acuerdo sobre su concepto deseado, Barenboim optó por darse este último festival pascual entre amigos, muchos de los cuales estuvieron presentes en las ediciones anteriores de un certamen que desde su creación, en 1996, se ha consolidado en el circuito clásico europeo. EFE
gc/ih/cat
Gemma Casadevall
Berlín, 3 abr (EFE).- El músico argentino-israelí Daniel Barenboim celebra con Pierre Boulez, Rolando Villarzón, Waltraud Meier y Anna Netrebko el último Festival de Pascua de la vieja Staatsoper Unter den Linden, antes de su cierre por obras, a partir del próximo junio hasta 2013.
El director, compositor y musicólogo francés Boulez, nacido el 26 de marzo de 1925, tendrá hoy y mañana en Berlín la fiesta aplazada de su 85 cumpleaños, como el plato fuerte del Festival de Pascua de la ópera berlinesa que dirige Barenboim.
Para la gala de este sábado, Boulez tomará la batuta e interpretará obras de Arnold Schönberg, entre otros, al frente de la Staatskapelle de Berlín.
Mañana domingo, lo hará con un repertorio de composiciones propias y ante la West-Eastern Divan, la orquesta fundada por Barenboim e integrada por jóvenes músicos israelíes y palestinos, como símbolo de que la reconciliación es posible.
A las dos galas en honor a Boulez han precedido otros dos reencuentros con algunos amigos de la casa, como el tenor mexicano Rolando Villazón, el miércoles, al frente de "Eugen Onegin", y la soprano rusa Anna Netrebko.
Barenboim y Netrebko se entregaron ya esta semana, en esa misma ópera, a un romance ruso interpretando a dos piezas de Nicolai Rimsky-Korsakov y de Piotr Tchaikovsky. El festival se cerrará, el lunes, con la mezzosoprano alemana Waltraud Meier, al frente de "Tristan e Isolda".
Será la última representación de la temporada de esta provocativa versión de la ópera de Richard Wagner firmada por Harry Kupfer y con Barenboim en la dirección. También, una de las últimas grandes galas en el viejo edificio, antes de su cierre temporal en junio.
La Staatskapelle de Barenboim y el resto del equipo de la Staatsoper se trasladarán entonces al domicilio provisional al otro lado de la ciudad, en el Schiller Theater, en el antiguo sector occidental.
Serán dos años de unas obras de saneamiento que costarán unos 240 millones de euros (304 millones de dólares) y tras las que resurgirá un edificio que no será, ni de lejos, como lo quería Barenboim.
El director musical de la Staatsoper, como su actual director general, Jürgen Flimm, habían apostado por una remodelación en profundidad no sólo del patio de butacas y el auditorio, sino de toda la estructura interior.
Defendieron mientras pudieron la propuesta futurista del arquitecto Klaus Roth, que habría dotado al viejo edificio de una mejor acústica, al nivel de rivales europeos como la Scala de Milán.
Estrecheces presupuestarias, aliadas con el argumento de la protección del patrimonio arquitectónico, hicieron que la decisión se decantase por el formato de remodelación del auditorio y basta.
El edificio de la Staatsoper, diseñado por el arquitecto Georg Wenzeslau, se construyó entre 1741 y 1743. Los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial lo dejaron reducido a cenizas, tras lo cual las autoridades de la República Democrática Alemana (RDA) optaron por una reconstrucción más o menos fiel.
El auditorio falsamente rococó de la Staatsoper fue construido entre 1952 y 1955 de acuerdo a los planos del arquitecto germano-oriental, Richard Paulick.
Tras una larga controversia sobre si mejorar la acústica o respetar su espíritu clásico, el alcalde-gobernador de Berlín, Klaus Wowereit, comunicó el año pasado la decisión a favor del modelo artísticamente menos ambicioso.
Barenboim se resistió mientras pudo, hasta que lo acató; a Flimm le corresponderá la tarea de llevar la dirección general en las dos temporadas largas del Schiller Theater.
Puestos a despedirse del viejo edificio, y sin perspectivas de conseguir un acuerdo sobre su concepto deseado, Barenboim optó por darse este último festival pascual entre amigos, muchos de los cuales estuvieron presentes en las ediciones anteriores de un certamen que desde su creación, en 1996, se ha consolidado en el circuito clásico europeo. EFE
gc/ih/cat
jueves, 1 de abril de 2010
Crónica 6. Abril/Junio 2010
Eissenhauer, el señor de los museos
Gemma Casadevall
Pregunta.- Cuando asumió el cargo el gran temor era si la cultura sería la primera víctima de la crisis, si los patrocinadores privados. La verdad es que los museos están más llenos que nunca, sea en Berlín o en Madrid. ?Diría es un sector inmune a la crisis?
-Es pronto para juzgarlo. Los temores de entonces no se han plasmado en la realidad, tiene ahí toda la razón, pero hay que tener en cuenta, especialmente en Alemania, que la financiación pública arranca de dos años atrás, de 2007. En 2009 entran en efecto. De haber recortes, llegan dos años después. Nuestros museos públicos hasta ahora, no han sufrido recortes. Somos optimistas ante 2010 y 2011, hay unas regulaciones, unos decretos. Sí se escucha un silencio, sin embargo, cuando se habla de inversores privados. Se nota, claro. Pero no hasta el punto de decir: Oh, el mundo cambió. Eso no. O aún no.
-Con o sis crisis, Usted tiene entre manos tres grandes proyectos. La culminación de la Isla de los Museos, el arranque del Humboldt Forum, la revitalización del Kulturkorum. ?Se mantiene el calendario?
-Estamos hablando de proyectos que arrancan y se extienden más allá de mi mandato. La recuperación de la Isla de los Museos es un contrato generacional, que implica reconstruir un patrimonio de la humanidad venido abajo durante la Segunda Guerra Mundial y que la República Democrática Alemana no se encargó de cuidar. Tras la reunificación se empezó a trabajar en su recuperación. Queda mucho por hacer. Para que tenga un poco en cuenta el plan: ahora, en 2010, se reabrirá el Patio de las Columnas, en la Antigua Galería Nacional. En 2010 pondremos la primera piedra del nuevo edificio de acceso, que estará listo a finales de 2013 o principios de 2014. Después empezaremos con el saneamiento del Pergamon, en varias fases, junto a la ampliación a una cuarta ala. Después se procederá al saneamiento del Altes Museum, hacia 2014 o 2015. Otros cuatro o cinco años. Y finalmente el paseo subterráneo, que comunicará los cinco edificios y les dotará de servicios, cafetería y shops comunes...
-Y, a todo esto, el Humboldt Forum...
-Y a todo esto añadimos el Humboldt Forum, sí, frente a la Isla de la Museos, con fecha de inicio el próximo año. Esperamos que hacia 2016 esté listo. O sea, mucho, mucho trabajo, sin perder de vista que la Neue Nationalgalerie está necesitada de urgente renovación.
-Un largo camino, que cada año da alguna alegría. La sensación de 2009 fue la reapertura del Neues Museum, con el concepto de David Chipperfield que ensambla ruina con la nueva construcción, que deja al aire las cicatrices tiempo. No se oyen más que elogios.
-Una locura, sí. Genial.
-Todo el mundo adora el concepto de Chipperfield, justo lo contrario de lo que ocurre con el de Franca Stella para Humboldt Forum. Uno representa la creatividad, el otro la reconstrucción rutinaria del palacio de los Hohenzollern, para muchos innecesaria.
-Mire, no me preocupa. Viví lo mismo con Chipperfield. Cuando presentaron los primeros bocetos de Chipperfield para el Neues Museum...
-... a nadie les gustaban...
-... absolutamente. Todo eran quejas. Incluso hubo una recogida de firmas, una iniciativa cívica. Se polemizó hasta justo antes de la entrega de llaves, en marzo. Se agitó hasta el último momento contra el concepto de Chipperfield. Y de pronto tuvimos el gran éxito con la apertura, 30.000 visitantes para el primer día de puertas abiertas.
-De repente Chipperfield abrió la puerta y todos dijimos: Uauuu...
-Uauuu..., exacto, era fue la sensación. Es así, y así tiene que ser. Los grandes proyectos despiertan controversia, es correcto. Pero también sería deseable un poco más de confianza en la capacidad de nuestras cabezas pensantes, de quienes impulsan esos proyectos. En el Humboldt se suman dos debates. Por una parte, la oportunidad de reconstruir ese edificio. Por la otra, el cómo. Lo primero no es cosa nuestra, es una decisión del Parlamento, los representantes del pueblo, una resolución emanada de la democracia. No es cuestión de decir: me gusta, no me gusta. Algunas leyes pueden no gustarnos, pero esa no es nuestra tarea. Y respecto al concepto de Stella: soy optimista, sé que funcionará.
-Volvamos al Neues Museum. Ahí vive de nuevo la Reina, Nefertiti. Tras un largo viaje por varios domicilios provisionales, volvió a su primera casa en Berlín. Nadie duda del Museo de Chipperfield, pero: ?es el mejor sitio del mundo para la Reina del Nilo?
-Bueno, vamos a ver...
-Cuidado: yo le entiendo. Si tuviera en casa a Nefertiti tampoco me gustaría tener que devolverla...
-(risas) No, vamos a ver, por partes: No hay una demanda oficial de devolución egipcia. Hay una discusión al respecto. Hay una discusión sobre cómo salió de Egipto. Pero, vamos a ver, no sé por dónde empezar: no hay razón alguna para temer que Nefertiti abandone algún día Berlín. Simplemente, porque no está capacitada para resistir un transporte. No puede salir de aquí.
-Tampoco para una exposición temporal, a modo de compromiso para los egipcios?
-Un transporte es un transporte. No hay punto medio. O se puede o no se puede viajar. Y Nefertiti no puede. La escultura tiene un núcleo pétreo, sobre la piedra hay yeso. Y no está sujeto en todos los puntos. En caso de transporte, a la menor vibración, hay riesgo de que se desprende el yeso. Esta es la conclusión de los análisis realizados hace dos o tres años. En razón de esos análisis sabemos que no es apta para el transporte. Es decir, se puede hacer un traslado mínimo, diríamos, llevándola sobre nuestras a manos, con muchísimo cuidado, de una casa a otra, evitando toda vibración. Todo otro transporte es imposible. Por tanto, está descartado.
-?Y eso es lo que les diremos a los egipcios, si insisten?
-No hay una demanda formal de restitución, insisto. Hay una discusión, un intercambio de información en el que participamos con gran transparencia. Tenemos documentos, material de archivo, del momento del hallazgo, del protocolo de reparto de las piezas excavadas, que demuestran que el reparto fue acorde con la legislación vigente en ese tiempo. No hay duda alguna al respecto. Por parte egipcia se lanzó la sospecha de que hubo una especie engaño en el reparto. No compartimos esa opinión. Pero nos mantenemos en diálogo. Actuamos con absoluta transparencia. Y no tenemos absolutamente ninguna duda de que se quedará aquí.
-Para siempre jamás...
-Así es.
-Los que la hemos visto en cuatro emplazamientos distintos -en Charlottemburg durante la división berlinesa, luego temporalmente en el Kulturforum, a lo que siguio una segunda temporalidad en el Altes Museum hasta el regreso al Neues Museum- sabemos que es bella, hipnótica, no importa donde esté ni cuántas veces la hayamos tenido delante, ahí uno entiende que los egipcios...
-Sólo el transporte del Altes al Neues Museum, dentro de la misma Isla, fue para volverse loco. Seis personas participaron en la mudanza, hay que llevarla en brazos, evitarle cualquier vibración. No, no puede soportar otro traslado.
-El problema es que en este tipo de discusiones acaba saltando la cuestión de hasta qué punto los arqueólogos son salvadores del tesoros ocultos o ladrones de tumbas. ?Se puede documentar al cien por cien que Nefertiti salió legalmente de Egipto, en 1912?
-Hay un protocolo de expedición, una lista de las piezas que se excavaron, cómo se hizo el reparto entre la parte prusiana y la egipcia. Desde la perspectiva de entonces, fue absolutamente legal. Las leyes de entonces no son las vigentes hoy. Esto es cierto. Pero de lo que se trata es de esclarecer si el procedimiento fue acorde a la ley vigente entonces. Si se cumplieron los contratos. Y así fue, sin mácula.
-A Berlín se le presupone sensibilidad en lo relativo a pérdida de su patrimonio. Alemania sabe lo que es perder su patrimonio. Existen cifras concretas de cuánto se perdió y cuánto fue expoliado en la Segunda Guerra Mundial? Qué diferencia hay entre arte expoliado y pérdidas de guerra?
-Muy clara. Pérdidas de guerra es aquello que simplemente se destruyó, con los bombardeos, en incendios, con medio de la destrucción de la guerra. Arte expoliado es aquello que al final de la guerra conscientemente y a propósito fue transportado fuera de Alemania. La expoliación es contraria a la Convención de la Haya, es un delito. Se trata de todo aquello que tras mayo de 1945, tras la capitulación alemana, fue transportado por tropas de expolio soviéticas fuera del país y hacia Rusia. De acuerdo al derecho internacional, todo ello es de obligatoria devolución. No es tarea nuestra, es una cuestión bilateral que atañe a los gobiernos respectivos. Tenemos documentadas dos millones de piezas de arte que están aun en territorio de la Federación Rusa. Unas 200.000, al menos, son piezas que pertenecieron a museos. Sólo en lo que respecta a los museos nacionales sabemos que se encuentran en San Petersburgo y en Moscú, la pieza más famosa es el Tesoro de Príamo, fruto de las excavaciones de (Heinrich) Schlimann en las ruinas de Troya, parte del botín de guerra soviético.
-Estamos hablando de reclamaciones que vienen de 65 años atrás.
-Hay que decir que antes de la caída del Muro ni siquiera sabíamos de ello, constaban como pérdidas de guerra. Ahora sabemos que es arte expoliado. Hemos conseguido, al menos, que la opinión pública tome consciencia de la pérdida, que se conozca que estamos trabajando en cooperación con la Federación Rusa en su recuperación.
-Y qué ocurre con el patrimonio que Hitler incautó a los judíos. ?Se trabaja también con el mismo tesón en su restitución a sus propietarios?
-Eso es otra cosa. Son cosas muy distintas, no deben confundirse.
-Que se enmarcan, sin embargo, en la misma historia alemana. Nazismo, Segunda Guerra, expropiación, expoliación.
-Sí y no. Son cosas distintas, aunque consecuencia de una misma historia alemana. Las incautaciones a los judíos fueron obra de un régimen, del nazi. Tenemos nuestro propio instituto investigador, inspeccionamos sistemáticamente nuestras colecciones para establecer su procedencia. Y cuando se establece que sus legítimos propietarios fueron judíos, a los que se incautó esa pieza, atendemos a nuestra responsabilidad, tratamos de localizar a sus herederos y, si lo conseguimos, las restituimos.
-?Es problema específico alemán?
-Sí y no. La incautación de obras de arte a los judíos se desató para el régimen nazi, pero entre tanto es un problema universal. Hay actualmente obras de arte que pertenecieron a los judíos en tantas colecciones de EEUU, briránicas, francesas. Y estos países están igualmente obligados a devolver esas obras, porque en su momento sacaron partido de que los nazis cometieran ese crimen, arrebataran a un grupo de personas obras de su propiedad y las pusieran a la venta. Todos estamos obligados, todos los países suscriptores del Tratado de Washington (que reguló las restituciones), deben devolver esas obras a sus legítimos propietarios. Afecta tanto a Alemania como a Italia o a Francia o a Estados Unidos.
-Para empezar a despedirnos. ?Dónde situaría el patrimonio berlinés bajo sus dominios respecto al de un Madrid, pongamos?
-(risas) Aquí voy a necesitar una respuesta diplomática. Es realmente complicado tratar de trazar un ranking de museos. Las colecciones en Madrid tienen una dimensión que para nosotros es inalcanzable. Sólo la pintura barroca del Prado... Y además la colección Thyssen- Bornemisza. Increíble lo que tienen ahí. Tal vez la fuerza de Berlín, lo que hace único su patrimonio, es la variedad, el volumen, desde lo etnológico a lo contemporáneo. Su capacidad para mostrar una especie de museo universal, todas las épocas, todas las civilizaciones. Pero nunca se podrá medir con Madrid en cuanto a las colecciones del siglo XVII, por ejemplo. Esos Velázquez...
-Madrid juega ahí con ventaja respecto a la tradición federalista de Alemania. Las colecciones no se concentran en Berlín. Está Múnich, está Fránkfurt... Es bueno o malo, para una capital?
-Digámoslo así: si todos los Picasso de Stuttgart, de Colonia, también de Frankfurt, de Berlín... de todas las ciudades alemanas se concentraran en un solo museo, probablemente tendríamos la mayor colección de Picasso del mundo. Creo, no estoy del todo seguro.
-Pero les faltaría el Gernika...
-Por supuesto. El Gernika tampoco es transportable. No es obra que se pueda cedar para una exposición temporal. Sí, estuvo en Nueva York, regresó de ahí. Pero no se moverá más. Está absolutamente descartado. Como Nefertiti.
Crónica 6. Abril/Junio 2010
Del mejor Kircher a las animaladas de Walton Ford
Gemma Casadevall
Hay museos que no conviene perderse y otros por los que conviene asomarse de vez en cuando, a ver qué se les ocurrió esta vez. Entre los primeros se sitúa el Städelmuseum de Frankfurt, entre los segundos la Hamburger Bahnhof de Berlín, el museo acomodado en esa antigua estación ferroviaria de la capital alemana, ahora lugar de paso obligado para las genialidades de nuestros tiempos. Unas, mejor logradas que otras, pero siempre con la Bahnhof como soberbio escenario enaltecedor, a tiro de piedra de la nueva Hauptbahnhof, la colosal estación de acero y cristal por la que llega a la capital alemana el viajero ferroviario.
El Städelmuseum de Frankfurt cerró 2009 con su mejor cifra de visitantes en años -una media de 3.200 al día- por obra y gracia de la retrospectiva dedicada a Sandro Botticelli. Aspiran ahora sus estrategas a no bajar la guardia, esta vez de la mano de Ernst Ludwig Kirchner. 170 piezas, la mayor muestra en Alemania en los últimos 30 años de ese miembro fundacional de Die Brücke y, a la vez, una ocasión para recordar los vínculos de la ciudad con el artista. En Fránkfurt se abrió en 1916 una de las primeras grandes exposiciones dedicadas al artista; el Städel fue el primer museo que adquirió obra suya, en 1919, según se encarga de reivindicar ahora la casa. El pintor de las “Berliner Strassenszene” tuvo también, y no poca, su vida en Frankfurt, recuerdan los del Städel, lo que no quita por supuesto que la retrospectiva incluya sus famosas escenas berlinesas.
Una retrospectiva imprescindible, en un museo que nadie debería perderse. Frankfurt se deja mecer en el mejor Kircher -no sólo el berlinés-, mientras que en la capital más de uno se estremece con el “Bestiarium” de Walton Ford. 25 cuadros en gran formato, para la primera excursión del estadounidense por Europa -al menos, en forma de exposición tan sobredimensionada y consagrada en exclusiva a él-. Una ocasión propicia para asistir al particular mundo animal que no lo es de Ford. Aparentemente, ciervos, monos, pájaros, peces, búfalos y jaguares pintados con la pincelada propia del siglo XIX. En realidad, bestias que se devoran, penetran o roban la comida no como los hermosos ejemplares del mundo animal al que pertenecen, sino contagiados del mundo atroz humano. Conviene asomarse a la Hamburger Bahnhof para no perderse el espectáculo de un ámbito animal que no lo es.
Absolutamente imprescindible es la exposición con que reabrió sus puertas el Folkwang, en sus tiempos llamado “el museo más bello del mundo”, hasta que el nazismo se cebó en lo que llamó arte degenerado. Del viejo Folkwang no se salvaron ni las piedras ni tampoco la
colección, como tal, integrada por Cezanne, Gauguin, Van Gogh y Matisse, entre muchos más. Hitler les quitó primero los cuadros, las bombas aliadas arrasaron luego con el edificio. El museo renació ahora, reeditado por el arquitecto británico David Chipperfield, que reemplazó la ruina por rompedores cubículos de formas rectilíneas. Reabrió este marzo con una exposición para la que no hizo falta romperse la cabeza pensando un título: “El museo más bello del mundo”. Así se llama, puesto que se trata de recrear la colección que tuvo.
La exposición reconstruye lo mejor de la colección fundada en 1902 por Karl Ernst Osthaus, en la vecina ciudad de Hagen, trasladada a su muerte a Essen y extendida por sus sucesores hasta 1932 con aportaciones adquiridas de todo el mundo. Así se ganó el título con sabor de autoproclama, ahora recuperado. El nacionalsocialismo había acabado con la bella historia, en 1937, al incautar y vender las más de 1.400 piezas que recalificó como arte degenerado y que desembocaron en grandes museos de todo el mundo. Ahora regresó a Essen, por cuatro meses, lo más selecto entre esas piezas.
Cerramos en Múnich, por dos motivos: Ed Ruscha y Maria Lassnig, cada uno por su lado. El primero, en la Haus der Kunst; la segunda, en el Kunstbau, el apéndice a la Lenbachhaus. De Ruscha se repasan cinco décadas de producción, desde las piezas que llevan a la retira imágenes sacadas del celuloide o del mundo del cómic a las situaciones cotidianas y la experimentación con la semántica. De Lassnig se expone obra principamente reciente, centrada en su habitual visión grotesca de la realidad, incluida la suya propia, sus retratos nada favorecedores de hombres o mujeres barrigudos, el juego con la deformidad y los colores violentos, complementados con sus filmes de animación.
Carre
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