domingo, 11 de julio de 2010

Oberhausen sale del rincón de la historia


¿Es Paul inglés o italiano? Los biógrafos del pulpo discrepan



Gemma Casadevall Berlín, 11 jul (EFE).- ¿Es Paul un pulpo inglés, de dos años y medio y sin experiencia sexual, como afirman sus biógrafos o un ejemplar italiano, de apenas cuatro meses y por con vigor sobrado para seguir pronosticando un rato más?
La confusión en torno al cefalópodo aumenta, mientras se acerca su momento estelar: su acierto o no en el pronóstico de la final.
Hasta ahora, el medio más leído de Europa, "Bild", había afirmado, haciéndose eco de la biografía oficial del pulpo lanzada por el acuario Sea Life de Oberhausen, ciudad alemana de residencia del ejemplar, que era originario de Weymounth, Inglaterra, y que llevaba dos años y medio en su vitrina de 1.500 litros alemana.
De acuerdo con esa versión, Paul no había disfrutado jamás de vida sexual y, además, no podría contarse con más certeros pronósticos para futuros Mundiales en su cómputo, puesto que la esperanza de vida de tales ejemplares es de tres años.
El dominical de ese mismo medio, "Bild am Sonntag", añade hoy intriga a la cuestión, con declaraciones de la autoproclamada "madre" de Paul, Verena Bartsch, la entrenadora del pulpo, quien afirma que lo capturó con sus propias manos el pasado abril, en aguas mediterráneas, ante la isla de Elba. Bislang irrte sich Paul nicht: Zielsicher futterte er vor dem Spanien-Spiel aus...
"Tenía como máximo cuatro semanas y no medía más que diez centímetros", recuerda Verena, según las estimaciones de la cual Paul tendría ahora apenas cuatro meses.
De acuerdo con la cuidadora del pulpo, éste fue adquirido por el acuario de Oberhausen por 179 euros, tras haber pasado anteriormente por otra pecera alemana, en la ciudad de Coburg.
La versión de Verena no afecta el inmaculado cómputo de aciertos en este Mundial: siete sobre siete, a la espera de ver qué ocurre con el octavo, el correspondiente a la final Holanda-España, en el que los tentáculos de Paul se decantaron por los de Vicente del Bosque.
Sí arrojan, sin embargo, dudas respecto a su historial anterior, puesto que desde el acuario de Oberhausen se sostenía que el Paul actual, estrella multimediática como no se recuerda en el mundo animal, era el mismo Paul que en la Eurocopa pronosticó -y erró- victoria alemana frente a España en al final.
El Sea Life de Oberhausen mantiene, hasta ahora, su versión sobre la biografía del Paul inglés, de dos años y medio y, al parecer, sin descendencia propia, mientras en Alemania se notaron ayer ya las consecuencias de la fe ciega en sus pronósticos: la milla del aficionado berlinesa no se llenó y la expectación ante el partido por el tercer puesto de Alemania contra Uruguay fue menor.
Paul había pronosticado victoria de los de Joachim Löw y apenas nadie en el país dudaba que así sería, pese a que sobre la selección se cernió una epidemia de gripe que dejó en el banquillo a varios titulares, incluido Miroslav Klose, el goleador que aspiraba a derribar el récord de goles en un Mundial, 15, en poder de Ronaldo.
Ni Klose, ni Philipp Lahm -capitán en sustitución del lesionado Michael Ballack-, ni Lukas Podolski ni Mario Gómez: todos ellos enfermaron, igual que el propio Löw, mientras que en la portería se colocó Hans Jorg Butt, en lugar del hasta ahora titular Neuer.
Pese a ello, la presión de Diego Forlán y resto de uruguayos, nadie parecía sufrir de verdad por el resultado de la "pequeña final" y la lucha por el tercer puesto de consolación. Si el pulpo lo dice, es que Alemania gana, era el sentir general. EFE
gc/jag

sábado, 10 de julio de 2010

Qué tendrá Paul?

Paul, un héroe silencioso sin vida sexual al que le quedan dos avemarías


Gemma Casadevall Berlín, 10 jul (EFE).- El pulpo Paul ha arrebatado el protagonismo en esta última fase del Mundial 2010 a las vuvuzelas como símbolo armónico, silencioso e individual, alternativa al estruendo de las trompetas multicolor, pese a que al parecer le quedan dos avemarías y que hasta ahora no disfrutó de vida sexual.
El multitalentoso pulpo del acuario de Oberhausen es la estrella mediática por excelencia con su hasta ahora inmaculado cómputo de aciertos en este Mundial: seis, a la espera de lo que ocurra en sus dos últimos partidos, Alemania-Uruguay, más la final España-Holanda.
Serán sus dos últimas ocasiones de consolidarse -o no- como oráculo infalible, puesto que como ejemplar de cefalópodo de dos años y medio su esperanza de vida -tres años, según el popular "Bild"- no alcanzará para verlo actuar en el torneo en Brasil.
Acabe o no prematuramente en una sartén o secuestrado, como se aventuró visto la altísima proporción de descontentos con su talento -las aficiones desengañadas por su pronóstico-, no estará de servicio en 2014, salvo que burle a la naturaleza.
Habrá vivido una gloria planetaria sin precedentes en el mundo animal, ya que su actuación, ayer, fue difundida por 600 cadenas de tv, incluida la transmisión en formato "Breaking News" por la CNN.
Pero será, por razones de edad, una notoriedad efímera, para un ejemplar nacido en aguas inglesas y trasladado a su actual hábitat de la Cuenca del Ruhr dos años y medio atrás, en los que, según sus biógrafos del "Bild", no ha tenido hasta ahora vida sexual.
Tiene garantizados múltiples continuadores -desde zoológicos de todo el mundo se reportaron ya sucedáneos en versión cocodrilo, periquito o pulpo hembra, de éxito hasta ahora no comprobado-. Pero no una línea directa de sucesión.
 Bislang irrte sich Paul nicht: Zielsicher futterte er vor dem Spanien-Spiel aus...
¿Quién es Paul, en definitiva? se preguntan estos días medios alemanes populares y serios, desde el mencionado "Bild" a los prestigiosos "Spiegel", "Süddeutsche Zeitung". ¿Por qué cautivó al mundo el tranquilo ejemplar que no se asusta ante las cámaras y cumple inalterable su misión? ¿El nuevo héroe lanzado por Alemania, visto que su selección se fundió ante España?
Paul dejó de ser hace rato patrimonio alemán, pese a que hasta ayer se le había empleado únicamente para los resultados de la "Mannschaft". A ella debe su cómputo de seis aciertos sobre seis pronósticos en este Mundial, lo que ha hecho olvidar su tropiezo en la Eurocopa 2008, donde pronosticó victoria alemana sobre España.
De 700 gramos de peso, dotado con nueve cerebros -como todos los de su especie, uno rector de la cabeza y el resto repartidos entre los tentáculos- y tres corazones, no tiene el éxito garantizado para la final, han advertido desde el Sea Life de Oberhausen, su acuario.
Hasta ahora sólo se le empleó para partidos con la selección de Joachim Low. Para su pronóstico ante la semifinal con España precisó 17 minutos hasta comerse el molusco que daba el triunfo a los de Vicente del Bosque, lo que hizo temer porque empezara a agotarse.
La doble sesión del viernes, para el partido por el tercer puesto -Alemania contra Uruguay, con victoria anunciada para los de Löw- y el correspondiente a la final -con veredicto conocido por todos- la toreó en unos minutos y sin amago de timidez.
Que no se pueda contar con él para Brasil no implica que su misión termine en Sudáfrica. En internet circulan ya propuestas para utilizar su talento para resolver elecciones nacionales. Es más económico alimentar un pulpo que una campaña electoral, argumentan.
Pulpocracia en lugar de democracia. A ello dedica hoy "Berliner Zeitung" su chiste, con una Angela Merkel preguntando al juicio soberano de Paul si su gobierno aguantará toda la legislatura. EFE
gc/nam

De Tante Käthe a Revierstrasse


Del Berlín de Merkel al Oberhausen de Paul: Alemania, "partía" por La Roja



Gemma Casadevall Berlín, 10 jul (EFE).- La colonia española en Alemania siguió la seminal entre La Roja y la selección de Joachim Löw con el corazón "partío", como suele ocurrir, y aguarda la final frente a Holanda en un país dividido entre quienes admiten la superioridad hispana y los decantados por la vecina "Orange".
"Será más divertido veros a vosotros con La Roja y bocinazos por la calle que una caravana de roulottes holandeses vestidos como basureros. Pero cuidado con los Orange. Les dejamos a nuestro (Arjen) Robben", afirma Fritz, camarero del "Tante Käthe", el más "off" entre los locales con transmisión de los partidos de Berlín.
Fritz alude al tópico peyorativo con que algunos alemanes se refieren a sus vecinos -veraneantes de "camping caravaning"- y a que el naranja es el color del uniforme de los servicios de limpieza municipal. Y dan a Robben por "suyo", en tanto que a las órdenes del Bayern Múnich que entrena Louis van Gaal.
Su "Tante Käthe" -o "Tía Käthe", el apodo del ex seleccionador Rudi Völler por su peculiar peinado a lo "Golden Girls"- servirá cerveza española u holandesa a la afición, que seguirá el partido por las pantallas repartidas por el solar de su bar, muy al estilo "anti glamour" cien por cien de la modernez berlinesa.
La generación actual de la colonia española -unos 135.000 residentes, frente al medio millón que hubo en los años de la inmigración- se repartirá por locales de barrios noctámbulos, de Prenzlauer Berg, Kreuzberg o Friedrichshain, o cervecerías menos improvisadas como el "Cafe am Neuen See", ante la embajada española.
También tienen un buen repertorio de bares de moda en el céntrico barrio de Mitte, todos ellos con su televisión preparada, como "Yo Soy", o los más convencionales restaurantes de estilo español, como "Borriquito" o "Don Quijote", en distritos más acomodados del oeste.
"Con La Roja, por soberanía", sostiene Klaus, un alemán de Mitte que lloró ante su "Mannschaft" desarmada en semifinales, pero que admite sin reservas la superioridad de los de Vicente del Bosque. "Fue duro, me daba no sé qué celebrar", sostiene Juan, su novio.
Berlín tendrá su parcela de fiesta Roja, igual que el resto del país. Incluido Oberhausen, la patria chica del pulpo Paul, el oráculo hasta ahora infalible que pronostica una victoria española.
A 600 kilómetros de Berlín, en el corazón del nudo de autopistas y núcleos urbanos de delimitación imprecisa que es la Cuenca del Ruhr -unas cincuenta ciudades cuyos extrarradios se confunden entre sí-, Oberhausen tiene también sus locales de nombre español -"Jamón, Jamón", "Don Carlos", etc.-, con pantalla dispuesta para el partido.
"No vamos a borrar el pulpo del menú. Esperemos que los holandeses nos lo pidan con educación, no como provocación", explica Miguel, de "Don Carlos". Holanda queda a media hora en coche de Oberhausen y se espera mucho "Orange" por ahí, tal vez alguno se acerque al "Sea Life", el acuario donde vive Paul.
"Yo soy el auténtico oráculo de Oberhausen. Yo predije la victoria ante Portugal, cuando mi hijo apostaba por Cristiano Ronaldo y yo advertí también que no se fiaran de Suiza", sostiene Andreas, jubilado de 85 años, reivindicando a carcajadas el título de adivinador. "A los Oranje, ni los buenos días", dice, recuperando la endémica rivalidad entre las aficiones de los países vecinos. EFE
gc/nam

jueves, 8 de julio de 2010

Paul, a por otra jornada histórica

Paul, el pulpo más amado y odiado del mundo, pronosticará para la final


Gemma Casadevall Berlín, 8 jul (EFE).- El pulpo Paul, el más idolatrado, y a la vez odiado del mundo como infalible oráculo en este Mundial, tendrá mañana su parcela de protagonismo y por partida doble, ya que lanzará sus pronósticos para la final entre España y Holanda y para el partido por el tercer puesto entre Alemania y Uruguay.
Paul tendrá este viernes sesión doble, ya que se buscará su asistencia para los dos últimos encuentros de este Mundial, el sábado y el domingo.
Eso significa que deberá elegir entre moluscos depositados dentro de los correspondientes contenedores, cada uno con la bandera de su selección, en dos turnos distintos, uno para cada partido.
Hasta ahora, a Paul sólo se le había utilizado para pronosticar los partidos en que participaba la selección de Joachim Löw y, en lo que concierne al presente Mundial, acertó los seis pronósticos, incluida la derrota de ayer en semifinales ante España.
Su grado de infalibilidad ha dado al cefalópodo del acuario Seelife de Oberhausen (oeste de Alemania) gran celebridad, no exenta de peligros, como demostraron los múltiples mensajes cursados en twitter, redes sociales y chats de internet difundiendo diversas recetas de cocina a base de pulpo por parte de la afición derrotada.
Primero le ocurrió, en versión argentina, al consumarse la eliminación de la selección de Diego Maradona en cuartos de final por la de Löw, tal como había pronosticado. Con la derrota ayer de Alemania frente a los de Vicente del Bosque los mensajes se han multiplicado, ahora en versión alemana.
"¿Qué será del pulpo Paul?", se preguntaba hoy la prensa popular germana, como el "Berliner Kurier", haciéndose eco de los múltiples mensajes lanzados a la red con diversas recetas de cocina o, simplemente, pidiendo que "se le mande a la cazuela".
Otros usuarios le recomiendan un exilio en España, si es que persiste en pronosticar -y acertar- una victoria de La Roja en la final, ya que en caso contrario su destino sería la especialidad más conocida, el pulpo a la gallega.
Para la cita de mañana se espera una expectación similar ante su acuario a la desplegada dos días antes del Alemania-España, en que una veintena de equipos de televisión siguieron su pronóstico.
Varias televisiones alemanas transmitieron en directo la elección, así como el estupor de los comentaristas cuando el animal decidió abrir el contenedor con la bandera española y comerse el molusco, despreciando su homólogo con la bandera alemana.
En ese momento se recordó que en el expediente de Paul había un craso error -pronosticó victoria alemana en la final de la Eurocopa 2008 contra España- por lo que había cierta esperanza para que Alemania llegara a la final. EFE
gc/jag



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martes, 6 de julio de 2010

Wulff, el barón domado



Les angúnies de Merkel

Gemma C. Serra

Les angúnies de la cancellera Angela Merkel per fer prosperar l'elecció del seu candidat a la presidència, el baró regional Christian Wulff, van traslladar a xifres les escissions a les seves files i la poqueta vida que li queda, diuen, a la coalició de govern amb els lliberals. Wulff va necessitar tres votacions i un grapat de crides dramàtiques -de la pròpia Merkel, entre d'altres- fins ser elegit per a un càrrec eminentment representatiu. A la primera volta se li van escapar 44 vots dissidents a l'Assemblea Federal, a la segona Merkel va aconseguir que la xifra baixés a 19 i a la tercera, quan només li calia la majoria simple, a .
Wulff, de 51 anys i fins aquesta setmana primer ministre de Baixa Saxònia, va esdevenir així el president més jove de la història de la República Federal Alemanya (RFA) però això no vol dir, ni de lluny, que a la coalició de Merkel se li hagi aplicat cap bàlsam rejovenidor. Fins ara, Merkel podia fer veure que ignorava les apostes que circulen a Berlin de quanta vida li queda a la seva coalició, ara les esquerdes són massa evidents com que una dona intel.ligent com ho és ella faci com que no sàdona de res.
El Partit Lliberal es troba, diuen els sondeigs, per sota de la barrera del cinc per cent i en perill, per tant d'esdevenir extraparlamentari, si se celebressin eleccions ara mateix. Es això motiu suficient perquè Merkel temi unes eleccions anticipades, recurs que aquesta setmana passada es veia com a possible, de fracassar l'elecció de Wulff? Doncs segurament no sigui tant la por a la caiguda del seu soci, i especialment el líder lliberal i ministre d'Exteriors, Guido Westerwelle, principal responsable de la caiguda de popularitat del govern de Merkel, sinó la por a que tampoc no podria recórrer als vells i armoniosos temps en gran coalició amb els socialdemòcrates.
El Partit Socialdemòcrata d'ara, presidit per Sigmar Gabriel, no es troba en la situació desesperada de quan Gerhard Schröder va caure derrotat per Merkel, el 2005. Per primer cop en anys, sembla haver retrobat la via ascendent i fins i tot haver perdut hagut complexe a l'hora d'acostar-se al bloc dissident de l'Esquerra. Merkel, en canvi, sembla abocada a la soledat. O a provar aventures noves amb els Verds, si és que aquests mantenen la seva consigna del „L'Esquerra? No, gràcies“, que els impossibilita per a un tripartit amb socialdemòcrates i el partit d'arrels poscomunistes.

jueves, 1 de julio de 2010

Merkel sua per imposar el seu candidat a presidir Alemanya

Wulff, ‘baró' regional de la CDU, necessita tres votacions per sortir elegit Les fortes dissidències internes humilien la cancellera i agreugen la crisi dins la coalició de govern de democristians i liberals que encapçala

 
Al tercer intent i en una tensa jornada marcada per les dissidències en les files d'Angela Merkel, Cristian Wulff, baró regional de la Unió Cristianodemòcrata de la cancellera, es va convertir ahir en president d'Alemanya en l'elecció més dramàtica que es recorda al país per a un càrrec eminentment representatiu. El procés ha debilitat Merkel i posa de relleu i agreuja la crisi en la seva coalició de govern.
En la primera votació, en què necessitava majoria absoluta, a la coalició de Merkel se li van escapar 44 vots a favor de Joachim Gauck, l'independent que presentava l'oposició socialdemòcrata-verda. A la segona, enmig de crides de Merkel a la disciplina, el còmput de dissidents va baixar a 29. A la tercera, on només requeria majoria simple, l'Assemblea Federal va donar el sí a Wulff per 625 vots contra el 495 de Gauck, amb 121 abstencions, és a dir, 19 vots menys per al futur president dels que la coalició de Merkel té en aquesta cambra –integrada pels diputats federals més els enviats dels lands– encarregada d'escollir el president. Aleshores s'havia retirat la tercera candidatura, la de l'escriptora Luc Jochimsen, de L'Esquerra.
Rebuig a Gauck
Per sort per a Merkel, Gauck era el candidat perfecte per a molts excepte per als postcomunistes de L'Esquerra, que mai no l'haurien votat, ni que fos per fer caure la cancellera. Aquest teòleg i pastor protestant va ser l'home a qui Helmut Kohl va convertir en cap dels arxius de la STASI –la policia política de l'Alemanya comunista– un any després de la caiguda del Mur. Gauck va ser el responsable de l'obertura d'unes actes que van complicar la vida a confidents de la STASI i dirigents com el líder de L'Esquerra, Gregor Gysi. Aquest partit es va abstenir de votar Gauck, enemic d'una part del seu electorat.
Potser això va salvar Merkel d'una derrota que, segons es deia, l'hauria abocada a avançar les eleccions. El cas és que Merkel, humiliada, va passar ahir hores d'angoixa fins que va imposar el seu candidat en tercera votació, una elecció complicada atesa la seva situació actual de feblesa, però que Alemanya ja havia viscut en dues ocasions (el 1969, amb l'elecció del socialdemòcrata Gustav Heinemann, i el 1994, amb el democristià Roman Herzog).
Encara és pitjor, per a Merkel, la situació de la seva coalició de govern amb els liberals, que, segons les enquestes, quedarien fora del Parlament en cas d'eleccions anticipades. Les relacions entre la cancellera i el seu soci són tenses, però estan condemnats a tirar endavant: els liberals, per supervivència, i Merkel perquè ja no pot tornar als temps més tranquils d'una gran coalició amb l'SPD.

LA XIFRA

86
per cent
dels alemanys “no estan contents” amb la gestió de Merkel i els seus socis, segons la televisió ARD.

LA XIFRA

5
anys
és la durada del mandat del president alemany, que pot repetir en el càrrec un màxim de dues vegades.

Eternament jove i somrient

Christian Wulff, de 51 anys i des del 2003 primer ministre de la Baixa Saxònia –el land de la seu de Volkswagen i la pàtria política de l'excanceller Gerhard Schröder–, va fer carrera com a jove rebel en temps del patriarca Helmut Kohl. Se'l considerava etern aspirant a lluitar per la cancelleria i ha arribat a la presidència d'Alemanya com a candidat d'emergència d'Angela Merkel, antiga rival interna. Tot això, sense perdre mai el seu somriure immaculat ni el bon to que el caracteritza. Els que el coneixen diuen que no és tan tou com sembla, sinó un estrateg dur amb pell de xai. Serà el desè president de la República Federal d'Alemanya i el sisè procedent de la Unió Cristianodemòcrata (CDU) per ocupar el màxim càrrec representatiu de la potència europea. Se n'espera que sàpiga anar més lluny de la mera representativitat per actuar d'autoritat moral, preparat per posar les coses al seu lloc en moments de crisi i per damunt de partidismes. I tot això d'acord amb la tradició d'un càrrec que sovint implica deixar en suspens la militància política.

Crónica 7, julio/septiembre 2010


El relax berlinés de Eliasson o el vía crucis de Frida



Gemma Casadevall




A los programadores y comisarios museísticos les gustan emplear la palabra “diálogo” cuando se trata de agrupar magnetismos y talentos artísticos aparentemente en las antípodas, unos de otros. Los del Martin Gropius Bau, tal vez el museo de programación más atractiva de Berlín, obviaron este recurso semántico y simplemente colocaron, cada uno en su planta, pero compartiendo temporada, a Olafur Eliasson y Frida Kahlo. Más antipódicos, imposible: por un lado, el relax berlinés en que se deja mecer el artista danés, metido a interiorista de la capital alemana; por el otro, la exhibición del vía crucis personal y artístico de ese icono pictórico mexicano. Eliasson, dejando que el visitante juegue con sus instalaciones de ciudades imaginadas poliédricas, péndulos de agua, microscopios y fenomenales caleidoscopios urbanos, entre vahos de colores, falsas calzadas y céspedes a ras de ventana; Frida, señoreando en la planta superior, haciendo alarde de su columna vertebral rota y demás calvarios de su existencia.
Kahlo llegó al Martin Gropius arropada bajo la denominación de “retrospectiva histórica” -150 obras, procedentes de 45 colecciones privadas de todo el mundo y con generosa aportación del museo Dolores Olmedo Patiño mexicano-. La exposición a la artista de Coyoacán abunda en todos aquellos aspectos que apuntalan la excepcionalidad de Kahlo,  de lo personal -y hasta el culebrón con Diego Rivera-, a lo fisionómico -la uniceja y el bigote como señales de identidad femenina- y, no nos olvidemos, lo artístico. Es una de esas exposiciones que marcan la temporada y convierten el “shop” del Martin Gropius en dependencia casi tan visitada como las salas de exposición, mientras los fetiches de Frida asumen el papel de “souvenir” actualizado para todo turista en la ciudad, por delante de los socorridos fragmentos del Muro.
Largas colas, recorridos a paso de tortuga, para Frida; relax y paseo entre sonrisas, para Eliasson, en la planta baja. Al paseante que acceda a los espacios sobre las grandes baldosas de granito se le permite experimentar con su propia sombra, redescubrir la fisonomía berlinesa a través del trayecto ciudadano de un gran espejo a lomos de una furgoneta cristalera, quedarse encandilado con una manguera a merced del impacto del agua, bajo un juego de flashes, y embobarse con el techo del  Martin Gropius, amplificado al infinito gracias al gigantesco microscopio de placas reflectantes construido por Eliasson. Es un homenaje a la ciudad en la que se instaló, vive y crea, su ciudad, y una especie de masaje de cervicales artístico para el visitante, incluida la sala invadida por niebla artificial multicromática ante la que se advierte al personal contra los efectos de la claustrofobia.
“Innen Stadt Aussen” -o ”Inner City Out”- es el título de la exposición con la que Eliasson traslada su Berlín al interior del Martin Gropius y, a la vez, hace que su obra encuentre su continuidad fuera de las paredes del edificio, ya que además de jugar con los efectos interiores lo hace con su fachada. Por si a alguno le pareció que se quedaba corto, el juego de los espejos poliédricos prosigue en lo que denomina “El pabellón ciego”, una última instalación al aire libre, en la vecina Potsdam.
No hay diálogo posible, ni se intenta, entre Frida y Olafur, más allá de su coincidencia expositora. Por emplear un verbo comunicante entre ambos, se podría decir que Eliasson contrarresta con su ciudad imaginada el impacto visual de la artista con la espina dorsal crucificada. Ambos estarán en el Martin Gropius hasta mediados de agosto, acompañados, de un tercera exposición, dedicada a la ciudad secreta y piramidal de Teotihuacan, a modo de apéndice de la colaboración del museo con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México D.F.
Mientras los programadores del Martin Gropius se abstraen de la obligatoriedad del diálogo forzoso, desde el corazón del compendio de nuevas galerías berlinesas instaladas junto a la Hamburger Bahnhof se nos llama a participar en la conversación de dos amigos, el maxi-cotizado Damien Hirst y su algo más modesto Michael Joo. Ambos comparten protagonismo en la Haunch of Venison, con una recreación de parte de materiales ya conocidos, en lo que concierne a Hirst, y de nuevas incorporaciones, para Joo. La cebra en formol -“The incredible Journey”, de 2008- de Hirst, así como sus vitrinas de pastillas y artilugios médicos y un montón de moscas dispuestas a saborear carne asada en una barbacoa dan fe de lo que algún crítico, en Alemania, ha calificado tal  vez prematuramente de constatación del “arte cansado” -por reincidente- de Hirst. Su amigo Joo, colega con quien gusta de cooperar desde que se conocieron en Colonia, en 1991, dialoga desde su propia perspectiva tergiversadora de la naturaleza con ejemplares como su “Pink Rocinante” -la cebra rosa de metal- entre falsos trofeos de caza.
La exposición del Haunch of Venison es una fantástica excusa para descubrir el nudo de galerías surgidas -y multiplicadas, temporada a temporada- en los aledaños de la Hamburger Bahnhof. Lo que fue un tejido desabrido de naves y talleres mecánicos abandonados se ha convertido en menos de cuatro años en territorio de galeristas, que tras el tortuoso periodo experimental inicial es ya zona de referencia, ahora dignificada con un par de terrazas donde tomarse un tentempié en ambiente más o menos “cool”, incluido alguno de esos simulacros de chiringuito playero de semilujo que tanto agradecen las ciudades sin mar, como Berlín.
Los talentos del verano alemán van más allá de Berlín y se sitúan en otra vía de diálogo, alrededor de Neo Rauch. Al artista que logró el milagro de hacer pronunciable la ciudad de sus orígenes, Leipzig, en los circuitos neoyorquinos se le consagran dos exposiciones paralelas, coincidiendo con su 50 cumpleaños. Una, en la Pinakothek der Moderne de Múnich, la otra, en el Museo de Artes Plásticas de su ciudad, Leipzig. Que a alguien se le dediquen dos muestras simultáneas -una de ellas en la perla museística de la capital bávara, su espléndida pinacoteca- es algo que no puede explicarse como simple tarta de cumpleaños cincuenteañera. Llegar a los 50 no es nada, artísticamente hablando, a no ser que, como Rauch, ocurra que se da por hecho que no va a ser una estrella fugaz en el firmamento. Un total de 120 obras -60 más 60, para cada museo- forman la retrospectiva de Rauch repartida entre dos ciudades bien comunicadas, pero que no dejan de distar 430 kilómetros -o cuatro horas y cinco minutos, en coche, puerta a puerta, según las cuentas de googlemaps-.
No importa: el diálogo Rauch-Rauch, de Múnich a Leipzig, con su mezcla de surrealismo, popart y realismo socialista, merece el viaje.

 


miércoles, 30 de junio de 2010

Merkel apuesta contra el mejor. Merkel y los hombres (III)

 

El candidat de la CDU és el favorit per rellevar el dimitit Köhler

 

Wulff s'enfronta al carismàtic opositor Gauck


Tot i que els alemanys viuen aquests dies pendents del Mundial de Sud-àfrica, la seva selecció avui no juga i les dues cadenes de la televisió pública transmetran un enfrontament insòlit: l'elecció del president que ha de substituir Hort Köhler, dimitit un mes enrere. Els dos equips són les files de la cancellera Angela Merkel, impulsora de la candidatura al càrrec del baró regional Christian Wulff, el primer ministre de la Baixa Saxònia, contra la renascuda aliança entre socialdemòcrates i verds, que presenta el carismàtic Joachim Gauck, un teòleg dissident de l'etapa de l'Alemanya comunista, que deu el seu bon nom a la feina feta durant l'era de Helmut Kohl, quan s'encarregava dels arxius de la STASI després de la caiguda del Mur. Gauck és un home a qui els alemanys consideren un model d'integritat.
Mai l'elecció d'un president de la República, un càrrec representatiu, havia desfermat tanta expectació. Es tracta d'una elecció de conseqüències que podrien ser dramàtiques per a Merkel. L'elecció de Wulff, amb reputació d'estrateg molt més dur del que dibuixen les seves formes amables, es donava per segura quan la cancellera el va designar com a solució ràpida a la sorprenent dimissió de Köhler per unes declaracions que vinculaven les missions de l'exèrcit a l'estranger amb interessos econòmics del país. Merkel va voler tapar la tempesta de mala sintonia amb el cap d'Estat, també de la CDU que ella presideix, amb la designació d'un successor fàcil en un temps rècord.
L'Assemblea Federal
¿Pot perdre la votació, Wulff, que amb 51 anys seria el president més jove del país? La lògica diu que no, perquè la coalició que lidera Merkel té una vintena de vots de més a l'Assemblea Federal –una cambra mixta formada pels 622 diputats de la cambra baixa del Parlament, el Bundestag, més un nombre igual d'enviats dels lands–, però Wulff no les té totes.
En una situació de feblesa permanent com la de Merkel tot es percep com a dramàtic. Els grans mitjans de comunicació han enaltit la figura de Gauck fins a fer la impressió que realment és un home imprescindible per al país. La seva designació es va interpretar com un autogol de Merkel, perquè si no fos el candidat de l'oposició hauria recolzat amb passió aquesta figura de l'Est, com ella, pastor protestant, com el seu pare, i capaç de fer discursos savis. Aquesta és la feina amb què s'identifica un bon president: tocar la fibra al ciutadà en situacions solemnes i aixecar-li la moral en temps de crisi. A més, té la funció de ratificar lleis, qüestió que es diu que va ser el motiu real de la dimissió de Köhler, exresponsable de l'FMI i disconforme amb els plans anticrisi de Merkel.

martes, 29 de junio de 2010

La patada hacia arriba de Merkel


Wulff, de eterno rebelde a la sombra de Kohl a barón domesticado por Merkel

Gemma Casadevall

Berlín, 29 jun (EFE).- El primer ministro de Baja Sajonia, Christian Wulff, aspira a convertirse este miércoles en el presidente más joven de la República Federal de Alemania (RFA), desde su posición de eterno rebelde durante la "era Helmut Kohl", convertido ahora en candidato fiel de Angela Merkel.




La canciller lanzó su candidatura hace un mes como solución de emergencia a la intempestiva dimisión del presidente Horst Köhler -por razones aún no aclaradas- y ante la oposición interna al nombre que saltó como primera opción para un relevo más espectacular, la ministra de Trabajo, Ursula von der Leyen.
Desde entonces, a Wulff, hombre con reputación de estratega mucho más duro de lo que su eterna sonrisa y suaves maneras hacen pensar, ha tenido que lidiar con la dudas de sus propias filas sobre si es la persona adecuada para el primer cargo representativo del país.
Por si fuera poco, la oposición socialdemócrata-verde se sacó de la manga un as, el independiente y ex disidente al régimen germano-oriental Joachim Gauck, como candidato alternativo que la propia Merkel habría apoyado con fervor, de haber surgido la idea de sus propias filas y no de las del adversario.
Wulff no ha perdido pese a ello la sonrisa o, si lo ha hecho, ha sido en privado. De 51 años y desde 2003 al frente del gobierno de Baja Sajonia, el candidato de Merkel a presidente es hombre avezado en encajar reveses políticos sin abandonar su tono suave.
El cargo presidencial no estaba en los planes de un político que se ganó el apodo de "joven salvaje" en tiempos de Kohl en la Cancillería y cuyo nombre se identificó en el pasado como rival interno de Merkel, al que el ejercicio del poder ha domesticado.
Wulff dejó atrás su perfil de rebelde en la Unión Cristianodemócrata (CDU) desde que asumió el liderazgo de su "Land", donde gobierna en coalición con el Partido Liberal.
Baja Sajonia, con capital en Hannover, es un estado federado identificado con el consorcio automovilístico Volkswagen -cuya sede central está en Wolfsburgo-. Wulff arrebató en 2003 el gobierno a Sigmar Gabriel, heredero regional del entonces canciller Gerhard Schröder y ahora presidente del Partido Socialdemócrata (SPD).
Antes de llegar a ese puesto, Wulff encajó dos derrotas seguidas en el "Land" ante Schröder, jefe del Gobierno de Baja Sajonia desde 1990 a 1998, año en que arrebató la cancillería a Kohl.
Ya en el cargo, Wulff limó sus perfiles de renovador en las filas democristianas, aunque retuvo su aura de líder ambicioso, al acecho de alcanzar, cuando la ocasión lo permitiera, los máximos puestos del país, incluida la Cancillería.
La dimisión de Köhler -teóricamente, por unas inoportunas declaraciones justificando misiones internacionales del Ejército por los intereses económicos de Alemania- trastocó esos planes por la Presidencia, cargo que en la RFA tiene un sesgo apartidista.
Nacido en Osnabrück (Baja Sajonia), jurista y en las filas de la CDU desde 1975, Wulff será, de lograr la elección, el segundo católico en el cargo tras Heinrich Lübke (presidente del país entre 1959 y 1969).
Entre él, su esposa Bettina y su hijo de dos años, rejuvenecerán los aires del Palacio de Bellevue, la sede presidencial.
Desde que, cuatro años atrás, se divorció de su primera esposa, Wulff y su actual mujer, más el bebé, son presencia habitual de la prensa del corazón alemana y las tertulias televisivas, como exponente de familia alemana moderna. EFE
gc/jcb/ig



Joachim, el intachable enemigo


Gauck, el candidato perfecto de la oposición que quita el sueño a Merkel



Gemma Casadevall

Berlín, 29 jun (EFE).- Independiente, disidente en tiempos de la Alemania comunista y convertido por Helmut Kohl en tutor de los archivos de la Stasi, Joachim Gauck aspira a la presidencia alemana como candidato de la oposición, con un perfil hecho tan a medida para el cargo que quita el sueño a las filas de Angela Merkel.
De 70 años, teólogo e impecable orador, Gauck tiene a su favor las simpatías ciudadanas, de los medios y hasta de un sector de las coalición de centro-derecha de la canciller, quien a su vez se ha deshecho en halagos a quien, como ella, creció en territorio de la extinta República Democrática Alemana (RDA).
De decidirse la elección presidencial por sufragio universal -y no por parte de la Asamblea Federal, donde las filas de Merkel tienen una mayoría de unos 21 delegados-, se le daría por prácticamente garantizado el máximo cargo representativo del país.
Lo único que se opone a que se convierta en el décimo presidente del país es la disciplina de partido de las filas de la canciller, ya que una victoria de Gauck sería fatal para Merkel.
Nacido en Rostock (norte de Alemania) el 24 de enero de 1940, hijo de un capitán deportado a Siberia en 1950 y fundador luego del Neues Forum -o plataforma de la disidencia de la Revolución Pacífica contra la RDA-, la biografía y el talante conciliador de Gauck le convierten en adversario a temer, con o sin mayoría asegurada.
Su designación por la oposición socialdemócrata-verde, un día después de que Merkel diese a conocer la candidatura de sus filas -Christian Wulff, barón regional de Baja Sajonia-, fue encajada por la coalición de la canciller como un desafío y una amenaza.
"Soy realista y sé contar. Asumo la candidatura con sentido de la responsabilidad y como parte de una sociedad en la que siempre defendí los valores de la libertad y la democracia", dijo entonces Gauck, para desgranar a continuación un discurso improvisado que bien hubiera encajado en la ceremonia de asunción presidencial.
La oposición necesitaba un candidato digno, en la derrota matemática o en la victoria por sorpresa, y lo encontró en Gauck, apuntalándose en el principio constitucional de que la presidencia está por encima de partidismos -hasta ahora, la mayoría de los presidentes dejó en suspenso su militancia mientras ocupó el cargo-.
Gauck representa para los alemanes la conciliación, la consciencia y el coraje en la defensa de la democracia, como dijo la propia Merkel, en un mensaje de felicitación por su 70 cumpleaños.
De hijo de un deportado que no vio a su padre en años, pasó a pastor evangélico -como el padre de Merkel-, para sumarse a la disidencia ante la represión de la RDA en el ámbito eclesiástico.
Kohl le convirtió, tras la caída del Muro y la reunificación, en director del departamento federal para la tutela de los archivos de la Stasi, la policía política comunista.
Desempeñó ese cargo hasta el año 2000, pero la institución que custodia los gigantescos archivos se sigue llamando "Oficina Gauck", por el sello que imprimió al organismo.
A Gauck se le identificó con el espíritu de justicia, no de revanchismo, capaz de poner el dedo en la llaga, sin arrugarse.
A este pastor protestante, padre de cuatro hijos, divorciado y desde 1990 con una nueva compañera sentimental, periodista, se le auguran pocas posibilidades de imponerse en la votación.
La mera presentación de su candidatura fue, sin embargo, un gol a la canciller. Cada voto que se le escape será una victoria moral para la oposición y, por contra, un voto cerrado a Wulff será interpretado como reflejo del pánico en sus filas. EFE
gc/jcb/mcd

miércoles, 23 de junio de 2010

Madiba, este no fue tu Mundial

¿Qué ha hecho Mandela para merecer esto?


Gemma Casadevall Johannesburgo, 23 jun (EFE).- La estatua de dos toneladas y medio de Nelson Mandela, ante el centro comercial de Sandton, en Johannesburgo, el Museo del Apartheid y el antiguo gueto negro de Soweto se convirtieron con el Mundial en socorrido plató para la foto de recuerdo de la afición, entre partido y partido.
"¡Honduras, Honduras!", canta y salta un corro de hondureños, ante un cámara de una televisión argentina, a los pies del monumento al héroe, en la Nelson Mandela Square. A metro y medio, otro grupo similar les sale al paso al grito "México, México, México", asimismo con los correspondientes uniformes y amuletos de su selección.
"Veintisiete años en la cárcel para que te acabes viendo así", dice, irónico, Bernard, ex ingeniero de 70 años, ahora taxista extraoficial, mirando la estatua plantada en 2004, semioculta tras una carpa mundialistas de Sony y junto al Shopping Center del barrio que concentra hoteles de lujo y centro neurálgico de la FIFA.
A Bernard, blanco, lo del Mandela Square no le parece ni mejor ni peor que las procesiones de aficionados que, a veces sin siquiera descolgarse la bandera o la vuvuzela de la espalda, el Museo del Apartheid, alejado del centro urbano y camino a Soweto.
"Un día os llevamos de 'shopping', al otro el Museo, al tercero al gueto. Todo lo que lleve el apellido Mandela es un imán turístico. Pobre, si se viera... Pero es buen hombre, seguro que hasta se alegra por nosotros", prosigue el taxista ocasional.
Las villas de lujo de los negros acomodados de Soweto, el gueto a unos 20 kilómetros de Johannesburgo creado en 1904, cuando las autoridades retiraron a la población negra de la capital, es punto de partida del recorrido por lo que ahora es un distrito con casi cuatro millones de habitantes, tan negros como los de entonces.
"Es un 'apartheid' a la inversa. Yo, aunque quisiera, no podría vivir aquí. Primero, porque soy blanco; segundo porque no tengo el dinero suficiente para pagarme una casa así, con piscina", se lamenta otro taxista ocasional, Marc, sobre los cincuenta y desempleado, que jura no ser racista, pero habla como si lo fuera.
Las casas con piscina de los negros ricos es la cara elitista de la moneda de Soweto. La otra son las barracas de techo de uralita, sin agua corriente ni electricidad, paralelo a una Villa Miseria bonaerense o las favelas de Sao Paulo, en que cualquier muchacho se presta a hacer de guía e incluso a llevarte al interior de uno de los habitáculos donde viven varias familias.
"¿En tu país hay sitios así?", pregunta "B" -como se hace llamar-, al visitante, al que instruye sobre a quién se puede o no fotografías y a quién dejar una propina para evitar la avalancha de niños corriendo alrededor. "Dale a éste y él los reparte", dice, "B", el administrador de las propinas de los visitantes.
A la villa ilegal de Soweto se adentran unas decenas de turistas -ahí, no uniformados con los colores de su selección-; las zonas acomodadas, más la villa de lujo de Winnie Mandela o la casa-museo del ex presidente son visita obligada de los grandes circuitos.
Ante la casa de Mandela danza una comparsa zulú para los visitantes llegados en grandes autocares, sea para recorrer la antigua vivienda o para comer en el restaurante vecino, que por supuesto también se apellida Mandela.
"Pobre 'Madiba', este no es su Mundial", dice Muriel, habitante de la villa-miseria sudafricana. Madiba es como llaman cariñosamente a Mandela todos los sudafricanos, blancos o negros.
"Nunca lo fue, porque como todo Mundial éste pertenece a la FIFA, pero seguro que se alegró por todos", repite Bernard, nuestro consolidado taxista extraoficial.
"Está muy viejo, cualquier día se nos va y encima el primer día el golpe de la muerte de su biznieta", prosigue, mientras señala el lugar donde se estrelló el auto en que volvía a casa Zenani Mandela, de 13 años, tras el concierto de apertura, en Soweto.
"¿Qué ha hecho Mandela para merecer esto?", dice el taxista, quien confía aún en la asistencia de Madiba para el partido final, el 11 de julio, en el Soccer City, el mayor estadio de Sudáfrica, con 88.000 plazas, a las puertas de Soweto. EFE
gc/jag
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domingo, 6 de junio de 2010

Empeñándonos en hablar de crisis

 

Merkel, a la recerca del seu rescat

RETROCÉS · La cancellera, immersa en una caiguda lliure de la seva coalició als sondejos, necessita pactar i reeixir en un programa de retallades RIVALS · L'oposició guanya terreny davant l'elecció del nou president del país
Gemma C. Serra

 

La cancellera Merkel, després de reunir-se ahir amb el president rus a Meseberg, al nord de Berlín  AFPLa cancellera alemanya, Angela Merkel, ha viscut una septimana horribilis i avui diumenge tampoc no tindrà repòs. Dilluns li va caure al damunt la dimissió intempestiva del president, Horst Köhler, per unes declaracions inoportunes que molts ni havien sentit, i quan encara no havia paït l'ensurt de la dimissió, igualment poc explicada, d'un dels barons regionals de la seva Unió Cristianodemòcrata (CDU), Roland Koch, cinc dies abans. Dimarts i dimecres semblava que tenia un relleu ideal per a Köhler, la popularíssima ministra de Treball, Ursula von der Leyen, però els barons encara en actiu la van bloquejar. Dijous va presentar un candidat, deia, idoni per a la presidència, l'atractiu primer ministre de Baixa Saxònia, Christian Wulff -un altre baró- , però divendres l'oposició socialdemòcrata i verda es va treure de la màniga un candidat de perfil perfecte que es va guanyar els elogis generalitzats de la premsa més conservadora: Joachim Gauck, teòleg i exdissident a l'Alemanya comunista, a qui Helmut Kohl va encarregar la feina d'obrir les actes de la Stasi, després de la caiguda del Mur, i una autoritat moral valorada per tot el país excepte pels postcomunistes.
A punt de tancar la seva setmana horrible, la coalició va haver de deixar aparcats, abans-d'ahir, per falta d'entesa, la reforma sanitària -la CSU bloqueja els plans del ministre liberal del gremi, Philipp Rösler- i el nou calendari per a l'apagada de les centrals nuclears -per manca d'acord sobre els nous terminis entre el govern de Merkel i els barons dels lands afectats.
Amb aquest bagatge, i unes enquestes en caiguda lliure, Merkel es tancarà avui i demà amb els seus socis, la Unió Social Cristiana de Baviera (CSU) i el Partit Liberal (FDP), per mirar de lligar un paquet de rescat. Es tracta de frenar l'endeutament amb un programa esglaonat fins al 2016, d'acord amb el model imposat per la UE -i indirectament per Alemanya, el primer contribuent- al conjunt de la castigada eurozona. Fins ara, dominen les dissonàncies internes entre el liberal Guido Westerwelle, el bavarès Horst Seehofer i la pròpia Merkel sobre què es pot retallar. A ningú no li estranya, perquè el desacord és l'estat natural de la coalició en aquesta segona legislatura de la cancellera i es preveu que demà reapareguin tots tres líders amb un compromís de mínims.
Als mitjans alemanys s'han estès els comentaris dels qui asseguren -com el Süddeutsche Zeitung- que en set mesos de gestió al govern de Merkel se'l veu més desgastat que al roig-i-verd de Gerhard Schröder, abans d'anar a les eleccions anticipades que va perdre, el 2005.
Les dissonàncies internes s'amunteguen i el missatge de les enquestes no deixa marge d'error: la CDU-CSU de Merkel va caure aquesta setmana al Politbarometer de la televisió pública alemanya al 33%, només dos punts per damunt del Partit Socialdemòcrata (SPD), que en guanya dos i puja al 31%. Si se celebressin eleccions generals avui, la coalició de CDU-CSU més liberal trauria, diu el baròmetre polític més prestigiós del país, un 40%, mentre que un teòric bloc entre SPD, Els Verds i l'Esquerra n'obtindria un 54%.
La hipotètica aliança entre aquestes tres formacions no existeix ni en somnis, l'Esquerra continua descartada com a soci ja que aglutina el postcomunisme i la dissidència socialdemòcrata. Sí que va ser il·lustratiu, però, veure com SPD i Els Verds es presentaven divendres plegats, com no es veia des del temps del govern de Schröder, per tirar endavant la candidatura de Gauck a la presidència.
Matemàticament parlant, Christian Wulff, de 50 anys i baró de la CDU, no pot perdre davant Joachim Gauck, de 70 anys i figura de la reunificació. Les files de Merkel tenen una majoria de 23 vots a l'Assemblea Federal, que escollirà, a tot estirar el 30 de juny, el successor de Köhler. L'Assemblea està formada pels 622 diputats del Bundestag (cambra baixa) més 622 enviats dels Estats federats, siguin polítics o presentadors de televisió.
Teòricament Gauck no pot guanyar, però sí que pot fer molt de mal a Merkel. Que a Wulff se li escapin més o menys vots servirà, però, per mesurar el desgast de poder de Merkel. Socialdemòcrates i ElsVerds ho saben i per això van impulsar una candidatura, la de Gauck, més propera a l'espectre conservador que del propi. Com més s'escolta Gauck, més fàcil és imaginar-se'l com el president perfecte. A Wulff no li va quedar cap més remei que elogiar la talla d'un rival que ha superat dues dictadures -la nazi i la comunista- i que és la imatge de la integritat.

viernes, 4 de junio de 2010

SPD y los Verdes se sacaron de la manga un as

Oposición desafía a Merkel con Gauck, candidato perfecto para la presidencia


Gemma Casadevall

Berlín, 4 jun (EFE).- La oposición socialdemócrata-verde presentó hoy al teólogo y ex disidente germanooriental Joachim Gauck como el candidato idóneo a la presidencia de Alemania, en tanto que independiente y de reconocido talante conciliador, un claro desafío al aspirante de la coalición de Angela Merkel, Christian Wulff.
Un día después de que la canciller y sus socios -el liberal Guido Westerwelle y el socialcristiano bávaro Horst Seehofer- designaran para la presidencia a Wulff, la alianza roji-verde lanzó una propuesta sólida, destinada como mínimo a dar una batalla digna al correligionario de Merkel y primer ministro de Baja Sajonia.
"Soy realista y sé contar. Asumo la candidatura con sentido de la responsabilidad y como parte de una sociedad en la que siempre defendí los valores de la libertad y la democracia", dijo Gauck, de 70 años, flanqueado por los presidentes del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, y los Verdes, Cem Özdemir.
Numéricamente hablando, Gauck tiene las de perder, puesto que la coalición de Merkel tiene una cómoda mayoría en la Asamblea Federal, integrada por los 622 diputados de la cámara baja (Bundestag) y el mismo número de enviados de los "Länder", entre políticos y figuras de la vida pública, de deportistas a gente del espectáculo.
A la Asamblea corresponderá el 30 de junio elegir al sucesor de Horst Köhler, quien el pasado lunes presentó la dimisión por haber vinculado las misiones en el extranjero del Ejército con los intereses económicos de Alemania.
"No presentamos un contracandidato porque sí, sino un concepto distinto para la presidencia, ajena a partidismos", dijo Gabriel, mientras Özdemir calificó a Wulff de "miembro del lobby de la Unión Cristianodemócrata", como vicepresidente del partido de Merkel.
"Gauck sintetiza el espíritu de conciliación y a la vez la voz de la consciencia", prosiguió Gabriel, para aclarar luego que tales elogios no eran propios, sino "adoptados" de los pronunciados por Merkel, en el reciente 70 cumpleaños de su ahora candidato.
Hijo de un trabajador de los astilleros de Rostock (este de Alemania), al que los soviéticos deportaron a Siberia en 1950, Gauck fue miembro fundador del movimiento disidente de la RDA Neues Forum.
Tras la reunificación se convirtió, por designación del canciller Helmut Kohl, en director del departamento federal para la tutela de los archivos de la Stasi, la policía secreta comunista, cargo que desempeñó hasta el año 2000 pero al que se sigue llamando "Oficina Gauck", por el sello que imprimió al organismo.
A Gauck se le identificó con el espíritu de justicia, no de revanchismo, capaz de poner el dedo en la llaga, sin arrugarse.
Este pastor protestante, padre de cuatro hijos, divorciado y desde 1990 con una nueva compañera sentimental, desgranó hoy un improvisado discurso sobre responsabilidad, miedos del ciudadano ante crisis como las actuales y coraje a la medida de un presidente.
Sus posibilidades de imponerse a Wulff son mínimas, pero la mera presentación fue un gol para las filas de la canciller, que siguen cayendo en las encuestas al nivel más bajo desde 2006, mientras la antigua alianza roji-verde de Gerhard Schröder se revitaliza.
De celebrarse elecciones este domingo, la coalición de Merkel obtendría 40 puntos -dos menos que la semana anterior, según el Politbarometer de la televisión pública-. Un bloque entre el SPD, los Verdes y la Izquierda obtendría un 54 por ciento.
La presidencia es el primer cargo representativo del país con rango de autoridad moral, al que compete asimismo ratificar, tras minucioso estudio, las leyes emanadas del Bundestag y Bundesrat (cámara baja y alta). EFE
gc/jcb/ah/lab

jueves, 3 de junio de 2010

Un rival interno menos


Wulff, un renovador democristiano que se consolidó en la Baja Sajonia alemana
 
Gemma Casadevall

Berlín, 3 jun (EFE).- El primer ministro de Baja Sajonia, Christian Wulff, se convertirá previsiblemente el 30 de junio en presidente de Alemania, desde su posición de candidato "sorpresa" lanzado por las filas de la canciller Angela Merkel como solución de emergencia tras la dimisión intempestiva de Horst Köhler.
Tres días después de la dimisión de Köhler por sus declaraciones vinculando las misiones del Ejército con los intereses económicos de Alemania, Wulff fue designado hoy para el máximo cargo de representación del país por Merkel y sus socios, el liberal Guido Westerwelle y el socialcristiano bávaro Horst Seehofer.
Wulff, quien en 2003 se convirtió en jefe de Gobierno de Baja Sajonia desde su posición de joven renovador de la Unión Cristianodemócrata (CDU), responde a la imagen de político ambicioso, cuyo nombre sonó en repetidas ocasiones como eterno aspirante incluso a la Cancillería y rival interno de Merkel.
El aún líder regional se convertirá, salvo sorpresas, en el presidente más joven de la historia de la República Federal de Alemania (RFA), cargo al que accederá unas semanas después de cumplir los 51 años.
Rostro habitual de tertulias televisivas y prensa del corazón como exponente de familia perfecta, junto a su segunda esposa Bettina y su hijo de dos años, Wulff dejó atrás su perfil de innovador en la CDU en su etapa como líder de ese "Land", que gobierna en coalición con el Partido Liberal.
Baja Sajonia, con capital en Hannover, es un estado federado identificado sobre todo con el consorcio automovilístico Volkswagen -cuya sede central está en Wolfsburgo- y cuyo Gobierno arrebató Wulff al socialdemócrata Sigmar Gabriel, heredero político en ese "Land" del entonces canciller Gerhard Schröder.
Antes de alcanzar ese objetivo, Wulff tuvo que encajar dos derrotas consecutivas en los comicios regionales del "Land" ante Schröder, al frente del Gobierno de Baja Sajonia desde 1990 a 1998, año en que accedió a la Cancillería tras ganar a Helmut Kohl.
Ya en el cargo, Wulff limó su perfil de político renovador en las filas democristianas, aunque retuvo su aura de líder ambicioso, al acecho de alcanzar, cuando la ocasión lo permitiera, los máximos puestos del país, incluida la Cancillería, hasta que ahora llega su designación para la Presidencia.
El cargo presidencial es de carácter representativo y se elige por el voto de la Asamblea Federal, integrada por los 622 miembros de la cámara baja (Bundestag) más el mismo número de enviados de los "Lander" o estados federados, sean políticos o representantes de la vida pública, deportistas o personajes de la farándula.
Se le considera idóneo para el cargo en tanto que orador brillante, con el tono adecuado para las ocasiones más solemnes y emotivas, y asimismo como representante de aires renovadores.
Nacido en Osnabrück (Baja Sajonia), jurista y en las filas de la CDU desde 1975, Wulff será, tras Heinrich Lübke (presidente del país entre 1959 y 1969), el segundo católico que ocupa ese cargo.
Su designación como presidente fue resultado del rechazo manifiesto de varios de sus colegas y "barones" regionales de la CDU a la que se anunció prematuramente como favorita de Merkel para el puesto, la ministra del Trabajo, Ursula von der Leyen, médico de profesión y madre de siete hijos. EFE
gc/nvm/acm

De juerga por el Jüdisches Museum


Superman anima el triangle de l'horror berlinés



Gemma C. Serra



Superman, el Capità América i Sabraman, versió rabínica dels superherois dissenyats per acabar amb el Doctor Mengele, animen en aquesta primavera berlinesa l'anomenat triangle de l'horror que formen el Museu Jueu, el monument a les víctimes de l'Holocaust i la Topografia del Terror, sobre les ruines dels calabossos nazis. L'heroi amb la “S” al pit desmunta Josef Goebbels de l'aparell de propaganda, a Radio Berlin; el Capità América li esclasta un cop de puny a Hitler i Sabraman assetja Mengele, amb la Creu de David sobre el tòrax de la seva disfressa blava i blanca, els colors de la bandera d'Israel.

Tot això passa dins l'edifici en zigzag del Museu Jueu de Daniel Libeskind. En passar els arcs de seguretat i aparells detectors de metall, idèntics als als controls de qualsevol aeroport, el visitant té dues opciones: a mà dreta, escales avall, anirà a parar a l'exposició permanent que el confronta amb la teoria, la maquinària i la pràctica del programa d'extermini nazi, culminació de la persecució històrica als jueus; a mà esquerra, escales amunt, arriba als 500 metres quadrats d'exposició temporal, centrada en els herois i superherois del còmic, majoritàriament procedents dels EEUU, que des dels seus quaderns de paper van esbatussar Hitler i els seus lloctinents.

Una opció bastant més entretinguda que l'altra, amb què el Museu repassa el arrels jueus de Superman i alguns els seus companys de lluita, tots ells dotats de cuixes i bíceps poderosos, embotits en leotardos i capas multicolors.

“Herois, Freaks i Superrabins”, és el títol de l'exposició, que conté uns 400 objectes, entre còmics de col.leccionista, alguna pel.lícula primitiva de dibuixos animats i altres suports audiovisuals. S'hi recorda que els inicis del gènere arranquen de bastant abans de la persecució nazi, amb l'arribada d'uns quants emigrants jueus als EEUU, representants de la primera onada de l'humor característic jueu portat, aleshores, al paper o al cinema. Gent com Harry Herschfield, qui el 1914 va publicar les primeres tires del seu “Abbie the Agent”, seguit de Jerry Siegel i Joe Schuster, els dos nord-americans d'origen jueu creadors de Superman, el 1938, fins arribar a Uri Fink, el pare de l'inefable Sabraman, un superhome fruit d'un experiment errat dels serveis secrets israelians, que converteix un policia supervivent de l'Holocaust en perseguidor de Mengele.

La primera fornada, a principis del XX, representa la ironia subtil amb què els jueus es veuen a sí mateixos, comerciants amb ambicions de petits capitalistes; la segona, les ànsies de dotar el món -i dotar-se a sí mateixos- dels superpoders necessaris per acabar amb l'horror nazi; el tercer, un producte ja dels anys 70, n'és una de les répliques creades per la imaginació d'un dibuixant arrelat l'Estat d'Israel, quan l'horror era ja història, però no les ferides deixades ni tampoc la voluntat d'enxampar i posar davant la justícia els qui havien fugit, com Mengele.

I enmig de tot això, l'exposició no oblida tampoc els qui no van ser autors de còmic instal.lats a Nova York no a Jerusalem, sinó els que van intentar descriure el que véien, des de l'interior mateix de l'horror, com Horst Rosenthal, mort a Auschwitz i autor d'una versió de Mickey Mouse traslladada a un camp de concentració.

Ironia subtil, còmic en estat pur o realitat terrorífica: aquestes són les tres vessants presents al Museu Jueu en una exposició que crida l'atenció del visitant amb un Superman davant la façana metàl.lica de Libeskind, amb el cap enclotat a terra i sagnant, per recordar-lo allò que també el super-super-super herois poden tenir el seu mal dia.

La mostra té tots els números per esdevenir un dels èxits de programació del Museu Jueu, un dels més visitants de Berlín -amb permís del Pergamon- i que sense haver arribat encara al decè cumpleanys ha d'ampliar dependències. Encara que sembli impossible, s'ha quedat petit l'impressionant edifici de traçat tortuós, com una Estrella de David trencada i travessat d'escletxes per traspassar a l'interior alguna llum, com els raigs de sol a les ranures dels vagons que portaven els deportats a Auschwitz. Per resoldre la manca d'espai, el mateix Libeskind ha dissenyat una mena de carcassa que disfressarà el que era una nau industrial per a la venda a l'engrós de flors, a l'acera del davant. Allà s'hi encabiran els arxius, biblioteca i departament d'investigació del Museu, amb intenció d'obrir les portes l'any vinent.

Reproduir l'horror nazi necessita espai i creatividad, com la mostrada per Libeskind, al Museu Jueu, i les altres dues peces que formen allò que el diari berlinés “Der Tagesspiegel” anomenava “el triangle dels horrors” en ocasió de la inauguració del tercer puntal, la Topografia del Terror. Totes tres construccions són recents -el Museu va ser inaugurat el 2001, el monument a les víctimes ha complert ara els cinc anys i la Topografia no té encara ni un mes-. Cadascuna d'aquestes parts ha estat acompanyada de llargues polèmiques, sobre dimensions, disseny i oportunitat de recordar el pitjor capítol de la història alemanya, des del cor del país de què va partir l'Holocaust i la Segona Guerra Mundial. I cadascuna representa visions arquitectòniques diferents: el zigzag de Libeskind, el parc de 7.011 blocs de formigó de Peter Eisenmann, que recorda els sis milions de jueus assassinats, i, ara, l'edifici fred i rectangular de la Topografia, aixecat sobre les ruïnes del que van ser els calabossos nazis.

Es tracta, en aquest cas, d'una versió abaratida del que originàriament havia creat l'arquitecte suís Peter Zumthor, consistent en dues torres gegantines, que després de deu anys de discussions va fer enderrocar el mateix Ajuntament berlinés, vist que no arribava el pressupost. L'edifici finalment inaugurat es un rectangle d'una planta, amb dos nivells més subterranis, obra de la berlinesa Ursula Wilms. La tercera pota del triangle no s'ha encarregat a cap geni de prestigi arribat de l'estranger, sinó a un talent del país. Les 4,5 hectàrees de sòl que van ocupar les centrals de la Gestapo i les SS, amb la cancelleria de Hitler i el ministeri de les forces aèrees de veïns, té prou pes històric per sí mateix per no necessitar grans noms.

És un edifici fred, molt en la tradició Bauhaus, complementat per un cantó amb un dels pocs troços originals del Mur que queden al centre de Berlin, plantat sobre les restes dels calabossos. Una combinació, testimoni de les dues dictadures consecutives que va representar Berlín, la nazi i la comunista, al sector est de la capital. Davant de tant record històric, no ve malament passar-se per l'exposició dels Superherois nascuts del sentit de l'humor i de supervivència jueus.